El Poder Para Cambiar
Por Pryre-chan
Los Personajes de Harry Potter no me pertenecen
Son de J.K Rowling
Capítulo 2
-o-
Cuando Lucius salió del baño se extrañó no ver ningún espejo donde pudiera arreglarse, pero no le dio más importancia que a su comida o bebida. O las ropas que habían aparecido para el de fino bordado y elaboración como era su costumbre.
Esperando a su hijo se paseó por la pequeña habitación viendo por la ventana y disfrutando en demasía la sensación de calor de los rayos de sol.
Suspiro.
Tantas cosas habían cambiado y ahora Potter era además de un héroe, un gobernante de linaje real. Aun le mareaba pensar en eso.
Unos golpes sonaron en su puerta.
Draco entro en la habitación con una tenue sonrisa llevando consigo una pequeña caja donde se encontraba su varita, que hallaba perdida en batalla.
-¿Estás seguro Draco?- Lucius recorrió la conocida madera con lentitud.
-No eres un prisionero padre- le reclamo su hijo- desde ahora eres un hombre libre, respetado en la sociedad y padre del jefe del ministerio de finanzas-
-¿Respetado?- Lucius no era tan ingenuo para pensar que la sociedad mágica lo recibiría con los brazos abiertos a buenas de primeras.
-Serás respetado padre, no importa el pasado-
-¿Quién lo dice?-
-Yo lo digo y se hará- Draco señalo el camino.- Primero iremos por ropa y algunas cosas para instalarte en tus habitaciones permanentes.-
-¿La mansión pertenece a Potter?- pregunto cuidadoso el mayor.
-La mansión pertenece a los Malfoy padre. Solo habitan aquí permanentemente Potter y yo, el resto pasa algunas temporadas-
Draco apuro el paso, rasgo característico que tenía cuando quería ocultar algo.
La mañana pasó rápidamente. Draco se disculpaba entre horas para atender algún asunto y volvía a su lado. Para su sorpresa Lucius reconoció a un par de conocidos "mortifagos" por el camino, hablando o comprando como el mismo, como si la guerra misma no hubiera pasado, tampoco intuyo animosidad hacia él o su hijo.
Todo parecía próspero y tranquilo.
La mayor sorpresa fue al medirse una túnica de tela de araña, en si, fue el reflejo que le devolvía el espejo. Un hombre de no más de treinta le mirada sorprendido, Lucius se tocó el rostro y su figura lo imito.
No era posible rejuvenecer de pronto, ni en el mundo mágico. Pero había espejos que hacían ese truco.
-No es un truco padre- hablo Draco a sus espaldas- ¿Recuerdas que te dije sobre cosas imposibles?. Potter encontró la forma de no perder a los que amaba, al menos no por la edad.
-Yo…¿Porque yo?- Lucius se miró de nuevo su piel era luminosa y su porte galante imponente como en sus mejores días.
-Porque yo se lo pedí- respondió Draco- Quiero una nueva vida para ti padre, una en la que seas feliz de verdad.-
Lucius miro a su hijo impactado.
-No digas nada. Vamos a instalarte- Draco salió de la tienda. Lucius le siguió, no sin antes voltear de nuevo al espejo para ver si no era una alucinación.
No lo era.
Más allá del medio día Lucius vio su nueva recamara, grande y cómoda, como la que compartía con su esposa, sonrió con tristeza.
-Madre está enterrada en el cementerio familiar. Si quieres puedes ir a verla- le dijo Draco
-Lo hare- afirmo y señalo a los elfos que los acompañaban donde dejar las compras.
-Te veré en la cena padre y hablaremos de tus nuevas tareas-
Lucius lo miro inquisitivo
-Es inevitable-le dijo Draco moviendo los hombros- todos tenemos que hacer –
o-o-O-O-o-o
La invitación para la conmemoración del cumpleaños del ministro de magia le llego esa tarde, señalaba el lugar y la hora, además de llevar un hechizo personal mágico en la que debía colocar una gota de su sangre para confirmar su asistencia.
Esa noche su hijo se presentó en punto de las seis con un archivo lleno de pergaminos que debía firmar para hacerse cargo de las finanzas de la familia como el de presidente de la organización de empresarios importadores de desarrollo mágico y tecnología Muggle.
-Potter piensa que si bien el mundo mágico debe permanecer oculto a los Muggles – le explico su hijo-no debe ser extraño que sepamos y explotemos sus avances para nuestra conveniencia-
Lucius firmo y empezó a organizar su agenda para reunirse con los miembros de la organización y algunos de sus inversionistas.
Pasaron las horas y ambos rubios se despidieron, no sin antes que Draco le sacase a su padre el extraño juramento de que no se sorprendiera por nada que vería o escuchara en la fiesta.
Lucius lo paso por alto y fue a descansar.
Había una foto oculta entre sus almohadas, era la que Narcisa había tomado con su amor hacia años. Sonrió y se permitió por primera vez en años el fantasear y dejarse llevar por la ilusión.
La mañana siguiente fue a dejar rosas azules al lecho de su amada esposa y amiga.
o-o-o-O-O-o-o-o
Cuando se presentó a la fiesta en el gran salón de la mansión, fue anunciado con respeto y benevolencia, más de uno fue a saludarlo e iniciaron charlas con él, de negocios o inversiones. Pero noto que ninguno hablaba del pasado o su participación en la guerra.
Bebiendo Whisky de fuego estudio su entorno, reconoció miles de rostros entre amigos, enemigos y aliados, noto también ausencias importantes, que asumió como las muertes convenientes que había señalado su hijo.
Trago en seco al notar a una persona a la distancia, su corazón empezó a palpitar y la melancolía se coló en sus recuerdos. Se veía tan joven incluso más que él mismo y remonto sus recuerdos hacia la época del colegio, su pelo castaño y sus ojos dorados lo ubicaron a través de la gente.
Tomo el resto de su bebida de un trago.
-Malfoy- saludo
-Lupin- respondió con indiferencia, mientras su mente gritaba que se alejara, que no le mirara, que no le tocara, que no le hablara. No podría con eso.
-Veo que te unes finalmente. Draco espero estos meses con impaciencia quería tenerte a su lado-
El ex profesor sonrio.
-Pues ya estoy aquí-
Reino el silencio mientras ambas copas se llenaban automáticamente.
-Y…¿Cómo lo llevas?- pregunto cauteloso el hombre lobo.
-El ¿Qué?- pregunto Lucius seguro de que su…Lupin no hablaba de su integración a la sociedad.
El castaño abrió los ojos sorprendido.
-Merlín no lo sabe- susurro despacio.
-¿Que es lo que no se Lupin?- pregunto impaciente y con el mal augurio en la espalda.
-Remus- llamo una tercera voz y ambos hombres volvieron a ver a un joven de pelo negro acercarse a ellos. Al parecer Potter no había tenido trabas al usar su poder de rejuvenecimiento con otros.
-Sirius ¿Qué pasa?-
El pelinegro trato de hablar pero callo al ver a Lucius.
-Lucius Malfoy ¿Qué se siente volver a ser un hombre de bien?-el pelinegro rio, pero Remus le codeo hasta que paro- Lo siento es que es una sorpresa. Sev te está buscando como loco y tu aquí con…¡Oh!- Sirius se resintió- Bueno no era urgente, hasta luego Remus. Malfoy.-
Lucius vio rápidamente a Remus, cada vez entendía menos.
-Lupin que…-
La voz del anunciador corto la pregunta de Lucius.
-Señores y señoras un aplauso para el cumpleañero, salvador del mundo mágico y ministro de magia. ¡Lord Harry James Potter!-
Hubo aplausos y la figura de Harry descendió por las grandes escalinatas ataviado en un traje negro con una camisa verde, iba con lentes de estilo moderno y peinado finamente desarreglado. Se detuvo a mitad de la escalinata. El presentador hablo de nuevo.
-Su acompañante y cónyuge ¡Lord Draco Lucius Malfoy!-
Hubo una nueva ronda de aplausos. Lucius se atraganto con su propia saliva siendo auxiliado rápidamente por Remus que le dio golpecitos en la espalda mientras lo sostenía por la cintura.
Afortunadamente para Lucius nadie pareció darse cuenta de su "sorpresa".
-¡Lord Richard Cromwell y su esposa Lady Hermione Granger!-
-Sera mejor que te sientes Lucius- le dijo Remus en voz baja y lo guio a un sillón apartado de la gran multitud.
-Pero ¿Cómo? ¿Cuándo?- pregunto rápidamente
-Pensé que lo sabias. Draco fue muy desconsiderado al esperar que te enteraras de esta manera-
-Mi hijo con ¡¿Potter?!-
-Escucha Lucius…-Remus lo agito
-¡¿Pero cómo?! ¡Se odiaban lo sé! ¿Entonces cuando?, ¿Por qué? ¿Es algo por interés?, el linaje de los Malfoy…-
La diatriba de Lucius llamo la atención de una pareja cercana que se volteo a verlo con curiosidad. Algo desesperado Remus lo agito más fuerte
-Lucius reacciona te están viendo…-
Remus vio de reojo que la mujer se acercaba algo preocupada. Remus no lo pensó mucho y para acallar el monologo de dinastías y que cosa del rubio lo atrajo hacia él y lo beso.
La mujer colorada se limitó a retirarse, no sin antes ver un poco más aquel encuentro.
Lucius se había callado rendido a la sensación de calidez y recuerdos de un amor tan grande que había planeado renunciar a todo. Unas lágrimas traicioneras recorrieron sus mejillas, el destino no podía ser tan cruel como para darle una muestra de algo que anhelaba con el alma y arrebatárselo de pronto.
Remus sintió la humedad en las mejillas de su acompañante.
-Lo siento Lucius. No sabía que más hacer. Lo siento…-
Mientras Remus se deshacía en disculpas, Lucius aprovecho el estudiar el rostro joven de su amor, tan familiar y anhelado.
-Por favor discúlpame…-
Los ojos de Remus se llenaron de tristeza y culpa. ¿Si Lucius lo había olvidado?¿O si su padre le había echado un Obliviate a el también?. Sabía que tras su acción impulsiva corría el riesgo de perder una oportunidad de perder al hombre que amaba.
Hace un par de meses que Harry le había devuelto su apariencia joven y con él había revertido un antiguo hechizo para olvidar. Había caído de rodillas con lágrimas en los ojos, entendiendo de golpe las razones por las que siempre estaba solo, buscando "algo" desesperadamente, en las personas a su alrededor o en sus amantes ocasionales.
Ese algo tenía nombre y apellido.
Lloro su pérdida y la pena de su amor olvidado. Le había pedido a "La Triada"(1). Como eran conocidos Harry, Draco y Hermione que lo liberaran consiente de su cautiverio. Se lo habían negado.
"No ha pasado la prueba aun Remus. Lo siento" habían sido las palabras de Harry
Ahora había arruinado todo.
-Lucius…por favor- rogo.
Lucius lo miro fijamente.
-Tu…¿Lo recuerdas?- le pregunto suavemente. Remus asintió.
-Harry revertió el Obliviate en mí. Lo recuerdo todo.-
Lucius se retiró.
-No te merezco- le dijo- No pude defenderte de mi padre, ni defender nuestro amor. Debí luchar más fuerte o morir en el intento-
-No Lucius yo debí ser más fuerte y decidido, pero tenía miedo. Cuando me propusiste escapar debí aceptar. Pero no pude.-
Lucius se limpió las lágrimas y respiro.
-No fue tu culpa…-
-Tampoco la tuya- reclamo Remus. Tomo la mano del rubio y entrecruzo sus dedos – Ahora tenemos otra oportunidad de estar juntos. Si quieres….-
Lucius vio el mundo como un sueño idílico que había tenido hace un par de noches, tenía a su amor al lado. Abrazo al más bajo y lo beso despacio.
-Solo si tú quieres-
-Si quiero- Respondió rápidamente Remus en medio de lágrimas de alegría.
Había pasado tanto tiempo solo con la sensación de estar incompleto y con un beso todo encontraba su lugar y encajaba.
Severus miro a la pareja semi escondida en un rincón y bufo, lo que en maneras de gente que lo conocía era indicativo de que estaba contento. Al fin aquellos dos habían arreglado las cosas. Toco su vientre suavemente y apretó la mano de su esposo que volteo a verlo con una sonrisa.
-¿Cómo estás?- le pregunto Sirius
-Ahora bien- señalo a los otros dos que compartían un beso discreto.
-Ya era hora-
-Mira quien lo dice "Señor- me -declaro -cuando- estoy -muriendo"- Sirius se sonrojo.
-No me morí- señalo.
-Pero le gritaste a todo San Mungo que me amabas desde el colegio, cuando lo pensaste. Y luego me entere por un chisme- le miro enfadado.
-Pero gracias a eso fuiste a reclamarme y aproveche para besarte-Sirius rio
-Tienes suerte de que te amara también o te hubiera lanzado un Avada por arruinar mi imagen-Sirius apretó su mano y bajo el rostro para besarlo. Acaricio su vientre.
-Si tengo suerte-
o-o-O-O-o-o
A la mañana siguiente Lucius se levantó como nunca en sus cincuenta y cuatro años de vida, relajado y con una sonrisa en el rostro. Miro a su amor dormir a su lado.
Una lechuza toco su ventana. Lucius se puso de pie y recibió la pequeña nota del ave.
Padre:
Espero que puedas reunirte conmigo a desayunar.
Se que tienes dudas.
Draco.
La palabra "dudas" no aplicaba a la extensión de interrogantes que galopaban en su cabeza. Se acercó a su lecho y despertó con un beso a su amor.
-Remus debo irme, necesito hablar con mi hijo-
o-o-O-O-o-o
Draco había pedido todos sus postres favoritos, desde uvas frescas con nata a las raras y sabrosas masas de cien chocolates distintos.
-Padre- le saludo al entrar.
-Draco. ¿Cuándo ibas a decirme que te casaste con Potter?- pregunto sin rodeos.
Draco tomo un sorbo de su jugo y suspiro.
-Es complicado. Empezamos a salir en sexto año, era un secreto que solo conocían unos pocos, aunque creo firmemente que empecé a sentir algo por el en primer año. Luego vino la guerra y nos separamos cuando pensamos que uno de los dos moriría. Pero no paso, Harry gano. Luego no vimos trabas y me propuso matrimonio luego de que el Wizengamot me declaro inocente-
Aunque Draco hubiera querido ver las represalias que hubiera tomado su esposo si el veredicto hubiera sido lo contrario.
-En ese entonces estabas encerrado, pero no quisimos esperar. Severus y Sirius fueron los padrinos. Luego nosotros fuimos los suyos en su boda…-
Lucius se atraganto.
-Que…¿Qué?-
-¿No lo sabias?- le pregunto Draco inocentemente- Esperan a su primer hijo para primavera-
-Draco pero los hombres…- Lucius callo consiente del mundo en que vivía.
-Te dije sobre el poder de Harry ¿Verdad?. El hace lo imposible posible, si lo desea-
-Está bien. Admitiré eso. Al menos te casaste con alguien poderoso…-
-Y rico- agrego Draco.
Lucius asintió asumiendo el lado bueno de aquella unión.
-Y qué hay de ti y Lupin. ¿Se casaran pronto?- Draco sonrió
Lucius volvió a atragantarse, algo al que se estaba haciendo afín.
-Pues…no se…no….-
-Decídete pronto padre-
Lucius respiro y se recuperó. Tomo un poco de café.
-Ahora que estas relajado, quizá sea el momento para decirte que serás abuelo-
Lucius escupió su café.
o-o-o-O-O-o-o-o
Hermione miro a su amigo sorprendida.
-¿En serio Draco le dijo que yo mate a Ron?- pregunto indignada
-Si, se lo dijo para impresionarlo, creo- Harry miro la ventana y observo como el viento jugaba con las hojas de los árboles.
-¡Por Merlín como puede ser tan exagerado!- reclamo- Yo no lo mate. Solo lo puse en coma.-
-Bueno Mio, es algo asi- Harry agito los hombros- Pero despertara pronto ¿no?.
-Si lo hará en un par de días. Sin memoria claro, he usado el método usual. Hable con su familia y prometieron que no le dirían nada de nosotros a cambio de que le dejemos vivir.-
-Bien. Es un problema menos. Por cierto ¿Cómo va el tratado con los magos de Sudamérica?-
Fin
o-o-o-o-o-o-O-O-O-O-o-o-o-o-o-o
Tríada es un conjunto de tres elementos especialmente vinculados entre sí. La expresión de tal vínculo triádico refleja la existencia de una peculiar estructura de pensamiento que agrupa de tres en tres los conceptos (filosóficos, religiosos -especialmente los dioses de ciertas mitologías-, políticos, culturales, etc.)
-ooo-
Una historia más.
Si te gusto por favor recomiéndalo
Para su disfrute.
Un abrazo.
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Pryre-chan
