DISCLAIMER: Si si... que todo pertenece a Rowling y nosotros solo podemos imaginar cosas que no pasaron.


Capítulo 7

¿Por qué vivimos?

Es claro que esa es una de esas preguntas sin respuesta, al menos alejándonos de la anatomía y del "porque nuestro corazón late", y que mas que el por qué, debemos buscar una razón por la cual vivir.
Sobretodo, y la razón por la que digo esto, es que hubo un momento en el que yo me puse a reflexionar el por qué de mi vida, o existencia, y no resultaría errado suponer que no encontré una respuesta, porque después de todo... ¿Cómo encontrar respuesta en un momento desesperado a algo que filósofos experimentados durante muchísimos años no han podido?

Y entre las razones por las que vivir, llegué a la conclusión de que, aunque yo no lo supiera o creyera, habían personas que de algún modo me necesitaban, aunque sea como simple compañía o presencia, y que es completamente egoísta pensar en la desgracia interior cuando en el mundo hay personas que se lo están pasando aún peor, aunque en esos momentos de tristeza parezca imposible. Porque aceptando y aclarando todo: No es fácil llegar a una conclusión así cuando se tiene tanto dolor por dentro. Y tampoco es fácil aceptar de pronto que por mas que lo deseemos todo no se trata de una simple, pero muy mala, pesadilla; y tener que acostumbrarnos y amanecer todos los días con esa realidad tampoco lo es.

- ¿Pensando otra vez, Evans?

Vi una mano apoyada en mi hombro, y no pude mas que sonreir y sin siquiera mirar al dueño de la voz, respondí - Aunque no lo creas hay quienes sí lo hacemos. - al escuchar una suave e inevitable risa, giré hacia mi nuevo acompañante - ¿Así que otra vez con el Evans, Potter? creí que esa regla de los apellidos sólo funcionaba para los desconocidos.

- ¡Hey!, que tu fuiste la que empezaste, simulando que estábamos en pociones y me decías todos los sinónimos de inútil e idiota que conocías - sentándose a mi lado

Al recordar todas esa clases, lo rápido que solía perder la paciencia y las cosas que le decía, sonreí con un poco de verguenza.

Definitivamente había cambiado mucho en un tiempo demasiado corto. No sé si para bien, o tal vez para mal, ya que todo tiene distintas perspectivas y depende del lado por el que se mire. Todos estos últimos acontecimientos me habían echo crecer y , sobretodo, madurar; empezar a plantearme seriamente el futuro ya no sólo como una continuación ni como simplemente el "siguiente paso" a dar luego de terminar Hogwarts, sino realmente lo que sería por el resto de mi vida, nunca he sido de las personas que se tomen esa clase de asuntos a la ligera pero si era de las que pensaban que "habría tiempo después", pero jamás se me ocurrió que ese después sería tan pronto.
¿Volver al mundo muggle?.¿Tratar de conseguir una beca?. Lo primero suponía volver a casa, donde recibiría 24 horas al día miradas de lástima de parte de 1001 personas, por no mencionar a Petunia, de la que tendría que depender completamente por lo menos durante una temporada. Y lo segundo... nunca he sido una alumna especialmente brillante y con excelentes notas, me limitaba a mis cursos predilectos que eran la mayoría, pero lamentablemente habían excepciones.

- Está bien... - dijo de pronto James interrumpiendo mis pensamientos y dirigiéndome una sonrisa comprensiva - ¿Te das cuenta de la curiosa cualidad de algunos momentos tensos o amargos de luego convertirse en anecdóticos?, estoy seguro que algún día le contaré a mis nietos acerca de mi compañera de pociones y su infinita paciencia.

- Y no se porque me huele que no les contarás acerca de lo "bueno" que eras en esa materia - dije tratando de seguir con el tono de la conversación, no dejaría que se diera cuenta que volvía a preocuparme. "Piensas demasiado" recuerdo que me dijo una vez David en otra ocasión, pero es que en realidad hay veces en las que no puedo evitarlo, porque no es que lo haga voluntariamente ya que la mayoría de las veces un pensamiento lleva a otro y cuando menos me doy cuenta...

- Que buen sentido del olfato, señorita Evans - termino sumiéndome en mis pensamientos, olvidando el exterior. ¿Ahora se dan cuenta a que me refería?. Porque James Potter en algún momento de mis meditaciones se había sentado a mi costado y me observaba con curiosidad. ¿Y yo?... en algún lugar entre la luna y Hogwarts.

Sonreí débilmente, y luego de un rato de silencio en el que nisiquiera nos miramos y mi mirada de mirar a suelo había pasado de seguir en el mismo lugar pero completamente perdida sin estar realmente observando, James dijo:.- ¿Es difícil olvidarlo, no?. Porque por mas que pretendamos no acordarnos aunque sea por unos cuantos minutos, jamás lo logramos... Y tampoco pretendas hacerlo, no hace bien.

¿En qué momento empezamos a ser amigos?.

Qué digo.

No lo somos, porque no se puede llamar amistad a esa tragedia que tenemos en común. Sufrimos por igual, experimentamos lo mismo.

¿Es acaso eso la amistad?.

- ¿La sigues extrañando, cierto? - le pregunté dirigiendo mi mirada hacia él.

- Sí, y lo seguiré haciendo toda mi vida. Es algo que no se puede evitar, y tampoco quiero hacerlo... tratar de olvidar a mi madre sería como tratar de olvidar una parte de mi, además que es como tenerla un poco mas cerca ¿sabes?. Porque aunque lo que te vaya a decir suena demasiado a lo que le dicen a los niños, despues de todo si se los dicen tanto debe ser por algo... y es que muchas veces en realidad siento que de alguna manera ella está conmigo, y no como una presencia física ni mucho menos; sino que cada vez que quiero hacer algo me pregunto si a ella le hubiera parecido bien o que hubiera echo en mi lugar... ayuda mucho. - Tomó aire y continuó - Y estoy seguro que a ellos no les gustaría verte así - esbozando al final una pequeña sonrisa - En realidad, a nadie le gusta verte así.

- Tengo miedo de olvidarlos - y al final, por una extraña razón que hasta ahora me resulta incomprensible terminé por contarle uno de mis mayores miedos - De ser de esas personas que terminan haciendo de la visita al cementerio una simple rutina.

- Jamás lo harás - dijo abrazándome - Lo prometo.

Últimamente solíamos hablar de cualquier cosa cada vez que nos encontrábamos en los pasillos, en las afueras o en la sala común. La mayoría de las veces esas conversaciones tenían resultados bastante relajantes y desestresantes; porque como dije, es ese extraño no-se-qué que tienen las personas que han pasado por lo mismo de hablar libremente de sus experiencias comunes, y es que por mas que tengamos amigos que nos escuchen, jamás lograrán entenderlo del todo, por mas que quieran.

- Sirius preguntó por ti el otro día, insiste en ayudarte con los deberes... ya sabes, asegura que fue una promesa de merodeador -dijo un poco cansado. Y con razón: Sirius me había insistido 1001 veces acerca de lo mismo - Promesa inquebrantable a su opinión. ¿No puedes dejar que te ayude aunque sea un poquito?.

Y la realidad era que yo misma me había encargado de los deberes, lo que le hice saber a Remus que lo comprendió inmediatamente ; pero lamentablemente, y al parecer, Sirius no era tan rápido para esas cosas y era además, como me había dado cuenta, bastante terco y obstinado. No bastó que le repitiera que no había problema otras 1001 veces, el insistía en lo mismo.

- Pero ya le dije que... -

- Lo sé. Lo sé. Pero conociéndolo yo como lo conozco te aseguro que no parará-

- ¿Qué debo hacer entonces?. ¿Inventarme una tarea? - dije con el ceño fruncido y con un tono que quería decir claramente que mi sugerencia había sido irónica y estúpida.

Aunque al parecer no tanto, porque James me dirigió una mirada que quería decir claramente "Esa es una muy buena idea", pero no llegó a formular su mirada con palabras.

- ¡Lilyyyy!... hasta que te encuentro - porque a mi pesar en ese momento Sirius llegó corriendo y agitado.

James hizo un gesto de desesperación, y yo lo miré negando con la cabeza.

Se lo diría una vez mas, a ver si con esta entendía y me dejaba tranquila de una vez por todas.

- Sirius ya te he dicho que...

- Ya basta padfoot - Remus se incorporó al grupo, lucía cansado y agitado también, no me sorprendería que hubiera estado persiguiendo a Sirius en todo el trayecto hasta nosotros.

Y empezó la discusión otra vez.

Era increíble la manera como se llevaban esos tres, siendo mejores amigos y con la confianza de que en cualquier momento podían confiarle la vida al otro a sabiendas de que no le fallaría. Siempre juntos e inseparables... como los tres mosqueteros y tal vez con un cuarto al que cuidar, como un hermano pequeño que es a la vez mejor amigo.

- ¡Si!... igual que aquella vez cuando teníamos 9 años en la que...

- ¡Ya basta padfoot! - dijo por enésima vez Remus, y esta vez con un poco mas de energía - Me parece que te estas llendo un poco del tema ¿no crees?

- Y no es necesario que siempre me recuerdes ese incidente ¿sabes? - dijo James con un poco de resentimiento en su voz.

Tenía dos opciones: Permanecer ahí y tratar de convencer a Sirius, cosa que como ya había comprobado empíricamente era prácticamente imposible o... bueno, siempre quedaba la opción de salir sigilosamente, sin hacer ruido y de puntillas, cosa que hice, y con bastante éxito déjenme decirles, porque cuando ya estaba a punto de dar la vuelta a la esquina... escuché la voz de Sirius diciendo:

- ¿Evans?... - parando de pronto su discusión, mirando a su alrededor- ¿¿Lily??

Y al darse cuenta que no estaba...

- ¡Todo esto es tu culpa James!

- ¿Mía?. Pero si eres tú el que la espanta

- ¡No es cierto!

- ¡Ya basta de discutir los dos!

Ante todo eso, no pude evitar sonreír.

De verdad que lo de los tres mosqueteros no resultó ser tan adecuado después de todo. Parecía mas una mamá-Remus con un par de niños demasiado inmaduros aún para su corta edad.

Segui mi camino ya no tan sigilosamente una vez que volteé y cambié de rumbo. ¿Que hacia donde iba?. Ni yo misma lo sabía.
Pero estaba volviendo a uno de mis hobbies pasados: Caminar sin rumbo; o como decía Jane, en uno de sus momentos poéticos y citando a uno de sus autores favoritos, "haciendo camino al andar". Que además resultaba ser bastante relajante, porque la mayor parte del tiempo en la que uno se dedica a correr para no llegar tarde a la siguiente clase, se pierde de todo. Porque este caminar sin rumbo me había llevado a apreciar Hogwarts en su totalidad y sobretodo los pequeños detalles que pasan desapercibidos la mayor parte del tiempo.
Y lamentablemente este sería el último año en que podría hacerlo, por lo que estaba dispuesta a aprovecharlo lo mas que pudiera.

- ¿Volviendo a los viejos hábitos?

David se acercaba a mi lado con una media sonrisa.

- Algo así - le respondí.

- ¿Quieres que te ayude a escoger el rumbo?- ¿Por qué será que percibí una segunda intención en sus palabras?

- ¿Te refieres a que si quiero acompañarte a algún lado? - a ver si le atinaba...

- 5 puntos señorita Evans, por su buena intuición.

- ¡Hey! que acá la única prefecta soy yo.

Volvió a sonreír. - Me alegra mucho verte mas animada - dijo mirándome a los ojos de frente y con sus manos puestas sobre mis hombros. A lo que yo sólo respondí con una pequeña sonrisa. - Entonces ¿Me acompañas?.

Asentí levemente, el me ofreció su brazo, se lo cogí y fuimos caminando juntos hacia...

- ¿Hacia dónde es que vamos? - le pregunté

- Pues... dada la hora - dijo observando su reloj - si, exactamente 6:50 de la tarde y no se tú... pero a mi no me gusta cenar sólo.

- ¿Sólo era eso? - le pregunté extrañada, al mismo tiempo que girábamos hacia la izquierda siguiendo el camino hacia el gran comedor, no sé, pero tenía la sensación de que era algo mas

- Las comidas son importantes, Srta. Evans - dijo en plan de madre que sobrealimenta a sus hijos - Además, vuelvo a decir: No me gusta comer sólo...

- ¿Pero no podías ir con...? - y de pronto caí en la cuenta... No podía ir con Jane. Estos últimos días había estado tan centrada en mi misma que había olvidado completamente que ella debía de estar con su novio, un Ravenclaw de séptimo curso también llamado Matthew Sandford. Y me sentí tan egoísta, porque lo último que había sabido de ellos dos es que habían tenido una pequeña discusión y...

- No te preocupes por ella, está bien. Los dos están bien.

Pero se suponía que yo tendría que habérselo preguntado yo, y ocasiones no me habían faltado. ¿Y si hubieran terminado?. ¿No tendría que haber estado yo apoyándola en vez de estar demasiado centrada en mi misma y olvidándome del resto?, necesitaba hablar mas a menudo, necesitaba...

- Disculpa si todo este tiempo los he abandonado y sé que últimamente no he sido muy buena amiga que digamos y...- seguía sintiéndome extremadamente culpable y con una gran necesidad de disculparme. ¿Qué clase de persona se olvidaba de sus amigos?, una buena, no lo creo, de ninguna manera.

- Oye, oye, que es algo perfectamente normal en tus circunstancias. No eres una mala amiga, ni se te ocurra pensar eso Lily Evans; eres una de las mejores personas que he conocido en mi vida, asi que déjate de tonterías. ¿No te decía yo que las comidas son importantes?. Ya estas empezando a alucinar.

Lo miré fijamente.

Siempre había tenido ese no-sé-qué espectacular que yo tanto admiraba de hacer sentir mejor a los demás y de restarle tensión a algunos momentos cuando era necesario. No digo que conmigo en ese momento lo lograra, pero dentro de todo si pudo hacer que le restara un poquito de culpabilidad al sunto, y de cierta forma me demostró que mi preocupación no tenía razón de ser.

Me revolvió el pelo juguetonamente, como de costumbre, y entramos juntos al gran comedor.

Desde la entrada pude ver a Jane cenando con Matthew, al verme me hizo una seña para que fuéramos a sentarnos a su lado. Yo junto a ella y David al frente. Esta vez fue el turno de Jane de revolverme el pelo, de Matt de reirse y mío de tratar de devolverle sin éxito el gesto, a lo que ella respondió con el infantil gesto de sacar la lengua en señal de burla.

Definitivamente era mucho mas acertado decir que casi todo estaba cambiando, porque siempre habrían cosas que no lo harían, como mis amigos. ¿Qué diferencia había entre aquella vez que los necesité junto a mi la primera vez que estuve triste y extrañaba a mi familia durante el primer año, y ahora que seguían estando ahí cada vez que los necesitaba?

Ninguna.


Tardo demasiado. Lo sé. Este capi lo tengo escrito hace bastantes meses ya, pero... en general no me siento muy contenta con el fic.

Sólo decirles que este capítulo esta dedicado a todos los que, aunque derrepente no dejan review, sí leen! .

Cuídense mucho, espero que haya sido de su agrado :)

besos, kaori.