TRIGÉSIMO CUARTO INTENTO
Ya estaba que se moría de ganas por saber qué demonios había sucedido entre esos dos… Algo había pasado y nadie le decía nada… Kyoko-chan llevaba toda la semana evitando a Ren, huyendo en cuanto lo veía venir. Y Ren lo tenía aterrorizado con esa falsa sonrisa plasmada en la cara todo el día como si fuera una máscara de felicidad perpetua. Ninguno iba a decirle nada, eso estaba claro… Y ninguno iba a dar el primer paso para aclarar lo que fuera que había pasado entre ellos. Quizás debería encargarse él en persona. Quizás si…
Llamaría a Kyoko-chan primero, sí, eso.
Pero justo cuando está marcando el número de la muchacha, el teléfono resbala de su mano. Intenta atraparlo con la otra, se mueve hacia adelante, está a punto de atraparlo, sus dedos ya lo rozan…
Clonc, clonc, clonc… Crack…
Frrzzz…
Nota mental de Yashiro:
No usar nunca el teléfono si estás en lo alto de una escalera.
Y ciertamente, debería usar menos crema hidratante para manos…
