okey...

ADVERTENCIA! XD

Despues de los reviews que lei pues... xD ojalaa no les de cancer en los ojos!

:c mil perdones y disculpas! el cap ya lo tenia escrito y lo altere al grado que no choque en demasia :S

RinHaru es una de mis OTP xD ajajaj la primera de todas...

pero igual me gustan otras, yo quisiese si se pudiese un AllxAll!

xD

Mi error el haber involucrado una parejaa xD no lo volvere hacer!

Y como rencompensa prometo actualizar pronto el siguiente cap que igual alterare y así no dejarles un mal sabor de boca.

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Intentar aprender pero más bien comprender la temática del amor era tan complicado que sería imposible querer practicarlo, al menos así lo creía Momotaro.

Y como no entenderlo cuando tiene a su frente a sus supuestos ejemplos a seguir y no hacen nada más que discutir.

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Por supuesto que había iniciado desde temprano con la persecución, en un día libre que los estudiantes tenían se enteró de que el capitán Matsuoka iría a su casa y la curiosidad creció cuando casualmente escuchó que tendría una cita, dicha conversación la tuvo con uno de sus compañeros de equipo quien cuestiono su vida personal.

Todos estarían asombrados a excepción de Sousuke Yamasaki y concluirían que Rin Matsuoka era todo un galán.

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Por su parte a las 8 en punto de la mañana se encontraba en las afueras de la casa del Matsuoka, vistiendo con ropas oscuras, gafas solares y una gorra negra que encontró entre sus cosas, queriendo pasar por desapercibido, ignorando que era el blanco perfecto de atención para todos los que pasaban por las calles.

El Mikoshiba menor representaba una completa decepción como interprete de espía.

Tenía pensado esperar el tiempo que fuese suficiente por eso no considero que a solo media hora después el capitán saliera de su entorno.

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Debía admitir, su sempai era todo un top model pues la ropa que llevaba puestas ayudaba a acentuar su atractivo físico, detallando el estilo único y fresco que solo el podía mostrar.

Sin duda su sempai era el mejor en las tendencias de la moda.

Cuando siguió sus pasos intentando ser sigiloso, se percato que el pelirrojo se dirigía específicamente al parque central de la ciudad, con semblante sereno tomaría asiento en el borde de una de las fuentes y comenzaría su espera.

El tendría ciertas complicaciones en encontrar donde esconderse, al final los arbustos resultarían de mucha ayuda.

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Creía que el pelirrojo estaba siendo demasiado exagerado por estar allí en horas tan tempranas pero más se impresiono cuando su cita llego a solo un par de minutos después.

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-pensé que ibas a llegar mas tarde Haru

El semblante del Matsuoka cambiaba radicalmente, su rostro se reanimaba, lucia destellante, ciertamente no podía describir con detalles aquella expresión tan radiante.

-pensé que llegarías más temprano como siempre

Y el joven Nanase no se quedaba atrás, lucía diferente, no se trataba de aquel semblante usual que poseía como era observarlo pasivo y poco interesado.

A pesar de no ser tan expresivo, una sonrisa aunque fuera ligera era perfecta para definir al chico como feliz.

"Vaya"

Representaban la pareja ideal, así lo creería.

-no todo lo que hacemos debe ser competencia ¿Sabes?

-solo no quería que pasaras mucho tiempo esperando

Era curioso porque resultaban ser compatibles a pesar de sus apariencias.

Cuando vio como tomaban camino, los siguió por donde iban, desde los puestos artesanales que visitaban donde Rin le compro una pulsera roja con un tiburón hasta donde compraron takoyakis para almorzar.

El recorrido fue lento y sereno, cada detalle lo anotaba en su pequeña libreta, todo le parecía romántico y especial, más si ambos lo disfrutaban y de eso no le cupo duda.

El día lucia fascinante, digno para una cita.

Al Matsuoka le fascinaba tomarse fotos cada que hacían algo y ello incomodaba al joven Nanase que difícilmente sonreía a la cámara, por supuesto hacia reír al pelirrojo y eso amenizaba mas su situación.

Era perfecto.

De algún modo le hacía añorar querer estar en sus lugares, estar así de cerca con Sousuke…

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Fue una pequeña reacción que lo intereso todavía más, como ver al Nanase intentar tomarlo de la mano, sus ojos no podían quitar de vista aquel gesto.

Sin embargo el Matsuoka no hacía por entrelazarlas, quizás ese era un detalle que debieron considerar…

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Después de un largo recorrido la siguiente elección fue una tienda de música, bastante peculiar y fascinante.

El era un fan de una banda de rock, así que cuando entro se perdió entre los discos, basto que se diera cuenta que estaba a escasos metros de ellos para que volviera a su papel y retomara la compostura.

Cuando se agacho para esconderse entre los stands, que por cierto asusto a un par de chicas por su imprudencia, Vio como Rin busco un par de discos y le paso los auriculares a su pareja para que ambos escucharan, eso era genial a los ojos de su persona, cada acción de ambos solo le hacia recordar lo inmaduro que era, más aún si toma en cuenta que lleva en sus manos el disco de su música preferida y los mira como niño maravillado.

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Rin le sonreía a Haru cada que podía y lo miraba cuando seguramente la letra de la música se la dedicaba, a su vez las mejillas del azabache tomaban un suave tono rosa y evadía su rostro.

Terminando aquella visita y yendo a otro sitio suponía un restaurant, de nuevo vio como el Nanase quiso tomar su mano, el ambiente lo ameritaba eso era bastante evidente, pero cuando Rin lo sintió, sin siquiera verlo instintivamente metió su mano a uno de sus bolcillos y ello impresiono tanto a él como a Nanase.

¿Qué había sido eso?

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Por eso cuando estaban en una mesa y cabe destacar el a una mesa de distancia no pudo evitar no escuchar lo que ocurría.

Intentaba cubrir su rostro con aquel libreto de menús que apuradamente le servía de ayuda, los señores de sus rededores murmuraban entre ellos, extrañados e incluso algo insultados, como no toparse con aquella gente si el lugar era algo lujoso y no iba con prendas adecuadas.

Antes hasta lo habían detenido para cuestionar su identidad.

Bueno lo de menos era prestarle atención a ello…

-no tienes que pedir mariscos tu también, se que no son de tu agrado

Hablo su superior Nanase mientras lo observaba no muy efusivo, intentaba parar la oreja a pesar de tantos murmullos.

No debía perder detalle.

-esta bien, el restaurant es especialista en eso así que no hay problema

Y eso era evidente, cuando leyó la cartilla se sorprendió que la mayoría de platillos fueran de pescados y mariscos.

Se encargaría de pedir solo un vaso con agua.

-si tu quieres carne, pide carne yo no te detendré

No creería que después de que le negaran el vaso, ambos chicos ya hubiesen iniciado una disputa.

Para que el mesero lo dejara en paz opto por pedir el platillo que más le llamo la atención del menú, empujando a un lado al pobre empleado que se fue de allí con una mirada fulminante que ignoro por completo.

-quiero comer lo mismo que tú, no hay problema

-no hace falta que lo hagas por mi

-es mi decisión

-pues decide otra cosa

Y sorprendentemente todo había dado un giro, colocando a ambos chicos en una situación tensa.

-¿Qué sucede Haru? ¿Tienes algún problema?

-nada en particular

-puedes decírmelo ¿Sabes? No puedo adivinar que pasa por tu cabeza.

Sería ese el tiro de gracia para todos, al final acabarían por comer sin hablar, él pagando una tremenda cuenta por una langosta que aseguro no habérsela comido para que no se la cobraran y ellos yéndose de allí juntos pero sumamente lejanos.

Y ahora ya no comprendía nada.

¿Por qué de repente ocurría eso?

Entonces ¿No eran compatibles?

No pudiendo alegar más sobre el asunto de la langosta, pagó desanimado y continuó con la persecución.

Aunque con aquel ambiente ya ni siquiera sabía si continuar siguiéndolos, a esas alturas lo único que se le pasaba por la cabeza seria una tristeza enorme por su inversión tan innecesaria y una clase de rompimiento con aquellos chicos.

Aún así…

Helo allí, aun a sus espaldas, en un acuario donde ambos estaban muy separados y distanciados

Pasaron minutos de decisión y al final quiso permanecer a escondidas del Nanase.

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El lugar era genial, los acuarios siempre fueron de su gusto, sacudió su cabeza de un lado a otro para no ensimismarse y volteo a ver al Nanase.

Se notaba realmente triste...

La mirada azulina del azabache estaba completamente dirigida hacia los delfines, lentamente la gente se fue retirando y creyó solo los dos estaban allí.

Él tenía la idea del porque de su actitud, ¿Por qué el capitán Rin no lo notaba?

Era tan sorprendente ver aquel chico siendo tan sentimental, no sabía si la mayoría lograba darse cuenta de ese hecho pero para él era algo curioso.

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Cuando pensó que media hora más pasaría la sorpresa creció más cuando cierto pelirrojo llego agitado hacia ellos y como pudo se oculto de ambos, atrás de un bote de basura y suerte que estaba algo oscuro y que toda la atención del capitán era hacia su pareja.

Se abrazo a sus piernas y permaneció inmóvil para que no lo descubrieran.

-Haru... no quiero estar así contigo

El pelirrojo sonaría agitado como si hubiera corrido desde muy lejos y para ser exactos desde el estanque de tiburones que quedaba a muchos metros de distancia.

-Rin...

-no puedo permitirme otro error

Con todo ese ajetreo, su curiosidad aumento hasta el punto de querer asomarse y husmear con más detalle.

Al hacerlo vio como su capitán estaba hecho un caos con tanta desesperación, su rostro transmitía arrepentimiento.

-no quiero pelear más contigo

Era como si Rin dejara atrás todo, para tragarse su orgullo y regresar con intenciones de ser doblegado.

Vio como se acerco a tan corta distancia para encararlo, estremeciendo al Nanase quien no podía evadir su mirada.

-yo tampoco Rin, no quiero pelear

El Matsuoka entonces sonreiría entusiasmado y ello lo conmovería hasta el punto de moverse de su lugar y hacer algo de ruido por casi tropezarse.

Le alivio enterarse que no fue percibido animándolo a querer continuar con su espionaje.

-se que no soy bueno reconociendo que hago mal, porque no puedo adivinarte...

No iba pensar que ese seria un golpe de orgullo para Haruka quien no pasaría por desapercibido aquel comentario que fácilmente lo regreso al enfado.

-siempre me dices eso, " no te puedo adivinar" pero siempre te he dicho lo que me gusta y me disgusta, porque se que es un gran obstáculo para ambos y esto no es cuestión de adivinar si es algo tan obvio.

La sabiduría entonces en aquella relación recaería en aquel azabache y de eso no le cabría duda.

No al ver aquel semblante tan maduro,

-pero, no logro darme cuenta Haru...

Y Rin sería el más lento de aquella relación.

Nunca pensó que sería así la situación más si recordaba que se trataba del capitán fuerte y audaz del Samezuka.

-ah...

Haruka suspiraría agotado y decidiría acabar con eso.

-tu mano...

Sus mejillas se encenderían suavemente y su mirada se perdería en el suelo con tal de no hacerlo notar.

Él por su parte esperaría en cuclillas, intentando no ser descubierto por su respirar desenfrenado ante tanta conmoción.

-no me la diste cuando quise tomarla

Y eso apenaría a cualquiera que lo escuchara, así que era evidente que él aún escondido y Rin estuvieran rojos como un tomate.

¿Quien diría que Haruka Nanase pudiera ser tan lindo?

-¿Era eso?

Y su capitán estaba que no se la creía, con una mueca en su boca y una de su ceja levantada.

-se que es una simpleza

Hablo Nanase con algo de tristeza en su tono, todo ello era un gran drama y ni siquiera sabía si seria bueno tomar notas.

Pero algo era seguro por nada de nada se iría de allí, sin ver los resultados.

-no, no lo es

El pelirrojo se repondría y retomaría su postura

-todo lo que es importante para ti también lo es para mi

Sostendría entonces su mano para entrelazarla con la suya y después tomaría la otra para posarla en su pecho.

-pero mis manos sudan cuando estoy cerca de ti

Haría sonrojar demás al ojiazul y claro colocarlo realmente nervioso.

-pensé que era algo que te desagradaría, las manos sudadas...

Sonríe el Matsuoka con cierta gracia y ello empeora más la vergüenza del azabache.

-eso no me importa

De nuevo dirigiría su vista a otro sitio que no se tratara de sus ojos y eso lo comprendía el pequeño Mikoshiba pues en su lugar saldría corriendo.

-que bueno... porque tampoco te dije que si sostengo tu mano, con tan solo rosarla...

Rin tomaría de su mentón obligándolo a mirarlo.

-me dan unas ganas de querer comerte

Ah...

Y hasta el corazón de Momo saltaría de brinco por tan provocativas palabras.

-¿Siempre tienes que ser así de cursi?

Pregunta el Nanase aun con sus mejillas rojas y sus ojos vidriosos de deseo.

-algo así

Soltaría el pelirrojo entre risas acercándose hasta sus labios, robándole el beso que el Nanase ansiaba.

Y todo fue tan...

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Mágico.

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Se llevaría a casa el mejor material para poder practicar con Sousuke y estaría más que comprobado que no fallaría.

Por otro lado ver como ambos chicos se comían a besos calentaría a cualquiera que los viera y tenía una tremenda suerte de estar ahí...

Y algo le decía que debía retirarse ya.

Sigilosamente se levantaría de su lugar y se iría corriendo...

-¿Momo?

Pero seria imposible que eso ocurriera sin pasar por desapercibido.

Voltearía a verlos en completa palidez y curiosamente se encontraría con ambos entrelazados de las manos.

-ah...

Entonces Haruka al darse cuenta querría zafarse de él, siendo por sorpresa detenido en el intento.

-¡Rin-sempai! Que coincidencia... yo pasaba por aquí... vine con unos amigos y ya me están esperando... ¡Nos vemos!

No se le ocurrió nada más, solo huyo como pudo...

Ese había sido un día completamente loco.

La pregunta sería...

¿En verdad le resultaría útil aquel material?


Advertencias para el proximo cap...

xD Mucho Drama!