Sí. Lo sé. Probablemente las personas que leyeron alguna vez este fic no deben ni de acordarse, y en el supuesto (remoto) caso de que haya alguien que si (grupo reducido, o nulo) debió de pensar que me había muerto o algo. Pero no.. estoy viva, no de la manera que precisamente quisiera, pero viva al fin y al cabo. Y tanto así ha pasado el tiempo, que al empezar este fic, era una colegiala que cursaba el cuarto año de secundaria, auméntenle dos años, y ahora me encuentran a un paso de comenzar el segundo ciclo en una universidad. Vaya... que quisiera quitarme esos dos años de mas de encima.
DISCLAIMER: Sé que Rowling tardo muchísimo en publicar la orden del fénix, pero eso era un libro de casi 1000 páginas, no un patético fic que una pseudo-autora está tratando de continuar.
¿Qué es la vida?
Me encontraba en uno de esos momentos existenciales que en un determinado momento tenemos y por los que atravesamos todas las personas.
¿Qué es la vida?
Y que por mas que lo pensemos horas, semanas, años de nuestra vida, no le encontramos respuesta.
Pero aún así vivimos. Vivimos, como si anduviéramos por un camino con los ojos vendados, sin saber lo que nos pasará, sin saber siquiera como es el camino por el que andamos, aferrándonos a lo que podemos para no caer, pero aún cuando caemos no necesitamos casi nada para levantarnos... tan solo con nuestras manos y un poco de esfuerzo basta. Como si sólo los peores momentos lograran sacar lo mejor de nosotros.
Es irónico como las personas pensamos en todo el tiempo perdido una vez que ya se ha ido, y no nos queda otra que observar el rastro que dejó. Es irónico como las personas vamos acabando lentamente con las cosas que nos dan a vida, y sólo cuando ya están a punto de desaparecer hacemos esfuerzos por tratar de recuperarlas. Los árboles, el agua, la naturaleza, aquel paraíso inolvidable... las personas que queremos y que por alguna razón dejamos ir...
+ 000 +
Nunca he sido una persona que sepa expresar sus sentimientos o pensamientos, y tampoco nunca me he esforzado por hacerlo ni mucho menos lo hago a menudo. ¿Será que me cuesta demasiado?.¿O que nunca me importó?.
Sé lo bien que se siente un abrazo, un te quiero, una sonrisa. Entonces... ¿No haría eso fácil que yo diera lo que recibo?. Aunque sea un poco.
Porque por alguna extraña razón, lejos de sentir alivio por el hecho de que Jane supiera lo que me pasaba, no pude evitar sentirme culpable.
Culpable por no poder darle un poco de su comprensión, compañía. Dios... como me gustaría.
Sé que hubiera sido mejor que lo escuchara de mí, de su amiga. No que de pronto McGonagall se lo dijera de casualidad al tratar de averiguar porque no había asistido a clase, y que luego se sorprendiera al darse cuenta de que yo no se lo había contado y la había tomado por sorpresa.
++ Flash back ++
- McGonagall está preocupada por ti -
Lo primero que vi al entrar a mi habitación fue a Jane sentada en mi cama, mirándome fijamente. Había ido a la oficina del Dumbledore, a decirle definitivamente que no iría a casa
- Iré a hablar con ella mañana - dije sin moverme de la puerta. Había algo en su mirada que me decía que lo sabía, y no pude evitar sentirme mal. Mal y culpable, por el echo de que ni siquiera tuviera una mirada de reproche.
Derrepente se paró y me abrazó. - Siento todo lo que te está pasando, Lily -
No pude hacer más que corresponderle el abrazo, mientras sentía como volvían las ganas de llorar y se me formaba un nudo en la garganta.
- Siento no habértelo contado, yo... - fue lo único que atiné a decirle y ella pareció entender que me había quedado sin palabras porque me dijo que no me preocupara, que entendía que al ser reciente no estaba preparada para hablar de ello, y que de todos modos era mi amiga y estaría ahí cada vez que yo la necesitara.
Pero aún así yo sentía que no merecía de cierta forma tanta comprensión de su parte, sobretodo cuando pude contárselo a un extraño y no a mi mejor amiga, que me había ofrecido su amistad desde que era una niña tímida en aquel mundo desconocido al que poco a poco iba ingresando.
Derrepente, y sin querer, empecé a sentir como mis ojos derramaban lágrimas que Jane se apresuró a secar con su mano mientras decía.- Está bien, Lily... sé que no te debes de sentir bien - todavía me estaba abrazando y yo seguía llorando en su hombro.
- No, no está bien - alcancé a decir entre sollozos - Somos amigas, te lo tendría que haber dicho yo
- No te preocupes, no es fácil hablar de algo así, no te...
Me limpié los rastros de lágrimas con la mano.- Siempre me has dicho que debo hablar de mis problemas. Y siempre has tenido la razón - Y me paré y fui hasta mi baúl y saqué de fondo la carta que Dumbledore me dio: la carta del ministerio.
Se la dí a Jane para que la leyera, y mientras lo hacía yo simplemente la observaba.
- El ministerio siempre con mucho tacto¿no? - dijo mientras esbozaba una pequeña sonrisa y trataba de contener unas rebeldes lágrimas que luchaban por salir de sus ojos.
Nos volvimos a abrazar y le dije - Dumbledore, por supuesto habló conmigo, y bueno... - paré un momento para tomar aire - me dijo que si quería podía irme a casa, pero ya sabes que pienso acerca de ello - Nuevas lágrimas bajaban por mis mejillas, pero ya no me importaba, y parecía que a Jane tampoco porque también estaba llorando.
- ¿Estás segura? - preguntó luego de un rato
- Lo he pensado, y si, estoy segura. Ya sabes... que estará Petunia - le respondí agachando la mirada. No odiaba a mi hermana, pero luego de eso, estaba segura de que ella me odiaría. Siempre encontraba la forma de echarme la culpa de todo. - Además ya le di la respuesta definitiva a Dumbledore.
No iría al funeral de mis padres, no porque no los haya querido, porque en realidad los quise, y mucho. Pero siempre he pensado que si voy a recordar a una persona, lo mejor es recordar como era mientras vivía, y definitivamente la imagen de mis padres en un ataúd no era algo que quisiera recordar. Recuerdos tengo de ellos, y muchos.
Además estar en un funeral donde sólo la mitad de las personas que están ahí de verdad conocieron a mis padres y les importaron, mientras que la otra mitad sólo va porque sienten que tienen algún tipo de "compromiso", no es algo que me disfrute y quisiera presenciar.
- Está bien... te comprendo - dijo con una triste sonrisa - Somos amigas, puedes confiar en mi para todo
- No tienes que decirlo - dije tratando de corresponderle, recordando de pronto una frase anónima que una vez leí que decía algo así: "Sonríe siempre, ya que mas que una sonrisa triste es la tristeza de no saber sonreír".
Luego de esa pequeña conversación, parecía que las palabras sobraban, y nos echamos en mi cama abrazadas una a la otra, simplemente mirando el techo, tratando de asimilar los últimos acontecimientos y hablando de rato en rato, confortándonos una a la otra.-
- Es increíble que haya estado hablando con tus padres en la estación de King Cross - dijo mientras volteaba a mirarme - Y bueno... burlándonos de Petunia también. ¿De verdad se va a casar con ese tal Vernon? - siempre había sido única para animar a uno, sobre todo cuando era mas necesario.
- Aparentemente sí - dije un poco distraída, demasiados recuerdos habían llegado mi mente: la mirada de comprensión de mi padre y la desaprobatoria de mi madre al ver como amenazaba a Petunia con convertir su abrigo favorito en lechuza
- Puedes ir a mi casa al acabar Hogwarts - soltó de pronto Jane al quedarse viendo como había reaccionado, desistiendo en su intento de intentar de alegrarme un poco.
- Gracias - dije volteando a mirarla también - Gracias por todo. - y de repente nos sobresaltamos al escuchar que tocaban la puerta.
++ Fin del flash back ++
- Aún no pierdes la costumbre, por lo visto - escuché a mis espaldas una voz conocida con un deje de cariño.
- Tampoco ha pasado tanto tiempo desde la última vez que me viste - repliqué con una leve sonrisa
- ¿A casi 2 semanas le llamas poco tiempo? - preguntó sentándose a mi lado con un leve tono resentido en la voz. No había cambiado absolutamente nada - Por lo visto me extrañaste bastante - Sí, definitivamente resentido, no era muy difícil de saberlo: sólo se cruzaba de brazos cuando lo estaba. Di un resignado suspiro y le pasé un brazo por los hombros.
- Porsupuesto que te extrañé, tontito - y le dí un beso en la mejilla - no te imaginas cuanto, hasta al punto de dormir con tus cartas para sentirte un poco mas cerca, que ni se te ocurra volver a irte por tanto tiempo, Jane ya me dijo que te matará con sus propias manos, en sus palabras textuales - al final pareció ceder un poco y sonrió.
Pero derrepente se puso serio, cogió la mano que había puesto en su hombro y la sostuvo entre sus manos - No te preocupes, ya me quedaré acá. Jamás te volveré a dejar en una situación así, créeme - a esto, fui yo la que trató de sonreír, pero sólo logré que fuera una sonrisa nerviosa.
- No te preocupes por eso - dije poniendo mi mano libre encima de la de él, de manera que nuestras manos estaban en una especie de torre - Fue una coincidencia que tu no estuvieras por acá, pudo haber pasado en cualquier momento y...
- Es algo que jamás me lo perdonaré... - me besó la mano que estaba encima. Porque a pesar de que vino a Hogwarts prácticamente apenas se enteró, ya habían pasado 4 días del accidente (como luego acordamos llamarlo Jane y yo en un vano intento de que sonara un poco menos peor) y me sentía un poco mejor, pero no fueron pocas las veces que le escuché decir de que lamentaba no haber estado con nosotras y por mas que le dije unas 100 veces que no importaba (lo que hasta cierto punto le ofendió) el no cambiaba de opinión, y desde esa vez nunca paró de decir que no volvería a irse tanto tiempo, no importaba que importancia tuviera el viaje.
- ¡¡¡David!!! - Jane se acercaba prácticamente corriendo desde el otro lado del pasillo, con su pelo al viento y jadeando con su mochila colgada de un sólo hombro. Cuando nos alcanzó tiró sus cosas al suelo, me miró a mí y luego a él, repitió la misma operación un par de veces más, y finalmente nos abrazó fuertemente mientras nos daba besos, le revolvía el pelo a David. y decía que finalmente estábamos juntos - ¡No puedo creer que volvamos a ser los tres!
- ¡Que exagerada mujer! - dijo David mientras la sentaba a su lado - porsupuesto que volveríamos a ser los tres - le revolvió el pelo a modo de venganza y se paró - Bueno señoritas, no se ustedes pero yo tengo hambre ¿Vamos al gran comedor?, que tengo unas ganas inmensas de volver a comer ese estofado que hacen los elfos - a lo que Jane murmuró algo que sonó bastante parecido a "¡Hombres!", nos paramos, cogimos cada una uno de sus brazos y caminamos juntos.
Como en los viejos tiempos.
Acordándome de pronto de parte de una canción que me gusta mucho: "Take a sad song and make it better"
¡Y finalmente el sexto capítulo!, de verdad siento mucho todo el tiempo que ha pasado T-T y que bueno... he dejado pasar. Escribí esto escuchando una canción de The Beatles, por eso fue lo de la frase final... aunque no me terminó de convencer.
Me gustaría escribir un poco mas, pero en realidad estoy en una especie de pánico... dos terremotos (aunque yo considere uno exageradamente largo), y continuas réplicas no ayudan mucho a mis nervios, sobretodo porque en realidad ya no se si la que tiembla soy yo o es que es el suelo.
¡Les agradecería mucho que me dijeran que les pareció!
Besos, kaori (orgullosa miembro de la generación Harry Potter y traumada por los terremotos T-T)
