Hola, tanto tiempo sin actualizar una mierda jaja! Como sea, no tengo mucho que comentar solo que solo actualizo cuando tengo tiempo (este es el caso, maso menos…) y bueno sino escribo entonces dibujo, hay un dibujo en mi DA si alguien le interesa verlo simplemente la dirección es mi seudónimo en este lugar xD (osea Moenitas), el dibujo lleva como título este fanfic asi que seguro lo encuentran con facilidad. En fin, espero disfruten el capítulo, nos vemos en el final.
X
Exchange
Capítulo V
El arte del engaño (Parte 1)
Un par de redondos ojos color zafiro se quedaron expectantes de ver detrás de uno de los árboles que se encontraban detrás del gimnasio. El moreno detuvo sus pasos cuando llegaron al lugar que le había mencionado al albino para hablar y se giró para mirarle a los ojos.
—Bien, aquí creo que está bien para hablar. — anuncio el menor de los dos, Riku se quedó mirando al moreno impaciente de poder empezar a hablar y poder acabar con el sentimiento de ansiedad y nerviosismo que se oprimían en su pecho.
—Yo…creo que me excedí un poco al haber dicho las cosas que dije. —hizo una pequeña pausa, manteniéndose tranquilo. Riku intento leer las expresiones de Sora pero este lo miraba con tranquilidad y calma, luego de unos segundos prosiguió con sus palabras. —Me pase diciéndote las cosas que dije, tú tienes todo el derecho de hacer lo que mejor te parezca sin que yo esté de acuerdo en absoluto; realmente exprese de forma incorrecta mi preocupación y—. Antes de que pudiera terminar de responder, Sora decidió por fin empezar a hablar.
—Sí, te pasaste pero yo también estuve mal en no decirte que no me apetecía estudiar. — termino diciendo Sora, sin dejarle terminar al peliblanco con sus palabras ya que consideraba algo innecesario de hacer, Riku, en cambio, se quedó mirándole con los ojos un poco abiertos, asombrado por su respuesta ya que creía que, por la reacción que había tenido el día anterior, el castaño no iba a disculparse tan fácilmente. El moreno siguió hablando sin apartar la mirada del más alto. —Así que lo siento si dije algo que no debía, me desquite sin pensarlo dos veces. —. termino de aclarar el muchacho.
Mientras los dos "mejores amigos" conversaban amenamente, el joven rubio los observaba a una distancia segura, sin apartar su mirada azulada de la figura de ambos, había algo en la conversación que no le cerraba por completo, al menos no de parte de Sora.
Era un presentimiento, una intuición, algo que no podía describir con palabras.
Sora parecía ser Sora, no había duda al respecto pero…algo en él era diferente. Los pensamientos del fueron enseguida interrumpidos cuando escucho a Riku decir algo sobre la discusión que tuvieron y "Sora" lo volvió a mirar cambiando un poco su semblante, algo serio.
—…Igual pienso que deberíamos darnos un tiempo, yo necesito estudiar y ocuparme un poco más de mis cosas, no te lo tomes personal Riku pero…necesito estar solo. —susurro con cierta tristeza, a pesar de que sus ojos decían otra cosa, su voz era notoriamente quebradiza y distante. El albino le miro con los ojos abiertos sin esperar para nada que aquellas palabras abandonaran la boca del moreno.
El rubio que estaba oculto mirando la situación no se hubiera imaginado en su vida que Sora sería capaz de decirle eso a Riku, la persona a la que siempre había seguido detrás desde que eran pequeños, pero por otra parte sentía que Sora a veces se veía un presionado a asentir a todo lo que el albino le decía solo porque no quería defraudarlo.
Si, Roxas sabía que Sora siempre hacía lo que fuera para no defraudar a ninguna de las personas que tanto apreciaba y amaba; en ese momento llego a una leve conclusión: quizás…el mismo estaba siendo igual de injusto que Riku.
Siempre pensaba mal de Sora cuando este decidía darle su tiempo a Riku en vez de él, los celos y la envidia lo inundaban con tanta frecuenta al ver que la persona que tanto amaba se encontraba siempre al lado de otra que nunca se ponía a pensar realmente como se sentía Sora al respecto. El rubio apretó sus dedos contra la superficie de la cual se estaba apoyando mientras escondía su figura y observaba de lejos la conversación, sus uñas se clavan sobre la superficie de madera en señal de impotencia y frustración de no poder ser capaz de hacer nada más que mirar lo que esos dos discutían.
Sabía que no estaba haciendo algo bueno, sabía que no debería haber espiado su conversación y no podía justificar su accionar diciendo que era porque estaba preocupado por Sora, era egoísta y lo sabía, realmente sabía que lo que hacía era porque solo pensaba en sí mismo.
Alzo enseguida la mirada del suelo cuando escucho a Riku responder ante las palabras del moreno.
Con un leve suspiro cerro los ojos y asintió. —Está bien…si necesitas espacio lo entiendo, sé que tampoco estuvo bien como actué pero…solo necesito saber una cosa. — respondió con una voz suave, se sentía mal de saber que Sora quería alejarse aunque su cabeza le decía que no era algo realmente malo, su pecho no lo soportaba. —Todo…está bien entre nosotros, ¿cierto? —quería estar completamente seguro que el castaño no hacia esto porque estaba realmente enojado y no quería verle más, realmente necesitaba saber si no había perdido la confianza de su mejor amigo.
A pesar de saber cómo actuar frente a los demás, aparentar ser una persona madura y discreta, a veces por dentro no podía evitar preguntarse si hacia bien las cosas; particularmente frente a las personas que le importaban y eran importantes para él, Sora era una de ellas. Todos tenemos defectos y virtudes como también puntos débiles, el joven moreno de ojos azules era el punto más suave que tenía el albino.
Sora le miro callado por unos segundos y luego sonrió dulcemente como usualmente solía expresar cuando estaba todo bien y nada le molestaba. —Sí, está todo bien Riku, con una disculpa ya era suficiente así que ¡No te preocupes! No estoy enojado, son cosas que me duran poco porque no me gusta estar enojado contigo. — respondió manteniendo su sonrisa en su rostro inmaculado y adorable. El peliblanco se sorprendió por la respuesta tan sincera y honesta que había recibido, esperaba que fuera más seco debido al enfrentamiento que tuvieron…quizás estaba siendo algo paranoico o exagerado, no había sido nada grave entonces era de esperarse que Sora iba a perdonarle fácilmente.
Después de una larga espera, una sonrisa tímida de alivio se asomó por los labios del albino, todo se había sentido una eternidad hasta que por fin pudo confirmar que todo estaba bien entre ellos. De forma inesperada, en ese mismo instante, empezó a timbrar el móvil de Riku, con algo de sorpresa el albino reacciono colocando su mano en su bolsillo izquierdo y miro de quien se trataba. Parpadeo y suspiro al ver que era un mensaje de Xion diciéndole que Kairi y ella le estaban esperando para comer el almuerzo, ambas habían convencido al albino de comer el almuerzo juntos ya que ellas sabían que por el mal humor que llevaba encima desde el inicio de clases se debía a Sora y querían cambiarle el humor aunque sea un poco.
Eran algo molestas a veces pero Riku sabía que lo hacían con el único propósito de animarle y porque le querían de verdad. Alzo la mirada luego de leer el mensaje para ver qué clase de semblante tenía en ese momento su mejor amigo y descubrió que seguía tranquilo sin moverse para nada, el moreno inclino la cabeza y coloco sus manos detrás de la nuca.
—Es Kairi supongo ¿No? Siempre me manda mensajes en el almuerzo y me trata como su hijo sino como verduras…— comento haciendo una mueca de disgusto, odiaba comer vegetales, le parecía antinatural comerlas y todos sus amigos y familia sabían ese disgusto que tenía el moreno; el peliblanco se rio un poco asintiendo.
—Si…me convenció de comer con ella y Xion así que será mejor que vaya ahora mismo antes de que empiece con su discurso maternal…nos vemos luego Sora.— respondió empezando a dar unos pasos hacia el lado opuesto al de Sora, el moreno asintió con una sonrisa y se despidió de el con la mano. Al ver que el albino se había ido de su rango de visión, el moreno saco de inmediato su celular para enviar un mensaje y empezó a caminar hacia el lado contrario al donde estaba Riku.
X
Todo estaba saliendo de acuerdo al plan, si todo iba bien Riku iba a mantener cierta distancia sobre Sora y este seguramente pensara que este necesita distancia del albino de ojos aguamarina si usa las palabras correctas para engañarle…no había nada que no fuera capaz de prever.
Pero como todo plan siempre hay un mínimo porcentaje de falla, hasta el plan más perfecto tenía sus propios errores; se dio cuenta en el instante en el que Roxas apareció delante suyo para intersectarlo en su camino.
Sora alzo la mirada de su móvil y enseguida miro expectante al rubio que parecía no estar de humor por su repentina maniobra. El moreno sonrió como siempre, imitando a la perfección la expresión facial que siempre utilizaba cuando no sucedía absolutamente nada.
Pensó en algo rápido para entablar primero la conversación y salir de sospechas de inmediato.
—Ah, Roxas… ¿Qué haces por aquí? — pregunto para hacerse el desentendido, sabía que el rubio era metiche cuando se trataba de su mejor amigo por lo que no se podía descartar que había estado espiando la conversación que tuvo con Riku minutos atrás.
Sin darse cuenta se había metido en un terreno arenoso…Roxas siguió mirándole fijamente sin responder todavía y luego inspecciono el móvil de Sora, era exactamente idéntico al que tenía su mejor amigo, no podía descartar fácilmente que algo estaba pasando con solo fijarse en el móvil, al moreno le gustaba cambiarle la carcasa y tenía varios colores; ese día llevaba el de color azul y precisamente era de ese color.
Volvió a enfocar sus irises azules al rostro inmutable y algo preocupado de Sora y coloco sus manos en sus bolsillos, manteniendo serenidad fría.
—Nada en particular aunque había recibido un mensaje tuyo diciéndome que me querías verme y hablar conmigo atrás del gimnasio…pero ahora estas aquí. —comento sabiendo que si este era Sora entonces sabia de que estaba hablando exactamente. Mientras el rubio hablaba este observaba sus expresiones faciales, enseguida noto algo de sorpresa en sus ojos azules, por un segundo había confusión y de inmediato cambio a una suave, más bien parecía una máscara para ocultar lo que estaba pensando en esos instantes.
—Ah, ese mensaje…te lo habré mandado antes de encontrarme con Riku, por eso estaba aquí. —quiso continuar con su excusa, fundándose en que Roxas había visto todo y por ende estaba bien no ocultarle que había estado con el albino, pero había algo que había olvidado y era que Roxas sabía cómo acorralar a la gente con sus palabras cuando quería.
—Entiendo ¿Entonces trajiste los apuntes que te pedí hace unos minutos?— pregunto mirándole a ver que iba a decir, Sora se quedó callado un momento.
No sabía realmente como contestar ¿De qué apuntes hablaba? No le gustaba como estaba yendo esta conversación, es más, no le gustaba para nada como el rubio estaba intentando desenmascararlo. Algo nervioso el moreno se rasco la cabeza pareciendo algo torpe y nervioso, como actuaría en una situación como esta.
—a-ah ¿Si? …me los olvide cuando venia para acá-pero puedo ir a buscarlos si los—antes de poder continuar con su fachada, el rubio cansado le interrumpió tajantemente.
—Jamás te pedí apuntes Sora, es más, jamás fuiste el que quería hablar y verme. — respondió fríamente colocándose perfectamente frente a él, podía notar como los ojos azules del otro se abrían de par en par, dándose cuenta que había caído en la trampa del otro con tan poca información.
—Tú no eres Sora. — volvió a hablar el rubio mirando seriamente al otro y este sonreía nerviosamente con una expresión de negación.
— ¿De…que estás hablando? Por supuesto que soy…— aún sin intenciones de rendirse volvió a objetar las palabras del otro pero lo siguiente realmente ya era indiscutible para el mismo.
Roxas saco su propio móvil del bolsillo y comenzó a buscar el número de su mejor amigo en su lista de contactos y se lo mostro con fría calma. Sora se quedó mudo mirándole incrédulo como había sido capaz de dejarle sin ninguna manera de defender su postura.
Mierda, subestime a este idiota…pero
—Si quieres seguir fingiendo ser el entonces puedo llamarlo ahora mismo, si tu móvil no suena significa que tú no eres Sora ¿Aún quieres seguir negando que no lo eres? O ¿Prefieres quedar en ridículo más de lo que orgullo podría tolerar? — siguió hablando el rubio convencido de quien era el que estaba detrás de la imagen viva de su amor platónico.
No sabe con quién se está metiendo…
El moreno enseguida cambio de semblante en cuanto el rubio termino de decir su última frase. Una sonrisa arrogante se posó enseguida sobre sus labios y sus ojos se volvieron gélidos y afilados, esa mirada penetrante e intimidante pertenecía a una sola persona. Roxas frunció las cejas con más disgusto sabiendo a quién pertenecía esa expresión.
—Creí que eras tan estúpido como tú hermano pero veo que me equivoque…—hasta su voz había dejado de lucir como la de Sora, era grave y tenía un tinte de arrogancia y altanería. Roxas apretó sus puntos con enojo ¿Cómo se había atrevido a utilizar la imagen de su amado Sora para realizar este tipo de actos sucios?
— ¿Qué rayos tienes pensado hacer haciendo esto, Vanitas? Si se llega a enterar Sora estoy seguro que tú. — iba a continuar con sus palabras pero en ese instante dejo escapar un pequeño quejido de dolor al sentir el agarre del otro sobre su muñeca izquierda donde tenía el celular.
Vanitas le había agarrado de la muñeca sin dejarle posibilidades de escapar.
Fue ahí donde sus ojos se encontraron y Roxas noto algo, algo en esos ojos.
Esos ojos azules…mostraban fría calma ¿Cómo podía estar tan calmado?
Pero también había otra cosa…Roxas sintió algo en su interior al ver esos ojos.
Miedo…
— ¿Y quién dijo que yo voy a permitir que eso suceda? ¿hum? ¿Te crees valiente solo porque has descubierto quien soy pequeño rubiecito? No me hagas reír, eres tan gallina como tu hermano mayor. — respondió con una voz fría y amenazadora, sabía que Roxas tenía un gran punto débil y eso era que su hermanito supiera lo que sentía realmente por él.
El rubio abrió los ojos con temor sabiendo exactamente con que podría chantajearle para que no abriera su boca.
La sonrisa perversa del moreno se amplió más, como la de un gato a punto de a balancearse contra su presa.
—Tu abres la boca y yo le diré a Sora todos tus secretos más oscuros…TODOS. — puso énfasis en la última palabra porque sabía que Roxas no era completamente inocente, había hecho cosas a Sora que le podrían decepcionar o desilusionar y el siendo su hermano mayor lo sabía todo. El pelinegro no era del tipo que hacia cosas arriesgadas sin tener las cosas bajo en orden, era consciente de que, si ponía en marcha este plan, podía ser descubierto por cualquiera de las personas cercanas a él y a su hermano, por lo que ya tenía preparado lo que fuera para que nadie abriera la boca hasta que su plan fuera consumado por completo.
No iba a permitir que nadie interfiriera en su plan, sin importar las consecuencias que tuviera, él iba a conseguir lo que quería.
El rubio se había quedado mudo ante las palabras del otro y dejo de moverse, inmóvil por lo que sus oídos habían escuchado. No podía dejar que Vanitas se saliera con la suya pero tampoco quería que Sora le rechazara o se alejara a causa de lo que sentía por él; al notar que Roxas desistió de su intento de zafarse de su agarre, el "moreno" lo dejo ir.
Vanitas continuo mirándole fijamente mostrando interés en su respuesta. Resignado Roxas decidió guardarse su móvil y con enojo miro hacia otro lado ya que no quería ver la expresión de satisfacción en el rostro del demonio de ojos dorados ya que en ese momento se parecía a su adorado cielo y no soportaba la idea de ver a Sora como el bastardo de su hermano mayor.
—Tu ganas…por esta vez, yo quiero ser el único que le va a decírselo y cuando eso suceda ya no tendrás nada con que amenazarme y tendrás tu merecido. — respondió alzando la mirada con convicción y firmeza, encontrándose con esos ojos azules afilados y llenos de confianza, Vanitas solo se rio un poco.
—Bien, me gusta ver que el pequeño chocobo tiene agallas pero veremos si realmente llega ese día, hasta entonces te conviene seguirme la corriente y fingir que no pasó nada pequeño Roxy. — acentuando en ese apodo que su hermano solía hacer y sabía que el rubio detestaba escuchar de sus labios, el "moreno" se giró y se quitó la peluca dejando ver su cabello oscuro real, con una mano se despeino un poco para darle su toque natural y se giró una última vez para ver al rubio, aun con sus ojos azules algo aburrido.
Había una última cosa que quería decirle, Roxas parpadeo y se quedó observándolo esperando a que se largara de una vez, el pelinegro volvió a sonreír mostrando un poco sus colmillos blancos.
—…En realidad haciendo esto estaría sacando a Riku de en medio entonces nadie se interpondría entre tú y el, así que si estas interesado en realizar una alianza conmigo para deshacerme de ese idiota…estaré complacido de tenerte como aliado. — comento tranquilamente mientras sacaba un estuche de su bolsillo, era el estuche de los lentes de contacto que estaba usando; Roxas se quedó mirando cómo se quitaba los lentes con un solo intento y cambio de expresión al escuchar por completo sus palabras.
—Jamás uniría fuerzas con un bastardo como tú…si me gano el corazón de Sora, será por mis propios medios. — respondió a sus palabras con desgano ¿Cómo se atrevía a sugerir tal estupidez? No era tan influenciable como parecía y menos cuando se trataba de su amado cielo. Vanitas guardo todo en una pequeña bolsa que llevaba guardada en su pantalón y le miro con sus ojos dorados, dejo escapar una risa aguda y con la mano hizo un gesto.
—Sí, claro como digas Chocobo, mi oferta seguirá en pie de todas formas, suerte intentando animar a mi estúpido hermano. — termino diciendo mientras se giraba y se iba al salón de clases porque el almuerzo ya estaba a punto de terminar.
Cuando Vanitas estaba fuera de su rango de visión el rubio sintió sus piernas fallarle por la fuerza que había usado para mantenerse firme y se cayó de rodillas cansado. No se había dado cuenta de lo que realmente era capaz el pelinegro y por un momento sintió el miedo invadirle por completo, paralizándolo, ahora que se había ido le volvió todo al cuerpo dejándolo sin fuerzas.
Cerró sus ojos por un momento con fuerza, sintiendo que varias lágrimas se asomaban por las esquinas de ellos, se mordió el labio de la frustración e impotencia que sentía ¿Por qué no lo detuvo? ¿Por qué dejo que lo manipulara de esa manera? Odiaba sentirse de esa manera, tan frágil y débil delante de ese maldito, su hermano mayor tenía razón sobre Vanitas, el no conoce el miedo de perder y jamás había temido a expresar lo que sentía y lo que quería; algo totalmente opuesto a el mismo.
Más que enojo sentía celos y mucha envidia.
Si tuviera ese valor y esa fuerza quizás ya habría dicho lo que sentía a Sora hace mucho tiempo…
Luego de unos minutos se incorporó y se limpió la cara, sintió un zumbido que provenía de su bolsillo y miro la pantalla para ver quien le había enviado un mensaje.
Brownie:
3 mensajes nuevos:
¿Roxas? ¿Estás bien? …
Puede que sea un paranoico de porquería pero por alguna razón
Sentí que debía enviarte un mensaje ya que te tardabas en venir.
¿Estás ahí?
Al leer esos mensajes su corazón comenzó a latir con fuerza otra vez, volviéndolo a colocar sus pies sobre la tierra firme, sonrió para sí mismo y sin esperarse empezó a tipear un mensaje para responder a la ingenua e inocente preocupación de su mejor amigo.
Chocobo:
Estoy bien, solo me retrase un poco.
Ahora estoy yendo para allá.
Espérame que ya llego.
X
Ventus estaba volviendo al aula luego de haber almorzado con tranquilidad con sus mejores amigos Aqua y Terra cuando en el camino se atravesó con el demonio de ojos dorados, justo en el pasillo del segundo piso. El rubio enseguida sintió un escalofrío recorrer su espina dorsal al posar sus ojos azulados sobre la figura esbelta de su compañero que de inmediato noto a alguien mirarle y alzo la mirada con disgusto para encarar al imbécil que le estuviera viendo, al notar que era Ventus su expresión se volvió una picara y de diversión, el rubio trago saliva dando por instinto un paso hacia atrás.
—Ah, Ventus que grata sorpresa verte en mi camino. — dijo en voz alta mientras se colocaba en medio de su camino a propósito para que no lo evadiera y siguiera su camino, sabía que el rubio detestaba su presencia y sus burlas pero realmente no podía evitar jugar con él ya que le gustaba los tipo de reacciones que tenía. Ventus gruño molesto y le miro de mala gana a la cara.
—Apártate de mi camino Vanitas, tengo que volver al aula. — respondió algo nervioso, siempre hacia lo mismo para sacarle de quicio y lograr reacciones de su parte, para evitar que avanzara con ello había decidido eludirlo y evitar toda clase de contacto con él; desafortunadamente eso era casi imposible porque ambos compartían clases juntos y estudiaban en el mismo lugar, era difícil no encontrarse en los pasillos o lugares de la escuela cuando ambos frecuentaban los mismo sitios.
Ventus intento caminar hacia un costado pero Vanitas seguía bloqueándolo, luego de algunos intentos dejo escapar un gruñido de frustración y se quedó mirando al pelinegro con las cejas fruncidas de la irritación.
—Vamos idiota, mi hobby será molestarte cada vez que puedo pero no siempre vengo con esas intenciones hacia ti. — respondió y Ventus arqueo una ceja con incredibilidad ¿Era en serio? Bueno, las personas se cansan, quizás se había aburrido de tenerle como blanco fácil y quizás lo estaba juzgando mucho…
…..
….
…
.
Espera ¡No! ¡Era una maldita trampa! No podía bajar la guardia, no con este bastardo que le hizo caer en más de 20 bromas publicas dejándolo humillado. Siguió firme y se quedó mirándole fijamente sin dirigirle la palabra, Vanitas se encogido de hombros y sonrió normalmente al notar las expresiones conflictivas de Ventus.
—Nunca me cansare de verlas…. — murmuro para sí mismo, pero fue lo suficientemente alto para que el otro le oyera. Guardo la bolsa que llevaba en su mano dentro de su bolsillo y le dejo el paso libre sin hacerle absolutamente nada, el rubio confundido le miro como seguía de largo su camino ¿A qué se refería con eso? ¿Por qué no hizo nada más? A veces no entendía lo que pensaba el pelinegro y que era lo que realmente buscaba de él.
Era como si…buscaba llamar su atención, quizás buscaba compañía a través de esas travesuras. Nunca se lo veía con nadie y siempre estaba solo, Ventus quizás no era la persona más cercana a su entorno como Sora o Xion pero por todo lo que había observado de lejos, siempre encontraba al pelinegro solo sin la compañía de nadie.
Eso le causaba tristeza…por más que fuera un maldito con él y con otros y se hiciera el duro delante de los demás, la soledad era algo duro y doloroso…
Se quedo mirando por donde se iba el pelinegro y sin poder evitarlo un pensamiento se cruzó por su mente con cierta tristeza.
Si nos hubiera conocido en otras circunstancias… ¿Podríamos haber sido amigos?
Continuara.
X
Notas finales del capítulo:
Bueno, bueno como se viene la mano con este fanfic xD! Aquí hubo más sobre Roxas que cumplirá un papel importante en este fanfic, como siempre Vanitas ha tenido bastante protagónico en este capítulo como en los demás LOL es que no puedo evitarlo D: mijo es demasiado perf para usarlo para estas cosas, pero no se preocupen que no causara tantos problemas (en realidad estoy mintiendo jaja) y bueno todo va en miras de alejar al Riku de su hermanito! Eso no quiere decir que sea un pro Soroku, más bien su mentalidad es la de "prefiero al rubio idiota que al albino desgraciado" maso menos x'D pero no es para nada un héroe sino más bien un anti-heroe porque lo hace por razones egoísta y personales.
Hubo un pequeño guiño Vanven al final uwu después de tanto, se me hace raro no hacer nada con ellos todavía pero eventualmente habrá Vanven, solo puedo adelantar que tardara esta pareja por razones de guíon y la historia D; pero Venny ya está comenzando a mirar a Vanitas con otros ojos.
En fin, espero que les haya gustado! Vere si puedo actualizar Darker than black que si es un fanfic completamente Vanven (con algunos tintes de otras parejas pls, a los fans del Soroku puede que les interese…puedeeeee, si les importa solo la pareja entonces ni lo lean xD lmao pero les hago propaganda *winkwonk*) y bueno como verán, no me gusta hacer las cosas fáciles, eso de "uy pareja perfecta, se enamora uno y de la nada se enamora el otro" y esteriotipos uke-seme se van a la basura conmigo ewe…
Ya les he dejado en claro que mi Sora no es NINGUN AFEMINADO UKE NI MASOQUISTA DOMINADO POR NINGÚN SEME DE ESTA SERIE, NOPE, de ninguna manera joer! No lo será por Riku ni por nadie! Tampoco lo considero Seme, para mi todos son suke (menos Vanitas lol) y punto locoh! Me gusta mostrar que todos son humanos, tienen defectos como virtudes, miedos, enojos, un montón de emociones! Por eso no quiero hacer a Riku un villano ni un ser sumamente egoísta, para nada! Lo único que busco con el es desarrollo y maduración como vi en los juegos, en este fanfic quiero plasmar mi forma de ver al personaje y quiero que cuando termine este fanfic me sienta orgullosa de decir que el ha cambiado y puede hacerlo si se lo propone!
En fin, ya hable demasiado…quería darle las gracias a las dos personitas que me dejaron un review en el capítulo anterior: Chao ling-Yin y Hisaki-Raiden, son personas maravillosas! Gracias a ustedes sigo con este fanfic (y porque me comeré hostias de mi novia también sino lo termino LOL!) pero gracias porque sus palabras me entusiasman a subir más rápido xD
Hasta el próximo capítulo u actualización.
Moe
