Hola! Aquí está el capítulo ocho de este fic.
Disclaimer: Los personajes son de Hajime Isayama; si fueran míos, sería un todos con todos.
Disfruten.
¿Y ahora qué seguía? Se preguntaba Jean.
Al parecer, Armin le gustaba y mucho. Creía que era completamente hetero, pero al parecer, no lo era. Una curiosa sorpresa.
Pero si el otro chico le gustaba a él y viceversa, ¿Por qué no eran una pareja?
Definitivamente debía decirle eso a Armin, se lo diría al día siguiente. Le podría enviar un mensaje de texto, pero luego recordó que no tenía el número de Armin. Luego se dio cuenta de que no conocía el apellido del rubio y por último que lo había conocido hace poco menos de un mes. El no solía ser la clase de persona que iba rápido en una relación, pero ahora había roto su record. No lo malinterpreten, Jean no iba a hacerse para atrás ahora.
Si ambos se gustaban, ¿Qué tenía de malo que estuvieran juntos? No era como si se fueran a casar.
En fin, ahora Jean ya sabía qué seguía: debía conocer mejor a Armin. Y besarlo más.
Sí, eso sonaba genial.
…
Su primer pensamiento cuando se despertó fue que debía ir al café. Luego miró la hora y se dio cuenta de que iba tarde.
Se vistió y se arregló lo más rápido que pudo, luego fue a paso rápido –casi corriendo– hasta el café. Justo cuando estaba por entrar, se encontró con Armin, quien salía.
―Hola ―dijo Jean, mientras una sonrisita tonta decoraba su rostro.
―Oh, hola ―saludó apenas Armin, sin fijarse ya que también iba apresurado.
―Oye, Armin ―dijo Jean al sentirse un poco ignorado —, soy yo.
El rubio se detuvo un segundo, se giró un poco y lo miró. Luego sonrió ―. Lo lamento, es que voy tarde.
Siguió caminando rápido, alejándose del café y de Jean, que se había quedado parado en su lugar; en seguida empezó a seguirlo, pero no porque fuera él, sino porque también iba tarde.
―Oye, estuve pensando en que, luego de todo lo que pasó ―se sonrojó apenas ―, tal vez podríamos salir, ya sabes, como pareja… ―dijo lo último en un tono bajo.
― ¿Cómo dices? No logré escuchar qué dijiste al final.
―Que podríamos salir como pare… ―lo miró ―. ¿Te estás burlando de mí otra vez?
Armin sonrió y buscó su mano lentamente ―. Me encantaría salir contigo.
Jean también sonrió y apretó la mano del chico ―. También pensé que no tengo tu número telefónico.
―Yo no tengo celular.
― ¿Ah? ¿Por qué no?
―No lo sé, nunca se me dio por comprar uno ―se encogió de hombros.
Ambos llegaron a la puerta principal del campus y se miraron.
―Nos vemos al mediodía, ¿Sí?
Armin asintió. Jean estaba parado estático y lentamente se iba sonrojando más y más hasta que, de improvisto, plantó un beso corto en los labios de Armin. Luego se fue corriendo, para no llegar tarde. Armin quedó sorprendido y después sonrió.
…
Estaba rojo, y siguió estándolo hasta que ingresó a su clase, a la cual, llegaba tarde. Se sentó detrás de Connie y Sasha y trató de concentrarse en todo momento, pero no podía. Armin se colaba una y otra vez en sus pensamientos. Cuando la primera clase de la mañana terminó, sus dos amigos se dieron vuelta para mirarlo.
―Tienes cara de idiota ―dijo Sasha.
―Y llegaste tarde ―dijo Connie.
―Yo creo que… ¡Tienes novia! ―Exclamó Sasha.
Jean se sonrojó furiosamente, ¿Cómo demonios lo habían adivinado?
Connie soltó una carcajada ante la cara de Jean.
― ¡Es verdad! ―Exclamó y miró a su novia ―. No creí que tuvieras razón, pero era verdad.
Sasha también rio ―. Solo lo decíamos por molestar, pero no creí que lo confesaras tan así, Jeany.
Jean maldijo porque ellos tenían razón, él solo se había mandado al frente.
― ¿Y quién es la afortunada?
―Nadie.
― ¿Hace cuánto se conocen?
―Qué te importa.
― ¿Nosotros la conocemos?
―N-No ―Jean se tapó los ojos y maldijo.
― ¡Sí la conocemos! ―Exclamó Sasha.
― ¡Vamos, Jean, dinos quién es! ―Demandó Connie, haciendo puchero.
― ¡No! ¡Ahora déjenme en paz! ―Exclamó y dio por terminaba la conversación. Sus dos amigos iban a replicar, pero justo llegó su siguiente profesor.
Jean suspiró cansado y se cuestionó a sí mismo su silencio.
…
Cuando llegó la hora del almuerzo, Jean quiso deshacerse de Sasha y Connie, para que no vieran que se iba con Armin, sin embargo, los otros dos no parecían querer dejarlo en paz.
― ¡Muy bien! ―Exclamó harto ―. Dejaré que vean quién es, solo si lo hacen de lejos y luego no me hablen por el resto del día… o de mi vida.
Sin dudar, ambos aceptaron los términos sin rechistar. Jean salió del aula y los otros dos lo siguieron disimuladamente. Mantenían una distancia de varios metros, para no irritar a Jean, cosa que igual no funcionaba. El castaño estaba muy nervioso. Cuando encontró a Armin, se paró en seco; se giró a Connie y Sasha y les hizo señas de que se fueran. Ellos asintieron, pero continuaron siguiéndolo.
Armin estaba sentado bajo un árbol, leyendo y con una bolsa a su lado. Jean supuso que eran sándwiches de la cafetería. Se acercó a él, tratando de ignorar a Connie y a Sasha.
―Traje dos sándwiches de jamón y queso, ya que salí temprano y pensé que… ―Jean lo interrumpió besándolo. Sentía los nervios a flor de piel y trataba de ignorarlos, quería que Armin fuera lo único en lo que pensara en ese momento. No quería pensar en sus amigos, no quería pensar en las personas que pasaban por allí, no quería pensar en la sociedad ni en cómo lo vieran.
Solo quería pensar en Armin y olvidar todo lo demás.
El viernes que viene (25/12), trataré de subir el capítulo sin falta, ya que... es el último. lol.
¡Gracias por leer!
A favor de reviews sin discriminar; si me dices qué está mal, lo puedo arreglar.
