¡Hola!

He llegado con el cap 5 que creo que será el más largo de todos (no se ilucionen, sigue siendo corto XD).

Me alegro que les esté gustando, y volvería a nombrar a las personitas que me dejan review, pero me da paja. Solo voy a mencionar a Megumi Kurosaki por me rompe- me inciste en que lo haga(? Esa bixen...

Disclaimer: Los personajes son de Isayama Hajime; si fueran míos, sería un todos con todos.

Disfruten.


El departamento de Armin era pequeño, acogedor. Se quitó el abrigo y lo dejó en el sofá de la sala, imitando al rubio.

―Ponte cómodo ―le dijo Armin mientras preparaba café para Jean.

― ¿Vives solo? ―Preguntó el castaño, por conversar.

―Humjum ―respondió desde la cocina, la habitación contigua a la sala ―. Me queda cerca de la universidad y del café.

Jean apareció en el marco de la puerta, apoyado en éste de costado ―. Es un lindo lugar.

―Gracias.

―… Aunque un poco pequeño. Creo que te queda bien ―sonrió burlón.

―Voy a ignorar esa indirecta ―Armin rio, Jean se acercó a él.

― ¿Ves? Como media cabeza más tengo yo ―dijo inclinando la cabeza hacia abajo y mirándolo a los ojos.

―Esto no me causa gracia ―Armin desvió la vista para no reírse ―. Ten.

Jean recibió la taza de café y regresó a la sala. Ambos se sentaron en el sillón y Armin encendió la tele.

― ¿Qué sueles mirar a esta hora? ―Preguntó el castaño.

―Pues… casi siempre estoy estudiando o leyendo.

―Eres como un nerd ―dijo Jean burlón y en seguida se corrigió ―, o a-alguien apasionado por la lectura.

―Estuviste cerca, pero sí, hasta yo mismo me considero un poco nerd, y me divierte serlo. O sea, lo soy porque hago cosas que me gustan, ¿Por qué me molestaría?

Jean lo miró, Armin sonaba tan determinado y seguro de sí mismo, que hasta un poco de envidia le daba. A diferencia de él, Jean no podía decir que era tan seguro de sí mismo, había veces en las que caía en la presión social. Por eso habían ciertas reglas que prefería no romper, por más tentadoras que parecieran.

―Oye… ―Abrió lentamente los ojos ―. No quiero echarte, pero tengo que ir a trabajar.

― ¡Mierda! ―Se levantó de un salto ―. Me quedé dormido… ¿Qué hora es?

―Cinco y media ―respondió Armin, colocándose su mochila en la espalda.

―Mierda… ―Repitió Jean ―. Es muy temprano ―rio suavemente.

Fue al baño y se lavó la cara con velocidad, luego regresó y tomó sus cosas. Ambos salieron y Armin cerró con llave.

― ¿Por qué no me despertaste?

―No sé ―se encogió de hombros ―, parecías en verdad cansado… ¿Debí haberlo hecho? ―Preguntó un poco preocupado.

―No te preocupes, es solo que siento que te acoso un poco ―Jean sonrió.

―Podría ser peor…

Jean lo miró confundido, pero no le dio importancia ―. ¿Vas al café? ―Armin asintió ―. Yo iré a casa a cambiarme, en un rato te alcanzo.

―Claro ―sonrió y se despidió con la mano. Jean caminó en dirección contraria a la de él y se alejó. Armin suspiró. ¿Qué le estaba sucediendo?

Se suponía que no haría eso, que no se dejaría llevar por lo agradables que fueran los demás, si tan solo ellos lo vieran. Suspiró otra vez. Se encontraba en un dilema, uno doloroso. Sacudió su cabeza y aceleró el paso, aún le quedaban muchas cosas qué hacer antes de abrir el café.

Llegó a la puerta del local y casi pierde el aliento por lo que ve.

― ¡Armin! ―Exclamó el otro chico ―. Qué extraño que yo llegara antes que tú, ¿tuviste algún problema?

― ¡P-Por supuesto que no, Eren! En verdad, también estoy muy sorprendido… ―Abrió la puerta y ambos entraron.

Armin fue directo a la oficina principal, prendió las luces de todo el lugar y dejó sus cosas sobre la silla, salió y a un costado, antes de ingresar a la cocina, tomó un delantal negro, uniforme obligatorio del café. Eren ya estaba listo y se encontraba acomodando las sillas y las mesas. Armin puso la primera jarra de café a hacer en la cafetera y fue a la bodega, a buscar las cosas que necesitaba.

Iba bien adentrado en sus pensamientos, si Eren y Jean se conocían, de seguro se pelearían, o sea, por cómo era Eren… Y Jean no se quedaba muy atrás. Él solo esperaba que el castaño demorara lo suficiente como para que no se cruzara con su amigo.

Volvió de la bodega y se cruzó con Eren.

―Voy a buscar unas cosas atrás ―Armin asintió.

Fue al mostrador y empezó a acomodar las cosas que se usaban en el día. De un momento a otro, vio a Jean en la puerta. Maldijo por lo bajo y fue a abrirle. Antes de que ninguno dijera nada, Eren apareció.

― ¡Armin! ¿Por qué le abriste? Está cerrado ―se giró a Jean ―. No debió de haber abierto la puerta, está cerrado.

―Ya lo sé, pero yo…

―Pero nada, está cerrado todavía. Vuelve en una hora ―Eren lo interrumpió.

― ¡Oye! ¡Él me dejó entrar, no puedes echarme! ―Jean exclamó enojado.

― ¡No me importa! ¡Está cerrado! ―Argumentó Eren, levantando también la voz ―. ¡Vete o llamaré a la policía!

― ¡Basta! ―Gritó Armin ―. ¡Cállense ambos y dejen de pelear! ―Suspiró y continuó, con más tranquilidad ―. Eren, yo lo dejé entrar porque es un amigo de la universidad.

― ¡Já! ―Exclamó Jean, triunfal.

―Que va a ayudarnos a organizar todo para abrir ―finalizó Armin. Ambos lo miraron entre confundidos y sorprendidos.

―Si ese es el caso… Supongo que está bien que entre… ―Eren se encogió de hombros y regresó a la bodega, restándole importancia a lo recién sucedido.

Jean lo miró como se alejaba y luego miró a Armin.

―Lamento todo eso, él… ―el rubio buscó las palabras correctas, pero no las encontró ―, es agradable luego de que lo conoces.

―Claro ―contestó Jean sarcásticamente y luego dijo ―. Entonces… ¿Qué tengo que hacer?

― ¿Cómo? ―Preguntó confundido.

―Sí, dijiste que estaba aquí para ayudar ―Jean lo miró y sonrió de lado ―, ¿No querrás que te deje como un mentiroso, o sí?

Armin se dio la vuelta y se aclaró la garganta ―. Podrías limpiar las mesas… Hay repasadores detrás de la barra.

Jean fue al lugar señalado y Armin fue a la oficina, entró y cerró la puerta. Sus piernas se aflojaron y se sentó apoyado en ella.

―M-Mierda… ―Tenía el rostro rojo y los ojos tapados con una mano, con la otra se revolvía el cabello, en un gesto de ansiedad. Y claro, las cosas se salían de su control y lo ponían extremadamente ansioso. No podía dejar que Eren lo viera ahora, sino no le dejaría ir a la universidad, menos acercarse a Jean…

Maldijo otra vez; todo era culpa de ese maldito castaño y suya, por dejarlo. Si tan solo él…

― ¿Armin? ¿Estás ahí?

― ¡S-Sí! ¿Sucedió algo? ―Respiró profundamente, se levantó y abrió la puerta. Se encontró con Eren haciendo un mohín ―. ¿Qué te pasa?

―Es que… no quiero estar solo con él ―tenía las mejillas rosadas, como si fuera un niño haciendo un berrinche ―. No me agrada.

Armin negó con una sonrisa, ¿Ese era el mismo chico que hace un rato iba a echar a Jean a patadas?

Salió de la oficina y fue con Eren al salón principal. Por alguna razón, las mesas que Jean había estado "limpiando", se encontraban más sucias.

―Nunca se me dio bien la limpieza ―comentó acercándose a los otros chicos. Armin sonreía incómodamente y Eren tenía el ceño fruncido. Le quitó el repasador de las manos y él mismo fue a limpiar las mesas.

―V-Ven, Jean ―Armin lo tomó con suavidad del brazo ―, ayúdame en la cocina.

Jean lo siguió sin darle importancia a las maldiciones que Eren mascullaba en su nombre.

―Si Levi viera esto, seguramente me daría una paliza… ―Armin lo escuchó apenas, pero decidió ignorarlo.

Estando en la cocina, ambos se lavaron las manos, luego Armin lo miró.

―Conecta todos los cables que veas, yo iré a buscar algunas cosas a la heladera.

Dejó al chico solo y salió de la cocina, en dirección a la cámara refrigeradora. El frío golpeó su rostro y lo relajó. Miró la hora en su reloj de muñeca y sonrió, faltaba poco para que abrieran y pudiera relajarse completamente. Ese trabajo le gustaba, siempre era predecible. Sasha era predecible con sus gritos y pedidos de último minuto, Eren era predecible con los días iba y los que no, Mikasa era predecible con su puntualidad. Incluso los clientes que venían una vez y nunca volvían eran predecibles. Jean también lo había sido en un principio, y creyó que nunca más lo volvería a ver. Sin embargo, eso había estado muy lejos de la realidad.


A veces me siento una mierda cortando los caps así... pero luego recuerdo que no tengo sentimientos y se me pasa c:

¡Gracias por leer! Si les gustó, me pueden dejar un review; si no les gustó, también háganlo(?

Well, smell ya~


A favor de reviews sin discriminar; si me dices qué está mal, lo puedo mejorar.