Capitulo 8 Contra ti.

Mientras que Yakumo luchaba contra si mismo, Nao bajaba las escaleras del hospital apresuradamente. Al llegar al piso donde se encontraba Haruka fue corriendo directo a la habitación de esta. Entró al cuarto de golpe y ahí encontró a Gotou hablando con Haruka.

-¡Haruka! - dijo Nao mientras se acercaba a la cama.- - ¡Te tengo que decirte algo!

-Será en otra ocasión – dijo Gotou mientras la tomaba del hombro y la dirigía a la puerta de salida. - Ahora Haruka debe descansar.

-Pero es importante – insistió Nao.

-Más tarde le dices.

Gotou sacó a Nao de la habitación y cerró la puerta, Nao dejó escapar una exclamación de molestia y se dirigió a la cafetería. Pidió un frape doble con mucha crema batida y un moffin, se sentó en una de las mesas del lugar y comió toda molesta.

Mientras tanto Yakumo seguía viendo el paisaje en la azotea del hospital, cuando llegó Yumiko con un par de vasos con café y una bolsa de galletas.

-Necesitas comer algo o si no podrías morir – dijo Yumiko mientras se acercaba a él.

-Ya estoy muerto – dijo Yakumo sin apartar la vista. - Pero dame las galletas.

-Siéntate en el banco y comemos – dijo Yumiko mientras se sentaba en un banco del lugar.

Yakumo se sentó junto a Yumiko, tomó la bolsa y comenzó a comerse su contenido, Yumiko le ofreció el café, pero este lo puso a un lado y le dio más importancia a las galletas.

-Veo que te gustan los dulces – dijo Yumiko al ver a Yakumo devorarse la bolsa. - Bien, como te dijo Gotou, el accidente del ascensor fue un intento de asesinato.

-¿Y? - dijo Yakumo con la boca llena de galletas.

-Será mejor que te alejes de Haruka.

-¿Crees qué no he pensado eso?

-¿Crees qué no sé que ella te gusta?

Yakumo se atragantó con las galletas y comenzó a toser, Yumiko solo esperó a que Yakumo terminará de toser para seguir hablando.

-Te equivocas – dijo Yakumo tratando de recuperar la postura. - Ella solo es un estorbo.

-¿Y el beso que le diste en la playa? - dijo Yumiko con una sonrisa pícara.

-Solo era para callarla – dijo cruzando de brazos y apartando la cara a otro lado para ocultar su sonrojo.

-Si claro, entonces ¿por qué te molestaste cuando Gotou entró en la Habitación?

-Yo...

-¿Por qué...

-¡Ya para!

Yakumo se levantó, se dirigió a la puerta de acceso y desapareció tras de esta.

-¡Si estas pensando en hacerte invisible, recuerda que te puedo encontrar! - gritó Yumiko.

Yakumo bajó las escalera y se encontró con Nao, pero esta tenía los brazos cruzadnos y lo veía seria mente, cosa que desconcertó a Yakumo.

-¿Qué tienes Nao? - preguntó Yakumo.

-Ya sé lo que traes -dijo con voz seria y dando sé la vuelta.

Nao se alejó de él y Yakumo solo se limitó a ir a su habitación y acostarse en la cama. Un rato después entro Gotou y le aviso que mañana en la mañana lo darían de alta a él y a Haruka.

Al llegar la noche Yakumo no podía dormir, no paraba de pensar en el beso con Haruka y lo que sintió en aquel entonces. En ese instante escuchó unos pasos afuera de su habitación y la perilla de su puerta comenzó a girar. Yakumo se hizo el dormido y escuchó que la puerta se habría.

A la habitación entraron dos hombres vestidos de negro y observaron a Yakumo muy interesados.

-Este muchacho es muy listo – dijo uno de ellos. - Debemos eliminarlo.

-Pero si apenas empezó a trabajar con el detective.- dijo el otro - Además ya tenemos el diario que escondía en su habitación, dudo que lo haya leído.

-Aun así, debemos eliminarlo.

-Bien, toma la jeringa.

Uno de los hombres sacó una jeringa de su bolsillo con un contenido de color verde y se lo inyectó a Yakumo en el brazo derecho.

-Bien – dijo el hombre retirando la jeringa. - Con esto dormirá para siempre.

-Ahora vamos por la chica – dijo el otro mientras se acercaba a la puerta.

Al salir los hombres de la habitación, Yakumo se levantó de golpe y fue tras los hombres. Atravesó la pared y vio a los hombres acercarse a Haruka, la cual estaba dormida.

-No sé atrevan a tocarla – dijo Yakumo.

-¿Cuándo entró? - preguntó uno de ellos.

-Qué importa – dijo el otro. - No dejes que escape.

Uno de los hombres fue tras Yakumo, pero este solo se hizo intangible y desapareció de la vista de los hombres.

-¡Qué diablos! - exclamó el hombre a perder de vista a Yakumo.

-Búscalo, no lo dejes ir – dijo el otro preparando la aguja con el contenido y acercando sé a Haruka.

Pero Yakumo se hizo tangible y golpeó al de la aguja, el hombre le regresó el golpe a Yakumo, provocando que Yakumo cayera encima de Haruka y despertándola. Al abrir los ojos y ver que pasaba, Haruka no sabía que hacer.

-Pide ayuda – dijo forcejeaba con el hombre.

-¿Qué? - preguntó Haruka confundida.

-¡Pide ayuda tonta! - gritó Yakumo.

Haruka se levantó de la cama al ver una oportunidad y corrió a la puerta, pero el otro hombre la atrapó en el intento. Ella comenzó a retorcerse pero le era muy difícil. También en ese instante Yakumo fue inmovilizado en el suelo, con la cara hacia abajo y los brazos sostenidos, pensó en hacerse intangible pero Haruka estaba despierta y lo podría ver.

-Si se atreven a hablar – dijo el hombre que sujetaba a Haruka mientras sacaba una pistola y apuntaba a ella. -Será su fin.

-¿Qué diablos quieren? - preguntó Yakumo muy molesto.

-Solo cumplimos ordenes – dijo el hombre que lo sujetaba a él.

-Vayan sé al diablo.- exclamó con mucho odio.

-Cierra la boca.

El hombre que sujetaba a Yakumo lo golpeó junto en la cara, provocando que el ojo izquierdo le sangrará y junto con la sangre cayó el pupilente.

-Bien – dijo el hombre que golpeó a Yakumo. -Es tiempo de deshacerme de ustedes.

En ese instante las luces de la habitación, que estaban apagadas comenzaron a prenderse y apagarse sin control alguno, las ventanas comenzaron a retumbar como si un fuerte viento las estuviera golpeando, las cosas que estaban en la habitación comenzaron a salir volando por todos lados y muchas de estas golpearon a los hombres de negro.

-¡Qué demonios! - dijo el que sostenía a Haruka.- Será mejor irnos.

-¡NO! - dijo el otro. -¡Debemos termi...

No pudo terminar la frase ya que un libro lo golpeo fuerte en la cara, lo paranormal en esa habitación aumentó de fuerza asustando a tres de las personas que se encontraban en la habitación.

-Al diablo yo me largo – dijo uno de ellos soltando a Haruka.

-Espérame idiota – dijo el otro soltando a Yakumo.

Al momento que los intrusos salieron de la habitación el fenomenal paranormal ceso de golpe. Haruka al verse libre se acercó a Yakumo y le preguntó si se encontraba bien, pero este cayó al suelo desmayado.


POV. GOTOU.

Estaba en casa, revisando los informes del asesinato de Emma Anderson y del accidente del ascensor. Decidí tomar un descanso de cinco minutos, fuí por café a la cocina y dí un vistazo en el cuarto de Nao, ella dormía calmadamente, así que no hice ruido y regresé a mi estudio, pero antes decidí entrar en la habitación de Gosuto.

Al entrar me sorprendí mucho por el desorden que había, cuando vuelva este chico le llamaré la atención. Recorrí el lugar con la vista y algo llamo mi atención, fui hasta la cama y encontré debajo de la almohada un papel, lo tome y lo observé unos segundos, cuando en ese instante mi teléfono sonó, deje el papel sobre la cama y contesté el teléfono.

-Detective Gotou – dije.

-Hablamos por parte del hospital. - dijo una mujer. - Le informamos que ha habido un atentado contra los pacientes Gosuto y Ozawa.

-Voy en seguida.

Colgué el teléfono y salí de la habitación de Gosuto, escribí una nota a Nao explicándole que regresaría posiblemente al amanecer, tome mi saco y salí rumbo al hospital.

Al llegar a la entrada del hospital vi que había patrullas, así que entré y me dirigí al piso de estos chicos. Cuando llegué vi a Haruka dando testimonio con un policía, me acerqué y le cuestioné lo sucedido.

Ella me contó que unos hombres intentaron matarla, pero que Gosuto lo evitó, pero recibió un golpe justo en la cara y también me comentó que al momento de que estuvieron a punto de matarlos la habitación comenzó a agitarse.

-Gotou – dijo Haruka. - Puede que sea una locura, pero creo que Yakumo me protege desde el más allá.

-¿Estas segura de lo que dices? - le pregunté.

-Antes de que el muriera él me protegió y ahora que también estuve en peligro salí viva de milagro.

No sabía que contestarle, pero la verdad es que si la esta protegiendo, pero de otra que yo tampoco puedo explicarme.

-Descansa un poco Haruka – dije mientras iba en dirección a la habitación de Gosuto.

Le pregunté a un doctor si se encontraba estable y me dijo que podía pasar, entré a la habitación y me encontré con Yumiko, la cual estaba hablando con Gosuto, este tenía una venda en el ojo izquierdo.

-Calma – le dijo Yumiko a Gosuto. - Solo déjate puesto la venda por unos dos días y creéran que te curaste como cualquier ser vivo.

-No me dijiste que puedo sufrir heridas – dijo Gosuto.

-Puedes, pero por tu condición te curas mucho más rápido, ¿por qué crees que saliste solo con unos moretones del accidente del ascensor? Tú ya puedes morir.

Al parecer estos no se habían dado cuenta de que me encontraba en la habitación, así que tosí un poco y luego dije:

-¿Me podrías dar una explicación de todo lo que acaba de pasar, Saito Yakumo?

Gotou ya se enteró de la verdadera identidad de Yakumo,


¿Quién es el culpable del accidente en el ascensor?

¿Será capaz Yakumo de descubrir todo lo que ocurre?

Si quieren saber más no duden en continuar la historia.

Todo comentario es aceptado.

Nos leemos a la próxima.