Sé que en el cap anterior los deje asustados, pero aquí empieza la aventura.
Capitulo 2 Nueva Vida.
POV. GOTOU.
Regresaba a casa después de trabajar todo el día, el ultimo caso realmente era difícil y sin Yakumo lo era más, pero el murió hace cinco años y ahora hay que continuar con nuestras vidas.
Me dirigí a casa lo más rápido posible, pero primero tenía que comprar un paste, ya que hoy era el cumpleaños 12 de Nao y se celebraría un fiesta, o eso es lo que planea mi esposa. Solo espero que no sea con muchas niñas gritando y corriendo.
Pero me equivoque, al llegar a casa el lugar estaba decorado con adornos de fiesta color rosa, y había como cinco niñas corriendo por la casa.
-Querido – me llamó mi esposa. - ¿Trajiste el pastel?
-Si lo he traído. - dije alzando la caja. - Pero dime que pasa ¿No quedamos que haríamos una fiesta entre los tres?
-Si pero, creí que era mejor invitar a las amigas de Nao.
-Mamá ¿Ya llegó papá? - escuché a lo lejos y supe inmediatamente que era Nao.
Hace apenas unos años que nos considera como sus padres, aunque sabe bien que no lo somos, pero me agrada que ella me diga papá.
-¿Dónde esta la niña del cumpleaños? - dije agachándome y abriendo los brazos.
Nao corrí hacía a mi y le di un fuerte abrazo de de cumpleaños, y en ese momento mi esposa nos llamó para servir el pastel. Nos reunimos en la mesa del comedor y cantamos para Nao, luego comimos el pastel y en ese momento llegó Haruka.
Ella llevaba un traje de color azul claro, unos tacones blancos y su cabello rosa lo traía corto como siempre.
-Perdón – dijo ella. - ¿Me perdí el pastel?
-No – conteste. - De hecho llegas justo a tiempo.
-Voy a saludar a Nao y a entregarle su regalo.
-Claro.
En ese instante sonó mi teléfono, lo conteste y vi que era Ishii al otro lado de la línea, recordé que le había dicho que no me molestará esta noche, pero veo que no me hizo caso.
-¿Qué no te dije que no me molestarás? - dije un poco molesto.
-Lo sé – me contestó Ishii. - Pero esto es una emergencia.
-¿De qué se trata? - pregunté.
Al escuchar lo que Ishii me decía no pude evitar poner una cara de sorpresa, había un caso paranormal y el lugar de los hechos era la Universidad. Dejé el plato con mi pastel en la mesa, tomé mi sacó y salí del departamento lo más rápido posible.
POV HARUKA.
-¿Cómo te ha ido en la escuela Nao? - le pregunte.
-Muy bien – me contesto ella.
Aun no puedo creer que Nao sea una estudiante de secundaria y que ahora pueda oír y expresarse a su gusto, debo agradecerle a la esposa de Gotou por haberla llevado con el mejor especialista en sordera, le ha logrado dar a Nao la habilidad de poder escuchar. Aunque todavía me preguntó si podrá todavía comunicarse a través de la mente.
-¿A dónde habrá ido Gotou? - dijo la esposa de este. - Ha salido muy rápido.
-Tal vez surgió un problema – dije mientras miraba el reloj.- Nunca se sabe que puede pasar.
-Haruka – me llamo Nao. - ¿Ya publicaste otro libro?
-De hecho ahora estoy tramitando los permisos para publicar otro. - le contesté.
-¿Cuántos ya llevas?
-Creó que como unos 7, la verdad es que ya perdí la cuenta.
POV. GOTOU.
Creí que era un caso importante, pero ya vi que solo son cuentos tontos de alumnos de nuevo ingreso que se pasaron de copas. Según ellos estaban en una bodega abandonada de la universidad jugando con una quija, hasta que se les apareció un fantasma.
-Ishii – dije – No debiste llamarme por esta tontería.
-Pero creí que era importante.
-Pues creíste mal.
Ahora lo que tenía que hacer era llenar los formularios y llamar a los padres de estos chicos para avisarles la causa de su detención. Y pensar que estaría ahora divirtiéndome en la fiesta de Nao, pero haré que Ishii me las pague.
POV. YAKUMO.
Recuerdo que estaba dormido en mi sillón cuando empecé a escuchar ruidos, alguien había entrado al salón, supuse que era Haruka, como siempre lo hacía decidí ignorarla y continuar con mi sueño, pero algo no era normal, escuché las voces de unos tres chicos.
-¿Estas seguro que no nos van a encontrar? - preguntó uno de ellos.
-¡No que va! - exclamó otro. - Este es una bodega sucia desde hace años, no creo que nos encuentren aquí fumando y jugando a la quija.
¿Bodega? ¿A qué se refieren? De seguro estos chicos no se han dado cuenta de que estoy envuelto en una slepping bag. Mejor hago acto de presencia.
-Comencemos – dijo un chico. - ¡OH! Espíritus del más allá por favor manifiéstense ahora que los estoy invocando.
-¡OIGAN! - grité.
Eran tres chicos, se les veía de nuevo ingreso, así que los sacaría de ahí y les enseñaría que no deben meterse en lugares y con espíritus desconocidos, pero algo no fue normal. Los chicos mostraron caras de susto al dirigirme la mirada, creo que hasta uno se orinó del susto.
-¿Viste la sábana moverse Hamato? - dijo uno de pelo café.
-Sí – contesto un chico rubio. - Lo vi.
-Chicos debemos irnos – dijo uno pelirrojo. - Les dije que no debíamos jugar eso aquí.
-Dejen de jugar y váyanse – dije muy molesto mientras pateaba una mochila hacia la puerta.
-¡Vámonos! - gritó el pelirrojo. - ¡Aquí hay fantasmas!
Los chicos tomaron parte de sus cosas y salieron corriendo del salón a paso rápido, pero lo que no comprendía era el porque me llamaban fantasma. Miré a mi alrededor y vi que el salón de investigación había cambiado, ahora estaba repleto de cajas y material de deportes usado.
¿Cómo es que esto llegó aquí tan rápido? Si apenas me gradué ayer y dejé el salón con el sillón y la mesa. ¡Haruka!
Ahora lo recuerdo ella y yo estábamos en el callejón cuando...Salí del salón y encontré el día despejado, cosa que no me agrado. Bajé las escaleras a paso rápido y corrí entre las personas para salir del campus. Al llegar a la calle hice memoria para recordar por donde íbamos, no me tomó mucho tiempo recordar, así que apreté el paso.
Llegué a un crucé en rojo, pero no podía esperar a que estuviera en verde, crucé la calle sorteando los autos , pero un camión iba pasando y yo no podía moverme, sólo alcé los brazos a la altura de mi cara para protegerme y esperé el impacto del vehículo sobre mi, sin embargo no ocurrió nada.
Bajé los brazos y miré a mi alrededor y la gente cruzaba la calle como si nada, ni siquiera me hicieron caso. Ignoré esto y continué hasta llegar al callejón, pero no había nada y nadie. Volví a la calle dispuesto a preguntar a alguien si sabía algo de lo ocurrido de anoche, pero al intentar hablar con una mujer de unos cuarenta años, esta me atravesó el cuerpo. ¡Sí! Me oyeron bien me atravesó y no fue la única, también una pareja.
¿Cómo era esto posible? Intente hablar con otra persona pero el resultado era igual, era como si no me pudieran ver. Poco después entré en pánico y lo ultimo que recuerdo fue que todo se volvió negro.
-¡Oye! - escuché a lo lejos. - Chico levántate.
Abrí los ojos lentamente y vi a un chico de pelo negro y gafas del mismo color hablándome.
-¿Qué pasó? - dije mientras me sentaba lentamente.
-Estabas aquí tirado en medio de la calle. - me contesto el chico.
-¡Espera! - exclamé. - ¿Acaso me estas viendo?
-¡Chico, creo que te has pasado de copas!
-Pero...
-Vale, vuelve a casa, descansa y no vuelvas a tomar mucho a la próxima.
Decidí no darle más vueltas al asunto, me paré, me sacudí la ropa y me alejé del lugar dejando a aquel chico.
No entendía lo que había pasado, primero mucha gente me atravesó como si nada y ahora un tipo me habló. ¡Qué demonios esta pasando!
-Hey muchacho – escuché a una mujer.
-¿Eh? - volteé
-¿Nuevo verdad?
-Perdón no la comprendo.
-¿Qué si eres nuevo en esto de la muerte?
-¿Muerte? - dije sorprendido.
-Si – dijo muy calmada. - Pero no te asustes, al principio yo me asuste, pero te acostumbras y ¿cuál es tu cuenta pendiente?
-¡Se equivoca! - grité – Yo no estoy muerto.
Con esto ultimo me eché a correr, y ahora sabía a donde dirigirme, al departamento de Gotou. De seguro el me explicaría que esta pasando.
¿Sorprendidos?
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Cualquier comentario es recibido.
Nos leemos a la próxima.
