-/-/-/-

-

Cuando la Sangre Veela se impone (Tercera Temporada)

-

-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-

-

Disclaimer: Los personajes de esta historia son propiedad de J.K. Rowling y la Warner Bros. Esto es puro entretenimiento y no me reporta beneficio económico alguno.

Sumario: El final de este fic comienza con esta Tercera Temporada. Ya pasó el inicio del romance entre Lucius y Remus y ya vimos como fueron los primeros años de su primer hijo en Hogwarts. Ahora, con sus 16 años recién cumplidos, Draco Malfoy enfrenta la realidad de que su sangre veela lo lleve a elegir una pareja. Pero… ¿tenía que ser justo ese? ¿Es que el destino se estaba burlando de él?

Al parecer, nuestro rubio no está muy feliz con la pareja que le ha tocado…

Parejas: Lucius Malfoy/Remus Lupin-Malfoy, Sirius Black/Rodolphus Lestrange, Lucas Lestrange/Ginny Weasley. Para el futuro (próximo)… Harry Potter/Draco Malfoy.

Parejas Secundarias: Severus Snape/Narcissa Snape-Black, Cassius Warrington/George Weasley, Theodore Nott/Neville Longbottom, Tobias Montague/Fred Weasley, Marcus Flint/Oliver Wood, Bill Weasley/Regulus Black. Para el futuro (próximo)…Ron/Blaise, Malcolm Baddock/Hermione y las que se me vayan ocurriendo por el camino ¬¬U

Aclaraciones: El romance entre H/D va a tardar en llegar, puesto que deben tener en cuenta que Harry ni siquiera sabe que es gay XD

Aclaraciones de lectura:

-Letra normal: dialogo, relato.

-Letra en cursiva: pensamientos de los personajes.

-N/A: notas de autora.

-

-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-

-/-/-

-

Capitulo 11: Desastre.

-

-/-/-

-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-

-

-Por favor, Fenrir… recapacita. No te conviene esto que estás haciendo…

-¡Cállate!- gruñó el licántropo, mientras arrastraba al padre y su niña hasta las afueras del colegio, para poder activar un Traslador. Remus no luchaba, porque sabía que eso no solo significaría peligro para su hija, sino para el niño que estaba gestando en su interior.

-Lucius te matará.- no había vacilación en esa afirmación.

-Hmph.- bufó con desdén.- Ese veela pagará por tomar a uno de mis cachorros sin permiso… si me busca, me encargaré de hacerle saber quien es tu Alfa. Y ya me aseguré de ello…

Con aprensión, Remus vio como llegaron a un claro, lo bastante alejado del colegio y apretó fuerte a su hija contra su pecho, antes de sentir el conocido estirón en el ombligo. Lo siguiente que supo es que estaban en un césped alto y descuidado, frente a una casa oscura y espeluznante.

-

-.Hogwarts.-

-

Lucius se detuvo frente a la oficina de su esposo, tratando de recuperar su respiración luego de la carrera desenfrenada que había hecho hasta el lugar, luego de sentir el llamado de ayuda de su pareja. Frunció el ceño, notando que había algo extraño, con sus instintos veelas aumentado por la llamada de su pareja, notó enseguida un olor extraño, un olor parecido al de su lobo, pero con algo más oscuro y sangriento en él. Abrió la puerta, notando que el hechizo que había puesto allí ya no estaba. Su corazón comenzó a batir justo como cuando corrió hasta allí, al notar que el lugar estaba vacío. Sus sentidos podían sentir el miedo de su hija y la angustia de su pareja y tuvo que hacer lo posible para controlarse. Si se perdía en la furia del veela en estos momentos, no iba a poder pensar con claridad.

Sin embargo, una nota en el escritorio de lo que era la oficina del profesor, llamó su atención. La caligrafía era horrorosa, pero las palabras que leyó allí bastaron para que el veela tomara posesión de su mente.

Malfoy:

Tengo lo que me pertenece por derecho. Si… fui yo quien convirtió a tu querido esposo. Ahora dime… ¿qué harás para tenerlo de vuelta? ¿Y a la niña…? Ella es tan linda… ¿sabes? Y creo que estás al tanto de cómo me gustan los niños…

Greyback.

Los que estaban cerca de allí, se estremecieron al escuchar el grito lleno de furia.

-

-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-

-

Fuera de Hogwarts, Harry y Dumbledore tenían éxito al encontrar el tercer Horcrux, luego de una batalla muy dura contra Inferis y las demás trampas que Tom Riddle había puesto al lugar. (N/A: Este es el Horcrux verdadero, puesto que Reg no se convirtió en Mortífago y no robó el verdadero. Pos… vamos a ahorrarle trabajo a Harry XD) No bien el anciano se estabilizó, ambos volvieron a Hogsmeade y de allí partirían al colegio. Madame Rosmerta los ayudó una vez que llegaron allí, pero las noticias que les dio hicieron que el corazón de Harry se detuviera por unos segundos.

-Es la Marca Tenebrosa.

Ambos magos miraron hacia la dirección del colegio y, efectivamente, pudieron ver el cráneo verde con la serpiente saliendo de la boca que se movía, ubicado justo encima del castillo.

-Oh, Merlín. Han llegado antes de lo que me esperaba.- murmuró Albus.- ¿Hace cuanto está allí, Rosmerta?

La respuesta de la tabernera no les trajo nada de tranquilidad y ambos se apresuraron a pedir prestadas sus escobas y partieron hacia el colegio, entrando por una de las múltiples ventanas que allí había.

Para entonces, la batalla contra los otros Mortífagos ya se había desatado. A pesar de la emboscada, los malos habían resultado más de los pensados y estaban dando muy buena lucha a los miembros de la Orden.

-Bill… contéstame… ¿estás bien?- sollozó Regulus, mientras sostenía al pelirrojo apretado contra su cuerpo. Él y su prometido habían seguido al licántropo, pero éste, aun sin magia, resultó ser un oponente demasiado fuerte y astuto para ellos dos solos y terminó hiriendo al Weasley.- Oh… Merlín…

-¿Regulus…?

Black congeló al sentir una mano en su hombro y giró asustado, levantando la varita por puro instinto.

-¡Harry!- gritó en revelación, al ver de quien se trataba.- ¡Profesor!

-¿Cómo estás, Regulus?- murmuró el anciano mago.- ¿Qué le sucedió a William?

-Seguíamos a Greyback, pero resultó ser demasiado fuerte para nosotros.- su voz tembló, mientras acariciaba el cabello pelirrojo de su amor.- Quiso atacarme, pero Bill y interpuso y…- un sollozo no lo dejó continuar.

Albus frunció el ceño y se arrodilló junto al muchacho, para comprobarlo.

-Él está bien, no te preocupes.- acarició el hombro del moreno.- Ahora quiero que te levantes y lo lleves a la enfermería. Poppy podrá hacerse cargo de él. ¿De acuerdo?

-S-Si, profesor. ¿Y ustedes que harán?

-Debo ver si los demás están bien.- se giró hacia el menor.- Acompáñalo, Harry.

-¡Pero, profesor…!

-Dijiste que me obedecerías, Harry.

-¡Pero usted no está bien, profesor! ¡Y deseo ayudar!

Dumbledore le mandó una mirada que no le gustó nada. Una que le decía que se arrepentiría de venir con él, pero, en su terquedad, él no quiso dar vuelta atrás.

-Está bien, Harry, pero ponte tu capa de invisibilidad encima.- el mayor suspiró y asintió en dirección del adolescente, permitiéndole con ese gesto que lo siga. Harry se despidió de Regulus y caminó tras el Director, atento a lo que podría pasar.

-¡Expelliarmus!

La varita de Dumbledore voló y Harry se sintió empujado contra una pared, tras una de las grandes estatuas del pasillo, por una fuerza extraña.

-Al fin has venido, viejo. Ya me estaba aburriendo de estar escondido aquí.

-Señor Nott. No puedo decir que me alegra verlo.

La respiración de Harry se contuvo en su pecho a ver al padre de Theodore. El hombre estaba lejos de quien él había conocido en su segundo año, cuando intentaron echar a Dumbledore. Al parecer, Azkaban lo había demacrado en muy poco tiempo. Su cara estaba pálida y arruinada por la mueca loca que tenía, sus ojos habían perdido su brillo y estaba muy delgado.

-Hmph.- bufó.- Debes saber que ésta será la última vez que me verás, porque yo seré el encargado de matarte y volveré a tener la consideración de mi Señor.

-Tom solo se quiere así mismo, muchacho. No deberías confiar tanto en él.

-¡Silencio! ¡No te atrevas a llamarlo por su nombre, amante de muggles!- gritó apuntando la varita hacia el anciano.

Harry pudo ver, con mucha aprensión, como Dumbledore se ponía cada vez más agitado y como su espalda resbalaba de a poco sobre la pared.

-No tienes que hacer esto, Ethan y sé que lo sabes. Podría ayudarte… alejarte de todo ese maltrato.

-¡No necesito su ayuda!- chilló con locura.- ¡Por su culpa mi hijo me abandonó! ¡Prefirió unirse a unos traidores a la sangre antes de seguir las ideas de su propio padre!

-No puedes culparme, tu hijo ya era grande cuando te abandonó y ya era dueño de tomar sus propias decisiones. Y si no me equivoco, la tomó luego de que lo golpearas.

-¡Mentira! ¡Jamás le he puesto un dedo encima…!- negó con la cabeza frenéticamente.

El miedo de Harry aumentaba con rapidez. Se notaba que ese hombre estaba loco y era capaz de todo y Dumbledore estaba desarmado.

-Se ve que aún amas a tu hijo. Si te rindes y me permites ayudarte, podrás volver a estar con él…

-Ya es muy tarde…- murmuró, mirando hacia el piso. Luego sus ojos se levantaron y había un decisión mortal en ellos.- Avada

-¡Director!

Todas las cabezas giraron y la cara de Potter se llenó de terror al ver que Draco, junto con Theodore y Malcolm, se acercaban a donde estaban ellos.

-¡TÚ!- rugió el Mortífago, la mirada loca que volvía a sus ojos.- ¡Esto es toda tu culpa! ¡Fuiste tú y tu padre mestizo quienes le metieron todas esas ideas en la cabeza a mi hijo!

Draco congeló en su lugar al ver como la varita del mayor apuntaba directamente hacia su dirección, una luz verde que se formaba en la punta.

-¡No, Ethan!- gritó Dumbledore de repente. El pobre viejo hizo lo posible para levantarse y caminó tambaleante hasta ubicar su cuerpo frente a Draco, tapando completamente al muchacho de Slytherin. Malcolm y Theodore estaban más atrás, también sin moverse.- Tu objetivo soy yo… no hace falta que lastimes a mis alumnos.

-¡Ja! ¡¿Es que estás loco?! ¿… dando la vida por un Slytherin?

-Todos mis alumnos son iguales para mí, Ethan.- dijo Albus, suspirando con cansancio.- No hago distinción por nadie y menos en estos momentos. Si he de morir para que no lastimes a Draco… que así sea.

Draco miró con incredulidad al viejo. No, al gran mago, que nunca tuvo mucho de su respeto, por considerarlo loco y favorecedor de los leones. Tragó con dificultad, sintiendo algo de remordimiento. Sin embargo, lo siguiente que sucedió lo dejarían marcado de por vida.

-Si eso es lo que quieres.- el Mortífago sonrió rapaz.- Avada Kedavra.

-¡Papá, no!

Draco escuchó ausente como su amigo Theodore gritaba en horror, lo único que él podía ver era una luz verde y como luego el cuerpo del mago más grande, desde Merlín, caía hacia atrás. Extendió su brazos para sostenerlo, pero el peso era demasiado como para que él pudiera sostenerlo, así que ambos cayeron al piso, él apoyándose en sus rodillas. Una lágrima salió de su ojo al ver la mirada de Dumbledore. Muy al contrario de otras víctimas del Avada Kedavra, la mirada del director no era de horror puro, sino de una de paz infinita.

-¡Finalmente!- gritó Nott riendo como loco.- ¡Y ahora voy a acabar con otro traidor!- miró con odio a Malcolm.- ¡Pagarás por haberte vendido! ¡Tú y tu hermano!

-¡No!

Harry se había congelado al ver como la Maldición Imperdonable pegaba en Dumbledore, sintiendo como el hechizo que lo mantenía pegado a la pared lo abandonaba, sabiendo que eso significaba que el hacedor de este estaba muerto. Una furia que no sabía que tenía se apoderó de él, rasgó la capa de invisibilidad de su cuerpo, sacó su varita del bolsillo y se acercó hasta donde estaba Nott, no notando la mirada sorprendida de los otros tres Slytherins.

-¡Maldito!- gruñó. Ethan giró, mirándolo con sorpresa.- ¡Sectumsempra!

Harry ni se inmutó al ver como la sangre brotaba de la cara y del pecho del hombre. Cierto, no se imaginaba que el hechizo que Snape había inventado podría ser tan catastrófico, pero él mismo le dijo que podría llegar a usarlo en caso de emergencia.

-¡Harry!

-¡Voy a matarte! Avada

-¡No, Potter!

Enseguida Harry se vio rodeado por un par de brazos fuertes, que sostuvieron su varita con firmeza. Harry desvió la mirada de su víctima y miró a los ojos negros de Snape.

-¡Suélteme, tengo que matarlo!

-¡No puedes usar una Maldición Imperdonable, Potter! ¡Y mucho menos esa!- gritó el pocionista, tomando la cabeza del muchacho en ambas manos, para que lo mirara a él y tratara de calmarse.

-¡Tengo que hacerlo! ¡El lo mató! ¡Mató a Dumbledore!

Los ojos de Snape se abrieron como platos y miró hacia donde el muchacho le indicaba. Él, junto con George y Charlie Weasley, Marcus Flint y Flitwich, que habían llegado con él, miraron con horror el cuerpo muerto que Draco sostenía en sus manos. Severus cerró los ojos, mientras una expresión de dolor pasaba por sus facciones. Así que al final lo conseguiste, viejo…

-Aún así, Harry.- murmuró, sacando con lentitud la varita de la mano del muchacho shockeado.- Si lo matas usando la misma maldición que usó en Dumbledore, eso te convertirá en alguien como él.

Recién allí Harry pareció analizar todo lo que había pasado y fue cayendo de a poco al piso, quedando arrodillado. Junto a él, todos parecieron salir del trance y Charlie y Marcus se apresuraron a socorrer a Draco, mientras Severus se acercaba al cuerpo dañado de Ethan Nott y comenzaba a hacerle algunas curaciones rápidas. Por suerte, él era el inventor de la maldición que había usado el muchacho y sabía muy bien que hacer para contrarrestarla.

Una vez despojado del cuerpo del mayor, el rubio corrió hasta donde estaba su pareja y lo abrazó.

-¿Harry…?

-Oh, Draco…- murmuró el moreno, abrazando con fuerzas a Malfoy.- Está muerto… está muerto…

-Sí…- una lágrima corrió por la mejilla más pálida de lo normal del chico.- Murió para salvarme…

Fue en ese momento que Draco entendió todo lo que su papá siempre quiso explicarle. Dumbledore, a pesar de su excentricismo, era una buena persona, alguien a quien podría confiarle su vida y, si en algunos momentos realizó cosas con las que no estuvo y nuca estaría de acuerdo, el anciano siempre pensó que era para hacer el bien.

-

-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-

-

En otro lugar de Inglaterra, un hombre, que más bien parecía una bestia, porque su pelo rubio brillaba en plata, sus ojos grises ya no eran de ese color, sino blancos y sin pupila, su mirada era rapaz, como buscando una presa a la cual no se le esperaba un buen futuro más que la muerte. El hombre gruñó y olfateó el aire.

-Están cerca…- siseó, con una voz que no parecía la suya.

-

-.Guarida de Voldemort.-

-

Camila lloriqueó en los brazos de Remus y éste la apretó más contra sí. Por lo menos, Fenrir había tenido el atino de no encerrarlos en una celda, sino en una habitación que si bien solo tenía una cama, un escritorio y una silla, era mejor que estar en algún lugar repugnante, como él se imaginaba que en ese lugar había. De repente, escuchó un grito que parecía ser de furia y todos sus sentidos de licántropo se pusieron alertas. Una ola de magia lo hizo estremecerse y una sonrisa se formó en sus labios.

-Papá ya está aquí, mi amor.- susurró a la nena dormida.

-

-.Hogwarts.-

-

Todos estaban en la enfermería, aliviados después de escuchar que Bill no iba a sufrir secuelas muy malas, después de su encuentro con Greyback. Sin embargo, la atmósfera era sombría, al saber que Dumbledore había caído y la canción triste que Fawkes estaba cantando no ayudaba en nada a los humores.

-¿Dónde están mis padres?- preguntó Draco, de repente.

Los miembros de la Orden se miraron entre ellos. Fue Regulus el que habló.

-Cuando seguíamos a Greyback, en un momento lo perdimos de vista. Cuando lo volvimos a encontrar, estaba con dos alumnos de Slytherin… a quienes logramos capturar, pero no pudimos hacer lo mismo con el licántropo.

-¿Y…?

-Lo interrogamos hace poco.- dijo esta vez Sirius, acercándose al muchacho, una mirada cuidadosa y dolida en sus ojos azules.- Nos dijeron que ayudaron a Greyback a secuestrar a Moony y a Cami.

-¡¡¿Qué?!!

Sirius se apresuró a sostenerlo y lo obligó a que lo mirara a los ojos. Harry estaba congelado en su lugar, no creyendo lo que escuchaba.

-Tranquilízate y escucha…

-¡¿Cómo puedes pedirme eso?! ¡Se llevaron a mi papá y mi hermana!- chilló.

-¡Lo sé!- gritó más fuerte. Por ser esta una situación especial, la enfermera se los dejó pasar.- Pero también nos dijeron que dejaron una nota para Lucius y no lo encontramos por ningún lado. Creemos que ha ido a buscarlos…

-¡¿Mi padre solo?!

-Entiende… no sabemos donde están, Draco.- dijo esta vez Severus, con cara seria.- Ni siquiera yo sabía donde era, podría llegar a la guarida de Voldemort solo porque la Marca nos servía como Traslador. Pero tu padre es un veela, un veela enojado a quien le han robado su pareja, estando cerca la primavera y siendo que está esperando un niño. Si hay alguien que puede seguir el rastro de Remus, solo es Lucius.

-Pero él no podrá solo…- lloriqueó, enterrando su cara en el torso de Sirius. El animago lo abrazó algo torpe y Harry se levantó para apoyar una mano en el hombro del muchacho, en señal de apoyo. Sin aviso alguno, Draco se enderezó e inspiró hondamente.- Deseo ir a buscarlo…

-¿Disculpa…?

-Yo también puedo seguir su rastro y deseo ir a ayudar.

-Es una locura.- masculló Sirius.

-No, no lo es. No solo es el caso que mi padre estará solo contra todos los Mortífagos que puede haber en ese lugar, sin contar al Señor Oscuro, sino que ahora mi padre debe estar totalmente fuera de control. Sus poderes veelas son más grandes que los míos y sé que, en situaciones como esta, el dejará que el veela tome posesión de todos sus pensamientos.- mordió su labio inferior.- Mi padre es un máquina de matar ahora… y yo o mi padre somos los únicos que podremos detenerlo de que haga una carnicería.

Todos los adultos guardaron silencio, comprendiendo la situación. Se estremecieron al pensar qué podría llegar a hacer el veela en esta situación. Porque con la magia fuerte y ancestral que llevaba Malfoy en sus venas, junto con los del veela, sin duda era una fuerza a temer.

-Está bien.- gruñó Ojo-loco Moody.- Pero no irás solo muchacho, dos o tres de nosotros te acompañaremos.

-Gracias.- asintió. Harry lo miró con horror, pero Draco tomó una de sus manos, se la apretó y luego le dio un beso.- Tengo que hacer esto, Harry. Esta vez solo yo puedo ser el héroe.

-Ya decía yo que tenías algo de Gryffindor dentro tuyo.- bromeó, intentando aligerar la situación.

-Mi papá dice lo mismo.- respondió Draco, intentado sonreír, pero fallando desgraciadamente.

-

-.Guarida de Voldemort.-

-

-Bien… esto es…

-¿Estás seguro?

-Si, lo estoy.- murmuró frotando sus brazos.- Puedo sentir a mi padre… está enojado… muy enojado.

-Wow… no pensé que el antro de Voldemort.- estremecimientos.- podría llegar a ser tan… escabroso.

-Cállate, Black.- gruñó Ojo-loco.- Se supone que estamos en una misión de rescate, si sigues ladrando tan fuerte nos oirán.

-Hmph.- Sirius puso mala cara y se cruzó de brazos.

-Creo que será mejor que comencemos a tratar de romper los hechizos que nos prohibirán entrar.- dijo Regulus.- Aunque parecen no ser muchos… Lucius ya habrá hecho mucho al parecer…

Moody y Sirius asintieron y se pusieron a trabajar. Solo ellos cuatro habían decidido venir a buscar a Lucius, Remus y Camila. Una vez rotos los hechizos, los cuatro entraron por una ventana rota de lo que parecía ser una habitación desocupada.

-Bien, creo que será mejor que ustedes tres vayan a buscar a mi papá y Camila, yo voy por mi padre.- susurró Draco.

-¡No, de eso nada! Si te pasa algo, Moony me mata.

-¡Entiende, idiota!- siseó.- En estos momentos mi padre no es él mismo, si ve a alguien que no sea de su propia manada o sangre querrá atacar. Solo yo puedo acercarme a él cuando está en esas condiciones, o mi papá, es por eso que quiero que lo busquen y encuentren, una vez que los hallen, vengan a buscarnos, si ustedes están con mi papá, él podrá aplacar al veela y decirles que no son amenaza.

Los tres adultos guardaron silencio y miraron a Draco con seriedad.

-Él tiene razón.- gruñó Moody.- Pero no tengo gusto de dejarte solo, muchacho.

-No me va a pasar nada.- puso los ojos en blanco.- Tengan por seguro que si mi padre está en ese estado, no habrá ningún enemigo cerca que pueda hacerme daño. Todos los que estén cerca estarán o muy heridos o muertos como para hacerme daño y, en todo caso, el veela no permitirá que dañen a su cachorro.

-¿Tanto así…?- preguntó Sirius, estremeciéndose.

-Sip, es por eso que, en estos momentos, creo que solo Voldemort podría ser un rival para Lucius. Nunca pude saber como se ponen los Malfoy cuando su poder veela toma completo poder de ellos, pero, según mi abuela, son combatientes inigualables, cuando se trata de defender a sus parejas.

-Bien, bien…- masculló Alastor.- Vete muchacho, y ten cuidado. ¡Vigilancia Constante!- gritó, asustando a los otros tres.

-De acuerdo, vamos.- murmuró Regulus, arrastrando a los otros dos. Lejos de donde podían percibir venía la presencia de Lucius y donde el chico les había dicho que podía sentir el olor de su papá.

Draco tomó varias respiraciones y salió en busca de su padre. El poder era en verdad abrumante y él se alegraba de no ser enemigo de Lucius Malfoy en estos momentos. Solo podía sentir lástima por aquellos que se hayan interpuesto en su camino en busca de su papá. A medio camino, escuchó voces de personas que no conocía y se aterró. No tenía lugar en donde esconderse. Forzó varias puertas, hasta que al final una de las tres cedió y entró a una habitación a oscuras.

-Lumus.- los ojos de Draco se abrieron como platos al ver que una persona ocupaba esa habitación.- ¿Quién está allí…?

La persona se acercó y Draco pudo ver su cara… y sintió que el corazón se le caía al piso.

Continuará…

-

-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-

-

Notas finales: ¡¡¡Hola!!!

Je… desde ahora les digo que NO les voy a decir quien era con quien se encontró Draco. Si adivinan… las felicitaré XD

Me fue duro cargarme a Dumbly… U.U Pero quería seguir lo más que podía el canon hasta acá. Ahora debo anunciarles que lo que viene será todo obra mía, porque creo que soy una de las pocas que NO han leído HP 7, porque estoy esperando el libro y no pienso leer las traducciones que hay por la red ¬¬

Si es que llega a haber Spoilders será pura casualidad XD

¡¡¡Gracias a Angeli por betear este chap!!!

¡¡¡Nos leemos!!!

Atte: Uko-chan!!!

-/-/-