Oh parece que me adelante a los hechos xD

Bueno este cap es el incio del drama!

Disculpen la demora


8:00pm bandeja vacía

8:05pm bandeja vacía

8:10pm bandeja vacía

8:15pm bandeja vacía

Coloca el dispositivo en el mueble junto a su cama y reincorpora su atención en aquel libro que tiene entre sus manos.

Transcurren un par de segundos y escucha el vibrar del teléfono.

Sus ojos parpadean y de inmediato lo toma para averiguar

"Mensaje de Rin"

Suelta un suspiro cargado de decepción, no se inmuta siquiera en leerlo.

Su mirada se pierde un rato en busca de explicaciones.

¿Por que Momo no le ha llamado o texteado?

Pensando dos veces se decide en abrir el mensaje de Rin.

"Sousuke no llegare temprano a los dormitorios, lo siento, por favor cúbreme"

Grave error abrir aquel aviso, ahora tendría que meterse en problemas solo porque su querido amigo se quedo en casa de su novio para hacer quien sabe que toda la noche...

"Ese idiota..."

Avienta a un lado el celular y cierra el libro algo exhausto de habérselo leído casi al completo.

Estira sus brazos y mueve con cuidado su hombro intentando disminuir la tensión.

Al menos alguien tenía diversión porque por su parte nunca había sentido tanta aburrición, ya se había hartado de leer tanto para las pruebas de mañana.

Al parecer al hiperactivo de su kohai no se le ocurría hacer acto de presencia con algún mensaje estúpido de buenas noches o informes detallados de lo que haría.

-Tch

De todas formas no era su problema...

Se levanta de ahí avisando su siguiente acción rumbo al baño.

.

No lo era...

De ninguna manera ese chiquillo lo pondría a pensar.

"-sempai"

E Imaginar la enorme sonrisa de esa nutria no ayudaba en nada.

Se detiene en seco, tomando el filo de la puerta para recargarse.

¿Qué ocurría?

.

No era adecuado caer en la conclusión, Momo era demasiado niño e infantil, era un error obsoleto.

Ah...

¿A quién engañaba?

No podía quitarse de encima el gesto intenso que le dedicaba mientras lo veía.

Sus ojos brillantes, su enorme sonrisa, sus mejillas coloradas...

.

¿En verdad la necesidad de amar y ser amado era tan indispensable?

La respuesta fluye cuando el mismo sonido de su teléfono lo despierta de aquel trance y no se lo piensa al atender de inmediato.

"Sempai que tenga buenas noches"

Y nunca había encontrado tanta tranquilidad en leer el remitente, decidiendo por fin entrar a la bañera.

...

-ne Sousuke se ve que no dormiste nada

La voz de Rin en ocasiones puede ser molesta, sus oídos palpitan al encontrarlo irritante.

Sus ojos pesan y sus nervios están al punto.

También se pregunta como su amigo puede estar más fresco que una lechuga, aunque los motivos sean más que obvios, su cara esta restregada de total satisfacción, no quiere ni imaginarse como estará la del Nanase.

No tiene pensado en responderle, hacerlo seria como recordar su frustrante pesadilla que tuvo, aquella donde Momo lo llenaba de un sin fin de atenciones y detalles, hostigándolo hasta el punto de encontrarse con cientos de nutrias, todas encima de el, atosigándolo...

Era una razón perfecta para recordar el porque no ceder ante el pequeño kohai.

.

.

El día sería eterno, así lo pensaba, con cajas de almuerzo mal hechas, charlas llenas de acontecimientos tontos, risas y sonrisas grandes...

Sería cansado así lo predisponía.

Entonces ¿Por qué estaba solo en la azotea?

Su mirada se pierde en aquel azulino cielo pero su cuerpo esta tenso.

La paz que anhelaba, la que tanto esperaba no ha llegado.

-al fin te encuentro, Sousuke si que te pierdes

Escuchar una voz poco esperada lo decepciona y ni siquiera porque se trata de la presencia de su mejor amigo.

Rin le pasa una lata de gaseosa y el la acepta agradecido, sin voltear a verlo permanece allí sentado.

Ensimismado en su pensamiento sobre el porque de la tardanza de Momo.

-haz estado muy raro, me preocupas

El pelirrojo toma asiento a su lado en intento de hacerle compañía, en ocasiones viéndolo de reojo, aquello le huele a una charla poco requerida.

Toma un sorbo de la lata y espera.

-¿Es por lo de tu hombro?

Es curioso, demasiado cuando esta a lado de la persona a quien más quiere y aprecia.

Por quien esta ahí en esa escuela.

Y no siente nada.

No tiene idea de como es que ha llegado a esa situación de pensar en eso...

-Sousuke yo se que aun quieres ser nadador por eso...

No se inmuta en prestar atención y solo le ocurre hacer una cosa, algo que siempre quiso hacer y su temor lo frenaba, temor que ahora se había desvanecido y quiere entender el porque.

Por ello no se sorprende que Rin lo mire con asombro e incertidumbre al robarle un beso.

Donde ambos se observan y el se atreve a lamer sus labios intensificando algo que impide dure mas de cinco segundos, esperando todo, un golpe, una bofetada, un empujón pero en vez de eso unos ojos zafiro lo observan confusos.

Creía que seria suficiente para que Rin se fuese de allí.

-¿Qué fue eso?

Su voz suena seria, coloca la situación incomoda y aún así se mantiene al borde en espera de algún reproche o daño físico.

El semblante de su amigo titubea y no le queda de otra más que prestarle atención, ha besado a su amor platónico y no fue tan grandioso como esperaba.

-no te callabas

Responde natural y sereno.

En realidad sus labios si son suaves y refinados serian suculentos para quien quisiera probarlos.

Sin embargo algo cambio y ello lo confunde, no se siente orgulloso para nada pero debe admitir ciertos cambios.

-Sousuke... tu sabes que Haru y yo...

-no te preocupes Rin...

Detiene aquel sermón que seguro soltara, se levanta de ahí y le tiende la mano para ayudarlo, el toque que dan para retomar las clases a sonado y de nada servirá permanecer mas tiempo juntos.

Su amigo lo entiende así que deja todo atrás y atiende a su ayuda.

Había un hecho que comprobó...

Ya no amaba a Rin y era inevitablemente por el pequeño Mikoshiba y la misma naturaleza humana que lo incita en abandonar el vuelo y dejar que las cosas tomen su propio rumbo.

Y no cree en que deba apresurar su situación sentimental así que no habrá necesidad de ser acelerados en aquel sentimiento que con cierto golpe de orgullo comparte con la pequeña nutria.

No cree estar listo y no quiere estarlo...

.

Jamás se habría imaginado que al girar la perilla con su mano, todo daría un giro.

-Momo...

Al ver al mismo Momo tras las puertas con ojos llorosos y lagrimas incontenibles.

Tampoco pensaría en nombrarlo por su nombre de pila.

Y ahora el dilema empezaría, nunca podría zafarse de lo problemático y dramático que la vida le ofrecía.