Bien chicos aquí les traigo el desenlace de esta historia, espero que sea de su agrado.
Capitulo 14 Viviendo.
Unos días después Gotou e Ishii salieron del hospital, dado a que sus heridas no eran tan graves. Al momento de que Gotou fue dado de alta Nao le dio un enorme abrazo y Makoto sorprendió a los presentes dándole un beso a Ishii.
Yakumo se encontraba con Nao en la sala del departamento de Gotou, explicándole a detalle todo lo que ocurrió desde que apareció de nuevo.
-¿Y que se siente atravesar paredes? - preguntó Nao con mucha curiosidad.
-No sabría decírtelo.- dijo Yakumo analizando la pregunta. - Pero es como si ya no dependieras de las puertas.
-Más te vale que no uses eso para entrar en el vestidor de las chicas – dijo Gotou mientras revisaba unos papeles.
-¿Quién crees que soy? - le preguntó Yakumo. - ¿Un pervertido?
-Nada más lo digo por seguridad. Además llegó un paquete para ti.
Gotou le dio a Yakumo una caja pequeña, este la tomó, le quito su envoltura revelando un porta lentes.
-¿Necesitas lentes ? - preguntó Nao al ver el estuche.
Yakumo abrió el estuche, mostrando que su contenido eran unas gafas oscuras.
-¿Quién lo manda?
Los lentes eran idénticos a los que usaba su padre y eso él y Gotou lo sabían perfectamente, revisó la caja por si había algo más y en efecto, esta contenía una nota la cual comenzó a leer en voy alta:
Sé que no fui el mejor padre que digamos, sé que te arrebate tu vida, pero confiaba en que no aparecieras como yo en este mundo. Estos cinco años que no estuviste estaba tranquilo al pensar que Doku no te usaría, pero veo que la herencia no se quita.
Así, aunque no lo parezca busque la forma de ayudarte a librarte de lo que Doku tenía planeado e incluso le puedes preguntar a ese enorme Oso, lo que pasó mientras estuviste bajo el control de Doku.
Lamentó lo del jarrón en tu cabeza, pero fue lo primero que vi, además, aunque no lo supieras en ese instante que trataste de convencer a Haruka que eras el de siempre, tu verdadero objetivo era matarla.
Tal vez aun tengas rencor de mi, pero todo este tiempo, desde que eras un niño hasta verte convertido en un hombre, he estado al pendiente y aunque no me creas, en verdad si ame a tu madre, pero por asuntos que no mencionaré en esta carta, tuve que hacerla sufrir.
Esta carta no es una de despedida, sino una para que en un futuro cercano podamos hablar como padre e hijo, solo si tú lo deseas. Por ahora me mantendré lejos de ustedes. Yakumo, estoy muy orgulloso de lo que te has convertido.
P.D.
Sé que has de estar cansando de usar pupilentes y más ahora que tus dos ojos se han tornado carmín, así que para que descanses te envió estas gafas.
Atte: Papá
Al terminar de leer la carta carta, Yakumo observó las gafas, que para nada estaban mal, Gotou se acercó a Yakumo y le puso una mano en su hombro en señal de apoyo.
-No sé en que creer – dijo Yakumo mirando la carta.
-Cree lo que tu quieras creer – dijo Gotou.
Yakumo dobló la nota, tomó el estuche con las gafas y se dirigió a su habitación a reflexionar un poco.
POV YAKUMO.
Mi vida ha sido muy difícil, de niño iba a ser asesinado por mi propia madre,mi padre me abandonó y ahora resulta que nunca me dejo solo. Quisiera que todo hubiese sido diferente, pero tal vez nunca hubiera conocido a Gotou, a Ishii, a Makoto, y a Haruka.
-La vida nunca es fácil. - escuché que alguien decía.
Me senté de golpe y busque con la mirada al emisor de esas palabras y lo vi a él, parado justo enfrente de la puerta, dedicándome una de sus sonrisas.
-Tío – dije levantándome y tratando de contener mis lágrimas de felicidad al verlo. - ¿Qué inoportuno?
Pero en ese instante supe que él no me escucharía, recordé que mi ojo u ojos solo me permitían ver las almas, no hablares.
-Siempre seré importuno – me contestó él.
No podía creer lo que había escuchado, él me había contestado, pero ¿cómo?
-Recuerda que estas muerto – agregó y con eso mis dudas se habían esfumado.
-Tío yo... - dije, pero el no me dejo terminar ya que se acercó a mi y me dio un abrazo.
-Sé que has pasado por mucho – me dijo él. - Y todavía te falta mucho, ahora lo que tienes que hacer es disfrutar esta oportunidad que tienes. Es tiempo de que escojas tu camino y no te atormentes con el pasado, mira hacía adelante y vive día a día.
Lágrimas comenzaron a salir de mis ojos, nunca quise llorar frente a las personas ya que me sentía débil, pero en esta circunstancia no me sentía ni fuerte , ni débil, me sentía como una persona normal.
-No es mucho el tiempo que tengo – dijo él separándose de mi.
-¡Espera! - dije. - Creo que debes ver a alguien antes de marcharte.
Salí de la habitación y encontré a Nao junto con Gotou en la mesa del comedor, al verme se levantaron y me preguntaron si estaba bien.
-Yakumo tus ojos están húmedos – me dijo Nao, ofreciéndome un pañuelo, el cual tome con agrado. - Ya no estés triste primo.
-¿Sorprendido? - dije mirando hacia la entrada del comedor.
-¿A quién le hablas? - me preguntó Nao un poco confundida y al parecer Gotou también lo estaba.
-Nao – le dije. - Quiero que cierres los ojos y que cuentes hasta tres y los abras ¿entendido?
Nao cerró sus ojos, puse mi mano sobre mi ojo izquierdo, ella contó hasta tres y al momento que los abrió se echo a llorar.
-Papá – dijo ella entre lágrimas.
-¿Cuánto has crecido? - dijo mi tío. - Ya eres una señorita y mírate puedes oír.
-El señor Gotou me llevó a un lugar especial.
-Agradécele de mi parte.
-Lo haré – Nao le dedicó una sonrisa.
-Nao, quiero que sepas que siempre estaré a tú lado y que nunca te abandonaré.
-Lo sé
-Bueno, me tengo que ir, Nao, Yakumo, ustedes son lo mejor que me ha pasado en la vida, los quiero mucho.
Con esto ultimo mi tío desapareció y yo quede un poco exhausto por el esfuerzo de hacer que Nao viera a su padre.
-Gracias Yakumo – dijo Nao dándome un abrazo.
-Bien echo Yakumo – me dijo Gotou. - Pero se nos hace tarde para ir por Haruka al hospital, recuerda que hoy le haremos una fiesta en la playa.
Gotou iría por Haruka al hospital, mientras Ishii, Makoto, Nao, la esposa de Gotou ( la cual había vuelto) La madre de Haruka y Yo preparábamos todo lo necesario para la fiesta.
-Buena idea de que la fiesta fuera en esta casa de playa Yakumo – me dijo Ishii.
-Oye – me habló Makoto. - ¿Por qué ahora usas gafas oscuras?
-Nada más – le conteste y con eso me retiré a la terraza del lugar.
No sé porque decidí ponerme los lentes, tal vez fue porque ya estaba cansado de usar lentillas, o porque tal vez quise dar otro paso.
-¡Aquí esta la festejada! - escuché a lo lejos.
De repente, mi corazón comenzó a latir muy rápido, mi respiración también fue aumentando, ¿me estaba poniendo nervioso? Pero si he visto a Haruka un millón de veces. ¿Entonces por qué esta reacción mía?
Entré a la casa y vi a Haruka con un vestido a las rodillas de color azul celeste, yo no sabía que decir o como actuar, me sentía como un idiota.
-Cálmate – me susurró Gotou al oído.
-Yakumo – dijo ella mientras corría y me daba un abrazo.
-Me alegra que tu cabeza te haya mantenido viva. - dije en un tono sarcástico.
-Nunca cambias – me dijo ella.
-Haruka – dije un poco nervioso. - Creo que nunca pude explicarte lo de la otra vez en la playa...verás...
Pero algo me dijo que no debía explicarlo con palabras, sino que debía actuar. Así que tomé a Haruka por la cintura, la acerqué a mi cuerpo y la bese en sus labios.
Todos comenzaron a vociferar cosas, como bien hecho, hasta ahora que se atreve, o la madre de Haruka que lloraba de la emoción, pero no le tomé importancia. Al separarme de ella le dije:
-Agradezco el día en que entraste al salón de aficionados al cine y me pediste ayuda.
-Gracias a ti por ayudarme – me dijo con una sonrisa. - Pero creo haberte dicho que tu ojo rojo es hermoso y no debes ocultarlo.
-Bueno – dije quitándome los lentes. - Ahora poseo dos ojos rojos.
-Y yo insistiré Yakumo, son hermosos.
Con eso ultimo le volví a dar otro beso y juré que nada le pasaría a la chica que cambio mi vida, tal vez me dio muchos problemas, y tal vez algunos problemas fueron divertidos. Pero eso es parte de mi vida pasada y es hora de iniciar una junto a la mujer que amo.
FIN.
Gracias a todos por seguir esta historia, por sus comentarios, aunque no fueron muchos, me dieron el valor de seguir con esta historia. También les agradezco a los lectores de las sombras, que leen y no comentan, pero a mi me da igual si comentan o no. Lo que me importa es que les guste.
Les informó que escribiré una nueva historia, acerca del doctor más famoso del anime, Black Jack, aquí les mostraré su infancia y su adolescencia, si están interesados, no duden en seguirla. O pueden leer mi otra historia, Kuroshitsuji: El cuervo y la lechuza.
P.D. Si quieren que escriba de un anime que les guste díganmelo en un comentario.
Nos leemos luego,
Atte: Karastengu.
