Capitulo 9 El salón 6.

Minutos antes de que Gotou entrará en la habitación...

-¡Ayúdenme por favor! - gritó Haruka.

Una enfermera junto con un doctor entraron en la habitación y tomaron el pulso de Yakumo.

-No puedo encontrar el pulso – dijo el doctor.

-¿Qué pasa? - preguntó Haruka.

La enfermera se acercó a Haruka y la apartó lejos de Yakumo, diciéndole que todo iba a estar bien, en ese instante entraron personal de hospital junto con una camilla y sacaron a Yakumo de ahí.

Lo llevaron a una habitación y le conectaron maquinas para monitorear sus signos vitales, sin embargo las maquinas decían que su corazón estaba muerto.

-Traigan el desfibrilador – dijo el doctor, pero en ese instante Yakumo abrió los ojos

-¿Haruka esta bien? - pregunto Yakumo mientras se sentaba de golpe.

Los doctores quedaron asombrados por eso, ya que se veía como si nada, pero las maquinas dictaban que estaba muerto. Inmediatamente el doctor le reviso las pupilas y noto que en la izquierda estaba un poco herida, así que pidió una gasa para cubrirla.

-Debo decirte que eres un caso extraño – dijo el doctor mientras vendaba la cabeza de Yakumo.

-Yo soy responsable por el señor Gosuto – dijo Yumiko entrando a la habitación. -¿Me permiten unos momentos asolas con el joven?

Los doctores salieron de la habitación dejando a estos dos solos, una vez asegurándose de que se fueron Yumiko dijo:

-Veo que hiciste un fenomenal paranormal.

-¿Haruka esta bien? - preguntó Yakumo.

-Vamos, acabas de lograr mover objetos mágicamente y solo preguntas por Haruka.

-¡Solo dime si ella esta bien! - dijo en un tono serio.

-Si lo esta – dijo Yumiko sentándose en una silla. - Bien, lo que acabas de realizar hace un momento se le conoce como fenómeno paranormal es cuando las cosas se mueven solas. Y para ti, en estos momentos puede ser muy agotadora después de que lograrse poner en movimiento toda una habitación.

-Eran dos hombres – dijo Yakumo mirando hacia la ventana. - Vestían trajes negros y gafas oscuras, por eso no puedo saber quienes eran, además me inyectaron algo, creó que era una especie de droga para matar a las personas, lo más probable una en especial que no se note en un examen médico.

-Pero a ti no te mataría – dijo mientras se levantaba de la silla.

-Pero a Haruka si. Alguien planea algo contra nosotros.


En el presente...

-¿Quiero una explicación Saito Yakumo? - dijo Gotou cruzando de brazos.

-Ya no puedo hacer nada – dijo Yakumo resignado.

-¿Qué eres? ¿Una especie de fantasma?

-Pues sí,solo que yo tampoco comprendo lo que pasa.

Gotou se acercó a Yakumo y lo examinó por completo con la mirada, estaba intentando digerir eso, aunque no le era sorpresa ver así a Yakumo después de tantos años.

-Te explicaré todo desde el inicio – dijo Yumiko. - Pero deberás guardar el secreto. ¿entendido?

-No hay problema – dijo Gotou con una sonrisa. - He guardado muchos secretos.

-Todo comenzó...


POV. HARUKA.

Unas horas después me dejaron ir a casa, pero antes de irme pregunté por Gosuto y los doctores me dijeron que se quedaría un tiempo más en lo que verifican si esta bien, mientras tanto mi madre y yo fuimos a un café.

-Mi niña tuve tanto miedo – me dijo ella. - Creí que ya estabas a salvo.

-No comprendo lo que dices – dije mientras le daba un sorbo a mi café.

-Cuando estabas en la universidad te metías en muchos líos, los cuales muy difícilmente una persona sale con vida.

- ¡No es cierto!

-¿Qué me dices de las vez que te secuestraron e intentaron ahogarte? ¿O cuando por poco te despellejan en un antiguo manicomio?

-Bueno... - demonios mamá tiene razón,- Recuerda que Yakumo me salvó en todas esas situaciones.

-Recuerda que él ya no esta aquí.

-Lo sé.

En ese instante Gotou, Gosuto y una mujer de pelo negro corto entraron al café, al verlos me levanté de golpe y me acerqué a ellos. Gotou al verme me dirigió una sonrisa y Gosuto solo se quedo allí sin decir nada.

-Haruka veo que ya estas bien – dijo Gotou.

-Gosuto – dije. - Te agradezco por salvarme.

Gosuto vestía un pantalón de mezclilla azul oscuro, una camisa blanca y tennis negros, además de sus gafas rectangulares de color negro. Debo confesar que se veía muy bien.

-¡Haruka! - escuché a mi madre llamarme. - ¿Por qué no me presentas a ese lindo muchacho de allá.

Odió a mi mamá cuando hace ese tipo de comentarios, me ponen en ridículo, así que invité a Gosuto y a sus acompañantes a que se sentaran en nuestra mesa, cosa que aceptaron con mucho gusto.

Al sentarnos una mesera tomó la orden de Gotou, Gosuto y la mujer que iba con ellos, Gotou y la mujer pidieron un café americano, mientras que Gosuto pidió una malteada de chocolate y una rebanada de pastel de chocolate, cosa que me recordó a Yakumo.

-¿Y usted quien es? - preguntó mi madre.

-¡Mamá! No seas imprudente – exclamé. - Aunque la verdad...¿Quién es usted?

-No se preocupe – dijo la mujer dedicándome una sonrisa. - Me llamó Gosuto Yumiko, y soy la madre de mi querido Yakumo.

Vi como Gosuto se atragantaba con su malteada al igual que Gotou con su café.

-Tuve que venir de Hokaiddo al saber que mi pequeño Yakumo estaba herido – dijo ella en un tono exagerado.

-Ya veo. - dijo mi madre. - Entonces le agradeceré por haber traído a este joven al mundo y salvar a mi hija.

-No hay de que, además eso de salir de la regadera y entrar en el ascensor en toalla aun mojado lo ha sacado de su padre.

-¿Perdón? - dijo mi madre confundida. - ¿Podría explicarme eso?

-Yo trabajaba en unas oficinas con el padre de Yakumo,en aquel entonces eramos buenos amigos. Un día me envió una invitación a un hotel, la cual decía que tenía algo importante que decirme, así que fui, pero el problema es que llegué justo dos horas antes de la hora acordada. Entré en la habitación sin tocar la puerta y lo encontré saliendo de la ducha, en plena toalla. Yo me puse nerviosa y salí del lugar corriendo, entre en el elevador y el me alcanzó justo adentro,yo traté de disculparme pero en ese momento hubo una falla y el ascensor quedo detenido, fue cuando el se me declaró. Fue tan romántico.

-¡Que lindo! - dijo mi madre.

¿Cómo eso va hacer romántico? Aveces no entiendo a las personas, miré a Gosuto y este tenía una cara como la mía, una de sorpresa total, además de que me fije y me sorprendí de que ya se hubiera acabado tan rápido su malteada y su trozo de pastel.

-Lamento no haberte contado esto Yakumo – dijo Yumiko. - Esperaba a que fueras un poco mayor, pero como vi que quedaste en la misma situación con Haruka, decidí contarte de una vez.

-¡Oh miren la hora! - dijo Gotou viendo su reloj. - Tengo que volver al trabajo, Haruka, ¿sería mucha molestia pedirte que recojas a Nao en la escuela?

-No claro que no – contesté alegremente.

-Entonces me iré – dijo levantándose.

-Yo te acompaño – dijo Gosuto levantándose también.

-Tú acompaña a Haruka.

-Yo también debo regresar al trabajo – dijo Yumiko. - Adiós mi cielo.

Yumiko beso la cabeza de Gosuto como una madre suele hacerlo y se retiro, vi la expresión de vergüenza total en él, así que solo me limite a soltar una leve carcajada.

-Nos vemos Haruka – dijo mi madre también retirándose.

POV. YAKUMO.

¿Por qué mi madre? Yumiko me las pagará y para rematar estoy aquí con la tonta de Haruka. Saqué dinero de mi cartera y pagué la cuenta, la verdad como Yumiko me dio una tarjeta dorada ilimitada puedo comprar lo que yo quiera, pero prefiero no hacerlo.

Unos minutos después salimos del restaurante y tomamos el subterráneo para llegar a la escuela de Nao, de hecho esta secundaría era a la que yo asistía, también era donde trabajaba la maestra que terminó suicidándose por mi culpa.

-¡Hola! - gritó Nao a lo lejos mientras se acercaba corriendo hacia nosotros.

Yo me agaché de cuclillas para abrazar a mi pequeña, pero ella se desvió y fue a abrazar a Haruka, me sentí como un idiota, así que fingí demencia y me paré.

-Haruka – dijo Nao separándose de ella. - Esta corriendo el rumor que la maestra Renko anda rodando en el salón 6.

¿Renko? Si más bien recuerdo, ese era el nombre de mi maestra.

-¿Puedes venir a revisar? - preguntó Nao.

-No lo sé... - dijo Haruka.

-Nao – dije. - Llévame al salón 6.

Nao nos condujo por toda la escuela, pasamos por unos lugares donde recuerdo que recibí unas palizas de lo lindo, hasta llegar a mi antiguo salón, el no. 6.

Al entrar al salón pude ver que seguía tal como lo recordaba, de hecho en el que fue mi escritorio hace mucho tiempo sigue todavía la frase que escribí cuando tenía trece años: Mueránse todos.

-Dicen que el chico que se llegue a sentar en ese escritorio tiene un accidente. - dijo Nao.

-¿Cómo crees eso? - dijo Haruka soltando una leve carcajada. - Solo son cuentos.

-Pero si vez en el escritorio esta escrito "mueránse todos"

Miré alrededor y no encontré nada anormal, así que propuse retirarnos, pero Nao insistía en al menos que revisáramos el auditorio, cosa que no pude negar a mi pequeña Nao, aunque la verdad desde el hospital Nao me ha tratado fríamente, y eso es porque cada vez que puede me echa una mirada seria y no me dirige la palabra.

-Mira Haruka – dijo Nao. - Según los chicos dicen que le gusta pasear por el escenario.

Nao llevó a rastras a Haruka al escenario, mientras que yo las seguía como si nada.

-No hay nada – dije. - Chicas mejor vámonos se hace tarde.

En ese instante un punto de color rojo apareció en la ropa de Haruka, cosa que no me agradó, miré de reojo a la sala de efectos del auditorio que se encontraba en la parte de atrás y vi na silueta, la cual tenía un arma y apuntaba a Haruka.

-Haruka – dije.

-¿Qué pasa Gosuto? - me preguntó ella.

-¡Agáchate! - grite mientras la empujaba.

Pronto este comenzó a dispararnos, le ordené a Haruka que sacará a Nao del lugar, cosa que hizo a la perfección, mientras que yo corría tras bambalinas para llegar al salón de consolas.

POV. NARRADOR.

Yakumo llegó al salón de consolas y encontró al hombre guardando sus cosas para salir huyendo, pero al ver a Yakumo sacó un revolver.

-No dudaré en disparar – dijo el hombre apuntándolo con el arma.

-¿Para quién trabajas? - preguntó Yakumo acercándose como si nada al hombre.

-Mis labios están sellados.

-¡¿Quién te mandó a matar a Haruka?! - gritó este.

Yakumo retuvo al hombre contra la pared, sujetando su cuello con la mano izquierda.

-¡Vamos habla! - exclamó Yakumo molestó.

-Mis labios están sellados – dijo el hombre apuntando su cabeza con el arma y disparándose así mismo.

Yakumo soltó al hombre y este cayó al suelo, Yakumo exclamó una maldición y salió del auditorio. Buscó a Haruka la cual estaba fuera de la escuela juntó con Nao. Inmediatamente les preguntó si estaban bien y para su suerte si estaban bien.

-He llamado a Gotou - dijo Haruka.

-Perfecto – dijo Yakumo. - Tengo algo de que hablar con él.


¿Quién es la persona que esta detrás de todos estos " accidentes"?

Todo comentario es recibido.

Nos leemos a la próxima.