DECIMOSEXTO INTENTO
Ya llevaba varios intentos frustrados… No tantos como para darse por vencido pero sí como para que su ánimo flaqueara un poco. Había logrado pasar de los diez segundos, y ahora su marca se situaba en catorce segundos. Eso sí, bajo concentración estricta…
…, ocho, nueve, diez, once, doce…
—Yashiro-san, ¿pero qué hace con el teléfono sin guantes? —le preguntó una voz conocida.
—¿Eh?
Frrzzz…
—Kyoko-chan… —dijo Yashiro apretando los dientes y mirando el trasto inútil en su mano.
—¿Sí, Yashiro-san? —preguntó ella, cortés.
—Huye.
Ella huyó, por supuesto…
La nube negra que rodeaba al mánager era un fenómeno extraño en su persona aunque no inusual entre algunos de los actores de LME.
