Siento mucho la tardanza, ha sido un final de verano muy ajetreado y apenas he tenido tiempo de escribir. Entre el trabajo, la familia y amigos que regresan por estas fechas, si he estado delante de un ordenador más de una hora al día ha sido un milagro. Quiero agradecer vuestros reviews y la espera para este capítulo el cual espero que sea de vuestro agrado. Advierto de escena de violación para quien no lo quiera leer.
Capítulo 6
El expreso y el nuevo curso
Harry se encontraba terminando de vestirse, era el día de volver a Hogwarts, de volver al colegio, pero este año sería diferente, este año Harry iba preparado o por lo menos esperaba estarlo para lo que tuviera que enfrentarse. Su baúl estaba ya preparado, por lo que lo encogió y se puso en marcha.
Sirius había comprado un coche con el que fueron a la estación, era relativamente temprano, pero no querían tener que ir deprisa y tampoco querían encontrar mucho tráfico.
- ¿Estás preparado?
- Todo lo que lo puedo estar, debo reconocer que estoy algo nervioso.
- Ya sabes que si tienes problema contactes conmigo a través del anillo, no solo eso, estoy seguro que tanto Casiopea como Séptima te podrán ayudar si necesitas algo, al igual que McGonagall.
- No estoy seguro de que Casiopea y Séptima me quieran ayudar, es más seguro que me piden algo a cambio.
- Bueno seguro que si lo hacen podrás darles lo que te pidan, mocoso con suerte, dos de sus profesoras y se queja.
Harry no pudo evitar reírse, le encantaba como Sirius se enfadaba cuando se trataba de mujeres, al hombre le fastidiaba que las mujeres quisieran más a Harry por el simple motivo de ser capaz de usar parsel. Cuando llegaron a la estación sacaron tranquilamente las cosas, Harry llevaba el baúl en un bolsillo mientras que la jaula con Hedwig iba en una mano, la otra mano la tenía en el bolsillo mientras sujetaba la varita, como si jugara con ella, pero lo hacía para estar prevenido. Entraron por la columna para ver el andén 9 y 3/4, el andén con el expreso a Hogwarts estaba ahí, como cada año, las familias más madrugadoras ya estaban ahí.
- Bueno Harry, ten un buen año, con lo que sea me contactas por el espejo.
- No te preocupes Sirius, te mantendré informado.
Estuvieron tranquilamente hablando hasta que vieron como llegaban los Greengrass, la familia se acercó a ellos y mientras las dos muchachas subían al tren los adultos hablaban.
- Voy a ver si veo a mis amigas, un placer Harry.
- Hasta luego Astoria.
Daphne y Harry se sentaron tranquilamente en el compartimento, al rato llegaron Neville y Susan los cuales se unieron a la conversación, Harry evito reírse ante lo que iba a pasar cuando llegaron los Weasley y Granger, cuando vieran que no podían sentarse con Harry, estaba deseando ver su reacción, de momento hasta ahora Granger estaba siendo bastante inteligente y sutil, capaz de ocultar a la perfección sus emociones, todo lo contrario que Ron, sino fuera por Hermione o por su hermana Ginny ya hubiera dicho algo de lo que se arrepintiera. Llegaron al cabo de media hora, justo a tiempo ya que el tren saldría en pocos minutos, Harry vio por la ventana como Ron no dejaba de bostezar, seguramente el motivo de la tardanza sería por el perezoso del joven Weasley, vio como la señora Weasley no dejaba de mirar a Ron con enfado por lo que su suposición seguramente sería cierta. En ese momento subieron al tren y fueron donde el compartimento de Harry. Los rostros de Hermione y Ron al ver que ya estaba ocupado eran increíbles, no tenían precio.
- Ron, Hermione, me alegro de veros - dijo Harry levantándose y saludando a sus supuestos amigos, solo para fingir - ¿Cómo habéis tardado tanto?
- Culpa del dormilón que tienes como amigo - dijo Hermione - no sabes lo que ha costado hacer que se despierte.
- Entonces es por eso el enfado de la señora Weasley, habéis estado a punto de perder el tren.
- En efecto Harry.
- Buscar entonces un compartimento, ahora después me paso.
- Claro Harry.
Ron intento decir algo, sobre todo al ver a una alumna de Slytherin allí, pero varios codazos de Hermione le hicieron callar, Harry vio como los dos se iban a buscar otro lugar para quedarse, también vio como Ginny le miraba con intensidad, Harry le dio un saludo con la cabeza y volvió a entrar en el compartimento. El tren entonces se puso en marcha, se despidieron por la ventana de los adultos, Harry vio con satisfacción como la señora Weasley tenía mala cara al ver que Harry no estaba ni con su hijo ni con su hija.
Harry estuvo hablando un buen rato con sus amigos, a la media hora decidió ir donde Ron y Hermione, llego al compartimento el cual estaban compartiendo con Ginny.
- Harry, ya creía que no ibas a venir.
- Lo siento Hermione, pero estábamos hablando y se me ha pasado el tiempo volando.
- No entiendo como puedes estar con esas personas - dijo Ron con voz áspera.
- Son mis amigos, cierto que no como vosotros, pero también son mis amigos.
- Pero te has hecho amigo de una Slytherin, todos los de esas casa son el mal.
- Permíteme recordarte una cosa Ron, algo que esta claro que te estas olvidando.
- ¿Qué sería?
- Que aquel que traiciono a mis padres fue un Gryffindor, como todos los de esta sala, este verano me he dado cuenta de que da igual la casa, es como dice Dumbledore, debemos permanecer unidos, no importa la casa o la familia.
- Harry tiene razón - dijo Ginny para quedar bien delante de Harry y que su hermano no abriera más la boca - mira por ejemplo a la hermana de Malfoy, a pesar de ser familia de ese asqueroso, ha ayudado a deshacernos de Snape.
- Por cierto - dijo Harry sintiendo que una presencia se acercaba al vagón - hablando del asqueroso.
En ese momento la puerta se abrió, el rostro de Draco Malfoy y atrás sus fieles perros guardianes por llamarlos de alguna manera, Crabble y Goyle detrás de el muchacho.
- Potter.
- Buenas Draco - Harry se levanto y le ofreció la mano para sorpresa de todos - hace unos años tú me ofreciste tu mano como concordia entre casas del mundo mágico, debo reconocer que no conocía aquello por lo que ahora ofrezco mi mano en disculpa.
Draco Malfoy no sabía que decir, había llegado al compartimiento de Potter ya que era en parte el culpable de la expulsión de Snape, pero ahora su rival le ofrecía la mano.
- No me interesa Potter, pagaras por lo que has hecho.
- ¿Me estas amenazando Draco? no te conviene hacerlo.
- No te tengo miedo Potter.
- Puede ser, pero no querrás que use mi poder como heredero de la familia Black para por tus actos despojar a tu familia de todos tus bienes.
- Espero que eso no haga falta Harry - dijo una voz abriéndose camino entre la gente que presenciaba la discusión entre los alumnos de cuarto año - solo por la estupidez de mi hermano espero que no condenes a una familia.
- No será necesario profesora Malfoy, claro está si aquí su hermano se comporta como es debido.
- Lo hará, por su bien lo hará.
La voz de su hermana, fría, inmutable helo las venas a Draco, tenía miedo, debía reconocerlo, su hermana era poderosa, pero además era la heredera de la casa Malfoy y podía despojarlo del apellido.
- Esto no quedara así - murmuro Draco mientras se marchaba - vamos Crabble, Goyle.
Fue un gran espectáculo, todos vieron como Draco Malfoy, el mayor presumido de Hogwarts era puesto en su sitio, como si toda su arrogancia no existiera.
- Gracias por la ayuda profesora, su hermano es un verdadero dolor de culo.
- No te preocupes Harry, estoy segura de que aprenderá la lección.
Volvieron al compartimiento, al ver que se estaban acercando a Hogwarts, Harry saco a Hedwig de la jaula y tras escribir una carta se la dio a su fiel lechuza.
- Llévale la carta al profesor Dumbledore.
La lechuza dio una cabezada de afirmación y salió por la ventana.
- ¿Para que escribes al director?
- Nada serio Hermione, en verdad le quiero preguntar un par de cosas y me parece correcto pedirle una reunión.
- Creo que sería mejor que nos fuéramos cambiando - dijo Ginny - ya estamos llegando a Hogwarts.
Las dos chicas fueron a un vagón aparte para poder cambiarse con intimidad, mientras Ron y Harry se cambiaron de ropa y se pusieron el uniforme del colegio. Ron vio celoso que las túnicas de Harry eran de mucha mejor calidad, estaba deseando poner las manos encima al dinero de Potter, era cierto que gracias al dinero de Snape podía tener mejor ropa, pero el quería la fortuna Potter, lo que se le había prometido por espiar a Harry Potter.
Mientras Ginny y Hermione hablaban mientras se cambiaban de ropa.
- No me gusta Ginny, se ha vuelto demasiado inteligente.
- No te preocupes, Dumbledore le suministrara las pociones necesarias.
- Es eso lo que me preocupa, antes no pasaba nada ya que tenía poca gente con la que hablar, pero ahora ¿y si a causa del cambio alguien ve que algo va mal?
- Cierto, deberías hablar con Dumbledore, habrá que tener más cuidado.
- Tras la cena iré a hablar con el director, también así espero enterarme de que tiene que hablar Harry con él.
- Volvamos entonces, no sabemos si mi hermano es capaz de mantener la boca cerrada mucho tiempo.
Las dos chicas volvieron y se encontraron que Harry ya no estaba en el vagón.
- ¿Dónde esta Harry?
- Ha ido de nuevo con sus nuevos amigos, maldita sea, así no hay forma de tenerlo controlado.
- Espero que no hayas dicho algo que nos perjudique.
- Te puedo asegurar que no Ginny, no soy tan idiota.
- Eso espero, nos jugamos demasiado.
Lo que no sabían es que Harry aprovechando la marcha de las chicas había colocado un micrófono invisible a Ron, eso le haría escuchar todas las conversaciones que tuviera el grupo, entre eso, los micrófonos que ya tenía y su control sobre el colegio esperaba tener controlados a los traidores y a Dumbledore. Vio como el tren se iba parando, por fin estaban llegando al castillo. Cuando bajo del tren se subió a un carromato junto con Neville, Susan y Daphne, eso delante de los jóvenes Weasley y Granger que se quedaron solos en otro carruaje maldiciendo a Harry por no ir con ellos. El castillo estaba como siempre, pero cuando llegaron los alumnos, Harry sintió como la presencia del castillo estaba ahí, notaba a cada alumno, a cada profesor, incluso cada criatura del bosque y los terrenos. La última vez cuando había adquirido el poder había tenido que dejar que se aclimatara a él, pero ahora tenía por completo el control, cada sala.
Fueron conducidos al salón comedor donde Harry se sentó en la mesa de Gryffindor, se sentó entre Neville y Hermione algo que se vio en el rostro de Ron que no le gusto, pero un codazo de su hermana le hizo disimular. Harry miro a la mesa de los profesores, su primera mirada fue al director Dumbledore al que saludo con un movimiento de cabeza, el hombre hizo lo mismo, luego miro a cada profesor, pudo evitar estremecerse al ver como Casiopea y Séptima las dos juntas le miraban como si desearan comérselo allí mismo, bueno ya se encargaría de ellas y sería esa misma noche. Cuando la clasificación termino Dumbledore se levanto de su asiento.
- Bienvenidos a Hogwarts, quiero dar la bienvenida a los nuevos alumnos y también a los antiguos alumnos a este nuevo año escolar - dijo y espero unos segundos - quiero anunciar varios cambios en el profesorado, el profesor Snape ha sido quitado de su puesto de profesor de pociones, en su lugar quiero dar la bienvenida a la profesora Casiopea Malfoy.
Los aplausos llenaron la sala, el jubilo se extendió por gran parte del salón comedor, incluso en algunas secciones de Slytherin se aplaudía el despido del profesor, tuvieron que pasar varios minutos para que Dumbledore pudiera calmar a los alumnos.
- Como jefa de la casa de Slytherin, el puesto lo ocupara la profesora Séptima Vector.
Más aplausos, pero esta vez sin tanto ruido, estaba claro que la marcha de Snape había alegrado a casi todo el colegio.
- Por último quiero dar la bienvenida a Alastor Moody el cual se encargara de dar la asignatura de DCAO.
Los aplausos fueron, pocos, los murmullos llenaron el salón, el hombre era muy conocido, uno de los mejores aurores de todos los tiempos, gran parte de los presos de Azkaban habían sido apresados por el hombre. Pero Harry lo noto al momento, esa persona estaba bajo la poción multijugos, debía ser capaz de descubrirlo sin mostrar que era el heredero de Hogwarts. Por su aura sabía que no era Snape, pero ahora debía saber si era un infiltrado de Dumbledore aunque no lo creía, ya que sabía que el verdadero auror era un gran amigo del director. Otro problema, que esperaba solucionar pronto.
- Este año tengo que informar que la copa de quidditch no tendrá lugar - dijo Dumbledore, ignorando algunos gritos de indignación siguió hablando - el motivo es que este año tendrá lugar el torneo de los Tres Magos en este colegio.
Era una gran sorpresa, para aquellos que conocían del torneo sabían que fue suspendido por el número de muertes, pero para mucha gente fue una oportunidad de gloria y fama.
- Los colegios de Beauxbatons y Durmstrang que son los otros dos colegios que participan llegaran entre finales de septiembre y principios de octubre, la elección del campeón tendrá lugar el 31 de octubre, cuando lleguen los otros dos colegios se explicaran las reglas y quien puede competir, pero ahora todos a cenar.
Al momento platos de comida aparecieron en la mesa, el primero en lanzarse fue Ron que empezó a comer como si no hubiera comido en la vida, con educación Harry cogió algo de comida y comenzó a hablar con Hermione.
- No te has sorprendido lo del torneo ¿lo sabías Harry?
- Si, el mismo profesor Dumbledore me lo confirmo, pero me pidió que no lo revelara.
- Puez vayaz - dijo Ron con la boca llena de comida - deferiaz hazelo dizo.
- Ron por favor - intervino Harry - habla sin comida en la boca, estas dando un espectáculo desagradable.
Ron trago la comida, nunca antes había sido replicado por su amigo. Estaba furioso, de no haber sido por la intervención de Hermione el joven hubiera saltado.
- Vaya Harry, nunca antes habías tenido problemas con la forma de comer y de hablar de Ron.
- Cierto, pero lo hago por su bien.
- ¿Por mi bien?
- Verás, como es el torneo de los Tres Magos, tengo entendido que habrá un baile en navidad, querrás dar buena impresión a una chica ¿verdad?
- Bien dicho Harry - dijo uno de los gemelos - mira Fred, parece que nuestro pequeño Harry esta madurando.
- Eso parece.
Los gemelos hicieron reír a la mesa de Gryffindor, era cierto, el cambio de Harry era increíble, muchos se preguntaban que había estado haciendo durante el verano, sobre todos muchas mujeres estaban deseando conocer más profundamente a Harry. Solo una persona no reía, esa persona era Hermione, la joven sabía que el cambio de Harry no solo era físico, también mental, el Harry de antes no hubiera hecho el comentario a Ron sobre la comida, ni el comentario en el tren sobre los Slytherin. La muchacha miro a Dumbledore, el hombre uso legeremancia en ella para que saber que la muchacha quería hablar con él.
La cena termino tranquila, en ese momento Dumbledore hizo que cantaran la canción de la escuela, la canción ridícula que casi todo el mundo odiaba, pero que nadie se lo decía a la cara al director. Todos fueron a sus habitaciones, bueno casi todos, ya que Harry fue al despacho del director. En la puerta lo estaba esperando el director.
- Pasemos a mi despacho Harry.
- Usted primero director.
El hombre entro y se sentó en su silla, Harry hizo lo mismo y tomo asiento.
- Bien Harry ¿de que querías hablar?
- Es sobre algo que he averiguado este verano y necesito su consejo.
- Dime Harry.
- Verá, durante mi estancia en EEUU me encontré un libro sobre parsel, lo leí por curiosidad, pero según el libro, la magia parsel era usada en algunos ámbitos en la curación ¿qué sabe usted?
- Bien Harry, como has dicho en verdad la magia parsel es reconocida por ser una de las más poderosas magias de curación, se supone que los curanderos más famosos de todos los tiempos eran capaces de hablar parsel y por lo tanto usar la magia parsel, pero en algún momento, más en concreto con Salazar Slytherin la lengua parsel se asoció a la magia oscura, eso es debido a que en muchos rituales oscuros eran usadas las serpientes.
- Entiendo ¿cree que yo podría usar la magia parsel para la curación?
- No lo sabemos Harry, como bien te dije al final del tu segundo año tus capacidad de hablar parsel proviene de Lord Voldemort, no sabemos si serás capaz de usar esa magia.
- Hay una forma de averiguarlo - dijo uno de los cuadros de los directores - hay un ritual que era usado para conocer si un hablante de parsel era capaz de usar la curación.
- ¿Qué ritual seria directora Derwent?
- Es muy simple, hacer lo que os diga.
Hicieron todo lo que la antigua directora de Hogwarts les dijo, en verdad Dumbledore no quería ya que sería más poder para Harry, pero si en verdad Harry era capaz de usar la magia parsel sería una gran baza. Cuando el ritual termino miraron al cuadro de la mujer.
- Bien, esta claro que puedes usar la magia parsel, ya te comento, la magia parsel de curación es muy poderosa al igual que la magia oscura parsel, para tener un equilibrio deberías estudiar y practicar las dos.
- ¿Y eso?
- Normalmente cuando un hablante de parsel usa la magia parsel de curación no sucede nada, pero usar en exceso la magia parsel oscura hace que pierdas la capacidad de curación, se dice que eso fue lo que le paso a Salazar Slytherin, ya que antes de fundar Hogwarts era un reputado curandero.
- ¿Qué sucedió?
- Era una época donde la magia era perseguida, se dice que en un arrebato de ira al ver varios alumnos muertos a manos de unos muggles, Salazar uso la magia oscura parsel de tal manera que poco a poco se convirtió en el personaje oscuro que cuentan las historias.
- Gracias por la información directora, ahora se lo que tengo que hacer.
- Espero mucho de ti Harry Potter, hacía tiempo que en Hogwarts no había un hablante parsel que estuviera interesado en la curación.
- Me esforzare directora.
- Bien Harry - dijo Dumbledore - quizás deberías irte a dormir.
- Una última cosa profesor, la semana que viene me gustaría que vinieran un grupo de duendes.
- Puedo saber el motivo.
- Es a por los restos del basilisco, me he informado que la carne de ese animal es muy apreciada entre los duendes, como es mió por derecho de conquista quiero sacar provecho de él.
- Claro Harry no hay problema.
Mentira, si que había problema, quería el basilisco para el y para Snape, pero no podía hacer nada, ahora Harry conocía las leyes y no podía perder más poder e influencia.
- Bien Harry, te acompañare si no te importa claro.
- Para nada director.
Harry sabía que el director no estaba contento, lo sabía, su estado de ánimo se lo decía el colegio, pero estaba claro que era un experto en ocultar las emociones y la verdad. Sabía que no iba con el por acompañarle, sino para reunirse con Hermione ya que sabía que la muchacha se iba a reunir con el director. Llegaron a la sala común, el director se despidió y Harry entonces fue a la habitación, al llegar vio que todos sus compañeros ya estaban dormidos, eso era mejor, pero por precaución lanzo un hechizo para que se pensara que Harry estaba dormido, tenía algo que hacer y gracias al control del castillo podía ir donde quería.
Llego a donde estaba la habitación del profesor de pociones, nunca en años anteriores se le hubiera ocurrido, pero ahora tenía un buen motivo. Toco a la puerta y espero unos segundos a que se abriera.
- Hola profesora Malfoy.
- Harry, adelante.
La mujer que iba en camisón sonrió, dejo entrar al muchacho con deseos de lanzarse sobre él, pero un gesto de Harry le paro.
- Me gustaría que la profesora Vector también estuviera.
- Vaya Harry, quieres empezar bien el curso.
- Pues si, ¿puedes avisarla?
No le respondió al momento la profesora lanzo una señal con su varita, al cabo de unos minutos la profesora Vector apareció en la puerta y sonrió al ver allí a Harry.
- Vaya Casiopea ¿quieres que los compartamos?
- En verdad es aquí nuestro alumno el que quiere empezar bien el año
- Bien Harry, pues cuando quieras.
Harry se levanto, fue directamente hacia Casiopea a la cual beso con pasión, fundiendo sus lenguas, haciendo que se entrelazaran en un beso lleno de lujuria. Tras separarse hizo lo mismo con Séptima, un beso lleno de lujuria. Cogió las manos de cada una y las llevo al dormitorio.
- Profesoras, estoy a vuestra disposición.
Un movimiento de varita y Harry quedo completamente desnudo ante las dos mujeres que hicieron lo mismo. Harry se tumbo en la cama, en ese momento Casiopea fue directamente a que Harry usara el parsel en ella ante la mirada de Séptima.
- Es mi habitación, por lo tanto Harry empieza conmigo.
- No te preocupes Séptima, ahora después me encargo de ti.
- No tengas prisa - dijo la profesora acercando su boca al pene de Harry - yo tengo con lo que entretenerme.
Nada más decir eso Séptima se introdujo el pene de Harry en la boca, al principio fue suave, pero poco a poco la mujer fue más salvaje, pero Harry no tuvo tiempo de reaccionar, nada más sentir aquello vio como Casiopea ponía su entrepierna a la altura de la boca de Harry, el joven rápidamente comenzó a usar parsel en la profesora de pociones.
- Bien Casiopea, me encanta tu sabor, tu olor, eres una mujer increíble y es para mi un honor tenerte como profesora, pero hoy voy a ser yo quien os de una lección a las dos.
La mujer gemía con fuerza, el placer que estaba sintiendo era increíble, estaba claro que Harry iba a por todas aquella noche.
- Y luego le tocara a la profesora Vector, voy a hacer que grite tal y como lo estas haciendo, estas en pleno éxtasis, pero eso no es nada con lo que aun te espera - Harry hablaba cada vez más rápido y fuerte - eso Casiopea, empápame toda la cara, quiero saborear tus jugos.
Séptima veía como su amiga estaba empapando la cara del joven, desde su posición saboreando el pene del muchacho veía como los jugos de Casiopea caían sobre la cara del joven. Estaba deseando estar en la posición de su amiga, se produjo al cabo de cinco minutos cuando Casiopea tuvo que casi rogar que cambiaran de posiciones, la profesora Malfoy estaba completamente roja y deseando ser ella quien diera el placer a Harry. Así lo hizo comenzó a chupar el pene del muchacho mientras era Séptima la que sentía ahora la lengua parsel.
- Muy bien profesora Vector, ahora te toca a ti, vas a gemir, vas a gritar, vas a rogar igual que tu amiga que pare - La lengua de Harry golpeaba las paredes vaginales de la mujer haciéndola gemir - voy a tener vuestro coño, vuestro culo, voy a tener todo vuestro cuerpo a mi disposición, seréis las profesoras pero soy yo quien os va a dar una lección.
En ese momento Harry sintió como Casiopea dejaba de chuparle el pene para introducirlo en su coño, entro rápidamente debido a la cantidad de jugos que aun quedaban en la joven, entraba y salía sin problema, era increíble. En ese momento Séptima quiso levantarse, pero Harry la detuvo.
- ¿Ya quieres que pare?
- Quiero también sentir tu polla dentro de mi.
- Si la vas a sentir, no te preocupes por eso - Harry paso a parsel - pero antes quiero oírte suplicarme, vamos si quieres mi polla dentro de ti vas a tener que ser muy convincente.
- Por favor Harry - dijo Séptima - no puedo más, necesito que pares.
- ¿Eso es todo?, estáis tan orgullosas y ahora te tengo a mi disposición dándote parsel de la mejor manera y quieres que pare, que lastima, pero antes de parar vas a explotar de placer.
Séptima se iba a desmayar, estaba exhausta, nunca antes había sentido algo así, estaba claro que ella y su amiga se habían equivocado, no iban a controlar a Harry Potter, el las controlaría a ellas, pero por algún motivo le gustaba aquello. En ese momento sintió como la lengua de Harry paraba y con calma se levanto, era increíble ver como la mujer estaba chorreando completamente, creía que se moría debido a todos los jugos que había expulsado. Con cuidado se tumbo al lado de Harry y su alumno la miro.
- Descansa Séptima, cuando acabe con Casiopea te follo a ti.
- Me parece bien, pero entonces espero que dures, yo necesito descansar.
- Claro preciosa - dijo Harry besándole suavemente por el cuello - pero no por eso voy a dejar de divertirme contigo.
Harry siguió follando a Casiopea mientras besaba los pechos y los labios de Séptima, de vez en cuando se inclinaba para besar a la profesora de pociones a la cual cada vez follaba con más fuerza, al cabo de cinco minutos inundo por dentro a la mujer que se tumbo al otro lado. Casiopea cogió una poción anticonceptiva y se la bebió tranquilamente.
- ¿Estas lista Séptima? - dijo Harry - ahora te toca a ti.
- Vamos Harry, fóllame, fóllame si te sientes con fuerzas.
- Tengo fuerzas de sobra, ya lo veras.
Era verdad, a pesar de ya haber eyaculado una vez aun le quedaban fuerzas, estaba claro que su resistencia había aumentado considerablemente, seguramente su despertar incubo será pronto, pero eso no era lo que más esperaba, si su resistencia y su poder mágico seguían aumentando seguramente podría ser capaz de usar un duplicado mágico. Ser capaz de usar un duplicado le ayudaría no solo en sus tareas, sino que también podría llegar a usar uno o varios duplicados para las tareas que quisiera, incluso para tener sexo. Dejo de pensar en ello cuando empezó a penetrar a la profesora, a pesar de que habían pasado ya casi quince minutos aun seguía empapada por lo que entro fácilmente en ella. Fueron otros quince minutos de sexo, pero esta vez más suave, mientras follaba a la mujer veía como Casiopea besaba y lamía los pechos de Séptima, al final Harry termino eyaculando dentro de la profesora, se tumbo entre las dos mujeres y vio como la profesora Vector se tomaba la poción anticonceptiva.
- Creo que debo deciros algo.
- ¿Qué pasa Harry? - hablo Casiopea - acaso aun no has terminado.
- Claro que hemos terminado, pero quiero que sepáis algo sobre mí.
Harry entonces procedió a contarles que en verdad era FAE, solo les dijo sobre que era incubo ya que su otra parte la quería tener en secreto. Les explicó sobre las diversas manipulaciones de Dumbledore y de los Weasley que apoyaban al viejo, les contó sobre algunos de sus planes y lo que planeaba hacer.
- Os cuento esto por que confió en vosotras, Casiopea tiene la protección del anillo de la familia Malfoy, pero Séptima te otorgare la protección de la familia Potter, con esa protección no podrán usar legeremancia contigo, también si eres objetivo de pociones y encantamientos los descubrirás y evitaras.
- Gracias Harry, pero hay algo que no entiendo, si tienes tanto poder ¿por qué no lo usas para eliminar a Dumbledore?
- Verás Séptima, aunque lo hiciera Dumbledore aun tiene mucho poder político en el mundo mágico, mi idea es ir quitándole credibilidad poco a poco para cuando llegue el acto final no pueda recuperarse.
- Es un plan muy inteligente Harry - intervino Casiopea - de esa manera no solo derribas a Dumbledore, sino que también poco a poco vas ocupándote de aquellos que le apoyan.
- En efecto.
- Tienes todo nuestro apoyo Harry - dijo Séptima - te ayudaremos en lo que podamos.
Decidieron que era hora de volver cada uno a su habitación, debían descansar para el día siguiente, cierto que sería domingo y que no habría clases, pero Harry tenía planeados varios asuntos.
Mientras Harry había estado reunido con Casiopea y Séptima, en una sala cerca de la sala común de Gryffindor se habían reunido Granger y Dumbledore.
- Profesor Dumbledore, necesito saber una cosa ¿se han administrado las pociones a Harry?
- De momento no.
- Se que resulta raro decir esto, pero sería aconsejable no hacerlo.
- Mas que raro, yo diría curioso señorita Granger ¿qué motivo tiene para que no le suministre pociones a Harry?
- Como ahora Harry tiene más amistades, esa gente podría darse cuenta de los cambios de Harry e investigar, Harry no solo ha crecido mágicamente, sino socialmente.
- Bien pensado señorita Granger, a decir verdad yo no le he suministrado pociones por otro motivo.
- ¿Puedo saber cual sería?
- Será lo mejor, también que avisara a los Weasley ¿ha visto los dos anillos que Harry lleva en su mano?
- En efecto profesor.
- Esos anillos, son anillos de heredero, eso hacen que Harry sea el heredero de la familia Potter y de la familia Black, los anillos otorgan diversas protecciones y efectos al poseedor, la más importante es que si fuera suministrado por alguna poción o por algún encanto que el no quisiera los anillos le protegerían y le avisarían.
- Pero entonces ¿qué podemos hacer? esta claro que Harry se esta volviendo demasiado poderoso.
- No se preocupe señorita Granger, tarde o temprano nuestros planes seguirán adelante.
- ¿Qué debo hacer?
- Intente descubrir todas las amistades que tenga Harry, debemos ser capaz de anticipar cualquier movimiento para evitar que Harry haga más aliados.
- Una última cosa director ¿qué va a pasar con mi contrato con el profesor Snape?
- Ese contrato sigue vigente, es más, creo que a lo largo de esta semana debería ir a donde esta Severus, pero le advierto que pagara todas sus frustraciones con usted.
- Entiendo profesor, pero si quiero mis objetivos tengo que ir.
- En efecto.
- Pues entonces he decidido ir esta noche, así puedo descansar mañana domingo.
- Bien, pero recuerda que lo haces por elección propia, fuiste tu quien decidió firmar el contrato para ganar conocimiento a cambio de entregarte al profesor Snape.
- Lo se.
Hermione salió de allí, era cierto que ella firmo el contrato pero cuando lo hizo no se espero que Snape le pidiera actos sexuales ni ser su diana para sus hechizos, solo creía que iba a tener que limpiar calderos y labores de pociones varias. Nunca se hubiera imaginado que sería vejada de esa manera. Saco el traslador que le llevaría a casa de Snape y tras un suspiro lo activo. Todo eso había pasado, pero ellos sin saber que uno de los fantasmas de colegio, había estado espiando todas las conversaciones por orden de Harry. Era otro de los planes de Harry para mantener al colegio vigilado para que no pasara nada.
Hermione llego a una sala de estar, estaba oscuro y solo había luz en una habitación con la puerta medio abierta, fue hacia allí, pero cuando entro se congelo. Vio como el profesor Snape estaba usando maldiciones de tortura sobre una mujer completamente desnuda que estaba encadenada a la pared.
- Vaya Granger, no te esperaba tan pronto.
- Profesor Snape.
- Siéntate, disfruta del espectáculo.
La mujer encadenada miraba suplicante a Hermione, pero la alumna sabía que si hacia algo sería ella quien estuviera en la pared. Durante cinco minutos volaron todo tipo de maldiciones contra la encadenada. La mujer gritaba pidiendo ayuda a Hermione, suplicaba, pero de nada le servía, Hermione no iba a hacer nada para enfadar al profesor. Cuando Snape termino miro a Granger.
- Bien mocosa, es hora de ver si estas dispuesta a todo.
- ¿Qué quiere decir?
- Hechiza a mi prisionera, lánzale el hechizo más atroz que se te ocurra.
- Yo no puedo hacer eso, es una locura.
- Si no lo haces mandare una carta a Dumbledore para que sepa que has incumplido tu trato.
- Por favor señor, cualquier cosa, yo no quiero hacer daño a nadie.
- ¿Lo que sea? - le susurro al oído haciendo estremecerse a la muchacha - muy bien Granger, durante mucho tiempo te has limitado solo a chupar mi pene, es hora de pasar a niveles mayores, desnúdate.
Hermione de un movimiento de varita se desnudo, dejo su cuerpo a merced de Snape, pero el hombre se limito a darle una poción.
- Bébete esto.
Hermione se bebió la poción, no reconocía el color pero se imagino que sería una poción anticonceptiva para evitar quedar embarazada, era cierto en parte era una poción anticonceptiva, lo que no sabía era que esa poción le traería una gran cantidad de dolor.
Al cabo de unos minutos Snape entro en acción, con brutalidad abrió las piernas de Hermione y comenzó a penetrarla con fuerza, un grito de dolor salió de la muchacha, pero eso no le importo al hombre, cada vez con más fuerza, cada vez con más rabia, hasta que hundió todo su pene dentro de la sabelotodo. Los gritos llenaban la habitación, la mujer encadenada no pudo evitar sentir lastima por Hermione, ella había padecido lo mismo, pero Hermione era una adolescente, que se estaba desarrollando, el dolor sería espantoso de ser penetrada de tal manera.
Al hombre no le importaba lo que estuviera sufriendo la muchacha, solo quería desquitarse, esa mocosa le irritaba, pero ahora que no podía descargar su frustración con los alumnos lo haría con la muchacha.
- Sigue gritando Granger - dijo el profesor mientras sacaba unos segundos el pene totalmente de la muchacha - quiero que sufras.
- Por favor señor, no puedo más, creo que me muero.
- Si quieres que pare ya sabes lo que tienes que hacer - dijo Snape mirando a la encadenada - para dejar de sufrir tienes que hacer sufrir a otra persona.
- Yo no quiero, no quiero dañar a nadie, por favor tiene que haber otra manera.
Nada más decir eso Snape volvió a su labor de penetrar con fuerza a Hermione, la sangre manchaba las sabanas, el dolor continuaba y continuaba. Pero Snape no paro, es más, ahora mientras penetraba con fuerza agarraba los senos de la joven causando también dolor en sus pechos. Al cabo de quince minutos Snape eyaculo dentro de Granger, saco el pene y la dejo tendida dolorida y jadeando.
- Bien Granger, ahora solo tenemos que esperar cinco minutos para que la poción haga efecto.
Hermione no dijo nada, por fin sabría que poción había usado el profesor en ella, al cabo del tiempo dicho por el profesor la muchacha empezó a sentir que su cuerpo ardía, era un dolor insoportable, pero al cabo de un rato el dolor ceso, ya no existía, ni siquiera estaba el dolor en su clítoris por la brutal penetración del profesor. El profesor la miro detenidamente y hablo.
- Parece que ha funcionado.
- ¿Qué me ha hecho?
- Solo una poción de mi creación, es una poción muy especial cuyo efecto dura una semana, mientras el efecto dure se recupera el cuerpo que se tenía cuando se tomo la poción.
- No puede ser.
- Si que puede ser, han sido ingredientes difíciles de conseguir, pero ha funcionado por completo y tal como esperaba.
- Pero eso quiere decir que conservo la virginidad.
- En efecto Granger, para que así pueda violarte una y otra vez como si fuera la primera vez, cada vez va a ser diferente, cada vez vas a sufrir un horror.
Tanto Hermione como la mujer encadenada estaban aterradas, aquello era espeluznante, era algo terrorífico.
- A partir de ahora vendrás cada sábado por la noche Granger - dijo Snape ignorando el horror de las dos mujeres - tomaras la poción y serás mi esclava, por tu trabajo de hoy serás recompensada con poder estar en la sección prohibida esta semana, se lo comunicare a Dumbledore.
- Gracias profesor.
- No Granger, a partir de ahora cuando estemos en privado soy tu amo, por lo que me deberás llamar amo Snape.
- Entendido amo Snape.
- Bien Granger, por cierto te aconsejo que empieces a practicar hechizos, quiero ver tus progresos con mis juguetes.
Hermione entendió que se refería a las mujeres que tenía como prisioneras, no quería, pero ahora estaba claro que Snape la tenía completamente bajo control. Decidió regresar al colegio e intentar descansar lo que pudo.
La mañana siguiente llego al colegio, al ser domingo había pocos alumnos que se habían levantado temprano, uno de ellos había sido Harry el cual había decidido realizar sus ejercicios físicos matutinos. Durante ese tiempo se había cruzado con Cedric Diggory y los dos habían empezado a hablar.
- Entonces ¿cómo piensas que va a ser el año sin quidditch?
- No sabría decirte Cedric, pero un poco aburrido, creo que aunque esta el torneo deberíamos poder seguir haciendo otras actividades.
- Y si hablamos con los jefes de casa y el director, quizás podamos organizar algo.
- Es buena idea, pero necesitaríamos a alumnos de las cuatro casas, yo puedo hablar con Daphne Greengrass.
- Bien Harry, yo hablare con Roger Davis, es el capitán del equipo de quidditch de Ravenclaw.
- Pues entonces hagámoslo y luego vamos a hablar con los jefes de casas y con el director.
Así hicieron, cuando los cuatro alumnos se reunieron fueron a hablar con sus jefes de casa y con el director, decir que los adultos estaban sorprendidos al ver a cuatro alumnos de cada casa.
- Bienvenidos - dijo Dumbledore sin dejar de mirar a Harry - ¿qué quieren en un domingo tan tranquilo?
- Vera director - hablo Harry - nos gustaría saber si se pueden organizar diversas actividades en compensación con el torneo de los Tres Magos.
- ¿Cuál sería el motivo de más actividades?
- Según lo que se solo se elige a un campeón por colegio, eso quiere decir que los demás alumnos estarán sin tener ningún tipo de actividad extracurricular.
- Entiendo, la cuestión sería que actividades elegir.
- Para eso yo tengo una idea - hablo Cedric - se podrían poner varios buzones de sugerencias donde los alumnos puedan decir que actividad prefieren, podríamos elegir las tres más votadas pero que no provoquen interferencias con el torneo.
- Es una buena idea señor Diggory, lo hablare con los demás profesores y cuando termine el desayuno se comunicara a los alumnos.
- Gracias por atendernos.
Los cuatro alumnos salieron para dirigirse al gran comedor a desayunar, cada uno fue a su mesa, Harry vio que Hermione ya estaba allí por lo que se dirigió hacia ella, había que seguir fingiendo.
- Buenos días Hermione.
- Harry ¿de donde vienes?
- De hacer algo de ejercicio.
Hermione se quedo mirando a Harry, la ropa deportiva que llevaba le hacía ver que era cierto lo que le contaba, pero notaba que había algo más. Como en ese momento llego Ron, la muchacha no dijo nada.
- ¿Cómo no me has despertado Harry?
- Me he levantado hace más de una hora, ¿de verdad quieres que te despierte?
- Pues no ¿para que te despiertas tan temprano?
- Para hacer ejercicio.
- Es muy buena idea Harry - intervino Ginny que se sentó en ese momento - muchos no se dan cuenta de lo beneficioso que es para la salud, además, hace a los chicos más guapos.
- Gracias Ginny - dijo Harry sabiendo que buscaba la muchacha y se dirigió a Ron - si quieres te despierto todos los días y hacemos ejercicio.
- No gracias, no me gusta levantarme temprano, no entiendo como la gente lo hace.
Fue una conversación tranquila, durante el desayuno se reunieron todos los alumnos en el salón, cuando terminaron de desayunar vieron que Dumbledore se ponía en pie.
- Antes de que empiecen a disfrutar del domingo tengo un anuncio, cuatro alumnos, uno de cada casa, han propuesto que debido a la celebración del torneo de los Tres Magos y solo hay un campeón por colegio se realicen otras actividades extracurriculares, con eso se van a poner varios buzones por el colegio para las sugerencias de los alumnos, los profesores estudiaremos las propuestas y esta noche se decidirán cuales van a ser las actividades.
Todos aplaudieron, Hermione miro a Harry.
- Es cosa tuya.
- En parte si, esta mañana haciendo ejercicio lo he hablado con Cedric Diggory, tras eso nos hemos acercado a Daphne y a Roger Davis, y hemos ido a los jefes de casas y al director para proponerlo.
- Es una gran idea.
Hermione estaba celosa por dentro, estaba claro que Harry era ahora demasiado inteligente, ella debía ser la más inteligente de Hogwarts, ahora lo tenía claro, no le importaba lo que tuviera que hacer, de hecho ya había vendido su alma al diablo para conseguir sus propósitos.
A lo largo del día se colocaron buzones por toda la escuela para las sugerencias de los alumnos, Harry dejo la suya siendo mirado por Hermione, la joven miro la mano de Harry viendo los anillos de los que le había advertido Dumbledore, ella luego en un momento se lo había comentado a Ron y a Ginny, decir que el joven Weasley no se enteraba, las dos chicas se lo tuvieron que explicar varias veces para que lo entendiera. Hermione no entendía como Ron podía ser tan estúpido todos sus hermanos eran inteligentes, no entendía como alguien así podía existir. Durante el resto del día intentaron estar cerca de Harry, pero era muy difícil, el muchacho se acercaba a alumnos de todas las casas para hablar, a veces sobre estudios, otras conversaciones tenían que ver con el quidditch y otras sobre política. Todo aquello le era útil a Hermione para conocer a las nuevas amistades de Harry. Para Ron solo veía como Harry le daba de lado por otros amigos, ya se encargaría de demostrarle que solo él merecía ser su amigo, solo él merecía ser quien tuviera acceso a la fortuna Potter. Ginny al contrario que su hermano era más sutil ocultando sus sentimientos, pero no le gustaba ver como Harry hablaba con otras mujeres, su pensamiento hubiera sido ofreciéndole una bebida suministrarle una poción de amor pero ahora no funcionaría, debería escribir a su madre para ver si tenía alguna idea.
Al final cuando llego la hora de la cena Dumbledore anunció las diferentes actividades que iban a tener lugar.
- Bien, nos hemos encontrado todo tipo de sugerencias, se pondrán en los tablones de cada casa las diversas actividades que van a tener lugar y a cuales quieren participar.
Los alumnos aplaudieron unos segundos y Dumbledore continuo hablando.
- Estas actividades tendrán lugar durante los fines de semana para no interactuar con los estudios principales, si se ve que un alumno baja su rendimiento será expulsado de las actividades.
Los alumnos fueron a sus salas comunes, allí vieron el tablón con las actividades, en total eran diez actividades, Harry decidió apuntarse al torneo que iba a tener lugar de carrera de quidditch, también se apunto a otras cuatro actividades no solo deportivas sino también intelectuales. Hermione se apunto a casi todas las actividades salvo las deportivas, debía demostrar que era la más inteligente del colegio, Ron se apunto solo a ajedrez y a la carrera de quidditch pensando que sería la manera perfecta de demostrar que era mejor que Potter, Ginny se apunto a las mismas actividades de Harry ya que quería tenerlo controlado.
Se fueron todos a dormir y cuando todos estuvieron dormidos y lanzar un hechizo de privacidad, Harry activo el espejo comunicador para hablar con su bisabuelo, debía comentarle como había ido el primer día de colegio. En su lugar en el espejo apareció Kenzy.
- Kenzy, me alegra verte.
- Lo mismo digo Harry ¿qué tal todo?
- Muy bien, he tenido el primer día de clase, en verdad las clases comienzan mañana pero todo va bien.
- Ahora mismo aviso a Trick.
La muchacha desapareció y al momento apareció con Trick.
- Harry ¿qué tal el primer día?
- Todo bien, de momento todo va según lo planeado.
- ¿Algún intento de Dumbledore?
- De momento no, ni siquiera ha usado pociones ya que sabe que los anillos de heredero me protegen, el no sabe que en verdad son los anillos de jefes de casa, bueno todos salvo el de la casa Black.
- Bien Harry, me alegra de que nos mantengas informado, de momento no se sabe nada de Aife, te mantendremos informado.
- Vale Trick, tengo que dejarte, nos vemos en navidad, te digo lo mismo Kenzy.
- Ten cuidado Harry - dijo Trick - no se sabe quién puede estar aliado con Dumbledore.
- Adiós Harry, estudia mucho y no te metas en líos.
- Que digas tú eso Kenzy tiene gracia, pero lo mismo te digo, adiós guapa.
El espejo se desactivo, pero Harry lo volvió a activar para contactar con Evony.
- Harry querido ¿ya has empezado el colegio?
- En efecto Evony.
- ¿Todo bien con Dumbledore y sus peones?
- De momento sí ¿cómo va todo por ahí?
- Muy bien, si hubieras llamado cinco minutos antes hubieras podido hablar con Bo y Lauren, han estado aquí, digamos que pasando el rato.
- Seguro que si - dijo Harry con una sonrisa - y yo anoche no tuve sexo con dos profesoras.
- Vaya ¿como va el despertar?
- Ya esta muy cerca.
- Es por eso que Bo ha estado aquí, para que aprendiera a controlar mejor sus poderes, como aun no hay noticias de Aife no queremos dejar nada al azar.
- Entiendo, no se que prefiero, si que el despertar sea con mi tía o con mi abuela.
- Yo espero que sea con tu tía, solo para cuando estés controlado pueda participar, ya que estoy segura de que Aife no me dejaría.
- Madrina lujuriosa.
- Mira quien fue a hablar, el ahijado que en su primera noche tiene sexo con dos profesoras.
Los dos rieron, a pesar de los chistes, a pesar de conocerse desde hace poco, su conexión era grande, una conexión que haría que cada uno estuviera dispuesto a realizar lo imposible por el otro. Estuvieron tranquilamente hablando durante varios minutos más hasta que Harry decidió acostarse. Mañana empezarían las clases y era momento de demostrar al nuevo Harry.
Cuando Evony corto la conexión por el espejo decidió seguir con sus labores, tenía varios informes sobre la mesa de las investigaciones que estaban consiguiendo sobre Garuda. De momento eran pocas y escasas, cierto que estaban investigando de tal manera que el enemigo no descubriera que sabían de él, pero a pesar de todo la investigación no estaba dando buen resultado. Había tenido reuniones con las familias más importantes del mundo FAE y aun no había ninguna pista. Lo único que quedaba era que los informantes internacionales encontraran algo. Se preparo ya que iba a tener una reunión con los Una Mens. La sociedad secreta quería hablar con ella e iba a mandar a un emisario. Al cabo de media hora el emisario llego.
- Por favor tome asiento.
- Gracias por atendernos tan rápido Morrigan, hay un asunto que nos tiene preocupados.
- ¿Puedo saber de que se trata?
- Máximo.
La mujer suspiro, otra vez con problemas con su hijo, había tenido un hijo con un humano hacia tiempo pero lo único que le ocasionaba eran problemas. Ni siquiera que su tutor fuera Vex había servido, sino fuera por los problemas que tenía seguramente ya se hubiera encargado de él.
- ¿Qué ha hecho esta vez?
- Es más lo que no ha hecho, con la amenaza de Garuda queremos tener a todos los relacionados con nuestro mundo ubicados, pero Máximo parece haber desaparecido y no ha notificado su dirección, ni siquiera Vex sabe donde se encuentra.
- Es raro, intentare localizarle.
- Normalmente no nos preocuparía la localización de alguien como Máximo, pero con la amenaza de Garuda, su hijo es un fiel candidato a ayudar al ser por sus deseos de poder.
Era cierto en busca de gloria y aceptación Máximo era capaz de cualquier cosa, lamentablemente parecía que no haberse preocupado de su educación en persona lo habían convertido en el tipo de hombre que era, Evony esperaba poder remediarlo cuanto antes para evitar daños mayores. El resto de la reunión fue sobre los FAE de las sombras y algunos problemas que había en algunos sectores, nada importante pero que añadían más papeleo a Evony. Tras terminar la reunión Evony cogió el teléfono y decidió llamar a Bo. Al cabo de unos segundos la mujer cogió el teléfono.
- Pasa algo Evony.
- Necesito que me hagas un favor, un enorme favor.
- ¿Es sobre Harry?
- No, pero es algo que si es posible no quiero que se entere, se trata sobre mi hijo.
- ¿Tienes un hijo?
- Mas que un hijo, un mal bicho, pero ahora está desaparecido, más bien ilocalizable, es por eso que me gustaría que tu y esa humana que siempre va contigo investiguéis, habéis demostrado ser muy útiles donde los demás fracasan.
- Esta bien, investigaremos ¿pero qué pasa si lo encontramos?
- Intentar traerlo aquí, ya se vera que se hace con él, por cierto Vex os ayudara, el se ha encargado de cuidar a Máximo durante años.
- Entiendo, enseguida nos encargamos.
Fue difícil, en cuanto localizaron a Vex fueron a cada uno de los escondites de Máximo, estaba claro que el hombre había abandonado todo rápidamente y sin dejar pruebas de donde había ido.
- Vex - hablo Kenzy - ¿sabes si Máximo usa diferentes alias?
- En verdad si.
- Podemos mirar sus alias para saber si ha usado alguno para desplazarse.
- Buena idea humana, haber si descubrimos donde esta.
Vex dio le dio todos los alias conocidos, usando sus conocimientos de informática Kenzy comprobó si alguno de esos alias se había desplazado de alguna manera, tras un ardua búsqueda vieron que Máximo había sacado un billete de avión, el hombre había viajado a Londres.
- ¿Por qué Londres? - pregunto Vex.
- No puede ser - hablo Bo en voz alta - Vex, ¿que piensa Máximo de su madre?
- En verdad Máximo solo busca el amor y la aprobación de La Morrigan, dispuesto a todo y encargarse de aquello que piense que molesta a su madre.
- Espero equivocarme, pero creo que Máximo puede haber ido a por Harry.
- ¿A por Harry Potter?
- Si, piensa como es Máximo, a lo mejor se cree que Harry le ha quitado a Evony y quiere encargarse de él.
- Es posible, con la forma de pensar de Máximo es una posibilidad.
- Entonces debemos avisar a Harry - dijo Kenzy - debe saber del peligro que corre.
Fueron donde Evony, la mujer entonces aviso a Harry de su hijo y de lo que pensaban que planeaba. Decir que a Harry le tuvo que explicar sobre su hijo y el motivo por el que lo había ocultado.
- No pasa nada Evony.
- Ten cuidado Harry, siento haberte despertado, pero quería que estuvieras informado.
- No te preocupes, aun tengo un par de horas por delante para descansar.
Harry apago el espejo de comunicación y se volvió a dormir, miro el reloj y vio que tenía la alarma programada para dentro de unas dos horas.
Lejos del castillo de Hogwarts, en una pequeña casa de campo a las afueras de Londres, un hombre entraba a hurtadillas en la casa, sacando un cuchillo acabo rápidamente con la vida de los ocupantes, las dos personas no tuvieron tiempo de gritar cuando su asaltante les cortó la garganta en pocos segundos. Máximo entonces se deshizo de los cadáveres quemándolos en la chimenea, usando varios compuestos creados por el mismo, los cuerpos quedaron completamente en cenizas, sin dejar ningún resto. Máximo entonces se puso cómodo, tenía que estar preparado, realizo varios rituales para tener la casa protegida y que nadie le molestara. Para su venganza necesitaba tranquilidad y no quería que nadie le estuviera importunando, venganza contra Harry Potter, ese mocoso le había quitado el amor de su madre, se lo haría pagar lo destruiría, primero le quitaría lo que él mas quería y luego llevaría su cabeza a su adorada madre, para demostrarle que el era mucho mejor que ese mocoso. Lamentablemente la mente de Máximo era muy pobre, con una visión del mundo muy cerrada.
- Madre se sentirá orgullosa de mí, le demostrare a madre que tiene que elegirme a mi, no a ese mocoso de pacotilla, me alzare sobre todos para darle poder a madre.
La forma de pensar de Máximo era esa, la de que todo el que no fuera él podría ser lo mejor para su madre y por lo tanto solo él podía hacerla feliz.
Lord Voldemort se encontraba en la mansión Riddle mientras Colagusano le informaba sobre los informes de su espía en Hogwarts.
- Dime que tienes Colagusano.
- Si, si se - señor.
- Te tengo dicho que no tartamudees en mi presencia ¡Crucio!
El hechizo golpeo al hombre haciéndole retorcerse de dolor, pero al cabo de unos segundos ceso, Lord Voldemort aun estaba débil y no quería excederse usando su poder, pero para alguien como Pettigrew sería suficiente.
- Mi señor, Crouch ha estado vigilando a Harry Potter el primer día, por los informes que yo le había dado, parece que el muchacho ha crecido mucho, tanto física, social y mágicamente.
- Continua.
Durante varios minutos Colagusano explico todos los cambios que había en Hogwarts, en el profesorado, en los alumnos y como se iba a desarrollar el año escolar.
- Vete Colagusano, voy a alimentarme gracias a Nagini.
- Si señor.
Colagusano salió de allí rápidamente para que su señor no cambiara de parecer y quisiera volver a castigarlo. Mientras Lord Voldemort se alimentaba de la leche que le proporcionaba su serpiente Nagini, tenía que estar fuerte, tenía que hacerse ver que a pesar de su estado no era débil, Colagusano era patético, pero Garuda ya era otro tema, era poderoso y no debía ser subestimado, pero a la vez era un buen aliado que le ayudaba para comprender sobre la sociedad FAE, cuantas veces él, Lord Voldemort había anhelado poseer el poder de algunos FAE, como el poder del rey sangriento, el poder para crear sus propias leyes, pero ya llegaría el momento de tener el poder. Primero tendría que recuperar su cuerpo y para eso necesitaba a Harry Potter, podía ser cualquier otro mago, pero quería la sangre de Potter, la sangre de aquel que había sido su caída y que le había impedido resurgir cuando había estado a punto de conseguir la piedra filosofal, pero ahora gracias a su fiel sirviente todo sería conseguido, Harry Potter entraría en el torneo de los Tres Magos, Harry Potter entonces sería enviado hacia donde esta él y conseguiría su sangre para resurgir, luego se encargaría de ese mocoso y se vería quien es el mago más grande de todos los tiempos.
En una casa al norte de Francia todo parecía tranquilo, era una casa apartada de la gran ciudad y si alguien pasaba por ahí vería como dentro de la casa estaba habiendo una gran discusión, sus ocupantes una familia FAE desde hacía unos días sin motivo aparente no eran capaces de mantener una conversación sin pelearse, pero esta vez la pelea verbal había pasado a ser física. Justo en ese momento la puerta se abrió de un fuerte estruendo, un hombre trajeado entro, aspiro el aire de la casa antes de comenzar a hablar.
- Me encanta, el sabor de vuestra ira, una familia que parece tan unida, pero en verdad con tantos resentimientos, pero ahora me toca alimentarme de otra manera.
La familia no sabía que decir, era como si de pronto toda su ira se hubiera ido, la figura que había entrado por algún motivo les inspiraba miedo. En ese momento Garuda saco un espada de fuego, con velocidad y atrocidad empezó a asesinar a los ocupantes de la casa, los gritos retumbaban por las paredes, las suplicas sirvieron de poco, en pocos minutos una familia FAE de cinco miembros fue exterminada, sus cadáveres serían un buen manjar y eso le ayudaría a tener más poder. En ese momento escucho un ruido viniendo de detrás de un armario, se levanto y con una mano movió el mueble, allí detrás había una muchacha adolescente escondida.
- Vaya, si el postre estaba escondido.
- No por favor, señor, no me haga daño.
Garuda cogió a la niña por el cuello y la elevo por lo aires, con fuerza la empotro contra una pared, haciendo que cuando cayera se viera que tenía el brazo roto, la fuerza le había fracturado los huesos del codo.
- ¿Te duele? te aliviare el dolor enseguida.
La espada de fuego bajo cortando el brazo a la altura del hombro, el grito de dolor fue horrible, la muchacha antes de desmayarse vio que no había sangre, ya que el arma había cauterizado la herida al momento. Tras eso termino de desmembrar a la muchacha para alimentarse completamente de ella, por fin poco a poco estaba recuperando fuerzas, ahora que ya sabía donde se encontraba el rey sangriento necesitaba fuerzas para enfrentarse a él. Era ese el motivo por el que se había asociado con Lord Voldemort, de esa manera tendría acceso al poder, pero también tendría acceso a las familias FAE que había dentro del mundo mágico, hasta ahora no se había querido enfrentar a ellos debido a su magia, pero según fuera ganando poder eso cambiaría.
Una figura avanzaba lentamente intentando esconderse, malherida, cansada y agotada estaba usando las pocas fuerzas que le quedaban para intentar escapar, había tenido suerte, un apagón en el lugar donde estaba atrapada había hecho que pudiera salir de su celda, todos los presos habían salido de sus celdas, pero los guardias los habían detenido, usando el tumulto había conseguido escapar y ahora se encontraba fuera de los terrenos escondida esperando su momento para alimentarse. Por suerte vio como un guardia regresaba por el camino, por lo que hizo ruido para hacer que el guardia se acercara. Se tendió boca abajo en el suelo para atrapar al hombre desprevenido.
- ¿Quién anda ahí?
No respondió y escucho como el guardia se acercaba a ella, noto como el hombre tocaba su hombro y ese fue el momento. Con rapidez se dio la vuelta y empezó a absorber la energía del hombre, al cabo de unos segundos dejo tendido al hombre en el suelo, muerto ya que la mujer se había alimentado por completo de su energía vital.
- Gracias, tenía mucha hambre.
Ya algo mejor la mujer se puso en pie, había estado presa durante meses, desde que había caído al vació en un salón, pero ahora tenía que advertir a la comunidad FAE, es más ahora tendría que ir a advertir a alguien que no quería, a su padre, a un hombre al que odiaba más que nada en el mundo. Pero no le quedaba otro remedio.
- Esos humanos se enteraran de quien es Aife, regresare y me vengare, acabare con todos.
Ella era Aife, la hija del rey sangriento, una mujer que era capaz de cualquier cosa por poder y por conseguir sus logros. Pero ahora solo tenía dos cosas en la cabeza, la primera era avisar a los FAE de lo que estaban haciendo los humanos que le habían capturado, esos humanos les hacían pelear unos con otros, intentaban que se alimentaran de los cuerpos de los FAE caídos, diversos experimentos como si buscaran al FAE más poderoso. Ese tema entonces le hacía irse a sus hijas, su hija menor Ysabeau, a la cual había conseguido conocer antes de ser capturada, en realidad la habían capturado tras caer por una barandilla de una escalera en una pelea con su hija. Su hija Ysabeau, años sin saber quien era, años de ignorancia hasta que la sociedad FAE la encontró, esta orgullosa de ella, de no haber elegido bando, de ser fiel a ella misma y a lo que creía. Luego estaba su hija mayor, Lilian, su primera hija, de la cual a pesar de sus investigaciones no había descubierto que había sido de ella, solo sabía que el hombre que le dejo embarazada de Lilian tenía de apellido Black, era un apellido común y aunque Aife sabía del mundo mágico nunca lo había relaciono. Que poco sabía que dentro de poco no solo se volvería a encontrar con su hija Ysabeau, sino saber que había sido de su otra hija a través de su nieto, un nieto llamada Harry Potter que estaba destinado a grandes cosas dentro del mundo FAE.
Bueno, el capítulo ha terminado, se que quizás haya sido un poco más corto de lo normal, pero me gusta como me ha quedado. Ya he comenzado con el siguiente capítulo y si todo sale bien en un par de semanas lo tendré listo. Quiero que se sepa que antes de fin de año quiero tener esta historia terminada por lo que intentare publicar al menos dos capítulo al mes a partir de octubre.
En cuanto a vuestros comentarios gracias por ellos, me alegra ver que sigo teniendo apoyos. Como siempre si alguien tiene alguna duda o pregunta le responderé en lo que máximo que pueda. Saludos a todos.
