Gracias por los reviews, gracias a mi jodido trabajo no tengo tiempo ni para respirar y recordé que tenía la mitad del capítulo hecho así que decidí terminarlo ahora que estoy de humor por hacerlo (en realidad porque vi varios alertas de mi otro fanfic y me animo YOLO) en fin, que lo disfruten y espero hayan empezado el año a full :33

Disclaimer: ninguno de los personajes de Kingdom Hearts me pertenecen, son todos propiedad de Tetsuya 'me cago en hacer KH 3' Nomura.


Exchange

Capitulo IV

Doppelgängers


Se dice que los gemelos son en realidad la mitad de un ser completo, su alma está divida en dos y juntos conforman un solo ser, razón de ello que por separados; ellos pueden sentir lo que su otro gemelo siente; pueden percibir sus emociones, sentimientos, lo que sea cuando algo no está bien…

Son una extensión de su cuerpo, en determinadas ocasiones son sus dobles, las personas con los cuales comparten un vínculo muy fuerte que va más allá de la lógica humana.

Es fascinante lo que un gemelo es capaz de hacer por el otro.

Maravilloso.

Hubiera querido no haber dicho que si a su propuesta pero ya no había vuelta atrás, Sora a veces se sentía un completo idiota cuando se encontraba atrapado entre su propia ingenuidad e impulsividad, su falta de meditación antes de decir si a todo lo que los demás le pedían.

Acomodo sus codos sobre el pequeño escritorio intentando enfocar sus orbes azules sobre el cuadernillo delante suyo mientras la persona a su lado realizaba gestos con un lápiz y le enseñaba los puntos que iban a ingresar en el próximo examen. Riku era bueno para enseñar a los demás, era paciente y dedicado, se notaba que le gustaba ayudar a los demás y que lo hacía bien; por dicha razón a Sora le resultaba un tanto difícil negar su ayuda porque era demasiado bueno en los estudios a diferencia de él.

Otra de las razones por las que nunca podía negarse era por un pequeño sentimiento de culpa

Pero esta vez el moreno no se sentía demasiado animado de escuchar e intentar dejar que el conocimiento, que su mejor amigo le brindaba a cambio de nada, se inyectara dentro de su cabeza, el ojiazul simplemente miraba con pereza a un punto fijo del libro y fingía que estaba escuchando atentamente a su 'profesor particular'.

Todo esto se debía a que no se sentía bien de haberle fallado a Roxas, no solo por esta vez sino por muchísimas más ocurridas en el pasado. Se sentía avergonzado de sí mismo por no ser capaz de recodar una simple promesa a su mejor amigo, por no poder cumplir algo tan simple como una salida o reunión; sabía que el rubio lo esperaba con ansias como también el mismo lo hacía cada vez que Roxas le invitaba a salir a algún lado a pasar el rato juntos.

Y le daba mucho coraje.

Le daba coraje ser así, de decir si a todo sin pensar tan solo en que al final no podía hacer felices a todos como esperaba. Sora siempre ha intentado estar para todos y cumplir con las expectativas de todas las personas amadas para él, porque eran importantes para él y quería su felicidad… pero en el fondo, muy en el fondo lo que el realmente quería era ser feliz para el mismo.

Si, era egoísta como cualquier otro ser humano.

Pero nunca podía expresarlo porque siempre existía alguien más a su alrededor que demandaba su atención y felicidad.

Era egoísta y quería SERLO, pero por alguna patética razón terminaba guardándolo para si mismo y en su lugar concedía el egoísmo de los demás como si fuera el suyo propio.

Odiaba ser así.

Odiaba decir a todos que y sentir que les debían todo, odiaba sentirse presionado a ser el chico perfecto de las sonrisas perfectas, de ser el despreocupado, el positivo, el alegre…

En el fondo el moreno era más distinto de lo que todos creían…

Era normal, ni más ni menos que un simple chico de secundaria.

Pero de todo, lo que más odiaba era que le doliera el corazón cuando le fallaba a alguien, quizás esa era la razón por la que no podía evitar decir que si a todos.

Se sentía juzgado cuando le miraban con molestia.

Pero estaba cansado de sentir eso.

Harto, sentía que poco a poco algo iba a estallar dentro de su interior…

Simplemente era cuestión de tiempo para que eso ocurriera.

-¿Acaso piensas seguir en las nubes por el resto de la tarde? - una pequeña voz grave hizo que el moreno parpadeara ladeando lentamente la cabeza hacia el su derecha para encontrarse con unos ojos aguamarina mirándole con cierta seriedad

Ah, sí, casi olvidaba que estaba con Riku intentando estudiar para el examen próximo de Biología. El moreno respiro hondo para intentar colocar su máscara en su lugar y mirar al albino con un gesto de despreocupación y simpatía.

-Ah hahaha, perdón Riku me distraje un poco… ¿Dónde estábamos?- admitió algo avergonzado mirando la hoja que estaba llena de figuras y pequeñas formulas. El mayor arqueo una ceja al notar el comportamiento ocioso de su moreno amigo.

-¿Estas bien? Realmente estas espaciando mucho desde que empezamos.- inquirió de inmediato, cuando se trataban de cosas que le molestaban siempre intentaba ser lo más directo posible; esto a veces le ocasionaba irritación al castaño.

No le gustaba lo mucho que Riku a veces lograba leer sobre él, Sora simplemente se encogió de hombros.

-No estoy de muy buen humor para estudiar…lo siento Riku.- finalmente admitió eso que desde hace dos horas había intentado comunicar, claro estaba que no iba a decirle que la otra razón era por Roxas ya que sabía lo mucho que le desagradaba escuchar sobre su otro 'mejor amigo'.

Quizás era distraído en muchas circunstancias pero no era estúpido, sabía que el albino detestaba a Roxas porque considera que fue su reemplazo cuando Riku se había mudado a Twilight.

Ósea, parte de su conducta de decirle si a todo es porque se siente culpable de que Riku asumiera el rol de amigo despechado y se lo recordara cada vez que podía; era cruel y en cierta forma eso fue lo que creo la máscara que ahora Sora tendía a usar cada vez que alguien intentaba usar la culpa contra él.

Detestaba el resultado pero era casi imposible cambiar un habito creado a partir de emociones rotas, costaría años cambiarlo y en este momento Sora tenia cosas más importantes que pensar en eso.

No satisfecho con la respuesta de su amigo, Riku quiso apretar un poco más el tópico, para su desgracia no estaba dándose cuenta lo peligroso que era hacerlo en esta situación

-Faltan menos de cuatro días para el examen, distrayéndote de esta forma y evitando estar en humor para estudiar dudo que llegues a probar el examen.- respondió dando vuelta a la página mirando al libro, Sora sintió un deje de irritación lentamente comenzando a aflorar de su interior.

No era necesario ese tipo de recordatorios cada maldita hora, Sora no era un imbécil para no recordarlo por sí mismo, apretó ligeramente su puño mientras bajaba la cabeza mirando a un punto de la mesa en silencio mientras su amigo proseguía con sus palabras.

-Necesitas concentrarte más sino es muy probable qu- en ese momento fue cuando llego al límite la tolerancia de Sora.

-¿Probable que desapruebe? Y ¿Qué hay con eso?- respondió en un tono desafiante y de molestia , mirando esta vez a su mejor amigo con las cejas fruncidas en señal de clara molestia ante sus palabras, el albino solo abrió ligeramente los ojos de la sorpresa; realmente no esperaba una conducta así.

Pero se mantuvo firme en su elección de palabras y la posición que sostenía de hacer que el moreno se diera cuenta lo equivocado que estaba.

Ese era uno de los defectos más grandes de Riku.

Orgullo.

- ¿Cómo que hay con eso? Sora, solo intento ayudarte a que no desapruebes otra vez.- en su voz ya estaba comenzando a denotar cierta irritación, era como si comenzara a dejar de tener el control que siempre tenía sobresi mismo.

-La forma en la que siempre me dices las cosas no me están ayudando en nada Riku, la manera en la te crees la persona que me sacara de apuros es simplemente irritante.- al decir esto el albino apenas si podía creer lo que estaba diciendo ¿Qué se creía quién? Sora jamás se atrevería a decir esa clase de cosas, pero indirectamente estaba diciéndole que siempre se creía el mejor de los dos y eso dolía, esa clase de cosas lastimaban el ego de Riku de alguna manera; pero manteniendo la fría calma de siempre el mayor se levantó de su asiento y miro con un poco de enojo al moreno.

-¿Disculpa? ¿Acaso es mi culpa que siempre dejes todo para último momento y te saques notas bajas? ¿Qué jamás sientes el maldito culo cuando es necesario y no termines estudiando todo el último día? - Agrego para fundamentar su postura, algo que realmente no era necesario decir pero Sora sabía que Riku siempre usaba sus falencias para enfatizar que tan equivocado estaba.

Sino fuera porque en esa casa había personas probablemente Riku hubiera terminado gritando esas palabras de la frustración que estaba sintiendo aglomerarse dentro de el en ese mismo instante, pero mantenía el control o eso intentaba.

Sin embargo, lo que más estaba comenzando a molestarle de la situación era que Sora estaba haciendo un buen trabajo manteniendo el control de su enojo, cosa que habitualmente no era así.

-Son problemas míos, me molesta en serio que siempre los traigas a colación solo para justificar tus 'buenas' intenciones, te agradezco que te preocupes y todo pero tengo 17 años por el amor de dios.- el moreno cerro su libro ya agobiado, no iba a poder concentrarse luego de cada palabra que escucho salir de la boca del otro y parecía ser que el albino tampoco estaba sintiéndose en buenos términos y humor para seguir intentando ayudar a su mejor amigo.

-Bien, si eso quieres, luego no vengas a llorarme para que te ayude porque no pienso hacerlo.- con dichas palabras tomo sus cosas y las coloco dentro de su mochila para retirarse, ya no se sentía bienvenido en ese hogar y las cosas no iban a salir bien si continuaba presionando más la situación; estaba con la cabeza en caliente y no quería decir algo de lo que quizás iba a arrepentirse por el resto de su vida.

Se giró para abrir la puerta y ni siquiera miro a Sora cuando le dijo las últimas palabras.

-Ya no tengo cuatro años, ya no sigo la espalda de nadie.

Sin responder a esas palabras Riku abrió la puerta y se fue sin decir siquiera adiós ese día…


Luego de la retirada abrupta de su mejor amigo, el moreno espero a que pasaran unos minutos en silencio para dejar escapar un largo y pesado suspiro, con una de sus manos se tapó la cara cansado, luego dejo caer su cuerpo sobre la cama y se quedó quieto boca arriba por unos minutos sin moverse.

La verdad no pensaba que todo iba a tornarse de esta manera, que todo iba a terminar así…le hubiera gustado haber podido decirle de la forma más amable y menos ruda posible que no quería continuar estudiando pero al final termino como menos lo esperaba.

Se sentía culpable y un pésimo mejor amigo tanto para Riku como para Roxas y lo peor era que ya estaba cansado de echarse la culpa por todo, estaba harto de ir a suplicarles perdón e intentar nuevamente mantener su máscara de tonto encima.

-Soy un tarado…un completo idiota…- susurro al aire tapándose esta vez la cara con ambos manos, intentando a toda costa no dejar caer ni una sola lágrima, en su garganta había un nudo y temblaba ligeramente nervioso.

Tras haberse calmado lo suficiente, el castaño de ojos azules decidió levantarse de la cama limpiándose la cara un poco con las manos al escuchar a su madre gritar desde la cocina para avisar que la cena estaba lista. Sora respiro hondo y salió de su cuarto para ir hacia abajo y pretender que todo estaba en orden para comer en familia, casualmente en el camino se encontró con su hermano mayor que con curiosidad lo miro a los ojos percatándose de que algo no se encontraba bien.

-¿Que hizo el imbécil esta vez? - Es más que recontra sabido que el pelinegro no iba a pretender ni ocultar que NO le caía bien Riku, era algo que desde chico había dejado en claro a toda la familia: si no me caes, no me caes y te jodes, Sora solo ignoro su apodo y camino hacia adelante intentando no darle importancia al asunto.

Era sabido que Vanitas siempre estaba al tanto de lo que sucedía entre Sora y Riku, no necesitaba preguntarle a su hermano para saber cuándo estaba mal.

De entre todos en la familia, el pelinegro era el único que podía ver a través de las máscaras de su gemelo, o más bien con cierta frecuencia ya que al parecer, cada vez se estaba haciendo más difícil saber cuándo le pasaba algo a Sora; no quería admitirlo pero realmente a veces su pequeño hermano no tenía un pelo de estúpido cuando se trata de engañar a otros, definitivamente venia de familia.

A pesar de ello y a pesar de que sabía cuándo no quería hablar sobre el tema, el pelinegro no dejaba escapar a nadie de su familia cuando él hacia las preguntas, menos cuando se trataba de su pequeño hermanito.

Era una ley absoluta que nadie podía hacer sufrir a Sora más que él.

Rápidamente el mayor de los dos jóvenes tomo el brazo de su gemelo y lo giro para que lo vea a la cara, el moreno dejo escapar un leve quejido por la brusquedad con la que lo tomo del brazo.

-Déjame ir Van, no tengo ganas de hablar.- insistió intentando deshacerse del agarre de su hermano gemelo mayor pero este simplemente siguió mirándole con la misma expresión apática de 'me importa tres carajos y me vas a decir que te hizo' hecha tradicionalmente con amor para todos.

-Decirlo es más fácil que escapar de mí y creo que lo sabes hermanito.- ratifico el mayor de los gemelos, Sora solo hizo un pequeño gesto de disgusto. Luego de unos treinta segundos de pensarlo, el moreno se resignó y dejo entrever su expresión de angustia, cansancio y de molestia por lo que había ocurrido hace un momento.

-Estoy cansado de sentirme culpable por fallarle a mis amigos.- fue lo primero que dejo escapar por sus labios, mirando al suelo con cierta vergüenza de confesar algo tan tonto como eso a su hermano mayor. Vanitas se quedó un momento callado esperando a que Sora prosiguiera.

-Soy un idiota, debería disculparme con Riku por…haberle tratado así.

Al ver que no había más respuestas, Vanitas se encogió de brazos y suspiro.

- Por supuesto que eres un idiota.- Sora alzo la mirada e hizo una mueca de molestia al ver que rápido Vanitas había confirmado su suposición, el moreno iba a abrir la boca para replicar pero el pelinegro enseguida continuo hablando.

-Como sea ¿Así que por fin tuviste las agallas de decirle no al patán de tu amigo? Me sorprende lo lento que eres para reaccionar, el será tu mejor amigo y todo pero ante todo lo demás, tu eres tu propia persona y estas antes que él, si él no puede aceptarlo entonces no merece ser llamado tu mejor amigo. Deja de decirle si a todo lo que él te ofrece, es realmente patético.- respondió tan frio como siempre, Sora lo único que pudo hacer fue morderse el labio inferior y bajar la cabeza aún arrepentido sabiendo que en el fondo Vanitas tenía la razón absoluta.

-Lo se…pero…

-Pero una mierda Sora, debes dejar de ser tan bueno con la gente.- Después de decirle eso, el pelinegro se dirigió a la puerta para salir nuevamente. Sora volvió a tirarse en la cama cansado cerrando los ojos, a pesar de escuchar la verdad desde la boca de su hermano, se sentía un poco más tranquilo de haber podido hablar un poco sobre lo que lo aquejaba y que Vanitas había sido el que le escuchó atentamente.

El realmente era el único que podía entenderle a la perfección.

Eran las caras de una misma moneda, como el sol y la luna.

Y ambos lo sabían.

Vanitas sonrió un poco para sí mismo cuando salió de la habitación yendo a la suya nuevamente. Miro su móvil y vio la hora, ya era casi hora de dormir; se sentó en su escritorio y saco una hoja que tenía guardada dentro de una de sus carpetas de la escuela.

Era una copia del horario escolar de Sora, tenía todos los horarios de las materias, clubes y talleres a los cuales atendía el moreno durante toda la semana como también los horarios exactos de cuando salía de casa, cuando volvía, a qué hora almorzaba y cenaba, cuando salía con sus compañeros y/o amigos, lugares recurrentes en la ciudad, etc agregados con lápiz en la hoja de forma prolija. Una sonrisa lasciva se cruzó por sus labios por ser el único capaz de conocer a Sora como la palma de su mano. Se giró un poco para estar frente a su armario y miro donde tenía preparado la peluca y la ropa que usaría el día siguiente.

Si tú no puedes ser justo con los demás, entonces lo haré por ti.


A la mañana siguiente Roxas fue el primero en madrugar, estando de mejor humor luego de haber hablado con su hermano mayor, decidió preparar el desayuno para toda la familia. Cloud fue el primero en notar el drástico cambio de buen humor en su pequeño hijo probando su especialidad que eran los panqueques rellenos; Yuna había salido a hacer las compras de la semana por lo que no se encontraba en la casa en esos momentos, la siguiente en bajar fue Naminé ya alistada para la escuela y por último bajo Ventus aun en su pijama todavía medio dormido y echo un zombie, pero en cuanto entro a la cocina noto que todos los hermanos estaban sentados en la mesa comiendo.

Por lo general eso nunca ocurría ya que el desayuno siempre tardaba en prepararse y todos se iban antes, el rubio ojiazul parpadeo lentamente sospechando que algo no andaba bien.

Extrañado inclino la cabeza y noto los panqueques y los huevos fritos, el aroma de jugo recién exprimido y el inconfundible olor a pan tostado con mermelada…

Eso fue suficiente para sacar a Ventus de su trance somnoliento de cada día para hacer aparecer a un hiper-hambriento-chocobo Ventus listo para devorar la comida, Roxas enseguida lo detuvo antes de que pudiera darle un mordisco a su panqueque.

-Antes de comer se dice 'Buenos días y gracias hermanito querido por el desayuno'.- dijo frunciendo las cejas al notar la baba de su hermano caer por su labio inferior, el gemelo mayor se rio.

-¡Gracias hermanito querido por el desayuno! -repitió en el mismo tono que Roxas lo hab{ia dicho haciendo que la ceja izquierda de Roxas temblara.- ¡ahora déjame comer!- dijo a las apuradas mientras el otro suspiraba y le dejaba atacar a su plato. Naminé se rio por la pelea matutina de siempre que tenían y miro a su hermano menor con una pequeña sonrisa.

-Te ves de buen humor Rox ¿Te sientes mejor?- le dijo indicando que la chica sabía que su hermanito tenía problemas amorosos y que se había tratado de lo que había sucedido el día anterior con Sora, el ojiazul se sonrojo apenado y asintió, Cloud lo miraba con una ceja alzada curioso de saber en que andaba su pequeño casanova.

-S-si, no te preocupes Nami. Me levante con energías así que decidí preparar el desayuno yo mismo.

-Para mí debe haber algo más, no es usual que hagas el desayuno solo.- comento Cloud dejando su taza de café a un lado, Roxas se sonrojo efusivamente y negó con la cabeza riéndose.

-ahahahaha me atrapaste, bueno es que hoy comienzan las clases de natación y me eligieron a mí para formar parte del equipo de la escuela, recibí un email anoche y lo leí hace un ratito.

Ven masticaba y miraba a sus hermanos conversar sin abrir la boca más que para comer, en cuanto escucho eso escupió un poco del panqueque y se levantó.

-¡JODER! ¿¡EN SERIO!? ¡Es genial! Hacia tanto que esperabas que te eligieran ¡felicidades Rox!- exclamo abrazando a su gemelo el cual le gritaba que se apartara que ya había tenido demasiado abrazos en un día. Ventus se rio y se apartó enseguida sabiendo que siempre avergonzaba a Roxas mas de la cuenta.

Luego de unos minutos el primero en retirarse fue Cloud, saludo a sus hijos y enseguida salió de la cocina para prepararse para ir al trabajo. Roxas y Naminé terminaron de limpiar todo y salieron de la cocina, el último en salir fue Ventus, apresurándose para darse una ducha rápida y vestirse ya que no faltaba mucho para que debieran irse a la escuela.

Ya listos, los tres hermanos salieron juntos camino a la escuela; siempre tomaban el mismo camino hacia allá, la joven rubia fue la primera en despedirse del dúo para dirigirse a su aula que quedaba en el segundo piso mientras los gemelos tenían la primera clase en la planta baja. Ventus y Roxas compartían algunas clases juntos como también cruzaban caminos con los otros gemelos, especialmente con Sora era con quien más se cruzaban con las materias y talleres.

El gemelo mayor suspiro aliviado al ver que ese día no tendría que cruzarse demasiado con Vanitas ya que no toleraba su presencia y forma peculiar de acercarse a él para llamar su atención. La primera materia que tenían era Literatura, seguido de una hora de matemáticas y ciencias naturales, luego tenían receso para almorzar y le seguía la hora de educación física donde tendrían la primera clase de natación.

Al terminar las primeras dos asignaturas, ambos gemelos se levantaron para ir a la cafetería a almorzar, antes de salir vieron a Sora levantarse rápido de su mesa para irse sin cruzar miradas con el albino que se sentaba atrás de él, Riku por su parte salio yendo hacia el lado opuesto del pasillo por donde salía el castaño. Los rubios parpadearon en unisón sorprendidos por el repentino cambio de humor entre el par de chicos cuando el día anterior no paraban de intercambiar palabras y pasar los ratos libres conversando.

El primero en reaccionar ante tal situación fue el mayor de los gemelos, Ventus.

-¿Les habrá sucedido algo?- pregunto en voz baja para que solo su gemelo le escuchara, Roxas se quedó observando como el moreno salía y luego miro a su hermano.

-No lo sé, creo que debería ir a ver como esta Sora, quizás no se encuentre bien.- murmuro preocupado, cada vez que el castaño actuaba distante del albino siempre le preocupaba, por más que odiara a Riku por intentar quitarle a su preciado Brownie de su lado, la felicidad de Sora era más importante que todo lo demás.

Justo cuando el rubio iba a ir tras Sora, Vanitas justo se paró en el camino mirándole fijamente con sus ojos dorados; el rubio se estremeció un poco al no percatarse de su presencia, Ventus en su lugar se quedó detrás de Roxas para que no empezara con lo de siempre.

-Apártate Vanitas, no tengo tiempo para joder contigo.- su voz no mostraba ninguna duda de que si tenía que pasarle por encima lo haría, el pelinegro solo se encogió de hombros y sonrió de lado con superioridad.

-¿Ah sí? ¿Y qué puedes hacer al respecto para ayudar a mi hermano? No es tu problema y Sora está bastante grande para hacerse cargo de sus propios asuntos.- respondió con total tranquilidad, el rubio no pudo evitar gruñir sin tener nada que decir en su contra, en parte odiaba que Vanitas supiera todo sobre su hermano menor, le frustraba y le hacía sentir un inútil frente a él como amigo de Sora.

-Sé que es un adulto pero el necesita-

-¿Tu qué diablos sabes que necesita? Lo único que haces es lo mismo que el imbécil de su otro amigo, hacerle recordar lo inútil que es frente a ustedes cuando les falla. Lamentablemente no puede hacer felices a ambos, si tanto lo conoces deberías saberlo cabeza de chocobo.- al responder eso miro de reojo a Ventus que tenía los puños cerrados del coraje, se rio por la reacción del hermano mayor y se giró para ir a almorzar.

Roxas bajo la cabeza con impotencia y resignación. Ventus intento animarle dándole palmadas en su espalda.

-Ignóralo Roxas, sabes que él lo hace para provocarte y hacerte sentir peor. Yo sé que Sora te aprecia más que a nadie y nunca rechazaría tu ayuda.- El rubio menor miro a su hermano luego de decirle estas palabras y sonrió un poco más aliviado.

-Si…gracias Ven pero creo que por esta vez dejare a Sora un rato a solas, quizás lo necesita. Le mandare un msj a ver si quiere que nos veamos más tarde.- luego de decir esto saco su móvil y comenzó a escribir un mensaje rápido en su aplicación de whatsup para su mejor amigo. Mientras los rubios se quedaron en el aula, el pelinegro escucho desde afuera el resto de la conversación y satisfecho se dirigió junto con su mochila al baño de hombres para iniciar con su operación.


Riku estaba sentado solo en la azotea de la escuela, estaba acostado en el suelo teniendo los brazos detrás de su cabeza. Miraba al cielo pensativo por lo que había ocurrido el día anterior con su mejor amigo, por su mente aún no cuadraba la actitud que tuvo Sora hacia él, por una parte su mente le decía que debía bajar y hacer las paces con él, quizás había presionado demasiado a su querido amigo haciendo que se descargara con él; pero por otra parte su mente le decía que había obrado bien y que el que debía disculparse con él era Sora.

Era tan orgulloso que le costaba aceptar la culpa que le correspondía, suspiro agobiado y se sentó en el suelo mirando al suelo; odiaba pelearse con Sora más sabiendo que era la persona más importante que tenía en esos momentos.

En cierta forma tenía miedo de que el moreno cambiara y se volviera diferente, que no dependiera más de él y fuera más independiente. Riku quería proteger a Sora y estar para lo que el otro necesitara, sin darse cuenta y quizás por egoísmo, no podía aceptar que ambos estaban creciendo y de a poco su mejor amigo estaba madurando y siendo más autosuficiente.

Estaba creciendo como todos.

Riku no quería eso.

Él quería que todo siguiera igual, que los dos siguieran juntos como cuando eran dos niños.

Era tonto, realmente tonto.

Pero al final el corazón fue más fuerte que el orgullo y decidido tomo su celular para llamar a Sora y arreglar verse en un lugar de la escuela para hablar, pero antes de que pudiera hacerlo alguien apareció detrás de él.

El albino enseguida sintió la presencia de otra persona en la azotea y se giró para ver quién era, bajo el brazo despacio al ver quién estaba detrás de él no era nadie más que Sora.

El castaño tenía la misma expresión de tranquilidad de siempre haciendo que Riku se calmara un poco por dentro.

Aunque había algo diferente en el o eso le parecía…

-Justo iba a llamarte…pero veo que no es necesario.- murmuro el albino lo suficientemente alto para que el otro pudiera escucharle. El moreno suspiro y se rasco la cabeza indicando nerviosismo y torpeza, como usualmente hacía.

-Si, bueno yo iba a hacer exactamente lo mismo.- respondió mostrándole el móvil en la mano.- pero veo que no será necesario ¿Te molesta si hablamos en otro lado?- le pregunto mirándole directo a los ojos sin mostrar miedo alguno cosa que sorprendió un poco al otro.

Riku sintió una sensación rara en cuanto escucho su voz pero no había equivocación alguna, era la voz de Sora. Al ver que Riku no reaccionaba, el moreno volvió a llamarle por su nombre y enseguida volvió en sí.

-Ah, sí perdón. Supongo que no hay problema.- dijo caminando hacia la puerta, el moreno sonrió ligeramente con alivio y siguió detrás a Riku para bajar al primer piso.

No era su imaginación.

Sora había cambiado un poco, estaba cambiando, aunque esta vez la persona que tenía siguiéndole los pasos no era el moreno que tanto amaba.

No era el cielo azul que tanto anhelaba a su lado.


Chocobo:
Hola Sora, sé que quizás no esté bien
que me meta y me llamaras idiota pero…
Te vi salir del aula solo y me preocupe…

Ayer apenas si hablamos y…bueno
¿Estas bien? ¿Quieres que hablemos?
¿Sora?
Brownie:
Ah, perdón Roxas me quede dormido.
Estoy en el jardín, atrás del gimnasio.
Si quieres hablamos allí,

Chocobo:
ok voy para alla.

El rubio suspiro aliviado al ver que había respondió luego de los 15 minutos de haberle escrito el primer mensaje, a veces Roxas podía ser medio paranoico pero sino veía que su amigo al menos leía los mensajes sabiendo lo frecuente que era Sora de entrar a la aplicación en sus ratos libres; enseguida se dirigió desde el primer piso hasta la planta baja para ir al jardín a hablar con su amigo sobre lo que había sucedido.

Pero en el camino hacia allá vio a Riku caminando hacia la dirección contraria al gimnasio, el invernadero que se encontraba en la otra esquina del campus seguido detrás por Sora con una mirada seria y diferente a las que usualmente tenía en su semblante. Confundido el rubio leyó de vuelta los mensajes que le dejo su Brownie confirmando que le había dicho que estaba durmiendo atrás del gimnasio, algo parecía no cuadrar en la ecuación y siento tan metido como era, Roxas decidió desviarse de su camino y seguir sigilosamente a los dos jóvenes para saber qué había ocurrido en realidad y que estaba sucediendo entre ellos.

Sin darse cuenta estaba adentrándose en una encrucijada…

Continuara.


Y bien ¿Reviews? No dire cuando actualizare porque la verdad no tengo idea xD pero agradecería reviews para alentarme a actualizar en menos de un mes, porfis uwu.

Sin ganas de corregir el capitulo, si notan algunos errores perdón pero me estoy cagando de calor y debo ir a dormir :C

vale destacar que los capítulos serán mas cortos y no me matare haciendo 12 hojas, conformensen con 10 (?) okya

Nos vemos en la próxima actualización.

Saraba.

Moe.