-Mikoshiba debes estirar mas tus brazos, tu torso debe estar tenso y flexible.
Si alguien preguntaba el "¿Cómo fue?" que sus sentimientos salieron a relucir.
Tardaría un poco en encontrar explicaciones que lograran responder.
Porque ni el había prestado atención en un principio.
-si yamasaki-sempai
Corría emocionado posicionándose para volver a clavarse en el agua.
No había algo más emocionante que los entrenamientos del samezuka, poder usar la piscina para propósitos educativos y por que no, su ambición de querer ser más fuerte.
Desear ser el orgullo del equipo, ser admirado por todos y específicamente de la persona que ahora lo instruía.
-más fluidez menos resistencia
Sousuke yamasaki había pasado de ser un compañero de equipo a la mano derecha del capitán Matsuoka y ello significaba el crecimiento mas grande y significativo que el equipo jamás había tenido.
Era divertido... excitante conocer a ese tipo de personas que conformaban su parte favorita de la academia.
-un minuto, cinco segundos... es buen tiempo para 100 metros
El rostro de yamasaki permanece inerte y taciturno, carente de cualquier emoción, sin embargo es suficiente para ponerlo sumamente contento.
-¡genial sempai!
Ser adulado es un bono extra para el equipo de natación que tiempo atrás rechazaba ingresar, por razones familiares en particular.
Sousuke se limita a guardar su cronometro y retirarse para seguir con lo suyo no sin antes ser despedido con una reverencia de su parte.
-una vez más ¡gracias sempai!
Obteniendo un suave movimiento de su rostro como suele asentir.
Sus labios se curvan y dibujan una trayectoria que seria infinita de no ser por el límite que su rostro tiene para soportar tremenda sonrisa.
"Realmente genial"
Sousuke yamasaki era incluso mas capaz que su propio hermano, incluso su talla como profesional era mas grande, en definitiva era el pilar fuerte del equipo.
Algún día, esperaba ser tan necesitado como él.
Después de un par de horas, cuando quiso ir a los bañadores para asearse, curiosamente se topo con el y el capitán hablando con semblantes serios y nada relajantes.
Existía una tensión que desconocía de donde provenía, Sousuke tenia su torso descubierto, con una bandoleta en su hombro izquierdo, sentado en la banca mirando hacia el suelo, esquivando miradas que antes juraba ser casi eternas hacia el pelirrojo.
-ya lo he decidido Rin
Sonaba enfadado pero con cierta melancolía que ignoraba ser el único en percatarse.
El pelirrojo torció su boca y apretó con fuerza sus puños dando a entender su oposición a cualquier proposición que le hubiese ofrecido, aunque aseguraba se tratara del porvenir de ambos.
Claro que sabia que no debía prestar atención a nada de lo que ocurriera, pero se trataba de sus superiores y a quienes estimaba en demasía.
Aun así el encuentro no duro nada al ser el Matsuoka mismo en cortar la discusión.
Dejando a un triste y desconsolado chico aunque fuera el único en darse cuenta.
Fue entonces cuando su aprecio comenzó a crecer al sentirse mal por aquella expresión que nunca había visto de su mayor y su interés se acrecentó tanto que la intención de querer enterarse del asunto crecía con fuerza.
-¿te divierte espiar Mikoshiba?
El encanto acabaría al ser descubierto aun sin ser buscado, tendría que habérselo esperado al tener en cuenta que era yamasaki de quien se estaba hablando.
-ah... jajaja...
Reiría nervioso al no saber como reaccionar y saldría de su escondite con pasos torpes y poco calculados.
-lo siento yamasaki-sempai yo...
Diría un sin fin de excusas de eso estaba seguro, era un experto en salirse de embrollos por no decir que empeoraría la situación, pero aclararía todo.
-da igual
Pero seria el mayor quien le prestaría poca importancia y lo ignoraría para salirse de inmediato de allí.
Quedando desconcierto y decepción al ser poco considerado.
Al final la inquietud se hizo presente y el interés sobraría demás.
