Capitulo 20: Muero por ti.
Faltaban solo dos semanas para navidad y ese sábado había salido al pueblo, con el motivo de comprar los regalos de navidad.
El castillo ya estaba decorado por las fiesta y por todos los pasillos se podían ver amarraduras cantando villancicos, algunos bastante groseros gracias a los arreglos de Peeves y por la misma razón se podía ver a filch persiguiendo constantemente al poltergeist.
Las chicas caminaban con cuidado por los pasillos, sobre todo las que tenían novio, no fuera a hacer que se encontraban debajo de un muerdago y les jugara una mala pasada, mientras que los solteros de la escuela, aprovechaban cada oportunidad que se les presentaba.
En el gran comedor, 12 árboles blancos lo adornaban. Del techo, nieve caía, esfumándose antes de tocar las cabezas de los alumnos.
El correo llego y una lechuza parda se poso en el hombro de James, el chico desato la cara y le dio un trozo de pan como agradecimiento.
-Es de mi madre, dice que quiere que todos pasemos la navidad en casa-comentó cuando termino de leerla-¿Qué dicen?
-No tienes ni que preguntarlo-le dijo Sirius engullendo unas tostadas.
-Mis padres no tendrán problema-dijo Remus.
-No creo que mi familia los tenga-se encogió de hombros Nie.
-Tengo que avisar a mis padres-respondió Lily y luego miró a Bell que estaba a un lado de ella, con la cabeza descansando en una mano y jugueteando con su cereal-¿Bell?-la chica no respondió, así que Lily le dio un golpecito en el brazo.
-¿Qué?-preguntó Bell como despertando.
-James nos invito a su casa para navidad-le dijo Nie.
-Oh, genial-murmuró Bell antes de volver a sumergirse en sus pensamientos. Los chicos se miraron y Sirius miró a Bell algo preocupado... ¿Qué estaría pasando por su cabeza?
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-¿Seguro que no quieres venir con nosotros?-preguntó Lily. Ya estaban en el pueblo y cada pareja iría por un lugar diferente. Sirius había desaparecido sabe Merlín donde y con quien.
-No Lily, no te preocupes, estaré bien-declinó Bell, no quería hacer un mal tercio entre sus amigas y sus novios.
-Bueno, entonces nos vemos después-le dijo Nie antes de alejarse con Remus, al igual que Lily con James.
Bell suspiró cansada y comenzó a deambular por el pueblo, sin un rumbo fijo. ¿Por qué las cosas tenían que sucedes de ese modo¿Por qué ella no podía tener una relación como la de sus amigas¿Por qué ella aun no había encontrado a su príncipe azul?..."No te engañes Bell...ya lo encontraste" pensó la pelinegra y una triste sonrisa se dibujo en su cara...por lo menos ya había aceptado algo...estaba enamorada de Sirius Black, nada podía ser mejor que eso (nótese el sarcasmo)...Él nunca podía sentir algo por ella, estábamos hablando de Sirius "las chicas están a mis pies" Black, él nunca sentiría por ella algo más que atracción física, si es que lograba sentir siquiera es por ella.
A dos semanas de navidad...Para Bell, esa navidad no sería para nada un día de alegría y felicidad, sería la primera navidad que no pasaría con su madre y sus hermano...Los ojos se Bell se humedecieron, a pesar del tiempo que había pasado aún le costaba un poco aceptar que ya nunca más los volvería a ver.
Y su padre...por favor, ese señor ni siquiera se merecía que lo llamara así. Él había sido cómplice del asesinato de su familia ¿Cómo había sido capaz? La tristeza de Bell fue reemplaza por una furia incomparable, apretó los puños y comenzó a andar más rápido, sin siquiera saber a donde iba, pero se paró en seco al escuchar alboroto a su alrededor, se dio la vuelta y entre asustada y sorprendida vio como mas o menos una docena de mortifagos lanzaban hechizo a diestro y siniestro.
Bell saco su varita y su mano temblaba ligeramente, miró a su alrededor y rápidamente se escondió detrás de una tienda... no podía recordar ningún hechizo, el miedo y el pánico se habían apoderado de ella por completo. Escucho un grito elevarse por entre todo el ruido y asomo ligeramente la cabeza. Se sobresalto al ver como un mortifago torturaba a una niña que parecía ser de tercero, Bell volvió a esconderse.
Un segundo grito...
No podía quedarse allí sin hacer nada verdad...No podía quedarse allí y dejar que esa pequeña fuera torturada por simple gusto.
Un tercer grito...
Era una Gryffindor y aunque en estos momentos dudaba de si poseía algo de valor en su interior, sus valores y su corazón le decía que tenía que hacer algo...
-¡Expelliarmus!-gritó Bell saliendo de su escondite y un rayo de color rojo golpeo al mortifago torturador, haciendo que su varita saltara de sus manos. El mortifago giró la cabeza lentamente hacía ella.
-Pero miren que tenemos aquí...una defensora de los débiles-comentó el mortifago con la voz amortiguada por la mascara que cubría su rostro. Bell trago saliva y agarro fuertemente su varita, sin dejar de apuntar al mortifago. Bell, con cuidado de no bajar la guardia, miro a la niña y con un movimiento de cabeza le indico que se marchara, la niña se puso de pie tambaleándose ligeramente y hecho a correr despavorida, los mortifagos ni se inmutaron por eso. El mortifago recuperó su varita con tranquilidad, tranquilidad que desesperaba a Bell-Así que quieres pelear ¿eh?-preguntó el mortifago mirándola, Bell no dijo nada, solo siguió apuntando al hombre que tenía enfrente-Bien...veamos de lo que son capaces los alumnos de Dumbledore... ¡Crucio!-Bell abrió los ojos tremendamente y se hizo a un lado un segundo después de que el rayo pasara rozando su brazo, haciéndole un corte. Bell hizo una mueca por el dolor, pero no bajo el brazo.
-¡Impedimenta!-gritó otro mortifago y Bell logró esquivarlo con algo de dificultad.
-¡Depulso!-grito Bell logrando que su hechizo impactara contra el mortifago.
-¡Crucio!-La chica no fue lo bastante rápida y la maldición impacto de lleno en su pecho. Callo al suelo retorciéndose y gritando de dolor, un mortifago tomo el brazo del atacante y lo obligo a bajar el brazo, la maldición cesó. Bell quedo en el suelo, sollozando-¿Qué haces?
-No vinimos a esto-replicó el mortifago que había baja su brazo. Bell se levanto del suelo con grandes esfuerzos y levanto su varita, apuntando a un mortifago que no lograba enfocar muy bien, su vista estaba borrosa...aún sentía el dolor recorrer su cuerpo.
-No seas tonta niña, no tienes oportunidad-dijo un mortifago, que por la voz, Bell supo que era mujer.
-¡Desmaius!-gritó Bell y un rayo salió disparado hacía el mortifago que le había enviado la maldición anterior, mortifago que logro esquivar sin problemas el hechizo. El mortifago, junto con otros dos, comenzó a lanzarse a Bell una lluvia de encantamientos y maldiciones. En menos de 5 minutos, la chica ya tenía varios cortes por su cuerpo y apenas podía mantenerse en pie.
-Deja ya esto-le dijo el mortifago que había bajado el brazo de su compañero anteriormente.
-Cállate...será mejor que acabe contigo ahora, ya nos hemos entretenido bastante... ¡Avada Kedavra!-Bell se quedó paralizada observando como el rayo de color verde se acercaba a ella...Callo al suelo sentada cuando el mortifago conciliador se interpuso. El cuerpo sin vida callo al suelo con un sonido sordo y por el impacto, la mascara salió volando dejando ver rostro del hombre. Bell abrió los ojos desmesuradamente al ver que su padre se había interpuesto entre la maldición asesina y ella...había muerto por ella.
-Que estupido-comentó el mortifago asesino con frialdad. Bell lo miró con una expresión indescifrable.
-Vamonos de aquí-dijo la mortifaga al ver que por una esquina se acercaban aurores y profesores. Los mortifagos se desaparecieron. Bell volvió a mirar a su padre.
-Pa...papá...-murmuró Bell con voz temblorosa y con infinitas lágrimas bañando su rostro-pa...papá...-murmuró de nuevo acercándose a él, con una mano temblorosa, toco la de él...completamente helada-¡No! ...¡Por favor¡Papá¡No me dejes!-lloró Bell desesperada-¡No me dejes¡Te necesito aquí¡Conmigo!-sollozo la chica aforrándose a su túnica negra y hundiendo su rostro en su pecho-Lo siento, perdóname por favor papá...Yo siempre te quise... ¡Te mentí¡Tú eres mi padre!!...¡Por favor¡Tienes que despertar¡Te necesito!-gritaba la chica desesperada.
-Bell...-la muchacha levanto la cabeza con lentitud y se encontró con Sirius, el cual tenia un corte en su mejilla derecha. El merodeador se agacho a su altura. Bell lo miró un segundo, antes de tirarse a sus brazos y agarrarse de su camisa, llorando desconsoladamente. Sirius la abrazo con fuerza.
Sus amigos llegaron en ese momento, con algunos cortes en su cuerpo y algo adoloridos y se quedaron de piedra al ver la escena. Lily miró el cuerpo del mortifago.
-Oh por dios-murmuró la pelirroja tapando la boca con sus manos. Nie también miró el cuerpo y soltó un ruidito extraño.
-¿Qué?-preguntó James.
-Es...es el padre de Bell-murmuró Lily mirando el cuerpo del mortifago y luego miró a Bell que seguía llorando en los brazos de Sirius.
-¿Es su padre?-se sorprendieron James y Remus y Nie les murmuró un "después les explicó"
-Vuelvan al castillo enseguida, nosotros nos encargamos-dijo de pronto Dumbledore llamando la atención de los presentes. Sirius ayudo a Bell a ponerse de pie, pero en menos de un segundo, había caído inconsciente en sus brazos-Señor Black, llévela rápido a la enfermería-ordenó el director sin dejar de mirar el cuerpo del hombre. Sirius la tomo en brazos y seguido de sus amigos, comenzaron a caminar hacia el castillo con rapidez.
Llegaron a la enfermería en tiempo record y Sirius dejo a Bell en una de las camas, al tiempo que la enfermera se acercaba. Le explicaron lo sucedido y Madame Pomfrey asentía en señal de comprensión, mientras revisaba a Bell.
-Bien, solo esta agotada. Las emociones que sufrió fueron muy fuertes para ella, con un poco de descanso estaba bien-diagnostico la mujer-Pobre chica-murmuró con tristeza antes de dirigirse a ellos-Solo 5 minutos-le advirtió antes de retirarse.
-Pobre Bell...ha vivido tanto en tan poco tiempo-comentó Nie con tristeza.
-Primero la muerte de su madre y hermanos...y ahora esto-dijo Lily con los ojos húmedos, James le paso un brazo por los hombros y la acerco a él.
-Creo que será mejor que nos vayamos-dijo el muchacho de gafas, los demás asintieron y se acercaron a la salida, pero James se volvió.
-¿Vienes amigo?-le preguntó a Sirius.
-Yo...me quedare un poco más-respondió Sirius sin mirarlo, James asintió y salió de la enfermería. Sirius acerco una silla y se sentó al lado de la chica, tomando una mano de ella entre las suyas. Bell, en ese momento despertó de su inconciencia, pero algo le dijo que era mejor mantener los ojos cerrados y hacerse la dormida, aunque el contacto de las manos del chico con las suyas, lograba ponerla nerviosa.
-Bell...se que esta no es la mejor manera de decirlo...pero probablemente después no pueda hacerlo...-comenzó Sirius nervioso, a pesar de que Bell no escuchaba, o eso creía él-Todos me han dicho que lo que siento por ti s amor...-el corazón de Bell comenzó a latir con rapidez y la chica hacia esfuerzos sobrehumanos para mantener su rostro inexpresivo-...yo en realidad no estoy muy seguro...nunca he sentido algo parecido y sinceramente, me asusta...por ti siento cosas que no he sentido nunca con ninguna otra chica...y bueno, con lo que me han dicho y con lo que yo alcanzo a entender...estoy enamorado de ti...te amo Bell-terminó Sirius sorprendido de si mismo de que esas palabras hayan salido de su boca. Miró a su alrededor y poniéndose de pie, acerco su rostro al de Bell, la miró unos segundos antes de depositar un suave beso en los labios de la muchacha y tan rápido como empezó, terminó. Se separó de ella y se fue rápidamente de allí. Bell abrió los ojos de golpe y se sentó en su cama completamente roja...Sirius... ¿Estaba enamorado de ella?... ¿La amaba?...y... ¡La había besado¡Rayos¡La había besado¡Era segunda vez que lo hacía y ella desaprovechaba la oportunidad!...
¡Hola!
Tanto tiempo sin leernos XD. Espero que les haya gustado el capítulo, yo lo encontré un poco triste por obvias razones, aunque no estoy muy segura de si ustedes también...en fin, eso me lo harán saber por sus reviews ¿cierto? XD. Espero no demorarme tanto es publicar el siguiente capitulo, ya esta escrito, pero que traspasar a Word y eso es lo que a mi no me gusta - XD...pero bueno...
Besos a todos y gracias por todos esos reviews que han hecho que yo aún conserve las ganas de continuar este fic
Chika Black.
PD: A la señorita Marta (L). Bueno, yo no quiero, ni pretendo, decir que este es el mejor fic ha sido publicado en esta pagina, yo y mucho más, están consientes de que hay fics mucho mejores que este. Además, yo no sabía que era pecado estar orgullosa de su trabajo...pero bueno, cada uno con sus cosas ¿no?...y en cuanto a los errores ortográficos, un error lo comete cualquiera y a pesar de que trato de corregir lo mejor posible, pues siempre se me pasan algunas cosillas. Esop... ¿tienes algo que decir?, mira que yo respondo gustosa .
