Desclaimer: todos los personajes, excepto los que no reconozcan, son de propiedad de J.K Rowling y yo solo escribo historias con ellos porque no se que mas hacer en mi tiempo libre XD.

Capitulo 6: un castigo muy particular, Parte I.

Las tres chicas estaban en su habitación paseándose de un lado a otro siendo observadas por Dayana.

-¿Han pensado en algo?-pregunto Nie luego de un rato de silencio.

-No… ¡no se me ocurre nada!-se desespero Bell.

-¿Day, se te ocurre algo?-pregunto Lily a la pelinaranja.

-Ey, a mi no me metan en esto-se apresuro a decir la chica-de esto no puedo salir nada bueno-predijo la chica-lo siento pero quede con Will y Chris para hacer un trabajo, nos vemos-y sin mas salio de la habitación.

-Traidora-musito Lily entrecerrando los ojos.

-¡Ya se!-exclamo Bell de pronto-miren esto es lo que haremos…

-¿No te parece muy arriesgado?-pregunto Nie cuando Bell termino de explicar su plan.

-Para nada, además valdrá la pena-respondió la pelinegra.

-Pero…

-Ni peros ni peras ni perales-la cortó Lily-además ten en cuenta que fue Lupin quien te convirtió en un payaso demasiado extravagante-le recordó la pelirroja, Nie entrecerró sus ojos.

-Hagámoslo.

-¡Esa es mi chica!-exclamo Bell abrazándola.

-¿Y cuando lo haremos?-pregunto Nie aun no del todo convencida.

-Pues la poción demora en hacerse dos horas-dijo Bell mirando a Lily.

-De acuerdo, yo la hago, creo que si empiezo ahora la terminare antes de la cena-dijo Lily, tomo las cosas necesarias y se sentó en medio de la habitación vertiendo y mezclando ingredientes y pronto el lugar se lleno de olores raros y de un calor sofocante.

-¡Uf! por fin-suspiro Lily dándose aire con una mano y después de guardar la poción en unos frasquitos, abrió las ventanas.

-Si, esta habitación ya parecía sauna-comento Nie.

-¿Eh?-se extraño Bell que al ser hija de magos y de una larga familia, no conocía mucho del mundo muggle, salvo lo que sus amigas le contaban y que no eran muchas y una de las que no le habían dicho era de esa cosa sauna, que no tenia ni idea de lo que era.

-Ay me escuches-dijo Nie haciendo un gesto con la mano para quitarle importancia.

-Y ahora la pregunta del millón, ¿Cómo vamos a hacer que se beban las poción?-pregunto Lily y miraron Bell.

-¡Yo que se!, no pensé en eso-dijo la chica ganándose las miradas acusadoras por parte de sus amigas.

-Ay Bell, cuando uno hace un plan tiene que pensar en todo-la regaño Lily.

-¡Ya se!-dijo Nie con una gran sonrisa.

-¿Enserio?-se asombraron las dos chicas.

-Oigan, que yo sea la mas tranquila y la que tiene mas cordura y sentido común de las tres, no quiere decir que m cerebrito funcione diferente al de ustedes-hizo ver Nie.

-Bueno señorita cordura, ¿que fue lo que si cabecita ideo?-pregunto Bell con sarcasmo.

-¬¬…-por parte de Nie-Bueno no importa, ¿eh pensado que podíamos ir a las cocinas y pedirle a los elfos que la echen en su comida?-propuso la rubia, sus amigas de miraron sin poder creer que a Nie se le haya ocurrido algo así, pero no dijeron nada, no querían sufrir la furia de su amiga.

Como aun no era la cena, los pasillos estaban muy concurridos por lo que las chicas tuvieron que irse por los pasillos menos habitados y por uno que otro pasaje secreto hasta que por fin llegaron a las cocinas. Lily le hizo cosquillas a la pera que se retorció de risa, y ante ellas apareció una puerta. Lily la abrió y se encontró con un espacioso lugar pintado entero de blanco habitado con casi un centenar de elfos que corrían de un lado a otro preparando los últimos detalles para la cena. Estos al ver a las chicas, por lo menos se les acercaron unos 10 elfos.

-Que placer verlas aquí señoritas-dijo un elfo de grandes ojos violetas.

-¿Qué se les ofrece a las señoritas?-preguntó otro elfo de inmensos ojos verde agua.

-Nosotros haremos lo que nos pidan las señoritas-agrego una elfa de ojos azules.

-Gracias Musí, nosotros solo queríamos saber si ustedes podrían poner esto en la comida de los Merodeadores ¿los conocen?-pregunto Nie.

-Oh si claro, los señores son muy amables con nosotros-respondió la elfa llamada Musí.

-A veces vienen a vernos-informo el elfo de ojos violetas.

-¿Y para que es esto, si Loti lo puede saber, señoritas?-preguntó el elfo de ojos verdes.

-Oh, pues es…es para…-a Lily no se le ocurría nada de nada.

-Es para curarles un resfriado, como ellos no quieren tomársela por su voluntad, pues pensamos en esto-mintió Bell, "gran mentida Figg, enserio te mereces un oscar por tu gran actuación" se dijo Bell internamente con sarcasmo, pero para su sorpresa, los elfos le creyeron.

-Bueno si es así, con gusto lo haremos señoritas-accedió toby (el de ojos azules).

-Gracias…

-Es un placer servir a los alumnos de esta escuela señoritas-dijo Loti. Las chicas se fueron de las cocinas entre reverencias por parte de los elfos. Llegaron a su habitación donde se prepararon para ir a cenar y poder presenciar el espectáculo. En el gran comedor encontraron a sus amigos y se dirigieron hacia ellos.

-¿Dónde estaban?-pregunto Day cuando llegaron a su lado.

-En…en…en…

-En nuestra habitación-ayudo Lily a Nie.

-Ya-dijo Day sin creerles pero no pregunto nada más, las tres chicas soltaron un suspiro inaudible y voltearon a ver a los merodeadores con los ojos entrecerrados. Los chicos estaban comiendo sin saber lo que les esperaba.

Una exclamación desde la mesa de Gryffindor llamo la atención de todos, se soltaron a ver y…estallaron en carcajadas, los tres merodeadores estaban igual como las chicas habían amanecido en la mañana, solo que con una par de cambios, su vestimenta, ahora estaban vestidos de payasos y en la parte delantera de sus pintorescas vestimentas decía "I love Snape" con lo que la gente se rió aun mas. Los tres se levantaron de sus puestos y se dirigieron con caras enfurecidas a las 3 chicas que ya casi lloraban de la risa.

-Reviertan esto ahora o si no…-pero Sirius al escucharse, se callo de inmediato y las risas aumentaron, si eso era posible, ya que su voz había salido con una tono muy agudo, miro a sus amigos que tenían igual cara de terror. Las chicas ahora si que lloraban de risa y no prestaban atención a lo que los merodeadores les decían y estos al darse cuenta solo las fulminaron con la mirada y salieron rápidamente del gran comedor entre las risas de todos.

Pero la cosa no quedo ahí, oh no, claro que no. La tención entre ambos grupos aumentaba y con eso las peleas y discusiones. Will, que últimamente estaba algo raro, Chris y Day eran los únicos que se mantenían neutrales, prefirieron no meterse en eso.

Justo estaban en clase de transformaciones, en la cuál los seis chicos se ganarían un muy buen castigo.

-Vamos Evans, sal conmigo-le dijo James en medio de la clase.

-Que no Potter, ¿como te lo digo para que entiendas?-dijo Lily desesperada.

-¿Quiere dejarla en paz?-pregunto Bell con irritación.

-No te metas Figg, a ti nadie te invito-le espeto Sirius a la pelinegra picado aun por la humillación de su broma.

-No le hables así a mi amiga Black y tu tampoco tienes por que meterte-le dijo Nie cabreada.

-eres tu la que no tiene que meterse Watson-le dijo Remus y todos empezaron a discutir con todos colmando la paciencia de la McGonagall.

-¡SUFUCIENTE!-chillo la profesora-¡50 puntos menos para Gryffindor! ¡Ahora vallan al despacho del director! ¡Desaparezcan de mi vista!-grito mas que furiosa, a los chicos no le hizo falta que se lo repitieran dos veces, tomaron sus cosas y salieron corriendo.

-¡Es su culpa!-las chicas apuntaron a los merodeadores y ellos a ellas, se fulminaron con la mirada y se pusieron en marcha a la oficina del director, eso si, sin dejar de discutir en ningún momento, dijeron la contraseña, subieron por las escaleras y entraron en el despacho sin siquiera tocar.

-Un momento de paz por favor-pidió el director masajeándose las sienes. Los chicos volvieron a matarse con la mirada antes de sentarse lo mas alejados unos de otros-¿Y cual es su problema?-pregunto Dumbledore con seriedad pero sus ojos lo delataban haciendo ver que la escena le parecía de los mas divertida.

-¡Ellos son el problema!-exclamaron las chicas apuntando a los merodeadores.

-¡Eh!-protestaron ellos.

-¿Qué les hicieron a las señoritas chicos?-pregunto Dumbledore.

-¡Nada!...bueno una bromita nada mas… ¡pero son ellas las que no la aguantan!-dijo James.

-Y tienen que buscar venganza-agrego Sirius de brazos cruzados.

-Es culpa suya, si ellas no hubieran buscado venganza nada habría pasado-soltó Remus como si nada.

-Pues si ustedes no hubieran hecho su bromita…-comenzó Lily.

-Nosotras no habríamos buscado venganza…-siguió Bell.

-Y nada de esto habría pasado-finalizo Nie y las tres se cruzaron de brazos y les sacaron la lengua a los merodeadores haciendo que Dumbledore sonriera.

-Es obvio que aquí tenemos un grave problema de convivencia-comento el director y llamo la atención de sus alumnos-¡Pero por suerte tengo la solución!-exclamo feliz como un niño cuando recibe un caramelo, de limón en este caso.

-Así ¿y cual es?-soltó Sirius sin ninguna pizca de respeto.

-Le pido un poco de respeto señor Black-pidió Dumbledore sin perder su sonrisa-aprenderán a convivir todos juntos...les asignare una torre y ahí vivirán hasta que yo vea avances entre ustedes-dijo el director y los chicos alzaron una ceja declarando que es era el castigo mas raro que habían recibido alguna vez, ya estaban por pararse para irse para que Dumbledore los guiara a su nueva residencia pero…

-Un momento-los detuvo el profesor-antes de que se vallan, tengo algo que explicarles, esa es una parte del castigo y lo otro consiste en que yo les iré pidiendo algunos favores y ustedes los harán y ahora mismo les pido el primero, necesito que vallan al bosque prohibido para…

-¡¿Qué?!-interrumpieron las chicas entre asustadas y asombradas.

-…que me consigan una planta para una poción-acabo ignorando a las chicas.

-Con todo el respeto profesor pero… ¡¿acaso esta demente?!-grito Bell histérica.

-¡¿Como se le ocurre que vamos a entrar ahí?!-grito Lily con la misma histeria que su amiga.

-¡Quizás que cosas hay ahí!... ¡además se supone que esta prohibido!-exclamo Nie olvidándose que ella era prefecta y que tenia que guardar compostura pero esto a los chicos les daba los mismo, a ese bosque habían entrado muchas veces.

-No estoy loco, se exactamente lo que hago-dijo Dumbledore con calma y se puso de pie-y mientras mas rápido se vallan mas rápido saldrán-dijo este casi empujándolos hacia fuera-y cuando vuelvan les enseñare su habitación…

-¿Y si no volvemos?-pregunto Bell ya casi afuera del despacho.

-Oh, Claro que volverán…y espero que enteros…

-¡Oiga! ¡¿Cómo que…!?-pero Lily se encontró hablándole a la puerta-¡ach!, ¡loco, definitivamente esta loco!-exclamo bajando furiosa las escaleras.

-Relájate Evans, estarás con nosotros-la "tranquilizo" James

-Oh chicas estamos a salvo, los increíbles merodeadores nos salvaran-dijo Lily con toda la ironía que le fue posible mientras pensaba que esa excursión al bosque seria de todo menos divertida.

¡Hola mi gente!

¡¿Como están?! Espero que súper, ¿les ha gustado el capitulo? A mi este me encanto XD, bueno como en todos los capi quiero agradecer todos sus reviews que me han dado el animo de seguir escribiendo siempre y si alguna vez me retraso mucho con una capitulo no se preocupen que yo no dejare esta historia, no podría.

Y también aquí les dejo un adelanto:

Adelantos:

-¿Qué fue eso?-pregunto Bell sin atreverse a mirar, Sirius tomo aire y giro la cabeza…

OoOoOoOoOoOoO

se había aferrado a una roca saliente con una mano manteniendo los ojos cerrados por el esfuerzo que le provocaba hacer eso…

OoOoOoOoOoOoO

-Ahhh… ¿profesor?...

-¿Si señorita Figg?...

-No se si se habrá dado cuenta pero…

-Nosotros somos 6 y hay…3 camas…-dijo Lily…

OoOoOoOoOoOoO

Espero que les hayan gustado…

Ahora me despido

Feliz navidad a todos que lo pasen muy bien en compañía de todos sus seres queridos…

Chika Black.