Buenas, otro capítulo listo y ya van tres. Estoy contento de lo rápido que estoy consiguiendo terminar los capítulos. Muchas gracias por vuestros reviews y vuestro apoyo. Aviso de que en este capítulo además de sexo habrá escenas que se podrían catalogar como de abusos y tortura, están en la parte final del capítulo y quería que se supiera. Nos vemos al final donde aclaro algunas cosas sobre el capítulo.
Capítulo 3
Las entrañas de la sociedad FAE
Harry estaba leyendo tranquilamente, ya había pasado más de medio mes desde que se había reunido con los FAE, con su familia, durante ese tiempo nuestro amigo se había dedicado a entrenar, a estudiar, a conocer la sociedad FAE y seguir estudiando la sociedad mágica de Inglaterra.
Se encontraba en la mansión de líder de los FAE de la luz, es Ash, el motivo era que estaba ayudando a la doctora Lewis con un proyecto, más bien la doctora le había pedido sus recursos para hacer varias investigaciones. La mujer quería ver el resultado de las pociones de curación siendo usadas e inoculadas con métodos muggles.
- Harry mira esto.
El joven se levanto y fue donde estaba la doctora, Lauren se encontraba mirando por un microscopio conectado a un ordenador comprobando los datos. La mujer había sido su profesora de informática durante el tiempo que llevaba allí. También le había enseñado sobre tratar heridas leves y métodos muggles de reanimación.
- ¿Qué pasa?
- Es sobre mi investigación de la poción matalobos.
Harry miro los datos, cuando le había hablado a Lauren sobre la poción que era usada para calmar a los hombres lobo del mundo mágico, la mujer se había interesado.
- He hecho varias pruebas con muestras de sangre de hombres lobo, esta es una muestra de sangre de un hombre lobo tras haber ingerido la poción matalobos por vía oral, esta otra muestra de sangre es de la un hombre lobo al cual se ha inyectado la poción ¿dime que ves?
Harry miro los datos, no era experto en medicina, pero gracias a las enseñanzas de Lauren era capaz de investigar y comprender aquellos informes.
- Parece que la sangre que ha sido inyectada rechaza mejor la maldición, claramente ataca a la enfermedad de manera más eficaz.
- Muy bien Harry, veo que estas atento a tus enseñanzas.
- ¿Y ahora?
- Lo primero es ser capaz de sintetizar una poción mejor, necesito conocer los ingredientes y acceso a ellos para ver si consigo crear una vacuna mejor que la poción.
- Eso no hay problemas, puedo tener los ingredientes en unas pocas horas.
- Vale Harry.
Hubieran seguido hablando de no ser por que el Ash entro en la sala médica. El hombre se dirigió a Harry.
- Harry, hay alguien que quiere verte, tienes que ir a una reunión.
- Puedo saber de quien se trata Ash.
- Los Una Mens.
Nada más decir eso tanto Harry como Lauren se quedaron sorprendidos, los Una Mens, la sociedad secreta que se encargaba de hacer cumplir las leyes de los FAE, por primera vez en mucho tiempo Harry no sabía que decir.
- Creo que debo prepararme, tengo que elegir un segundo.
- La reunión es dentro de una hora Harry, será aquí en la mansión.
Harry salió rápidamente, tenia que contactar con su bisabuelo para que fuera su segundo, cierto que no iban a revelar su parentesco, pero era necesario su ayuda. Trick era un hombre muy sabio que conocía bien a los Una Mens y como trataban. Fue al bar donde en cuanto entro se dirigió al hombre. Trick al ver lo agitado que venía Harry se preocupo.
- ¿Pasa algo Harry?
- Necesito que seas mi segundo.
- ¿Qué sucede?
- He sido convocado por los Una Mens.
El hombre entonces se preparo, si los Una Mens querían algo de su bisnieto se la verían con él, no permitiría que le pasara nada malo a Harry. Cuando llego la hora de la reunión, Harry se encontraba calmado, lo más tranquilo que se podía estar ante esa situación claro esta. Se encontraba ante una mujer de pelo rubio corto, una mujer que no mostraba sentimientos, que no parecía articular ningún gesto de comprensión.
- Bienvenido Harry Potter ¿quién actuara como tu segundo?
- Fitzpatrick McCorrigan.
- ¿Sabes por que estas aquí?
- Me imagino que será para ver si escojo bando, si decido estar en las luces o en las sombras.
- ¿Te has decidido?
- Aun no.
No hubo reacción, no hubo ningún gesto, solo la mirada de la Una Mens mirando fijamente a Harry.
- Dinos Harry Potter ¿conoces el motivo por el que se fundaron los Una Mens? ¿sabes nuestra historia?
- En efecto.
- Demuéstralo.
Harry se aclaro la garganta, iba a ser largo, conocía la historia pero no era un tema corto, solo esperaba demostrar a la perfección que sabía la historia.
- Todo comenzó cuando el rey sangriento estableció las leyes de sangre, poco después para ser capaz de cumplir las leyes se decidió crear un consejo que ocuparían seis FAE, seis personas que serían despojadas de su individualidad para ser uno solo, para ser la justicia de lo FAE y hacer cumplir las leyes de la sangre escritas por el rey sangriento, debido a que este estaba creando leyes algo corruptas.
- ¿Sabes por que solo hay cinco Una Mens?
- Tengo entendido que el rey sangriento se negó a unirse, robo la sexta semilla del papiro y la oculto, nunca más se supo de la semilla ni del rey sangriento.
- Durante siglos hemos buscado algún rastro suyo, necesitamos el poder del rey sangriento para continuar nuestro trabajo, nuestra labor.
- ¿Puedo saber que labor sería?
- La de cambiar las leyes de sangre para hacer que todos las cumplan, para que aquellos que no eligen lado sean ajusticiados.
- En ese caso os referís a mí y a Bo, yo aun no he elegido bando y Bo ha decidido ser neutral.
- La súcubo debe ser castigada, sus actos no pueden ser permitidos.
- No lo creo, es más, creo que es culpa de los FAE que Bo no elija bando.
- Explica tu razonamiento para esas palabras Harry Potter.
- Bo siempre ha estado perdida, buscando su lugar en el mundo, cuando por fin lo encuentra le dicen que tiene que seguir una reglas, de golpe tiene que elegir algo de lo que no sabe, de lo que no se le ha enseñado y explicado, no solo eso ve que los FAE son crueles, su mejor amiga es humana y ve que la tratan como a un esclava, como a una don nadie, con esa forma de pensar entiendo que Bo no haya elegido bando.
- Eso no importa, las leyes de la sangre son las leyes, todos deben cumplirlas y quien no lo haga será castigado.
- No será castigada, estoy de acuerdo que las leyes fueron necesarias para traer la paz a un mundo en guerra, pero aunque las leyes ayudaron también trajo dolor, trajo que familias fueran separadas por elegir un bando, trajo luchas sin sentido debido a que en una misma familia las peleas aumentaron por ser unos de los luces y otros de las sombras.
- No importa, las leyes trajeron la paz.
- No lo niego, pero por lo que también trajeron las leyes aun no elegiré bando, quiero estar seguro de mis decisiones y estoy seguro que Bo piensa lo mismo.
- Aun no es tu despertar, cuando llegue el momento deberás elegir bando, pero la súcubo se acogerá a las leyes de los FAE o será castigada.
- Jamás pasara.
La voz de Harry antes calmada se volvió potente, Trick se sorprendió ante el cambio que había dado el joven.
- Te atreves a desafiarnos.
- No, pero no pienso permitir que causéis daño a Bo, por lo que a partir de ahora la súcubo conocida como Bo pasara a estar bajo la protección de las casas Potter y Peverell.
Los anillos de cada casa brillaron, el poder de las casas Potter y Peverell era antiguo, el de la casa Peverell era incluso más antiguo que las leyes de la sangre por lo que los Una Mens no podrían hacer nada ahora en contra de Bo.
- No puedes.
- Esta hecho Keeper - dijo Harry dirigiéndose a la mujer, la gran inquisidora de los Una Mens - si atacáis a Bo, a la gente que aprecia Bo o a la gente que aprecio, invocare el poder de la casa Peverell para declarar este consejo ilegal.
- Ten en cuenta que te acabas de enemistar con los Una Mens.
- No busco enemistarme con nadie, solo busco vivir mi vida, al igual que Bo, buscar nuestro lugar en el mundo.
- Te tendremos vigilado Harry Potter.
- Una última cosa, no se debe decir a nadie sobre esta reunión, solo hablare a quien yo considere de lo sucedido, no quiero que los secretos de que tengo el control sobre la casa Peverell sean revelados aun.
- Nada se revelara Harry Potter, cumpliremos las leyes del heredero de la casa Peverell.
Harry entonces salió del lugar, Trick lo miraba orgulloso, su bisnieto había demostrado ser capaz de cuidar por si mismo, miro hacia atrás, no quería imaginar que pasaría por la mente de los Una Mens de saber que habían tenido al rey sangriento tan cerca. Miro a Harry.
- Bien hecho Harry.
- Gracias Trick.
Justo en ese momento Harry estuvo a punto de derrumbarse, por suerte se consiguió sujetar para no caer al suelo.
- Harry ¿estas bien?
- He llamado a la magia de la casa Peverell, nunca había tenido que usar tanta magia.
Trick vio como por los brazos de Harry la sangre parecía empezar a correr con fuerza, el hombre lo entendió, haber usado tanto poder mágico siendo tan joven había acelerado el despertar como sabio de sangre de su bisnieto. Llamo a un par de guardias del Ash para que lo llevaran a Lauren. La mujer al ver llegar a Harry en ese estado se preocupo.
- ¿Los Una Mens?
- Si y no, he tenido que usar una magia muy poderosa, pero primero debéis llamar tanto a Bo, como a Evony, el Ash también debe estar.
- Yo me encargo Harry - dijo Trick - ya los aviso, me encargare de informar al Ash.
Harry se tumbo mientras Lauren se encargaba de revisarlo, la mujer no quería que le pasara nada al muchacho, lo apreciaba mucho, no solo por su relación con Bo, sino que había conocido a una persona que al igual que ella había sido a veces manipulada para conseguir sus objetivos.
Al cabo de unos minutos llegaron Evony, Bo y Kenzy, su madrina le dijo que Trick estaba informando al Ash. Cuando todos estuvieron Harry contó sobre la reunión, sobre lo que había pasado ante los Una Mens, para Bo y Kenzy era una sorpresa saber sobre la sociedad, pero para Evony y Lauren que Harry se hubiera enfrentado de esa manera a la sociedad era admirable. No solo eso había sido capaz de usar leyes anteriores a las leyes de la sangre a su favor.
- Eso explica la sensación que he tenido antes, como si una luz me cubriera.
- Eso era cuando he llamado a la magia de la casa Peverell para que estuvieras protegida tía Bo.
- Tus actos son increíbles Harry - intervino Evony - pero lo que quiero saber es por que motivo estas aquí.
- La magia de la casa Peverell es poderosa, muy poderosa, usar tal cantidad de magia ha provocado que mi otro rasgo FAE comience a despertar y es por eso que me he derrumbado el poder es abrumante.
Trajeron el talismán FAE para comprobar el estado de Harry, era cierto al usar las leyes y el poder de la casa Peverell la parte de sabio de sangre había reaccionado, su poder había avanzado para poder despertar más adelante. Aun quedaba mucho, pero estaba cerca.
- Bien Harry - dijo Lauren - quiero que descanses un rato, nada de esfuerzos o ejercicios varios y con ese me refiero a lo que haces sobre todo con estas dos.
Lauren miro a Evony y a Bo, las cuales no pudieran evitar una sonrisa perversa.
- Ni que la doctora estuviera celosa de que acaparé a Bo.
- Yo no tengo celos, pero es hora de que yo acapare a las dos mujeres.
Fue una conversación tranquila, Harry decidió estar varias horas allí para recuperarse, no quería que por impaciente la salud se resintiese.
Por otro lado Trick había regresado al bar, allí no podía dejar de pensar en las palabras de Harry ante los Una Mens, era cierto que sus leyes habían traído la paz, pero también habían traído dolor a muchas familias, su misma familia había sido afectada, tras la muerte de su mujer, su propia hija Aife había atacado a las sombras, tuvo que dar ejemplo entregándola, siglos encerrada en las sombras, a saber lo que tuvo que pasar su hija, y luego años después se entera que había tenido dos hijas. Dos hijas que se habían criado por separado, dos hijas cada una con una vida. Bo había tenido una vida dura cuando sus habilidades despertaron, tuvo que huir, esconderse, estuvo perdida durante mucho tiempo. Aun no conocía la identidad del padre de su nieta, desde que había sabido de su existencia siempre se lo había preguntado, pero aun no tenía respuestas.
Por otro lado estaba Lily, la madre de Harry, había heredado las habilidades de Aife, pero latentes en ella estaban las habilidades de un sabio de sangre que tenía Harry, habilidades que Harry había despertado gracias a la sangre Black de su madre siendo hija de uno de los pocos miembros de la familia que eran sabios de sangre pero también la sangre de su padre ya que su abuela paterna era Dorea Black. La sangre de la familia Black era la sangre de los sabios de sangre en el mundo mágico, pero hacía siglos que nadie de esa familia era capaz de despertar esas habilidades. Harry sin duda sería un mago de gran poder y un FAE a tener en cuenta.
Los días siguientes fueron tranquilos, solo un par de incidentes en los que Kenzy se vio involucrada, que la joven invocara a Baba Yaga, para dar un escarmiento a Dyson por su actitud hacia Bo, demostró que la joven humana no iba a dejar que su amiga sufriera daños. Fue increíble como la joven se enfrento a Baba Yaga, no solo para ayudar a Bo, sino para ayudar a aquellas personas, que la bruja FAE había capturado con el paso del tiempo.
También Harry se encontró con un incidente entre los sombras, alguien intento una pelea entre Evony y un FAE llamado Vex, el hombre resulto ser un Mesmer, un hipnotizador, en realidad el último de su clase, al final y sobre todo gracias a Bo que investigo el asunto se descubrió que la secretaria de Evony había sido la responsable. La mujer buscaba venganza contra la Morrigan por haber perdido su oportunidad de triunfar cuando Evony le quito todo su talento. Al final la secretaria había muerto a manos de Vex que no le gustaba ser utilizado, era irónico, aquel que usaba sus habilidades para utilizar a la gente no le gustaba ser utilizado.
Tras esos acontecimientos todo seguía normal, gracias a Dobby había conseguido colocar micrófonos escondidos para escuchar las conversaciones de la familia Weasley y de Dumbledore, eso hacia que el elfo no tuviera que estar espiándolos continuamente y se pudiera dedicar a otra labor. La de encontrar a Sirius, debía encontrar a su padrino para avisarle sobre sus planes, sobre lo que estaba pasando, era raro que Sirius siendo un sangre pura no supiera sobre las leyes de las casas nobles y antiguas, pero se acordó que la última persona en ver a Sirius antes de dejarlo libre había sido Dumbledore, quizás el director tuviera algo que ver, algún hechizo del hombre. Capaz era, si quería que Harry permaneciera ignorante era la mejor manera, al hacer que Sirius fuera un fugitivo no podría enseñarle todo lo que debía.
Evony entro a la habitación de Harry, la mujer sabía que su ahijado llevaba varios días preocupado, desde su encuentro con los Una Mens el joven no dejaba de estudiar y entrenar, apenas salía, apenas se divertía.
- Harry, deberías salir.
- Quiero estar preparado.
- Lo se cielo, pero a este paso vas a tener una crisis nerviosa, apenas te relajas, solo estas con la gente que te quiere por motivos importantes.
Harry suspiro, era cierto, llevaba varios días que apenas salía de la habitación, estudiando, practicando, su encuentro con los Una Mens le había dejado algo paranoico.
- Te queda medio mes con nosotros y tú poco a poco te vas alejando.
- Lo siento Evony, entre los Una Mens y lo que me espera en Inglaterra quizás haya estado un poco distraído.
- ¿Solo un poco? - dijo la mujer divertida y pasando sus brazos alrededor de Harry.
- Tienes razón, de que sirve vivir la vida si no te diviertes.
- Me alegra que digas eso.
Salieron de la habitación, decidieron salir a pasear un rato por la ciudad, estar tranquilos, como una familia. El aire puro de los parques de la ciudad relajo a Harry, parecía que se le había olvidado lo que era divertirse.
- Lo siento mucho Evony, no me he comportado como debía.
- Se que quieres estar preparado, joder lo entiendo, pero debes entender que la gente que te quiere también se preocupa por ti.
- Lo se, ahora lo se.
Se apoyo en el hombro de Evony, era su madrina, era su amante, su confidente y su apoyo, era la amiga de su madre, una persona que nunca le dejaría solo. Al igual que el resto de su familia.
- Creo que como se acerca mi cumpleaños voy a preparar algo, quiero que estéis todos conmigo.
- Me parece bien, además, sería como una fiesta de despedida.
- Es cierto, he sacado el billete de avión para el día uno de agosto.
Decidieron volver al piso de Evony donde comenzaron a preparar la fiesta que sería el cumpleaños de Harry, ya allí se despediría de sus amigos y su familia. El poco tiempo que había estado con ellos le había hecho muy feliz, ahora tenía una familia de verdad, gente que se preocupaba por él.
Lejos de allí, al sur de Francia un hombre se encontraba rebuscando comida en un cubo de basura, este hombre era Sirius Black, el hombre llevaba huyendo desde que se había escapado de Hogwarts hacía ya cerca de un mes, por suerte había podido volver a ver a su ahijado, ver como estaba, le alegraba ver que tenía buenos amigos, lo único que lamentaba era no haber podido demostrar su inocencia. Ojala Pettigrew no se hubiera escapado, así hubiera podido demostrar que el no era culpable de los crímenes que había cometido, haber podido encargarse de su ahijado. Seguía buscando comida cuando noto que alguien se aparecía detrás de él, preparo su varita por si le había localizado, pero al darse la vuelta se encontró con un elfo domestico.
- Sirius Black, por fin le encuentro
- ¿Quien eres? ¿quién te manda?
- El amo Harry Potter me pidió que lo localizara, para entregarle una carta.
Ante la mención de su ahijado el hombre se tenso, que el supiera Harry no tenía ningún elfo domestico, vio como el elfo ponía la carta en el suelo, Sirius cogió la carta con calma, le parecía raro que su ahijado le enviara una carta así, realizo varios hechizos y comprobó que la carta esta hechizada para que solo él la pudiera leer. Decidió abrir la carta.
Querido Sirius
Espero que Dobby te encuentre cuanto antes, necesito que vuelvas a Inglaterra, más concretamente a Gringotts y te reúnas con Ragnok, gerente de las cuentas Potter, Dobby te llevara. Allí te pondrán al tanto de muchas cosas, pero debes saber que estoy trabajando para que se demuestre tu inocencia. Pero debes saber que de ninguna manera debes contactar con Dumbledore, es imperativo que no lo hagas, se que te sorprende pero Ragnok te explicara la verdad.
Una última cosa, Evony te manda saludos, dice que espera volver a verte.
Harry James Potter
Sirius no sabía que pensar, le parecía increíble, si Harry había tenido acceso a la bóveda de la familia Potter quizás allí hubiera un testamento que demostrara su inocencia, no entendía por que no podía ir a Dumbledore, había algo raro, pero la última frase no la entendía, quien era Evony, acaso había olvidado parte de su vida. Seguramente en Gringotts le respondieran.
- ¿Me puedes llevar a Gringotts?
- Si señor Black.
Nada más decir eso Dobby agarro de una pierna a Sirius y desaparecieron del lugar, Sirius vio que se encontraba en un despacho de Gringotts y ante él un duende que parecía estar esperándolo.
- Veo que por fin el elfo del señor Potter le ha encontrado.
- ¿Ragnok?
- En efecto señor Black, sígame.
Fueron a una habitación al lado del despacho, era un lugar que Ragnok había preparado para poder sanar a Sirius Black cuando llegara, el duende había recibido la información por parte de Harry de que su elfo domestico buscaría al hombre, para que fuera tratado en cuanto llegara.
- Señor Black, aquí será tratado como es debido, estamos seguros de que puede haber hechizos en su cuerpo y en su mente.
Sirius no dijo nada, confiaría en los duendes, se tumbo en la cama donde comenzó a ser tratado. Al instante se quedo dormido, fue entonces cuando varios recuerdos vinieron a su mente, de Hogwarts, de su vida, las aventuras con James, como había conocido a Evony, ahora la recordaba, la madrina de Harry, era FAE, pertenecía a la sociedad FAE, ahora sabía quien era el responsable, Dumbledore había estado detrás de todo, para mantener controlado a Harry, para que fuera ignorante a su verdadero estatus. Cuando despertó tuvo grandes impulsos de ir a Hogwarts, de enfrentarse al director, pero ahora entendía la carta de Harry, quería que el viejo permaneciera ignorante para no enterarse que Harry ya sabía la verdad sobre sus acciones. Para seguramente destruir poco a poco a Albus Dumbledore. Cuando despertó vio a Ragnok que le miraba como analizándolo.
- Veo que ha recordado, tenia varios encantos de memoria muy potentes.
- Dumbledore, ese viejo me hizo olvidar muchas cosas.
- Pero es muy astuto, ha borrado su firma mágica para que no sea detectado, de momento no tenemos nada contra él.
- ¿Cómo esta Harry? ¿qué se sabe de él?
- Quédese tranquilo, el señor Potter esta bien, es gracias a él que descubrimos la verdad sobre Dumbledore.
- Necesito hablar con él.
Ragnok ante eso saco un espejo que Sirius reconoció, era un espejo para comunicarse, los conocía debido a que James y él lo usaban cuando estaban castigados.
- Este espejo me permite comunicarme con el señor Potter, además, también sirve para el envió de cartas.
- Tengo que decir el nombre de mi ahijado para comunicarme ¿verdad?
- En efecto señor Black.
Sirius cogió el espejo, lo puso delante de él y dijo el nombre de su ahijado.
- Harry Potter.
El espejo se ilumino, al instante se vio como el rostro de su ahijado aparecía al otro lado del espejo. Harry creyendo que era Ragnok hablo saludando al duende.
- Buenas Ragnok ¿pasa algo?
- Si miras al espejo verás que no soy Ragnok.
Harry lo hizo y vio el rostro de su padrino, el rostro de Sirius Black en una habitación de Gringotts, eso quería decir que Dobby había conseguido encontrar a su padrino.
- ¡Sirius! - grito Harry con fuerza - veo que Dobby consiguió localizarte.
- En efecto.
No pudo continuar ya que una voz se escucho.
- ¿Has dicho Sirius? - dijo una voz de mujer que Sirius reconoció - donde esta ese chucho.
- Me ofendes Evony, tanto tiempo que hemos pasado y me sigues llamando chucho.
Evony se mostró en el espejo y vio el aspecto de Sirius.
- Dios Sirius, estás horrible.
- Lo siento si mientras he estado escondido no he podido asearme.
- Vamos niños - intervino Harry - calmaos un poco.
Los dos adultos se indignaron ante que un adolescente les replicara, Sirius empezó a murmurar, pero Evony encontraba la escena divertida.
- Bueno Sirius, debes saber que vas a tener juicio, he contactado con Amelia Bones para que lo vaya preparando.
- Me alegra oír eso Harry.
- Cuando salgas de Gringotts puedes ir a la mansión Peverell, ha sido habilitada por los duendes, solo yo y a quien yo de acceso puede entrar.
- Bien Harry, espero que sepas lo que haces.
- No te preocupes Ragnok te contara todos los planes que tenemos, nos vemos en agosto.
- Me alegra volver a verte Harry y también estoy muy contento de volver a ver a Evony.
- Me lo imagino Sirius, no te preocupes, ya me encargo yo de saborearla por ti.
Nada más decir eso Harry cortó la conexión, no quería escuchar a su padrino despotricar contra él. Era cierto Sirius al entender las palabras de Harry empezó a murmurar sobre ahijados desagradecidos y mujeres lujuriosas.
- Bueno Ragnok, creo que hay mucho de lo que hablar.
- En efecto señor Black.
Ragnok le contó de cómo Harry había llegado al banco, sobre lo que habían descubierto, saber que los supuestos amigos de Harry estaban en su contra enfureció a Sirius, de haberlo sabido hubiera acabado con ellos, pero ahora veía que Harry tenía un buen plan, un plan que poco a poco arruinaría la credibilidad de Dumbledore y que llegado el momento le daría el golpe definitivo a los planes del viejo.
Sirius estuvo en aquella habitación durante una semana, los daños de tanto tiempo en Azkaban era muchos, tenía una grave desnutrición, varias enfermedades y síntomas varios por su estancia en la prisión y luego su vida de fugitivo. Pero a Sirius no le importaba, llegado el momento estaría lo suficientemente fuerte para estar en forma, para tomar sus labores como jefe de la casa Black, en cuanto fuera declarado inocente se encargaría de todo.
Mientras en Toronto los ánimos de Harry habían cambiado completamente, saber que había conseguido localizar a Sirius había transformado al joven. El melancólico y estudioso Harry Potter de los últimos días ahora disfrutaba de la vida, se había vuelto un joven jovial, que pasaba tiempo con sus amigos, era cierto que seguía entrenando y estudiando pero ahora lo hacia con otro carácter. La gente lo noto, el cambio que Harry había dado era increíble.
- Debo decir Harry que tu actitud aunque me alegra, es demasiado impulsiva.
- Quizás un poco Trick - dijo Harry a su bisabuelo mientras tomaba un refresco - saber que Sirius esta bien me ha cambiado, aunque ahora a mi hay otra persona que me preocupa.
- ¿Quién sería?
- Tu.
- ¿Y es Harry?
- Te noto desde hace días algo pensativo, como si algo no dejara de rondarte la cabeza.
- Tu y tu intuición, es cierto, me han llegado informes de que esta viendo diversas disputas entre algunos FAE.
- Evony me ha comentado algo, como si algo o alguien lo estuviera impulsando a pelear, pero de lo que estoy seguro es que el Ash sabe algo.
- ¿Cómo lo sabes?
- Los últimos días lo he notado preocupado, más de lo normal, murmura e incluso esta algo más irascible.
- Es raro, a lo mejor sabe algo sobre las disputas entre los FAE y eso lo tiene alterado.
- Quizás deberías hablar con él.
Fue una conversación tranquila, cuando llego Kenzy dejaron el tema para no preocupar a la joven humana, la muchacha estaba algo agotada y no querían sobrecargarla con información.
- ¿Cómo va tu entrenamiento?
- Estoy agotada, no me imaginaba que ser entrenada para ser ladrona de los FAE sería tan difícil.
- Al menos te han aceptado, eras tu la que quería ser útil para los FAE y así poder ayudar a Bo.
- Lo se Harry, pero debo reconocer que no me esperaba un entrenamiento tan duro.
Kenzy había decidido pedir a los lideres de los FAE se entrenada para ayudar a Bo, debido a sus habilidades era muy útil en el arte de la infiltración y la substracción.
- Bueno Kenzy, te apetece que vayamos a ver a Bo.
- Claro que sí, tengo ganas de ver como le va a mi hermana.
Bo había tenido una misión para los luces, como solo podía ir ella, Kenzy se había quedado entrenando. Llegaron a casa de Bo donde ya se encontraba la mujer sentada en el sofá bebiendo una cerveza.
- ¿Ya has terminado la misión?
- Si ha sido simple, por lo visto un FAE de las luces llevaba un tiempo desaparecido y he tenido que conocer sus motivos para saber si tenía que obligarlo a regresar o no.
- ¿Va a regresar?
- Si, en unas semanas, se ha tenido que ausentar de repente debido a que un familiar lejano necesitaba ayuda, ha sido tan urgente que no había avisado.
Bo les estuvo hablando sobre la misión, Kenzy hablaba sobre su entrenamiento quejándose de lo estrictos que eran sus instructores. Bo y Harry no podían evitar reírse, Kenzy era fuerte, mucho más fuerte que muchos FAE, pero cuando quería se comportaba como una niña pequeña.
Al mismo tiempo que Harry estaba con Bo y Kenzy, en la mansión de Ash estaba llegando Trick, el hombre tenía que hablar con el líder de las luces. Fue Lauren quien le condujo ante Lachlan.
- ¿Pasa algo Trick?
- Hay algo de lo que quiero hablarte, algo que me ha comentado Harry.
- Claro, hablemos en privado.
Fueron a una sala donde se sentaron, Trick le comento sobre lo que Harry había notado de su comportamiento.
- Potter tiene razón, creo saber el motivo por el que están aumentando las disputas entre los FAE, pero no podemos arriesgarnos ni crear el caos.
- ¿Qué es? - preguntó Trick ante las serias palabras del Ash - ¿qué te tiene tan preocupado?
- Si estoy en lo cierto, quien esta detrás es un enemigo que he estado batallando durante años, un enemigo que me ha hecho sufrir las perdidas de mis hermanos, enviando a que me cacen.
- ¿Quién es ese FAE? ¿quien te quiere muerto?
- Y si te dijera que no es FAE, que esta por encima de la rama alimenticia.
- No, no puede ser, están muertos, todos fueron exterminados.
Por primera vez en mucho tiempo, por primera vez en siglos el rey sangriento estaba verdaderamente asustado, si las palabras del Ash eran ciertas, si el Naga había sido atacado por quien el pensaba, entonces los FAE estaban en un verdadero peligro.
- Garuda, estás diciendo que el responsable es un Garuda.
- ¿Quién si no? ¿quién tiene tanto miedo de mí para cazarme de tal manera? - dijo Lachlan - sabes perfectamente que el veneno de Naga es una de las pocas cosas que puede matar a un Garuda.
- Tienes razón, eso explicaría el motivo del aumento de disputas entre los FAE, como un Garuda se alimenta de las disputas debemos ser cuidadosos.
- También creo que tú eres uno de sus objetivos.
- Seguramente para que anule las leyes de la sangre, así volvería la anarquía a la sociedad FAE.
- Debemos estar preparados, no sabemos cuando atacara, pero puede que Harry sea la clave de la victoria.
- ¿Qué quieres decir?
- En el caso de tu muerte Trick, creo que Harry puede ser determinante debido a sus habilidades.
- Espero que no, las habilidades de lo sabios de sangre pueden ser muy difíciles de controlar, Harry es joven y aun le falta mucho, además, quien sabe lo que puede provocar en un mago tan poderoso como Harry tener que usar tan pronto esas habilidades.
- Todo se verá, deberíamos avisar a la Morrigan de lo que esta pasando, quizás incluso a los Una Mens.
Estuvieron decidiendo que harían, hablaron cerca de media hora planeando el futuro, si el enemigo era en verdad un Garuda, no debería haber luces o sombras, debían estar unidos para enfrentar al mal que se avecinaba.
Decidieron entonces informar a Evony, también sería informado Harry de lo que se avecinaba y por si en el mundo de los magos hubiera noticias del Garuda para que estuviera atento. La reunión tuvo lugar, el Ash y Trick informaron a Harry y a Evony de lo sucedido, de lo que podía ser el responsable de las peleas entre los FAE. Ambos se quedaron perplejos, era cierto, si había un Garuda vivo tenían un verdadero problema.
- Yo iré a hablar con los Una Mens - dijo Harry para sorpresa de todos - yo les informare.
- ¿Estas seguro Harry?
- Si Ash, yo me encargare de todo.
Harry se levanto, si decir palabra salió de la mansión del Ash y se dirigió al lugar de los Una Mens. Un par de guardias le impidieron el paso.
- ¿Quién va?
- Harry Potter, deseo hablar con los Una Mens.
El guardia tenía que dejarlo entrar, sus órdenes eran que si Harry Potter se presentaba tenía que ser llevado ante los Una Mens. Dejo entrar al joven avisando de su llegada. Harry llego donde los Una Mens, a la sala donde había estado días atrás, la gran inquisidora lo miro con una mirada que parecía curiosidad, Harry Potter se había presentado ante ellos por lo que tendría que ser importante.
- Bienvenido Harry Potter.
- Vengo a avisar de varias noticias que deben ser de conocimiento de los Una Mens.
- Habla Harry Potter.
Harry entonces comento sobre las disputas que estaban teniendo en la sociedad FAE, como el Ash sospechaba que podía haber un Garuda detrás de todo.
- He venido debido a que los Una Mens deberían estar al tanto, si en verdad se trata de un Garuda debemos estar preparados.
- Eres honorable Harry Potter, podías habernos dejado ignorantes pero has decidido venir.
- Como dije la primera vez que estuve aquí no busco enemistarme con nadie, solo busco mi propio camino, pero Garuda es una amenaza demasiado grave para ser ignorada, solo si permanecemos unidos tendremos alguna oportunidad.
- Hablas con sabiduría Harry Potter, investigaremos lo que sucede.
Harry hizo una reverencia y salio del lugar, estaba hecho, tenían que ser informados de lo sucedido.
El tiempo después fue tranquilo, mientras se aproximaba el día de la celebración del cumpleaños de Harry donde el joven se despediría de sus amigos varias cosas fueron pasando. Lo más importante e impactante fue que Ragnok contacto con él a través del espejo, era para darle la noticia de la destrucción del horrocrux que había en la casa Gaunt, la familia materna de Lord Voldemort, el alma había sido colocada en otro objeto para ser posteriormente destruida. El motivo fue que el anillo donde se encontraba el pedazo del alma de Lord Voldemort, era la legendaria piedra de la resurrección, según la leyenda, el segundo de los objetos de las reliquias de la muerte, los objetos entregados a los tres hermanos Peverell por según la leyenda la misma muerte. Harry miraba el anillo delante de él, no sabía que hacer, ese objeto aumentaría su poder, pero seguramente tenía un precio, un precio que no sabía si estaría dispuesto a pagar.
- Sigues pensativo con el objeto.
- ¿Cómo no hacerlo Trick? tu mas que nadie sabes que tanto poder conllevaría un precio, una responsabilidad que no sabría si llevar acabo.
- Solo tú puedes decidir, pero ahora esta claro que estás destinado a mucho Harry, a un destino o muy brillante o muy oscuro.
Era cierto, ya no solo era el anillo, al tener el anillo la capa de invisibilidad había vibrado, como si los dos objetos se llamaran ante su presencia, eso quería decir que poseía la tercera reliquia, la capa de invisibilidad, la capa entregada al tercer hermano por la muerte. Solo faltaba la varita de saúco, la legendaria varita invencible entregada al primer hermano, no sabía donde estaba, es más, no quería saberlo, bastante ya tenía en su vida.
- De momento guardare el anillo, quizás en un futuro me vea obligado a usar su poder, pero no quiero tener que hacerlo.
- Una sabía decisión Harry.
- Dejemos de hablar de eso ¿cómo va lo de localizar a mi abuela?
- No hay rastro ninguno de Aife, es como si se la hubiera tragado la tierra.
Habían decidido localizar a la mujer, por lo menos intentarlo, pero de momento no había indicios, eso solo quería decir dos cosas, que o la mujer no quería ser encontrada, o alguien de alguna manera la estaba reteniendo, lo segundo no se lo creían, Aife era poderosa, muy poderosa, que alguien fuera capaz de retenerla era algo que no se creían. Necesitaban respuestas, sobre todo para saber sobre el padre de Bo, era todo un misterio quien era esa persona. Otro motivo para buscar a Aife era que cuando llegaba el despertar de un incubo era mejor estar cerca de un súcubo para que esta fuera capaz de controlar las habilidades que despertaban, esperaba que al final pudieran dar con la mujer.
Por otro lado se acercaban momento más felices, aunque la fiesta de cumpleaños era también para despedirse de Harry todo se organizo para que fuera un festejo divertido, el joven sabía que tanto Evony como Bo le estaban preparando una sorpresa, según las palabras de su madrina que nunca iba a olvidar. Estaba deseando que llegara el día de la fiesta.
Cuando llegó el día todos fueron a un local que Harry había alquilado y preparado para una fiesta agradable con su familia y amigos. El local estaba adornado de forma agradable, bebida, comida, todo lo que fueran a necesitar. Evony, Trick, Bo, Kenzy, Dyson, Hale y Lauren estaban en la fiesta, lamentablemente el Ash no pudo asistir pero el hombre envió un presente a Harry.
Fue el primero de lo regalos que abrió, se trataba del amuleto que mostraba cuanto tiempo le quedaba a su despertar, era útil ya que así tendría al tanto sus habilidades FAE. También le regalo una acreditación que le permitiría entrar a cualquier refugio FAE de los luces por todo el mundo.
El siguiente regalo fue el de Kenzy, la joven le entrego un kit de infiltración y ladrones, según la nota era para que conociera su mundo y así pudiera anteponerse si en algún momento alguien le intentaba robar. Era un material útil, aprender algo para saber como enfrentarlo, era uno de los motivos por el que estaba aprendiendo magia oscura, para saber como defenderse ante ella.
Hale y Dyson no le regalaron nada, no hacía falta, hacia unos días Hale le había llevado a una reunión con su familia, el clan Zamora, gracias a esa reunión los negocios y contactos de Harry habían aumentado enormemente, el clan Zamora era uno de los pocos clanes FAE que tenían aun poder dentro de Inglaterra y eso le fue muy útil, se estableció una alianza entre la casa Potter-Peverell y el clan Zamora, una alianza de gran poder. Dyson le había dado el regalo días atrás, se trataba de una espada que perteneció a él hace años, una espada que permitía canalizar su magia a través de ella.
De parte de Lauren recibió una invitación para poder cursar estudios superiores a través de Internet, por lo visto la mujer había hablado con varios contactos para que el joven pudiera cursar los estudios de instituto y universidad, también recibió un ordenador de última generación para poder realizar los cursos, eran unos grandes regalos, que le agradeció a la mujer con un beso en la mejilla.
Pero el regalo más importante, de más valor fue el de Trick, el hombre le dio un libro, era un libro de páginas blancas que para otras personas no tendría ningún valor, pero para los sabios de sangre era el acceso a su poder, el libro con el que podían alterar la misma historia o promulgar leyes. También venia un libro más pequeño de cómo tendría que utilizar el libro de sangre.
Evony y Bo le dijeron que su regalo vendría después, su madrina y su tía estaban preparando algo y conociéndolas sería algo sexual, pero no se imaginaba que, ya había estado con las dos a la vez, pero conociéndolas sería algo que no olvidaría.
Fue una fiesta relajada, una fiesta llena de risas pero también de despedidas, Harry quedo que volvería para las navidades, no quería estar alejado de su gente, de su familia, ahora tenía un verdadero hogar al que volver.
Cuando la fiesta termino todos se fueron cada uno a su casa, solo quedaron Harry junto a Bo y Evony que fueron al piso de la Morrigan, allí le darían su regalo de cumpleaños, un regalo que seguramente el joven no olvidaría.
- Me tenéis intrigado.
- Vas a estar más que intrigado - dijo Evony - va a ser una noche muy divertida.
Entraron en la habitación y Harry se quedo sorprendido, tumbada sobre la cama se encontraba Emma, la mujer con la que había perdido la virginidad.
- Hola Harry.
- Emma ¿qué haces aquí?
- Evony contacto conmigo, para darte un buen regalo de cumpleaños.
Harry entonces miro a su madrina que sonreía de forma perversa, también lo hacia Bo, era verdad, iba a ser una noche muy divertida.
Harry entonces se tumbo en la cama desnudo, pero lo que paso no se lo esperaba, las mujeres le ataron a la cama para que no se pudiera mover, Harry estaba totalmente desnudo e indefenso ante lo que le harían las tres mujeres. El espectáculo comenzó al momento.
Harry vio como las tres mujeres se desnudaban lentamente, pero en vez de ir hacía el se besaban entre ellas, primero Evony dio un suave beso en los labios a Emma mientras que Bo besaba el cuello de la dependienta, era una visión llena de lujuria. Vio como Bo descendía lentamente por el pecho de Emma, bajando hasta sus partes intimas, los gemidos de Emma extasiaban a Harry, quería participar, quería desatarse y estar en medio de las tres mujeres.
Evony con suavidad mordisqueaba los pezones de Emma, cada cierto tiempo se turnaba con Bo y cambiaban de posición, tras varios minutos dando placer a Emma toco el turno de que fuera Evony quien recibiera las bocas de las otras dos mujeres, se estuvieron turnando durante media hora, tiempo en el que Harry estaba deseoso de placer, deseoso de tener a esas tres mujeres al momento.
En ese momento las tres mujeres se fueron acercando, lentamente, cada una por un lado de la cama, Bo por la derecha, Evony por el centro y Emma por la izquierda. Con calma Bo y Emma le desataron, el joven por fin tenía los brazos libres, pero por poco tiempo. Evony, en cuanto se soltó, agarro el pene de Harry para metérselo en la boca, la lengua de la mujer jugaba con el miembro de Harry, nada más hacerlo Bo tumbada a un lado comenzó a besar a Harry mientras que Emma pasaba su lengua por el tronco del joven.
Era increíble, en un momento tenía a dos mujeres saboreando su pene mientras él se deleitaba usando parsel en la vagina de la tercera mujer. Se cambiaban de posición, se turnaban, pero las tres mujeres sentían la lengua serpenteante de Harry en su interior. Al cabo de varios minutos Harry decidió tomar más iniciativa, la primera fue Emma, le mostraría a la mujer lo que era capaz, lo que había cambiado desde que con ella había perdido la virginidad.
- Espero que demuestres lo que has mejorado Harry Potter.
- Te lo mostrare querida Emma.
Nada más decir eso entro en la mujer, su pene sintió las paredes húmedas de la vagina de Emma, mientras Bo ponía sus pechos en la boca de Harry a la vez que Evony y Bo se besaban con pasión y lujuria. Estaba en éxtasis, quería expulsar todos sus fluidos, pero Bo usando sus poderes controlaba el placer del joven, haciendo que durara el placer. Así el joven pudo satisfacer a las tres mujeres por igual, su pene entro en los tres clítoris disfrutando al máximo, las mujeres esperaban con gusto los fluidos del joven mientras ellas chorreaban en la boca de Harry.
Al final Harry exploto, sus fluidos salpicaron con fuerza a las mujeres, su semen se esparció por el cuerpo de las tres que comenzaron a besarse en los lugares que había salpicado. Harry vio miraba la escena, estaba tumbado, agotado, había sido una experiencia increíble que por un lado no quería que se volviera a repetir por el cansancio, pero que la lujuria dentro de él quería que incluso fuera con más mujeres.
Las tres mujeres se tumbaron, Bo a la izquierda, Emma a la derecha y Evony acurrucada en el pecho de Harry.
- Espero que te haya gustado tu regalo de cumpleaños.
- Ha sido magnifico Evony.
- Cuando Evony me contacto no me lo creía - dijo Emma - Harry Potter era el joven al que había tomado la virginidad, fue una gran sorpresa, pero sobre todo saber que eres FAE.
- Espero que seas discreta.
- No te preocupes, por mi tienda pasan muchos FAE para ropa especial, se guardar el secreto.
Estuvieron tranquilamente hablando, al cabo de unos minutos el cansancio empezó a mostrarse en Harry, era normal, una experiencia con tres mujeres, dejaría agotado a cualquiera, lo increíble era que hubiera hablado tan tranquilamente. Cuando Harry se quedo dormido Evony decidió usar el amuleto para ver si había avanzado el despertar de la parte incubo de Harry. El resultado dejo ver que la parte incubo de Harry había avanzado en gran medida, aun estaba lejos de despertar, pero aun quedaba mucho. Lo normal era que la parte incubo ya estuviera más avanzada, pero tras hablarlo con Trick dilucidaron que los hechizos y pociones que había suministrado Dumbledore al joven, habían retrasado su verdadera naturaleza. Pero poco a poco Harry despertaría sus poderes, habilidades que le darían un gran poder para hacer frente a sus enemigos. Un gran poder que haría que el joven fuera a la vez temido y admirado.
Aun quedaban un par de días para la marcha de Harry a Inglaterra, tuvo un par de reuniones con algunos FAE incluyendo los Una Mens, el joven estaría en contacto por teléfono con su familia y amigos, con los Una Mens había llegado a un acuerdo de estar en contacto con un espejo de comunicación, así el joven tendría al tanto a la sociedad por si descubría algo sobre Garuda en su país.
En el aeropuerto todo estaba listo, habían ido a despedirse de él Bo, Kenzy, Evony y Trick, todos le desearon buen viaje y que tuviera cuidado, Evony le dijo que mandara al chucho de su padrino para Toronto, así podrían volver a retomar sus antiguas relaciones.
- No te preocupes Evony, haré que venga aquí.
- Eso espero, también espero que todo lo que has aprendido te sea útil.
- No te preocupes madrina, que practicare mucho.
- Nos vemos en navidad ahijado lujurioso.
- Lo mismo digo madrina pervertida.
Los dos se abrazaron, un suave beso en la mejilla de Evony a Harry para despedirse. Harry luego se dirigió a Bo, su tía, la hermana de su madre, la FAE sin clan que no había escogido bando.
- Ten cuidado.
- Tu también tía Bo.
- No te preocupes Harry - dijo Kenzy - vigilare a esta viciosa.
- Se que lo harás, cuida de ella Kenzy.
- Siempre hermanito.
Harry y Kenzy se abrazaron, solo se conocían desde hacia un mes, pero estaban muy unidos, era la sensación que había tenido con Ron Weasley, pero esta era una amistad verdadera, una amistad que no se rompería. Luego abrazo a Bo, tía y sobrino se despidieron deseando volver a verse cuanto antes.
El último en despedirse fue Trick, su bisabuelo, el rey sangriento.
- Estás preparado, has mejorado mucho desde que llegaste a mi taberna.
- Lo se Trick.
- Pero no te confíes, debes ser precavido y cuidadoso.
- Estaremos en contacto Trick, os llamare una vez cada dos semanas.
- Si tienes problemas con Dumbledore avísame, yo me encargare del viejo.
- No te preocupes Trick, si pasa algo os avisare.
Harry entonces se puso en marcha, llevaba el ordenador portátil que le había regalado Lauren en la mochila, el resto de su equipaje salvo el teléfono móvil, su varita y su capa de invisibilidad, lo llevaba guardado y empequeñecido en el baúl dentro de un bolsillo. Hizo un saludo con la mano antes de entrar al avión, deseando volver a ese lugar cuanto antes, había estado un mes, pero ese lugar se había convertido en su hogar, donde tenía a su familia y donde había encontrado quien era realmente.
En Inglaterra todo iba más o menos bien, el mundial de quidditch había salido casi a la perfección sino hubiera sido por la aparición de la marca tenebrosa, el símbolo de Lord Voldemort tras la finalización de la final había aparecido en el cielo. Para el ministerio había sido un verdadero caos calmar los ánimos, pero dos personas dentro del ministerio no estaban contentas para nada.
Amelia Bones junto a Cornelius Fudge habían investigado con gran discreción sobre Sirius Black, había que decir que el desastre del final de los mundiales había hecho que pudieran investigar más relajadamente, pero eso no significa que lo que habían descubierto les gustara. Ahora sabían que Barty Crouch no había dado juicio a Sirius Black por mejorar su popularidad, los pocos papeles que habían encontrado lo demostraban, a Barty no le había importado que Sirius dijera que era inocente cuando fue interrogado, es más, no quería mala publicidad por haber apresado a un hombre no culpable, por lo que lo arrojo a Azkaban sin juicio esperando a que Black muriera. Ahora se entendía porque Crouch, cuando Sirius se había escapado había querido que el hombre fuera apresado y condenado a ser besado por un dementor de inmediato. Había sido uno de los principales impulsores de esa ley.
Por otro lado estaba Dumbledore, era un buen hombre que había hecho mucho bien en el pasado, pero veían que había cometido un grave error, lo supusieron a que a lo mejor el hombre con tantos puestos se había empezado a venir abajo, que tanto trabajo le estaba pasando factura, eso pensaban sin saber que en verdad Dumbledore, si el viejo supiera lo que estaban haciendo se encargaría de ellos personalmente para no estropear sus planes.
Aquel día tras Cornelius informar al primer ministro de los muggles sobre varios asuntos relacionados con el torneo de los tres magos se había reunido en casa de Amelia para hablar sobre lo que acontecía el futuro, quedaban un par de días para su reunión con Lord Peverell y querían tener todo en regla, todo preparado.
- ¿Qué tal la reunión con el ministro muggle?
- Tranquila Amelia, lo más tranquila y calmada posible teniendo en cuenta que ha querido saber sobre lo pasado en los mundiales y como va el torneo de los tres magos.
- Mis aurores están intentando averiguar sobre quien lanzo la marca tenebrosa, los magos que minutos antes se dedicaban a aterrorizar a los muggles no me ha gustado, pero volver a ver la marca era como volver atrás en el tiempo, un tiempo de terror.
- Lo sé Amelia, pero ahora creo que debemos hablar de otro asunto.
- Lord Peverell, estoy deseando conocerlo.
- Me gustaría saber si ha localizado a Black, ahora está claro que lo que decían Potter y sus amigos al final del año era cierto, lamentablemente decidí creer en los adultos y no investigar.
- No te preocupes Cornelius, todo se arreglara, serás visto como el ministro que ha traído justicia a nuestro mundo.
Fue una conversación tranquila pero basada en la política, debían estar preparados para los cambios que seguramente hubiera en el ministerio de magia, no podían permitir más errores. No serían el hazmerreir del mundo mágico por culpa de unos pocos.
Lucius Malfoy se encontraba tranquilamente leyendo el periódico en su mansión, las últimas semanas habían sido calmadas, era cierto que él había sido uno de los enmascarados que habían aterrorizado a los muggles durante los mundiales, se había reunido con antiguos camaradas suyos para divertirse, pero la aparición de la marca tenebrosa había estropeado todos sus planes. Era cierto que aun veía con buenos ojos los planes de su antiguo señor, pero los recientes acontecimientos con Harry Potter Peverell le hacían pensar, no había ningún rumor sobre el regreso de la casa Peverell, lo que hacía ver que el joven solo se mostraría cuando fuera necesario, antes buscaría aliados y poder. Era una forma de pensar muy inteligente y astuta, debía reconocer que en cierta medida admiraba al joven, no parecía ser nada como Severus o su hijo lo describían.
- Te veo pensativo papa.
Lucius miro la puerta de su despacho, allí estaba su hija mayor, Casiopea Malfoy, era su primogénita, aunque poca gente lo sabía.
- No pasa nada Casiopea ¿necesitas algo?
- Solo es que desde hace unos días te veo distante, como si tu mente no dejara de pensar.
- Tan intuitiva como siempre, desde luego hubieras sido una gran alumna o de Ravenclaw o de Slytherin.
- Pero preferí Beauxbatons.
- Algo de lo que estoy orgulloso, has demostrado una gran inteligencia, tus notas fueron magnificas.
Casiopea Malfoy de veintitrés años había estudiado en la escuela francesa, al contrarió que su hermano ella buscaba superarse, demostrar que no necesitaba el apellido Malfoy, lo había demostrado al ser la persona más joven en entrar en la escuela de maestros de pociones de los últimos veinte años. Lucius lamentaba muchas veces que Draco no fuera como ella, siempre usando su nombre y posición, pero pocas veces conseguía algo por sus propios medios.
- Seguro que todo sale bien.
- Eso espero hija, pero el futuro ahora mismo es incierto.
Era cierto Lucius tenía un dilema, si regresaba Lord Voldemort no sabía si seguirlo o seguir a Potter, el poder político del muchacho aun no lo conocía en su totalidad, pero la casa Peverell no era reverenciada aun por nada, el poder que ostentaba era grande y a tener en cuenta. Tendría que esperar, saber que quería Potter de él, para así decidir que camino seguir, si el camino del señor tenebroso o el de Harry Potter Peverell.
Sirius Black se encontraba en la mansión Peverell, los duendes le habían ayudado a mejorar muchísimo desde que había llegado al banco, pociones nutritivas, pociones de curación, fue un duro proceso para recuperarse completamente, bueno casi completamente, sus largos años en Azkaban le habían dejado estéril, pero no le preocupaba, puede que no pudiera tener hijos propios, pero tenía al hijo de sus amigos, a su ahijado, el cual heredaría su apellido. Gracias a Dobby, el elfo domestico ahora sabía como le iba a su ahijado, los duendes le habían explicado los planes de Harry, el le ayudaría, era hora de que la gente pagara por sus crímenes y errores.
- Señor Sirius ¿desea cenar?
- Si claro Mipsy - dijo al elfo de la mansión Peverell - ten la cena en media hora.
El hombre entonces fue a la cocina, sabía que su ahijado iba a tener varias reuniones en la mansión, se lo había contado Ragnok, pero aun no comprendía que esperaba ganar Harry reuniéndose con Lucius Malfoy, la reunión con Amelia Bones y Cornelius Funge sabía que era para hablar sobre su juicio, pero los planes que tenía su ahijado para hablar con el patriarca de la familia Malfoy eran un misterio para él. Bueno, estaba seguro de que Harry tendría algo planeado.
La madriguera, en los terrenos dos hermanos gemelos se divertían con sus hermanos mayores montando en escobas, Charlie, Bill, Fred y George, se divertían tranquilamente volando, pero mientras en la habitación de la pequeña Ginny Weasley estaba teniendo un reunión entre la joven, su hermano Ron y su amiga Hermione. Planeaban para cuando empezara el curso sobre que hacer con Harry Potter.
- Debemos mostrarle que aunque entendemos su viaje, debería haberse quedado con nosotros, pero sin presionarle.
- Deja de mirarme como si lo fuera a estropear Ginny - dijo Ron ofendido - entiendo el plan.
- Tal vez, pero varias veces Dumbledore ha tenido que borrar recuerdos de Harry averiguando la verdad sobre ti, tus celos son insoportables.
Ron no dijo nada, era verdad, lo sabía, su madre le había recriminado por estar a punto de estropear los planes, era el motivo por el que Hermione no les dejaba nunca, era la encargada de que todo fuera bien, de que los planes no se estropearan, lo odiaba, ser superado por Potter, ser superado por su hermana y ser superado por una nacida de muggles. Pero ya se encargaría de mostrarle quien era el mejor, cuando tuviera su dinero sería mejor que Potter.
- En cuanto vuelva Dumbledore volverá a ponerle lo hechizos y las pociones necesarias para tener controlado a Harry.
- Es por lo que tu madre esta tan enfadada - dijo Hermione a su amiga Ginny - quería suministrar algunas pociones para que se fuera acercando a ti.
- No pasa nada Hermione, estoy segura de que conseguiré tener a Harry para el baile de navidad, con la celebración del torneo de los tres magos va a ser un año interesante.
- Estoy segura de que lo conseguirás, en cuanto regrese podremos comenzar nuestros planes, ahora que Harry se esta empezando a interesar por otras chicas debemos hacer que sea tuyo.
- Bueno que os parece si dejamos de hablar de Potter - intervino Ron - creo que deberíamos bajar a la cocina, la cena esta a punto de ser servida.
- Tú y la comida.
El comentario de Ginny hizo reír a Hermione, eran amigos, se contaban de todo, eran como una familia en busca de un objetivo. Bajaron a la cocina donde ayudaron a Molly Weasley la cual estaba algo molesta de no tener a Harry allí, pero en cuanto regresara el joven se encargaría de él. Haría que se enamorara de su hija pequeña para así poder tener acceso a su fortuna. Todos juntos cenaron tranquilamente, cuando terminaron Hermione salió de los terrenos de la madriguera usando un traslador, la excusa era que iba a ver a sus padres, pero en verdad era algo muy distinto.
Para Albus Dumbledore aquel verano estaba siendo uno de los más largos de su vida, no saber de Harry Potter le estaba llevando a tener que estar tomando los dulces que tanto le gustaban para calmarse, no podía hacer nada, no sabía donde se encontraba el muchacho. Pero por otro lado ahora sabía que Lord Voldemort podría estar regresando, no era solo la aparición de la marca tenebrosa, tenía ya varios indicios, desapariciones inexplicables y como la marca estaba ligeramente más oscura en el brazo de Snape hacían ver que la profecía que Trelawney había realizado delante de Harry en su último año estaba teniendo lugar, estaba claro que Pettigrew sería el encargado de ayudar al regreso de Lord Voldemort, cuando el hombre había escapado seguramente habría ido a buscar al mago tenebroso en busca de protección. No le importaba lo que hiciera, mientras sus planes siguieran igual no le molestaba el animago. Estaba observando sus instrumentos para ver si recibían señal de Harry cuando la puerta del despacho se abrió y entro por ella Severus Snape.
- Severus ¿alguna novedad con la marca?
- Ninguna de momento, sigue estable.
- Bien, veremos cuanto más tarda en recuperar poder Tom, de hacerlo seguramente Harry lo esté notando debido a la cicatriz.
- Aun no entiendo cómo puede Potter ser el destinado a derrotar al señor tenebroso, se que lo dice la profecía, pero aun me cuesta creerlo con lo inútil que es.
- No te preocupes Severus, todo llegara, Harry y Tom deberán enfrentarse al final.
- Bueno Albus, yo vengo a mi despacho, venía a avisarte que voy a estar en lo que tú ya sabes.
- Entiendo, hay que ver lo que la señorita Granger está dispuesta hacer para conseguir sus objetivos.
- En efecto.
Severus salió del despacho del director, con calma fue a su despacho donde sentada estaba Hermione Granger esperando al profesor.
- Bienvenida Granger.
- Profesor Snape.
- He venido a por los libros como habíamos acordado.
Snape saco un par de libros, uno de ellos de pociones avanzadas que se daban solo en el EXTASIS de pociones, el otro de transformaciones también de nivel EXTASIS.
- Bueno Granger, como bien sabes uno de los libros ya te lo puedes llevar, el otro te lo tienes que ganar.
- Me quedo con el de pociones ahora.
- Entonces creo que ya sabes lo que tienes que hacer.
Snape tras decir eso se puso en pie, con calma se puso al lado de Granger, la joven tranquilamente empezó a desabrochar el cinturón del profesor, al hacerlo y caer el pantalón y la ropa interior se dejo ver el pene grueso, Snape al momento empujo la cabeza de Hermione hacía él, la chica abrió la boca para chupar el miembro de su profesor.
- Vamos sangre sucia, gánate tus libros puta.
Hermione empezó a lamer como pudo, era un pene grande y ella tenía poca experiencia, pero no le importaba como el profesor la empujaba, ni las arcadas que sentía, poco a poco se iba acostumbrando a aquello, cada vez tenía la polla más dentro, Snape empujaba más para que la joven se lo consiguiera meter todo.
- Escucha sangre sucia, esta es tu cuarta vez, si no eres capaz de tragar al menos la mitad me tendré que divertir de otra manera.
Hermione hacía lo que podía, intentaba ignorar las arcadas, pero debía hacerlo, no quería saber cómo se querría divertir el profesor. Consiguió lentamente al cabo de unos minutos lograr lo que le pedía el profesor, estuvo lamiendo durante un buen rato hasta que el profesor decidió que no era suficiente.
- Patético Granger, dices que buscas ser mejor, pero está claro que la práctica no es lo tuyo, por eso eres una puta sabelotodo que solo sabe leer libros, quizás sea ese el motivo por el que Potter te supera en las clases prácticas y termino sus ejercicios de veranos antes que tu.
Fue un golpe bajo, un golpe muy bajo, ataco a Granger en lo que el hombre sabía que era vulnerable, su deseo de ser superior a la gente y no conseguirlo.
- Señor, déjeme volver a intentarlo, le juro que lo hare mejor.
- No Granger, es hora de ganártelo de otra posible manera.
Nada más decir eso agarro del pelo a Hermione, la tiro al suelo y la arrastro por el despacho hasta llegar a su habitación, Granger estaba aterrada, el profesor era capaz de violarla allí mismo, era lo único que no quería, que no se veía dispuesta a hacer. Entraron a la habitación y Snape, con fuerza, arrojo a la muchacha contra un rincón, el hombre cogió su varita y apunto a la muchacha que estaba asustada ante su profesor.
- Bien Granger, ahora solo hay dos manera de que tengas ese libro, tu eliges.
- ¿Qué dos maneras?
- La primera es simple, te violo, violo tu vagina y tu culo hasta que me dé la gana ya que es para lo único que sirve una sangre sucia como tú.
- ¿Y, y la, la segunda? - dijo Hermione tartamudeando.
- Tengo ganas de lanzar algunos hechizos, necesito un muñeco de pruebas.
- Pu, puedo pen, pensarlo.
- Claro Granger, pero lo principal es que te vayas desnudando completamente, elijas lo que elijas no lo vas a olvidar.
Eso hizo Hermione, al cabo de unos minutos se quedo completamente desnuda, dejando ver sus rasgos adolescentes, esperaba que su cuerpo desnudo fuera suficiente para complacer a su profesor. Que equivocada estaba, para Snape ese era un cuerpo normalito, nada del otro mundo, cierto que se estaba desarrollando, pero ya había compañeras suyas de su edad con cuerpos mejores que el de la sangre sucia.
- Túmbate en la cama - dijo Snape mientras con un movimiento de varita se quedaba completamente desnudo - ¿te has decidido puta?
- Aun no profesor.
Hermione vio como Snape la apuntaba con la varita, la cara del profesor era una cara de sadismo, una cara de que el profesor estaba perdiendo la paciencia que estaba teniendo con ella.
- Tienes cinco segundos o decido las dos opciones.
- Prefiero ser hechizada - dijo Hermione con miedo, pero con voz baja.
- No te he oído puta.
- Digo que prefiero ser hechizada.
Snape sonrió, levanto su varita hacia Hermione, un rayo de luz roja golpeo al momento, un hechizo que ella no sabía cual era ya que su profesor había usado magia no verbal. Al momento un fuerte dolor se fue formando en la boca de Granger, el profesor fue hacia ella.
- Este hechizo te hará mantener la boca abierta, así no habrá problemas para que te la tragues toda.
Era cierto, no podía cerrar la boca, en ese momento Snape se acerco a su cara e introdujo su pene en la boca, al tener la boca abierta no hubo problemas en que la punta del pene rápidamente tocara la campanilla de la joven. En ese momento Snape deshizo el hechizo, Hermione de nuevo pudo mover su boca, pero ahora a duras penas, su profesor le había metido el pene hasta el fondo de la garganta, creía que se iba a ahogar, pero si eso contentaba al profesor lo haría, no debía defraudar a su profesor.
Snape por fin sonrió, la joven por fin estaba haciendo su trabajo, con dureza entonces comenzó a apretar los pechos de la muchacha, se estaban desarrollando bien, se notaba cierto volumen, vio la cara de Granger, dolorida de lo que estaba pasando. Era lo que se merecía, odiaba a esa sangre sucia creyéndose superior por ser capaz de memorizar cualquier libro que leía, verla sufrir le encantaba, era placentero, más placentero que como estaba chupando la muchacha. El pene salió de la boca de Granger, vio como la joven respiraba con dificultad, jadeando, no le daría tiempo a relajarse, al momento levanto su varita hacia ella, esta vez sentiría el dolor.
- ¡Crucio!
La maldición imperdonable de tortura, en cuanto el hechizo golpeo a Hermione el dolor se extendió por todo su cuerpo, le dolían los huesos, los músculos, parecía que la piel se le iba a desgarrar. Había leído sobre la maldición, una de las tres imperdonables que hacían que la persona fuera a la prisión de Azkaban, pero su profesor la estaba usando contra ella sin importarle las consecuencias. Cuando el profesor retiro el hechizo el dolor terminó, pero aun sentía los efectos, tenía los músculos entumecidos, apenas se podía mover, esperaba que fuera el fin, pero otro rayo de luz le golpeo. En ese momento vio como pudo ante el dolor que su cuerpo estaba recibiendo como empezaba a sangrar por todas las partes de su cuerpo, se estaba desangrando, miraba con horror al profesor que apuntando su varita hacia ella, de pronto sintió como la sangre dejo de brotar, el profesor la estaba curando, pero poco a poco el dolor, el cansancio, era demasiado, la joven cayo exhausta sobre la cama completamente dormida.
Snape vio como Granger se quedaba dormida, decidió terminar de masturbarse para darle una lección a la joven, decidió eyacular en los alrededores de la vagina de la mocosa, si no recordaba lo que había pasado pensaría que había sido violada, le encantaba hacer sufrir a sus victimas. Espero tranquilamente a que la joven despertara, cuando lo hizo y vio como estaba en la cama, la sangre, el esperma alrededor de sus partes íntimas, se vio el horror en la cara de la muchacha.
- ¿Me ha violado? dijo que solo habría hechizos.
- Me encanta que pienses eso, no, no lo he hecho, ya que cuando lo haga quiero que estés despierta, quieras que sientas todo el dolor que te voy a infligir ¿entiendes?
- Si profesor.
- Bien Granger, quiero que limpies la habitación, te quedaras esta noche a dormir conmigo, por si me apetece que vuelvas a usar la boca.
- Como usted diga profesor.
Hermione cambió las sabanas, tras hacerlo sintió, como los brazos de Snape la agarraban y la tumbaban en la cama, el profesor se puso encima de ella, sentía su aliento en su cara, pero lo que más le aterraba era que el pene del profesor, de nuevo totalmente erecto estaba en la entrada de su clítoris.
- Te violare Granger - dijo el profesor en un oído - te voy a violar una y otra vez, lo haré tantas veces que cuando termine desearas que lo vuelva a hacer, que te traten como a la puta que verdaderamente eres.
- Por favor profesor - dijo con lágrimas en los ojos - no lo haga, se lo ruego.
- No te preocupes, ahora no te lo voy a hacer, pero llegara un momento, no lo sabrás ya que te cogeré desprevenida, en ese momento te violare, tu coño, tu culo serán míos.
Snape ya tumbado a su lado abrazo a la muchacha por detrás, agarro con fuerza sus pechos, Hermione también sentía el pene de su profesor en la entrada de su culo, golpeando sus nalgas, el profesor disfrutaba escuchando los sollozos de aquella mocosa, al cabo de varios minutos se durmió, consiguió dormir esperando que su profesor no decidiera seguir castigándola, esperaba haberse ganado el libro ya que entonces el profesor estaría contento y no la violaría.
Lejos de allí, en una gran mansión dos personas estaban hablando, personas, bueno no, ya que uno no era humano y el otro hacía tiempo que había dejado de serlo y solo era un bulto del que salía una voz.
- Entonces tenemos una alianza.
- Si Voldemort, tus acciones me ayudaran a que los FAE se peleen entre ellos.
- Debes impedir que los FAE ayuden a los magos, hay algunas familias que podrían usar sus contactos para hacerlo.
- No me trates como a uno de tus estúpidos siervos Voldemort, he vivido milenios, desde que el rey sangriento uso su poder para traer la paz me he sentido hambriento, ha sido un milenio difícil, pero no piense que por ello no puedo acabar contigo.
- Podrías intentarlo Garuda, pero una pelea no serviría de nada, sabes también como yo que si queremos vencer a nuestros enemigos tendremos que permanecer aliados, tu quieres al rey sangriento, yo a Harry Potter, ambos obtenemos lo que queremos para así lograr nuestros objetivos.
- Tenemos un trato mago, pero ten en cuenta que si me traicionas acabare contigo.
- Lo mismo te digo.
Garuda y Voldemort, dos seres con un objetivo, dos seres que habían unido fuerzas para así poder lograr sus objetivos. El de Garuda, sembrar el caos entre los FAE, alimentarse de ese caos, estar lo bastante fuerte para acabar con el rey sangriento, aquel que con sus actos le había despojado de su alimento, pero ahora sabía donde estaba, había usado de nuevo su sangre tras un milenio, pero no era lo suficientemente poderoso para atacar en ese momento. Voldemort por otro lado no dejaba de pensar en aquel que le había obligado a tener ese estado, Harry Potter lo había vencido cuando era bebe, lo había vencido con once años cuando intentaba conseguir la piedra filosofal, lo había dejado si cuerpo, gracias a que Pettigrew lo había encontrado ahora poco a poco iba recuperando fuerzas, pero aun no era suficiente, le faltaban varios ingredientes para conseguir su cuerpo completo, uno de los ingredientes era demasiado difícil de conseguir, la sangre de Potter, podía ser la sangre de cualquier enemigo, pero quería la sangre del mocoso, recibir la protección que la sangre sucia de Lily Evans había otorgado con su sacrificio, llevaba años planeando su venganza, no le importaba esperar unos meses, ahora tendría un fiel siervo en Hogwarts, un siervo que haría que Potter compitiera en el torneo de los tres magos, para así que al final el mocoso llegara ante él, usaría la sangre del mocoso para resucitar y luego lo violaría, lo violaría hasta que le pidiera piedad, hasta que el mocoso pidiera que lo matara, no quería solo matar a Potter, quería humillarlo, hundirlo completamente, quería que el mundo mágico supiera que Potter había suplicado no por dejarlo vivir, sino por dejarlo morir.
Hasta aquí el capítulo, espero que haya sido de su agrado y me lo demuestren dejando muchos reviews, me encanta ver que esta historia es aceptada y se demuestra con vuestros comentarios.
Se que muchos no se esperaban lo de Hermione, comportándose así por un par de libros. Hay un refrán que dice que para ganar conocimiento hay veces que debes pagar el precio que se te imponga. Hermione es alguien deseosa de conocimientos, de ser mejor y ser reconocida, es de esas personas que luego la gente se aprovecha de ella, es lo que va a pasar en esta historia, Snape va a aprovecharse de ella continuamente. Se que algunos no les gustara, pero he decidido dar ese papel a Granger en esta historia. Aun no tengo pensado que hacer con los Weasley por lo que si tienen ideas háganmelas saber.
El siguiente capítulo espero tenerlo en un par de semanas, tengo pensado antes actualizar el primer capítulo de mi Crossover entre Harry Potter y Smallville, hasta la próxima vez y gracias por vuestro apoyo.
