Guía para Perder a un Rubio

Paso dos: ¡Aniversario de Primera Semana Juntos!

Los sábados por la mañana Sakura e Ino iban al gimnasio por clases de zumba. Ellas vivían en el mismo dormitorio pero Sakura en el tercer piso, y su amiga en el primero. Sakura siempre bajaba hasta el cuarto de Ino y de ahí caminaban hasta la central estudiantil.

Pero cuando Sakura bajó al primer piso e Ino abrió la puerta todavía en piyama y con cara de 'mátame' supo que zumba tendría que esperar. Sakura que ya sabía el motivo, o sea cualquier persona que estuviese en Facebook estaba enterada, no pudo evitar echarse a reír.

– Ay Ino – se rió. Entró a la habitación y se recostó en el futon decorativo de la rubia. –Vamos, cuéntame qué pasó.

Ino se tiró dramáticamente sobre su cama, el dorso de su mano sobre su frente. No sabía ni por donde empezar. Abrió la boca para comenzar su monólogo de quejumbres pero fue detenida por el sonido que indicaba una alerta de su teléfono.

– Arghh – gruñó, no tenía ni que revisarlo para saber que era. Toda la noche y esa mañana había estado recibiendo notificaciones de Facebook. Una hora después de que actualizó su estado sentimental en las redes sociales había recibido casi 100 likes y comentarios de "ya era hora", "felicidades", ¡lo sabía!".

¿A qué se refería todo el mundo?

–Sakura…–lloró la rubia – Estoy metida en un lío muy grande.

– No seas tan teatral, cerda. Naruto es un buen partido. Además, ustedes ya parecían pareja.

–¿Qué? – chilló sentándose de golpe. – ¿Estás loca? Claro que no parecíamos.

– Claro que sí – Sakura rodó los ojos, Ino podía ser tan cabeza dura. –Se la pasan juntos.

–Primero que todo, me la paso contigo – se defendió. – Segundo, él y yo somos amigos. ¿Acaso los hombres y las mujeres no pueden ser amigos?

– Eran amigos, ahora son novios – molestó la de los ojos jade. Ino le lanzó una de sus almohadas decorativas.

– ¡Cállate! – Sakura no tardó en devolver el ataque, pegándole a Ino directo en la cara. – ¡Te odio, frente!

– Sabes que me amas – se acomodó en la cama junto a ella y comenzó a trenzar su cabello. Ellas eran medio rivales, pero también muy amigas. Ya había tenido su diversión a costillas de ella, ahora era su turno de escucharla y consolarla. – ¿Vas a decirle la verdad?

Ino dejó que su amiga la peinara, era buena terapia.

–No puedo – murmuró por lo bajito.

–¿Por qué no?

– Porque me ha pedido para salir en otra cita. ¡Auch! –Sakura le acaba de jalar el pelo. – ¿A qué se debió eso?

– Ino esa regla es estúpida, ya te lo he dicho. No tienes obligación con nadie solo porque te invitan a salir. – Ahora miró a Ino a los ojos – Dile la verdad a Naruto, no quiero que lo lastimes.

Sus ojos color jade brillaron con fiereza, pero Ino sabía que tenía razón. Naruto era un buen chico, y no era justo que jugase así con él.

– No te preocupes, después de esta cita no habrá ninguna más. Me encargaré de eso.

Sakura ató el final de la trenza con una liga, sin hacer ningún comentario. Sabía que eso iba a terminar mal. Pero quizás terminaría bien. Sabía que a Naruto le gustaba mucho Ino, y quizás ella lo llegaría a corresponder.

– Hacen una pareja muy linda – comentó finalmente.

– ¿De verdad lo crees? – preguntó Ino que ahora jugueteaba con su nueva trenza.

– Sí, podrías darle una oportunidad. – honestamente creía que se veían muy tiernos juntos. Los dos rubios y alegres.

– Pero me gusta Sasuke, lo sabes.

– Vas de nuevo con eso de Sasuke. Ni siquiera has hablado con él, no puede gustarte alguien de esa manera.

– ¡No me digas que no me puede gustar! – se molestó Ino. – Solo porque te lo quieres acaparar para ti.

– Deja de ser tan tonta. Ya te he dicho que Sasuke no me gusta. Y créeme, es una persona muy difícil, no te convendría. – era cierto que a ella le había gustado Sasuke en la secundaria, pero se había dado cuenta de que una relación con él sería muy complicada. Sasuke era sinónimo de angustias. Él necesitaba de una chica paciente y sumisa. Cualidades que ella no poseía, y que Ino definitivamente tampoco tenía.

– Te equivocas – respondió testarudamente. – Sasuke y yo nos llevaríamos muy bien.

–Ok, Ino, como digas – no tenía caso discutir con la rubia cuando esta se le metía una idea en la cabeza. – Pero sí vas a seguir con este crush por Sasuke, entonces termina lo que tienes con Naruto .

–Tranquila, lo haré – le aseguró. Ya había ideado un buen plan para esa tarde. Naruto saldría corriendo en la dirección opuesta. Miró su reloj de muñeca de oro rosa de bisel con brillantes. – Vamos, todavía estamos a tiempo de alcanzar a la clase de Pilates.

– Sí, vamos. Tu trasero se está poniendo muy grande.

– ¡Sakura!

xoxo

Naruto la había invitado a una cita tradicional aquella tarde: cena y cine. Él pasaría por ella en media hora. A medida que los minutos pasaban, el corazón galopaba dentro de su pecho. ¿Estaba ansiosa por ver al rubio? No, lo más seguro era que estaba nerviosa porque esa noche sería una verdadera pesadilla con él.

Cerca de la hora que habían marcado para encontrarse, recibió un mensaje de texto.

"Ya voy en camino, linda. ¿Lista?"

"Sí, ya me falta poco"

Quince minutos después recibió otro.

"Ino, estoy aquí"

Ella ensanchó su sonrisa al leer el mensaje, hora de poner en práctica la primera parte su plan.

"Sí, ya salgo. Dame 5" tecleó y envió la respuesta.

Treinta minutos más tarde.

"Hey, ¿vienes?"

Ino sopló sus recién pintadas uñas. Se estaba demorando a propósito. Quizás sería un buen momento para bajar el nuevo software de su laptop…

Mentir sobre ya estar arreglada y luego demorarse: listo.

Oyó un golpeteo en la puerta y cuando abrió Naruto esperaba al otro lado.

–¡Ino! – la abrazó. –Me asustaste, pensé que te había pasado algo. No confío en esos peligro aparatos calientes que las chicas usan en su cabello.

– ¿No estás molesto? – preguntó una muy perpleja Ino. ¡Llevaba esperándola casi 45 minutos!

– No, me alegra que estés bien. ¿Estás lista?

Ella asintió todavía en shock.

– Ok, vamos… ¡me muero de hambre, 'ttebayo!

No le quedó de otra que seguirlo.

xoxo

A pesar de ser un chico algo despistado, Naruto era un verdadero caballero. Le abrió la puerta del auto para subir y bajar de este. Sostuvo la puerta del restaurante para ella, y hasta corrió la silla para que ella se sentaría. Ino debía admitir que estaba impresionada.

Además el restaurante que había escogido no estaba nada mal, no era el Ichiraku donde ella había estado segura que la llevaría. Era un local pequeño, de esos contemporáneos que estaban de moda. Acogedor.

El mesero trajo los menús y agua, y tomó la orden para sus bebidas y aperitivos. Ino se aseguró de tocar su mano y sonreírle excesivamente, cuando pidió su licuado de fresa.

Coquetear con el mesero: listo.

Su sonrisa de autosuficiencia se borró al ver que el rubio no se había percatado de sus acciones, muy concentrado leyendo el menú. Bueno, ya tendría más oportunidades.

– ¿Qué crees que deba ordenar? – preguntó ella ojeando su propio menú. La ensalada de hojas mixtas con queso de cabra, fresas, arándanos y pecanas y vinagreta balsámica se oía muy bien.

–Seguro te gustaría una de sus ensaladas – sugirió Naruto, que sabía que ese era el tipo de comidas que le gustaban a ella.

Perfecto, pensó ella. Había caído muy fácilmente. De un golpe cerró su menú y lo tiró sobre la mesa. Naruto se sorprendió ante el estruendo y levantó su mirada para encontrarse con una Ino con el ceño y los labios fruncidos, y los ojos aguados. Parecía que estaba a punto de llorar.

– ¡¿Una ensalada?! – hipó algo fuerte .

– Sí, eso es lo que siempre comes en la cafetería. –replicó él algo confuso del por qué de su repentino cambio de actitud.

– ¡Crees que estoy gorda! – acusó sonoramente en el momento que el mesero traía sus bebidas y el pan al ajillo. Ahora aquel hombre y los comensales de mesas próximas miraban al rubio con reproche. – ¡Lo sabía, soy una cerda!

Rompió en llanto sin estupor alguno. Mentalmente agradeció haber tomado teatro como una de sus electivas ese semestre.

Armar una escena + inseguridades sobre el peso: listo.

–No, no, Ino…– Naruto se reprimió mentalmente. ¡Maldita su lengua insensible! –No estás gorda, puedes pedir lo que quieras. Por favor, no te alteres.

Pero ella siguió llorando.

–Ino, no llores. Por favor… te llevaré por helado sí quieres… no creo que estés gorda… Por favor – Ino reía en su interior. Era demasiado divertido ver a Naruto así ofuscado, enredándose con las palabras al tratar de buscar una manera de remediar su inexistente error.

Ella sorbió su nariz y lo miró con fingido recelo.

– ¿No crees que estoy gorda? – el negó vigorosamente con la cabeza.

– Eres perfecta – y nuevamente Naruto la dejó perpleja. Había dicho esas palabras con tanta honestidad.

Se limpió las lagrimas falsas con su servilleta de tela.

– Gracias Naruto.

Él extendió su brazo y agarró su mano sobre el mantel. Gesto que causó que Ino se sonrojara.

– Es cierto.

Después de aquello, la cena se pasó amena. Ino se sintió algo culpable por lo que decidió darle un break al pobre.

Hablar con Naruto venía con naturalidad, ya estaban acostumbrados a comer juntos, dejaría su actuación para luego. El resto de la velada se comportó como la misma Ino que siempre era alrededor de él.

xoxo

Se le adelantó a Naruto a la hora de comprar las entradas para el cine, escogiendo la película de su preferencia. Cuando le entregó su boleto al rubio él, por primera vez, protestó.

–¡Esta película es para chicas! – se quejó.

–Tú elegiste el restaurante – argumentó ella simplemente.

Hacerlo ver películas románticas: listo.

Él farfulló algo por lo bajo, pero ya no había que hacer. Como Ino había pagado por los boletos, el compró las palomitas y la soda.

Naruto la siguió hasta la sala de cine asignada. Ella no pudo evitar notar que había comprado una sola soda, tamaño extra grande, pero una sola. Aquello, aunque era algo mínimo, le pareció tan tierno.

Cuando ella iba a las películas siempre se fijaba que las parejas más enamoradas eran las que tomaban del mismo refresco. ¿Estaría Naruto enamorado de ella?, sí lo estuviese eso cambiaría las cosas, ¿no?

No sería tan malo sí el rubio sintiese algo por ella más que sólo atracción.

Se sentó en el asiento que había escogido para ellos al pagar por los boletos, agradeciendo que las luces estuviesen bajas y Naruto no pudiese notar el tinte de sus mejillas.

No, no debía pensar así. Esta 'relación' acabaría esa noche, volverían a ser sólo amigos y ella a esperar por Sasuke.

Los adelantos, todos de dramas y comedias románticas, acabaron dando paso al film principal. Ambos rubios trataron de agarrar palomitas y sus manos se rozaron. Clásico. Pero aún así les causó cosquilleos a ambos.

A mitad de película, Naruto la rodeó con su brazo. Había hecho la típica movida de 'estrecharse'. Era un tonto. Un tonto muy dulce.

Las luces del teatro se prendieron después de los repartos finales, e Ino no podía creer la reacción del chico junto a ella. Naruto no estaba aburrido, o fastidiado, o listo para irse… no, el Uzumaki estaba vuelto un mar de lágrimas y mocos.

– Nooo, ¿por qué él tuvo que morir? – sollozó.

– Naruto, es solo una película – trató de consolarla ella, tendiéndole una de las servilletas que le habían sobrado. Él rubio la tomó y se sopló la nariz sonoramente.

–¡No seas desalmada Ino! Es más que una película…Yo ya estaba preparado para que ella muriera, maldito plot twist… ¡él estaba libre de cáncer! – volvió a llorar inconsolablemente.

Ino lo miró con ternura. Al menos ahora sabía que estas películas no funcionarían con él. No para el efecto que ella quería.

– Vamos por ese helado que me prometiste antes – sugirió ella. – Te animará.

¿Por qué estaba extendiendo esa cita más de lo necesario?, se preguntó. Seguro era porque todavía no se había desecho de Naruto y se había prometido que no pasaría de esa noche.

Definitivamente no era porque quisiese pasar más tiempo con él.

xoxo

Llegó el viernes de esa semana y todavía seguían juntos. Quizás en parte porque Naruto era inmune a sus estrategias, o quizás porque ella no estaba intentando apartarlo con tanto empeño. Pero la noche del día siguiente había una fiesta, y Naruto había mencionado que Sasuke estaría ahí. Y ella necesitaba estar soltera antes de eso.

Al volver a su dormitorio después de los helados, Naruto la había caminado hasta la puerta…Se le colorearon las mejillas al recordar el segundo beso que habían compartido. Muy diferente a aquel en la rueda de la fortuna. Más… a lo francés.

¿Le había gustado? ¡No respondería a eso! Pero sí hipotéticamente estuviese obligada a responder, entonces hipotéticamente respondería que sí, le había gustado mucho.

Pero un beso es un beso, lo había disfrutado por las reacciones químicas que sus neuronas inevitablemente producían. Estaba segura de que sí hubiese sido con Sasuke habría sido transcendental.

Marcó el número de Naruto.

-¡Hola Ino! – respondió él casi de inmediato. –¿Tenemos que hablar todo tiempo por video llamada?

–¡Claro que sí! Sí no es así como sabré todo lo que mi zorrito lindo está haciendo…o sí está con alguna chica.

Utilizar irritantes apodos de pareja: listo.

Jugar el papel de novia celosa y 'vigilante': listo.

–Ino, sí estuviese con alguna chica la escondería antes de contestar. – bromeó. Pero aquello no le causó ninguna gracia a la rubia que bramó molesta (actuado por supuesto, cómo sí a ella le molestaría que él se viese con otras…pff, claro que no… quizás un poquitín.) – Es broma, Ino. ¿Qué pasó?

–Narutin, me muero por verte esta noche.

–¿Esta noche? – preguntó levantando una ceja. –No teníamos planes, por lo que iba a jugar fut con Kiba y los otros.

–¿En la noche de nuestro aniversario? – preguntó con voz muy aguda y cara de ofendida.

– ¿Aniversario? Sólo llevamos una semana juntos – comentó él. Esto de las relaciones de verdad que lo confundía…él pensaba que esos se celebraban una vez al año.

–¡Sólo una semana! – gritó dramáticamente – Adiós Naruto, diviértete con tus amigos.

Celebrar 'aniversarios' inexistentes y ridículos : listo.

Colgó la llamada y se hecho a reír sobre su colchón. Oh, Ino, eres perversa y una genio.

Ignoró las siguientes diez llamadas que Naruto le dedicó, era mejor que pensase que estaba muy dolida. Así cuando se vieran la próxima vez, sería tan fácil terminar.

xoxo

Estaba arreglándose para dormir. Se sentía patética, era viernes por la noche, a penas las nueve y ya estaba en piyama. No le había entusiasmado salir, algo melancólica por no haber oído nada de Naruto en horas. Supuso que ya era oficial, habían terminado. ¡Le había tomado una semana entera pero lo había logrado! Debería sentirse feliz de que su plan hubiese dado frutos, pero aún así…

El golpeteo en la puerta la distrajo. ¿Sería Sakura viniendo a arrastrarla para salir a un bar de karaoke? No estaba de ánimos para tener que hacerse cargo de Sakura cuando esta se embriagara.

Cautelosamente abrió la puerta, solo una rajita para ver quién era. A pesar de estar en un dormitorio seguro, no se podía descartar la posibilidad de que fuese un violador o un asesino. Ella veía muchos shows de crímenes.

Gracias a Kami no era ningún malhechor, pero tampoco era Sakura. La persona que tocaba a su puerta esa noche, era un muy arrepentido Naruto, con un ramo de rosas en las manos, y una caja de chocolates también.

–Feliz aniversario de primera semana juntos, Ino – algo apenado le extendió los presentes. –Perdóname por haber sido tan insensible.

No sabía sí llorar, reír o tirársele encima a abrazarlo. Lo que sabía es que su corazón estaba derretido. Debió saber desde un principio que deshacerse de Naruto no sería fácil, pero no iba a ignorar el sentimiento de alivio y alegría al verlo ahí.

Se vería obligada a tomar medidas más drásticas para lidiar con este asunto. Pero lo haría después de la romántica velada que Naruto había planeado con tan solo pocas horas de aviso.


(N de A)

¿Cómo dicen palomitas en su país? Las personas mayores en Panamá dicen 'millo', otros dicen 'porcón' (como pop-corn españolizado). Hay muchos venezolanos en Panamá y ellos utilizan la palabra 'cotufas'. La diversidad del idioma español me encanta. Es la misma lengua, pero a veces no tenemos idea de lo que otros quieren decir!

¿Alguien cachó la peli a la que me referí? Todavía lloró cuando me acuerdo de ese final.

Fairy Tail no kyubi, espero haberte hecho reír con este capi también. By J, me alegro que te hay gustado y divertido. Desluvyakeane, su primera semana juntos, yay! Zumekqi, espero haber cumplido tus expectativas. Julia, Ino no tiene idea en lo que se metió mwjajaj. ErickSmoke91, ojalá y con este capi todavía estés enganchado, a veces lo diferente es bueno. Otakuro16, gracias y aquí está el segundo (tuve que recurrir a google a ver que significaba copado jajaja). Mia, gracias por tus fieles reviews. Sí, ahora ellos son mi crackpair favorito, pero no abandonaré los demás fics, te lo prometo. Usuario865, gracias, aquí está la conti, saludos!

Un beso a todos los que dejaron review y le dieron favorite y follow.

¡Gracias por leer!

Paso tres: ¡Hora de conocer a Papi!

Chao!