Bastaba una palmada para que fuera despertado de su profundo y largo sueño donde yamasaki era protagonista, dibujando una escena en la que el aludido era abandonado y arrojado en la inmensa y fría oscuridad.

Era evidente que su preocupación estaba reluciendo y ni si quiera comprendía como un sueño así le perteneciera a él y no a la misma persona ajena.

-¡Momo-kun!

Bastaba con una palmada, si, aunque un almohadazo a su nuca no estaba demás y Nitori Aichiro lo sabía bien.

Despertaría apanicado y por sobre todo con temor de ser descubierto, brincando al suelo y echándose para atrás queriendo esconder cualquier rastro que lo acusara de ser un extraño e incluso acosador por tener esa tipo de sueño.

Y como era de esperar solo agrandaría más sospechas al ser respondido con un levantamiento de cejas por parte de su pequeño sempai.

-hay que ir a clases, no te quedes atrás

Asentir ante la orden enmendaría su error y alejaría cualquier sospecha que se haya hecho el pequeño.

Saldría del embrollo con hacer caso, se haría el buen chico al asistir las clases y extrañamente prestar toda la atención que jamás había dado en el transcurso del periodo escolar.

Es que estaba nervioso y bastante temeroso ante la curia que había nacido en enterarse de la preocupación de su mayor.

Y enormeseria su miedo al llegar el momento de volver a ver cara a cara al yamasaki en los entrenamientos del equipo...

Debía ignorar todo lo ocurrido, no sumergirse en sus pensares y mucho menos en el extraño sueño obtenido debido a su interés, pero su personalidad se lo impediría.

-tus piernas, debes levantarlas en ritmo y unisono con tus brazos.

Sousuke ignoro todo, incluso estaba seguro de que olvido lo ocurrido, de que el habia descubierto su lado sensible.

Para no ocasionarle mas molestias obedecería paso a paso sus instrucciones para poder empatizar mas con el, para ganar confianza aunque fuera imposible

-es todo por hoy

El aludido pretendería acabar todo e irse de allí...

...

-¡sempai! ¡Espera!

Decidiría entonces dar el paso por su propia cuenta, correr hacia el y detenerlo con su misma mano al tocar su hombro.

-¡agh!

Obteniendo un fuerte quejido de dolor y llevando al hombre hasta el suelo a penas y sosteniendo su cuerpo para no caer por completo.

Asustado y angustiado asiste a su auxilio llegando hasta su mismo nivel y presenciar a carne viva su adolorida expresión.

-¡sempai!

Grita espantado recibiendo un gesto que simula permanezca en silencio para no alarmar más a los espectadores.

Y él obedece, muerde sus labios y atiende a su ayuda al permitir recibir todo su peso y conseguir levantarlo de ahí, llevarlo lo más pronto posible a los vestidores para tratar su herida.

-¡sempai! ¡Sempai!

Lo llama intentando despertarlo de aquel trance que ha caído su superior que supone es por su dolor.

-no es como si fuera a morir Mikoshiba, no exageres.

La fría voz de yamasaki lo alivia en vez de avergonzarlo por su estupidez.

Como sea lo lleva con mucho cuidado hasta una banca y lo sienta cautelosamente.

Sousuke se quita su chamarra y deja ver el gran moretón que tiene en su hombro, inquietando sus sentidos.

-sempai su hombro...

Suelta sin pensárselo logrando enfadar al mayor pues chasquea su boca y lo mira con reproche.

-ve por mi maleta

Y es una orden que no objeta en realizar, pues corre apresurado en su búsqueda y se aproxima con velocidad extrema hacia su persona una vez hallado el objeto.

...

Yamasaki es sereno y tranquilo aun cuando siente tanto dolor, no se altera en querer encontrar el ungüento que detendrá su sufrir.

-ah... lo ayudo...

Y él no sabiendo que hacer para auxiliar toma aquel tubo con crema que sostiene apuradamente Sousuke y sin prensárselo dos veces lo aplica a su herida.

No sabe como debe hacerlo pero lo que si es que quiere parar su terrible sentir.

-agh

Sousuke se queja a penas y pudiendo pues contiene sus ganas de querer gritar.

Es como sus manos tiemblan de temor pero recordando que quiere ayudarlo a como de lugar su acción mejora ocasionando el tan esperado alivio.

Y una vez dado por terminado el terror, la paz vuelve a sus almas como premio de consolación.

-yamasaki-sempai si que esta grande esa herida.

Ríe nervioso mientras rasca su mejilla en intento de mirarlo a su rostro. Queriendo salir de aquel ambiente tan incomodo y extraño.

Obtiene entonces una divertida riza que a su parecer fue...

Lo más deslumbrante que jamás había presenciado.

Pues sus ojos se cerraron y sus labios se curvaron suavemente y no supo cuan sincera ha sido aquella reacción, aun cuando el mismo protagonista cambiara su semblante para volver a su estado natural.

-todo el equipo sabe sobre esto, tu debiste incluso darte cuenta en el relevo.

-ah... creí que no era nada de que preocuparse...

Y tampoco creyó que la atención de su mayor sería tan entera hacia si.

-porque sempai es fuerte y no hay nadie ni nada que lo detenga... al menos no para mi...

Era obvio que hablaba sin pensárselo dos veces y también evidente que seria la única persona en pensar tal hecho, ya que cualquier otro le diría que seria el fin de su futuro, como lo eran todos los miembros del club, todos excepto Rin y aquel pequeño que encontró sumamente interesante por no caer en conclusiones inapropiadas como era considerarlo adorable.

Entonces seria el simple roce de su mano en su cabeza que iniciaría el extraño y desconocido palpitar de su corazón y el sonrojar de sus mejillas Iniciando así el sentimiento que desconocería se tratara del amor.