Entre dos mujeres
Este fic está dedicado a Ficker DAT
Reto tomado de las Mendigas Fickeras
Proyecto 1 – 8
Pairing/personajes principales: Taichi, Sora y Hikari
*.*.*
─¿Qué estás pensando? – Takeru chasqueó los dedos ante los ojos de Hikari para hacerla volver a la realidad. Desde hacía unos días parecía que su mayor afición era quedarse mirando en mitad de una clase por la ventana, con la mirada perdida. La chica sacudió la cabeza y apoyó la frente en la palma de la mano.
─No lo sé, últimamente estoy muy desconcentrada.
─No necesitaba tener un gran coeficiente intelectual para darme cuenta de ello, Hikari – la chica esbozó una pequeña sonrisa porque con él no tenía que esforzarse en explicar sus sentimientos, él la entendía de por sí. Al menos, en parte – ¿Sigues dándole vueltas al hecho de que Taichi no te dijera las maneras horribles en que pensaba torturarme?
─Puede.
─¿Por qué le das tanta importancia? Quiero decir, si está así es porque está embobado con Sora y solo piensa en ella. No es que sea nada malo y tenía entendido que siempre habías querido un hermano menos sobreprotector, ¿o me has engañado toda la vida? – dijo el rubio con una sonrisa.
─Si yo también creía que era lo que quería. Pero, ahora que tengo tanta libertad es como no saber qué hacer con ella. Además, veo menos a Taichi de lo que estaba acostumbrada y siento que estamos un poco más separados.
─Hikari, esto solo tendrá la importancia y la repercusión que tú quieras darle – ella hizo un mohín.
─Solo siento que mi hermano me ha dejado un poco de lado, nada más. Solo tengo que aceptar las nuevas circunstancias, ya no somos niños.
─Cuando se le pase un poco la primera fase de la relación con Sora volverá a ser el hermano apabullante que odiabas y que ahora echas de menos. Ya lo verás – Hikari sonrió. Interiormente, deseaba que se cumplieran las palabras de Takeru.
*.*.*
Yuuko estaba acabando de ordenar el salón cuando entraron por la puerta Taichi y Sora. El chico venía cargado con la bolsa de entrenamiento que dejó junto al sillón pero al percatarse de la mirada dura de su madre la cogió de nuevo y la llevó a su cuarto.
Sora sonrió a modo de saludo. Hikari entró también en el apartamento, le dio un beso a su madre y saludó a su amiga mientras dejaba la cartera en la mesa baja del centro.
─Takeru va a presentar la novela que estaba intentando acabar para el concurso – dijo la castaña con alegría.
─Eso es genial. ¿La resolución del concurso saldrá pronto? – inquirió la pelirroja.
─Sí, bueno, relativamente. Takeru me ha dicho que tardan un par de meses pero que en otros concursos el plazo es mucho más largo. ¿Qué tal ha ido el examen de hoy?
─Bueno, podría haber ido mejor.
─Entonces, mejor no pregunto por cómo le ha ido a mi hijo – resopló Yuuko. Hikari y Sora rieron.
─¿Os parece bonito hablar de mí a escondidas? – replicó el moreno detrás de las tres mujeres con los brazos cruzados. Se acercó a Sora y rodeó la cintura con los brazos, apoyando la mejilla contra la de ella.
─No he dicho nada que no quisiera que escucharas, Taichi – dijo su madre mientras se dirigía hacia la cocina.
─Yo también te quiero, mamá.
─Estudiar un poco haría que te quisiera un poco más – añadió Hikari. Taichi rio pero no dijo nada más. Hikari hundió un poco los hombros al ver que su hermano se ponía a hacer otras cosas cuando tiempo atrás la hubiera espachurrado o le hubiera revuelto tanto el pelo que habría tardado un buen rato en deshacer todos los nudos. La pelirroja volvió a sentir aquella tensión extraña entre los hermanos Yagami. Esta vez, Taichi se quedó mirando a su hermana que tenía la mirada fija en la cartera. Abrió la boca pero volvió a cerrarla y se retiró a darse una ducha y cambiarse de ropa.
Sora no pudo evitar romper el incómodo silencio que se había establecido en el salón.
─¿Ocurre algo entre Taichi y tú?
─No, nada – Hikari tomó la cartera y abandonó la estancia.
*.*.*
─¡Taichi! – el balón golpeó la cara del capitán del equipo de fútbol y lo hizo caer de espaldas en el césped. El muchacho se quedó tendido en el suelo, con el rostro adormecido por el impacto, observando cómo las pequeñas nubes se desplazaban poco a poco por el cielo – ¿Estás bien, capitán? – preguntó Daisuke.
El moreno miró al chico inclinado sobre él. Y, sin quererlo, Hikari le vino a la cabeza. No la había visto desde la tarde anterior. Anoche, no quiso cenar y no salió de la habitación. No se había atrevido a llamar a su puerta e ir a ver qué le pasaba. Estaba rara con él desde hacía un tiempo. Pero, ¿por qué?
Cuando se reunió con Sora, la pelirroja se percató de que el chico estaba preocupado. Taichi pocas veces se calentaba mucho la cabeza en algo durante un largo periodo de tiempo. Normalmente, porque siempre trataba de buscar una solución rápida y eficaz. Pero, cuando ponía aquella expresión implicaba que no veía solución por el momento y que tampoco entendía muy bien lo que estaba pasando.
─¿Qué tal ha ido el entrenamiento? – dijo ella mientras se ponía de puntillas para darle un beso en los labios.
─Bien – el silencio los rodeó. Sora casi se asustó porque eso no solía pasar, Taichi siempre tenía algo que contar, una jugada en la que había destacado o algún halago del entrenador que había elevado aún más su ego.
*.*.*
La dejó en su casa y después el muchacho se dirigió a la suya con paso lento, con las manos metidas en los bolsillos. Cuando llegó a su bloque de apartamentos, era más tarde de lo normal. Hikari estaba sentada en los últimos escalones y se levantó en cuanto lo vio aparecer.
─Daisuke me ha dicho que habías recibido un buen golpe.
─Eh, sí. Un balón perdido.
─Pero, ¿te encuentras bien? – él asintió.
─¿Estabas esperándome? – Hikari metió las manos en los bolsillos de su chaqueta.
─Estabas tardando más que de costumbre. Sora ya hace rato que me ha dicho que habías salido de su casa.
─Ya, necesitaba estar solo un rato – Hikari miró con curiosidad a Taichi. Lo conocía y no iba a soltar prenda, al menos, de momento. Así que ella empezó a andar lentamente escaleras arriba y él la siguió.
*.*.*
─No tengo hermanos así que no sé lo que se siente pero las cosas entre Taichi y Hikari no están como deberían estar – murmuró Sora. Unos ojos azules se clavaron en ella con intensidad. Yamato se acomodó en el sofá mientras masticaba una galleta de la bolsa que le había dado Mimi aquella mañana.
─¿Y? Las peleas entre hermanos es algo normal. Además, Taichi tiene ahora mismo muchas cosas en la cabeza. Es normal que no esté tan animado como siempre. Es nuestro último año y, aunque algunos de nosotros tenemos las cosas claras, hay otros que no. Ya sabes que los exámenes de acceso a la universidad le están consumiendo la energía – Sora asintió. Yamato tenía razón en todo pero había algo más detrás de todo.
─Pero, Taichi y Hikari siempre han tenido una buena relación.
─Toda buena relación tiene sus momentos oscuros.
─Creo que debería hablar con Hikari.
─¿Te sientes culpable?
─No, bueno… Quizá – Yamato seguía comiendo como si nada. Sora le arrebató la bolsa de galletas, la estaba sacando de quicio.
─Mira, Sora, es normal que Taichi pase ahora más tiempo contigo. Es algo normal, puede que sea extraño para Hikari al principio pero lo aceptará.
─No es solo Hikari, Taichi también está más apagado que de costumbre. Y, no, no es por los exámenes ni ningún tema académico.
─Sabes que no se me da especialmente bien aconsejar en cuanto a relaciones – Sora sonrió con dulzura ante la media sonrisa de Yamato con la que le suplicaba la devolución de las galletas.
─Lo sé pero escuchar se te da de maravilla – ella se levantó para marcharse.
─Eres amiga de Hikari, habla con ella. O esto afectará a los ratos que pases con Taichi – la pelirroja asintió y abandonó el apartamento de su amigo.
*.*.*
Hikari estaba tomando una foto en el parque cuando vio que Sora se acercaba a través del objetivo. El uniforme azul contrastaba con su cabello pelirrojo y la castaña no puedo evitar sacarle una foto a su amiga sin que ella se diera cuenta. Cuando Sora llegó a su lado, Hikari fingió sorpresa.
─Tu madre me ha dicho que te habías escapado un rato a hacer fotos.
─Sí, ya sabes que me gusta mucho.
─¿Has captado hoy buenos momentos? – Hikari se sentó en un banco de piedra mientras sostenía la cámara en su regazo.
─Hace tiempo que no capto buenos momentos – aquella frase viniendo de Hikari no era una buena señal. La pelirroja tomó asiento junto a la otra chica y le tocó la mano con la suya. La pequeña Yagami miró la mano de su amiga sobre ella y sintió la calidez que desprendía. Era agradable. Estar con Sora podía definirse así y Hikari entendía por qué Taichi había acabado enamorándose de ella.
─Oye, Hikari, he venido a verte porque últimamente Taichi y tú…
─¿Taichi y yo?
─Taichi y tú no estáis pasando por vuestro mejor momento, ¿no? – Hikari sacudió la cabeza e intentó sonreír – Puedes hablar conmigo, si lo necesitas.
─¿No te ha pasado nunca que anhelas mucho algo pero al final descubres que no era como lo habías imaginado?
─Sí, alguna vez.
─Pensaba que cuando Taichi dejara de sobreprotegerme me sentiría genial. Pero, no me siento así – Sora permaneció callada – No sé si esto puede definirse como celos o algo así. Se lo he preguntado a Takeru pero dice que no encuentra una palabra para describirlo a parte de que soy una inconformista.
─¿Crees que puede tener que ver con que yo haya empezado a salir con tu hermano?
─Puede. Pero, no quiero que pienses que te estoy culpando, no quiero hacerlo. Eres mi amiga desde hace mucho tiempo, casi tanto tiempo como lo eres de Taichi. Y, de verdad, que me alegro por vosotros – esta vez la sonrisa que se dibujó en el rostro de Hikari era sincera y Sora sintió que el peso que se había instalado durante unos días en su pecho se aligeraba considerablemente.
Muchas gracias a todos por los reviews, favs y follows. Espero que os siga gustando la historia :)
Takari95
