CAPITULO 7
Sospechas
Milk, atendió al pequeño enseguida, lo encontró bastante desesperado y también un poco molesto porque necesitaba un cambio de pañal urgente desde hacía quizás mucho tiempo. Lo tomó en brazos y se dispuso a arrullarlo, dirigiéndose de inmediato al lugar donde Bulma guardaba sus pañales y ropa.
-Lo siento, de veras que lo siento...sólo es que no pude evitarlo.-Los ojos azules de Trunks miraban con curiosidad las pupilas de la mujer.-Tu padre tiene la culpa de provocarme esos deseos tan torcidos.-Le quitó el pañal y limpió con delicadeza la nalguita del niño.-Ya casi está listo.- Susurró.-Has sido un niño muy bueno.
La sonrisa de Trunks no tardó en aparecer, como dando a entender que estaba agradecido por la atención y la compañía, porque desde que se fue su madre y abuelos, la mayoría del tiempo la pasaba solo y viendo las cuatro paredes de su habitación, sin tener siquiera algún beso de despedida antes de dormir.
-Sabes Trunks...-Cerró los ojos y suspiró recordando las manos de Vegeta recorrer su espalda.-Pronto dejaré de estar aquí..en tu casa y no te preocupes, nada cambiará en tu entorno familiar, tus padres seguirán juntos y crecerás fuerte, sano y feliz.-No pudo evitar decir estas palabras mientras alzaba al pequeño y le sacaba fuertes risotadas.-No sabes lo afortunado que eres..pero pronto lo sabrás.-Milk comenzó a sentir tristeza al recordar que su familia estaba incompleta, no pudiendo aguantar mas, dejó que sus ojos se pusieran vidriosos.
Luego de algunas horas, Vegeta se despertó, había dormido mucho desde que fornicó con esa mujer tan fogosa. Estiró sus brazos y piernas, mientras que con dificultad intentaba incorporarse. Se sentía muy relajado, tanto que le parecía una experiencia irreal ya que hace unos días atrás, por más que se esforzaba en borrar aquella escena tan humillante y mantener la mente en blanco, no podía olvidar sus problemas, ni tampoco alcanzaba la ansiada paz interna. La sed de Venganza y odio hacía que le doliera incluso el pecho y tuviera fuertes dolores de estómago, debido a la preocupación por su título perdido de saiyajin sanguinario y por supuesto, no menos importante..el reconocimiento ante todos los demás de que el príncipe Vegeta era el más poderoso guerrero que el universo haya conocido. Estaba seguro de que nadie en ese planeta podría entenderlo, jamás comprenderían lo que significaba ser un saiyajin...porque ni siquiera ese asqueroso congénere suyo igualaría aquel honor y orgullo que él poseía
Arrugó su ceño y miró por todas partes buscando la presencia de la mujer, su estómago estaba crujiendo en señal de que quizás se había saltado el almuerzo. Miró hacia la ventana y pudo ver que estaba atardeciendo. Gruñó fastidiado al percatarse de que la miserable mujer de Kakarotto ni siquiera lo había llamado para comer ¿qué demonios tenía en la cabeza esa humana? Pensó en su interior. "Cree que solo va a recibir sexo de mi parte sin que yo reciba algo a cambio?." Se levantó rápidamente en busca de Milk, le iba a reclamar su ineficiencia y le diría unas cuantas palabras hirientes, ese era el precio que tendría que pagar ante tal incompetencia.
-Mujer, mujer ¿Donde demonios estás?.-La voz ronca de Vegeta hacia eco en la corporación cápsula. La cocina estaba vacía y no había rastro de ella, sólo del almuerzo que estaba protegido en envases plásticos. El príncipe miró su comida y se tranquilizó, lo más importante para él era eso, ya se encargaría después de poner en su lugar a la torpe de su esclava.
Milk escuchó movimiento en la cocina y ella había decidido ignorar los gritos de aquel hombre egocéntrico. Logró conseguir refugio en un lugar que al parecer era el ático de la casa, en donde guardaban las reliquias de la familia y las cosas que no usaban con frecuencia.
Estuvo recorriendo el lugar, observando cada detalle de allí, vio muchas diplomas y trofeos empolvados y tapados con alguna sábana blanca que ahora por el transcurso de los años lucia de un color gris. "Cuantas cosas hay aquí adentro y al parecer no le dan importancia a los reconocimientos que les han dado." La pelinegra veía con ilusión el lugar, pensando en que algún día le gustaría recibir los premios de Gohan en un futuro no muy lejano, y por supuesto, ya sabía que lo haría, también de que no dejaría de hablar de ellos por años y de colgarlos en las paredes de su casa, en un lugar especial en donde sería apreciado por todos.
¿Qué está pasando?.- La luz del lugar comenzaba a parpadear y a debilitarse.-¿Se irá a quemar?.-Se preguntó ella un tanto temerosa.
Milk avanzó con un poco de prisa para llegar a la salida y cuando menos se lo esperaba, la bombilla dejó de emanar luz.-No puede ser.-La viuda Son habló resignada.-Y yo que quería...esconderme aquí para..para no volver a..tener sexo con él, porque simplemente no puedo evitarlo cuando ese hombre se me acerca.-Se inclinó y palpó a su alrededor como si de un ciego se tratara, con la finalidad de encontrar alguna caja que le sirva de asiento mientras esperaba que él se aleje de por lo menos la cocina..
-Será mejor que permanezca aquí, no creo que haya insectos, el lugar se ve con polvo pero no hay telarañas.-Milk se abrazó con sus brazos y quedó pensando en el futuro de Gohan, intentando distraerse con alguna otra cosa y olvidar así que el saiyajin inconsciente de Vegeta la vuelva a buscar con fines sexuales.
Vegeta había terminado de almorzar y estaba parado justo debajo del ático.-"Que tonta es esta humana, cree que escondiéndose en ese lugar no la voy a encontrar".-El príncipe sonrió con maldad y decidió darse media vuelta para retirarse, pero en eso, algo lo hizo detenerse.-El ático es el único lugar en donde no hemos fornicado, aunque pensándolo bien...el laboratorio de Bulma sería otra opción.-El saiya no pudo evitar reírse con cautela y cerrar sus ojos para concentrarse en un nuevo ataque de seducción e imaginarse el ambiente de aquel lugar. Vegeta, de un salto logró bajar esa especie de escalones y se dispuso a subir, pero no de la manera humana, sino de la manera saiya.
La mujer de ojos azabaches se estremeció al sentir que alguien habia invadido su privacidad con fines bastante lógicos. Muy despacio y contando con su agilidad, se desplazó casi gateando por entre medio de las cajas, su visión se había acostumbrado a la oscuridad y tenía un poco mas de ventaja que Vegeta.
El saiya, dejó de levitar y colocó sus pies en el piso, caminó rápidamente hacia el lugar contrario de donde se hallaba Milk. "Que tonta es.." Avanzó mirando de un lado a otro como si estuviera buscándola con afán."Será mejor que empiece a jugar su juego" hizo a un lado algunas cosas y movía la cabeza en sentido de desaprobación, intentando hacerle creer a ella, que no la encontraba.
Por otra parte, la mujer estaba completamente nerviosa y se desplazaba con rapidez lejos de su amante."Rayos, ahora no me puedo escapar, no podré negarme a..hacerlo.. "Quizás sería bueno..enfrentarme a ese tipo e ignorarlo completamente, al menos por unos momentos, para que se desespere...jeje.- Cuando se estaba incorporando, no se fijó que había una especie de punta metálica que sobresalía de un trofeo mal tapado.-Ahhhh.-Gritó de dolor al sentir que su piel era cortada y que la sangre comenzaba a brotar de la herida.
La ceja de Vegeta se alzó y notó un bulto moviéndose, era cierto que sabía cada movimiento de ella, pero había dañado en parte la magia del escondite. Se aproximó dando largos y rápidos pasos hasta la mujer de Kakarotto y notó como ella se apretaba la pierna con fuerza y emitía algunos pequeños gemidos.
-¿Y ahora que torpeza cometiste, mujer?.-Vegeta le habló con un tono duro y amenazante, sin inmutarse por las muestras de dolor que Milk estaba dando.
Los ojos de ella miraron con enojo a los de él, pero sus miradas no se chocaron visiblemente.-Eres un..-El posible insulto de Milk se cortó por una pequeña luz que salió de la bombilla..dejando ver los negros ojos de ambos y también un enfrentamiento de miradas en donde ninguno de los dos quería ser perdedor.
-¿Por esa estupidez te quejas?.-Él había bajado la mirada, no porque se sintiera intimidado, sólo que quería ver con sus propios ojos, cual era el motivo que según a su juicio provocaba demasiado escándalo.
La madre de Gohan al ver que Vegeta miraba con mucha insistencia su herida se la cubrió, temiendo lo peor. "No debo provocar sus instintos asesinos". Observó sus manos blancas cubriendo el corte que se había provocado, notando que la sangre se escapaba de los espacios que había entre sus dedos.
Muy despacio giró su rostro hacia Vegeta y..se sorprendió al notar que ya no estaba parado en dicho lugar. Muy confundida busco a sus alrededores, tanto como derecha e izquierda y cuando ya se daba por vencida y mucho mas tranquila, notó los negros y fríos ojos del saiyajin, observándola esta vez, con una expresión bastante peculiar, si no se equivocaba, ese mirar pertenecía a un sujeto que era un...asesino y había encontrado a su víctima para alcanzar sus mas perversos fines.
-¿Qué...que..quieres?.-Las palabras de Milk salían con mucha indecisión de su boca, el corazón le latía salvajemente, todo su cuerpo le temblaba y los vellitos de sus brazos y piernas comenzaban a erizarse.-¿Que me quieres hacer?.-Le preguntó ella por impulso, tanto que se tapó su boca ya que temía que le fuera a decir algo que no quisiera escuchar.
Vegeta permanecía serio y sin ningún tipo de reacciones torpes. "Me tiene miedo...lo puedo sentir." Se acercó a Milk de manera en que solo los separaba unos centímetros de distancia y ambos podían percibir el aliento caliente del otro.-¿Tienes miedo?.-Le preguntó con un tono helado, lleno de maldad y seguridad, estaba cumpliendo todos los pasos de intimidación hacia su víctima y le era imposible no evitar sentir gusto en hacerlo..Le encantaba el miedo, la confusión de su pequeña esclava intentando cubrir su cabeza con sus manos.-Sabes que tú podrás ser una mas de las que...-El príncipe no terminó su frase porque Milk salió corriendo a toda prisa, buscando la salida a como de lugar.
El ex mercenario comenzó a reír fuertemente y en toda la habitación se escucharon sus carcajadas.
La fémina intentaba empujar la puerta de la escalera hacia abajo y así poder huir de ese maniático que al parecer quería acabar con su vida. Los golpes que ella propinaba a la escalera no lograban hacer que esta descienda, al parecer había sido cerrada con tanta fuerza que un humano jamás podría lograrla abrir y eso quizás significaría su fin. Las lágrimas presas del miedo corrían por las mejillas firmes de la mujer madura.-No...no ...te...acer.-Sin intercambiar ninguna palabra con la hembra de su odiado rival, él le tapó la boca para que deje de hablar y la recostó en su hombro.-Shh...- Su mano comenzó a acariciar la pierna lastimada, logrando embarrarse con la sangre aún fresca y excitándose con el sólo olor que esta emanaba. Muy despacio y sin soltar a la pelinegra de su agarre le acomodó el cabello hacia otro lado y comenzó a lamer el lóbulo de la oreja derecha.-Este juego de escondite fue una idea muy tonta.- Vegeta soltó a Milk con rudeza, pero antes de que ella cayera hacia el suelo sostuvo su nuca y la depositó con sutileza en el piso.-¿Sólo querías provocar un ambiente?.- La luz comenzó a parpadear nuevamente dejando ver las dos personas situadas en una posición bastante comprometedora..
-No es lo que piensas.-Contestó Milk ya relajada al saber cuales habían sido las intenciones de Vegeta desde el principio, pero aún así, estaba algo irritada por hacerle ese tipo de "broma" tan pesada.-Yo...sólo quería evitar chocarme contigo una vez mas.
Estas palabras a Vegeta le parecieron indiferentes.-Porque no aguantas...el placer que te hago sentir y temes ser dependiente del sexo.-
La pelinegra cerró sus ojos y apretó sus dientes, sentía odio hacia su cuerpo y su mente por ser tan sumisa a la hora de tener a ese saiya en frente suyo, y ahora con los roces de sus cuerpos, indudablemente caería en la perdición, aquella que le hacía sentirse viva y una mujer bastante deseada, tal y como siempre quiso sentirse al lado de Goku. Milk abrió los ojos con indecisión para poder ver que nuevas ideas se le estarían pasando por la cabeza a ese hombre, pero la luz la traicionó, una vez mas había quedado completamente apagada y no podía visualizar nada, ya ni siquiera habían los pequeños instantes de una débil iluminación.
"Otra vez esta jugando conmigo." Milk sostuvo su pierna herida por unos momentos y se levantó ignorando el dolor. "Si quiere jugar conmigo, primero tendrá que seguir mis reglas".Muy segura de si misma, caminó de manera pausada y bastante sensual hasta la salida, sintiendo como cada paso suyo era vigilado por su amante. Su mano se dirigió hacia sus cabellos negros como la noche, con la única finalidad de dejarlos libres para así verse mas atractiva. Una vez sueltos, comenzó a peinarse con sus dedos para lograr ordenarlos y también para provocar a Vegeta, que aunque no lo veía, sentía que estaba cerca, después empezó a desabrochar la blusa de color rosa pálido que cargaba en esos instantes. Con mucha agilidad logró deshacerse del sostén que aprisionaba sus dos pechos erguidos y arrojó la blusa hacia otro lado del ático, no importando donde pudiera caer, por ahora solo le preocuparía pasarlo bien en los últimos días en donde dejaría llevarse por sus instintos mas bajos y salvajes, al lado de un hombre que solo deseaba lo mismo que ella.
Cuando terminó de desvestirse completamente, se movió de su lugar sin prisas y se acercó a unas cajas de tamaño considerable para subirse en ellas. La bombilla sorpresivamente dio un poco de luz y dejó ver a Vegeta justo en frente de ella, pero a diferencia de Milk, él se hallaba totalmente vestido y sin ningún gesto de excitación.
Ella entreabrió sus labios para dejar salir un gemido muy débil al notar que el príncipe saiyajin no era tan de piedra como pretendía aparentar. "Su cuerpo no puede fingir demencia." Ella sonrió triunfante y aprovechando que aún tenían la compañía de la iluminación artificial se acomodó mejor en las cajas y muy despacio abrió sus piernas de manera discreta, para que así su acompañante logre ver parte de su sexo. Ella se llenó de morbo al notar que Vegeta miraba con afán su vagina, podía notar e inclusive oler la lujuria que poseía en cada inhalación y expiración, cada sensación de pérdida de control no era solo de ella, estaba segura que de él también y que en el instante en que menos lo piense el saiyajin estaría allí, cabalgándola con deseo desenfrenado y con todo su potencial de macho ardiente en celo. Se relamió sus labios al recordar su semen caliente derramado en sus pechos y otras partes de su estilizado abdomen, su sexo palpitaba cada vez mas fuerte ansiando ser penetrada de una sola embestida, sin que ese hombre piense que la podría estar lastimando. "Ya casi caes en mis redes, te enseñaré que no solo tú sabes seducir." Sin importarle el respeto que debía de tener con su cuerpo según su educación y moral, condujo sus dedos a su clítoris con la finalidad de estimularlo, exactamente igual como lo hizo la primera vez en que descubrió lo gratificante que era la masturbación. Comenzó a gemir con mayor intensidad y a separar sus dedos de vez en cuando para mostrarle a Vegeta cuan mojada estaba.
El saiya no la perdía de vista, lo que mas le agradaba era ser espectador de una masturbación femenina. "Veo..veo que ahora se te ha hecho costumbre auto estimularte." Habló el expectador con una sonrisa llena de deseo y perversidad.
Ella no tomó las palabras del saiyajin de mala manera, al contrario, le excitó más que le diga eso, ya que así se daría cuenta que la recatada Milk también podría ser buena amante, solo necesitaba la práctica con un hombre que sepa dar una buena guerra en la cama. Siguió aumentando la intensidad de sus caricias hasta que sintió un aire caliente cerca de su zona íntima, descubriendo que se trataba de Vegeta, oliendo la secreción cristalina que de su cuerpo botaba.
-Al parecer necesitas ayuda...mujer.-
Milk en vez de contestarle dejó de masturbarse y cerró las piernas enseguida, recostándose boca arriba encima de las cajas que estaban colocadas uniformemente.-No lo sé, no creo que necesite ayuda, yo también tengo manos para darme placer.-Confesó ella moviendo su cabeza hacia otro lado y mirando hacia la nada, fingiendo una inútil indiferencia hacia el príncipe.
-OH si claro, seguro que tu mano supera todo lo que te introduzco.-Rió entre dientes y acarició el abdomen de ella, haciendo que ésta inconscientemente arquee su espalda y hunda su vientre al sentir las cálidas manos.
-Conmigo has descubierto el placer del sexo, nadie mas que yo podría derretirte con solo susurrarte al oído.-Vegeta se acercó hacia la nuca de ella y comenzó a respirar entrecortadamente, haciendo que la fémina cierre los ojos y se humedezca mas.-Sabes lo que quieres y no lo niegues, porque esta vez te la lameré hasta dejarte seca.-
Las sucias palabras del hombre hacían que ella no controle sus gemidos y salga en evidencia cuan excitada estaba.-Y tú también tendrás dentro de tus labios algo que no te será indiferente.-El acarició sus labios de arriba hacia bajo y masajeó parte de su cuero cabelludo para someterla a un descontrol total, él no era un ingenuo, supo desde el primer instante lo que deseaba Milk de él y también imaginaba que esta vez ella quería tener las riendas de la fornicación...pero ¿tendría ese honor?...si tan solo lo podría descontrolar completamente, tal como pocas hembras en su vida lo habían hecho, el dejaría ser dominado por puro juego.
Milk sin poder resistirse mas abrió las piernas, pero este las cerró completamente causando sorpresa en la viuda.-No seas tan descarada y abre las piernas cuando yo te lo ordene...esclava.-La lujuria de Vegeta se veía en sus límites y eso aumentaba el fuego de ambos. La agarró de las caderas y la alzó como si de un bebé se tratara. Sin soltarla, levitó hasta el techo del ático.-¿Que..que hacemos... aquí arriba?.-La pregunta de Milk se había llenado de temor y placer, el miedo a ser descubiertos o al peligro la enloquecía de sobremanera, muchas veces se imaginaba ser descubierta por Bulma en plenas sesiones de sexo.
-Lo haremos desde aquí y no quiero contradicciones.-Fueron las simples palabras del que ahora era el líder de la situación.-Prepárate porque te quiero boca abajo dándome el mejor sexo oral que puedas hacer.-Antes de cualquier objeción Milk ya se encontraba de cabeza y sus lisos cabellos caían producto de la gravedad hacia abajo. Por instinto e impulso se sostuvo de las piernas de Vegeta y comenzó a moverse un poco nerviosa y desesperada, esa posición era muy riesgosa.-Vegeta no creo que ...sea.-Un pequeño grito se escapó de sus labios al sentir la ruidosa succión de su rosado clítoris presos en los labios de aquel monumento masculino. Las manos delgadas y largas se dejaron de afirmar a las musculosas piernas del guerrero y cayeron flácidas al vació.-Ahhhh...ahhhh...ahhhh.-Milk solo podía gemir ante tal exploración de su intimidad y Vegeta movía su órgano masculino de arriba hacia bajo, dando una provocativa invitación y por supuesto recibir una devolución de placer.
Muy despacio agarró el miembro duro y erecto conduciéndolo sin prisa a sus finos labios y poco a poco comenzó a lamer la cabeza del sexo masculino, causando cosquilleos a Vegeta. Sin mas demora, introdujo el pene su boca, aprisionándolo en su totalidad y sin rozar los dientes para lograr exteriorizar la pérdida de control de ese macho tan orgulloso. Las succiones de ella se hacían mas rápidas y constantes y le daba sexo oral de una manera bastante particular debido a que no solo jugueteaba con el miembro de el, sino también con sus testículos.
La cabeza le comenzaba a doler, pero aguantó para seguir estimulando a su fugaz pareja. Para cuando ya se estaba volviendo molesto e incómodo el estar de cabeza, sin que ella le diga algo a Vegeta, este la puso lentamente de una manera vertical, para así observarse directamente a los ojos y ver lo complacidos que ambos estaban.
-Has hecho un trabajo regular...pero puede mejorar cuando..-Los labios de Vegeta hicieron contacto con los de Milk de una forma inesperada para el príncipe de los saiyajins. El beso que le daba la pelinegra lograba en él una lucha interna que solo daba origen a una sola pregunta rondando en su cabeza ¿era el dominante o el dominado por una aprendiz?.Desechó enseguida ese absurdo pensamiento y se dejó llevar por el momento.
Al finalizar el beso salvaje en donde ambos intentaron controlar la situación del poder, ninguno de los dos dio su brazo a torcer y Vegeta, preso del descontrol, de un movimiento ligero y bastante veloz abrió completamente las piernas de Milk y la penetró sin que ella se alistara a recibir el órgano sexual.
Cuando ya estuvo dentro de ella, los gemidos se hacían mas fuertes, conforme los movimientos rítmicos aumentaban la velocidad, sin mencionar que ambos daban lo mejor de sí para enloquecer a sus respectiva pareja y alcanzar el muy esperado orgasmo.
El sudor y la respiración agitada de Vegeta hizo que decidiera hacer algo diferente en la monótona rutina en donde solo fornicaban. La inmovilizó de las manos y de un momento a otro donde la velocidad jugó un papel fundamental en el acto sexual, la apegó en la pared dejando que solo sus caderas y las manos de ella sostuvieran su peso, luego, la bombilla de aquel lugar dejó de funcionar y quedaron en penumbras, sólo se escuchaba los gemidos de aquellos dos y una sombra con movimientos acelerados
Los gritos de Milk, eran mas fuertes y las embestidas se hicieron incontables hasta que el macho decidió transformarse en súper saiyajin, para así poder ver la cara de la excitada mujer. Para cuando acumuló energía, procuró hacerlo de la manera mas precavida posible, para no lastimar a la hembra, no porque le importe, sólo que no le interesaría disfrutarla por pocos minutos y después tener que dar explicaciones de la pérdida de una miserable vida ante Bulma.
Los cabellos dorados comenzaron a aparecer por sobre los negros, las cejas cambiaban de color y los ojos azabaches se tornaron verdes. El aura dorada apareció en cuestión de segundos, dando la iluminación que habían perdido cuando el ciclo de la bombilla había llegado a su fin. Milk se sostenía de los hombros del saiya y movía sus caderas con mas insistencia, no sólo a Vegeta le provocaba descontrol volverse súper saiyajin, a ella también porque ambos se volvían mas salvajes y constantes a la hora del coito.
Para ese instante, en donde el placer superaba la conciencia de aquellos dos.. un orgasmo mutuo llegó a los amantes, una liberación que no fue posible evitar por parte de Vegeta, debido a que la calentura se le había subido completamente a la cabeza y no midió las consecuencias...sintió venir su eyaculación, pero algo mas fuerte que él, logró evitar que saliera dentro del cuerpo femenino. El líquido preseminal comenzó a escaparse, luego el semen se había derramado dentro de ella logrando en Milk una sensación placentera al sentir el fluido caliente dentro de su cuerpo.
Al finalizar la actividad sexual, los dos cuerpos desnudos y sudados descendieron lentamente hasta llegar al lugar de donde hace unos 25 minutos aproximadamente comenzaron las insinuaciones del uno hacia el otro. Milk se apoyó en unas cajas para poder levantarse, se sentía agotada y casi sin aire, pero esa sensación de pérdida de control le fascinaba tanto que se dispuso a ofrecerle a Vegeta un segundo encuentro.
El príncipe aún seguía transformado, iluminando con su luz dorada el ático, sus ojos verdes miraban hacia otra parte, cosa que le hizo sorprender a Milk.-¿Que tanto ves? Se animó a preguntar la mujer que yacía desnuda entre medio de las cajas.-Pareciera como que si algo te preocupara.-Dijo una vez más al ver que él había ignorado su primera pregunta.
Vegeta muy despacio giró su cabeza hacia la mujer de Kakarotto y con una mirada llena de burla le respondió.-Si quieres salir ilesa de esta casa será mejor que te vayas vistiendo y quitando el sudor de encima.-
La pelinegra muy asombrada le habló de forma indiferente.-¿Ahora amenazas con matarme?.-Miró hacia el techo intentando evitar una sonrisa.
El príncipe se cruzó de brazos y disminuyó un poco su aura.-Bulma se acerca y...llegará en unos minutos.-
-Estas...¡estas mintiendo!.-La joven se puso de pie enseguida e intento sacarle la verdad a como diera lugar.-Ella dijo que volvería en unos días y aún..-
-Y aún no se han cumplido, pero puedo sentir su ki muy cerca...demasiado para mi gusto.-Respondió él dándose la media vuelta.-Si me quieres creer o no, es tu problema, deberías estar agradecida por el simple hecho de que yo te haya avisado, de lo contrario...tendrías motivos verdaderos por los cuales estar llorando.-Sin decir una palabra más se dirigió a la salida, pero la viuda Son le formuló una nueva pregunta.
-Si sabes sentir el ki de las personas, ¿por qué no lo advertiste antes de comenzar esto?.-
Vegeta ni siquiera la miró, simplemente se dedicó a lanzar la escalera hacia abajo.-Porque si te lo hubiera dicho..¿donde hubiera quedado la adrenalina del peligro y la de ser descubiertos?.-Sin decir alguna otra palabra descendió esta vez con ayuda de la escalera de la manera mas tranquila como que si nada le afectase.
-Maldito desgraciado.-Masculló Milk entre dientes y corrió a toda prisa directo a la escalera, bajando con mucha prisa los escalones y saltándose algunos para llegar mas rápido."Maldito Vegeta, como te odio".-Agarró la manigueta y recogió la escalera con el fin de guardarla y que el lugar quedara sin evidencia alguna.
Con preocupación miró a sus alrededores, desplazándose sigilosamente por la mansión, intentando ser lo mayor precavida posible. "Ojalá y Bulma no haya llegado aún" Al ver que el lugar estaba completamente despejado salió corriendo hacia su habitación y se encerró allí. "Por fin estoy a salvo" Un suspiro salió de su boca y cerró la cerradura para no recibir ninguna sorpresa o visita inesperada, e inmediatamente se introdujo a su baño privado, echándose agua fría en el cuerpo para limpiar el sudor y también para no dar señales de la traición cometida.
El agua comenzaba a caer e irse rápidamente por la rejilla, la joven amante enseguida enjabonó su cuerpo y con la mano libre lavaba su cabello largo con shampoo y acondicionador."Espero que el miserable saiyajin no intente delatarme..eso sería muy bajo, pero no descarto esa posibilidad, es tan malvado y sin sentimientos que no le afectaría en lo mas mínimo que Bulma lo eche de su casa.-Arrugó su seño y se dispuso a abrir la llave de nuevo.
En unos minutos, la aeronave amarilla aterrizó en los jardines de la corporación cápsula, tres integrantes de la familia Briefs se hallaban dentro del último modelo.-Por fin llegamos a casa papá.-Bulma viró su rostro y miró a su padre con ternura.-Podrás ver a tu nieto otra vez y tomarlo en brazos.-
-Si papá.-Dijo la esposa del Dr Briefs.-Al fin podremos normalizar nuestras vidas.-La rubia se aferró al brazo del padre de Bulma.-Podremos comer pastelillos de todos los sabores, apenas lleguemos a casa haré un pedido a domicilio y verás que la nueva pastelería que hay a la vuelta de nuestra casa tiene los mejores.
La peliazul solo sonreía con las cosas que decía su madre, le hacía feliz saber que su familia otra vez estaría reunida y que no sufriría alguna pérdida, eso sí, los médicos le prohibieron a su padre volver a fumar. "No dejaré que agarre ni un otro cigarro...al menos hasta que se estabilice de nuevo, yo mas que nadie se la adicción que causa."
Las puertas se abrieron dejando salir a los 3 individuos que sin perder tiempo entraron a su hogar. Al estar dentro de aquella enorme casa, Bulma no pudo evitar echar un vistazo a cada retrato que tenían en la gran sala, sin pensarlo dos veces tomó uno de Trunks y otra foto de cuando ella estaba embarazada de 7 meses. Sus ojos se llenaron de emoción al recordar aquellos momentos tan emotivos. En todos los portarretratos estaban sus amigos, Trunks y sus padres, sólo una persona faltaba y ese era Vegeta. El corazón de la científico dio un vuelco al recordar que él estaba aún sumido en esa depresión un tanto absurda según su parecer, aquel sentimiento de inferioridad que lo sumergía a la frustración y la desdicha, sin importarle quien o quienes estuvieran a su alrededor. Dejó los retratos en la mesita esquinera y volteó a ver a sus padres, pero su sorpresa fue grande al notar que ella estaba sola en aquella sala.
-Vaya, ni siquiera me avisaron...seguro que se fueron a ver a Trunks.-Bulma se dispuso a subir las escaleras para ver a su angelito y tomarlo en brazos, pero algo inesperado captó su atención de golpe.-Pero...¿qué son esos ruidos?.-El corazón de la peliazul palpitaba fuertemente por sentimientos mezclados tales como emoción y miedo al escuchar movimientos y ruidos bastantes conocidos provenientes del jardín.
Su cabeza giró lentamente, cualquiera que la viera pensaría que se trataba de una grabación en cámara lenta, sus ojos azules se llenaron de incertidumbre y nostalgia, quizás inquietud o nerviosismo al pensar que se estaría equivocando al imaginar que él, su príncipe saiyajin, se encontraba allí..
Las luces de los rayos de energía saliendo de la cámara gravitacional se colaban por las ventanas de la corporación cápsula, la tensión allí adentro pareció aumentar ya que se sentían algunos temblores y múltiples gritos de batalla por cortesía del hombre de su vida. No pudo evitar sollozar ante tal emoción, las lagrimas no cesaban y sus ojos se negaban a creer lo que presenciaba.-Es..es..el mismo..se ha recuperado y ha retomado sus entrenamientos.-La peliazul salió corriendo a toda prisa rumbo al jardín, quería apreciar lo mas cerca posible el funcionamiento de ese invento suyo. .-Por kamisama...ha ocurrido un milagro.-Las piernas de Bulma temblaban como también lo hacían sus otras partes de su cuerpo. No pudo evitar caer de rodillas sobre el césped y comenzar a reir y llorar de alegría, esas dos emociones juntas que se complementaban perfectamente, hacían que ante la vista de cualquier otro individuo que pasara por allí la pudiera ver como una completa loca.
La lluvia comenzó a caer débilmente por la ciudad del oeste, todos los que circulaban por allí, sacaban sus paraguas y caminaban con mas prisa para refugiarse, sólo Bulma Briefs parecía no importarle que el agua la moje por completo, es más le gustaba esa sensación de humedad que le otorgaba un bienestar seguido de un presentimiento bastante fuerte. Alzó su rostro hacia el cielo y sus brazos también, tenía la idea en la cabeza de que el agua lavaría todo sus malos recuerdos del pasado, los que exactamente ocurrieron después de la muerte de su mejor amigo. Ahora la tristeza era parte del pasado, las cosas no serían tan difíciles como hace apenas unos días, al menos tenía fe en ello, porque ¿qué sería del mundo si no tuvieran esperanza los seres humanos?. Muchas preguntas acorralaron a la peliazul, incógnitas tales como ¿que sucedió en su ausencia? ¿como trató ¿Vegeta a Milk? ¿Trunks se portó bien? y la más importante de todas según su parecer era ¿Cómo salió Vegeta de la depresión? ¿Que lo alentó?...muchas preguntas y muy pocas respuestas, hasta que una idea brillante apareció por su cabeza ¿Que tal si ella buscaba la cámara de video que tenían instaladas en toda la casa?.-Sin pensarlo dos veces se dirigió rápidamente hacia su casa con el fin de encontrar la razón de tremendo cambio.
Detrás de un gran ventanal estaba Milk vestida con su ropa habitual, no había podido evitar asomarse y ver a través del cristal cual era la causa de tremendas sacudidas. "Él está otra vez ...entrenando." Milk tocó su mejilla y observaba con algo de remordimiento la felicidad de su amiga. "Si tan sólo supiera a que se debe este progreso no estaría tan contenta." La pelinegra giró sobre sus talones y abrió la maleta para introducir su ropa, tenía pensado regresarse mañana mismo a la montaña Paoz, su hogar, en donde ella debería permanecer por siempre hasta el fin de sus días.-Nunca debí haber venido aquí, pero...al menos Vegeta logró ser el de antes al recobrar parte de su orgullo" Sonrió Milk a fuerzas."Y todo por creer que yo caí inocentemente ante sus brazos tan sólo por deseo...si supiera que yo sabía desde nuestro segundo encuentro sexual sus mas sinisestras intenciones.-Alzo una ceja y guardo una ropa interior.-Yo lo usé a él con el mismo fin..ambos nos queríamos vengar de Goku" Dobló el último vestido de color verde y cerró la maleta con disgusto."Sólo extrañaré de esta casa esos encuentros tan acalorados que pasamos, aquellas experiencias que jamás mi cuerpo olvidará..Sé que extrañaré eso, me hará falta, pero me acostumbraré a permanecer sin sexo."Una sonrisa se dibujaba en su rostro al recordar todas las posiciones practicadas."Sus embestidas eran fantásticas y también los movimientos de caderas a la hora del coito."
Sus negros ojos se opacaron al recordar a Goku, por más que se intentara convencer de que lo odiaba aún seguía guardándole algo de cariño, todavía continuaba pensando en él, desde sus errores hasta sus buenas acciones y de las caricias que recibía cuando ella lo abrazaba en cada amanecer..-Si al menos no tuvieras el peor de tus defectos dentro de tu ser, todos seríamos mas felices, pero tu egoísmo supera todos los límites.-
La puerta del cuarto de la pelinegra se abrió de golpe causando sobresalto en esta.-¡BULMA!.-No pudo evitar asustarse al ver la presencia bastante seria de la peliazul.-Bulma...-
-Lo sé todo Milk.-Respondió la madre de Trunks sin encarar a la viuda Son.-Me he dado cuenta de todo lo ocurrido en mi ausencia, vi las pruebas ante mis ojos de lo que sucedió con él y...tú no...-
Milk llevó sus dos manos para ahogar un grito que luchaba por retener al igual que su nerviosismo que hacia sudar inclusive a sus pies.-Yo sólo no quería decirte que..-
-¿No querías decirme? ¿porque Milk? me hubieras ahorrado un dolor mientras estuve ausente, tú no sabes lo que es estar sufriendo por algo que...-
-Sólo no me odies.-Las débiles palabras de la joven sonaron como una petición.
-No te odio...¿cómo crees eso?...sólo que me has dejado impactada con ese comportamiento..que.-
-Lo sé, me marcharé de aquí, no necesitas decir mas...-
Bulma escucho un fuerte trueno que parecía romper la tierra y ensombrecía por ratos la habitación debido a que la luz estaba fallando por la tormenta.-No dramatices Milk, el hecho de que no me hayas dicho que Vegeta se recuperó me ha dejado algo desconcertada, pudiste habérmelo comunicado antes para que yo no sufriera mas de la cuenta...no sabes como me dolía...- El rostro de Bulma suavizó las arrugas de su frente y miró poco a poco a su acompañante.-¿Tú sabes porque Vegeta decidió entrenar de nuevo?.-Bulma lanzó esa pregunta sin indirecta alguna, sólo quería saber cómo lo había logrado, por más que intentaba poner una respuesta a sus dudas una parte del rompecabezas seguía incompleto, algo no cuadraba, había intentado todo con ese saiyajin y nada daba efecto, sólo algo relacionado con Goku y una humillación a su eterno rival lograrían devolverle su..."No puede ser" Bulma abrió los ojos desmesuradamente y se le hizo difícil inclusive tragar su propia saliva. "Que estupideces estoy pensando...Vegeta jamás tendría algo con Milk y viceversa." La peliazul movió su cabeza intentando desechar esa sola idea.."Aunque...¿por qué Milk estaba tan nerviosa cuando yo entré?" Las sospechas de ella se volvían interminables, de repente todo comenzaba a coincidir, la cámara de seguridad totalmente apagada como si alguien o algo lo manipulara para no dejar evidencia, también estaba ese teléfono roto a escasos pasos de su cama matrimonial, y ... eso, sólo eso por el momento. "Debo descansar, el no dormir me esta afectando y por lo visto el exceso de café también..".. Aún así decidió usar un método bastante frecuente "Veamos si sus ojos pueden revelar algo.-Milk.-Llamo ella.-No has contestado mi pregunta ¿sabes o no sabes?.-Cambió el tono de voz por uno más seco.-Viste algo diferente en su comportamiento..algo que..-
Glup.-la pelinegra tragó saliva nerviosa y veía que Bulma la estaba mirando con desconfianza, aún así no dejaba de observarla a los ojos, eso sería dar mas sospechas..de lo que sea que estuviera imaginando.-No lo sé Bulma.-Respondió ella sin dejar de mirarla, enfocándose en sus ojos celestes.-Vegeta y yo..evitábamos cualquier encuentro cercano, su mal carácter siempre estaba reluciendo en cada palabra suya, yo solo me ocupé de Trunks tal como te lo prometí..y desconozco la razón de su recuperación, tal vez fue que se dio cuenta que no sacaba nada con estar recostado en el sofá.-
Bulma al ver que la morena la encaró en todo momento acabó con sus pensamientos absurdos.-Bien...discúlpame por entrar así a tu habitación es que..he estado muy nerviosa con todos los problemas que he tenido que afrontar.-La heredera de la corporación cápsula sonrió.-Gracias por todo lo que hiciste por Trunks, te estaré eternamente agradecida.-Bulma abrazó a su amiga con ternura.-Gracias. muchas gracias Milk.- "La respuesta a mis dudas es simple, Vegeta me echó de menos en todos estos días y decidió cambiar su actitud..por mi y por nuestro hijo."
Al día siguiente, Milk se levantó muy temprano para partir rumbo a la montaña Paoz, todas sus pertenencias estaban guardadas en sus maletas. Una aeronave bastante modesta estaba aguardando su piloto.
-Milk ¿De veras no quieres quedarte un tiempo más? no disfrutamos nuestras vacaciones que teníamos pensando realizar.-
-Será para otra ocasión Bulma, extraño mucho a mi hijo y también mi casa.-
Ambas se dieron una última mirada y se tomaron de la mano para luego darse un beso en la mejilla.-Te comprendo perfectamente, pero no olvides que estas en deuda conmigo.-Le guiñó el ojo la peliazul.
-Eh, no lo olvidaré Bulma, cuídate mucho.-Se despidió la mujer de cabello largo, moviendo su mano en forma de despedida.-Hasta la próxima.-La aeronave comenzó a despegar y rápidamente se perdió de la vista de la fémina de ojos claros
Tres semanas y un mes habían pasado rápidamente desde la muerte de Goku. Todo ocurría con normalidad en la capital del oeste, Bulma había vuelto a trabajar en la empresa de su padre y Trunks crecía saludablemente, Vegeta había vuelto a ser el mismo de antes, entrenaba todos los días con mucho esmero como si tuviera planeada otra próxima batalla...hasta que un llamado telefónico irrumpió la tranquilidad de un sábado por la mañana
-¿Hola?.-Bulma había contestado la llamada y siguió ojeando una revista de moda.
-Hola..Bulma ¿como estas?.-Preguntó Milk desde el otro lado de la línea.
-Muy bien Milk, aquí descansando antes de ir a trabajar.-En eso el llanto del pequeño Trunks comenzó a ensordecer a su madre.-Trunks deja de llorar mi amor, mamá esta hablando por teléfono y ...-
BUAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA BUAAAAAAAAAAAAAAA.-
-Voy, voy.-Dijo Bulma resignada y prendiendo el altavoz del teléfono para continuar su plática.- Disculpa las molestias Milk, es que Trunks comenzó a llorar para que lo cargue.-
Mientras Bulma charlaba con Milk Vegeta pasó por ese lugar bastante irritado debido a los escándalos del mocoso y cuando se propuso a reclamarle a su mujer los motivos por los cuales no le cerraba la bocota al niño, escuchó la conversación de las dos hembras.
-Oh Milk, que acaso me dijiste ¿que estás embarazada?.-
Vegeta había quedado de piedra cuando sus oídos captaron el mensaje.-No..-Dijo Vegeta choqueado. "El mocoso que está esperando esa...esa mujer ¿es mío?." Por primera vez sintió un miedo tremendo recorrerle la espina, debido que por el simple hecho de imaginar emparentarse con la familia de Kakarotto lo enfermaba completamente. "No puedo ser padre de otro mocoso.-Los puños de Vegeta se fruncieron hasta que un crujido proveniente de sus huesos se escuchó levemente.
"Tendré que tomar cartas en el asunto, si o sí ese engendro debe desaparecer, ya suficiente tuve con el bastardo de Trunks." El guerrero había quedado horrorizado con esa escalofriante noticia. "No pude dejarla preñada...es imposible...yo siempre he tomado medidas para evitar esa estupidez..y no me puede salir con esto porque no hay...¡MALDITA SEA!." El crujir de dientes y la vena brotada en la frente apareció en instantes a causa de la furia al recordar su poco control a la hora de la fornicación.-¿Cómo pude ser tan idiota?, eyaculé dentro de su cuerpo y ahora sale con esta gracia, pero me va a oír, ella no puede tenerlo, no lo dejaré vivo porque no aceptaré ser parte de la familia de ese gusano.-Muy dispuesto y completamente malhumorado caminó hasta la salida de su casa, volando a toda velocidad rumbo a las montañas y así poder esperar a que caiga la noche..
Después de un entrenamiento arduo y bastante exigente que él mismo se había auto impuesto, decidió que ya era hora de aclarar todas las cosas, había esperado pacientemente que la noche hubiera caído y que la oscuridad sea su cómplice para buscar respuestas a todas sus inquietudes, por más que había intentado tranquilizarse y olvidarse de ese inconveniente no había podido lograrlo...Algunas alternativas de lo que podrían ser sus futuras acciones pasaban como vía dispositiva por su cabeza, estaba dispuesto a llegar a cualquier extremo, pero por supuesto, primero trataría de convencer a esa mujer de no tener a ese mocoso, y si llegara la posibilidad de que no hubiera forma de razonar con ella, tomaría medidas drásticas. Con mucha destreza y elegancia pasada la media noche el príncipe de los saiyajins sobrevolaba la humilde casa de la familia Son. "Estoy seguro de que el hijo de Kakarotto está durmiendo a estas horas, sólo sacaré a su madre de la casa, pobre de ella si se niega porque la saco arrastrando de las greñas.-Rió entre medio de la oscuridad acercándose cada vez mas hacia su objetivo.
Cuando estuvo frente a la ventana vio que Milk se hallaba despierta, tejiendo unas ropas diminutas para el futuro bebé
"No le servirá de nada trasnocharse, ese niño vive hasta esta noche."La curvatura de su labio mostró parte de su perfecta dentadura y alzó su mano para golpear débilmente la ventana que los separaba a ambos. "Vamos, voltea tu cara hacia acá, no me hagas perder más tiempo" El enojo de Vegeta se apoderaba a cada segundo al notar que la muy torpe no respondía a sus llamados."Tendré que hacerlo mas fuerte, que después no se queje por el cristal roto." Antes de que los golpes de Vegeta se hicieran mas violentos Milk por casualidad volteó su rostro hacia las afueras de su casa.
-EH..-Milk calló de nalgas al piso. "Kamisama no puede estar pasando esto, no más de esto... NO." Muy lentamente comenzó a ponerse de pie, era necesaria una última plática para acabar su corta relación. Respirando profundamente abrió la puerta despacio y caminó hasta las afueras de su hogar sin detenerse y sin mirar a Vegeta que estaba situado al lado de la entrada de su propiedad. Alejándose lo mas rápido posible de allí, detuvo su andar y dio media vuelta para encarar al orgulloso saiyajin que mantenía los brazos cruzados y un ceño bastante arrugado.
-Ahora..¿ huyes de mí.-Preguntó el padre de Trunks con mucha molestia en su mirar.
-No, sólo que Gohan no tiene que enterarse de lo que ocurrió entre nosotros.-
-...
-Me vas a decir ¿qué viniste a hacer aquí?.-
-Vamos mujer, sé muy bien que te imaginas el por qué de mi visita.-
Milk quedó callada por unos breves segundos hasta que respondió.-No mas de eso Vegeta, nuestra relación de pareja acabó y agradecería mucho que te fueras de aquí.-
Las cejas de Vegeta se alzaron debido a la impresión de aquellas palabras tan absurdas y haciendo un esfuerzo sobresaiya guardó la compostura para no echarse a reir, simplemente diría algo muy de él a aquella ingenua..-Me has partido mi corazón de hielo con esas palabras...mujer.-Comenzó a reírse despacio y sin poder ocultarlo ya, "Habla como si hubiéramos tenido algo serio" Sin poder soportar mas dejó escapar algunas risas un poco fuertes y es que...tenía que admitirlo, muy pocos humanos lograban sacarle una pequeña risa algo sincera.
La pelinegra cerró sus ojos con mucho enojo y contuvo a fuerzas sus ganas de gritarle.-Deja de burlarte de mi ¿quieres?.-Abrió sus ojos azabaches y le retó.
-Vegeta paró de reir, pero la sonrisa aún quedaba y es que no podía evitarlo.-Bien mujer, sin rodeos, sé que estas preñada y vine a decirte que no quiero que ese ...nazca.-
La impresión de la joven fue tremenda y el terror inigualable.-Pero...¿que te has creído?..la vida de MI HIJO.-hizo una pausa y calló para tomar aire,.-LA VIDA DE MI HIJO NO ES ASUNTO TUYO.-Le gritó furibunda.
-Claro que sí lo es, no permitiré que mi sangre se empariente con la descendencia de Kakarotto ¿LO HAS ENTENDIDO?.- El sólo hablar de esa aberrante posibilidad había hecho que el saiyajin se llene de cólera y que unas venitas de color rojo aparezcan en sus córneas.-NO LO PERMITIRÉ JAMAS.-Sin decir mas se acercó a la viuda expulsando un poco de su ki.
"Kami, protégeme de este enfermo".-El no es tu hijo, es el bebé de mi GOKU.-Recalcó el nombre de su fallecido esposo con la voz cortada.
Vegeta se detuvo de inmediato.¿QUE HAS DICHO MUJER?.¿Cómo estas tan segura que es hijo de ese mal nacido?.-Preguntó con tono amenazante.
Ella intento relajarse a cualquier costo.-Lo sé porque antes de llegar a tu casa tuve retrasos en mi periodo, pensé que se me había ausentado debido a la fuerte depresión que estaba pasando...así que no debes preocuparte, todo indica que yo estaba embarazada desde mucho antes que comenzaran nuestros furtivos encuentros.-
Vegeta escuchó atentamente las palabras de Milk, pero no pudo evitar maldecirse por dentro al saber que..."Habrá otro hijo de Kakarotto merodeando a mis alrededores y seguro que tendré que tragarme su molesta presencia." El puño del saiya puro se cerró con impotencia, rabia y disgusto, quizás él estaba maldito y Kakarotto estando muerto se había encargado de arruinarle su existir, ya sólo le faltaba que esa cosa naciera con un poder de pelea mas alto que el de su hijo y que también le humillara en combate de la misma manera a su primogénito.
No existía ninguna clase de diálogo por el momento, ambos simplemente se miraban para intentar calmarse el uno al otro.-No debes agobiarte, el niño que espero no es tuyo, así que te puedes retirar en paz.-
El príncipe se acercó a Milk con algo mas de tranquilidad e hizo muy claras sus intenciones cuando rozó su mano por uno de sus pechos."Podría disfrutar mi venganza nuevamente, pero esta vez consciente de que hay una sabandija creciendo en el vientre de la mujer. El solo hecho de pensarlo hace que me excite.."
-No Vegeta.-Milk alejó esa mano de su cuerpo.-No más por favor.-
-No te hagas la recatada nuevamente, pensé que eso era parte del pasado.-Dijo esto colocando ambas manos en la cintura de la pelinegra.-Lo vas a pasar bien, todo esta ideal, la oscuridad de la noche esta de nuestro lado.
"Kami, dame fuerzas." La joven hizo una pequeña plegaria para no ceder.-Vegeta ya te dije que estoy embarazada y...-
-Y no tiene nada que ver, Bulma y yo teníamos sexo desenfrenado cuando estaba preñada del mocoso.-Dicho esto, la apegó a su cuerpo y comenzó a besarla alrededor del cuello, haciendo pequeñas succiones y dejándole algunas marcas rojas debido a los chupones que le había hecho.
Milk se dejó estimular...después de todo, no estaba teniendo relaciones sexuales "Debo frenar este avance, debo hacerlo...no puedo caer nuevamente."Casi sin fuerzas separó a Vegeta de su cuello. En su mente estaba la imagen de su pequeño bebé creciendo en su vientre. "Por respeto a mí y a ti hijo mío, detendré esta situación."Milk viró su cara con disgusto y terminó por alejar a Vegeta completamente.
-¿Qué demonios haces mujer?." El príncipe pasó su mano por sus labios para limpiarse, se había arrepentido de besar a esa humana que era tan poca cosa a su lado. "Estúpida hembra grrr." -Sí así lo quieres.-Dijo serio.-No me volveré a acercar a este inmundo lugar, ni tampoco volveré a tener algo contigo, ya suficiente esfuerzo hice con el hecho de acostarme con una..-Vegeta evitó decir la última palabra, lo iba a dejar a la imaginación de esa mujerzuela.
La viuda Son, un tanto dolida, calló cualquier posible respuesta, después de todo sabía que esa palabra tenía fundamentos..pero el dolor no era completo, le daba igual que Vegeta piense eso de ella, él no significaba nada, simplemente era un tipo ardido ante un desprecio de una mujer tan bella.
-Tú te lo pierdes, pero te advierto que no cederé ante cualquier provocación tuya y además...te recuerdo que yo si tengo pareja, a mi no me hace falta buscar otra segunda opción para satisfacerme...en cambio tú.-Hizo una sonrisa torcida mirándola con burla.-En cambio tú mujer, tendrás que estimularte solamente con tu mano o con el agua tibia de la ducha, tal como lo hiciste aquella vez cuando Bulma estúpidamente te dejó a cargo de Trunks..¿lo recuerdas?.-
El rubor rojizo en las mejillas no tardo en aparecer.-O sea que estuviste espiándome...¡CERDO!.-Grito fuera de sus casillas.
-Hahahahaha HAHAHAHAHAHAHA.-Y enseguida los montes que yacían bajo sus pies comenzaban a moverse de un lado a otro, debido a que estaba levitando para irse de ese nefasto sitio, alcanzando inmediatamente gran velocidad y dejando parte de su aura blanca en el lugar donde una vez estuvo parado, manteniendo una plática absurda con una insignificante humana.
-Al menos sé que estoy libre de esto y la mugrosa de esa mujer mantendrá por siempre su bocota cerrada HAHAHAHAHAHA...Mi venganza fue todo un éxito.-La oscuridad y las estrellas en el firmamento eran las únicas testigos de las revelaciones del príncipe, mientras su vuelo continuaba incrementando rumbo a casa para reencontrarse con su mujer y su no deseado hijo...
Cuando llegó a Capsule corp., lo primero que hizo fue dirigirse a su habitación. La estúpida mujer de Kakarotto lo dejó con ganas de sexo, pero..¿qué más daba?. El tenía a otra hembra a su disposición. Una, de la cual jamás recibió una negativa. Sonriendo, se acercó hasta la cama donde Bulma dormía profundamente, y sin ningún tipo de miramiento, echó las sábanas hacia un lado de forma ruda y, sin pensárselo más, se abalanzó sobre ella dispuesto a satisfacer sus instintos. Enseguida, ella le correspondió, y una vez más, desde que iniciaron su particular relación, sus dos cuerpos se unieron en repetidas ocasiones durante aquella noche...una noche en la que Vegeta, como último toque final a su venganza, obligó a su mente a imaginar que era la mujer de Kakarotto la que gemía y jadeaba con desesperación debajo de él...Después de todo...¿quien se iba a atrever a juzgar al príncipe de los saiyajins?...
CONTINUARA...
Dulces Sueños ;)
