Capítulo 3

Ojos negros

-Ya casi terminamos.-Informó Milk, llevando la última prenda hacia la maleta.-Bulma, Bulma ¿me estas escuchando?.-Le preguntó sacudiéndola levemente.

Disculpa Milk.-Habló Bulma apenada por no prestarle la suficiente atención.-Ya sabes todo los problemas que tengo en la cabeza, se me hace casi imposible no perderme en mis pensamientos, pero ya veras que con estas vacaciones que tenemos pensado regalarnos, intentaremos olvidar nuestras penas, solo no olvides que hay que ponerle empeño, no servirá de nada si no nos esforzamos.-La peliazul llevó disimuladamente su mano hacia sus azules ojos para limpiar las lágrimas que se le escaparon sin darse cuenta.

Milk bajó su mirada y cerró la maleta, no quería que Bulma la viera directamente a los ojos, los tenía tan hinchados, enrojecidos y sin ningún brillo de felicidad, lo que menos deseaba era inspirar pena, aparte que hacía poco que ellas dos habían entablado una relación mas cercana, aún recordaba claramente que en el pasado se tildaban de viejas anticuadas y mas cosas. Sonriendo a fuerzas le respondió.-Lo haré Bulma, intentare superar esto por mí y por mi hijo.-

-No te arrepentirás, pasaremos las mejores vacaciones que te puedas imaginar.-La peliazul sabía que con esa tristeza no solamente estaba haciéndose daño Milk, sino también a Gohan, por lo que ella había oído hablar de los guerreros Z el niño se sintió destrozado al ver como su padre se autodestruyó junto a Cell, estaba tan segura que el chico guardaba un sentimiento de culpa en lo mas profundo de su corazón, sería difícil quitarlo, pero confiaba en que Pikoro pudiera, después de todo, esos dos se entendían muy bien y él sería un factor importante en el futuro del hijo de Goku.

-Aún no le hemos dicho nada a Gohan.-Interrumpió Milk notando inmediatamente a su amiga muy pensativa.

-Tendremos que decirle, seguramente se pondrá muy feliz.-

Atrás de la puerta, Gohan había escuchado la conversación sin querer, él había venido a informarle a su madre de sus nuevos progresos en sus estudios, se había esforzado tanto en ellos, para hacer feliz a su madre con esos pequeños detalles, en gran parte se sentía culpable de cada lagrima derramada. "Si no hubiera sido tan confiado papá aún estaría en casa. Perdóname mamá." Gohan giró sobre sus talones hacia su habitación, sabía que a su madre le disgustaría verlo atrás de la puerta.

Bulma había visto al hijo de Milk de reojo, pero supo que no sería muy buena idea delatar su presencia.-Si gustas yo le diré a Gohan la buena noticia.-

Milk observó a Bulma bastante curiosa.-¿Crees que le de gusto?.-Le preguntó imaginando que quizás a Gohan le afectaría su partida.

-Claro, recuerda que Pikoro es su único amigo y se sentirán a gusto al recordar aquellos tiempos en que entrenaron juntos.-

La mujer de cabello azabache frunció el ceño, había intentado olvidar esa parte de su vida en donde la soledad absoluta fue su única amiga.-Ni me lo recuerdes.- Se cruzó de brazos.-Mi hijo era un niño y Pikoro lo alejó de mi lado sin ver eso, además lo expuso al peligro con tan solo cuatro años de edad.-

Bulma sonrió forzadamente, entendía a Milk ahora mas que nunca, ya que también era madre de un pequeño niño y por mas que lleve sangre saiyajin, no dejaba de serlo.-Te doy toda la razón Milk, si me hubieran alejado de mi Trunks, creo que guardaría mucho recelo con esa persona, pero no olvides el aprecio que tu hijo le tiene.-

Milk sabía que Bulma decía algo muy evidente.-Es verdad, además al pequeño le hace falta distraerse.-

Varios minutos después, ya habían hablado con Gohan, este reaccionó tal cual como Bulma lo había imaginado, con nada mejor que una radiante sonrisa

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Bulma pilotaba su vehículo, bastante satisfecha con su poder de convencimiento, sabía que estaba en deuda con su amigo Goku, por todas las veces en que estuvo protegiéndola de los peligros que ocurrían mientras ambos estaban buscando las dichosas esferas del dragón, para pedir el deseo mas superficial que se le hubiera podido meter en la cabeza. La mujer medio se sonrojó al recordar aquellos tiempos tan emotivos, su primer novio y sus verdaderos amigos. El niño de cabellera alborotada la rescató de una peligrosa soledad y no solo eso, también pudo conocer el amor junto a Vegeta, claro está, de la manera menos esperada¿Quien diría que ella se enamoraría de un hombre semejante a un témpano de hielo?, pero en la cama es similar a un volcán en erupción." Bulma se contestó sus pensamientos y rió pícaramente al recordar su sesión de sexo de la noche anterior.

Las dos mujeres no habían entablado ninguna conversación, apenas unas cuantas preguntas y respuestas salían de sus bocas y eran contestadas por la viuda con un sí o un no bastante cortante, cosa que hacía desesperar a Bulma e involuntariamente retomaba la charla con su mente.

"¿Cómo se tomará Vegeta la noticia de que Milk vendrá a vivir a nuestra casa?."Realmente no se esperaba llevarla, pero al verla en ese estado, sintió que era propio de ella ayudarla."Espero que bien, no creo que le moleste, si sólo anda metido en sus pensamientos y bastante distante de todo lo que ocurre a su alrededor, estoy segura de que su presencia le será totalmente indiferente."

-Ya llegamos, en unos segundos estamos descendiendo.-

Milk sonrió y miró la corporación Cápsula desde la nave.- Cada que veo tu casa me es imposible no sorprenderme, me parece increíble que sea tan grande.-

-Ah... lo es, pero créeme que a veces es desesperante, porque solo somos mis padres, Vegeta, Trunks y yo para tremenda casa.-Bulma la miró con complicidad dándole a entender de que su presencia era muy bien deseada, volviendo su vista hacia adelante y tomando los controles para aterrizar, mencionó.-Mis padres y yo estaremos muy felices de tenerte como huésped.-

La nave comenzó a aterrizar despacio y cuando por fin tocó tierra firme, Bulma presionó un botón que habría las puertas de la nave automáticamente. Las dos mujeres bajaron del vehículo y sus zapatos tocaron el verde césped que crecía lleno de vida en los jardines de semejante mansión.

El viento desordeno un poco el cabello de Bulma, haciendo que esta se lo tome enseguida.-Tenemos que bajar la maleta.-Le habló la peliazul a su visita, debido a que la veía muy interesada en las flores que crecían en los alrededores.

-Oh si, ya casi lo olvidaba...-Milk tomó la maleta y con ayuda de su amiga la fueron arrastrando hasta la casa. Al abrirse la puerta, la viuda no pudo dejar de notar que todos los muebles y otras cosas habían sido renovados, ya no era la misma casa que visitó cuando despidió a Bulma, Krillin y Gohan en la nave espacial que tenía como destino el planeta de Pikoro, ya hace 5 años atrás. Después de todo, era bastante obvio que no estuviera idéntica, ellos eran millonarios y podían darse ese lujo cuando quisieran

-¿Te gusta la remodelación?.-Le preguntó Bulma al ver que Milk estaba deleitada.

-Si, todo esta muy hermoso.-En eso, la joven pelinegra alzó su vista hacia la parte de arriba, porque sintió una presencia escalofriante que atrajo su atención completamente.

Sus ojos negros chocaron con la mirada fría y calculadora del príncipe saiyajin, ambos se miraron fijamente no creyendo lo que veían.

Bulma se dio cuenta enseguida e imaginó lo que los dos estuvieron pensando en ese corto lapso de tiempo. "Seguro Vegeta no cree lo que esta viendo, le ha de parecer muy raro verla junto a mi y no lo culpo, jamás tuvimos alguna relación de amistad, al menos hasta ahora..." -¿Vegeta, has visto a mis padres?.-Bulma formuló la primera pregunta para hacer que Vegeta deje de mirar de esa manera tan entrometida. "Nunca se sabe lo que este hombre pueda decir, es un grosero y no quiero que salga con sus palabras tan crueles."

La heredera de la corporación Capsula vio muy sorprendida que su pareja en vez de reaccionar como "normalmente lo hacía" cambio radicalmente su actitud. El saiya fue bajando las escaleras muy despacio y les lanzaba de vez en cuando una mirada a Milk y a ella como preguntándose ¿que hacen estas dos juntas?.

-Tus padres se fueron.-Vegeta se paró en frente de Bulma y la miró a los ojos.

Ahora si que Bulma comenzó a angustiarse excesivamente, debido a que él se digno a contestarle, cuando siempre le respondía con un: ¿me ves cara de mensajero¿acaso crees que me importa¿y yo que sé? o simplemente el acostumbrado silencio..

-Ve..Ve..Vegeta...¿estas..bien?.-Ella no pudo disimular su asombro, cosa que molestó al príncipe, haciendo que se retire lejos de ella y de la visita, no sin antes lanzar una mueca de desprecio a ambas.

"Uf, tiene una presencia bastante negativa." Pensó algo nerviosa Milk. "No puedo sentir el Ki ni nada de eso, pero este hombre tiene un aura bastante pesada, no se como Bulma puede dormir con él en la misma cama.-La joven de cabellos azabaches dio un pequeño vistazo a la dueña de casa.

"¿Será que ha recaído aún más en ese estado depresivo?" La científica agachó su cabeza no pudiendo evitar sentirse un poco recaída ante tal comportamiento, lo que fue captado inmediatamente por Milk.-¿Donde esta Trunks? quiero verlo, no lo he visto desde hace mucho.-Sonrió la madre de Gohan como que si nada hubiera presenciado.

-Si, es verdad, debe estar arriba, se me hace tan raro que mis padres lo hayan dejado solo.-Se cuestionó Bulma ante tal actitud. "Al parecer no es sólo Vegeta el extraño"

Las dos mujeres subieron las escaleras hasta la planta de arriba, en donde se encontraban todas las habitaciones de la casa.-Aquí esta el cuarto de Trunks y la que está del lado izquierdo será la tuya.-Bulma presionó unos botones y la puerta se abrió, entraron con cuidado, mientras observaban al pequeño niño en su cuna, durmiendo placidamente.

-Está tan lindo.-Comentó Milk muy despacio.

-Si.-Bulma miró con ternura a su pequeño, sería tan fuerte cuando creciera y se parecería en el aspecto físico a su padre.-Será muy guapo.-

Las féminas soltaron una pequeña risita. Salieron de la habitación y una vez afuera, la madre de Trunks observó su reloj de mano.-Ya es la hora de la cena, hay que darnos prisa para llegar puntuales.-

En la planta baja, apenas entrando al comedor, la peliazul vio que Vegeta estaba sentado en la mesa, comiendo muy despacio su porción de pollo. "¿Otra vez?, ahora si me estoy desesperando, él jamás bajaba a cenar cuando había una visita y mucho menos, si fuera alguien relacionado con Goku."

-Toma asiento Milk.-Bulma se sentó sin cuestionar nada y la pelinegra imitó esa actitud.

Todo estaba callado, la cena se estaba volviendo un poco incómoda, gracias a la mirada de Vegeta sobre la visita. "¿Que tanto me mira este hombre?, creo que no fue una muy buena idea venir aquí."

El príncipe mientras tanto seguía comiendo lentamente su comida, había perdido el apetito desde ese maldito enfrentamiento con Cell. "Vaya, jamás me imagine que Bulma se hiciera amiga de la mujer de kakarotto. Si tanto quisiera ayudarme a salir de este estado, debería no recordarme al maldito insecto en todo momento, es exasperante y para colmo sus actitudes de mejorar nuestra relación familiar, son lo que mas me fastidian. Por cierto, Se me hace tan ilógico que un gusano como ese soldado de clase baja haya tenido mujer, es tan estúpido que no sabe ni donde esta parado o quizás nos hace creer eso a nosotros, para que subestimemos su asqueroso cerebro."

Al terminar la cena Vegeta se levantó sin decir una palabra y se marchó lejos de todos.

"Lo hizo otra vez.." Bulma cerró los ojos resignada. "Al parecer esta será otra noche muy larga.".-¿Te parece si vamos a la sala a planificar lo que haremos en estos días que estarás aquí? .-

Milk asintió y se desplazaron hasta la sala. Las horas pasaron muy de prisa, habían estado hablando por mucho rato y el reloj de media noche comenzó a tocar su melodía.-Creo que es hora de dormir.-Milk comentó tapándose la boca debido al bostezo.

-Jeje, no es muy tarde, bueno al menos para mí.- Sonrió la dueña de casa.-¿Te acompaño a tu habitación?.-

-Oh... no te preocupes, se donde esta mi habitación, ya me la habías enseñado antes ¿lo recuerdas?.-

-Muy bien, entonces nos veremos mañana.-

Milk se levantó y despidió a su amiga con un beso en la mejilla.-Buenas noches.-

-Buenas noches.-Y así Bulma vio como se alejaba, hasta que la perdió de vista completamente.-Ahora me tocará visitar a ese saiyajin.-Ella se tocó levemente sus labios recordando los besos salvajes que él le daba. Le encantaba tenerlo así de apasionado todas las noches ya que parecía el mismo hombre del cual ella se enamoró, pero había preferido dejar de ilusionarse, porque cada mañana se daba cuenta de que estaba en un error.

Después de unos instantes, la científica subió inmediatamente a su habitación, encontrándose al saiya acostado sobre la cama, totalmente desnudo. Ella no hizo ninguna pregunta, bastó la mirada de su príncipe llena de lujuria y deseo, para que inmediatamente se empiece a bajar el cierre del vestido.

En el otro cuarto, Milk se encontraba en pijama y a lo que intentó cerrar sus ojos para dormir, empezó a escuchar unos ruidos bastante especiales, que hicieron desaparecer su sueño de golpe.

- Mujerrrr...ARRRRRRRRRGH..Muévete..mas...abre...mas..las..piernas.-La cabecera de la cama al parecer se estaba golpeando contra la pared con bastante frecuencia, por ratos se hacían mas fuerte los movimientos conforme iban aumentando los gemidos.

El sonido de la cama no dejaba a Milk pensar en otra cosa mas que en sexo. La situación la ponía estresada, justo el día de ayer había tenido ganas de hacerlo y terminó realizando algo asqueroso e indebido, pero ¿que podía hacer para calmar esos instintos tan bajos? Milk se aferró con fuerza a la cama mientras que sentía su corazón palpitar salvajemente, su vagina también lo hacía, el interior que cargaba estaba completamente mojado y la mente de la viuda estaba pensando cosas horrendas referente al sexo, tenía tantas ganas de ser penetrada que podría hacerlo inclusive con cualquiera ...

-Ohh.-Comenzó a suspirar y a bajar su mano otra vez hasta su zona íntima, acariciando apenas el calzón.-No, no debo hacerlo, pero..pero..quiero..sentir placer.-La pelinegra se mordía los labios y cubría su cara con la almohada.

Los gemidos continuaban a pesar de que un teléfono celular estuviera timbrando con mucha insistencia, pero repentinamente dejó de hacerlo y los gritos de placer cesaron.

La joven de ojos oscuros comenzó a tranquilizarse también, pero no dejaba de sentir su cuerpo caliente al igual que su mente hasta que escuchó que alguien tocaba su puerta con mucha urgencia.

Paf, paf paf.-Milk, abre la puerta por favor.-La voz de la peliazul estaba entrecortada y la huésped se levanto enseguida, después de todo no se iba a notar cuan excitada estaba ¿o si?. Arregló sus cabellos desordenados, acomodó mejor su pijama y abrió la puerta.

-¿Que sucede Bulma?.-Preguntó ella sin dar signos de sospecha alguna.

-Me..ha llamado mi madre.-Bulma hizo una breve pausa.-Dice que se fueron a otra ciudad de paseo por su aniversario.-Tragó saliva y siguió hablando.-Mi padre se sintió mal de repente, casi no podía respirar y se lo han llevado a una clínica..-Milk quedó boquiabierta ante tan horrenda noticia.-Mi madre está sola allá y me pidió que vaya lo antes posible para acompañarla..tendré que irme¿podrías cuidar a Trunks?.-

-Por supuesto Bulma, ve tranquila, no te preocupes por él.-

-Gracias, que bueno que estas aquí, siento que esto aya suce..-

-Shhhh.-La pelinegra puso los dedos en los labios de Bulma.-Será mejor que no pierdas el tiempo y te des prisa, no te preocupes por el niño.

-Te lo agradezco tanto Milk.-La mamá de Trunks antes de soltar mas lágrimas fue corriendo hacia su habitación y Milk entró a la suya, escuchando solamente el cerrar de la puerta.

-Ojalá que no pase a mayores.-

Dentro de la habitación de Bulma, Vegeta veía como su mujer sacaba ropa de su closet y se vestía rápidamente. "Si así se vistiera todos los días.." El príncipe sonrió ante tal pensamiento, realmente le importara poco lo que le sucediera a los padres de su mujer.

-Vegeta, me voy..mis padres me necesitan...-Bulma dio media vuelta y cerró la puerta.

El saiya se recostó mejor sobre la almohada y respiro hondamente.-No me hace gracia tener que quedarme con la tonta esposa de kakarotto y que ni piense en que le daré importancia o algún trato en especial por ser visita de la mujer, para mi no pasa de ser igual que la nada, maldición, Bulma me dejó insatisfecho.." De repente sintió que el Ki de Bulma se alejaba cada vez mas, dando indicios de que ya se había marchado de la corporación capsula.-Ya se largó.-En eso, mientras Vegeta se viraba y cambiaba de posición para poder dormir, comenzó a escuchar que alguien se estaba duchando, poco a poco comenzó a abrir los ojos.-Esa neurótica se esta bañando ¿que acaso no lo hizo antes de venir y se le ocurre hacerlo a estas horas?.-Vegeta gruñó ante esa situación.-Y para colmo dejó la luz del corredor encendida y esa claridad entra a través del cristal que esta encima de mi puerta, solo a Bulma se le ocurre mandar a hacer esos adefesios que ella considera diseños.-El príncipe se levantó muy enojado, abrió la puerta y dio unos cuantos pasos para intentar apagar el interruptor de la luz. Antes de llegar a su destino, notó que la puerta del baño estaba abierta, causando que sus ojos se abran completamente, poco a poco se deslizó hacia el marco. "¿Que tendrá en la cabeza? y ¿para que dejó la puerta abierta?.-El príncipe sonrió, sus ojos fueron buscando a la persona que estaba ocupando ese lugar, mientras que su mirada reflejaba la mayor prevención.

Vegeta discretamente se fue asomando hasta lograr visualizar la silueta de la mujer. "Vaya, tiene un cuerpo apetecible". Sonrió nuevamente. "Esas ropas tan feas que usa a diario no la deja ver para nada agraciada". Sus cejas se hicieron para arriba al escuchar unos pequeños gemidos.-Esto no me lo pierdo.-Murmuró el saiya entrando cautelosamente al enorme baño y situándose atrás de la estantería de toallas. "Desde aquí podré verla mejor" El príncipe se relamió los labios y su sonrisa aumentó al escuchar nuevamente los gemidos, pero mucho mas intensos conforme ella acercaba la ducha hacia su feminidad.

"Al parecer se esta estimulando con el agua tibia." Vegeta puso mas atención a la sombra y maldijo al ver que no podía observar a la presa con total nitidez. La cortina era casi transparente y tenía unos dibujos de hojas marchitas. "Ese cabello negro...tan largo...le hace parecer casi a una mujer saiyajin...¿pero qué estoy diciendo? esa hembra no tiene ni punto de comparación con nadie de mi raza.." El saiya se auto castigó por tener esos pensamientos tan ridículos. "Solo me atrae por el hecho de ser hembra y nada mas, aparte que Bulma me dejó con ganas de seguir fornicando.

Milk se dio vuelta y ahora se podía apreciar sus glúteos por la cortina. "Me da la impresión de que dejó la puerta abierta a propósito, aunque lo dudo mucho con esa forma de ser tan peculiar que tiene ¿o se hace la recatada?. Quizás en algún momento pueda ver que tan cohibida es..." El príncipe sintió como su pene empezaba a erectarse, no esperaba menos de su miembro, además cualquiera se sentiría muy excitado al estar dentro de un baño ocupado y mas encima con una mujer bastante caliente como aquella, aparte el ambiente peligroso lo hacía estimular aún mas, tanto que le fue imposible resistirse a una masturbación. Rápidamente atrapo su sexo con la palma de su mano y soltó un suspiró casi inaudible al sentir ese contacto. Muy despacio comenzó a darle movimiento y conforme iba sintiéndose mas "emocionado" aumentaba la rapidez, haciendo que su cuerpo llegara casi al orgasmo y que los gemidos fueran bastante difíciles de ocultar, pero no solo él estaba así, Milk también lo estaba y eso lo ponía a cien. "Maldición..debo salir de aquí, antes que ocurra algo no muy bueno." Vegeta lanzó una última mirada hacia la ducha y salió sigilosamente hasta que escuchó decir

-Vegeta...mmm...-

"¿Pero que demonios? el saiyajin giró su cabeza inmediatamente.-¿Acaso dijo mi nombre?¿está imaginándose que yo estoy teniendo sexo con ella?..Eso si que no me lo esperaba, voy a descubrir si realmente me desea, no será hoy, pero si será mañana, la haré caer en un juego provocativo, del cual no podrá escabullirse por mas que se esfuerce, nadie mejor que yo para esa tarea de seducción, después de todo ¿quien se me puede resistir ante una propuesta indecente?..NI Bulma lo hizo y eso que aún andaba de novia con el insecto de Yamcha. Vegeta sonrió siniestramente al encerrarse en su habitación.- Creo que sería una excelente idea, no solo la disfrutaría, sino también.. me vengaría de la humillación que me hizo pasar el imbécil de kakarotto y nada mejor que acostándome con su hembra, me encargaré de que ese bastardo se sienta humillado, tal cual como me hizo sentir a mí muchas veces. No tenía pensado desquitarme de esa manera, pero no tengo nada mas a mi alcance y mi odio aumenta cada día mas. Además, se me hará muy divertido descubrir que tan inocente era kakarotto en la cama...

CONTINUARÁ...