Importante: Algunos personajes pertenecen a J.K. Rowling...y los utilizo sin fin de lucro...el resto de los personajes son mios


Capitulo XIX: "Protegiendo a mi gente"

26 de marzo de 1986

Gran Comedor, Hogwarts

08:00 hrs

Elizabeth se encontraba en el Gran Comedor tomando su desayuno junto con Remus y James en la mesa de Gryffindor debido a la insistencia de ambos por comer en esa mesa. Elizabeth había servido café para ella, un vaso con leche para James y un vaso de leche con chocolate para Remus…..además le había servido a cada uno unas tostadas con mermelada de fresa para James, nutella para Remus y mermelada de chabacano para ella. Los tres se encontraban comiendo tranquilamente su desayuno.

Mientras desayunaba, Elizabeth empezó a recordar los divertidos y relajantes momentos que había vividos con las versiones miniatura de sus hermanos…aunque hubo momentos en que los quiso estrangular pero al final del día solo podía reír con las travesuras hechas por ellos. Ahora se encontraba desayunando con la versión de seis años de James y la versión de nueve años de Remus….y al parecer serian las últimas versiones miniaturas que vería de nuevo de sus hermanos, ya que ese fin de semana Poppy intentaba darles el restando del antídoto para que regresaran a su edad normal debido a que no habían tenido ningún contratiempo con las dosis anteriores. Sin embargo, eso provocaba un cierto grado de tristeza en ella y es que a pesar de todos los momentos incómodos que había pasado con ellos en los últimos meses, habían sido los meses más relajantes y divertidos que había tenido en mucho tiempo; pero ahora se iban a acabar, o al menos a reducir, ya que una vez que los chicos regresaran a sus edades originales todo regresaría a la normalidad y tendrían que lidiar con todas sus responsabilidades cotidianas.

Justo en ese momento llegó el correo….decenas de lechuzas entraron súbitamente en el Gran Comedor durante el desayuno, volando sobre las mesas hasta encontrar a sus dueños. De entre la multitud de lechuzas sobre salía una lechuza completamente negra, tan obscura como la noche misma. El comedor estaba casi lleno, así que la entrega fue muy notoria, y varios dieron jaleos de sorpresa al reconocer que la lechuza tenía un hermoso collar con en plata con una lagrima de diamante como dije. Todos en el Gran Comedor se encontraban intrigados sobre quién era el destinatario de dicha lechuza y sobre todo, quien podría haber enviado tal lechuza, ya que leguas se veía que venía de una familia acaudalada.

La lechuza se paro frente a Elizabeth, y todos se dieron cuenta que ella solo veía fijamente a la lechuza sin parpadear….y para la completa sorpresa de todos, la lechuza hizo una pequeña inclinación de respeto para posteriormente extender su pata y dejar que Elizabeth retirara la carta que tenía en ella.

Elizabeth tomo con delicadeza y elegancia la carta que traía la lechuza, y ante la completa y atenta mirada de todos abrió el pergamino. Justo antes de abrir la carta, Liz tuvo un mal presentimiento y rogo a Merlín y Morgana que sus tíos y Anabel estuvieran bien, después de todos solo ellos tenían esa clase de lechuza. La carta decía lo siguiente:

Elizabeth:

Sé que en estos momentos están muy atareada con el accidente de James y Remus pero, hermanita, por favor te necesitamos aquí…..estoy segura que puedes localizar a tu padrino y se puede encargar de cuidar y mantener a salvo a los pequeños demonios de Remus y James mientras tu vienes al castillo de Heero….créeme si tuviera otra opción no te llamaría…estamos bajo el inminente ataque sobre la capital, y el problema no acaba ahí, al parecer no solo los darksight son los que nos atacan sino nuestra propia gente…..si Liz, vampiros…..vampiros renegados están detrás de este ataque….estamos haciendo todo lo que podemos, y mis tíos no quieren que se te llame…..pero la verdad, te necesitamos aquí…..tu sabes que yo soy la primera en evitar que pelees y empuñes tu armas si lo puedo evitar pero también soy la primera en reconocer que te necesitamos…..sin ti, dudo mucho que logremos poner a todos los habitantes, o al menos a las mujeres y niños (y tu sabes cómo protegemos a nuestros niños que son tan escasos), en resguardo a tiempo.

Por ello te pido que dejes a James y Remus bajo el cuidado de tu padrino durante este fin de semana (espero que cuando termine haya pasado la amenaza) y que vengas al Reino Vampírico para ayudar en la defensa de su población….por favor hazme saber lo más pronto posible tu decisión, que sin importar cuál sea la respetaré…..solo en caso que decidas venir, por favor ven armas hasta los dientes que el panorama que tenemos es oscuro…no se trata de una escaramuza cualquiera, es realmente una batalla…..Liz, vamos a necesitar todo los que hemos aprendido hasta la fecha sobre como liderar una guerra.

Hare todo lo posible para localizar a Silvana, y de esta manera estemos los tres ángeles defendiendo la capital pero no prometo mucho respecto a eso…tu sabes ella es una elfa y yo una vampiresa, y nuestros reinos nunca se han llevado bien.

Sé que te dije que respetaré tu decisión, y créeme que lo hare….sé que primero es la familia…..pero te pido encarecidamente que consideres venir y ayudarnos….Toma tu decisión rápido, no tenemos mucho tiempo.

Espero tu respuesta,

Anabel

Elizabeth termino de leer la carta que le había mandado Anabel….no sabía que pensar, en su mente solo estaba la solicitud de ayuda de Anabel pero frente a ella se encontraban su hermanos que la estaban viendo fijamente….Merlín, ¿qué debía hacer?…..por un lado estaban sus hermanos que aun estaban un poco vulnerables, sobre todo James ya que Remus había recuperado parcialmente sus habilidades aprendidas (recuerden que Remus empezó su entrenamiento a los seis años) y se podía defender medianamente bien pero James no…por el otro lado, estaba Anabel….su hermana, la primera persona que le ofreció su amistad sin esperar nada a cambio, la mujer que la había cuidado desde su estancia en la Academia Vampírica, la mujer que la había cuidado como si fuera su hija-hermana menor…Morgana ¿que debía hacer? …Quedarse en Hogwarts debido a la amenaza latente que había sobre James y Remus, además de la promesa que le había hecho a ambos sobre estar con ellos en su última transformación…o ir donde Anabel y ayudarle a proteger la capital vampírica junto con Silvana….Elizabeth levanto la mirada al cielo ante la atenta mirada de todos en el Gran Comedor.

"Merlín, no permitas que me equivoque"- dijo Liz levantando una plegaria al cielo rogando que el destino la ayudara en esta ocasión.


Lily Evans se encontraba desayunando cerca de donde se encontraba Eleanor con James y Remus…Lily fijo su mirada en el trío del misterio…tenía que admitir que aunque James la sacaba de quicio, era un niño muy mono y tierno…..claro que solo lo admitiría ante ella, solo ante ella, nunca se lo diría a nadie….claro que Remus no se quedaba atrás pero siendo sincera con ella misma, el pequeño merodeador era quien le producía esa sensación que aun no podía describir….continuo desayunando cuando llegó el correo….decenas de lechuzas entraron súbitamente en el Gran Comedor durante el desayuno, volando sobre las mesas hasta encontrar a sus dueños. De entre la multitud de lechuzas sobre salía una lechuza completamente negra, tan obscura como la noche misma…..era lechuza con su particular encanto…..y al igual que al resto del comedor, se encontraba intrigada sobre la procedencia de esa particular lechuza que tenía un hermoso collar con en plata con una lagrima de diamante como dije. Se preguntaba quién podría ser el destinatario, pero de algo estaba segura….los dueños de esa lechuza venían de una familia acaudalada.

La lechuza se paro frente a Eleanor…..Lily se dio cuenta que ella solo veía fijamente a la lechuza sin parpadear….y para su completa sorpresa, la lechuza hizo una pequeña inclinación de respeto para posteriormente extender su pata y dejar que Eleanor retirara la carta que tenía en ella. Eleanor tomo con delicadeza y elegancia la carta que traía la lechuza, y ante su completa y atenta mirada abrió el pergamino y lo empezó a leer.

Lily puedo ver que conforme Eleanor leía la carta su semblante se iba oscureciendo y su ceño se iba frunciendo cada vez más…..cuando Eleanor termino de leer la carta que le había enviado, la doblo con cuidado y elegancia, tras lo cual vio fijamente a James y Remus que se encontraban frente a ella como si quisiera encontrar la respuesta a sus problemas en sus caras. Eleanor los vio por algunos segundos y luego levantó su mirada al cielo ante la atenta mirada de todos en el Gran Comedor.

"Merlín, no permitas que me equivoque"- dijo Liz levantando una plegaria al cielo.


Elizabeth aun se encontraba insegura de la decisión que había tomado pero, siendo sinceros ella creía que era la mejor decisión que puedo tomar, después de todo la familia es importante ¿no?...Elizabeth saco un rollo de pergamino y un estuche de madera de su mochila…ante la atenta mirada de todos (incluyendo los profesores) rasgo un pedazo de pergamino de rollo y comenzó a escribir…..

Anabel…..estaré lo más pronto posible ahí, tratare de localizar a Silvana…los ángeles estarán en la capital…ten cuidado… Liz

Elizabeth vio la pequeña nota escrita con su sangre por unos segundos antes de pasar la mano sobre el pergamino, secando la nota en el acto….enrollo el pedazo de pergamino y se lo ato a la pata de la lechuza negra de Anabel.

"Ten cuidado y vuelo más rápido que la luz misma, pequeña"- dijo Liz acariciando a la lechuza antes de que ella emprendiera vuelo.

"Srita. Dumbledore, ¿Qué sucede?"- pregunto McGonagall dando en el clavo sobre la pregunta que todos querían hacer.

Sin embargo, Elizabeth no hizo caso….ella se llevo una mano al pecho en donde había parecido un hermoso collar, cerro su mano alrededor de él y cerró los ojos. Tras unos segundos sintió como la conexión mental se había establecido.

"Ángelo….Ángelo"

"Princesa, ¿Qué sucede?"- pregunto Ángelo después de unos segundos preocupado.

"Necesito que vengas a Hogwarts y que te quedas en él, al cuidado de James y Remus durante todo el fin de semana"

"Eleanor ¿Qué sucede?"

"Te cuento cuando llegues aun tengo un par de cosas que arreglar"

"Bien, pero quiero saber que está pasando cuando llegue"

"Claro, padrino"

Elizabeth cerró esa conexión mental y se concentro aun mas tratando de localizar a Silvana y tras varios intentos lo logro.

"Silvana…..Silvana"

"Liz, ¿Qué sucede? Espero que sea importante que estoy cazando"

"Es importante….la capital vampírica esta bajo inminente ataque…..Anabel solicito nuestra ayuda"

"Yo creo que los vampiros se pueden arreglar solitos, ¿no Liz?"

"Silvana, solicito la ayuda de los ángeles"

"Whoa…. ¿tan grave es la cosa?"

"Si, teme que sin nuestra ayuda no puedan poder bajo resguardo a las mujeres y niños antes de que se desate la batalla"

"Bien….en quince minutos estoy donde Anabel…..dile que me espere en la entrada principal del castillo de Heero que no me quiero encontrar con sorpresas"

"Yo le dijo….yo estaré ahí en no más de media hora….primero tengo que dejar a James y Remus seguros"

"Cierto, su pequeño accidente de pociones"

"Si…te veo donde Anabel"

"Bien, cuídate Liz"

"Tú también, Sil"

Elizabeth cerró esa conexión mental y se concentro aun mas tratando de localizar a Anabel y tras varios intentos lo logro.

"Anabel…..Anabel"

"¿Liz?"

"Silvana te estará esperando en la puerta principal del castillo de Heero…..dice que estés ahí porque no quiere sorpresas"

"Bien, Liz…la estaré esperando"

"Vale…cuídate Anabel"

"Tú también, Liz"

Elizabeth cerro la ultima conexión mental y abrió los ojos. Frente a ella se encontraban McGonagall, Dumbledore y Poppy con caras preocupadas, sin embargo ella no les hizo caso ya que tenía cosas más importantes que resolver en ese instante.

"Srita. Dumbledore, ¿Qué sucede?"- pregunto McGonagall con tono preocupado por la falta de respuesta de su alumna durante los últimos segundos.

"Ahora no, profesora"- dijo Elizabeth con voz calmada.

"Pero, Srita. Dumbledore….."- empezó a decir McGonagall pero fue interrumpida por las puertas del Gran Comedor que fueron abiertas de manera violenta.

"Eleanor, ¿Qué demonios está sucediendo?"- dijo Ángelo entrando al Gran Comedor y caminando rápidamente hacia donde se encontraba Liz, ante la sorpresiva y atenta mirada de todos.

"Ángelo… ¡Qué bueno que has llegado!"- dijo Liz con alivio y alegría reflejados en la voz.

"Princesa, ¿Qué es lo que está sucediendo?"- pregunto Ángelo con preocupación quedando frente a Liz.

"Ahora no, Ángelo….cuida a James y Remus…regreso en cinco minutos y te explico todo lo que está sucediendo"- dijo Liz de manera rápida mientras empezaba a caminar rumbo a la salida ante la atenta mirada de todos…..pero fue detenida por Ángelo quien la había tomado del brazo para detener su caminar.

"Eleanor….no estoy jugando, ¿Qué está sucediendo aquí?"- dijo Ángelo con voz seria sorprendiendo a más de uno por su tono de voz.

"Por favor, necesito arreglar un par de cosas más…dame cinco minutos y regreso a explicarte todo"- dijo Liz poniendo cara suplicante y tratando de soltarse del agarre de Ángelo.

"Eleanor…."- dijo Ángelo en tono de regaño y sin aflojar su agarre sobre Liz.

"Por favor, padrino…necesito hacer esto, te prometo que regreso en cinco minutos a explicarte todo"

"Vale…..pero cinco minutos, princesa"- dijo soltando de su agarre a Liz.

"Gracias, padrino"- dijo Elizabeth acercándose y dándole un rápido beso en la mejilla antes de salir rápidamente del Gran Comedor dejando una multitud conmocionada por la información nueva que acaban de obtener…Eleanor Dumbledore era la ahijada de Ángelo….el mejor y más peligroso agente de la Agencia.


Poco más de cinco minutos después, Elizabeth se encontraba entrando por las puertas del Gran Comedor vestida toda de negro…..llevaba puestos unos pantalones negros ajustados, botas altas de tacón y un corset estilo halter con un escote generoso….además llevaba una bolsa colgando de su hombro derecho.… Conforme Liz se acerco mas al grupo reunido (conformado por McGonagall, Dumbledore, Poppy, Ángelo, James y Remus), todos se pudieron dar cuenta que llevaba varias armas a la vista colocadas en sus piernas y cadera, así como en sus brazos….todos se encontraban sorprendidos por su vestimenta, incluido Ángelo….Finalmente, Elizabeth llego a donde se encontraba el grupo y vio fijamente a cada uno de ellos por unos segundos, antes de suspirar y fijar su mirada en Ángelo que la estaba viendo esperando y exigiendo su explicación.

"La capital vampírica esta bajo inminente ataque de darksight y vampiros renegados….Anabel ha solicitado mi ayuda y la de Silvana….necesito que te quedes al cuidado de James y Remus mientras estoy fuera, lo cual espero que solo sea este fin de semana"- dijo Elizabeth de manera tranquila e informal, sin esperar que algunos de los adultos hiciera su pregunta.

"No veo el por qué debería quedarme en Hogwarts y no acompañarte, pequeña"

"Uno es el reino vampírico y tu eres un desconocido por lo que no es una buena idea ir ahora…dos, durante los últimos cuatro meses he detenido seis intentos de asesinato en contra de James y Remus, por lo que no los quiero dejar sin protección…..además de que les había prometido estar en la última dosis del antídoto y al no poder, no quiero que estén solos"

"¿intentos de asesinato?"- pregunto Poppy y McGonagall con horror

"Padrino, por favor…necesito que te quedes al cuidado de ambos para no estar preocupada por su bienestar y poder estar cien por ciento concentrada en la batalla que se va a desatar"- dijo Liz con voz suplicante, tomando la mano de Ángelo y viendo fijamente a su padrino, sin hacer caso del comentario de Poppy y McGonagall.

Ángelo la vio fijamente durante unos segundos con su intensa e imponente mirada, antes de suspirar audiblemente y acercar a Liz hacia él. Ángelo la abrazo fuertemente por unos segundos, tras los cuales la separo de él, le dio un beso en la frente, y la vio fijamente.

"Prométeme que tendrás cuidado…me localizaras si necesitas ayuda, no harás nada demasiado peligroso o loco…te comunicaras conmigo dos veces al día para avisar que sigues viva y todo está bien"- dijo Ángelo tras unos segundos de ver a Liz, ante la completa sorpresa de todos en el Gran Comedor que esperaban que detuviera a Liz después de escuchar la situación a la que se iba a enfrentar.

"Te prometo que tendré cuidado y me comunicaré contigo al menos una vez al día"- dijo Elizabeth con voz seria y solemne.

Elizabeth abrazo a su padrino y le dio un beso en la mejilla, tras lo cual se acerco a donde se encontraban Dumbledore y McGonagall….una vez que estuvo frente a ellos, empezó a rebuscar en su mochila hasta que encontró lo que buscaba. De ella saco cinco pergaminos enrollados. Le entrego uno a Dumbledore y cuatro a McGonagall.

"Profesora McGonagall…..están son las tareas que tenía que entregar durante el transcurso del día, le agradecería mucho si las hace llegar a los profesores correspondientes….Dumbledore, ese es la autorización para salir de Hogwarts…"- dijo Elizabeth de manera rápida, y sin esperar la reacción de ninguno de los dos se acerco a Poppy- "…..Poppy, tu sabes que hay en el joyero….cuídalo, si no regreso para el miércoles ábrelo y sigue las indicaciones….."- Liz le entrego el joyero y de igual manera sin esperar alguna reacción se alejo de ella y se acerco a sus hermanos-"…..James, Remus…yo se que les había prometido que iba a estar con ustedes pero no podre estar ahí….Ángelo los acompañara en su última transformación….por favor sigan las indicaciones de Ángelo y cuídense….espero verlos pronto….recuerden que los quiero mucho….."- Liz abrazo a ambos fuertemente y les dio un beso en la coronilla de cada uno, tras lo cual se acerco a su padrino-"…..padrino, tú has sido como un padre para mí a pesar de poco tiempo que hemos convivido…por favor cuídate y cuida a los pequeños demonios de mis hermanos…"-

Liz vio fijamente unos segundos a su padrino antes de girar sobre sus talones y empezar a caminar a la salida del Gran Comedor sin esperar ninguna respuesta o reacción de alguno de los mencionados…cuando Ángelo estaba empezando a salir del shock de haber escuchado a su ahijada despedirse de él como si no nunca más se volverían a ver….un hermoso fénix negro apareció en el Gran Comedor, se acerco a donde se encontraba Liz y la envolvió en llamas para después desaparecer de la vista de todos….Ángelo, Poppy, James y Remus solo esperaban poder volver a ver a esa pequeña mujer que había cambiado sus vidas, revolucionándolas para bien.


26 de marzo de 1986

Castillo de Heero, Capital del Reino Vampírico

09:00 hrs

Elizabeth sonrió confiada mientras era transportada por Morgana hacia el castillo de Heero…vale era cierto que ella era perfectamente capaza de aparecerse en el castillo de Heero sin la ayuda de Morgana, pero ya había conmocionado demasiado a Hogwarts por un día para aumentarle el hecho que desapareciera como si nada rodeada de algún elemento o alguna de sus herencias…Elizabeth sintió como sus pies volvían a tocar piso firme bajo ellos, por lo que abrió los ojos y observo detenida y rápidamente el salón que empezaba a formarse frente a ella y a las personas que se encontraban en él.

"No puede hablar en serio, Alteza"

"Estoy hablando muy en serio"- dijo una voz de hombre que Liz reconoció como la de Heero.


Antes de que alguien pudiera decir algo mas al respecto, una columna de fuego surgió de la nada en medio de la sala del trono atrayendo la atención de todos los presentes, lo que desato diferentes reacciones…tanto Heero como Jared empuñaron sus espadas, en una señal de todos los reflejos adquiridos a través de los siglos en el furor de la batalla. Ángel y Baltazar se desplazaron rápidamente a donde se encontraban Anabel y Silvana en un intento de protegerlas mientras Shion se colocaba frente a ellos para aumentar la protección de las herederas de ambos reinos. Brian empezó a dar vueltas alrededor de la columna de fuego en busca de posibles enemigos; la guardia real vampírica se habían movido como un resorte con la espadas empuñadas y colocándose en diferentes puntos estratégicos para poder detener el posible ataque y al mismo tiempo proteger a la familia real.

Únicamente Anabel y Silvana desde sus asientos permanecían a la espera de saber que era todo aquello…aunque tenían la sospecha que tenía que ver con la tercera y última integrante de los ángeles….incluso los burócratas de pacotilla, en opinión de Anabel, que se encontraban ahí se había levantado de sus asientos se encontraban con sus pequeñas espadas decorativas apuntado a la cortina de fuego mientras intentaban dominar su miedo y pensar con claridad aunque se veía que les estaba constando mucho trabajo no salir del salón corriendo como almas que lleva el diablo.

"Bajad sus espadas"- dijo Anabel mientras veía había la cortina de fuego que empezaba a desvanecerse poco a poco frente a los ojos de todos- "….Nuestra invitada no les hará daño….."- pero nadie le había hecho caso con excepción de Ángel y Baltazar- "…he dicho que envainen sus espadas o no me hago responsable de lo que ella pueden hacer si se siente amenazada"

"¿Su Alteza?"- dijo Azarhel, el capitán en jefe de la guardia real.

"Haganlo…..no creo que Anabel desee poner en peligro ninguna de las vidas de los aquí presentes… ¿verdad Anabel?"- dijo simplemente Heero

"Cierto, tío…..después de todo, no he sudado sangre para salvar sus reales traseros por nada ¿verdad?"

Tan pronto como la columna de fuego se desvaneció, la figura de una mujer apareció en donde antes se encontraba la columna…..la mujer ante ellos iba vestida totalmente vestida de negro; llevaba puestos unos pantalones negros ajustados, botas altas de tacón y un corset estilo halter con un escote generoso….además llevaba una bolsa colgando de su hombro derecho…tras unos segundos, todos se pudieron dar cuenta que llevaba varias armas a la vista colocadas en sus piernas y cadera, así como en sus brazos.

Anabel y Silvana rápidamente se levantaron de sus asientos y antes que alguien pudiera racionar, se acercaron rápidamente a la mujer….y para sorpresa de todos, Anabel se abalanzo sobre la joven haciendo que todo el mundo las mirase a la espera de que hiciera algo; pero al contrario de la creencia popular, la mujer envolvió a Anabel en un cálido abrazo rodeándola por los hombros.

"Gracias a Morgana que estas bien…hace demasiado tiempo que no nos vemos…."- dijo Anabel una vez que se separaron tras su abrazo.

"Estoy bien, Anabel"- le dijo Liz sin que se hubiera formulado la pregunta directamente, ya que ella había aprendido a leer en los gestos de Anabel ese tipo de cosas.

"Me alegra que hayas llegado…..estábamos empezando a pensar que nunca llegarías"- dijo Silvana. Liz miró a Silvana y le sonrió asintiendo con la cabeza en señal de reconocimiento; y la elfa le devolvió el gesto además de hacer una leve inclinación respetuosa que no paso desapercibida para el resto de los presentes.

"Jajaja….pero yo les dije que si iba a venir…...y llegue, tarde pero seguro"- dijo Liz con una sonrisa en los labios.

Las tres jóvenes avanzaron un par de pasos, tan silenciosamente que varios estaban sorprendidos por el hecho ya que las tres estaban calzando zapatos de tacón, tras los cuales las tres sonrieron de medio lado y fijaron sus miradas en el resto de las personas, o vampiros, que se encontraban en la sala. Todos los guerreros que se encontraban en la sala tenían sus manos en la empuñadora de sus espadas aunque aún no había desenvainado.

"¿Quién es usted?"- dijo Heero con voz cauta y autoritaria aunque sin saber porque la cara de la reciente llegada le era familiar.

"Liberen sus espadas, señores, no me gustaría tener que hacerles daño"- dijo Liz con calma pero sin dejar traslucir quien era ella. Incluso la voz de Elizabeth había cambiado desde la última vez que había estado en el castillo de Heero.

Los ojos de todos, pero sobre todo de Heero, Jared, Shion, Brian, Ángel y Baltazar la habían seguido desde que había aparecido en el salón y no la habían abandonado ni en un solo movimiento. El resto de los presentes permanecían en silencio, demasiado sorprendidos para decir o hacer nada.

"¿Puedo preguntarle quién es?"- pregunto con cierta cordialidad Jared mientras tomaba una aparente posición de relajación pero Liz sabía que era capaz de empuñar su espada y estar en posición de ataque en un parpadeo.

Pero antes de que Liz pudiera decir nada utilizando el sarcasmo o la voz dolida por no ser reconocida por su familia, una voz melosa y firme se alzo sobre los presentes. Baltazar, había dejado su espada de lado y miraba fijamente a Liz con una sonrisa en los labios mientras hablaba.

"¿Es posible que no reconozcan a alguien que han cuidado desde niña?"- pregunto ampliando su sonrisa. Baltazar se acerco a Liz y la tomo por los hombros, dando un cálido abrazo a atrayéndola hacia él- "Por todos los vampiros…..ya no hay nada de niña en ti…eres igual a tus padres"

"¿Liz?"- pregunto Ángel con incredulidad.

"¿Eleanor?"- dijeron varias voces en el salón.

"¿Qué diablos significa todo esto Eleanor?"- la voz enfadada de Heero se escucho en todo el lugar provocando que mas de unos saltara en su lugar o que le recorriera un escalofrío por la espalda- "¿Qué haces aquí, Eleanor…..cuando deje muy en claro que no te quería aquí?"

Elizabeth se encogió de hombros sin darle demasiada importancia a lo dicho por Heero o al tono utilizado por él.

"Un pequeño y hermoso pajarito me aviso lo que estaba sucediendo, y dije porque no ir darle una mano a los vampiritos"- contesto Liz quitada de la pena.

"Igual de arrogante que tus padres"- espeto Jared enojado.

Elizabeth sonrió, sabía que parte del enfado de ambos hombres se debía a que no había podido dejarla fuera de esto en la seguridad de Hogwarts.

"Gracias por el halago, Jared"- añadió con cinismo en la voz.

"¿Cómo demonios te enteraste, Eleanor?"- pregunto Heero con voz baja provocando mas escalofríos en los presentes pero Elizabeth solo amplio su sonrisa.


26 de marzo de 1986

Habitación de Elizabeth, Castillo de Heero.

11:00 hrs

Elizabeth, Anabel y Silvana se encontraban en el cuarto de la primera riendo y platicando sobre la reciente conversación que habían tenido con los monarcas del reino vampírico…..y no había sido precisamente una agradable y tranquila conversación, sino que hubo momentos en los que fue todo lo contrario….después de tranquilizar a Heero, lograr que no reganaran o castigaran a Anabel por haberle llamado y de convencer a los seis (Heero, Jared, Shion, Brian, Ángel y Baltazar) de que no era una niña chiquita y era completamente capaz de pelear para defender la capital, lo cual fue un arduo trabajo….bueno después de todo eso vino la alegría de tener a Elizabeth de nuevo en el castillo después de poco más de dos años que no se veían.

"Bueno se puede decir, sin temor a equivocarnos que nos acabamos de salvar de una buena regañada"- dijo Anabel con una sonrisa en los labios mientras se tiraba de espaldas en la cama de Elizabeth.

"Ni que los digas, mis tíos pueden ser geniales pero cuando se tratado que no corramos ningún peligro ninguno de los cuatro…..bueno, se puede decir que hasta ahí queda que sean geniales"- dijo Elizabeth mientras tomaba asiento junto a la cabecera de su cama.

"Cierto…pero no puedes negar que todos somos un caso en cuanto a correr peligro"- dijo Silvana mientras se apoyaba en el marco de la ventana que se encontraba junto a la cama con vista al lago y bosque que se encontraban junto al castillo.

"Bueno, basta de tanta cháchara….tenemos que ponernos en marcha para reguardar a los civiles del tercer circulo….la aristocracia, ya está siendo atendida por Heero y Jared aunque aun me pregunto porque, ya que ellos son los más cercanos al castillo pero bueno…..los civiles del segundo circulo lo podernos ver después ya que ellos no están en riesgo inmediato de ser atacados"- dijo Elizabeth aun relajada y viendo fijamente a las otras dos para ponerse de acuerdo en el plana a seguir.

"Me temo que así es….me no podemos evacuar al tercer circulo nosotras solas…..es el circulo más poblado"- dijo Anabel viendo fijamente a Liz.

"Lo sé, pero debemos tener algún aliado entre los guerreros y los soldados que nos pueden dar una mano y dejar a los aristócratas se trasladen al castillo solos"- dijo Elizabeth de manera seria mientras veía a Silvana pidiendo mudamente su opinión.

"Es cierto pero según las tradiciones siempre se han puesto bajo resguardo primero a los aristócratas"- dijo Silvana sin dejar traslucir ningún sentimiento.

"Si pero no podemos permitir eso…..debemos ayudar a los civiles, para cuando los aristócratas terminen de mudarse al castillo…..los vampiros renegados y los darksight habrán atacado a los civiles antes de podamos llegar al tercer circulo para organizar la evacuación"- dijo Elizabeth con cierto enojo ya que no estaba acostumbrado con esas costumbres.

"Así que después de todo los profetas si tenían razón respecto a ti"- dijo Silvana con una sonrisa de medio lado en los labios.

"¿y qué fue lo que dijeron los profetas de mi?"- pregunto Elizabeth con curiosidad.

"Que las cosas iban a empezar a cambiar contigo al frente…..también dijeron que tuviéramos cuidado ya que las cosas no son siempre lo que parecen y que el tiempo en la historia de los sangre puras iban a empezar a cambiar….ahora volviendo al otro tema, si entendí bien quiere evacuar el tercer circulo al mismo tiempo que Heero y Jared se encargan de evacuar a los aristócratas junto con algunos soldados ¿no?"- contesto Silvana viendo fijamente a Liz y Anabel alternativamente.

"Si eso es lo que estoy diciendo"- dijo Elizabeth con voz seria.

"Bien ¿y cómo piensas lograrlo?"- pregunto Anabel con desconcierto.

"Con el apoyo de algunos aliados como Ángel, Baltazar y Azarhel"- contesto Elizabeth con tranquilidad.

"Si claro, como es tan fácil convencer a esos tres sobre todo a Azarhel"- dijo Anabel con ligero sarcasmo.

"Solo es cuestión de ponerle mi carita de perrito con ojos inocentes….ahora bien, les traje regalos"- dijo Elizabeth con una sonrisa en los labios mientras se levantaba de su cama e iba a donde había dejado su mochila en la busca del regalo que había traído a ambas jóvenes.

Anabel y Silvana se quedaron en silencio a la espera de los regalos de Liz….Liz estuvo buscando durante unos segundos en mochila hasta que encontró lo que buscaba y saco un pequeño baúl de madera de su mochila. Poco a poco se fue acercando a su cama y se sentó en medio de ella, y rápidamente Silvana y Anabel se colocaron a sus lados.

"¿Se acuerdan que habíamos quedado en buscar alguna forma de estar comunicadas durante la batallas y alguna forma de ocultar nuestras identidades?"- pregunto Elizabeth colocando el baúl frente a ella.

"Si lo recordamos"- contestaron amabas jóvenes a una voz.

"Bueno a pesar de que los collares son geniales, tenemos que sostenerlos para poder utilizarlos por lo que se dificulta mucho durante una batalla…y es por ellos que he encontrado una nueva forma de poder comunicarnos sin tener el inconveniente de decidir entre comunicarnos o pelear"- explico Liz.

"¿Qué encontraste Liz?"- pregunto Anabel con curiosidad.

"Idee unos anillos para comunicarnos con la ayuda de Anthony y Andrew….los anillos funcionan muy parecidos a los collares…..nos podemos comunicar con ellos con solo tenerlos puestos, además de tener el beneficio que genere un escudo protector que nos libera de algún apuro durante la batalla, pero no es ilimitado…..entre otros beneficios que encontraremos sobre la marcha"- dijo Liz con emoción en la voz.

"Genial Liz… ¿y que hay sobre ocultar nuestras identidades?"- pregunto Silvana con curiosidad.

"Para eso, ideamos un tipo de antifaz que nos proporciona un hechizo de ocultación, para distorsionar nuestras voces si así lo deseamos, puede proporcionarnos un rápido disfraz o cambio de vestuario para poder despistar al enemigo, entre otras cosas"- explico Liz de manera lenta.

"Genial, pero ¿donde están el anillo y el antifaz?"- pregunto Anabel con curiosidad y un ligero toque de desesperación.

"Aquí están, desesperadas"- dijo Liz con alegría mientras abría el baúl que se encontraba frente a ella dejando a la vista tres preciosos antifaces negros con adornos en morado y un pequeño ángel negro en uno de los extremos del antifaz (en lugar de la mariposa) y un anillo de plata con un cristal morado en el centro y varios diminutos diamantes alrededor del cristal.

"Es una lástima que James y Remus no estén con nosotras"- se lamento Liz con una media sonrisa divertida mirando de reojo a Anabel y Silvana.

"Jajajaja…..aunque me encantaría ver a ambos, tengo que decir que la diversión entre puras mujeres en mejor"- dijo Anabel con una sonrisa socarrona en los labios provocando que Silvana y Elizabeth rieran por su comentario.

"Entonces, ¿listas ángeles?"- pregunto Elizabeth girándose para ver a ambas a los ojos.

"Siempre"- contestaron Anabel y Silvana a una voz.

"Bien….en ese caso nos vemos en media hora, preparadas y armas para empezar la misión 'salvemos el culo de los civiles'…..nos vemos en el pequeño jardín que se encuentra frente a las habitaciones para empezar a buscar a nuestros aliados"- dijo Elizabeth con alegría mientras las tres se levantaban de la cama, y tras un asentimiento de la cabeza de las otras dos jóvenes, el plan se puso en marcha.


Nota Autora:

Gracias por leer mi historia... por favor dejen comentarios para saber si les ha gustado la historia o no...(miren que no es obligatorio pero de verdad se agradece) y saber si continuo o no con la saga, no sean muy malos que es la segunda historia que escribo en mi vida.

Si tienen dudas sobre alguna cosa que no deje en claro en el capitulo, avisarme para poder incluir una explicación.

Otra cosita, creo que debido a mi falta de inspiracion de las ultimas semanas...solo subire un capitulo por semana y lo mas seguro es que suba los capitulos los sabados o los domingos...

Atte.

Lady Elendil Larantha