disclamer...ese ya lo conocen, asi que no lo pondre...pero igual aclaro que no he dado la autorizacion a nadie para que publique mi historia en otro sitio.


Nota Autora...lo se toda una vida sin actualizar...lo siento mucho pero he estado ocupada y sin inspiracion...


Capitulo XXXI: "Una disculpa y una venganza"

15 de diciembre de 1985

Inverness, Escocia

16:30 hrs

Llegué a unos metros de la puerta y con un giro de mi muñeca, abrí la puerta sin importar las protecciones que tenia ésta para que no fuera abierta…..simplemente la abrí como si no me costara ningún esfuerzo. Salí de la casa y empecé a caminar hasta donde se encontraba el balcón que estaba fuera de mi habitación, no sin esfuerzo pero en estos momentos no me importaba.

Finalmente llegue hasta el balcón y empecé a buscar la caja de música de mi madre….rogando a todos mis ancestros que la caja estuviera bien, sin embargo mis ruegos no fueron escuchados. Encontré la caja de música pero estaba partida en tres partes…..nunca más podría volver a escuchar la música de esa caja de música de mi madre…..había perdido uno de los pocos recuerdos que tenia de mi madre.

No lo podía creer, la caja de música de madre se encontraba a mis pies o mejor dicho los pedazos que quedaban de la caja de música de mi madre se encontraba a mi pies…mis piernas me empezaron a temblar, y tras unos segundos no me pudieron sostener mas por lo que caí de rodillas. Sentí como las lagrimas empezaban a deslizarse por mi mejillas pero por primera vez, no me importaba que vieran llorando….no me importaba parecer débil ya que en estos momentos me sentía débil, sentía como mi corazón se estaba haciendo pedazos por la simple compresión de que nunca más iba a poder escuchar el mal afinada canción de la caja de música.

Sentí la presencia de la familia Cullen a mis espaldas…..el desconcierto de todos…el enojo de Edward, la preocupación de Jasper….pero no me importaba…sentí como mi cuerpo empezaba ligeramente a sacudirse por mi llanto silencioso…..me di cuenta cuando los poderes empáticos de Jasper chocaron con mi estado de ánimo pero no hice nada para evitar que sintiera mi dolor…..no podía hacer nada, no quería hacer, solo desea contemplar la caja de música de madre.


Elizabeth se encontraba en medio del jardín de los Cullen llorando silenciosamente mientras era observada por la familia Cullen. Todos veían como su cuerpo temblaba suavemente debido al llanto y nadie sabía qué hacer, era como si el conocimiento sobre cómo resolver esa clase de situaciones se hubiera esfumado de sus mentes….solo podían contemplar la desgarradora, pero a la vez, hermosa escena que tenían frente a ellos.

Después de unos segundos en los que nadie sabía qué hacer, Edward se acerco lentamente hasta donde se encontraba Elizabeth. Al verla tan deshecha por lo que acababa de suceder, no pudo más que pensar en una forma de consolarla pero en cuando Elizabeth detecto su presencia cerca de ella regreso todo su enojo en contra de Edward y se olvido momentáneamente de la caja de música de su madre.

"No te acerques"- ordeno Elizabeth en voz baja y de seda, mas Edward no le hizo caso- "he dicho que no te acerques, Cullen"-siseo de manera sutilmente amenazante.

"Edward, hijo, déjala en paz…"- dijo Esme con calma a pesar de estar llorando.

"Si, hijo…..hacerle caso"- dijo Carlisle.

Pero Edward no hizo caso y siguió acercándose a donde se encontraba Elizabeth. Después de unos segundos, Edward estaba junto a Liz y extendió uno de sus brazos para poder apoyarla en su hombro y de esta manera darle un poco de consuelo…..pero antes de que pudiera terminar la acción de Elizabeth había tomado su muñeca con su mano izquierda y le había dado un derechazo en la mandíbula. Tras lo cual, se levanto en toda su extensión y vio fijamente a Edward, quien se encontraba tendido en el piso por el sorpresivo derechazo.

"Te dije que no te acercarás….no te quiero ver cerca de mí en lo que resta de mi estancia aquí….no quiero ni siquiera sentir tu presencia alrededor mío…"- dijo Elizabeth en voz helada que provoca escalofríos en los presentes.

"Liz…"- intento decir Edward.

"No quiero escuchar tu voz, no quiero escuchar tus disculpas, no quiero saber nada de ti…te odio Edward, te odio desde lo más profundo de mi alma"- termino de decir Elizabeth, tras lo cual giro sobre su talones y se empezó a encaminar a la casa.

Carlisle, Esme, Alice, Rosalie, Emmett y Jasper la miraban como si fuera algo fuera de lo habitual, más rara de lo que ya era pero eso no le importo a Elizabeth quien siguió caminando con paso lento pero seguro hasta la entrada de la casa, pasando a la familia Cullen, sin importarle el dolor que empezaba a crecer en su pierna.

"Liz…"- llamo Carlisle de manera suave, a lo que Liz simplemente se detuvo en su lugar para indicarle que lo estaba escuchando.

"Liz, pequeña ¿qué ha sucedido?"- pregunto Esme con ansiedad y preocupación.

"¿Qué que está sucediendo?...jajajaja…nada, no sucede nada Esme; después de todo que una caja de música no es nada, ¿verdad?"- respondió Elizabeth con marcado sarcasmo.

"No veo por qué tenemos que estar escuchar las tonterías que dice esta chiquilla"- dijo Rosalie con ligero desprecio en el fondo de su voz.

"¿Tonterías? ¿todo lo que digo son tonterías?...jajaja, bueno tal vez si son tonterías, ¿Quién sabe?"- respondió Elizabeth sin ningún sentimiento reflejado en la voz avanzando hacia la entrada de la casa, sin hacer caso a las miradas preocupadas de Carlisle, Esme, Alice y Jasper.

"Liz, pequeña…. ¿Qué está sucediendo? Por favor dime para poder ayudarte"- dijo suavemente Jasper colocándose frente a ella y acariciando ligeramente una de sus mejillas.

"Nada importante, o al menos nada importante para el resto del mundo pero para mí es el mundo, Jazz. Esa cajita de música era de mi madre"- respondió Elizabeth suavemente mirando el suelo ligeramente.

"Ohhhh, pobrecita la niña…..se rompió la caja de música de su madre. No sé por qué haces tanto drama, bien puedes conseguir otra o pedirle una nueva caja de música a tu madre"- respondió Rosalie con molestia.

"Jajajaja…pedirle una nueva caja de música a mi madre…..eso sería genial. Daría todo mi dinero, magia, poderes….todo lo que tengo solo por poder hacer ello"- respondió Liz con cierta tristeza.

"¿Por qué dices eso Liz? Está bien que eres una viajera del tiempo pero estoy seguro que podemos encontrar una forma de que puedas ver a tu madre"- respondió Jasper con calma y desconcierto por la respuesta de Liz.

"Pfff…. ¿encontrar una forma de ver a mi madre? Eso sería invaluable para mí, ¿sabes? Pagaría el precio que sea a quien me concediera ese deseo, no me importaría pagarlo"- respondió Liz con tristeza y oscura diversión sin cambiar su posición.

"No sé por qué haces tanto maldito drama. Solo es una caja de música, se puede comprar otra. ¿Qué era de tu madre? No importa, compra otra parecida y ella no se va a dar por enterada cuando regreses a tu casa"- dijo Rosalie con dureza.

"Jajajaja, eres una verdadera bruja Rosalie; y no lo estoy diciendo en el buen sentido de la palabra"- respondió Elizabeth con voz fría y viendo fijamente a Rosalie.

"Y tu una melodramática. Solo es una caja de música…..SUPERALO"- contesto Rosalie con enojo.

"¿Superarlo? Difícilmente lo puedo superar…."- empezó a decir Elizabeth con tristeza pero al ver que Rosalie la iba a interrumpir empezó a hablar más alto y con una voz helada que a todos sorprendió-"… ¿SUPERARLO, DICES? DIFICILMENTE LO PUEDO SUPERAR CUANDO MI MADRE MURIO PARA SALVARME, DIFICILMENTE PUEDO SUPERARLO CUANDO TODAS LAS NOCHES SUEÑO CON SU MUERTE, DIFICILMENTE PUEDO SUPERARLO CUANDO CADA NOCHE ESCUCHO SUS GRITOS DE BATALLA MIENTRAS PELEABA PARA MANTENERME A SALVO, DIFICILMENTE PUEDO SUPERARLO CUANDO AUN ESCUCHO SUS GRITOS AL SER TORTURADA PARA QUE DIJERA MI LOCALIZACION A PESAR QUE HAN PASADO MAS DE DIEZ AÑOS, DIFICILMENTE PUEDO SUPERARLO CUANDO CADA VEZ QUE ESTOY CERCA DE UN DEMENTOR ESCUCHO COMO FUE…"-exploto Elizabeth pero conteniéndose en el último segundo para evitar decir uno de sus secretos más guardados.

"Liz, ¿Qué escuchas cada vez que estas cerca de un dementor?"- pregunto Jasper con suavidad, tomándola de los hombros y encarándola.

"Nada"- dijo Elizabeth con rapidez, demasiado rápido para ser verdad.

"Liz, no me mientas… ¿Qué escuchas cada vez que un dementor está cerca de ti?"- volvió a preguntar Jasper con un poco de más firmeza.

"Liz, pequeña no es bueno quedarse con las cosas dentro"- dijo Esme con suavidad.

"Hay veces que es mucho mejor mantenerlas dentro, sufrir a solas, mantener el recuerdo que todos tienen de tu madre"- respondió Elizabeth con suavidad sin ver a nadie en particular.

"Elizabeth, ¿Qué es lo que escuchas?"- pregunto Edward con suavidad y gentileza, a lo que Liz respondió cerrando los ojos y apretando los labios.- "Liz, mi ángel, ¿Qué es lo que escuchas?"- pregunto de nuevo en el mismo tono mientras se acerca a Liz hasta quedar frente a ella.

Elizabeth sintió la presencia de Edward frente a ella….sintió como sus barreras se iban derribando pero no eran por la presencia de Edward sino por el sobrenombre por el que la había llamado, por algún razón solo permitía que él la llamara de esa manera. No abrió los ojos, no cambio su posición, solo derramo una silenciosa y solitaria lagrima antes de contestar.

"Como mi madre era violada una….y otra….y otra….y otra vez para que les revelara mi escondite y pudieran matarme"- respondió Liz con suavidad y tristeza sorprendiendo a todos por su respuesta.

Nadie sabía que hacer o que decir para consolar a Liz, todos se encontraban perdidos y en shock ya que nunca esperaron que ella fuera a responder una cosa como esa.

"Mi ángel….."

"Si me disculpan me gustaría irme a mi habitación y estar a solas"- dijo Liz sin dejar que Edward terminara de hablar, y sin esperar respuesta entro a la casa Cullen bajo la atenta y preocupada mirada de todos, sobretodo de Edward y Jasper.


15 de diciembre de 1985

Inverness, Escocia

20:30 hrs

Durante las últimas dos horas había estado sentada junto al balcón de mi cuarto viendo el horizonte sin hacer nada, sin pensar en nada, simplemente observando como el cielo se nublaba cada vez más, en sincronía de mis emociones, anunciando un próxima lluvia que no era esperada…..tratando de controlarme y no explotar, de no llorar porque una vez que empezara no iba a poder detenerme. Hasta el momento había logrado no derramar ninguna lagrima pero no había podido controlar el huracán de emociones que sentía dentro de mí, la mar de recuerdo que venían a mi mente a pesar que hacia lo todo lo posible para mantener mi mente en blanco. Sin embargo, una pequeña y rebelde lágrima había escapado de mi fuerte control…..y poco a poco las demás lágrimas la siguieron. Afuera empezó a llover suavemente.

Me metí en mi cama con la colcha tapándome toda y acabe explotando por todo lo que tenia contenido…..derramando todos los sentimientos que tenia dentro a través de ellas. Estallé en sollozos amargos. Traté de sofocarlo hundiendo la cara contra la almohada para no llamar la atención de los Cullen, a pesar de saber que era algo imposible debido a su súper sensible sentido del oído.

Ignoraba cuando tiempo estuve así y no sabía si los Cullen se habían ido de la casa para realizar sus rutinas o si se habían quedado en la casa. Me mantuve acostada boca abajo mientras seguía llorando. Escuche que alguien llamo suavemente a mi puerta pero no conteste, no tenia humor ni ganas para ver a nadie.

"Te estoy escuchando llorar"- dijo una voz que reconocí enseguida y como acto reflejo gire mi cabeza hacia el lado contrario de la puerta y cerré fuertemente mis ojos como si de esa manera pudiera hace que desapareciera. No quería saber nada de él en estos momentos.

El silencio fue mi respuesta.

"Quiero hablar contigo"-suplicó con voz suave.

Seguí en silencio, deseando que se fuera y me dejara sola de nuevo.

"Por favor"- me lo pidió de buena manera.

"Vete…por favor, Edward vete….déjame sola"- le respondí con voz rasposa y tono suave.

"Me iré en cuanto haya hablado contigo"- respondió de manera persistente.

"Pues te queda un buen rato de estar delante de esa puerta"- respondí con oscura diversión.

"Bueno como sé que me oyes, hablaré desde aquí ¿vale?"

"Vete"

"Lo siento, realmente lo siento"- se disculpo de manera sincera.

"No quiero que hagas lo que te ha ordenado Carlisle o lo que tu familia te ha hecho comprender que tienes que hacer"- dije con fastidio.

"Soy mayorcito para darme cuenta de lo que he hecho mal y no he venido por Carlisle o mi familia, sino por voluntad propia.

No le respondí pero él continuó.

"No pienso pedirte perdón por lo de la caja de música. Entraste en el juego a propósito y te advertí que pararas. Cierto que te lo tenía que haber pedido de otra manera pero eso no es excusa"

Golpeé el colchón con rabia, me levanta rápidamente de mi cama, me acerque hasta la puerta y la abrí de golpe totalmente furiosa.

"¿Juego? ¿Qué yo entre en tu maldito juego? ¿Qué me advertiste que parara? Yo no entre en ningún maldito juego"-respondí furiosa y siseando.

"Claro que entraste en el juego, cuando escuche la música toda desafinada te dije que lo apagaras, y tú en lugar de hacerlo le subiste mas al volumen de la música"- respondió Edward totalmente perdido.

"Yo no entré en ningún maldito juego, Edward"-respondí con frialdad.

Y antes de que alguno de los dos pudiera agregar algo más, Jasper llego rápidamente hasta donde nos encontrábamos.

"¿Qué está sucediendo aquí?"- pregunto con tono de seda.

"Vine a disculparme con Liz y cuando le he dicho que no me pensaba disculpar con la caja de música porque ella había entrado en el juego a propósito a explotado"- contesto Edward con rapidez.

"Yo no entre en ningún maldito juego. Tu no podías escuchar la música de la caja, así que no me digas que entre en un maldito juego"- siseé enojada.

"Liz, todos en la cada podíamos escuchar la música de la caja de tu madre"- respondió Jasper suavemente.

"¿Qué? Eso no es posible, yo coloque un hechizo alrededor de mi cuarto para que no pudiera salir el sonido de mi habitación y filtrara el ruido de la música de Edward, y otro para que se escuchar un poco más fuerte la música de la caja para terminar de opacar el ruido de afuera"- respondí con sinceridad y totalmente perdida, viendo fijamente a Jasper.

"Liz, todos podíamos escuchar el ruido generado por ambas músicas…..de hecho Carlisle se encontraba a nada de subir y regañar a ambos"- respondió Jasper con suavidad.

"No, eso no es posible…..yo coloque hechizo para evitar eso"- insistí suavemente antes de girar y mirar a Edward a los ojos.- "Yo coloqué hechizo, Edward, yo los coloqué…..tienes que creerme"-terminé con desesperación.

"Liz, la música se podía escuchar fuera de tu habitación"- respondió suavemente Edward.

"Por favor, ambos….déjenme sola, por favor"- dije en un susurro suave, cerrando los ojos.

Sin embargo, algo tuvieron que ver ambos en mi rostro porque ninguno de los dos se movió de su lugar.

"Liz, ¿Qué sucede?"- pregunto Jasper con mucha suavidad como si creyera que el menor soplido de aire me pudiera romper en mil pedazos.

"Sucede que mi magia es un asco, sucede que los hechizos que antes hacía de manera inconsciente y hasta dormida ahora no los puedo hacer a pesar que esté totalmente concentrada en ellos…sucede que de nuevo soy una carga"-respondí con sinceridad y dolor.

"Liz…no eres una carga"- dijo Edward con simpleza pero sinceridad.

"Si lo soy….mi habilidades mágicas están por los suelos, hechizos que sé hacer desde los diez años no los puedo realizar ahora….así que sí, soy de nuevo una maldita carga para mi familia."

"No, no lo eres"- dijo con firmeza y convicción Edward.

"Si lo soy….si en estos momentos nos atacan, yo no me podría defender…..dependería totalmente de ustedes y tendría que verlos morir antes de que nuestros atacantes llegaran a mí para poder cubrir el sueño dorado de cualquier Pure-hunter. Así que no me digas que no soy una carga"- contesté viendo fijamente a Edward.

Escuche como el resto de la familia terminaba de subir las escaleras que daban a mi habitación pero no me importe, de hecho no nos importo a ninguno de los tres.

"Yo…yo no sabía…"-empezó a decir Edward

"¿Qué es lo que quieres? ¿Qué es lo que quieres de mi, Edward?"- pregunté abiertamente sin importarme quien nos pudiera escuchar, sin importarme cual podía ser la respuesta, no sabía a donde quería llegar a parar y yo solo quería volver a estar sola.

Suspiró levemente

"A veces cuando me altero, digo y hago cosas que no…."-empezó a explicarse Edward.

"Si lo que quieres, es mi perdón…ya lo tienes, no te odio…no te odie antes de que vinieras…..después de todo como podría odiar a mi caballero de blanca armadura. Ahora dejen sola, por favor"

"Liz…"

"¿Qué es lo que quieres, Edward?"-pregunte con cansancio.

"No eres una carga"-respondió con suavidad, al tiempo que me acariciaba suavemente con su pulgar mi mejilla izquierda.

"Es gracioso que lo digas sabes, eso decían mis padres….que no era ninguna carga, que era su más preciado regalo y joya, y ambos terminaron muertos para salvar mi vida porque yo no era capaz de defenderme. Ahora que ya soy mayor, que destruí mi infancia para poder aprender a defenderme y a proteger a mi familia, que aprendí miles de formas en las que puedo matar, torturar, curar, proteger, cuidar a cualquier criatura…no puedo defenderme a mí misma, vuelvo a depender de otras personas para que me protejan."

"No va a suceder lo mismo, Liz. No va a suceder lo mismo"- respondió con firmeza mientras me tomaba con ambas manos la cara para centrar mi mirada en sus ojos; y al ver que no me convencía me acerco a su pecho y me abrazo fuertemente mientras besaba suavemente mi cabello.- "No va a suceder, Liz…no se va a repetir la historia, no lo pienso permitir"

Por primera vez, desde mi más tierna infancia, me sentí completamente segura en los brazos de alguien. Por primera vez en años, sentí que mientras estuviera en ese lugar, entre los brazos de ese hombre, nada ni nadie me podía tocar, que el mundo a mí alrededor se podría estar destruyendo pero mientras estuviera ahí, yo estaría a salvo. Así que hice lo único que podía hacer en mi situación…lloré. Lloré por la pérdida de mi familia, llore por la caja de música perdida, llore por todas las torturas sufridas a manos de los rengados, lloré por todo lo vivido en los últimos días, lloré por mi infancia perdida, lloré por la incertidumbre de mi futuro…..pero sobre todo lloré de felicidad porque por primera vez había encontrado la paz que tanto había anhelado.

Y lloré mientras Carlisle, Esme, Rosalie, Emmett y Alice me veían fijamente….mientras Jasper se mantenía firmemente a mi lado, sin decir nada pero dándome todo el consuelo del mundo con su simple presencia…pero sobre todo llore mientras Edward me sostenía fuertemente entre sus brazos y no dejaba de besar mi cabeza.


18 de diciembre de 1985

Inverness, Escocia

10:30 hrs

"¿Qué DEMONIOS ESTA PASANDO AQUI?"- pregunto Carlisle fuera de sus casillas.

"El energúmeno de vuestro hijo se ha propuesto que yo me abra las venas y está haciendo todo lo que está en su mano para conseguirlo…"- expliqué de manera tan rápida que dudaba que me hubieran entendido pero ellos eran vampiros, así que me tenían que haber entendido al menos la idea principal de lo que dije- "…pero no lo va a conseguir. Soy más dura que lo que puede imaginar un maldito niño mimando de mi…."

"Basta Elizabeth"- me ordenó Carlisle antes de dirigirse a Edward- "Espero que tengas una buena explicación para lo que está sucediendo. Te he perdido que cuides de Liz y esperaba que lo hicieras sin derramamiento de sangre"

Edward salió de su escondite y se apoyo en la puerta del salón, en donde nos encontrábamos todos, con los brazos cruzados.

"Solo estaba haciendo mi buena acción del día, estaba ayudando a Liz a sanar sus heridas. Tu mismo has dicho que tenemos que mantenerlas limpias"- contesto Edward tranquilamente.

"¡Esa no es excusa para comportarse como un maldito troglodita y aventarme al jodido rio!"- respondí furiosa.

"¡Te lo estaba advirtiendo desde hace rato!"

"¡La gente civilizada entienden cuando dicen "más tarde, hace frio"!"

"¡Tú no eres precisamente la indicada para calificar lo que es civilizado!"

"¡Desde luego que tu no lo eres!"

"¡Me lo está diciendo la maleducada!"

"¡Me lo está confirmando un maniaco depresivo!"

"¡Hablo la plebe!"

"¡Un pijo de mierda no me da lecciones!"

"¡No me hables de lecciones, intento frustrado de Ejecutadora!"

"¡Mira quien fue a hablar, la mala imitación de Drácula!"

"¡Deposito de sangre andante!"

"¡Chupasangres!"

"No voy a permitirles insultos racistas en mi casa. Se están comportando como auténticos niños y ninguno de los dos lo es"- nos advirtió Carlisle.

"¡Qué bien! Si se pelean es buena señal, ya que de los puños a la caricias en la cama solo hay un paso"- dijo felizmente Emmett.

"¡CALLATE EMMETT!"- contestamos furiosamente Edward y yo.

"Edward discúlpate con Liz"- ordenó Carlisle.

"Discúlpame"- dijo Edward para nada sincero y haciendo que sonara como un insulto.

"Vete al maldito infierno, Cullen"- siseé

"Eres una bruta"

"Tú un asno, el maldito rio estaba congelado"

"¿Me vas a perdonar?"

"No"

"Bueno, estoy seguro que encontraras la manera de torturarme para sentirte realizada"- dijo con sarcasmo tras lo cual se empezó a encaminar a la puerta, de la cual se había separado en algún punto de nuestra pelea.

Pero Edward tenía razón en una cosa, me sentiría mas realizada si me vengaba de él de una forma divertida para mí. Así que empecé a reír suavemente mientras pensaba en algún plan para llevar a cabo.

"NI SE TE OCURRA RAJARME LAS LLANTAS DE MI COCHE"- gritó Edward regresando a la habitación, al parecer había escuchado mi risa.

"No sé de qué me estás hablando"- dije con el tono más inocente que pude pero la mirada calculadora y divertida de mis ojos me desmentía.

"No te hagas la inocente conmigo. sabes perfectamente de que estoy hablando, tienes hasta el descaro de decírmelo en la cara"

"Pero que demo…no era Anthony, ¿verdad?"

"No"

"¿Y se puede saber qué demonios estabas haciendo?"

"Solo trataba de ser un buen vecino"

"Si, pues para ser un buen vecino no era necesario que te metieras en mi cama"- sisee enojada antes de salir del salón maldiciendo a Edward Masen Cullen en todos los idiomas que sabía.


18 de diciembre de 1985

Inverness, Escocia

20:30 hrs

No sabía cuánto tiempo tenia dando vueltas en mi cama pensando la mejor manera de llevar a cabo mi venganza. Tenía que ser algo que le doliera, o no tendría chiste…además de que no se daría cuenta de todo mi trabajo realizado.

Al principio pensé que podría colarme en su cuarto y robarle un par de camisetas para venderlas en los alrededores, en donde había muchas admiradoras de Edward, a quienes por alguna razón él no hacía caso. Con lo que ganara podría tener suficiente para ir a comprar algunas cositas para mí. Pero pensándolo mejor, no quería hacer feliz a nuestras vecinas que no soportaba, quienes estaba segura que vendería a su madre con tal de obtener la atención de Edward durante un minuto completo.

Echaba de menos a James y Remus, ellos siempre sabían que broma hacer o, al menos, me ayudaban con la lluvia de ideas para ayudarme a idear una. Me dolía su ausencia. Echaba de menos su despreocupada protección, su facilidad para hacerme reír y olvidarme de todos mis problemas, y su forma tan natural de recordarme que no estaba sola. Echaba de menos a mis hermanos.

Recordaba su amor por la tecnología de última generación y por los coches, a pesar de ser Sangres Puras…parecían niños chiquitos con "sus pequeños".

Y en ese momento, tuve una epifanía y supe inmediatamente donde tenía que dar el golpe. Empecé a buscar entre mis cosas para ver que me podía servir para llevar a cabo mi misión. En mi baúl encontré varias cosas que me podrían servir y que me alegraba mucho que Anthony las hubiera puesta en mi equipaje.

Me acerque a mi puerta y saque ligeramente la cabeza para ver que estaba ocurriendo en el resto de la casa. Alcancé a escuchar que Carlisle y Esme habían salido ya que tendrían una cita, y que Edward, Jasper y Emmett planeaban salir de cacería.

Me tumbé en mi cama eufórica y me limite a esperar a que los chicos salieran de cacería. Entonces realizaría mi pequeña venganza. Intente no reírme a carcajada limpia para no llamar la atención y que creyeran que me tenían que poner una camisa de fuerza.

"Edward, tal vez no tendríamos que salir todos y dejar a las chicas solas"- dijo Jasper con preocupación.

"Edward, a lo mejor deberías dejarlo por esta noche"- sugirió Alice de manera suave.

"¡Ni hablar! No me fió de él, ni de ninguno de nosotros estando Liz aquí"

"¡EDDIE, COMO PUEDES PENSAR ESO DE NOSOTROS. NO NOS VAMOS A CENAR A ELIZABETH!"- exclamo Emmett en voz alto y fingiendo estar ofendido.

"No me llames Eddie. Y habla bajo que las vas a despertar"- siseó ligeramente.

"¿Qué sucede, ahora no podemos hablar en casa o qué?"- preguntó Rosalie fastidiada – "Bueno, ¿Cuando nos vamos?"

"¿Tu también vienes, Rosalie?¿No llevas una ropa muy poco adecuada para cazar?"- pregunto Edward sorprendido.

"Yo iré como me da la gana"- respondió de mala gana.

"Vamos de cacería, no tirarte al oso, Rose"- dijo Edward con su voz burlona- "Aunque entiendo que entre Emmett y el oso, aparte del pelo y el cerebro, no notes gran diferencia"

"Osita, eso no me lo esperaba de ti. Te gustan los peludos"- dijo Emmett sonando triste.

"Edward eres un grosero. Necesitas una mujer que te ayude a desinhibirte, que estás muy reprimido"

"¡BUENO YA ESTA BIEN! ¡SE NOS HACE TARDE Y HAY QUE ESTAR AQUÍ ANTES DEL AMANECER!"- rugió Edward.

Luego noté como su voz se suavizaba al hablar con Alice.

"Te dejo al cargo de Liz. Cuídala bien o ya sabrás lo que nos hará Carlisle si le pasa algo"- le ordenó suavemente.

"Que yo sepa tú no te llamas Carlisle"- se burló Emmett.

"¡EMMETT, SAL POR ESA PUERTA ANTES QUE TE HAGA SALIR YO DE UNA PATADA!"

Cinco minutos después, todos habían salido y no nos los podía sentir cerca de la casa. Alice no se escuchaba por ningún lado. Así que puse mi plan en acción. Solo esperaba que a Edward le gustara la nueva decoración de su auto.


19 de diciembre de 1985

Inverness, Escocia

04:00 hrs

Me encontraba volando con mis hermanos mientras estábamos teniendo un partido amistoso de Quidditch, cuando de repente ya no estaba en el terreno donde jugábamos, sino en un espacio vació lleno de luz. Podía sentir el calor en las yemas de mis dedos y una brisa suave agitaba mi cabello. Me sentía en paz. Sentía como si en lugar de andar, pudiese flotar. Y durante un segundo me pare para impregnarme de la tranquilidad del lugar.

Cerré los ojos y pude sentí como algo frío rozaba mi rostro pasando desde mis parpados, a mi nariz y mis labios. Podía captar su olor aromático y masculino. Y el roce siguió descendiendo hacia mi garganta suavemente. Aun temiendo romper el hechizo abrí lentamente los ojos y allí estaba él. Era el mismo joven que había salido en mi sueño anterior, el que había visto siendo un bebé al inicio de mi sueño y se había convertido en un joven hombre al final, antes de la muerte del hada.

Seguía siendo tan hermoso como cuando lo vi en mi sueño anterior. Su pelo broncíneo era agitado por la brisa y eso le concedía un cierto aire divino de dios pagano. Pero esta vez no era salvaje y maligno, por el contrario sus ojos negros tenían un brillo suave y sus labios perfectos labios estaban curvados en un rictus de tristeza. Era lo más triste y desgarrador que había visto. Los Ángeles no debían estar tristes.

Me desabrocho la blusa y sus dedos se deslizaron por el nacimiento de mis pechos, deleitándose en ellos un buen rato. Después volvió a bajar la mano y me acaricio en círculos mi vientre. ¡Como alguien tan frío podía transmitir una sensación tan ardiente!

Decidí desabrocharle la blusa y me deleite en sus pectorales apolíneos y gélidos. De repente me cogió por la cintura y me acercó violentamente hacia él. Cogió mi rostro violentamente y me besó con una pasión insólita. Y yo le respondí de igual manera captando en mi paladar su dulce sabor y cogiendo cada jadeo que el a su vez me iba robando.

Note sus fríos y suaves labios acercándose a mi oído para susurrarme.

"No importa donde vayas, ni lo que hagas. Me perteneces y te buscare toda la eternidad para encontrarte."

Me levante con el corazón acelerado y mi respiración agitada. Mi pecho me dolía por la mezcla de sentimientos que tenia. Pero el que sobresalía era el miedo. Tenía miedo de las implicaciones de lo dicho por el dios pagano de mi sueño. Yo no tenía dueño, ni nunca lo tendré. Y algo muy profundamente dentro de mí, me decía que ese hombre era más real de lo que quería creer y que se encontraba mucho más cerca de lo me gustaría.


Nota Autora:

Gracias por leer mi historia... por favor dejen comentarios para saber si les ha gustado la historia o no...(miren que no es obligatorio pero de verdad se agradece) y saber si continuo o no con la saga, no sean muy malos que es la segunda historia que escribo en mi vida.

Si tienen dudas sobre alguna cosa que no deje en claro en el capitulo, avisarme para poder incluir una explicación.

Otra cosita, creo que debido a mi falta de inspiracion de las ultimas semanas...y mi exceso de trabajo no voy a poder subir los capitulos tan seguido pero no he abandonado la historia.

Atte.

Lady Elendil Larantha