Buenas, otro capítulo terminado, me alegra ver que mi historia es seguida por la gente, eso quiere decir que gustan mis historias y debo reconocer que es un verdadero logro. Es difícil escribir, aun me acuerdo de mis primeras historias, con capítulos cortos y que no conseguía plasmar bien lo que quería decir. Espero que les guste este capítulo, nos vemos al final.

Capítulo 5

Convulsiones al final del verano

Aquella mañana la sala del Winzegamot se preparaba para la reunión que iba a tener lugar, todos los miembros pensaba que iba a ser una reunión tranquila. Bueno, casi todos los miembros, el ministro y la jefa del departamento de leyes mágicas sabían que lo que iba a pasar en el día de hoy, el suceso marcaría un gran cambio en el mundo mágico.

Cuando la sala estuvo llena Albus Dumbledore se puso en pie, como jefe y líder del Winzegamot era el responsable de abrir las reuniones.

- Buenos días a todos, antes de empezar quiero saber si alguien tiene algún tema que quiera mencionar.

Era rutinario, simple rutina, el director se sorprendió cuando Amelia Bones se levanto y pidió hablar.

- Señora Bones ¿de que tema quiere que hablemos?

- Traigo a esta sala sobre una grave injusticia cometida en el mundo mágico.

Los murmullos se extendieron por la sala, Dumbledore tuvo que esperar para preguntar a la mujer.

- ¿Se puede saber de que injusticia esta hablando señora Bones?

- Claro director, vengo a traer el dato de que un miembro de una casa noble y antigua fue encarcelado sin juicio, cuando según nuestras leyes es obligatorio.

Dumbledore quiso gritar, si era lo que pensaba sería un verdadero problema, solo conocía a una persona con esos datos que no hubiera tenido juicio, Sirius Black no podía ser libre, pero ahora no podía hacer nada.

- Díganos señora Bones - fue Fudge quien hablo - ¿de quien se trata?

- Se trata de Sirius Black, señor ministro - dijo la mujer e ignorando las voces de sus compañeros siguió hablado más alto - se que todos consideran a Black culpable, yo también lo pienso, pero el señor Black no tuvo juicio y eso es un grave delito de nuestras reglas.

- ¿Qué supondría que el señor Black no tuviera juicio?

- Buena pregunta señor ministro, deben saber que Sirius Black podría pedir la disolución completa del Winzegamot e incluso del ministerio, como miembro de una casa noble y antigua puede exigir incluso tomar el control del ministerio, para evitar he conseguido localizar al señor Black, el hombre dice ser inocente y será cuestionado en esta sala mediante Veritaserum.

- Pero el señor Black es un poderoso mago - dijo un miembro de la sala - se podría intentar resistir.

- Cierto, por eso he solicitado a varios maestros de pociones que me proporcionen Veritaserum puro que como bien saben es irresistible.

- Por sus palabras señora Bones, quiere decir que usted ha contactado Sirius Black.

- No voy a negarlo director Dumbledore, el señor Black acudió a mi para que le proporcionara el juicio, se que no es normal, pero yo me pregunto sin un hombre se entrega sin varita ante una figura de la ley me hace pensar que ese hombre es inocente.

- Entonces el señor Black ha accedido a ser interrogado voluntariamente.

- Así es, el señor Black será interrogado sobre los sucesos que le llevaron a la cárcel, como escapo y lo sucedido durante el final del curso en Hogwarts, no se le harán preguntas sobre donde ha estado y a quien ha contactado debido a que el señor Black teme represalias contra esas personas.

- Está bien señora Bones, se aceptan los términos.

Dumbledore tuvo que decir aquello furioso por dentro, querría coger a quien hubiera ayudado a Black y encargarse de él, la vuelta a la sociedad de Sirius Black tenía demasiados inconvenientes para él.

- Bien, entonces que hagan pasar al señor Black.

Todos vieron como las puertas se abrían por donde entraba Sirius Black acompañado por dos aurores, el hombre iba encadenado y fue sentado en una silla. Amelia se acerco a él y le hizo beber una poción sin color ni olor. Al cabo de unos segundos comenzó a preguntar para saber si la poción hacia efecto.

- ¿Cuál es su nombre completo y su titulo?

- Sirius Orión Black, jefe y heredero de la casa Black.

- Bien, parece que la poción ya ha hecho efecto, díganos señor Black ¿es usted un mortifago?

- No lo soy - los murmullos llenaron la sala.

- Pero usted fue enviado a prisión ¿cómo es que no tuvo juicio?

- Cuando fui detenido fui interrogado por Barty Crouch, cuando el hombre vio que había detenido a un hombre inocentes en vez de liberarme decidió condenarme seguramente para no ver su carrera política arruinada.

Todos miraban al jefe de la casa Crouch, el hombre estaba con la cabeza escondida sabiendo que iba a ser el fin de su carrera política.

- Díganos señor Black ¿fue usted el responsable de la muerte de los Potter?

- En cierta manera si - todos escuchaban con atención las palabras de Sirius creyendo que el hombre se declaraba culpable - sino hubiera convencido a James y Lily de que yo no debía ser guardián secreto ellos seguirían vivos.

- ¿Quién era el verdadero guardián?

- Era Peter Pettigrew, lo cambiamos debido a que yo era la opción más obvia.

- Usted fue acusado de asesinar a trece muggles y a Peter Pettigrew ¿es culpable de esos cargos?

- No, fue Peter el responsable de la muerte de los muggles, luego se corto un dedo y se transformo en rata escapando por una alcantarilla.

- Pettigrew es animago ¿cómo no lo tenemos registrado?

- Tanto James, como Peter, como yo, nos convertimos durante la escuela, pero cuando terminamos como estaba la guerra contra Lord Voldemort decidimos que sería una buena arma contra el enemigo.

- Bien señor Black, esto deja claro que usted paso casi trece años encarcelado por un crimen que no cometió, nos puede decir que motivos le llevaron a escaparse de Azkaban.

- Fue al principio del verano pasado, el ministro Fudge visito Azkaban y le pedí el periódico, allí había una foto de la familia Weasley, pero también que observe que estaba Peter en su forma de rata.

- ¡Que!

La voz que se alzo fue la de Percy Weasley, ayudante de Barty Crouch, el joven entonces entendió que si aquello era verdad, Peter Pettigrew era en verdad Scabbers la rata que había tenido durante años y luego había pasado a su hermano.

- Perdone señora Bones, puedo hacer una pregunta al señor Black.

- Claro joven Weasley.

- Dígame señor Black, la rata era Scabbers ¿verdad?

- Si.

Percy se sentó, eso quería decir que el hombre había usado a su familia para esconderse, durante años habían escondido a un criminal sin saberlo. Amelia siguió con las preguntas.

- ¿Cómo escapo de Azkaban señor Black?

- Los dementores son ciegos, se alimentan de los sentimientos y pensamientos de la gente, como mis pensamientos eran sobre mi inocencia me ayudaron a mantener la cordura, una noche me transforme en perro, mi forma animaga, y como estaba tan delgado conseguí escapar.

- ¿Qué paso en Hogwarts, cuando se encontró con varios alumnos y dos profesores del colegio?

- Había conseguido atrapar a Peter, cierto que en proceso herí a Ron Weasley, pero en ese momento solo pensaba en vengarme.

Fue al menos otra media hora de preguntas, donde Sirius contó lo que había pasado, como habían desvelado a Peter ante Harry y sus compañeros, como Snape había aparecido y no había creído nada de lo que pasaba, contó sobre que fue salvado por Harry cuando su ahijado había usado el giratiempo de su compañera Hermione para ayudarlo a escapar.

- Tengo una pregunta señor Black ¿qué motivo llevo al profesor Snape a no creer su historia? ¿por qué no le dio la oportunidad de explicarse?

- Me temo que eso es culpa mía, más bien de mi pasado, durante mi estancia en la escuela James y yo éramos demasiado bromistas, nuestras bromas hacían sobre todo objetivo a los Slytherin y más concretamente a Severus Snape.

- Pero el profesor Snape es un profesional ¿no debería haber dejado atrás sus rencores?

- Si eso fuera cierto, Severus Snape sería un maestro decente, por lo que he averiguado el profesor Snape aunque es un gran experto en pociones no tiene ni la paciencia ni la actitud para enseñar.

- Bien señor Black, gracias por su testimonio.

Dumbledore quería maldecir a Sirius, no solo iba a quedar libre, sino que ahora el ministerio podía interferir en la enseñanza de Hogwarts. Vio como a Sirius le daban el antídoto y como el hombre lo miraba.

- Bien, dadas las pruebas creo que el señor Black debe ser declarado inocente.

La sala dilucido y al cabo de varios minutos Sirius fue declarado inocente.

- Por sus años en Azkaban se le entregaran diez mil galeones por año preso.

- No necesito ese dinero señora Bones, en todo caso quiero que ese dinero sea invertido en su departamento para estudiar cada caso y que no se repita lo que me ha sucedido, lo que sí quiero es que los responsables sean los que tengan que pagar ese dinero y que sean además castigados.

- Creo que no habrá problema.

A regañadientes Barty Crouch y Dumbledore tuvieron que pagar el dinero, era una gran cantidad a la que tuvieron que hacer frente. Barty Crouch además fue despedido de su puesto, como sabía la verdad sobre Sirius fue condenado a Azkaban por sus crímenes y errores. El caso de Dumbledore fue más difícil, el director era muy querido por sus actos en el pasado, se atribuyo el error a un fallo por la edad, eso hizo que como sugerencia Dumbledore debía dejar su puesto en el Winzegamot y en la Comisión Internacional de Magos. Así lo hizo, no quería pero decidió concentrarse en Hogwarts, si el ministerio iba a intervenir en la escuela debía estar atento a lo que pasaba.

- Bien Sirius, siento lo que has pasado, ojala me hubiera acordado de las reglas del Winzegamot.

- No se preocupe director, es normal también, ocupaba usted tres puestos y no creo que ayude tener que encontrar un profesor de DCAO cada año.

- Gracias por tu comprensión Sirius.

- Bien, ahora solo queda ver a Harry, estoy deseando volver a verlo.

- Debo decirte Sirius que Harry se encuentra en los EEUU, tengo entendido que vuelve dentro de una semana.

- Eso no es del todo cierto profesor - dijo Amelia interviniendo en la conversación - esta misma mañana he conseguido contactar con el joven, cierto que allí era de noche, pero al saber sobre el juicio a Sirius esta regresando.

- Me alegra oír eso Amelia, es hora de que Harry viva conmigo como debió haber sido desde un principio.

- En cuanto llegue serás avisado Sirius.

- Esta bien, entonces creo que voy a firmar los papeles de la tutela de Harry ¿le parece bien profesor Dumbledore?

- Claro hijo, no hay problema, estoy seguro de que Harry se alegrara muchísimo.

En verdad era todo lo contrario, pero ahora mismo no podía hacer nada para evitarlo, si siguiera siendo líder del Winzegamot podría intervenir, pero ahora no tenía ni voz ni voto, debía buscar una manera de que Potter no fuera con Black. Ese hombre era demasiado independiente y podría enseñar a Potter cosas sobre las que no debía enterarse el muchacho.

Sirius y Amelia fueron al despacho de la mujer, allí Harry los estaba esperando, todo había salido como habían planeado y había que informar al muchacho. Estuvieron hablando durante unos minutos, ahora que Sirius era libre decidieron que seguirían viviendo en la mansión Peverell, pero a ojos del mundo vivirían en Grimmauld Place, Harry no quería que se supiera que ya estaba al tanto de su herencia.

Los días siguientes fueron una locura para el mundo mágico, cuando se anuncio en el profeta que Sirius Black era inocente gran parte de la comunidad mágica estaba indignada, la confianza en el gobierno ingles cayo bruscamente, hubiera sido peor de no ser por que Sirius decidió hablar en publico para calmar los ánimos. Como el hombre apoyo a las partes del gobierno que le habían ayudado a tener juicio hizo que la gente viera con otros ojos lo sucedido, ahora la gente solo estaba enfadada con aquellos que tenían que haber proporcionado un juicio a Sirius Black.

Era un gran problema para Dumbledore, veía como su popularidad caía, había tenido que dejar dos de sus puestos y ahora encima el ministerio intervendría en el colegio. En ese momento Minerva entro en el despacho.

- ¿Pasa algo Minerva?

- Vengo a informarte que el señor Potter me ha escrito.

- Seguramente para tener de regreso su lechuza.

- Ese es un motivo, otro es que el señor Potter va a dejar adivinación y quiere hacer los exámenes para cursar tanto Runas Antiguas como Aritmancia.

Otra noticia que no le gustaba, eso le daría más poder a Harry, más conocimientos, pero bueno tenía pensado usar pociones en el muchacho y se vería que no estaba preparado para los cursos.

- Bueno, parece que el señor Potter ha decidido estudiar más, veamos si esta preparado.

- Yo creo que si Albus, el joven tiene mucho potencial, el problema es que siendo compañero de alguien tan vago como Ron Weasley se esta desperdiciando su talento.

- Bueno Minerva, es lo que tiene la amistad.

- Espero que si el señor Potter mejora también mejore el señor Weasley, a este paso ese joven no será capaz de pasar los TIMOS.

- Estoy seguro que con la influencia de Harry y de Hermione el joven Weasley será capaz de avanzar.

- Veamos si es verdad.

La mujer salió del despacho, Dumbledore ya no sabía que hacer, los problemas se le estaban acumulando, esperaba que Molly consiguiera suministrar varias pociones al muchacho durante lo que quedaba de verano, así cuando llegara a Hogwarts sería más fácil controlarlo. Pero ahora tenía que solucionar el principal problema de la asignatura de pociones, sabía que si el ministerio investigaba pedirían la cabeza de Snape, no lo podía permitir, el hombre era demasiado importante, tendría que interceder de alguna manera para dejar en el castillo al profesor. En ese momento la puerta del despacho se abrió, era precisamente Severus quien entro.

- Director ¿es cierto?

- ¿El que?

- Que me están investigando por mis clases ¿es cierto?

- Me temo que si, durante el juicio de Black este hizo un comentario que ha hecho que se investigue tu forma de dar clases.

- Maldito Black, me gustaría haber acabado con él.

- No te preocupes Severus, haré lo que este en mi mano para que te quedes en el colegio.

- Bueno, eso espero, pero tenga en cuenta una cosa director, si fuera expulsado como profesor alguien tendrá que pagarlo.

- Estoy seguro de que Granger te puede ayudar.

Snape entonces salió del despacho, hacia poco había prometido que durante un tiempo iba a dejar a Granger en paz, su trabajo como espía estaba siendo bueno, pero con la perspectiva de ser expulsado se encargaría de que Granger no olvidara nunca al profesor Severus Snape. Fue a su sala de pociones privada y comenzó a preparar una poción que estaba creando, esa poción haría la vida de Granger un infierno, necesitaba un sujeto de pruebas y la joven sería perfecta, ya más adelante se encargaría de hacer pagar a Black.

Al final Severus Snape se decidió que durante el curso un comité llegaría a Hogwarts para revisar las clases del profesor, eso hizo que Dumbledore pudiera urdir un plan para conseguir que se viera que Snape era un profesor competente. Cuando Harry se entero empezó a urdir su propio plan, no iba a dejar que Snape siguiera dando clases con su actitud, gracias a sus dispositivos de escucha sabía todo lo que pasaba en el castillo, incluso lo que estaba dispuesta a hacer Granger por conocimientos, sería una buena baza en un futuro.

Según iban pasando los días Harry fingió realizar los exámenes para cursar las asignaturas que quería, eso hizo que Harry argumentando que tenía que estudiar no pudiera ver a sus supuestos amigos. Eso hizo que Harry no tuviera que ir de momento a casa de los Weasley, sabía que su cambio físico sorprendería, por lo que estando varios días con Sirius fingirían que durante ese tiempo se había curado y había mejorado físicamente. Eso no gusto a aquellos que querían controlar a Harry, la más celosa fue Hermione cuando se entero sobre los exámenes de Harry, pensar que en un verano había sido superada no le gustaba, tendría que tener más libros, ella sería la mejor alumna de Hogwarts. En cuanto a Ron y Ginny solo querían la fortuna de Harry por lo que no les importo que Harry fuera a tener más clases. Molly si estaba disgustada ya que no quería que Harry fuera cuidado por un hombre que según ella no tenía educación, no lo decía abiertamente pero estaba enfadada, Potter tendría que estar en la Madriguera para así suministrar las pociones que le había indicado Dumbledore.

Dumbledore estaba en su despacho, estaba revisando algunos libros antiguos para así poder asumir la tutela de Harry, ahora sabía que los Dursley al no tener que cuidar más a Harry se habían asentado en los EEUU, era cierto que aun tenían Privet Drive, pero solo era para volver a su país de vacaciones, es lo que Harry le había informado por carta, por lo visto cuando Harry había comentado a los Dursley que no tendría que vivir ya con ellos, Vernon Dursley inmediatamente había aceptado un ascenso en su trabajo, como no sabía donde estaba la familia no había podido evitarlo, ahora las salas de sangre habían caído completamente, pero no solo eso, el joven ahora sabría cosas sobre la sociedad y la educación mágica que habían permanecido ocultas. Justo en ese momento entraron las profesoras de Runas y Aritmancia, serían las notas de Harry que esperaban que fueran insuficientes para cursar las dos asignaturas.

- Séptima, Bathsheba, me imagino que traéis las notas del joven Potter.

- En efecto director - dijo Séptima - aquí tiene.

Dumbledore miro las notas de los exámenes, Harry había aprobado con muy buenas notas, ahora veía imperativo suministrar pociones al muchacho, estaba claro que Harry estaba empezando a mejorar demasiado con la magia, solo necesitaba a un joven algo diestro para enfrentar a Voldemort, no a un poderoso mago que fuera incluso más poderoso que él.

- ¿Qué tal esta Harry?

- Cambiado, esta claro que no solo mentalmente, sino físicamente.

- Por favor cuéntame Bathsheba.

- Normalmente cuando otros años he visto a Harry Potter he visto a un muchacho algo delgaducho, un poco desaliñado, pero el Harry Potter que me he encontrado es muy diferente, no sabría describirlo, vaya usted a verlo y entenderá lo que digo.

- Eso haré, escribiré a Harry para informarle de mi visita.

En realidad no tenía pensado avisar, de esa manera esperaba poder ver y descubrir si Sirius no era adecuado para la crianza de Harry. Llego a la zona de Grimmauld Place, el lugar donde se encontraba la casa de la familia Black, según sabía era el número doce de la calle, pero se dio cuenta de que la casa no estaba, seguramente estaría oculta protegida por la magia de la familia Black, pero eso quería decir que Sirius había tomado el anillo de su familia y ahora tenía poder en el ministerio. Vio entonces como la casa aparecía lentamente ante sus ojos, como si reconociera su presencia, pero eso quería decir que Sirius sabía que estaba ahí. En efecto al momento de aparecer la casa se vio como por la puerta aparecía el hombre.

- Profesor Dumbledore ¿qué hace aquí?

- Venía a ver a Harry, si es posible claro.

- Claro que si profesor, entre por favor.

El profesor entro, la casa estaba completamente perfecta, como si años de abandono no hubieran tenido efecto, en realidad Harry había mandado a varios elfos de la mansión Peverell para limpiar la casa, los artefactos oscuros habían sido llevados a los duendes para que los examinaran y fueran catalogados y destruidos si era necesario.

- ¿Cómo te va Sirius?

- Disfrutando de la libertad lo que puedo, tengo mucho papeleo con lo de ser Lord Black.

- ¿Y Harry? ¿cómo le va su nueva vida?

- Esta muy bien, será mejor que lo vea usted mismo y vera lo que ha cambiado.

Dumbledore subió las escaleras detrás de Sirius, vio como el hombre abría una puerta por donde entraron, sentado en un escritorio usando un extraño aparato muggle vio a Harry. Pero ese no era el Harry Potter que recordaba, ese joven de allí delante estaba muy cambiado, como si los años de vida dura con los Dursley no existieran.

- Profesor Dumbledore ¿Qué hace usted aquí?

- Pero mírate, madre mía Harry, estas muy alto, esta claro que has tenido un verano provechoso.

- Cierto profesor.

- Bien Harry, he venido a informarte que podrás cursar con éxito Runas y Aritmancia.

- Me alegra saberlo, he estudiado mucho y si no lo hubiera conseguido me hubiera sentido defraudado.

- Dime Harry ¿qué aparato es este que estas usando?

- Se llama ordenador portátil, los muggles lo usan para trabajar, divertirse, yo lo estoy usando para cursar lo que se llaman cursos a distancia.

- ¿Cómo es posible?

- Es muy difícil de explicar, yo no lo entiendo mucho, ¿sabe lo que es el teléfono?

- Si Harry, lo que usan los muggles para comunicarse y hablar unos con otros.

- Pues gracias a este aparato aparte de comunicarse puede incluso mandar información, no sabría como explicarlo, pero me esta siendo muy útil.

- ¿Y eso?

- Vera profesor, durante mi estancia en EEUU me di cuenta de una grave deficiencia en la enseñanza de Hogwarts.

- ¿Cuál sería?

- La falta de matemáticas, vera profesor en el mundo muggle quien no sabe matemáticas no es nadie, cuando los hijos de muggles ven que no quieren quedarse en el mundo mágico y decidan volver al mundo muggle se verán muy retrasados.

- Es grave como dices Harry - en verdad al director no le importaban los muggles - pero no entiendo que tiene que ver contigo.

- Comencé de nuevo a estudiar matemáticas para ayudar un poco a mi primo, allí en EEUU me encontré con varias tiendas mágicas y tras hablar con una dependienta me di cuenta de la importancia de las matemáticas, es más, los magos no nos hemos dado cuenta de que sin las matemáticas nuestro mundo podría ser completamente arruinado.

- ¿Qué quieres decir?

- Dígame profesor, quienes controlan las finanzas del mundo mágico, quienes son los que en verdad tiene el control sobre el dinero.

- Los duendes.

- Bien, el profesor Binns habla mucho de las guerras contra los duendes, imagínese entonces que hubiera una guerra, que los duendes ganaran y decidieran dejar de llevar las finanzas de nuestro mundo ¿qué pasaría?

Dumbledore no pudo evitar sorprenderse, era cierto, estaba enfadado de no haberse dado cuenta, aquella enseñanza muggle era de gran importancia para su mundo y la habían desechado por completo.

- Harry parece que tu viaje va a ayudar mucho a nuestro mundo, te has dado cuenta de una grave deficiencia del mundo mágico en Inglaterra.

- Me alegra ayudar, es mi deber como futuro Lord Potter.

- ¿Ya sabes sobre tu futuro?

- Solo un poco, Sirius me ha explicado por encima que cuando tenga la mayoría de edad tendré varios deberes como heredero de los Potter, aun tengo tiempo.

- Eso es Harry, primero debes disfrutar de tu infancia.

- Eso espero hacer, por cierto tengo una pregunta ¿puedo llevarme el ordenador para seguir con mis cursos?

- El problema Harry es que la magia de Hogwarts es muy fuerte, la tecnología no funciona allí.

- Pero me han explicado que el ordenador esta preparado con runas que evitan esos fallos, por lo menos el lugar de donde lo he comprado.

- Podemos intentarlo Harry.

- Espero que funcione quiero seguir aprendiendo matemáticas.

- Esta claro que la influencia de la señorita Granger te ha ayudado mucho.

- Eso parece, hablando de eso, creo que voy a ir a la Madriguera, quiero dar una sorpresa a Ron y a Hermione.

- Si quieres te llevo, podemos aparecernos en los terrenos de los Weasley.

- Me encantaría, además, así sabré que se siente con la aparición.

- No suele gustar la primera vez.

Salieron de la casa, al momento Harry agarrando el brazo de Dumbledore sintió como una fuerte succión, como si algo lo arrastrase a través de un tubo. Vio al momento que estaban en los terrenos de la Madriguera. También al lado apareció Sirius, por nada iba a dejar solo a su ahijado con Dumbledore y con los Weasley.

- Tenía razón profesor, parece que hay que acostumbrarse.

- ¿Estas bien?

- Solo un poco mareado, pero ya se esta pasando, menos mal que ya no uso gafas, sino se me hubieran caído.

- Ahora que lo dices ¿cómo puedes ver?

- En EEUU me compre lo que se llaman lentes de contacto, son como las gafas pero más pequeñas, me tengo que poner una lente en cada ojo para poder ver a la perfección.

- Es muy útil.

- En efecto, así cuando juegue a quiddtich no tendré que preocuparme de que se me caigan las gafas, bueno si este año hay quidditch.

- ¿Por qué no tendría que haber?

- Digamos que Fudge estuvo ayer y no es muy discreto con lo de cierto torneo que se celebra este año en Hogwarts.

- Entiendo, pues en verdad tienes razón Harry, no va haber torneo de quidditch, pero te pediría que no comentaras nada.

- No se preocupe profesor, seré discreto.

En la puerta fue Dumbledore quien llamo, al momento salió Molly que se sorprendió de ver al profesor allí, pero mayor sorpresa fue ver a Sirius Black y a un joven que no sabía quien era pero que se la hacia conocido.

- Profesor Dumbledore, señor Black ¿qué hacen aquí?

- Vaya señora Weasley - dijo Harry - ¿no me reconoce?

La mujer se quedo mirando al muchacho, entonces se dio cuenta, allí delante estaba Harry Potter, pero estaba muy diferente a la última vez que había visto al muchacho, ese muchacho estaba fuerte, sano, sus ojos brillaban con fuerza, también sus ropajes de gran calidad dejaban ver que había cambiado muchísimo.

- Harry, madre mía como has crecido, pero pasar, o dios mío no sabes la ilusión que me hace verte Harry.

- Me alegra verla señora Weasley.

Entraron en la casa, en ese momento por las escaleras bajaron corriendo Hermione y Ron, miraron a los visitantes y reconocieron al momento a Harry, se abalanzaron sobre su supuesto amigo.

- Harry, te hemos echado mucho de menos.

- Yo también a vosotros Hermione ¿cómo estas Ron?

- Creí que te habías olvidado de nosotros, llevas aquí unos días y no nos escribes ni visitas.

- Lo siento Ron, pero tenía que estudiar para los exámenes.

- No entiendo como quieres seguir estudiando en verano.

Los tres amigos se fueron a hablar tranquilamente, se quedaron entonces Dumbledore junto con Sirius y Molly. Tanto Sirius como Harry fingieron que todo iba bien, que no sabían de sus planes. Durante la conversación de Harry se unieron los gemelos y Ginny, allí les presentaron a los hermanos mayores Charlie y Bill, fue una conversación agradable, Harry noto como Ron no dejaba de hablar sobre los mundiales intentando poner celoso a Harry, pero para frustración del joven Weasley no lo conseguía. Ginny no dejaba de mirarlo de forma lujuriosa ante como había mejorado Harry físicamente, también miraba las ropas que se notaban que eran de gran calidad. La única que se notaba que sabía fingir era Hermione, la joven hacia preguntas sutiles para obtener información y si Harry no hubiera estado preparado seguramente hubiera caído en la trampa de la muchacha e hubiera revelado información que no quería dar.

En ese momento llego Sirius.

- Harry tenemos que irnos, tenemos que reunirnos con Amelia y Susan.

- Cierto me había olvidado, chicos ya nos vemos.

- ¿Te tienes que ir ya amigo? - dijo Ron intentando que Harry se quedara - creí que podrías quedarte a comer aquí.

- Me temo que si, Sirius me esta inculcando los deberes que tendré como Lord Potter y tengo que asistir a las reuniones que el asista.

- Parece aburrido amigo, ojala pudieras quedarte.

- Otro día Ron, nos vemos chicos.

Harry y Sirius se desaparecieron de lugar, Ron, Ginny y Hermione se fueron por su lado lago enfadados de no haber conseguido hacer que Harry se quedara allí, lo mismo le pasaba a la señora Weasley que quería que Harry se hubiera quedado a comer para suministrarle pociones. Por otro lado lo que preocupaba a Dumbledore era que Harry se interesara en la política, Harry debía prepararse para sacrificarse cuando Lord Voldemort resucitara y que estuviera haciendo aliados no convenía a los planes del director.

Cuando llegaron a Grimmauld Place tanto Sirius como Harry se prepararon para la reunión, Sirius le contó sobre lo que habían hablado en la madriguera al igual que Harry le contó sobre su conversación.

- Esta claro que los Weasley no son sutiles, Molly también me ha insistido para que te quedes allí y no vayas a la reunión.

- Estoy seguro de que busca alimentarme con pociones usando su comida.

- Bueno, ya nos encargaremos de ellos, ahora toca ir a la reunión.

Salieron de la casa y fueron a la mansión Peverell que era donde iba tener lugar la reunión. Ya en la mansión solo quedaba espera a que llegaran sus invitadas. Cuando fue la hora salieron fuera a recibirlas, Harry conocía a Susan Bones de vista, pero debía reconocer que no se había fijado en ella antes, se notaba que estaba en plena adolescencia ya que su desarrollo era notable.

- Bienvenidas a la mansión Peverell - dijo Harry con educación - por favor pasar.

- Señor Peverell, señor Black, quiero presentarle a mi sobrina Susan, no sé si el señor Peverell la conoce.

- Lamentablemente solo de vista, espero que podamos formar una buena amistad.

- Yo también lo espero señor Peverell.

- Por favor Susan, llámame Harry.

Las dos mujeres pasaron al salón comedor donde tranquilamente se pusieron a comer, Susan estuvo hablando tranquilamente con Harry mientras que Amelia hablaba con Sirius sobre política. Los dos jóvenes hablaban sobre el verano, la escuela, Susan a pesar de ser sangre pura era de las que conocía bien el mundo muggle por lo que también estuvieron hablando sobre tecnología, sobre estrenos de cine del verano y otros asuntos. Fue una comida tranquila, era cierto que Harry muchas veces que Amelia lo miraba de forma inquisitiva, pero no le dio importancia. Tras terminar Amelia y Sirius se quedaron hablando, Harry entonces decidió dar un paseo por los terrenos con Susan.

Mientras Sirius y Amelia se quedaban hablando mientras los dos jóvenes salían.

- Ha cambiado mucho, lo he visto pocas veces, pero está muy cambiado.

- Evony le ha ayudado mucho este verano.

- Lily me hablo de ella hace tiempo, tengo entendido que ahora es la líder de los FAE de las sombras.

- En efecto.

- ¿Sabes si Harry elegirá bando? ¿o se quedara neutral como los miembros de las cinco casas del mundo mágico?

- No sabría decirte Amelia, se que aun no lo tiene claro, es más, Harry es de los que prefiere escoger su destino y no tener que estar atado a un bando, es más, se que ha usado el poder de la casa Peverell para proteger a su familia ya que un miembro no ha elegido lado.

- Me encantaría conocer a la familia de Lily, su verdadera familia.

- Me temo que de momento no puede ser, pero estoy seguro de que cuando llegue el momento Harry revelara la verdad.

Mientras los adultos hablaban, Susan y Harry paseaban tranquilamente por los terrenos de la mansión Peverell.

- ¿Cómo es EEUU?

- Es increíble, tiene una cultura mágica muy diferente a la de aquí.

- Me gustaría visitarlo algún día.

- Yo iré por navidades.

- Yo quiero ir no solo por la cultura, quiero conocer al antiguo aprendiz de mi maestra Ciara.

- He oído hablar de ella, una de las guerreras hada más poderosas de la historia, se dice que ha participado en cientos de batallas.

- Eso no se si es verdad, pero viene a visitarme en unos días, si quieres te la presento.

- Sería genial, si consigo aprender un solo día de ella sería una experiencia magnifica.

- Si quieres aprender muéstrame lo que sabes Harry, soy la mejor aprendiz de Ciara, demuéstrame que estas a la altura.

- ¿Quieres un combate? - dijo Harry y al momento hizo aparecer una espada sin filo - de acuerdo, pero si gano tienes que conseguir que Ciara me entrene unos días.

- Y si gano yo tienes que pasar toda una noche conmigo, vas a ser mi juguete Harry Potter.

- Para eso no tienes que ganarme.

- Ya pero así es más divertido.

Susan ataco con gran rapidez, estaba claro que estaba bien entrenada ya que su ataque fue fuerte y preciso, pero Harry la bloqueo sin problemas, era curioso, la forma de luchar de Susan era parecida a la de Harry, por lo que la pelea estaba muy igualada, Harry tenía más fuerza, pero Susan era más ágil y evitaba fácilmente los ataques de Harry, pero al final la resistencia de Harry fue decisiva y tenía a Susan en el suelo.

- He ganado.

- Vaya, te has vuelto muy fuerte ¿quién te ha enseñado a luchar así?

- Se llama Dyson, es un FAE, un hombre lobo.

- Por eso nuestra forma de luchar es tan parecida, Dyson fue el mejor alumno de Ciara.

- En efecto, Dyson me hablo de ella cuando entrenábamos, sus habilidades de combate son las mejores por lo que se.

- Ya lo veras, no te preocupes mantendré mi apuesta.

- Por cierto Susan, cuando quieras podemos pasar una noche juntos, seguramente podamos escabullirnos durante la escuela.

- ¿Y por que durante la escuela y no ahora?

- Por la emoción de tener que escabullirnos de los prefectos y profesores, seguro que eso hace nuestros encuentros más emocionantes.

- Me gusta la idea.

Se quedaron tumbados sobre la hierba, hablando, Susan se incorporo para quedarse encima de Harry.

- Espero que no te moleste.

- ¿Estar con una chica tan hermosa? nunca.

Susan apoyo su cabeza en el pecho de Harry, era una sensación increíble, ahora podía notar a la perfección el físico de Harry, estuvieron así durante varios minutos, descansando como sino existiera nada más. Ni se dieron cuenta de que llegaron Amelia y Sirius hasta que les hablaron.

- Susan tenemos que irnos ¿qué hacéis?

- Descansar, Harry y yo hemos tenido una pequeña lucha, tía debes saber que Harry ha sido entrenado por Dyson.

- Eso es una buena noticia, Dyson es un gran guerrero.

- Bien Harry, cuando vea a Ciara vendré a verte.

- Claro Susan, avísame cuando valláis a venir.

Susan y Amelia salieron de los terrenos, mientras Sirius y Harry volvían a la mansión.

- Ha pasado algo indecente.

- Va a ser que no Sirius, pero seguramente pase más adelante.

- Me alegra ver que estas haciendo buenas amistades, las vas a necesitar, ten en cuenta que la familia Bones es una de las cinco familias FAE del mundo mágico en Inglaterra.

- Lo se, ¿qué tal ha ido la reunión?

- Muy bien, hemos estado hablando de varios negocios y planes para el futuro, también de cómo hacer caer aun más a Dumbledore, ese hombre ha ostentado el poder durante demasiado tiempo.

- Debemos ser cuidadosos, no se sabe que aliados tiene Dumbledore.

- Por eso debemos estar en contacto con los otros miembros de las cinco familias.

Las cinco familias FAE, las cinco familias que decidieron quedarse en Inglaterra en vez de ir al nuevo mundo, Potter, Bones, Black, Longbottom y Greengrass, cinco familias de gran poder, Harry tenía reuniones con los jefes de las casas y sus herederos en los siguientes días. Fueron reuniones sobre todo políticas, pero también sirvió para que Harry conociera mejor a los herederos de las casas, el al ser el heredero de los Potter y los Black debía comportarse de tal manera que debía reunirse con las otras familias FAE del mundo mágico. Fueron reuniones que ayudaron a Harry a hacer amistad con los herederos de las otras familias que iban a Hogwarts, la amistad que mas le alegro fue la de Neville, era cierto que eran compañeros de casa, de habitación, pero debía reconocer que había interactuado poco con su compañero, pero la reunión sirvió para que cuando se decidió que Neville se pusiera el anillo de heredero de su familia se detectaran varias pociones en su organismo, pociones que hacían al joven menos inteligente y menos confiado, todas seguramente suministradas por Dumbledore o algún seguidor suyo, pero no se podía probar, también se detectaron varios hechizos y pociones en Augusta, la abuela de Neville para que no se diera cuenta de lo que estaba pasando con su nieto, normalmente el anillo familiar la hubiera protegido, pero como la mujer no lo usaba no se había descubierto hasta ahora, por lo visto llevaba hechizada desde que su hijo y su nuera fueron atacados, de esa manera la mujer aparte de no educar a Neville como debía no se ocupo de varios asuntos que hubieran molestado a Dumbledore. Pero el hombre había borrado sus huellas y de momento no lo podían incriminar, no pasaba nada, los Longbottom se unieron a los Potter y Black para hacer caer a Dumbledore.

En el caso de la familia Greengrass era un poco diferente, la familia se había permanecido neutral durante mucho tiempo, pero su influencia estaba tanto en las familias de la luz y de la oscuridad, lo mismo pasaba con sus lazos con los FAE, fue una sorpresa saber que tenían negocios con el clan Zamora, cuando les comento que tenía algo de amistad con Hale, el hijo del líder del clan hizo que el patriarca Greengrass se interesara más en una alianza con Harry. Hizo buena amistad con las jóvenes Greengrass, Daphne y Astoria. Daphne era de su edad, una alumna de Slytherin que no estaba en el grupo de Malfoy, es más, ahora que la conocía sabía que la joven intentaba hacer caer a Draco Malfoy ya que lo consideraba una desgracia para su casa, pero con la protección de Snape no podía hacer nada, por suerte ahora que Snape sería investigado esperaba que todo cambiara dentro de la casa de Slytherin. Era una muchacha atractiva que estaba en pleno desarrollo de sus atributos femeninos, el joven no pudo evitar fantasear con la muchacha.

Debido a esas reuniones Harry veía poco a Ron y a Hermione, eso hizo que Dumbledore estuviera algo nervioso, sabía que Sirius estaba llevando a Harry a varias reuniones de índole política, eso le daría más aliados de los que debía tener el muchacho lo que le obligaría a usar más pociones en los alumnos, no podía consentir que Harry se juntara con determinadas personas.

Mientras que Harry tenía que lidiar con los problemas del mundo mágico, entre los FAE todo estaba calmado, no había rastro de Garuda y aunque eso era tranquilizante por un lado no dejaba de ver que si en verdad la mítica criatura estaba viva se estaba preparando muy bien para los que fueran sus planes. Los Una Mens estaban usando todos sus recursos al igual que los líderes de las sombras y las luces, Trick también usaba sus contactos para intentar averiguar algo, ya no solo sobre Garuda sino sobre su hija de la que parecía no haber ni rastro, como si se la hubiera tragado la tierra. Aquel día en el Dal Riata se encontraba Dyson hablando tranquilamente con una mujer de pelo rubio, la que fue su maestra Ciara había venido unos días por unos negocios de su empresa, la mujer era dueña de una gran fortuna y a la vez una poderosa guerrera.

- ¿Cuando te vas Ciara?

- En par de de días, una alumna mía me ha pedido que entrene a una persona unos días.

- Vaya ¿quién va a ser el afortunado o el desdichado al que vas a entrenar?

- Que gracioso Dyson, voy a entrenar a Harry Potter ¿creo que lo conoces?

- En efecto, un gran alumno, estoy seguro de que te sorprenderá.

- Ya veremos.

- Ciara - intervino en la conversación Trick - cuando veas a Harry me gustaría que le entregaras una cosa.

- No hay problema.

- Es un libro de mi colección, espero que le ayude con un asunto.

- Se lo entregare, me gustaría saber como es el muchacho.

Le hablaron a Ciara sobre la historia del joven, claro que antes la mujer tuvo que jurar que no revelaría nada, cuando terminaron la historia la mujer se indigno, nunca se hubiera imaginado que el joven Harry Potter hubiera sido tan manipulado ni tan engañado. Ahora tenía pensado ayudar más al joven, no solo a entrenar, tendría su apoyo para lo que necesitara.

Ciara llego a Inglaterra dos semanas antes de que empezaran las clases en Hogwarts, en cuanto llego aviso a Susan para que pudiera reunirse con el joven Potter, la reunión tendría lugar en la residencia que tenía Ciara en Londres. Harry llego al lugar acompañado por Susan, siguiendo las ordenes de Ciara lo dejo en la entrada ya que su maestra quería hablar a solas con el joven.

Era una bonita casa de campo, sencilla pero que resultaba de gran comodidad para los negocios de la mujer. Harry toco al timbre en el momento que Susan se marchaba de allí en traslador. La puerta se abrió, Harry se quedo sorprendido, era en verdad una mujer preciosa, elegante y de gran sofisticación, le recordaba a Evony, pero esta mujer vestía de forma más calida, más agradable.

- Bienvenido Harry Potter.

- Señora Ciara.

- Por favor Harry, llámame Ciara.

Harry entro, era una casa agradable pero con los lujos necesarios para la mujer, Harry fue conducido al patio donde la mujer había preparado una zona de combate.

- Bien Harry, quiero saber lo que te ha enseñado Dyson, demuéstrame como ganaste a Susan.

El combate empezó y al momento Harry comprendió el motivo por el que Ciara era tan reconocida en combate, su velocidad, su habilidad, era algo increíble. Fue un combate corto pero intenso.

- No esta mal Harry, tienes habilidad, pero te queda mucho por aprender.

- Me alegra no haberte defraudado.

- Dyson te ha entrenado bien, me imagino que aprovechaste tu resistencia y tu fuerza para ser capaz de superar a Susan.

- Te imaginas bien.

- Eso esta bien, pero necesitas aumentar tus reflejos, los cuales son muy buenos, pero aun te queda mucho, seguramente cuando despiertes el FAE de tu interior más habilidades puedan mejorar.

- Gracias, ahora se lo que tengo que hacer para mejorar.

- Voy a estar unos días por negocios, si quieres puedes unirte a las clases de Susan.

- Sería genial.

- Por cierto, tengo algo para ti, me lo ha dado Trick.

La mujer saco un paquete, Harry vio que se trataba de un libro y de una carta, el joven procedió a leer la carta que Trick le había mandado.

Querido Harry

Cuando Ciara me dijo que se iba a reunir contigo decidí escribirte. Lo último que me comentaste por teléfono era que estabas reuniéndote con las cinco familias FAE de Inglaterra. Por eso te envió este libro, espero que te sea muy útil. Todo aquí sigue bien y tranquilo, aun no hay noticias de Garuda, tampoco tenemos noticias de Aife, por eso Bo esta preparándose por si tiene que ser ella quien te ayude en tu despertar. Como siempre espero que nos tengas al tanto de las noticias en Inglaterra.

Trick

Harry ojeo el libro, sus ojos se abrieron de sorpresa, ese libro era sobre las cinco casas FAE de Inglaterra, las reglas y poderes originales que las casas tenían dentro de Inglaterra. Unas reglas que no habían sido cambiadas a pesar del tiempo, sería muy útil, ahora tenía algo más para si era necesario poder atacar a Dumbledore. Si Dumbledore intentaba algo podía invocar las leyes de los FAE. Leyes tan antiguas que eran anteriores a la fundación del ministerio, de la época que fue fundada Hogwarts. Eso le daba una gran ventaja, en Inglaterra cuanto más antiguas eran las leyes, más eran respetadas, daba igual que fueran leyes erróneas como muchas de las que tenían los sangre pura, eran leyes que se tenían que cumplir o se podía incluso perder la magia.

Con Ciara estuvo entrenando durante una semana, al entrenamiento se unía Susan con la cual forjo una gran amistad, si, la chica insinuaba querer algo más, pero de momento estaba cansado con tener que satisfacer a Casiopea, ya llegarían las clases y tendría más tiempo para su pretendiente. Las clases con Ciara fueron duras, eran extenuantes, ahora entendía como Dyson había llegado a ser tan hábil.

Ya solo quedaba una semana para volver a Hogwarts, Harry decidió entonces descansar y celebrar una fiesta de cumpleaños tal y como le dijo a Hermione por teléfono, había que mantener las apariencias, pero sería una oportunidad única de ver si sus supuestos amigos eran capaces de mantener la compostura, sobre todo Ron que era el que menos tacto tenía, sabía que no les gustarían sus nuevas amistades pero según su reacción sabría como atenerse ante ellos y desenmascararlos.

La fiesta tendría lugar en un local que había alquilado Sirius, no se escatimaría en gastos y tendría todo tipo de diversiones, por su lado Harry se encargo de las invitaciones, los Weasley, Hermione, Neville, Susan, las hermanas Greengrass, Hannah Abbot una buena amiga de Susan a la que había conocido ocasionalmente, en la fiesta también estarían Andrómeda Tonks junto con su hija, como miembros de la familia Black ahora restaurados quería que estuvieran en la fiesta, Remus Lupin estaba allí, invito también al profesor Dumbledore, Hagrid e incluso a los jefes de casa de Hogwarts incluyendo a Snape que se sorprendió ante la invitación de Potter. Todo era parte de un plan de Harry para poner en evidencia al profesor de pociones.

El día de la fiesta llego, todos los invitados se fueron sentando según iban llegando, había que decir que los Weasley más jóvenes y Hermione no estaban contentos, ver la gente a la que había invitado Harry no les gustaba, Ron y Ginny era sobre todo por celos, pero Hermione vio que ahora sería más difícil controlar a Harry, Dumbledore también se dio cuenta y no le gusto, no estaba en contra de que Harry tuviera amistades, pero quería que fueran amistades que el pudiera controlar y ninguna de esas personas lo era.

Cuando todos los invitados estaban sentados Harry se presento con Sirius, su padrino tomo asiento y de uno en uno Harry fue saludando a sus invitados, agradeciéndoles su estancia allí, tras terminar se sentó entre Hermione y Susan, eso provoco cierta incomodidad en Ron y Ginny por razones muy diferentes. Fue una fiesta tranquila, llena de conversaciones, de comida deliciosa de todas partes del mundo para quejas de la señora Weasley que no dejaba de replicar que su comida casera era mucho mejor, solo al principio, ya que tras una advertencia de Sirius se calmo a la mujer, más bien fue Arthur quien calmo a su esposa, no quería que la mujer diera un espectáculo ante tanta gente y sobre todo herederos de familias de gran importancia. Ahora que estaba ascendiendo en el ministerio no quería mala fama, bastante ya tenía con que su hijo Percy estuviera completamente decaído, el motivo era que su hijo había idolatrado a Crouch como jefe y saber lo que había hecho, le había devastado por completo.

Al terminar de comer diversas diversiones comenzaron, juegos de mesa como el ajedrez había repartidos por toda la zona, Harry iba de juego en juego, de conversación en conversación, quería saludar a todos sus invitados, llego a donde estaban los profesores tranquilamente conversando, era el momento, llevaba tiempo planeando una jugada contra Snape y era el momento de hacerle quedar completamente en evidencia.

- Profesores, gracias por venir.

- Gracias por invitarnos señor Potter - dijo McGonagall - no es muy común pero seguro que tiene algún motivo.

- A decir verdad solo nos conocemos de alumno a profesor, pero un día yo terminare Hogwarts y sería bueno mantener el contacto.

- Cierto señor Potter - dijo Flitwick el jefe de Ravenclaw mirando a los invitados - una pena que no haya usted invitado a nadie de Ravenclaw.

- Espero hacer amistad este año profesor, me considero inteligente por lo que seguro que puedo tener unas buenas conversaciones con los alumnos de su casa.

- Me alegra escuchar eso Harry.

- Por cierto profesor Snape, me gustaría ahora después hablar de un asunto con usted.

- No hay problema Potter - dijo el hombre sorprendido ante el aspecto del muchacho, era aun más parecido a su rival del colegio, pero los ojos de Lily se veían más brillantes y fuertes llenos de magia - ¿de que se trata?

- Sobre unos ingredientes de pociones.

- Cuando quieras hablamos Potter.

- En unos momentos tenemos que esperar a una persona.

Harry siguió su camino conversando, sabía que el director había estado pendiente de la conversación con los profesores, ahora el viejo estaba muy curioso, no sabía quien tendría que venir pero algo dentro le hacía pensar que no le iba a gustar la visita que iba a tener Harry. Al cabo de media hora Harry vio como Sirius le hacia una señal, en ese momento estaba hablando con Hermione sobre Runas haciendo que la muchacha estuviera algo enojada ya que se notaba que Harry había estudiado muchísimo y que la había sobrepasado en algunos conocimientos.

- Perdona Hermione, pero estoy esperando una visita y creo que acaba de llegar.

La joven vio como Harry se marchaba hacia la zona de profesores, tuvo que desviar la mirada ya que Snape no dejaba de mirarla, usando su legeremancia el profesor estaba enviándole imágenes a su mente donde la muchacha era violada una y otra vez por el profesor. El hombre tuvo que cortar la conexión al ver que Harry llegaba donde estaba.

- Profesor ¿me puede acompañar?

- Claro Potter.

Snape vio como en una zona apartada había ya cinco personas sentadas, una de ellas era el profesor Dumbledore, las otras cuatro personas eran Sirius Black, Amelia Bones y para sorpresa del profesor, Narcisa Malfoy junto con Casiopea Malfoy.

- Harry, quiero presentarte a mi madre la señora Malfoy.

- Me alegra verte Casiopea, un placer conocerla señora Malfoy.

- Señor Potter - dijo Narcisa con educación - una fiesta magnifica.

Narcisa sabía que su hija había estado dando clases a Potter, aunque pensaba que solo le había estado dando desde que Sirius había sido liberado, no sabía nada del trato que su marido o su hija habían hecho. Dumbledore intervino en la conversación.

- Harry, no sabía que conocías a la señorita Malfoy.

- Ha sido poco después de irme a vivir con Sirius, como se sabe estoy esforzándome en mis estudios y busque una profesora particular, no sabía que era la hermana de Draco, creía que era una pariente.

- Espero que eso haga que mejores en mis clases Potter.

- Si alguien es culpable de lo mal que lo hacía Potter es usted profesor.

Las palabras de Casiopea al profesor fueron frías, de una dureza insólita, pero el profesor ni se inmuto.

- Señorita Malfoy - dijo Dumbledore - me temo que no sabe de lo que esta hablando.

- Se perfectamente de lo que hablo, he visto los recuerdos del señor Potter aquí presente, he tenido acceso a los recuerdos de mi hermano, los recuerdos de la sobrina de Amelia y de otros recuerdos de alumnos que están o han cursado Hogwarts, la enseñanza que imparte este hombre es deplorable, ha ridiculizado las pociones, un noble arte que ahora solo unos pocos sangre pura aprecian de verdad y usted no ha hecho nada para impedirlo.

La conversación estaba atrayendo a los demás invitados, nunca antes habían visto a Snape o Dumbledore ser tan recriminados, alguna gente como Molly quería defender a Dumbledore, pero sabía que si lo hacia pondría en peligro sus planes.

- Este hombre se debe llamar de todo menos profesor - proseguía Casiopea - incapaz de superar sus traumas infantiles, comportándose como un vulgar matón, me alegra de haber ido a Beauxbatons.

- Basta señorita Malfoy, no puede usted venir a decidir como funciona Hogwarts.

- Esperaba que no dijera eso profesor Dumbledore, si no los quiere hacer usted los cambios se tendrán que hacer de otra manera - dijo Casiopea sacando una carta que entrego al director - usted se lo ha buscado, por favor, lea la carta en voz alta.

El director cogió la carta, cuando vio el sello se estremeció, era el sello de la comisión internacional de pociones. Abrió la carta con un miedo que nadie antes había visto en el hombre.

Estimado profesor Dumbledore

Nos dirigimos a usted para informarle que tras los informes recibidos por la señorita Casiopea Malfoy, deberá despedir al profesor Snape de su cargo de profesor de pociones y en su lugar contratar a la señorita Malfoy. De no obedecer a esta comisión, la asignatura de pociones será retirada de la materia de Hogwarts.

Comisionado internacional de pociones

Todos escucharon la carta, Snape estaba blanco, nunca se hubiera esperado algo así, pero el mayor dilema lo tenía Dumbledore, no podía perder a Snape, era demasiado importante, pero de no hacerlo sería la ruina de Hogwarts, no impartir una de las materias básicas en el mundo mágico haría caer el nivel de la escuela muchísimo, mucha gente dejaría de ir a la escuela y los ingresos bajarían en gran cantidad.

- Esta bien señorita Malfoy, será la profesora de pociones.

Ante esas palabras Snape se quiso marchar indignado pero Amelia le lanzo un hechizo para detenerlo.

- Un momento, aun tiene que responder a un asunto.

- Amelia - dijo Dumbledore - creo que Severus ya ha sido avergonzado lo suficiente.

- Será un tema corto, pero antes necesito que vengan la señorita Hermione Granger y el señor Ron Weasley.

Los dos jóvenes se acercaron, Dumbledore estaba preocupado, sabía que Granger era lo suficientemente inteligente para responder correctamente, pero el joven Weasley era un verdadero problema.

- Tengo una pregunta para ustedes dos ¿quién fue el que derroto al troll que entro durante su primer año?

- Fue gracias a Ron y a Harry - dijo Hermione sin saber por donde iba la pregunta - ellos acudieron a ayudarme.

- Es cierto, Harry y yo acudimos a los baños donde el troll había acorralado a Hermione.

- Es lo que quería saber ya que entonces el profesor Snape aquí presente se apropio de un troll que no le pertenecía.

- ¿Qué quiere decir?

- Vera señorita Granger, según las leyes de conquista del mundo mágico cuando una persona derrota a una criatura, esa persona puede disponer de esa criatura a su antojo, aquí el profesor Snape tomo los restos del troll sin el consentimiento de los señores Potter y Weasley, lo que quiere decir que las ganancias que obtuvo con el troll, deberían ser entregadas a los que verdaderamente derrotaron al troll.

Ron abrió los ojos de sorpresa, no se esperaba aquello, eso quería decir que podía recibir una gran cantidad de dinero.

- Según nuestros informes el profesor Snape consiguió un total de diez mil galeones gracias al troll, ese dinero será repartida a el señor Weasley y al señor Potter como debía haber sido.

- Señora Bones - intervino Harry - no necesito ese dinero, por eso como Hermione fue victima del troll quiero que sea ella quien lo reciba.

- Si a la señorita Granger le parece bien no hay problema.

Hermione estaba encantada, ese dinero le ayudaría a conseguir varios libros raros sin necesidad de pedirlos, además, ahora ya no tendría que tener que soportar a Snape, era cierto que no quería ir en contra de Dumbledore, pero no quería volver a tener contacto con el profesor.

- Ya se puede ir Severus Snape - dijo Amelia - el dinero deberá ser entregado en menos de cuarenta y ocho horas o se presentaran cargos.

- Si señora Bones.

El profesor se marcho de lugar complemente indignado, había sido golpeado de una manera que nunca se recuperaría, seguramente la comisión de pociones le quitara su titulo de maestro lo que le impediría poder dar clases, ya no solo de pociones sino de cualquier otra materia por sus antecedentes, todo era culpa de Black, si ese hombre no hubiera abierto la boca durante el juicio nada de esto hubiera pasado, pero se vengaría, ahora más que nada deseaba el regreso del señor tenebroso, ya no le importaba lo que le pasara a Harry Potter, no le importaba que fuera el hijo de Lily, se vengaría como hiciera falta.

La fiesta siguió tranquila, Casiopea y Narcisa se unieron a la fiesta, como la joven iba a ser la profesora de pociones era atosigada por las preguntas de Hermione, por otro lado Ron no estaba nada contento, iba a tener de profesora a la hermana de Draco Malfoy, no le gustaba para nada, pero lo que menos le gustaba era que Harry y Hermione se parecían llevar bien con ella, sabía que Hermione lo hacia para disimular, pero saber que Harry tenía amistad con una Malfoy no le agradaba para nada. Cuando la fiesta termino todos y cada uno se fueron por su lugar, ya se despidieron hasta el momento en que tuvieran que verse en el expreso de Hogwarts, Molly intento sin éxito que Harry pasara alguna noche en la madriguera, pero el joven argumentando que debía prepararse para el inicio escolar se negó, también lo intento Ginny al ver como Harry hablaba con otras chicas sin problemas, quería poder acercase a él y seducirlo pero no sirvió. Ya en Hogwarts le serían suministradas las pociones necesarias.

Severus Snape estaba en su casa completamente indignado, había sido despedido, degradado por completo, noto como Dumbledore se aparecía en el lugar.

- Lo siento Severus, no sabía que pasaría algo así.

- Tiene que haber algo que pueda hacer, Black y Potter no pueden salirse con la suya.

- Lo intentare pero no te prometo nada ¿vas a poder pagar ese dinero?

- Si profesor, tengo suficientes fondos para pagar sin problema, la cuestión ahora es encontrar un trabajo.

- Te ayudare a encontrar algo, te avisare con lo que sea, solo quiero pedirte una cosa.

- Dígame.

- Se que querrás desquitarte de lo que ha pasado, seguramente con la señorita Granger, pero se cuidadoso y no dejes alguna prueba.

- No se preocupe por eso profesor, ya lo tengo todo pensado, pero necesito que me manden mis cosas y mi laboratorio personal con mi investigación.

- Lo tendrás enseguida Severus.

Dumbledore se marcho de allí, al cabo de unos minutos todas las pertenencias de Snape aparecieron en su casa. Decidió trabajar en la poción que estaba gestando, había sido destruido, había caído, pero se levantaría de nuevo, más poderoso que nunca y lo haría en cuanto regresara el señor tenebroso.

Dumbledore regreso a Hogwarts, tenía que informar al profesorado de los cambios en la asignatura de pociones, también tenía entonces que elegir a un nuevo jefe de casa de Slytherin. Todo eran problemas desde que Sirius había sido declarado inocente, los cambios de Harry, los cambios que se estaban forjando en el ministerio y ahora en Hogwarts, debía hacer algo, esperaba que en verdad Lord Voldemort regresara pronto, así el mundo mágico vería que lo necesitaba, que el sería el hombre que llevaría al mundo mágico a su esplendor.

La sala de profesores estaba lleno, solo faltaba el director, muchos de los profesores se preguntaban que había pasado con el profesor Snape, también era curioso ver allí a una joven que no conocían, solo los jefes de casa y Casiopea sabían la verdad. En ese momento entro Dumbledore.

- Gracias por venir, quiero presentarles a la señorita Casiopea Malfoy, será la nueva profesora de pociones.

- ¿Qué ha pasado con el profesor Snape? - pregunto la profesora de runas.

- Severus ha tenido que abandonar la escuela por determinados asuntos.

- Albus, di la verdad o la diré yo - dijo Minerva aun enfadada de que el director siguiera defendiendo a tan horrible profesor – digamos que por fin se ha visto que Snape no estaba adecuado para dar clases.

Minerva hablo sobre lo sucedido durante el cumpleaños de Harry Potter, como se había anunciado que Snape no podía seguir siendo profesor del colegio.

- Por fin - dijo Séptima - nunca me he avergonzado tanto de cómo ese hombre manejaba la casa de Slytherin, ahora al menos podremos tener a raya a determinados alumnos que se dan demasiados aires y así devolver a la casa Slytherin a su esplendor.

- Séptima, los demás jefes de casa hemos pensado que tú lo harías a la perfección como jefa de Slytherin, fuiste alumna de la casa y sabes como son las cosas.

- No tengo problema Minerva, solo hay que saber si el director esta de acuerdo.

- Me parece una buena elección - dijo Albus sabiendo que no podía hacer otra cosa - por otro lado creo que debemos hablar sobre el torneo de los tres magos que se avecina.

Estuvieron hablando durante al menos media hora, como se iban a manejar a los alumnos cuando llegaran las otras dos escuelas, todos los profesores estaban atento salvo uno, el profesor Alastor Moody, antiguo auror que había decidido dar clases de DCAO durante un año como favor a Dumbledore. Pero lo que nadie sabía era que ese hombre no era el verdadero Moody, eran en verdad Barty Crouch Jr. mortifago que se había infiltrado como profesor para llevar a cabo la misión que Lord Voldemort le habían encomendado, hacer que Harry Potter compitiera en el torneo de los tres magos para que luego el joven llegara donde estaba su señor y así que su amo pudiera restaurarse por completo.

Lord Voldemort se encontraba en la mansión Riddle, la mansión que había pertenecido a sus antepasados muggles, debía decir que aunque no le gustaba estar allí era un buen lugar para esconderse, veía como su serpiente Nagini se movía tranquilamente a su alrededor, con el asesinato de un muggle había convertido a su mascota en un Horrocrux, no era lo que tenía planeado, pero Pettigrew le había comentado sobre su antiguo diario y cual había sido su destino, deseaba el momento en que tuviera a Lucius de nuevo entre sus manos, ese hombre pagaría por haber usado un objeto tan valioso en su lucha personal. Su socio Garuda se estaba encargando de reunir a varios aliados, su hombre estaba dentro de Hogwarts, todo iba según sus planes. En ese momento entro Pettigrew con el profeta, era raro, tendría que ser algo importante ya que era tarde, por lo que debía ser una edición especial.

El periódico daba la noticia sobre el despido de Snape, las reacciones en el mundo mágico fueron variadas, desde algunos que apoyaban al profesor de pociones hasta los que saboteados por la enseñanza del hombre habían abandonado la asignatura en los TIMOS. Eso hizo que al día siguiente mucha gente enviara vociferadores al profesor Dumbledore por haber permitido que un hombre así enseñara en Hogwarts.

Eso hizo que lo que quedaban de vacaciones obligaran a Dumbledore a tener que dar varias reuniones para disculparse y hablar con los afectados por el profesor Snape, eso hizo que Harry pudiera entrar en Hogwarts.

Harry había llegado a los exteriores del castillo, entrando por uno de los pasajes secretos llego al colegio, tenía un objetivo, un lugar donde llegar, no sabía como, pero sabía donde ir. Con calma llego al salón comedor, al ser de noche debía tener cuidado de no ser detectado, pero no hubo problemas, llego a su destino sin que nadie le molestara. Vio como de repente los anillos de Slytherin y Hufflepuff se iluminaban, dejando ver un pasadizo secreto que se formaba en el centro del salón comedor, bajo por las escaleras que iban desapareciendo según bajaba, era como si el castillo supiera que no quería ser visto.

Llego a las profundidades del castillo, una gran puerta se encontraba allí debajo, abrió la puerta con calma y entro. De repente una enorme magia recorrió su cuerpo, una magia que lo estaba examinando, como si quisiera saber si debía estar allí. Al momento la magia encendió las velas de la sala, una gran sala con cuatro cuadros que miraban a Harry con curiosidad.

- Un heredero ha llegado - dijo el cuadro de un hombre.

- Bienvenido joven Potter - una mujer hablo - durante mucho tiempo hemos esperado tu llegada.

- ¿Qué es este lugar?

- Estas en la sala de los fundadores, el lugar desde donde nace la magia del castillo, soy Godric Gryffindor.

- Yo soy Rowena Ravenclaw.

- Helga Hufflepuff.

- Salazar Slytherin.

Los fundadores de Hogwarts, estaba donde los cuadros de los cuatro fundadores, era increíble.

- ¿Cómo sabe mi nombre?

- Estamos conectados al castillo, a todo lo que pasa - dijo Rowena - pero desde hace tiempo no podemos intervenir debido a que ningún heredero ha activado el poder de esta sala.

- Pero ni siquiera soy heredero de sangre, solo lo soy por conquista.

- Lo sabemos, pero hemos visto que eres digno, los años que has pasado aquí, lo que has tenido que vivir y sufrir, pero no hemos podido intervenir para detener a Dumbledore de sus planes.

- ¿Y ahora?

- Con tu poder podremos ver lo que pasa en el castillo e intervenir, detener por completo a Dumbledore.

- Se que parece una locura, pero quiero pedir que no intervengáis - dijo Harry con voz calmada, sorprendiendo a los cuadros - Dumbledore es aún demasiado influyente, con demasiados contactos, para hacerlo caer, tiene que ser de una manera muy fuerte.

- ¿Entonces no quieres que te pasemos el poder para tener control dentro del castillo?

- No he dicho eso, claro que quiero ese poder, pero de tal manera que Dumbledore no sepa que ha perdido el control.

- Es un plan muy inteligente Harry Potter, entonces que el poder este contigo.

Los cuadros se iluminaron, cuatro energías se juntaron en Harry que empezó a asimilar el poder, era un poder increíble, muy superior al que había notado hasta ahora, cuando la energía termino el joven cayo al suelo, pero no por el poder la magia que había recibido, sino por el poder que estaba despertando en él, al haber recibido tanto poder la esencia del sabio de sangre se incremento en él, las venas de sus brazos se veían como su sangre se movía a gran velocidad, al cabo de unos segundos termino y Harry quedo agotado.

- ¿Qué te ha pasado?

- Soy FAE, parte incubo, parte sabio de sangre, al recibir tanto poder la segunda de mis partes ha despertado, acercándome a mi despertar FAE.

- Un sabio de sangre, ha pasado mucho tiempo desde que conocí a uno - dijo Godric con algo de nostalgia - no sé si mi viejo amigo seguirá con vida.

- ¿De quien se trata?

- En tu mundo es conocido como el rey sangriento.

- Trick esta vivo, es más, es mi bisabuelo.

- Me alegra oírlo, es un buen hombre, lo que tuvo que hacer fue muy serio, pero ayudo en gran medida.

Estuvieron hablando tranquilamente durante varios minutos, el tiempo en el que Harry se recuperaba para poder salir del castillo, ahora tenía control sobre las salas, sobre quien entraba y quien salía del castillo, ya estuviera disfrazado o siendo un animago, noto que muchas salas habían sido quitadas por Dumbledore, ahora sabía que había una sala que permitía saber cuando un alumno era acosado, intimidado o maltratado de alguna manera.

- Es hora de marcharme.

- Gracias a ti ahora podremos comunicarnos con otros cuadros y los fantasmas del colegio.

- Soy yo quien tiene que daros las gracias, ahora podremos detener a Dumbledore de una vez por todas.

Harry entonces se desapareció del castillo, no sabía como pero ahora sabía que podía hacerlo, cuando llego a su habitación se tumbo y en unos instantes se quedo dormido.

Al día siguiente regresaría a Hogwarts y sabía que debía estar preparado, ahora ya solo quedaba esperar, esperar a bien que ganaba la guerra, si Harry Potter, Albus Dumbledore o Lord Voldemort. Sería una guerra a tres bandas que cambiaría el mundo mágico y el mundo FAE para bien o para mal.

Un fin de verano como ningún otro, espero que les haya gustado. Me han sugerido en uno de los reviews sobre el castigo a Snape, a decir verdad ya tengo pensado lo que va pasar. Lo que le ha pasado en el capítulo es solo el principio, al final Snape por sus crímenes será enjuiciado por los Una Mens, la sociedad que rige a los FAE son brutales con sus castigos y me parecen los correctos para dar el castigo final al hombre. Aun tengo dudas si con Dumbledore hacer lo mismo, acepto sugerencias para el castigo al viejo.

El siguiente capítulo espero tenerlo antes de que acabe el mes, no puedo prometerlo ya que entre el trabajo y que quiero tomar unos días de vacaciones a lo mejor no me da tiempo, pero si prometo intentarlo. Nos vemos, saludos a todos.