Muy buenas. Les deseo a todos una feliz navidad y un prospero año 2015. Aquí tienen otro capítulo de la historia. Gracias por su apoyo, al final del capítulo aclare varias cosas. Pero quiero avisar de que si no siguen Lost Girl al día se van a encontrar varias sorpresas como la verdadera identidad del padre de Bo.
Capítulo 8
Comienza el torneo, un cuarto campeón
El colegio estaba con los nervios a flor de piel, era el momento, aquella noche por fin se elegirían los campeones de cada colegio, los tres alumnos que competirían en el torneo de los tres magos, había muchos rumores, algunos tenían sus favoritos, pero nadie decía nada hasta que el cáliz del fuego expulsara los nombres de los tres elegidos.
Fue una cena tranquila, todos los alumnos cenaron y cuando todo termino se procedió a traer el cáliz al salón. Dumbledore se puso en pie.
- Ha llegado el momento, en breves instante sabremos quienes son los campeones de cada colegio.
Vieron como el cáliz se encendía, como se notaba que estaba a punto de expulsar los nombres de los alumnos. Una llama de fuego azul surgió y un papel cayó en las manos de Dumbledore.
- Por parte de Beauxbatons, la campeona es Fleur Delacour.
La joven se levanto entre aplausos y se marcho a un reservado donde estaría esperando a los otros campeones. Cuando la joven se marcho una nueva llama surgió, Dumbledore cogió el papel y dijo el nombre.
- Por parte de Durmstrang, el campeón es Víktor Krum.
Más aplausos, era obvio y mucha gente se lo esperaba, Ron aplaudió con furor al ver a su ídolo ser el campeón de su colegio. Harry aplaudió normal, pero tenía la sensación de que algo iba a pasar, era cierto, al ser Halloween no podía pasarle algo bueno. Dumbledore cogió el siguiente papel.
- Por parte de Hogwarts, el campeón es Cedric Diggory.
El joven se levanto, los aplausos fueron los mayores, era normal, la competición estaba teniendo lugar en Hogwarts y había muchos más alumnos. Vieron como Cedric se marchaba y Dumbledore procedió a hablar.
- Con esto termina la elección - pero Dumbledore guardo silencio al ver que el cáliz empezó a expulsar llamas rojas, Harry en ese momento tuvo un mal presentimiento, pero sabía lo que tenía que hacer, otro papel fue expulsado y Dumbledore lo cogió y dijo el nombre - Harry Potter.
Los murmullos llenaron la sala, era increíble, cuatro campeones y una no tenía la edad indicada. En ese momento Harry se levanto y tras poner su varita en la garganta hablo con voz potente por el hechizo Sonorus.
- Yo Harry James Potter juro por mi magia y por mi vida no haber puesto mi nombre en el cáliz del fuego ni haber pedido a alumno o profesor que lo pusieran por mí.
Una luz ilumino a Harry, tras eso el joven lanzo un hechizo para que se viera que había dicho la verdad y fue donde Dumbledore.
- Sígueme Harry.
El salón comedor se quedo algo en silencio, cuando había salido el nombre mucha gente se había pensado que Potter había hecho trampa, pero tras el juramento la gente empezó a hablar de quien podría querer a Harry Potter como campeón. Dumbledore no estaba contento, cuando había salido el nombre de Harry estaba seguro que de nuevo el joven estaría solo, pero el juramento hacia ver que no tenía nada que ver, solo esperaba que algo bueno surgiera de un acontecimiento que no tenía ni idea de cómo había sucedido. Entraron en la sala de los otros campeones y al ver a Harry se sorprendieron, el primero en hablar fue Cedric.
- Veo que no puedes tener un año normal.
- Eso parece Cedric.
- ¿Qué ha pasado? - pregunto Fleur en francés.
- Que de alguna manera mi nombre ha salido del cáliz del fuego - dijo el joven, pero no dijo más ya que en ese momento entraron los tres directores, los jefes de casa junto con Moody y siguiéndoles los organizadores del torneo y volvió a hablar en ingles - ¿puedo saber que narices ha pasado?
- No lo sabemos señor Potter - fue Lucius quien hablo - algo así nunca había pasado.
- Un objeto tan poderoso como el cáliz no ha podido ser engañado de forma fácil - dijo Moody - se habría tenido que realizar un poderoso hechizo de confusión para hacer creer que el señor Potter podía entrar en el torneo, pero también ser capaz de hacer que haya dos campeones de un mismo colegio.
- Menos es nada ¿hay alguna manera de que no tenga que participar?
- Me temo que ninguna Harry - dijo Dumbledore - si no participas puedes hasta perder tu magia, es un contrato vinculante.
- Entonces no tengo más remedio, pero si es posible me gustaría contactar con mi padrino, debe saber lo que ha pasado.
- Si me permite señor Potter yo lo haré.
- Gracias señor Malfoy.
Lucius salió de la sala, Dumbledore no estaba contento, no quería que Sirius fuera avisado para así poder decir él a Harry lo que tenía que hacer, pero también estaba claro que Harry sabía que Lucius y Sirius estaban en contacto, ya que no había dicho nada ante que el jefe de la casa Malfoy contactase con su padrino. Estuvieron varios minutos más discutiendo, Karkaroff no quería que Hogwarts tuviera dos campeones pero a Víktor no le importo, conocía a Harry y sabía que era honesto, lo mismo pasaba con Fleur. Cuando la reunión termino cada uno se fue a su habitación, Harry pidió a la profesora McGonagall, era la hora de terminar su amistad con Ron pero necesitaba que la profesora estuviera allí.
- ¿Pasa algo señor Potter?
- Es solo que cuando llegue a la sala común quiero saber como me van a recibir mis compañeros, he hecho un juramento mágico delante de todo el colegio, pero algunos puede que incluso me acusen de hacer trampa.
- Me temo que se refiere al señor Weasley.
- Si profesora - dijo Harry mientras gracias al poder del castillo iba retirando los hechizos que Dumbledore había puesto sobre Ron - últimamente sus celos han sido muy graves y no se como va a reaccionar.
- Entonces será mejor que permanezca oculta así sabré como reacciona sin estar un profesor delante, el señor Weasley cuando nadie de autoridad le ve es cuando muestra su verdadero rostro.
Llegaron a la entrada de la sala común de Gryffindor, McGonagall antes de entrar se lanzo un hechizo desilusionador para no ser vista y escuchar todo lo que se diría en la reunión.
Las personas en la sala se giraron al ver entrar a Harry, los primeros en hablar fueron los gemelos Weasley.
- Paso al gran campeón - dijeron los gemelos a la vez.
- Chicos no tiene gracia.
- ¿Qué ha pasado Harry?
- No lo se Hermione, solo se que tengo que competir en este torneo, de no hacerlo perderé mi magia.
- No intentes dar lastima - dijo una voz que se identifico como Ron - maldito hipócrita si seguro que tú has puesto tu nombre en el cáliz.
- Ron he hecho un juramento mágico, no estoy mintiendo.
- Siempre tienes que conseguir la atención, siempre el gran Harry Potter tiene que conseguir todo lo que se propone, solo eres un maldito traidor, no me creo nada de lo que dices.
La discusión estaba dejando a todos anonadados, la gente miraba como Ron Weasley estaba demostrando no tener una pizca de cerebro, Harry había realizado un juramento, un juramento que de haber mentido hubiera pedido su magia y su vida. McGonagall ahora tenía claro que Ron Weasley no había cambiado en nada, seguía siendo una persona ruin y despreciable, desde luego se avergonzaba de tener un alumno así en su casa.
- Puedes creerme o no, pero te voy a decir una cosa Weasley, nunca he buscado la atención, yo no pedí a Lord Voldemort que fuera a por mi la noche que mis padres murieron - Harry paro unos segundos pero al momento continuo - yo no he pedido la vida que he tenido, pero esta claro que desde ahora tu y yo hemos terminado, eres un maldito celoso, una persona que no sabe ver lo que tiene.
Nunca antes se había visto a Harry Potter tan serio, su poder se irradiaba por todo su cuerpo, Ron se quedo completamente asustado de rodillas sin saber que decir.
- Harry, por favor perdónalo, no sabe lo que dice.
- No Hermione, esta vez ha ido demasiado lejos, pero ahora yo quiero saber con quien estás, si conmigo o con el que te hizo llorar en tu primer año y provoco que estuvieras en el baño cuando el trol.
- ¡Eso es mentira Potter!
- ¿Seguro Ron? acaso no te acuerdas como no dejabas de quejarte de ella por ser mejor que tu, como la despreciabas llamándola sabelotodo, como encima ella mintió ante los profesores por el motivo que estaba aquel día en el baño.
- Parece que el señor Weasley tiene mucho que decir - dijo McGonagall saliendo de las sombras - pero no aquí, sino delante de sus padres.
Ron estaba aterrado, lo sabía estaba perdido, pero Hermione ahora estaba en un dilema, si defendía a Ron no estaría cerca de Harry para investigarlo, pero de apoyar a Harry puede que pudiera el beneplácito de Dumbledore ya que el director defendía a los Weasley.
- Los demás alumnos váyanse a la cama, señor Weasley, señorita Granger conmigo, usted también señor Potter.
Fueron al despacho de McGonagall, mientras salían los murmullos llenaban los oídos, Harry sintió la mirada de Ginny en su espalda, no le hacía falta mirar para saber que era ella quien le estaba matando con la mirada, Ginny sabía que Harry había condenado por completo a su hermano y lo que más le fastidiaba era que no podía hacer nada o romperían su fachada. Por el camino Harry volvió a poner en Ron los hechizos de Dumbledore, así el director no sabría que los hechizos habían sido removidos temporalmente. Llegaron al despacho de la profesora que activando la chimenea mando varios mensajes.
- Ahora solo hace falta esperar.
Al cabo de unos minutos llegaron los señores Weasley, Sirius Black y Dumbledore, este último se preocupo en gran manera ya que veía que la profesora tenía un rostro de muy mal humor, algo grave había pasado pero sabía que Ron Weasley tenía algo que ver. Miro la mente de Granger y al momento vio lo que había pasado.
- ¿Qué ha pasado? - pregunto Arthur con un tono peligroso de voz.
- Sería mejor que les mostrara - dijo McGonagall y decidió mostrarles la memoria sobre el cuarto campeón y lo sucedido en la sala común - pero puedo asegurarte Arthur que no te va a gustar.
Con un movimiento de varita la profesora mostró los recuerdos de lo sucedido, lo sucedido con la elección de los campeones y luego en la sala común de Gryffindor. Nada más terminar el recuerdo el primero en hablar fue Arthur.
- Minerva, quiero saber si las notas y el comportamiento de Ron han mejorado.
- Muy poco Arthur, apenas se esfuerza y su comportamiento aunque un poco mejor aun deja mucho que desear.
- Entonces no me queda otro remedio, Ron dejara el colegio esta misma noche, le buscare un trabajo, pero no voy a pagar por un hijo que decide que la vida es un simple regalo.
- No Arthur - dijo Molly preocupada por su hijo - no puedes, debe haber otra manera.
- Dime entonces que otra manera hay, he gastado un dinero en este muchacho que no sabe apreciar lo que tiene, no ve que sus estudios son importante, porque tengo que gastar un dinero en él que no lo sabe apreciar cuando aun tengo otros tres hijos en edad escolar.
Las palabras de Arthur eran duran, muy duras, Dumbledore ahora tenía un dilema, quería ayudar a Molly por haber sido durante tantos años fiel a su causa, pero los ataques de ira de Ron podían provocar que en un momento de furia el joven desvelara sus planes, pero lo tenía claro, Ron Weasley debía ser retirado del colegio.
- Esta bien Arthur - dijo Dumbledore - es tu decisión, solo espero que no te arrepientas en un futuro.
- No lo haré - entonces Arthur miro a su hijo - recoge tus cosas, te quiero aquí en menos de quince minutos.
- Papa - dijo Ron con voz suplicante - por favor, no lo hagas.
- Has tenido tu oportunidad y la has perdido, nunca antes he estado tan avergonzado de un hijo mió como lo estoy ahora, recoge tus cosas ahora mismo.
Ron salió seguido por la profesora McGonagall, la mujer no quería que causara ningún problema además debía avisar a los otros Weasley de la escuela de que su hermano había sido retirado del colegio. Mientras Harry se quedo rodeado de personas, por dentro estaba contento, pero debía fingir que le dolía lo que había pasado.
- Señores Weasley, yo no se que decir, Ron es mi primer amigo, pero últimamente no se que le pasa.
- No tienes que echarte la culpa Harry - dijo Arthur - has hecho mucho por nuestra familia, si Ron no es capaz de ver la persona que eres, no mereces un amigo así.
- Gracias por su comprensión señor Weasley.
- Si es posible - intervino Sirius - me gustaría que Harry viniera esta noche a casa, con lo del torneo vamos a tener varios asuntos mañana en el ministerio ¿habría algún problema Albus?
- No hay problema Sirius - dijo el hombre aunque no le gustaba, pero de negarse se vería que no quería que Harry estuviera enterado y no podía perder la confianza del joven - puede irse.
- Gracias director.
Sirius y Harry salieron de la habitación, Arthur también salio argumentando que quería hablar con sus otros hijos quedando solo Albus, Hermione y Molly.
- ¿Cómo ha pasado esto Albus? creí que habías puesto varios hechizos sobre Ron.
- Los hechizos siguen Molly, pero tengo claro que no eran lo suficientemente fuertes.
- ¿Qué hacemos ahora?
- De momento nada, Ginny si ha conseguido sus objetivos de momento, dentro de poco usaremos un perfume más fuerte y que así se acerque más a Potter.
Pero Dumbledore no estaba nada contento, en primer lugar cuando había salido el nombre de Harry le preocupaba quien podría haber sido, de ser capaz sus hechizos debía ser alguien muy poderoso y hábil, por otro lado aquello le alegraba ya que en ese momento pensó que Harry perdería apoyos y se tendría que refugiar con los Weasley y Granger, pero el juramento del muchacho le hacía ver que no era responsable. Pero ahora el problema era Ron Weasley, ese muchacho era en verdad un autentico dolor de cabeza, por lo menos ahora que estaría en su casa le lanzaría hechizos más fuertes para aso que no pudiera revelar nada de sus planes, con su temperamento podía echar todo a perder.
- Profesor - intervino Hermione - ¿qué debo hacer?
- Ahora más que nunca necesitamos saber todo sobre Harry, con Ron fuera del colegio tenemos una persona menos para tenerlo vigilado.
- Señor siento haber fallado, si me hubiera dado cuenta de que los hechizos no estaba funcionando nada de esto hubiera pasado.
- No tienes que echarte la culpa Hermione - dijo la señora Weasley - has ayudado a mi hijo en todo lo que has podido, tu también tienes tus obligaciones.
- Molly tiene razón señorita Granger - hablo Dumbledore - tú has hecho tu trabajo a la perfección.
- Gracias por la confianza de los dos, creí que había fallado.
- Puede irse a descansar señorita Granger, nos encargamos de todo.
La joven ante las palabras del director salió del despacho y fue a su habitación, pero por el camino se dio cuenta de que en parte estaba contenta por la marcha de Ron, ahora tendría más tiempo, el tiempo que le quitaba el muchacho cuando tenía que ayudarlo a estudiar y con los ejercicios del colegio. Llego a su habitación y se tumbo en la cama, al cabo de unos minutos la joven se quedo dormida.
Sirius y Harry regresaron a la mansión Peverell y al momento cada uno fue a su habitación, cuando Harry llego a la suya saco el amuleto que comprobaba el despertar FAE y lo activo, lo había notado cuando el cáliz había expulsado su nombre pero quería estar seguro, el amuleto se lo confirmo, el lado de sabio de sangre había avanzado, tendría que hablar con Trick, pero lo primero sería descansar, se tumbo en la cama, el cansancio del día lo dejo dormido al cabo de varios segundos.
El banco de Gringotts se despertó aquel día con revuelo, las noticias se habían extendido, que Harry Potter hubiera salido como cuarto campeón era la comunicación entre todos aquellos que se acercaban al banco. En una de las salas del banco se encontraba Ragnok esperando precisamente al joven Potter. Sirius Black se había puesto en contacto con él la noche anterior para pedir la reunión. El traslador materializo en el despacho al hombre y a su ahijado.
- Señor Potter, señor Black, bienvenidos.
- Buenos días Ragnok - dijeron los dos a la vez.
- ¿Qué desean hoy?
- Dado que mi nombre ha salido en el cáliz me veo obligado a competir, pero eso también tiene algo a nuestro favor y es que se puede decir que por la magia del cáliz estoy emancipado y puedo usarla para hacer ver que he reclamado mis títulos, aunque en verdad los tenga desde hace meses.
- No quiero ni imaginar la reacción de Dumbledore.
- Bastante tiene con intentar averiguar quien ha puesto mi nombre en el cáliz, yo creo que ha sido Barty Crouch Jr.
- ¿Creí que estaba muerto?
- Hemos descubierto que su padre lo libero como último favor a su esposa que se estaba muriendo, quien se creyó muerto en Azkaban es en realidad la mujer de Barty Crouch.
- ¿Qué planea entonces Barty Crouch Jr.?
- No lo sabemos, pero tiene que haber algún motivo para haber introducido mi nombre en el cáliz.
Estuvieron hablando durante al menos media hora más, se preparo que para cuando salieran del banco tuvieran una entrevista con varios periodistas, sería interesante ver la reacción del mundo mágico. Cuando salieron vieron una docena de periodistas preparados para hacer la entrevista al cuarto campeón.
- Gracias por venir - dijo Harry con voz solemne - voy a explicar varios asuntos y quería que fueran testigos.
Los periodistas asintieron salvo una mujer que buscaba solo publicidad, ella era Rita Skeeter y solo buscaba lectores y sensacionalismo por lo que no le gustaba que Harry Potter llevara la entrevista.
- Como bien saben en la noche de ayer mi nombre salió del cáliz del fuego haciéndome el cuarto campeón del torneo de los tres magos, eso ha provocado que una antigua ley se haga vigente.
- ¿Qué ley es esa? - pregunto uno de los periodistas.
- Esa ley provoca que cualquier persona menor de edad cuyo nombre salga del cáliz del fuego sea emancipado al instante, eso ha provocado que pueda reclamar mis títulos, pero como aun estoy en el colegio quiero informar de las personas que van a ser mis representantes.
- ¿Qué títulos ha reclamado señor Potter? - dijo un periodista sabiendo que ahora tenía que dirigirse a Harry con respeto.
- He reclamado por parte de mi familia paterna los títulos de las familias Potter y Peverell, estas dos posiciones del Winzegamot serán ocupadas por mi padrino Sirius Black encargándose del título de los Potter y por el señor Greengrass que será el encargado del título Peverell.
- ¿Qué pasa con los otros tres anillos que se ven en su mano señor Potter?
- Uno de los anillos es el de heredero de la casa Black, los otros dos son los anillos de las casas Slytherin y Hufflepuff.
Aquello fue una gran sorpresa, saber que Harry Potter era heredero de dos de los fundadores.
- Se que estarán sorprendidos, lo mismo estaba yo cuando me he hecho la prueba de sangre, pero he descubierto que soy el heredero de Slytherin por conquista al derrotar a Lord Voldemort - las personas se estremecieron con el nombre - pero por lo visto este derroto al anterior heredero de Hufflepuff por lo que también ese título pasa a mí.
- ¿Qué va a hacer con esos títulos?
- Lo primero será hablar con el director Dumbledore y los jefes de casa, durante este año se han hecho varios cambios en el colegio para bien, pero debemos seguir adelante para hacer que Hogwarts siga siendo una gran escuela.
- ¿Eso quiere decir que está de acuerdo con el profesor Dumbledore? ¿no le preocupa lo que pasado por sus actos?
- Quiero decir ante eso una cosa, es cierto que quizás haya sido un perjudicado por el exceso de trabajo del profesor Dumbledore, pero ese hombre ha mucho bien por el mundo mágico, es muy fácil ver los errores de la gente, pero está claro que no se ven los logros que el hombre ha logrado a lo largo de su vida.
Casi todos los periodistas estaban algo disgustados pero sabían que las palabras de Harry eran ciertas, habían crucificado a un hombre que había hecho mucho por el mundo, solo Rita Skeeter miraba a Harry desafiante, ese mocoso no sería quien le diría que tenía que escribir y que no.
- Ya solo tengo que decir una cosa más, si alguien escribe algo perjudicial sobre mi o sobre alguno de mis aliados, puedo asegurar que le caerá todo el peso del poder de una casa noble y antigua, no voy a consentir que mi nombre sea difamado o calumniado y al igual pasa con mis aliados.
Harry dijo esas palabras con tono duro, pero sobre todo mirando a Skeeter que le miraba desafiante. La mujer se marcho de ahí indignada, no iba a permitir que un mocoso le privara de publicar lo que ella quisiera. Se dirigió hacia el local del periódico el profeta para hablar con el jefe. Cuando llego vio que en lugar de su jefe se encontraba Lucius Malfoy.
- Señor Malfoy ¿qué hace aquí? ¿y el director del periódico?
- Siéntese Skeeter.
- Es sobre su hijo, el me escribió anoche prometiéndome información.
- ¿De que esta hablando?
Skeeter supo entonces que algo iba mal, Draco Malfoy le había escrito informándole sobre que Harry Potter había sido elegido cuarto campeón, el joven le pasaría información para desacreditar al Gryffindor.
- Su hijo contacto conmigo anoche a través de una carta.
- Entrégueme esa carta.
La mujer no quería pero el miedo que tenía a Lucius Malfoy en aquel momento no le dejo opción, solo esperaba que a ella no le pasara nada. Lucius leyó la carta de su hijo, el idiota había prometido información sobre Harry Potter para desacreditar al muchacho, esta vez Draco había ido demasiado lejos, se encargaría personalmente.
- Señorita Skeeter bajo ningún concepto escribirá nada desfavorable sobre Harry Potter o sus aliados, de hacerlo le puedo asegurar que no volverá a escribir en ningún periódico.
- Pero señor Malfoy.
- No hay ningún pero, si quiere conservar su trabajo mantendrá sus cotilleos al mínimo.
- Si señor Malfoy.
- Bien ahora vuelva a su trabajo.
La mujer salió del despacho, ahora ya no podía hacer nada, ir en contra de las familias Potter, Malfoy y Black sería un suicidio, además de sus aliados, por suerte sus bolsillos estaban llenos para mantenerse, además, aun tenía recursos para poder sacar otras historias jugosas.
Harry Potter regreso al castillo de Hogwarts, nada más entrar los alumnos que le vieron le saludaron, pero se notaba que no dejaban de mirar al joven, seguramente por lo de ser el cuarto campeón. Iba caminando cuando vio que venían tanto la profesora McGonagall como Dumbledore.
- Harry - dijo el director - bienvenido de nuevo.
- Tengo que hablar con usted, en verdad tengo que hablar con los jefes de casa.
- ¿Ha pasado algo señor Potter?
- No profesora - pero Harry mostró los anillos de heredero - pero tenemos que hablar.
McGonagall estaba sorprendida, pero Dumbledore no sabía que decir, Harry Potter era el heredero de dos fundadores, no entendía como había llegado a esos dos títulos, pero eso no presagiaba nada bueno. El control que tenía sobre el colegio se iría a Potter.
- Esta bien Harry avisare a los otros jefes de casa - dijo el director lo más calmado posible - nos reuniremos en la sala de profesores.
La profesora y Harry fueron a la sala mientras Dumbledore avisaba a los otros jefes de casa, al cabo de varios minutos estaban todos reunidos. Los otros profesores estaban algo sorprendido de ver al joven Potter, pero pensaron que sería por lo del torneo.
- Gracias por venir, tengo un anuncio que hacer.
- ¿De que se trata señor Potter? - pregunto Séptima fingiendo tratar a Harry como a un alumno normal y no como a un semental que al menos estaba una vez a la semana en su cama - ¿ha pasado algo?
- Es para informar de varios asuntos, como todos saben ayer por la noche salió mi nombre del cáliz, eso ha desencadenado que según las leyes del torneo este legalmente emancipado, me he hecho una prueba de linaje y ha resultado que soy el heredero de Slytherin y de Hufflepuff.
Los profesores se sorprendieron, todos salvo Dumbledore y McGonagall que ya habían visto los anillos y Séptima que lo sabía de antes. Harry les explico que títulos poseía y como había llegado a su posesión.
- Eso quiere decir que eres el dueño del castillo.
- No me gusta decirlo así, pero si profesor Flitwick, es como si fuera el dueño del castillo, por eso les he llamado necesito saber como manejar el asunto, las leyes que rigen Hogwarts.
- Necesitaremos algo de tiempo, pero creo que para dentro de una semana tendremos todo listo, todos los papeles e informes que necesite.
- Gracias profesor Flitwick, por cierto me gustaría hablar con usted de un asunto.
- Claro Harry, reúnete en mi oficina ahora después.
Los jefes de casa salieron de la sala, solo quedaron Dumbledore y Harry.
- Parece que cada año tengo que enfrentarme a algo nuevo.
- Eso parece muchacho, creí que tendrías un año normal.
- A lo mejor lo normal de mi vida es tener una vida no normal.
- Quien sabe Harry.
- Una pregunta señor ¿cómo le va a Snape?
- Va bien, por suerte sus conocimientos sobre pociones y artes oscuras son muy útiles y se puede sustentar.
- Me alegra escucharlo, es cierto que nunca me ha caído bien, pero por la antigua amistad de mi madre hacia él quería estar informado.
- Vaya, Sirius te ha contado que Lily y Severus eran amigos.
- En efecto, se que se criaron juntos ya que Snape vivía cerca de donde vivía mi madre.
- Así es, fue algo impactante, una alumna de Gryffindor y un alumno de Slytherin amigos, lamentablemente ocurrió cierto incidente y sus caminos se separaron.
- Bueno señor, me gustaría hablar con usted de una cosa.
- Dime Harry.
- Tengo entendido que como campeón tengo que abrir el baile oficial del torneo de los tres magos, pero yo tenía pensado ir en navidades de vacaciones con Sirius, me gustaría saber si puedo irme de vacaciones el día siguiente al baile.
- No creo que haya problemas ¿has pensado con quien vas a ir al baile?
- Sinceramente tengo dudas señor - dijo Harry sabiendo por donde intentaba ir Dumbledore - esta Ginny que es muy amable y simpática, es muy buena amiga y al ser de tercer año si la invito podría ir, pero luego están Daphne y Susan con las que tengo una gran amistad, invitaría también a Hermione, pero no quiero que la gente hable mal, Hermione es como una hermana y no la quiero ver sufrir.
- Vaya Harry, tienes desde luego un gran dilema, estoy seguro de que encontraras la respuesta.
- Eso espero, bueno ahora tengo que ir a hablar con el profesor Flitwick.
- Bien Harry, tendré los papeles en una semana.
Harry salió de la sala, en ese momento la calma de Dumbledore se convirtió en furia, su magia exploto, sus planes para Harry Potter, que ese mocoso fuera el dueño del castillo no favorecía para nada sus planes, tendría poder sobre las salas y sabría cualquier movimiento de la gente en el castillo. Dumbledore sabía perfectamente que un mortifago estaba en el castillo, un mortifago leal a Voldemort, no sabía quien era ni por quien se estaba haciendo pasar, pero sabía del plan para usar la sangre de Harry en el ritual para devolver el cuerpo a Voldemort, pero ahora no tenía claro si quería que Voldemort regresara, la unión de las casas era muy fuerte y si el mago oscuro era derrotado no podría llevar a cabo sus planes, el tenía que ser el que reconstruyera el mundo mágico, el que los uniera a todos de nuevo a pesar de sus diferencias. Pero Potter estaba consiguiendo eso y no le gustaba, lo único que le agradaba de la situación era que el muchacho parecía estar cerca de la joven Weasley, tan cerca que estaba pensando en pedirle que fuera su pareja para el baile, tendrían que suministrar otro perfume para hacerlo definitivo.
Harry llego al despacho del profesor Flitwick, había notado como Dumbledore había perdido el control de su magia, el viejo aun no sabía que Harry ya tenía control de la salas y de momento seguiría así, de esa manera tendría una ventaja. Toco a la puerta y entro.
- Señor Potter, por favor pase.
- Profesor Flitwick, gracias por atenderme y llámeme Harry.
- ¿Qué desea hablar conmigo?
- Es sobre una alumna de Ravenclaw, Luna Lovegood.
- La señorita Lovegood, una joven muy inteligente ¿pasa algo con ella?
- en verdad si ¿sabe usted que la joven es acosada y molestada por sus compañeros de clase?
- Tengo mis sospechas Harry, pero no he podido corroborarlas ya que apenas tengo tiempo.
- Creo que deberíamos intentar atrapar a los culpables en pleno acto, pero también me preocupa un poco la actitud de Luna.
- Lo que te voy a contar Harry no quiero que salga de aquí ¿entendido?
- Claro profesor.
- Luna vive con su padre, la madre de Luna murió en un accidente creando hechizos ya que era una gran experta, pero algo salió mal y murió, el problema es que la muerte fue delante de Luna.
- Entonces el comportamiento de Luna es debido a que nunca ha sido tratada debidamente por la muerte de su madre, la gente piensa que esta loca cuando en verdad solo quiere alejarse del recuerdo de la muerte de su madre.
- En efecto Harry.
- Tendríamos entonces que hablar primero con el señor Lovegood, debe saber que no ha tratado bien el tema de su hija.
- Yo hablare con él, tú mientras intenta averiguar cuando se producen los ataques a la señorita Lovegood para saber cuando actuar.
- Si profesor.
Harry salió del despacho decidió usar tecnología muggle para espiar a quien creía que molestaba a Luna, tras poner los micrófonos en varios sitios estratégicos volvió al salón comedor, las clases ya habían empezado pero por suerte para él no tenía que ir, ser el campeón le eximia de cualquier clase o examen que tuviera que hacer. Allí se encontraba Fleur tranquilamente leyendo el periódico, era la publicación de la entrevista que Harry había realizado esa misma mañana.
- Buenos días Fleur.
- Buenos días Harry, menuda entrevista, mucha gente va a estar muy sorprendida.
- Lo se ¿que tal ha empezado el día?
- Muy bien, oye que te parece si vamos a dar un paseo.
- Claro, no hay problema.
Salieron por el pasillo, había algunos alumnos que al verlos simplemente les saludaban como con respeto, seguramente por ser los campeones del torneo.
- Dime Harry, sabes de algún lugar donde podamos hablar en privado.
- Claro sígueme.
Fueron a una sala del castillo, era una sala vacía como muchas otras del castillo, Harry esperaba solucionar aquello.
- Dime Fleur ¿pasa algo?
- En verdad quiero saber varias cosas.
- Pregunta y veré si te puedo responder.
- La primera cuestión es si me podrías decir el motivo por el que mi glamour no parece hacerte efecto.
- Te has dado cuenta, es cierto que el glamour no me hace efecto, pero ten en cuenta que debes guardar secreto de todo lo que voy a decirte.
- Claro Harry.
- Para explicarte quiero hacerte yo primero una pregunta ¿sabes de donde vienen las Veelas? ¿cuál es su origen?
- Si, las Veelas son las hijas de los FAE y los humanos, más en concreto de incubo y humana - la joven abrió los ojos sorprendida - pero eso quiere decir que eres incubo, por eso mis habilidades no te afectan.
- En efecto.
- Bien pues tengo otra pregunta ¿usas esas habilidades FAE con Casiopea?
- Mi despertar ha tenido lugar hace poco, en realidad a Casiopea le atrajo de mi otra habilidad.
- ¿Cuál es?
- Parsel.
Nada más decir eso Fleur sonrió, ahora entendía el motivo por el que su antigua compañera de colegio era tan aficionada a Harry Potter, sabía que tenía que haber algo que le hiciera repetir con el joven.
- Ahora lo entiendo, pero yo quiero saber una cosa, ¿podrías usar en mi ese parsel? pero yo lo quiero usando tus habilidades incubo.
- O quieres gozar de placer o volverte loca, pero si quieres no me negare a una mujer tan hermosa.
- Si Harry, quiero sentir no solo tu lengua, quiero sentir todo tu ser.
- Muy bien Fleur, reúnete conmigo esta noche, ya veras que bien te lo pasas.
Los dos salieron y pasaron la mañana practicando hechizos, estaba claro que Fleur era una grandísima alumna ya que conocía una gran cantidad de hechizos. Estuvieron así hasta la hora de comer, llegaron al salón comedor por zonas distintas para que la gente no hablara, pero en cuanto Harry entro los murmullos se hicieron presentes, el joven vio que la gente estaba leyendo su entrevista. Con calma se sento en la mesa de Gryffindor junto a Neville y Ginny.
- ¿Dónde has estado toda la mañana Harry? - pregunto Hermione - te has perdido las clases.
- No te preocupes por eso Hermione, como campeón estoy exonerado de clases y exámenes, es cierto que asistiré pero solo para aprender lo necesario para sobrevivir al torneo.
- Que suerte Harry, ahora no vas a tener que asistir a las clases.
- Cierto Neville.
Hermione ahora sabía que iba a tener problemas, como iba a vigilar a Harry si no compartían clases, eso era muy grave, miro a Ginny la cual compartía su mismo pensamiento. Las dos mujeres miraron a Dumbledore para que supiera lo que estaba pasando, pero en ese momento la puerta del gran salón se abrió y prestaron atención para saber que estaba pasando. Por la puerta entro Lucius Malfoy y se notaba que no estaba de muy buen humor. Dumbledore se levanto para saber que pasaba.
- Señor Malfoy ¿qué desea?
- Vengo para aclarar un asunto con mi hijo.
- Entonces les habilitare un lugar para hablar.
- En realidad no hace falta director Dumbledore, quiero que todos sean testigos de lo que va a pasar.
La gente no dejaba de mirar al hombre, pocos habían visto ese tipo de comportamiento en el señor Malfoy, ni Casiopea estaba segura de que iba a pasar, pero tenía que ser muy grave.
- Yo Lucius Abraxas Malfoy como jefe de la casa Malfoy, repudio a mi hijo Draco Malfoy, quitándole el apellido de nuestra familia.
Nada más decir esas palabras una luz cubrió a Draco que miro aterrado a su padre.
- ¡No! ¡Yo no merezco esto!
- ¿Estas seguro Draco? - pregunto Lucius con voz peligrosa - ¿acaso no has contactado con Rita Skeeter para difundir mentiras sobre Lord Potter?, no voy a permitir que destruyas a la familia Malfoy por ser un malcriado, ahora mismo me arrepiento mucho de cómo te he criado.
- Señor Malfoy - hablo Harry - ¿es verdad lo de Draco?
- En efecto, esta mañana he descubierto que el que era mi hijo escribió a esa periodista anoche para difundir mentiras y calumnias sobre usted.
- Entonces yo Harry James Potter, como heredero de la casa Black, retiro el apellido Black del ahora Draco Black.
Una nueva luz cubrió a Draco, ahora el muchacho estaba horrorizado, no tenía apellido, no tenía fortuna, no tenía nada. Todos vieron como Lucius se acercaba a Dumbledore con unos papeles.
- Estos son los papeles que tiene que firmar Draco para tener acceso a las becas para gente que no puede sustentarse.
- Entendido Lucius.
El hombre salió de allí, no le importaron las suplicas y lloros de su hijo, había estado a punto de hundir a la familia Malfoy y eso nunca lo permitiría. Tras una inclinación saludando tanto a su hija como a Harry salió por la puerta. Nada más salir el hombre Dumbledore tuvo que pedir silencio ya que los murmullos y miradas a Draco no paraban y las voces eran cada vez más altas.
- Draco ven conmigo.
El joven siguió al profesor Dumbledore, no sin dejar de mirar con odio a Harry, todo era culpa de Potter, le había quitado todo, pero de alguna manera se vengaría. El resto de la comida fue tranquila, tras eso los alumnos volvieron a clase. Harry también fue a clases para sobre todo hacer creer a Hermione que le tendría vigilado, de esa manera Dumbledore no le molestaría tanto y de esa manera creerían que aun le tenían controlado. El resto del día fue tranquilo se enteraron que Lucius Malfoy no solo había quitado su apellido de Draco, sino que ninguna otra casa aliada de los Malfoy podría ayudar al joven, ni siquiera su padrino Snape podía hacer nada. Lucius quería ver si su hijo era capaz de salir adelante por si solo como lo había hecho su hija mayor.
Cuando llego la noche se reunió con Fleur en la sala de los menesteres, la joven le esperaba impaciente.
- ¿Qué lugar es este?
- Es una habitación especial, se puede convertir en cualquier forma, desde un gimnasio hasta una sala de estar, pero para ahora se convertirá en otra cosa.
Entraron y Fleur vio maravillada una gran cama rodeada de velas, era todo lujo y se notaba muy relajada. Harry cogió la mano de Fleur y la llevo hacia la cama, de pie tranquilamente empezó a desnudar lentamente a Fleur, mientras le quitaba lentamente la ropa besaba su cuello usando sus habilidades FAE para que Fleur se sintiera cada vez más excitada, pero iba poco a poco, iba a hacer disfrutar a la francesa como nunca antes había hecho. A la vez con suavidad Fleur también le iba quitando la ropa a Harry, sus suaves dedos pasaban por los fuertes músculos de Harry, poco a poco sus cuerpos se fueron quedando completamente desnudos y juntos.
- Quiero saborear cada zona de tu hermoso cuerpo Fleur - dijo Harry besando el cuello de la mujer - quiero saber a que sabe una Veela cuando esta en éxtasis.
- Y yo quiero cabalgar como una fiera sobre ti, quiero sentir tanto esa lengua como ese pene del que Casiopea no deja de hablar.
Sus labios se juntaron en un beso lleno de pasión, sus lenguas se enroscaban mientras se tumbaban en la cama, Harry se puso encima de Fleur y lentamente su cabeza fue bajando, la lengua de Harry saboreo los pechos de la francesa haciéndola gemir, pero ese no era su objetivo, su destino estaba más abajo y poco a poco llego. El aroma era delicioso, se notaba que Fleur se había preparado para agradar a Harry.
- Que dulce aroma - empezó a sisear Harry en el coño de la mujer - huele y sabe tan bien que no se si voy a poder parar.
- Es increíble Harry, o dios santo, nunca me había sentido así.
- Y eso que aun no he usado las habilidades FAE al máximo - dijo Harry, pero en ese momento comenzó a usar más poder - veamos cuanto aguantas antes de pedir que pare.
El poder de Harry era tal que los orgasmos de Fleur no paraban, cada poco tiempo la joven chorreaba un poco más, estaba completamente extasiada. Tuvo incluso que beberse una poción reconstituyente para evitar estar completamente agotada.
- Por favor Harry, necesito que pares, no se si voy a aguantar así.
- Pero si solo han pasado cinco minutos, vamos Fleur intenta aguantar, tu puedes.
- Te lo ruego, te lo suplico, haz que pare, me voy a volver loca.
Harry entonces se levanto mirando a Fleur, la sonrisa se veía a través de todos los fluidos que habían salpicado la cara de Harry.
- Bueno, entonces muéstrame tu lo que eres capaz con la boca.
- Claro Harry, ahora me toca a mí.
Harry se puso de rodillas en la cama, mientras que Fleur se ponía a cuatro patas, con suavidad comenzó a chupar el pene de Harry que estaba en su máximo éxtasis, era un gran pene para un joven de su edad pero se notaba que a Harry ya le habían masturbado oralmente y mucho debido a que era capaz de controlar su placer a la perfección. Al cabo de diez minutos donde intercambiaron posiciones, pero siempre con el pene de Harry en la boca de Fleur, el joven eyaculo por completo haciendo que la muchacha se tragara todos los fluidos.
- Magnifica boca Fleur, pero ahora mi pene quiero otra parte de ti.
- Vamos Harry, fóllame completamente.
No hizo falta decir más, el pene de Harry entro en Fleur con rapidez, era un coño algo estrecho pero los fluidos ayudaban a que el joven entrara y saliera con fuerza y lujuria, no había dolor para Fleur solo había placer.
- Sigue Harry, no pares.
- Ya veras Fleur, te espera una gran sorpresa.
Fleur abrazaba a Harry mientras sus lenguas se entrelazaban, pero en ese momento la mujer sintió como un par de manos empezaban a acariciar su espalda, unas manos que no eran las de Harry, ya que estas estaban en sus pezones. Miro para atrás y vio a otro Harry.
- ¿Qué es esto?
- Duplicado mágico querida Fleur.
Fleur se sorprendió, se necesitaba mucho poder para algo así, ahora tenía claro que Harry Potter era un mago muy poderoso. Noto como el doble empezó a acariciar su ano y entendió lo que iba a hacer el duplicado.
- Muy bien Harry, folla mi culo, quiero sentirte por todos lados.
- Eso pasara querida cuando consiga crear el tercer duplicado.
Gracias a salir su nombre del cáliz y aumentar su lado de sabio de sangre su poder mágico había aumentado y es lo que le había permitido crear un duplicado a la perfección. Con suavidad puso la punta de su pene en la entrada del culo de Fleur, uso su poder FAE para que se sintiera excitada por esa zona para evitar causarle mucho daño. Poco a poco fue entrando con suavidad, lentamente Fleur se fue acostumbrando a tener un pene en su culo, las Veelas tenían más facilidad para el sexo debido a sus habilidades por lo que le fue más fácil acostumbrarse a la penetración de Harry.
- Te sientes tan estrecha, tan deliciosa - dijo el duplicado - eres una mujer increíble Fleur.
- Vamos Harry, sigue dentro de mí, quiero que en mi todo tu ser.
- No te preocupes Fleur voy a llenarte por completo.
Al cabo de varios minutos los dos Harry eyacularon dentro de la mujer, fue algo increíble, Fleur noto como las paredes de tanto su coño como su ano se llenaban por completo, en una noche había recibido el semen de Harry Potter por todos sus agujeros.
Harry le dio la poción anticonceptiva y la muchacha se la bebió mientras se quedaba tendida agotada al lado de Harry.
- Creo que cuando vine con mi colegio no me esperaba esto jamás, ha sido increíble.
- Ha sido un verdadero placer Fleur, cuando pueda lo repetimos.
- Por mí todas las noches.
- El problema son las otras mujeres.
- Una de ellas es Casiopea ¿pero quienes son las otras?
- Pues está Séptima, Daphne, Susan, luego fuera de Hogwarts también hay, pero mejor lo dejamos ahí.
- Vicioso y lujurioso, cada vez me gustas más Harry.
- Te pediría que ocultaras la información sobre mí, sobre todo lo de FAE, lo saben muy pocas personas.
- No te preocupes.
- Ten en cuenta que pueden intentar sacarte información, creo que lo mejor sería contarte varias cosas.
Mientras se relajaban Harry le conto sobre Dumbledore, los Weasley y Granger, decir que Fleur estaba impresionada, nunca se hubiera pensado que un hombre como Dumbledore fuera en verdad tan manipulador.
- Mi padre es el jefe del departamento de leyes en Francia, puedo pedirle que te ayude para ver si obtiene información por si en mi país ha cometido algún crimen.
- Si lo hace que tenga cuidado, Dumbledore aun piensa en mí que no sabe sobre sus intrigas.
- No te preocupes, como tiene que venir por lo del torneo, hablare con él en persona.
- Esta bien Fleur, pero ten cuidado.
Salieron con cuidado de la sala para no ser descubiertos, cada uno fue por su lado y volvieron a sus habitaciones.
El tiempo en el colegio siguió pasando, Harry se tuvo que poner al día con los papeles del colegio, por suerte a no tener que ir a clases puedo por fin hacerse una idea completa del funcionamiento del colegio. Se reunió con el consejo de padres y gobernadores para establecer como iba a ser el siguiente año, cambios de materias y nuevas asignaturas, por primera vez en años se modificarían temarios, se introducirían clases muggles e incluso algo de tecnología para que los hijos de muggles estuvieran algo mejor, eso también ayudaba a que aquellos sangre pura que quisiera informarse sobre los conocimientos muggles pudieran. Hubo algunos de los gobernadores que se quejaron, Harry vio que incluso Dumbledore no parecía estar muy de acuerdo con su normas, pero Harry les recordó que el era ahora el dueño de Hogwarts y si se quería que siguiera siendo una escuela esas serían las normas. La voz de Harry era dura, Dumbledore se sorprendió del cambio del joven, pero seguramente la traición de Ron había cambiado ligeramente a Harry. Las nuevas normas eran más duras en cuanto al acoso estudiantil contra otros alumnos, se establecía que cada alumno tendría su propia habitación ya que en el castillo había suficiente sitio para eso, los jefes de casas se encargarían de dar clases desde cuarto curso en adelante, así no tendrían tanto exceso de trabajo y podrían vigilar mejor a sus alumnos, se contratarían varios profesores para dar las clases de primero a tercero. Eran una gran cantidad de cambios que se darían para el siguiente curso pero de los que se irían informando a los padres y alumnos a lo largo de los meses. Aun existía la posibilidad de más cambios pero se verían según pasara el curso.
En la guarida de Lord Voldemort, el mago oscuro estaba aun débil pero eso no quería decir que no pudiera castigar, Colagusano era su objetivo, estaba furioso, cuando se había enterado que el mocoso Potter era ahora el verdadero heredero de Slytherin se puso fuera de si, de haber tenido un cuerpo en ese momento hubiera maldecido hasta la muerte al primer sirviente que estuviera en su camino. Debía reconocer que no sabía las reglas de conquista, si lo hubiera sabido hubiera reclamado el titulo de Hufflepuff y se hubiera puesto como el dueño del colegio, pero ahora tendría que acabar con el mocoso Potter para hacerlo, bueno cuando recuperase su cuerpo se encargaría de él, su espía le había transmitido que se estaba preparando para las pruebas aunque no supiera que eran. Le había ordenado que de alguna manera el muchacho se enterara de que iban las pruebas para así tener ventaja, necesitaba que Harry Potter ganara el torneo y al coger el trofeo se activaría un traslador que le llevaría ante él. De esa manera tendría acceso a la sangre del joven para completar su resurrección.
Máximo, el hijo de Evony se encontraba en una guarida preparando sus planes, había reunido varios ingredientes que le ayudarían a entrar en la escuela de Hogwarts, pero su elaboración era lenta y complicada, pero no se daría por rendido, entraría en Hogwarts y asesinaría al maldito que le había quitado a su madre. Si en vez de estar obsesionado con la venganza hubiera estado atento a su alrededor se hubiera dado cuenta de que una figura se movía hacia él, era cierto que estaba camuflada, pero podría haber escuchado algo. Máximo entonces noto algo apretando la parte posterior de su cuello.
- Muévete y se acaba tu vida.
Máximo no dijo nada, al momento sintió como unas cuerdas invisibles le ataban por completo inmovilizándolo. El hombre lo dejo inconsciente con un hechizo y se lo llevo. Cuando Máximo abrió los ojos se encontró atado de pies y manos en una habitación sin ventanas, en ese momento la puerta se abrió y los ojos de Máximo se abrieron de sorpresa al ver a su madre entrar por la puerta con un hombre que no conocía.
- Entonces este es tu hijo Evony - el hombre hablo y Máximo reconoció como la voz de quien lo había atrapado - esperaba algo más.
- Lamentablemente es un pedazo inútil que solo me causa problemas ¿qué haces aquí Máximo?
- Yo solo busco hacerte feliz madre, debo eliminar a aquellos que te perjudican.
- Te lo voy a decir así, se que buscas hacer daño a Harry, pero como le causes daño a mi querido ahijado yo misma atravesare tu corazón con un cuchillo, ni siquiera voy a rebajarme con una basura a usar mis habilidades.
- ¡Madre no! ¡soy mejor que Potter!
- Jamás igualaras a Harry, es alguien amable, pero también poderoso, pero alguien en quien se puede confiar, tu al contrario eres un sucio traidor y por eso serás entregado a los Una Mens los cuales decidirán tu castigo.
Al escuchar aquello Máximo se puso a temblar, los Una Mens no serían amables con él, ahora mismo preferiría estar muerto que ser juzgado por la sociedad que regía las leyes FAE.
- ¡Me vengare! Es culpa de Potter, el te ha corrompido madre, verás que yo soy lo mejor que tienes.
Sirius decidió hacerle callar dejándolo inconsciente.
- Madre mía, era como ver a Draco Malfoy en adulto, bueno al ahora solo llamado Draco.
- Hice que Vex le cuidara, pero desde luego mi hijo tenía la mente muy enfermiza.
- Por suerte Kenzy encontró el rastro de los ingredientes que había conseguido, así lo pudimos localizar.
- Debo reconocer que esa humana es más útil que muchos FAE que conozco.
Salieron de la sala, Sirius preparo un traslador para que Máximo fuera enviado con los Una Mens, ahora ya tenían un problema menos del que preocuparse, solo quedaban Voldemort y Garuda. Por suerte habían detenido a Máximo, el hombre tenía muchos conocimientos que de ponerse del lado del mago oscuro y la criatura antigua hubiera supuesto un verdadero problema.
Harry se levanto aquel día despertado por el sonido del teléfono, por suerte como silenciaba su lado donde dormía ninguno de sus compañeros se despertó, vio que era un mensaje de Kenzy informando de la captura de Máximo, eso le alegro ya que de esa manera habría menos problemas. Se vistió y salió de la habitación, hoy no haría sus ejercicios ya que tenía entendido que tendría lugar la revisión de varitas y no sabía a que hora sería, por eso fue al salón comedor donde algunos alumnos ya estaban despiertos al igual que algunos profesores. Vio que tanto Casiopea como Séptima ya estaban despiertas, también el profesor Flitwick estaba allí, decidió ir a hablar con el hombre para poner en marcha su plan.
- Bien Harry, ahora en poco tiempo pillaremos a los culpables del acoso.
- Si profesor.
Harry había averiguado que las compañeras de Luna aprovechaban que la muchacha estuviera en el baño para sustraerle pertenencias, usarían ese intervalo para que Flitwick hiciera una inspección sorpresa para detener a las culpables. Al final resulto ser que unas diez alumnas de distintos curso molestaban a Luna, por lo visto la prefecta de Ravenclaw, Cho Chang, había intentado impedirlo varias veces pero sin pruebas ni ayuda no podía hacer nada. Flitwick castigo duramente a las culpables, las que eran de tercero en adelante les serían retiradas las posibilidades de visitar Hogsmeade, luego todas las alumnas serían retiradas de las actividades extracurriculares, por último serían castigadas con tener que limpiar los baños del colegio sin magia durante dos semanas. Pero no fue eso lo único que se hizo para ayudar a Luna, se decidió que la muchacha debía ser tratada psicológicamente de la muerte de su madre, era obvio que mezclaba la fantasía con la realidad y necesitaba ayuda, se hablo con su padre para hacerle ver que Luna no podía seguir así, el hombre acepto sabiendo que de no hacerlo le quitarían la custodia de su hija.
Cuando llego la hora de la revisión de varitas los campeones se reunieron en una sala con los otros directores, los jefes de casa y Ollivander que sería el encargado de la revisión de las varitas. También estaba allí Rita Skeeter como periodista del Profeta, la mujer cuando vio a Harry no pudo evitar mirarle con ojos de odio. Uno por uno los campeones fueron mostrando sus varitas a Ollivander, Harry fue él último en hacerlo.
- El cuarto campeón, adelante señor Potter.
- Señor Ollivander un placer.
El hombre la examino con calma.
- Como no acordarse de esta varita, curioso, ciertamente muy curioso, espero que le siga siendo muy útil.
- En realidad señor Ollivander, últimamente cuando uso un hechizo tiembla la varita, no entiendo que esta pasando.
- ¿Me permite examinarla mejor señor Potter?
- Sin problemas.
Ollivander saco varios instrumentos con los que realizo varias pruebas, supuestamente iba a ser un examen simple de varitas, pero como fabricante siempre llevaba su equipo por si había algún problema. Al cabo de unos minutos el hombre termino.
- Bien señor Potter, lo que le pasa a su varita es que esta sobrecargada, su núcleo mágico se ha potenciado de tal manera, que ahora la varita no soporta bien su magia.
- ¿Qué se puede hacer?
- No se preocupes, solo tengo que hacer unos arreglos, en unos minutos su varita estará a la perfección, pero desde luego es muy curioso, tan joven y ya teniendo que ajustar su varita.
Todos en la sala escucharon la conversación con calma, estaban algo sorprendidos, ya que sabían que Harry era poderoso, pero no se esperaban que el joven ya necesitara una modificación de su varita, solo Dumbledore estaba enojado, Harry se estaba volviendo demasiado poderoso, eso no iba nada bien para sus planes. Cuando Ollivander termino volvió a entregar la varita a Harry, este sintió una gran fuerza cuando volvió a coger su varita. Tras probar un par de hechizos vio que todo iba bien.
- Gracias señor Ollivander.
- No tiene que darlas señor Potter, es un placer ayudar a un joven mago con tanto potencial.
La reunión termino, Skeeter tuvo que escribir al pie de la letra todo lo que había pasado, no podía inventarse nada, por lo que cuando vio que todos salían fingió quedarse atrás a recoger una cosa, usaría ese momento para transformarse en su forma animago de escarabajo con la que espiaría a Potter y así podría chantajear al joven si conseguía información interesante. Se transformo al momento y decidió salir por la puerta, pero en ese instante un hechizo la golpeo dejándola inconsciente.
Cuando Rita Skeeter abrió los ojos vio que se encontraba en la sala del Winzegamot, sentada y atada en una silla, volvía a tener su forma humana de nuevo.
- ¿Qué pasa aquí? ¿qué me están haciendo?
- Señorita Skeeter se ha descubierto que usted es un animago no registrado - dijo Amelia Bones que dirigía el juicio - va a ser interrogada sobre que pensaba hacer en Hogwarts cuando usted ya se tenía que ir, pero en su lugar se quedo transformada.
Unos aurores dieron veritaserum a la mujer que intento negarse pero al final tuvo que tragar la poción.
- Diga su nombre completo.
- Rita Skeeter.
- ¿Desde cuando es usted animago y por qué no se registro?
- Poco antes de entrar en el profeta, use esa capacidad para espiar a la gente y así tener mejores artículos.
- ¿Qué pensaba hacer usted en el día de hoy al transformarse?
- Quería espiar a Potter para obtener secretos suyos y chantajearlo, por su culpa no puedo publicar como quiero.
Harry en ese momento se levanto, había sido él quien había incapacitado a la mujer y dado que iba a por el se encargaría del castigo.
- Señora Bones, primero quiero que esta mujer por sus intentos sea retirada de su puesto de periodista, pero por intento de crimen contra el jefe de una casa noble y antigua sea atada su magia y tenga que vivir como una muggle durante cinco años.
- Así se hará señor Potter.
Al momento Rita vio como varios aurores ataban su magia con varias runas, la mujer grito al ver que perdía su magia pero no pudo hacer nada. Había intentado ir en contra de Harry Potter y eso le había ocasionado el fin de su carrera, pero lo peor es que tendría que vivir como una muggle. Harry regreso a Hogwarts, desde luego había sido un día muy movidito, pero ahora la gente sabría que no se debía intentar nada en contra de la casa Potter.
Dumbledore se encontraba en su despacho recibiendo las noticias de lo que había pasado en el Winzegamot, otro plan que no salía, quería que Skeeter hubiera escrito sobre Potter para hacerle tener peor fama ante el colegio, sabía el secreto de la mujer y si lo usaba para hacer que sus planes funcionaran no tenía problema, pero ahora la periodista estaba detenida y viviendo como una muggle, todo orquestado por Harry, era como si el joven supiera cuando iba alguien a por él, estaba claro que tenía que tener más cuidado. En ese momento un cuervo entro por la ventana trayendo un paquete, sería de Severus seguramente y esperaba que el hombre le diera buenas noticias. Abrió la carta y leyó tranquilamente.
Profesor Dumbledore
Le envió una versión más fuerte del perfume para acercar a Potter a la joven Weasley, adjunto también otro perfume para que Potter se aplique menos en los estudios, me ha costado pero por fin la he terminado. También le escribo para informarle que he descubierto que Voldemort tiene un aliado, no sé de quien se trata, pero he escuchado que se trata de alguien a quien el señor tenebroso respeta por su poder y habilidades. Si descubro algo más ya le escribiré.
Severus Snape
Al fin buenas noticias, con esos perfumes tendría más acceso a Harry, ahora solo era cuestión de que la señorita Weasley se los pusiera para atraer al muchacho. El director se levanto y miro por la ventana, la zona donde iba a tener la primera prueba se estaba preparando, ahora solo hacía falta que Harry fuera capaz de realizarla sin problema de esa manera también averiguaría a donde llegaba en verdad la magia del muchacho.
Harry estaba tranquilo aquella noche Hagrid le había pedido que fuera con él hacia una zona del bosque, el semi-gigante le había pedido que se ocultara bajo la capa y que le siguiera, por el camino se unió la directora de Beauxbatons, la mujer se sorprendió al ver a cuatro dragones, pero Harry no, al sentir a cada ser del castillo y de los terrenos sabía que se habían traído cuatro dragones, seguramente cada uno por campeón, sería interesante, sabía en que consistiría la prueba pero tenía un plan que daría una gran sorpresa a las personas que vieran el torneo. Cuando había sentido los dragones había ido a verlos, había comprobado que el parsel se podía usar para comunicarse con los dragones, lo que le daría una gran ventaja, ahora que sabía que los organizadores del torneo habían preparado que tuvieran que robar un huevo dorado de la nidada de los dragones sabía lo que tenía que hacer. Usaría parsel para convencer al dragón que le entregara el huevo y de esa manera podría dar un discurso sobre la lengua parsel. Desde que practicaba la magia curativa lo había mantenido en secreto, solo Dumbledore sabía la verdad y el joven sabía que el director no se lo había dicho a nadie. Pero de esa manera cambiaría la mentalidad de las personas de Inglaterra con respecto a la lengua parsel.
Lejos de Hogwarts, en la mansión Peverell se veía como una mujer estaba asomada a la ventana, mirando tranquilamente al horizonte, como si esperase algo. Aife estaba intranquila, la abuela de Harry sabía que el padre de Bo estaba planeando reclamar a su hija, lo sentía en los huesos, pero claro, como no sentirlo cuando se trataba de esa persona. Tenía miedo, como no iba a tener miedo del mismísimo Hades, había sido su prisionera durante años, el señor del inframundo le había dejado embarazada de Bo, había querido escapar junto con su hija, pero al final se había dado cuenta de que solo una podría salir de allí, su querida hija menor, había sido una alegría encontrarse con ella años después, pero lo mejor es que tiempo después había encontrado al resto de su familia, su nieto, pero sobre todo por fin había paz entre ella y su padre. Claro que aun culpaba a Trick por entregarla, pero sabía que el hombre había hecho grandes sacrificios por la paz, una paz que ella había querido romper tras la muerte de su madre. Pero ahora Aife por fin volvía a ser la mujer que su padre quería, hablando de Trick en ese momento entro por la puerta.
- Aife ¿estás bien?
- Preocupada padre.
- No tienes que estarlo, sabemos de los movimientos de Voldemort y Garuda, dentro de poco estaremos listos para enfrentarlos.
- No son ellos los que me preocupan, tampoco los humanos.
- ¿Hablas del padre de Bo?
- Siento como quiere de nuevo a Bo, como quiere a su hija de regreso.
- Dime quien es, quizás haya una manera de pararlo, una manera de proteger a tu hija.
- Como se puede enfrentar a alguien que maneja la vida y la muerte, a alguien que comanda a los muertos.
Trick entonces entendió el miedo de su hija al padre de Bo, se trataba de Hades señor del inframundo, alguien que se sabía que tenía presa a su esposa Persefone de tal manera que su madre Demeter aun estaba furiosa pero que no podía hacer nada contra el señor de los muertos.
- Hades buscara alguna manera de llegar a Bo, de tentarla, lo se, lo intento conmigo.
- Entonces Bo debe ser avisada.
Así lo hicieron, desde luego Trick no quería más estrés en su nieta, bastantes problemas tenían ya, pero mantener un secreto de tal calibre no era bueno, no quería convertirse en alguien como Dumbledore. Bo cuando se entere de la verdad de su padre se quedo blanca, había estudiado mitología y conocía la historia de Hades y de cómo había apresado a Persefone, pero saber que Hades era su padre era una noticia muy grave, ahora entendía el motivo por el que su madre estaba tan preocupada.
- Gracias por decirme la verdad madre, ahora se que Hades me buscara, pero ten por seguro que no abandonare a mi familia.
- Me alegra escuchar eso, pero debes tener cuidado, Hades mandara gente a buscarte y no sabemos de lo que serán capaces.
- Lo se, pero ahora debemos centrarnos en Garuda, Voldemort y los humanos, por cierto Kenzy tiene algo de información.
- ¿Qué ha descubierto?
- Gracias a Lauren se pudo infiltrar en una clínica, ha descubierto varios laboratorios humanos donde supuestamente solo hacen pruebas básicas pero que identifican a los FAE a través del ADN.
- Bien se investigaran esos laboratorios para ver si llevan alguna parte.
Estuvieron tranquilamente hablando un rato, Sirius se unió a la conversación explicando sobre diferentes planes para hacer frente a Garuda y a Voldemort, ahora tenían claro que Voldemort quería que Harry terminara el torneo para hacerse con la sangre del joven. Habían conseguido colocar varios micrófonos en la mansión Riddle para estar atentos a sus planes, como Voldemort no conocía la tecnología no sabía que lo estaban espiando.
Lejos de Inglaterra estaba teniendo una reunión de los Una Mens, la sociedad de los FAE estaban hablando sobre el futuro y que hacer.
- Ahora sabemos que Harry Potter no tiene pensado elegir bando, no solo eso sino que ha refugiado a Aife.
- ¿Pero iremos en contra suya? ¿iremos en contra de la casa Peverell?
- Ese mocoso aun no tiene el poder completo de los Peverell, necesita la varita para conseguir el poder.
- Entonces primero deberíamos ver como van las cosas con Garuda y el mago Voldemort, tras eso cuando estén debilitados nos encargaremos de los traidores.
Lo que los Una Mens no sabían era que Harry tenía tal control sobre la magia Peverell que si alguien con quien estuviera aliado o tuviera un negocio lo traicionaba lo sabría, ahora Harry sabía que los Una Mens no lo dejarían en paz, por lo que tendría que tener cuidado, ya tenía demasiados enemigos de los que encargarse.
El día de la primera prueba se acercaba, todos estaban expectantes, pero nadie más que Harry Potter, ese día Harry demostraría no solo su valor, sino que era una persona que no tenía miedo a nada ni a nadie. No le importaba a lo que se tuviera que enfrentar, ya fueran dragones o dementores, nadie le quitaría su felicidad.
Bueno, hasta aquí el octavo capítulo, ya me he puesto con el noveno e intentare tenerlo para finales de enero. Por cierto Drrakkos el castigo para Hermione y Snape ya esta cerca, ten paciencia que te vas a divertir viéndolos sufrir.
Bueno, el siguiente capítulo será la primera prueba, tras eso hay varios asuntos políticos y aventuras que terminaran en navidad. El baile de navidad será en el capítulo diez, me gustaría que me dieran su opinión sobre las posibles parejas de Harry, voy a exponer mis intenciones sobre las posibilidades y quisiera conocer que opinan.
Fleur: con Fleur me encantaría que fuera al baile, ya que al ser los dos campeones la gente estará muy sorprendida. Pero sobre todo por las reacciones de Ginny al ver que no consigue a Harry, aunque mejor sería la de Ron cuando se entere que la francesa es la pareja del muchacho haciendo que el joven Weasley se complique más la vida.
Kenzy: la tengo como opción por el revuelo de que Harry vaya al baile con una muggle, imagínense las reacciones de Dumbledore, Ginny y Molly al ver que Harry prefiere a una humana normal a la joven Weasley.
Estan también Daphne, Susan, Evony e incluso Casiopea o Séptima, pero las dos primeras son mis favoritas. Escriban sus opiniones, son bien recibidas.
