Importante: Algunos personajes pertenecen a J.K. Rowling...y los utilizo sin fin de lucro...el resto de los personajes son mios
Capitulo XX: "Angelus General Hospital"
26 de marzo de 1986
Explanada central, Castillo de Heero.
12:00 hrs
Seis personas se encontraban liderando a un grupo de jóvenes. Todos trataban de pasar desapercibidos para el resto de la gente que se encontraba en el castillo, pero no era una cuestión fácil de llevar a cabo…después de todo cuatro de las seis personas que lideraban el grupo eran parte de la familia real vampírica. Elizabeth, Anabel, Silvana, Baltazar, Ángel y Azarhel se encontraban en la explanada central del castillo tratando de no llamar demasiado la atención hacia ellos, al mismo tiempo que guiaban al escuadrón de Azarhel hacia el tercer circulo de la población del castillo…..Elizabeth aun se preguntaba cómo había logrado convencer a los tres guerreros para que la siguieran en su locura, vale que dentro de todo su idea no era una completa locura pero definitivamente iba en contra de todas las costumbres y tradiciones que se habían inculcado en los últimos tiempo sobre poner en resguardo a la aristocracia antes que a la población civil…pero regresando al punto inicial, convencer a Silvana y Anabel no había representado ningún problema ya que ella estaban ahí para poder poner bajo resguardo a toda la población vampírica antes de que los darksight atacaran la capital; pero Baltazar, Ángel y Azarhel era un caso totalmente a parte, sobretodo el último de ellos…..convencer a Baltazar y Ángel había sido relativamente fácil, claro después de hablar con ellos y dejando sobre la mesa muy claramente las cartas sobre el por qué de la misión…..y obviamente, el ser la sobrina consentida de ambos había ayudado a que se unieran en esta locura pero Azarhel había sido un caso completamente a parte….entre los cinco tuvieron que hablar con él y convencerlo de que no se estaba intentando hacer nada malo, después de todo solo se quería poder a salvo a la población civil….y varios tensos minutos de debate, por fin fueron capaces de convencer a Azarhel de unirse a la campana que habían organizado los ángeles…..así que ahora todos se encontraban caminando a través de la explanada central del castillo tratando de no llamar mucho la atención para llegar rápidamente al tercer circulo y poner las manos en acción antes que Heero o Jared se enteraran de sus intenciones y intentaran detenerlos….no que lo hubieran logrado pero definitivamente Elizabeth se quería evitar esa pelea, o al menos postergarla, porque definitivamente cuando Heero se enterara de lo que se hizo iba a querer la cabeza de Liz…pero ella no se preocupaba por ello, ya que cuando llegara ese puente ya buscaría la manera de sortearlo…..ahora lo importante era llegar al tercer circulo y poner a todos a resguardo, si no dentro del castillo al menos dentro del segundo circulo.
"Aun no puedo creer que me convencieras de hacer esta locura"- refunfuñaba Azarhel mientras todos continuaban caminando a través de la explanada central.
"Si, es lo mismo que yo me estoy preguntando…..pero no lo tomes a mal, me encanta que nos apoyaras en esta pequeña expedición"- dijo Liz con voz alegría y una mirada con un brillo inocente que a todos emociono ya que no era común ver ese brillo, aunque sean mínimo, en su mirada.
"Vamos pequeña, completemos nuestra misión antes de que Heero y Jared pongan el grito en el cielo"- dijo Baltazar con una sonrisa en los labios y abrazándola levemente.
26 de marzo de 1986
Explanada central, Castillo de Heero.
22:00 hrs
Después de diez arduas horas de intenso trabajo y coordinación, Elizabeth, Silvana, Anabel, Ángel, Baltazar, Azarhel y su escuadrón habían logrado trasladar a todos los civiles a lugares seguros…..y su éxito no se quedaba ahí, había logrado trasladar a todos los niños (tanto del tercer circulo como del segundo circulo) a diferentes cuartos del castillo. También habían logrado trasladar a todas las mujeres embarazadas y ancianos al castillo, dejando a las primeras en la enfermería para controlar la evolución de sus embarazos. Asimismo, había logrado trasladar a todas las mujeres y hombres incapaces de pelear al castillo, dejando en el segundo círculo a los hombres a la espera de ser trasladado al castillo o al primer círculo…..pero la misión no había sido un éxito en su totalidad, conforme iban realizando las traslaciones pudieron detectar que varios vampiros civiles presentaban síntomas de abstinencia, sobre todo los hombres…..lo cual era en teoría imposible ya que el gobierno les suministraba la sangre a cada familia como parte del sueldo que ganaba cada uno por trabajar las tierras de Heero….Elizabeth se había introducido un poco en las mentes de estos vampiros y ahí descubierto que efectivamente el gobierno les entregaba la bolsas de plasma pero por alguna extraña razón, las bolsas tenía un liquido más transparente que la sangre normal…además había descubierto en los pensamientos de unos de los infectados que él iba a comprar 'sangre real' al mercado negro. Lo último había intrigado sobremanera a Liz, ya que hasta donde ella sabia la sangre que el gobierno entregaba era sangre real…..definitivamente tenía que buscar qué demonios estaba sucediendo ahí con la distribución de sangre.
Ahora, Liz se encontraba caminando hacia el Gran Salón del Trono junto con Anabel, Silvana, Baltazar, Ángel y Azarhel en donde se estaba llevando a cabo una tardía cena ya que Heero y Jared también habían acabo de trasladar a la aristocracia al castillo hacia media hora…definitivamente se esta muriendo de hambre, ya que el ultimo alimento que tomo fue el pobre desayuno que comió en Hogwarts pero, por el otro lado no tenía ganas de discutir con Heero y Jared quienes eran más que seguros que para esta hora ya sabían la pequeña travesura que había hecho junto con Anabel, Silvana, Ángel, Baltazar y Azarhel…..pero como decía la gente 'al mal tiempo darle prisa', así que sigo su camino rumbo a la Sala del Trono.
Antes de lo esperado, Elizabeth se encontró frente a las puertas de la Sala del Trono…..giro su cabeza para ver rápidamente a sus compañeros de travesura antes de sacar lentamente el aire que tenía en los pulmones y dar un paso al frente para abrir las puertas.
En el comedor estaban Heero, Jared, Brian y Shion en compañía de la aristocracia…..algunos tenía un copa de vino ante ellos y otros una taza de café, todos se encontraban hablando tranquilamente y de temas mundanos. Cuando escucharon que las puertas eran abiertas, todos voltearon a ver quiénes eran las personas que entraban. En la puerta se encontraban Anabel, Silvana, Elizabeth, Ángel, Baltazar y Azarhel…..los recién llegados caminaron en silencio hacia el extremo de la mesa contrario a donde estaba sentado Heero y tomaron asiento ante la atenta mirada de todos.
"Y dime Eleanor, ¿Cómo estuvo tu día?"- pregunto Heero una vez que los recién llegados habían terminado de tomar asiento y en un tono tan calmado que al resto de la familia real y a Azarhel les dio mala espina.
"Perfecto, ¿y el tuyo?"- pregunto Elizabeth calmadamente y sin hacer caso del tono que había usado su tío para preguntarle sobre su día.
"Muy productivo, terminamos de poner en resguardo a la aristocracia….por lo que después de la cena nos preparemos para poner al resguardo al segundo circulo"- dijo Heero sin levantar su vista de su plato y con una calma le encendió todas las alarmas de peligro de Elizabeth.
"Oh vaya, eso es genial!"- dijo Elizabeth con fingida sorpresa y alegría por el porvenir de los hechos.
"Si lo sé…y dime Eleanor ¿Qué hicieron tu, Anabel y Silvana durante el día?"- pregunto Jared con el mismo tono que Heero provocando que las pocas conversaciones banales que continuaban en la mesa se terminaran y todos prestaran atención a conversación que estaban manteniendo Heero, Jared y Elizabeth.
"Estuvimos paseando por el reino"- contesto Elizabeth totalmente relajada y para la completa sorpresa de Baltazar, Ángel y Azarhel que apenas pudieron esconder su sorpresa al escuchar la respuesta de Elizabeth.
"Pasear por el reino"- siseo Heero en tono claramente enojada a pesar que se veía que hacia grandes esfuerzos para no gritar.
"Si, tu sabes…..ir de un lugar a otro"- dijo Elizabeth con simpleza y sin miedo por el tono usado por Heero.
"Ya veo…entonces ¿nos podías explicar que hacían en el tercer circulo acompañadas de Baltazar, Ángel y Azarhel?"- pregunto Jared en tono de seda que provoco varios escalofríos entre los aristócratas.
"Mmmmmm, claro… porque no"- dijo Elizabeth sin dejar de comer su sopa ante la completa sorpresa de todos los presentes.
"¿Por qué no qué?"- pregunto Heero con los dientes apretados, levantándose de su silla y colocando las palmas abiertas sobre la mesa en una postura amenazante.
"Que no veo la razón por la que no podría explicarle que hacía en el tercer circulo con Anabel, Silvana, Ángel, Baltazar y Azarhel"- contesto Elizabeth como si fuera algo obvio y no entendiera porque sus tíos hubieran preguntado.
"ENTONCES QUE DEMONIOS HACIAN AHÍ"- pregunto Heero fuera de sus casillas.
"Haciendo su trabajo"- dijo Elizabeth encogiéndose de hombros.
"¡¿HACIENDO NUESTRO TRABAJO?...MALDITA SEA ELEANOR ¿QUE ESTABAS HACIENDO EN EL TERCER CIRCULO?"
"Estábamos evacuando a los civiles, ¿contento con la respuesta?"
"¿Evacuando a los civiles?"- pregunto Jared con el mismo tono de seda
"Si"- respondió Elizabeth con firmeza y sin rastro de duda.
"¿y se puede saber por qué los estabas evacuando?"- pregunto Jared en el mismo tono, levantándose de su asiento, cruzando los brazos sobre su pecho y viendo fijamente a Elizabeth.
"No me parecía justo que las personas que tienen un mayor riesgo de ser atacadas por los renegados tuvieran que esperar a que la aristocracia se mudara al castillo para poder ser puesto al salvo…..además la aristocracia tiene un riesgo mínimo de ser atacada"
"MALDITA SEA ELEANOR, TU CONOCES PERFECTAMENTE LAS TRADICIONES Y ELLAS SE DICE…."-empezó a decir Heero sin calmarse aun de la anterior platica con Eleanor.
"EL HECHO QUE CONOZCA LAS ABSURDAS TRADICIONES, NO QUIERE DECIR QUE LAS SIGA"-respondió Elizabeth con enojo y arrebato.
"Las tradiciones fueron hechas por algo, Eleanor"- dijo Heero con un tono frío.
"Si, pues tal vez en tiempo en que sean modificadas"- contesto Elizabeth con un tono más helado.
"Con un maldito demonio, Eleanor! Quiero una explicación de tu comportamiento en este…."- empezó a decir Heero con el mismo tono de voz y adoptando una posición más amenazante que antes.
"¿Una explicación? La que quiere una maldita explicación en esta sala soy yo….."-empezó a decir Elizabeth con el mismo tono helada y ver que iba a ser interrumpida, elevo su tono de voz-"….QUIERO SABER ¿POR QUÉ LAS BOLSAS DE SANGRE QUE SON ENTREGADAS A LOS CIVILES ESTÁN ALTERADAS? ¿POR QUÉ UNA CONSIDERABLE PROPORCIÓN DE MACHOS PRESENTAN SÍNTOMAS DE ABSTINENCIA EN DIFERENTES GRADOS? ¿Y POR QUE LOS CIVILES TIENEN QUE ACUDIR AL MERCADO NEGRO PARA OBTENER SANGRE REAL?...Y QUIERO LAS EXPLICACIONES EN ESTE INSTANTE, HEERO"
Después de lo dicho por Elizabeth todos en la sala se encontraban en completo silencio. Nadie hacia ruido ni siquiera al respirar….Heero aun se encontraba en shock de las acusaciones de hechas por Elizabeth, al igual que Jared, quienes estaban empezando a creer que Elizabeth se estaba volviendo loca o como mínimo no tenía todos los conocimientos que decía poseer, ya que no era posible que los civiles presentaran síntomas de abstinencia cuando Shion se encargaba cada semana de abastecer el almacén para poder realizar las bolsas de plasmas y distribuirlas entre la población civil…..simplemente no podía ser.
"Debes estar cometiendo un error, Eleanor"- dijo Heero con más calma pero aun sorprendido por lo dicho por Liz.
"¿Un error? Como puede ser un error cuando yo mismo lo he visto con…."- empezó a decir Elizabeth pero no pudo terminar la frase porque algo mas llamo su atención.
Elizabeth sintió un picor en la piel…..sintió como si miles de hormiguitas estuvieran caminando sobre su piel…y ese picor en la piel solo se significaba una cosa…el peligro se encontraba cerca, pero la gran pregunta era que clase de peligro podía haber si se encontraba dentro del castillo…..los renegados no había entrado aun al castillo, es mas no había podido pasado aun las barreras del tercer circulo, por lo que era imposible que se encontrara en peligro…el única caso hipotético en el que podía estar en peligro era si…
"Oh grandísima mierda!"- dijo Elizabeth en un susurro que fue escuchado por todos los presentes.
Ante el completo desconcierto de todos los presentes, Elizabeth se alejo de la mesa sigilosamente y se fue acercando de la misma manera a las puertas de la sala sin despegar la vista de las puertas. Una vez que estuvo a distancia prudente de la entrada, todos observaron cómo se detenía y empezaba dejar caer su cabeza lentamente hacia su lado derecho como si estuviera analizando la entrada.
Vale, hay momentos en los que hasta yo creo que estoy loca pero este no es unos de esos…casi puedo jurar que detrás de esa puerta hay vampiros renegados pero ¿Cuál es la posibilidad de que eso fuera cierto?...dejando de lado a los renegados que se encontraban a las afuera de la capital, ¿Cómo era posible que hubiera renegados en el castillo?...ninguno de los machos con síntomas de abstinencia, la tenía la abstinencia tan avanzada que su cambio a un vampiro renegado fuera inminente….vale, que se le hubiera escapado un diagnostico y por lo tanto hubiera categorizado la abstinencia de un macho menor a lo que realmente era podría haber sucedido, pero ¿de un grupo entero? ¿Cuál era la posibilidad que se equivocara de varios machos?...definitivamente algo estaba completamente podrido con las bolsas de sangre alteradas y lo tenía que averiguar pronto sino no quería tener en sus manos una batalla con dos frentes diferentes.
Sentí como los renegados se acercaban cada vez más hacia las puertas, por lo que desenvainé las dagas que tenía en mis botas y las coloqué entre mis manos como si fueran una extensión de mis brazos. Separé ligeramente las piernas para tener más equilibrio y evitar caer ante una envestida, la cual sería fatal para mí…coloqué ambas brazos totalmente extendidos a mis costados y espere lo que sea que fuera a entrar por esas puertas sin quitar la mirada de ellas.
Ante la completa sorpresa de todos los que se encontraban aun en la mesa, la sala se empezó a oscurecer sin ninguna razón aparente…..segundos después una ligera ráfaga de aire helado había entrado y recorrido la estancia ante la sorpresa de todos….Heero, Jared, Shion, Brian, Baltazar, Ángel, Azarhel, Anabel y Silvana fijaron sus mirada en Elizabeth, quien se encontraba parada en una posición relajada frente a las puertas…tenían sus dagas en sus manos y parecía como si estuviera a la espera de algo….Azarhel casi podría jurar que la vio sonreír de medio lado durante unos segundos antes de que las puertas se abrieran el caos se desatara.
Las puertas de la Sala del Trono se abrieron con fuerza y una sombra apareció, abalanzándose rápidamente sobre Elizabeth….en una milésima de segundo, Elizabeth dio una patada lateral giro de ciento ochenta grados tirando al suelo a su atacante en el proceso…..arrojó el cuchillo al aire, y aferró la empuñadura con un rápido giro de muñeca. La hoja se hundió en la carne hasta que su mano en la empuñadura tocó la piel del vampiro, atravesando el hueso y llegando hasta el espacio donde estaba el corazón….después de un tenue destello el vampiro renegado no era más que cenizas en el suelo…En otro rápido movimiento, se levanto del suelo y giro hacia la puerta para encarar al resto de sus atacantes….desde las sombras de la entrada surgieron tres renegados mas…..en un golpe rápido y seco decapito a uno de ellos… Vio acercarse al segundo renegado, por lo que dio un gran salto y una voltereta en el aire para quedar detrás de él….dio una patada trasera, logrando que el vampiro perdiera momentáneamente el equilibrio…mientras el vampiro se encontraba en el suelo, acabó con el tercer atacante con un golpe limpio en el corazón…..el vampiro renegado que quedaba, al ver que el resto de sus compañeros habían sido aniquilado, se levanto rápidamente y salió corriendo….Elizabeth se dio cuenta de la acción del último vampiro, por lo que arrojó la daga al aire y la aferró por el cuchillo con un rápido giro de muñeca…tras lo cual lanzó la daga en un movimiento rápido, logrando que se clavara en la espalda del vampiro justo en el corazón dejando solo un montón de cenizas después de un tenue destello.
"¿Aún dices que es un error lo que dice, Heero?"- pregunto Elizabeth con voz calmada y sin emoción alguna.
"Yo….yo no estoy seguro"- dijo Heero aun sorprendido de la forma en peleo Liz.
"Pues más vale que este seguro pronto"- dijo Elizabeth acercándose a la mesa con paso rápido y ágil.
Tras unos segundos, Elizabeth se encontraba sentada de nuevo en la mesa e hizo ligeramente a un lado todo el servicio que se encontraba en su lugar…. Elizabeth convocó un rollo de pergamino y un estuche de madera…nunca antes se había sentado tan segura sobre la decisión que había tomado, después de todo había jurado proteger a los inocentes y a su gente ¿no?...así que su decisión de llamar al Angelus General Hospital era totalmente acertada…ante la atenta mirada de todos (incluyendo los profesores) rasgo un pedazo de pergamino de rollo y comenzó a escribir…..
Anthony y Andrew:
El tiempo está sobre nosotros por lo que iré directamente al grano….la capital vampírica se encuentra bajo ataque pero ese no es el problema que nos atañe sino el hecho que las bolsas de sangre con las que se alimenta la población civil han sido alteradas y los machos se están empezando a convertir en vampiros renegados.
Es por lo anterior, que solicito la ayuda del Angelus General Hospital para controlar la situación y de ser posible buscar una cura antes de que me encuentre con una batalla con dos frentes….es por ellos que solicito que manden a sus mejores especialistas en la raza vampírica para poder controlar la situación. Además seria de mucha ayuda si dichos especialistas saben pelear decentemente.
Espero su respuesta.
Elizabeth Masen
P.d. Que los especialistas traigan sus monturas, que el lugar más cercano de aparición se encuentra retirado del castillo.
P.d Traigan toda la sangre que puedan para poder alimentar a la población civil hasta que descubramos que es lo que altera las bolsas de sangre que hay aquí.
Elizabeth vio la pequeña nota escrita con su sangre por unos segundos antes de pasar la mano sobre el pergamino, secando la nota en el acto.
"Morgana!"- llamo de repente Elizabeth, sacando a varios de su sorpresa- "Morgana!"- volvió a llamar.
Después de unos segundos apareció un hermoso fénix completamente negro con los ojos color lila…y antes de que cualquiera de los presentes pudiera hablar Elizabeth se empezó a movilizar para poner en práctica su plan. Enrollo el pedazo de pergamino y se lo ato a la pata de Morgana.
"Ten cuidado y vuelo más rápido que la luz misma, pequeña"- dijo Liz acariciando a la lechuza antes de que ella emprendiera vuelo.
"Eleanor, ¿Qué sucede?"- pregunto Jared con tono preocupado por las acciones hechas por Liz durante los últimos segundos.
"Simplemente he solicitado ayuda, Jared"- dijo Elizabeth con voz calmada.
"¿A quiénes?"-
"Al Angelus General Hospital"
"Eleanor, ¿Qué fue lo que acaba de suceder?"- pregunto Heero totalmente recuperado del shock de ver a su pequeña sobrina pelear y matar a cuatro vampiros con si nada frente a sus ojos.
"Lo que acaba de pasar es consecuencia de las famosas bolsas de sangre alterada, mi queridísimo tío"- respondió Liz sin alterarse.
"Pero….pero, tu acabas de matar a esos vampiros"- dijo un aristócrata.
"Vaya, después de todo si tienen cerebro…aun tarda años en comprender lo que sucede a su alrededor"- dijo Elizabeth con burla en la voz.
Antes de que cualquiera pudiera reprender a Liz por su respuesta, un fogonazo se hizo presente en la sala dejando a la vista a un hermoso fénix negro. El fénix voló elegantemente hasta quedar frente a Elizabeth, y todos se dieron cuenta que ella solo veía fijamente al fénix sin parpadear….y para la completa sorpresa de todos, el fénix hizo una pequeña inclinación de respeto para posteriormente extender su pata y dejar que Elizabeth retirara la carta que tenía en ella.
Elizabeth tomo con delicadeza y elegancia la carta que traía el fénix, y ante la completa y atenta mirada de todos abrió el pergamino. La carta era corta y escueta pero definitivamente trajo nuevas esperanza a Liz. La carta decía lo siguiente:
Liz….Ariel, Andrew, yo nos encontramos preparando todo en estos momentos para ir al reino vampírico….estaremos ahí como en dos horas, te avisamos cuando estemos saliendo del hospital….nos vemos pronto….Anthony.
Elizabeth termino de leer la contestación de Anthony y sonrió sinceramente para la sorpresa de algunos (la aristocracia)….sus antiguos maestros se encontraban de camino hacia la capital vampírica…Liz no podía estar más aliviada, ambos eran grandes guerreros; y a pesar de que no había compartido situación medicas con ellos, sabía que ambos eran grandes medimagos…en cuanto a Ariel, no lo conocía personalmente pero sabía que fue el ángel que entreno a su hermano James en su herencia angelical , por lo que también tenía que ser un gran guerrero.
Elizabeth levanto su mirada y recorrió la sala con ella antes de la fijarla en Anabel y Silvana. Ante el desconcierto de varios de los ahí presentes su semblante se volvió serio.
"Anabel, Silvana prepárense que en dos horas salimos…..y preparen sus monturas que las ocuparemos"- dijo Elizabeth con seriedad.
"¿A dónde vamos?"- pregunto Silvana con seriedad pero al mismo tiempo con curiosidad.
"Al Perygl"- contesto Elizabeth en el mismo tono provocando varios jaleos de sorpresa y miedo por la mención del nombre.
"Bien"- respondió Anabel sin emoción alguna en la voz.
"¿Están locas? Les prohibido ir ahí"- dijo Heero con voz seria y con cierto atisbo de miedo en la voz.
"Con todo respeto, pero ¿acabo solicite tu permiso?"- pregunto Elizabeth sin emoción en la voz y viendo fijamente a su tío.
"Como están las noche, eso es suicidio"- dijo Jared con el mismo tono de voz que Heero.
"Entonces que así sea"- respondió Elizabeth antes de girar sobre sus talones y dirigirse a la puerta de salida, seguida por Anabel y Silvana…..sin hacer caso a la conmoción que dejo atrás o todas la sarta de maldiciones que estaban diciendo sus tíos y Azarhel.
27 de marzo de 1986
Explanada central, Castillo de Heero.
12:30 hrs
Elizabeth, Anabel y Silvana se encontraban frente a la entrada principal del castillo dando una última revisada a sus monturas para verificar que todo estuviera bien antes de salir….Varios civiles se encontraban en los alrededores viendo fijamente a las tres mujeres prepararse para salir a lo que todos consideraban una misión suicida… 'definitivamente debes estar locas para salir solas, sin escolta a ese lugar' era de los pensamientos que mas predominaban entre los presentes…pensamiento que ninguna de las tres mujeres tomaba en cuenta mientras realizaba sus tareas.
Las tres se encontraban concentradas en lo que estaban haciendo cuando de la nada se empezaron a escuchar el típico sonido que haciendo los cascos cuando pisaban el suelo de piedra, lo cual llamo la atención de las tres mujeres. Ellas dejaron de hacer lo que estaban haciendo y giraron ligeramente hacia el lugar donde provenía el sonido…frente a ellas se encontraban tres guerreros armados hasta los dientes, caminando hacia ellas con sus monturas junto a ellos, y con un brillo de orgullo en la mirada (orgullo dirigidas a ellas, por la acciones que estaban realizando). Los cuatro guerreros se pararon frente a ellas, se cruzaron de brazos y las vieron fijamente ante la atenta mirada de todos.
"Pero que tonto de mi, olvidamos parte de nuestro arsenal en Perygl"- dijo Shion llevándose lentamente su mano derecha a la frente y pegándose ligeramente como si se estuviera reprendiendo.
"Supongo que tendremos que ir a Perygl, a ver si todavía lo podemos recuperar"- dijo Baltazar encogiéndose de hombros con aire indiferente.
"Iremos enseguida, no queremos que Jared o Heero se entere y nos den el sermón de nuestras vidas, ¿no es cierto?"- dijo Ángel asintiendo ligeramente.
"Avisaré al escuadrón para que nos acompañen"- ofreció Azarhel con un brillo en los ojos que delataba que se estaba divirtiendo con la conversación que estaban manteniendo.
Elizabeth sonrió de medio lado ante la actuación que estaban presentando los cuatro hombres para poder acompañarlas y que no quedaran como si no confiaran en ellas para poder desenvolverse en una batalla.
"Ohh, yo no les recomendaría avisar al escuadrón"- dijo Elizabeth con aire indiferente y con el mismo brillo en los ojos que Azarhel.
"¿y por qué no?"- pregunto Baltazar con curiosidad, sin cambiar su posición.
"Porque un grupo pequeño siempre se mueve más rápido"- contesto Anabel con aire indiferente y encogiéndose de hombros.
"Cierto…supongo que podemos ir junto durante el primer trayecto del camino ¿verdad?"- dijo Azarhel con el mismo tono y con una ligera sonrisa en los labios.
"No veo por qué no"- dijo Elizabeth con una clara sonrisa en los labios que fue imitada por los guerreros frente a ella.
"Perfecto"- dijo Shion.
"Si…aunque Silvana ¿no crees que es una lástima que hubieras dejado nuestras monturas en el reino Élfico?"- pregunto Elizabeth desconcertando a los guerreros y Anabel.
"Si, es una completa lástima que olvidáramos a Ventus y Trabes en Rivendel"- dijo Silvana con una sonrisa idéntica a la de Elizabeth.
"Definitivamente"- afirmo Elizabeth con una sonrisa socarrona en los labios.
"¿Por qué es eso?"- pregunto Anabel con curiosidad.
"Porque tendremos que cabalgar al mismo paso que ellos y no los podremos dejar atrás"- dijo Elizabeth en un tono que aparentaba estar triste pero la sonrisa en los labios y el brillo en los ojos la desmentía.
Los cuatro machos gruñeron algo por lo bajo….ni Elizabeth o Silvana quisieron saber que habían dicho; conocían suficiente a los guerreros para saber que el hecho que las dejaran pelear con iguales era todo un acontecimientos y no debían presionar mucho…..aunque nadie dijo nada sobre no reírse un poco a sus costillas.
Los siete guerreros subieron ágilmente sobre sus monturas y se colocaron en una posición cómoda tanto para ellos como para los caballos…..los siete tomaron las riendas de sus monturas.
"¿Listos?"- preguntó Elizabeth viendo fijamente a todos. Los seis guerreros asintieron y sonrieron.
"Siempre"- contestaron todos a una voz.
Las siete monturas salieron a medio galope del castillo de Heero ante la fija y sorprendida mirada de todos los presentes.
Nota Autora:
Gracias por leer mi historia... por favor dejen comentarios para saber si les ha gustado la historia o no...(miren que no es obligatorio pero de verdad se agradece) y saber si continuo o no con la saga, no sean muy malos que es la segunda historia que escribo en mi vida.
Si tienen dudas sobre alguna cosa que no deje en claro en el capitulo, avisarme para poder incluir una explicación.
Otra cosita, creo que debido a mi falta de inspiracion de las ultimas semanas...solo subire un capitulo por semana y lo mas seguro es que suba los capitulos los sabados o los domingos...
Atte.
Lady Elendil Larantha
