Guía para Perder a un Rubio

Paso 4: ¿Boda?, ¿Hijos?

Estaba de buen humor, había llegado a una conclusión la noche anterior. El fin de semana con su familia había abierto sus ojos: quería estar con Naruto, ya no podía seguir negándoselo. Hasta el momento el chico había probado su compromiso con ella, se había ganado a su padre, y todo esto sin rechistar a ni una de sus locas peticiones.

Comenzando ese día en adelante iba a darle una oportunidad a esa relación, dejaría de lado todas las artimañas que había estado usando para deshacerse de Naruto y se concentraría en ser tan buena novia para él como él lo había sido para ella.

Su nueva resolución no le duró ni hasta el mediodía.

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Salió del auditorio después de su clase de psicología anormal, y se dirigió al pequeño café ubicado en el centro del campus. Naruto y ella habían quedado para reunirse ahí esa mañana. Estaban muy ocupados ese lunes y esa era la única ventana de tiempo que ambos tenían libre. Sentía esas mariposas revoloteando dentro de ella y las identificaba como producto de la emoción de ver a Naruto. A pesar de que había pasado toda la tarde del día anterior con él, lo extrañaba. La sensación que le producía imaginarse con él era diferente ahora que era su novio novio.

A medida que se acercaba, divisó el cabello rubio de Naruto del otro lado de la amplia ventana del local. Estaba parado junto a una mesa hablando con la ocupante de esta. Una chica.

Naruto le estaba sonriendo y gesticulando animadamente, Ino frunció el ceño, ¿acaso no hay una norma que prohíbe a los hombres en una relación sonreírle a cualquier otra chica que no fuese la suya?. Contó hasta diez para calmarse, podía ser sólo una amiga. Sakura era su mejor amiga y a ella no le importaba en lo absoluto. ¿Por qué molestarse por esta chica?. Llegó a la puerta del local un poco más calmada, pero la calma se esfumó cuando reconoció a la chica sentada frente a Naruto… Hinata Hyuuga.

Las mejillas de la chica peliazul estaban decoradas por un ligero sonrojo que la hacían ver adorable y que provocaban que Ino quisiese darle una cachetada. Era irracional, había escuchado que la Hyuuga era amable y de buen corazón, pero Ino ya tenía hasta la coronilla de ella. Primero le había robado a Sasuke, y ahora estaba intentando quitarle a Naruto. ¿Cómo se habían conocido?, que Ino supiera ellos no frecuentaban los mismos grupos y estudiaban carreras distintas. Entonces recordó un rumor del semestre pasado. A Hinata le gustaba Naruto. Esto ya no era producto de su imaginación, ni eran los celos distorsionando la realidad. Hinata y Naruto estaban coqueteando.

Pensó en entrar y armar una escena, pero aprovechó que ninguno de los dos la había visto y le dio la espalda a la puerta y se marchó. Iba con tanta rabia y arrebato que no se percató de la persona caminando en su dirección cuando dobló la esquina. Chocó con tanta fuerza que el impacto la lanzó hacia el suelo, y hubiese caído de no ser porque alguien la agarró.

–¡Lo siento! – exclamó avergonzada, recomponiendo su postura. Todo iba bien hasta que reconoció a la persona con la que había chocado.

–¿Estás bien, Ino? – preguntó Sasuke educadamente. Sasuke sabía su nombre. Sasuke la había llamado por su nombre. Sasuke la estaba agarrando por la cintura. Su fan girl interna chilló de emoción y dio una pequeña danza, pero su Ino exterior optó por mostrarse imperturbable.

–Sí, iba distraída – pensó que éste sería el fin de la conversación, pero Sasuke que todavía tenía su mano en su cintura, se aclaró la garganta llamando su atención.

–Este viernes habrá una fiesta en mi apartamento – Ino sintió que el aire se le escapaba, esto solo podía ir en una dirección, la estaba invitando a ir con él. No lo había puesto en palabras literales, pero la manera como la estaba mirando lo decía por él.

Había soñado con este momento desde la primera vez que vio a Sasuke el semestre anterior. La oportunidad que tanto había esperado. Pero… Ino Yamanaka era una persona fiel. Naruto era su novio, a pesar de que el muy maldito le estuviese poniendo los cuernos en ese mismo momento.

– No puedo – contestó con pesadez (pero no tanta como se imagino que sentiría). Por alguna razón Sasuke sonrió de medio lado.

–Será para la próxima – respondió él, y dicho eso siguió su camino. Ino se quedó ahí parada. La próxima. ¡Tendría una oportunidad en el futuro! Ahora a asegurarse de que estuviese soltera para cuando llegase esa ocasión.

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–¿Sasuke te invitó a salir? – preguntó Sakura levantando una ceja. Eso no sonaba para nada como su amigo. –¿Y dijiste que no?

–Ajá, ¿te tengo que repetir todo frente? – Ino se veía fastidiada.

–Ino, pensé que eso es lo que querías. ¿por qué lo rechazaste? – ahora la que le sorprendía era la rubia.

–Porque tengo novio – refunfuñó.

–¿Y por qué estás tan molesta? Hiciste lo correcto

–¡Porque Naruto me está engañando con Hinata Hyuuga! – estalló, había estado conteniendo la rabia todo el día. Naruto la había llamado varias veces cuando no apareció a su coffee date, y después de eso le había mandado casi quince mensajes de texto, ella los había ignorado todos.

–¿Hinata Hyuuga? ¡Ellos ni se conocen! – ahora sí que estaba extrañada. –Seguro estás exagerando.

–No, los vi en Café Konoha hablando y riendo – se cruzó de brazos e hizo un puchero.

–Ino, eso no quiere decir que te está engañando.

–Tú misma dijiste que ellos no se conocen, ¿por qué otro motivo estarían hablando?

–No sé, pero sólo estaban hablando, no puedes basar tu acusación en algo que viste a diez metros de distancia.

–Ok, lo que digas. Voy a terminar con él.

Sakura dejó su cabeza caer sobre la mesa de la cafetería. Ugh, era tan difícil de lidiar con Ino. Iba de caliente a frío y de vuelta a caliente. Tan indecisa pero tan rápida a saltar a conclusiones. Conclusiones que en este caso Sakura sabía que eran completamente erróneas. Tenía que admitir que si le parecía raro que su mejor amigo estuviese hablando con la Hyuuga, pero Naruto era leal y se notaba lo mucho que le gustaba Ino. No lo creía capaz de algo así.

–Bueno, tengo tarea. Hasta luego frente de marquesina – Ino se levantó de la mesa con su plato. Sí, Ino podía comportarse como una colegiala cuando se lo proponía. Tenía que madurar o iba a acabar lastimada, o –más probable- lastimando a alguien.

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La primavera era su época del año preferida: se abrían los capullos de sus flores preferidas, el aire cargaba ese olor dulzón y fresco, el sol radiaba y el temperatura era excelente. Los estudiantes aprovechaban del buen clima y pasaban sus horas libres en las áreas verdes de la universidad.

El lugar preferido de Ino era la colina detrás del edificio del departamento de Psicología. Era un lugar poco concurrido, lo que lo hacía pacífico, y estaba rodeado de arboles que daban una buena sombra. Ino acomodó su manta de picnic sobre el césped y se sentó sobre ella. Había preparado limonada y galletas para Naruto, que debía estar por llegar en cualquier momento.

Le había mentido acerca de por qué no pudo llegar a Café Konoha, y este mini picnic era su manera de compensárselo. Bueno eso era lo que le había dicho, pero en realidad era parte de su nuevo plan para terminar con él.

Sintió su presencia detrás suyo y se tensó, todavía estaba muy molesta por lo de Hinata, pero debía pretender que todo estaba bien. Naruto se sentó detrás de ella, abrazándola por la cintura. Ino vestía shorts de cintura alta y un crop top, por lo que su estómago estaba descubierto, y la piel se le erizó cuando las fuertes manos de Naruto se posaron sobre éste. Naruto le besó la base del cuello, lo cual no ayudó para nada a calmar esa extraña sensación en su bajo vientre.

–Te extrañé – casi gruñó este en su oído. Joder, eso había sido demasiado sexy. ¡Cálmate Ino!

–Yo también – se apretó más contra su dorso, consciente de que su trasero rozaba esa zona de él. Dos pueden jugar este juego, Uzumaki. Hora de cambiar estrategia. Sacó su teléfono y abrió la aplicación de Instagram. –Di cheese.

El selfie que acababa de tomar había quedado tan lindo. Le gustaba lo delicada que se veía envuelta en los brazos de Naruto, el contraste de su cabello rubio platino con el rubio mantequilla de él, las amplias sonrisas de ambos, los brillantes ojos celestes de él y los aguamarina de ella… Sakura tenía razón, se veían adorables juntos.

Ignoró este pensamiento y rápidamente tecleó el caption de la foto, agregando varios hashtags.

–¿Qué es naruino? –preguntó Naruto con curiosidad.

–Nuestros nombres juntos – explicó – es lo que hacen los famosos cuando son pareja.

Crear un 'nombre de pareja': listo.

–¿Podría ser inonaru? ¿O narino? ¿O inaru? – Ino clikeó el botón para subir la foto.

–No, naruino suena mejor.

–Ok, naruino será – concedió él – no importa cual sea nuestro nombre, me gusta que seamos pareja – le besó el cuello de nuevo. Su celular comenzó a vibrar con notificaciones. –Y al parecer somos famosos.

–No, lo que pasa es que tengo muchos seguidores – excusó ella, pero Naruto tenía razón. Al parecer la mitad del campus eran fans de su relación. –Ten prueba una de mis galletas.

Mientras Naruto se deleitaba con los dulces bocadillos, ella aprovechó para poner en marcha su segunda parte del plan, la cual involucraba el uso de otra aplicación de su teléfono.

–¿Qué es eso? – preguntó Naruto después de tomar un trago de limonada.

–Es una app llamada Pinterest, sirve para guardar ideas. Salvas 'pines' en tu muro. Los pines pueden ser de recetas, manualidades, moda. Pero estos son mis favoritos – hizo click en uno de los paneles de su perfil titulado 'Boda de Naruto e Ino'. Naruto se atragantó con una de las galletas, y ella sonrió satisfecha. –Aquí tengo todo planeado para nuestra boda, zorrito.

Deslizó su dedo sobre la pantalla dejando ver fotos de pasteles de boda, tuxedos para el novio, centros de mesa, paletas de colores para la decoración, para resumir cuentas: la pesadilla de todo hombre.

Enseñarle tu plan de bodas en Pinterest: listo.

Naruto movió una de sus manos a la pantalla del celular y tocó uno de los pines de vestido de novias que tenía guardado.

–Creo que te verías muy bien en éste – se refería a un vestido de corte sirena: el cuerpo del vestido estaba decorado de encaje y sutil pedrería y terminaba en una cola de organza de seda. Bellísimo.

–Es mi favorito, pero a papi le daría un infarto sí escojo algo así.

–¿Por los hombros descubiertos? Tú usas ropa más reveladora que eso.

–No, porque es color rosado.

–¿Rosado? Parece como crema– refutó él. Ino bufó, ¿por qué los hombres nunca sabían de colores? – ¿Qué tiene que sea rosa?

–No es rosado fuerte, es una tonalidad llamada blush. Es bastante sutil, pero no es blanco. Blanco es el color tradicional, significa pureza. Sí uso un vestido rosa pensarán que no llegué virgen al matrimonio.

–Entonces déjame darte un motivo para poder usarlo – susurró el sugestivamente, apegándose más a ella. Ino no tenía idea de cómo Naruto sabía que ella era virgen, pero estaba muy distraída como para preguntarle ya que sus manos subían por debajo de su crop top. Acarició su estómago, sus costillas, y estaban apunto de posarse sobre su pecho cuando ella recordó que estaban en un lugar público.

–¡Naruto! – protestó, agarrando sus manos con firmeza y despegándolas de su cuerpo. –Alguien podría vernos.

–Entonces vamos a tu cuarto – ¿qué le decía? Apenas llevaban un mes saliendo. Sabía que las relaciones en la universidad eran rápidas, la mayoría de las personas lo hacían hasta en la primera cita. Pero ella no se sentía preparada aún. Quizás sí ya se hubiese acostado con alguien no le importaría tanto, pero era su primera vez… además, ¿no se suponía que iba a terminar con él?, ¡Ni siquiera debía estar considerando darle su virginidad!

–¿Por qué no vas al cuarto de Hinata? – oh, maldición. Se le acababa de salir el monstruo de los celos.

–¿Hinata? – Naruto pareció estar pensando fuertemente – Nos viste ayer en el café.

–Sí, ¿no lo vas a negar?. Entonces me voy, esto se acabó. – se separó de él, lista para ponerse de pie pero él la agarró por la muñeca y la giró hacia él.

–¿Estás celosa? – preguntó con una sonrisa. Ella sintió como le hervía la sangre, ¡¿qué le causaba tanta gracia?!

–No – contestó virando la cabeza para no verlo –Pero no seré la cornuda hazme reír del campus.

–No pasa nada entre ella y yo – habló con sinceridad –Sólo hablábamos de Sasuke.

¿De Sasuke?, o sea que seguían juntos. Pero…él la había invitado a salir ayer. En cuestión de segundos Sasuke se convirtió en la menor de sus prioridades cuando Naruto la empezó a besar. De alguna manera la había empujado sobre la manta, y la tenía acorralada con su cuerpo.

–Entonces, ¿vamos a tu cuarto? – preguntó cuando se separaron por aire.

La idea todavía la ponía nerviosa. Su cuerpo lo quería, pero su mente le gritaba que esperara, que no estaba lista. Entonces le llegó una asombrosa idea.

Se liberó de la prisión y nuevamente buscó algo en su celular. Esta era la parte tres de su plan, y encajaba de maravilla con la situación en manos.

Haciendo uso de la foto que se habían tomado treinta minutos atrás, utilizó la aplicación que había descargado solo para esta ocasión.

–¿Estás listo para esto? – le enseñó el producto reflejado en su pantalla. Naruto abrió los ojos como platos. –Porque sí no lo estás, entonces no deberíamos acostarnos aún.

–¿Be…bebes? – tartamudeó al ver la foto de un niño y una niña que se parecían mucho a Ino y a él.

–Sí, esta app une nuestras caras… ¡así es como nuestros futuros hijos se verán!

Mostrarle cómo se verían sus bebés: listo.

–Me has matado las ganas – comentó con la cabeza gacha – pero al menos tendremos hijos bonitos.

–¿Eh? – ella no había visto la foto, pero cuando echó un vistazo a la pantalla no pudo reprimir el 'aww' que escapó sus labios. ¡Demonios, eran lindos! Tenían su nariz, y los ojos azules de Naruto, y su cabello era de un rubio más suave que el de Naruto pero más oscuro que el de ella…Apagó el teléfono. Era obvio que no la estaba ayudando en lo absoluto.

Se le estaban acabando las ideas para alejarlo de ella. Aunque ahora que sabía que no le estaba siendo infiel, no habían motivos para terminar y la motivación era mínima ya que le gustaba mucho. Pero existía la excepción de la probable cita con Sasuke, la cual se podía ver afectada por el factor Hinata ya que estos seguían juntos. Pero él le había hablado, eso tenía que significar algo, ¿no?.


¡Fue divertido escribir a Ino siendo súper irracional por los celos!

y a qué se deberá el repentino interés de Sasuke si todavía está con Hinata. Los dejaré en la intriga. Muajajaja.

Hablando de parejas famosas, que el Bennifer (Ben Affleck + Jennifer Garner) haya terminado todavía me duele.

Aún no tengo nombre para el siguiente capítulo, pero puede que sea el último o penúltimo :O ¿llegarán Naruto e Ino a tercera base en el siguiente? Quizás, quizás, quizás. ¡No lo sé aún! ¿Qué opinan? Pero es un fic rated K, así que sí algo fuese a pasar no esperen nada perv ;)

¡Espero que hayan disfrutado!

Gracias a Tem, citlali Uchiha, Fairy Tail no kyubi, AnzuUchiha, Juvia, ErickSmoke91, Guest, Eri y una chica del DS. ¡Sus reviews me animan un montón!

¡Hasta la próxima!