Hola a todos aquí tienen un nuevo capítulo, cada vez el final esta más cerca, creo que a lo sumo unos tres o cuatro capítulos, según como se vaya desarrollando en mi mente la historia. Espero como siempre que el capítulo sea de su agrado. Ahora a leer.
Capítulo 10
Unas navidades convulsas
Solo quedaba un día, el baile de navidad conmemorando el torneo de los tres magos iba a tener lugar, los alumnos estaban expectantes. Cada uno hacía diversos comentarios sobre con quienes iban determinadas personas, pero el rumor que no dejaba de circular era con quien iría Harry Potter, la gente se lo preguntaba pero el muchacho se mantenía firme en que no se supiera.
Ginny Weasley estaba la mañana del baile furiosa, no había conseguido sus objetivos, Harry Potter iría al baile que no era ella y no conseguía saber de quien se trataba, se tendría que conformar con Dean Thomas compañero de Harry del mismo curso para al menos suministrar el perfume a Harry. Era un perfume muy fuerte que mezclaba pasión y lujuria, cuando Potter lo respirara esa misma noche tendría sexo con él para así poder quedarse embarazada, era cierto que no quería ser madre tan pronto, pero debían hacerlo para tener control sobre Harry. El ritual haría que fuera madre y estuviera casada con Harry Potter.
- Ya sabes lo que tienes que hacer Ginny.
- No te preocupes mama - dijo la joven a través de un espejo comunicador - todo saldrá bien, en cuanto Harry huela el perfume caerá en mis redes.
- Eso espero, ojala Dumbledore no tuviera tantos problemas, entonces nos hubiera ayudado y no hubiéramos tenido que recurrir a esto.
- Yo tampoco lo quiero así, digo, ser madre tan joven no me hace ninguna gracia, pero tenemos que controlar a Harry y a sus finanzas.
- ¿Has descubierto con quien va al baile?
- Nada mama, ni Hermione ni yo sabemos nada, he descartado tanto a Bones como a Greengrass ya que se que tienen pareja, Delacour también tiene, no se en quien más pensar.
- Y tu amiga Lovegood, me has dicho que últimamente se les ha visto juntos.
- Luna no es, Harry la ayudo con un problema de acoso escolar, pero se que son solo amigos.
- Bueno, después de esta noche no importara, tendremos a Harry Potter bajo nuestro control de nuevo.
En ese momento Hermione entro en el cuarto.
- Buenos días señora Weasley ¿cómo va todo?
- Bien querida, Ginny y yo estamos hablando sobre esta noche.
- El baile, por fin sabremos con quien va a ir Harry al baile, de esa manera podremos saber como librarnos de esa persona.
- Cierto querida, pero además a partir de esta noche tendremos control completo sobre Harry Potter.
- ¿Vais a usar el ritual y el perfume?
- Si Hermione - dijo Ginny - ¿crees que hacemos mal?
- No sabría decirte, es precipitado, pero teniendo en cuenta que cada vez Harry se aleja más de nosotros me parece correcto ¿que opina Dumbledore?
- Dumbledore lo sabe pero no nos ha podido ayudar, es por eso que tenemos que recurrir a este sistema.
Hermione no estaba nada contenta, claro que quería que Harry volviera al redil, pero Dumbledore tenía ya demasiados problemas, si algo no salía bien el hombre seguramente no podría ayudar a las mujeres Weasley. Es más, esperaba que no salieran a la luz todos los planes que tenían.
- Bueno Ginny, yo voy a arreglarme, hasta luego señora Weasley.
- Hasta luego Hermione - dijeron las dos mujeres a la vez.
La muchacha salió del cuarto, fue a hablar con Dumbledore, necesitaba su consejo para saber que hacer. Cuando llego al despacho dijo la contraseña a la gárgola y entro.
- Señorita Granger ¿qué desea?
- Me gustaría comentarle algunas inquietudes que tengo.
Hermione le hablo del plan de Ginny y de Molly, sobre sus inseguridades si fallaban.
- No se preocupe señorita Granger, estoy seguro de que todo saldrá bien, además, estaré allí para supervisar todo.
- Si usted lo dice me quedo más tranquila.
- Vaya a prepararse señorita Granger, estoy seguro de que quiere estar deslumbrante para su pareja.
- Esta bien profesor, gracias por calmar mi mente.
La muchacha salió dejando pensativo al director, claro que algo podía salir mal, siempre cabía esa posibilidad, pero estaba todo bien planeado, el perfume estaba preparado solo para Harry Potter, al igual que el ritual, en cuanto Ginny tuviera la oportunidad de estar cerca de Harry todo comenzaría. El efecto del perfume se activaría lentamente, poco a poco Harry Potter estaría más a gusto con Ginny, tras eso la lujuria comenzaría y así hasta que se culminara con la pareja teniendo relaciones sexuales donde gracias a una poción Ginny quedaría embarazada y gracias al ritual estaría casada oficialmente con el muchacho.
Harry se encontraba en su habitación escuchando mentalmente las mentes de Ginny, Hermione y Dumbledore, debía reconocerlo, era una buena jugada la que las mujeres Weasley habían pensado, pero no les serviría. Sabía como tenía que actuar ante el intento de Ginny, además, antes de todo vería sus reacciones cuando supieran que iba con una muggle.
Kenzy se encontraba en la mansión Peverell algo nerviosa, había tenido varias clases de etiqueta y conocimiento sobre el mundo mágico, pero a pesar de todo no quería defraudar a Harry, si todo salía bien su amigo se libraría de otra persona más que intentaba manipularle. En la habitación entro Evony sonriente.
- Dime querida ¿estas lista?
- Claro que no, dios santo, estoy de los nervios Evony.
- Ya veras como lo haces bien, has estudiado y entrenado para esto.
Evony saco un collar de oro que coloco en el cuello de Kenzy.
- Con este collar estarás protegida de todo tipo de pociones, hechizos o venenos, también nadie podrá ver tu mente.
- Es precioso ¿de quien es?
- Es mío, no quería que Dumbledore tuviera acceso a mi mente o me manipulara de alguna forma.
- ¿Crees que Dumbledore intentara algo?
- Estoy segura, sobre todo para sacarte información, es muy peligroso por lo que ten cuidado.
- Que lo intente entonces, estoy segura de que Harry le tendría algo planeado.
- Ni lo dudes, pero aun así ten cuidado.
- No me imaginaba que un día tu ibas a estar preocupada por mi.
- No te emociones tanto, solo es que no quiero estar en la cama con tu amiga súcubo enfadada.
Kenzy no pudo evitar reírse ante las palabras de Evony, pero ambas sabían que confiaban la una en la otra. Siguió preparándose ya que sería una noche inolvidable.
Harry se encontraba sentado leyendo tranquilamente, al contrario que las mujeres no necesitaba tanto tiempo para arreglarse por lo que tenía tiempo para distraerse. En ese momento Neville entro por la puerta.
- ¿Qué tal Neville?
- Bien, he recibido una carta de mis padres, por lo visto tienen pensado que en estas navidades pase el ritual para mi despertar.
- Me estaba preguntado cuando se manifestarían todas tus habilidades.
- Yo también, pero por fin va a suceder.
Estuvieron hablando un buen rato, no solo sobre la sociedad FAE, sino sobre el baile y como se iban a dar las navidades, esperaban que para esas fechas pudieran derrotar por completo a Lord Voldemort, pero había que ser cuidadosos con Garuda, por lo visto el ser estaba usando a varios Infra-FAE que no estaban contentos con la jerarquía actual, era un pequeño ejercito de no más de cien personas, pero muy peligroso. Los planes estaban en marcha, pero querían que todo fuera perfecto. Tras estar hablando durante un rato cada uno fue a prepararse para el baile.
El gran salón estaba engalanado a la perfección, dentro de poco el baile iba a empezar abierto por los cuatro campeones, sabían sobre las parejas de Víktor, Fleur y Cedric, pero nadie sabía sobre la pareja de Harry. Nuestro amigo se encontraba con Neville bajando por las escaleras de la sala común de Gryffindor, Harry iba vestido con un elegante traje de piel de dragón, la túnica era verde de la piel del basilisco donde iban bordados en hilo de oro los escudos de cada una de las familias a las que pertenece Harry. En ese momento la profesora McGonagall llego a la sala, justo cuando llegaban Hermiony y Ginny que miraban con intensidad a Harry.
- Señor Potter, su pareja ha llegado, esta esperando en la entrada.
- Gracias profesora.
Las dos chicas vieron como Harry salía de la sala, ahora sabían que la pareja de Harry no era de Hogwarts, eso era para Ginny aun más indignante. Harry fue a la entrada del castillo con la profesora, allí vestida con un vestido de color rojo fuego y un collar de oro estaba Kenzy, hermosa, brillante y con su sonrisa de siempre.
- Estas increíble Kenzy.
- Tu también Harry.
- Profesora McGonagall quiero presentarle a Mackenzie Malikov, más conocida como Kenzy, te presento a la subdirectora Minerva McGonagall.
- Un placer conocerla profesora.
- El placer es mió joven.
La pareja entro en la antesala con las otras parejas que abrirían el baile, Cedric iba con Cho Chang de Ravenclaw, Fleur iba con Roger Davies el capitán del equipo de Ravenclaw, por último Krum había decidido ir con Luna Lovegood, la joven Ravenclaw sería en verdad la otra gran sorpresa del baile.
Cuando los campeones entraron la gente se quedo sin habla al ver las parejas de Krum y de Potter, la sorpresa de que la Lunática Lovegood fuera con el buscador más famoso del mundo era grande, pero nadie parecía conocer a la pareja de Harry, estaba claro que no era del colegio. Ginny miraba furiosa a la muchacha, estaba fuera de si, tuvo que alejarse para que nadie notara su ira en aquel momento, Harry no solo iba con una muchacha que no era del colegio, lo había notado, ni si quiera tenía magia, iba con una muggle, la fortuna Potter debía de ser solo de ella, solo ella estaba destinada a tener a Harry Potter. Hermione vio como su amiga tenía que alejarse para controlar su mal humor, era normal, se notaba que la pareja de Harry era muggle, ella no tenía nada en contra de los muggles, sus padres lo eran, pero alguien tan importante como Harry debía saber que Dumbledore solo quería lo mejor para él, bueno el director ya se encargaría, ella disfrutaría de la noche al lado de su pareja Theodore Nott, la gente los miraba y susurraba ya que esa era otra pareja de gran sorpresa. Dumbledore estaba en shock viendo la pareja de Harry, era un muggle, Harry había invitado a una muggle a su colegio, eso jamás lo permitiría, uso leve legeremancia en la pareja de Potter, quería saber todo de la muchacha para deshacerse de ella, pero se sorprendió al ver que unas barreras increíblemente fuertes lo rechazaban, no podía seguir o sería descubierto, pero no era normal, una muggle no debía de tener esas barreras mentales, pero no había nada raro en ella, lo que Dumbledore no sabía era que Harry usando su poder había ocultado la magia del collar, de esa manera se pensaría que era un collar normal.
El baile inicial duro cinco minutos tras los cuales la gente se puso a cenar, en la mesa de los campeones las conversaciones eran variadas y distintas, Kenzy hablaba en ruso con Víctor sobre varios asuntos, Harry charlaba tranquilamente con Cedric, el joven sentía de vez en cuando la mirada no solo de Dumbledore, sino de Ginny y Hermione, no le importaba, dentro de poco Ginny intentaría su plan y podría contraatacar. Tras una cena deliciosa todos los alumnos se pusieron a bailar, al principio bailaban con sus parejas pero según pasaba el tiempo iban cambiando. Harry bailo con Daphne, Susan, Fleur, Séptima y Casiopea, tras eso fue hacia Ginny decidido a usar su jugada.
- Me concedes el siguiente baile Ginny.
- Será un placer Harry.
Dumbledore sonrió al ver aquello, el perfume iba a hacer efecto enseguida, sus planes habían salido bien. Ginny y Harry se pusieron a bailar, la muchacha en ese momento activo el perfume para hacer caer a Harry en sus redes, en cuanto Harry noto el perfume decidió usarlo en su favor.
- Estas preciosa Ginny.
- Gracias Harry, a que huele bien mi perfume.
- Es embriagador.
En ese momento Harry noto como sus anillos comenzaban a brillar, había preparado los anillos para que detectaran también el perfume, al notar el ardor de sus anillos se separo de la muchacha, la expresión de furia de Harry era tal que el baile se paro para ver que pasaba.
- ¿Qué pasa Harry?
- Quieres saber que pasa - Harry enseño su mano con furia, todos vieron como los anillos brillaban con fuerza, Dumbledore palideció - estos anillos detectan si alguien esta usando una poción conmigo, es más pueden detectar el perfume que llevas.
- Harry te equivocas, es un perfume normal.
- Júralo entonces, si en verdad es un perfume normal jura por tu magia y por tu vida no tener nada que ver.
Todos miraron a Ginny Weasley, la muchacha estaba aterrada, no sabía que hacer miro a Dumbledore pero vio que el hombre también estaba sorprendido de lo que acababa de pasar.
- Por tu comportamiento eres culpable - hablo Harry y concentro su magia - hago un llamamiento a Arthur Weasley, jefe de la casa Weasley.
Al cabo de medio minuto el señor Weasley apareció en el castillo, estaba sorprendido del llamamiento, pero debía ser muy grave. El hombre al ver los anillos de Harry brillar y a su hija cerca de él temió lo peor.
- ¿Puedo saber que ha pasado señor Potter?
- Será mejor que hablemos en privado, la gente quiere disfrutar del baile y no vamos a interrumpirlo por la estupidez de una muchacha.
Harry seguido por Arthur, Ginny, Dumbledore, McGonagall y Kenzy fueron a una sala apartada, Hermione miro aquello en parte queriendo ayudar a su amiga, pero de hacerlo su noche con Nott se truncaría y quería tener acceso a la biblioteca del alumno de Slytherin. Decidió no ayudar a su amiga, les había advertido y les había salido mal, ella no tenía la culpa.
Cuando todos entraron en la sala el ambiente era en verdad tenso, Dumbledore disimuladamente puso varios hechizos en Ginny para que no hablara sobre sus planes o todo sería arruinado. Harry entonces comento a Arthur lo sucedido durante el baile y como sus anillos habían reaccionado al perfume.
- Dime hija ¿qué estabas pensando?
- Yo solo quería que Harry fuera conmigo, sabes bien que desde niña le he admirado y no podía dejar de pensar que tenía que ir al baile conmigo.
Inteligente pensó Harry, usando un tono de niña buena, como si nunca hubiera roto un plato.
- ¿Cómo has conseguido el perfume?
Ginny no respondió, debía pensar la respuesta para no involucrar a más gente, pero la siguiente acción de su padre fue trascendental.
- Ginny Weasley, yo Arthur Weasley hago un llamamiento a la magia Weasley para que confieses la verdad de tus acciones, quiero saber quien te dio el perfume.
- Mama me entrego el perfume.
- ¿Qué era el perfume?
- Era un perfume de lujuria y amor que haría que Harry esta misma noche tuviera sexo conmigo para dejarme embarazada y darme un heredero.
Esas palabras condenaron a Ginny, Harry se adelanto y hablo claramente.
- Ginevra Molly Weasley, por el intento de uso de una poción prohibida ante el Lord de varias casas nobles y antiguas comparecerás en el Winzegamot para confesar mediante Veritaserum tus actos y quienes son tus aliados.
- No Harry por favor - suplico con lágrimas en los ojos la muchacha - no lo hagas.
- No solo eso, hago un llamamiento como jefe de las casas Potter y Peverell para que nada de lo dicho en esta sala salga a la luz hasta el momento del juicio, solo yo y el señor Weasley podremos declarar de lo sucedido ante las autoridades pertinentes.
McGonagall, Kenzy y Arthur juraron al momento, Dumbledore tardo unos segundos más pero su cabeza ya estaba para ver como deshacía este problema, Ginny no quería hacerlo pero ante la mirada de su padre cambio de opinión.
- Bien, yo contactare con Amelia Bones y con el ministro Fudge - dijo Harry a Ginny la cual estaba asustada - cuando el día del juicio sea hablado te será comunicado, estarás en las prisiones del ministerio hasta ese día.
Todo había acabado para ella, por lo menos esperaba no traicionar a Dumbledore con sus palabras, de hacerlo muchos otros planes podrían verse comprometidos, ahora deseaba haber hecho caso a Hermione de que no se precipitara. Pero decidió tener más decencia que su hermano, aceptaría su castigo ya que estaba segura en su mente de que tarde o temprano Dumbledore triunfaría.
Mientras Hermione seguía en el baile siendo ajena a lo que le estaba pasando a su amiga, claro que lo pensaba, pero en ese momento solo quería hacer feliz a Nott para esa noche tener acceso a lo que ella quería. En ese momento Theo la llevo a un lugar apartado y saco un medallón.
- Este traslador nos llevara a mi casa Hermione.
- Estoy lista.
Nott activo el traslador, al instante desaparecieron del castillo para acabar en una pequeña mansión a las afueras de Londres. En una habitación donde había una cama de matrimonio.
- Bienvenida a mi casa Hermione.
- ¿Estas seguro de que no hay nadie?
- En verdad si que hay alguien Granger.
Nada más decir eso Hermione vio como de las sombras salían dos hombres, uno era Snape el otro era el padre de Nott al que reconoció ya que era muy parecidos.
- Arrodíllate esclava - hablo Snape con autoridad - buen trabajo Theo.
- La más lista, por favor, como si un sangre pura como yo, fuera a revelar mis secretos a una sangre sucia asquerosa.
Hermione ahora entendía que había sido todo una trampa. No lo comprendía debería haberlo visto venir, pero lo que no sabía era que en las últimas semanas de visitas con Snape este le había suministrado una poción para que confiara en Nott.
- Bien Granger - hablo el señor Nott con voz seria - Snape me ha dicho que eres una buena sangre sucia que hace lo que le pide su amo, por eso hoy vas a tener tu última prueba para ver si estas dispuesta a tenerlo todo haciendo de todo.
- ¿Qué tengo que hacer?
- Lo sabrás dentro de poco, pero antes veremos si eres capaz de divertirnos.
Nada más decir eso los tres hombres se quedaron desnudos completamente, Hermione solo esperaban que fuera de uno en uno, la otra opción no la quería tener. De un fuerte movimiento de varita usado por Nott el vestido de Hermione quedo destruido, no solo el vestido, cualquier ropa de la muchacha era polvo, ahora estaba desnuda ante tres hombres que la iba a violar brutalmente, lo sabía, pero era su trabajo como esclava de Snape.
El primero fue Marcus Nott, el hombre simplemente cogió las piernas de la muchacha y tras abrirlas con fuerzas la penetro duramente, fue brutal, no hubo ni tiempo de relajación, la embestida fue salvaje. Pero no termino hay la cosa según la penetraba la colocaba de tal manera en la cama para que ella quedara encima de él.
- Es tu turno Severus.
Hermione entonces comprendió que Snape la iba a follar por el culo, si le dolía por el coño no quería imaginarse el dolor que iba a sentir ahora después. Al cabo de unos segundos lo pudo atestiguar, Snape no tuvo miramientos ningunos y penetro su culo con fuerza, con toda su fuerza, la muchacha grito de dolor, era insoportable. Pero pudo gritar poco ya que Nott llego en ese momento e introdujo su pene en la boca de Granger.
- Para eso existes sangre sucia - dijo Snape en su oido - para que podamos disfrutar de tu cuerpo, solo para eso, ese es tu destino, nada de grandeza, nada de gloria.
No podía decir nada, solo pensar para que su cuerpo no sufriera más de la cuenta, era difícil, muy difícil no pensar en la situación que estaba teniendo. Los tres hombres se iban cambiando de posición cada cierto tiempo, cada uno para disfrutar de los agujeros de la muchacha. Al cabo de varios minutos de fuertes penetraciones lo hombres fueron eyaculando en la boca de la joven, la cual cuando terminaron estaba casi desmayada por el intenso dolor que tenía.
- Bien Granger, es hora de tu examen final.
- ¿Qué, que tengo que hacer?
- Hay dos personas inconscientes aquí, son una pareja, deberás follarte al hombre mientras nosotros nos divertimos con la mujer, tras eso deberás matarlos a los dos, pero no con una varita, sino con un cuchillo.
- ¿Puedo ver a los prisioneros?
- Claro Granger, seguro que te diviertes.
Al momento corrieron una cortina y Hermione miro aterrada a sus victimas, eran sus padres, no era posible.
- No, por favor, no.
- Elige Granger - dijo Snape - si quieres seguir con nuestro acuerdo debes elegir.
- Me niego, tiene que haber otra manera.
- Elige Granger, si quieres avanzar tendrás que acabar con esos muggles.
- No lo haré, no puedo matar a mis padres.
Lo tenía claro, ella quería ser la mejor estudiante para no defraudar a sus padres, para ser conocida como la hija de muggles que superaba todo, no mataría a los que le habían criado.
- Bien Granger, has tomado tu elección, tus padres volverán sanos y salvos a su casa.
- Gracias.
- A partir de esta noche se romperá el contrato que tenías conmigo, pero dado que no podemos divertirnos con tu madre vas a pasar toda la noche aquí.
- ¿Qué tengo que hacer?
- Ponte esta mascara - dijo Snape convocando una - nadie sabrá quien eres esta noche.
Hermione vio como sus padres eran enviados con traslador a su casa, tras eso una puerta se abrió y por ella entraron una docena de hombres. Todos desnudos, todos dispuestos a violar a Granger aquella noche, Snape se acerco a su oído y le susurro.
- Este es tu castigo final, esperaba más de ti, los quince que estamos aquí vamos a violarte una y otra vez hasta que nos cansemos y como tienes aun la poción en tu cuerpo no morirás, pero te puedo asegurar que lo preferirás.
Fue la peor noche para Hermione, los hombres iban de tres en tres para divertirse con ella, como cuando tres terminaban los otros estaban descansados la violación duro hasta altas horas de la madrugada. Pero no solo fue las diversas violaciones, maldiciones alcanzaban su cuerpo causándole estragos, algunos de los hombres usaban la boca de la joven como retrete, fue una noche llena de dolor, vejaciones y humillación. Cuando regreso a Hogwarts se acostó en su cama, con lágrimas en los ojos, con dolores por todo su cuerpo, con su espíritu casi roto, pero no le importaba, al menos sus padres seguían vivos, conseguiría sus objetivos de otra manera.
Hogwarts se levanto cansada por el baile, había sido una gran fiesta sin interrupciones, solo el incidente de Ginny Weasley estaba en la mente de todos pero nadie hablaba de ello, lo que la muchacha había hecho era muy grave. Cuando Hermione se entero de lo de su amiga fue al despacho de Dumbledore para hablar con el director. Al llegar se encontró allí a la señora Weasley gritando a todo pulmón.
- ¡Quiero a mi hija libre Dumbledore!
- Mis manos están atadas, Harry ha usado su poder como jefe de dos casas para anular mis actos, hasta el juicio no podremos hacer nada.
- ¡Tu! - grito la señora Weasley señalando a Hermione - ¡deberías haber ayudado a mi hija!
- No se atreva a culparme - dijo Hermione con un tono de voz frió como el hielo que asusto a Molly, bastante había tenido para tener que escuchar el griterío de la mujer - les dije que era muy precipitado, pero parece que a pesar de todo lo que hago, mis comentarios no son suficientes.
- Hermione tiene razón Molly, ojala hubiera podido ayudaros, es verdad que me parecía buena idea, pero ahora tenemos todo contra las cuerdas, si tu hija habla lo perderemos todo.
- No te preocupes por eso, se por experiencia que Ginny al contrario que Ron sabrá permanecer con la boca cerrada.
La mujer tras decir eso cogió un puñado de polvos Flu y se fue por la chimenea aun enfadada, no saber del futuro de su hija la tenía muy enfadada.
- Señor ¿qué ha pasado?
- Lamentablemente no puedo hablar de lo sucedido, Harry ha usado las magias Peverell y Potter para que no se divulgue nada.
- Entiendo.
- Por cierto, he recibido una carta de Severus, dice que ya no estás bajo el contrato.
- Así es.
- Como bien sabes no quiero saber lo que pasa cuando os reuníais, pero no creo que quieras hablar de eso.
- Estoy muy preocupada, entre lo que esta sucediendo y ahora lo de Ginny no puedo evitar pensar en dos posibilidades.
- ¿Cuales serían?
- La primera es que haya alguien que este informando a Harry, pero esa es la más ilógica por lo que me aventuro a pensar que Harry podría saber de nuestros planes.
Era cierto, pero con todos los problemas no lo había pensado, desde que Harry había regresado de EEUU nada iba bien, era como si el muchacho fuera capaz de saber todo lo que estaba pasando, como si supiera de sus movimientos y los de sus espías.
- Son unas suposiciones bien fundadas señorita Granger, tendré que investigar sobre lo que ha hecho Harry en los EEUU, algo me dice que lo que nos contó no es del todo cierto.
- ¿Va a poder señor? tiene usted mucho trabajo aun.
- No tengo otra opción, debemos descubrir lo que podamos de Harry antes que sea el juicio contra Ginny o tendremos problemas.
- No hay nadie a quien pueda contactar, me imagino que alguien con su reputación tendrá muchos contactos.
- Lamentablemente las últimas noticias salidas sobre mi me han quitado bastante reputación, además, no quiero que nadie cometa ningún error más y me señalen como el responsable, por eso lo haré personalmente.
- Entiendo director.
- Puedes irte.
Hermione salió del despacho, todo iba mal, nada estaba saliendo como debiera, primero Ron, ahora Ginny, no sabía como pero de alguna manera todos aquellos que buscaban algo de Harry iban cayendo, eso no iba bien, debía ser capaz de detener a Harry. Fue a la sala común de Gryffindor para ver si veía a Harry, pero allí se entero que ya se había marchado del colegio.
- Hermione - se acerco Lavender - Harry me ha pedido que te de una carta.
La joven abrió rápidamente la carta y mientras se apartaba la leyó.
Querida Hermione
Siento no haberme despedido de ti, pero no me veía con fuerzas tras lo sucedido anoche con Ginny. No me lo puedo creer, primero Ron y ahora Ginny, no se que pensar, al menos espero que tu estés ahí, siendo la amiga sabía y regañona de siempre.
Voy a pasar las navidades con Sirius y Evony, te escribiré para que te pases un día, pero ahora necesito varios días de tranquilidad. Por favor entiéndeme, no quiero causarte daño, pero ahora necesito estar con mi familia.
Harry James Potter
Hermione entonces llevo la carta a Dumbledore, el director debía saber que ella aun tenía la confianza de Harry. Al menos eso pensaba ella, la carta era una trampa de Harry para que creyera que aun podía confiar en él.
Mientras en la mansión Peverell, en la cocina, Harry se encontraba disfrutando de un buen desayuno acompañado de Kenzy.
- ¿Qué crees que pasara Harry?
- No lo se, pero tengo ganas de que llegue el día del juicio, ese día quizás pueda hacer que caigan no solo Ginny y su madre, pero también intentare que caiga Dumbledore y sus lacayos.
En ese momento por la puerta entro Casiopea, la profesora se sentó en la mesa y se puso a desayunar tranquilamente. Le había pedido pasar a Harry la noche en la mansión ya que tenía que hablar con él.
- Buenos días Harry, buenos días Kenzy.
- Buenas Casiopea - dijeron los dos a la vez.
- Menuda la que armasteis anoche, la gente no deja de hablar sobre la misteriosa compañera de baile de Harry.
- Pero ha servido, ahora Ginny Weasley esta en las celdas del ministerio a la espera de juicio.
- Yo me tengo que ir - dijo Kenzy levantándose - tengo una misión para las sombras.
- Ten cuidado.
- No te preocupes Harry, lo tendré ¿quieres que le diga algo a Bo o a Trick?
- Pues a decir verdad quiero que le digas a Trick para ver si puede venir, tengo que hablar con él sobre un asunto.
- Se lo diré, ya contactare.
Kenzy salió del cuarto para usar un traslador que la llevaría al aeropuerto, mientras Casiopea y Harry se quedaron allí.
- ¿Me vas a decir de que querías hablar conmigo?
- Claro Harry, es sobre un regalo de navidad.
- ¿Qué vas a querer de regalo?
- En realidad no es para mí, es para mi madre.
Harry se quedo sorprendido por lo que le pidió a Casiopea una explicación.
- ¿Puedo saber de qué estás hablando?
- Cada año mi padre se va un par de días de viaje para disfrutar digamos de varios placeres, mi madre aprovecha para traerse a un hombre a casa con el que disfrutar y he pensado que tu parsel sería un buen regalo, sería esta noche.
- Interesante, pero con dos condiciones.
- Dime Harry.
- La primera es que tu madre no sepa en verdad quien soy por lo que iré enmascarado.
- ¿Y la segunda?
- Que tú estés también, con el duplicado os voy a hacer disfrutar a madre y a hija.
Casiopea sonrió, la lujuria de Harry era impresionante, desde que conocía al muchacho había tenido las mejores noches y experiencias sexuales de su historia.
- Me parece bien, va a ser divertido - dijo la muchacha mientras se sentaba en las piernas de Harry - vamos a disfrutar muchísimo.
Harry sonrió mientras su mano tocaba el rostro de Casiopea, la muchacha suspiro ya que el joven estaba usando sus habilidades de incubo.
- ¿Acaso ya me quieres tomar Harry?
- En verdad no, pero quiero que estés tan excitada que cuando te tome que tenga el control total de tu cuerpo.
En ese momento Sirius entro en la sala y viendo la escena fingió un poco de dolor de garganta para alertar de su presencia.
- Tenéis habitación para esas cosas.
- Lo sé - dijo Harry - solo estamos en los preliminares, bueno Casiopea esta noche nos vemos.
- Claro que sí, lo esperare de impaciencia.
La muchacha salió de la sala sabiendo que iba a ser una noche muy especial, ella y su madre se divertirían mucho aquella noche. Mientras Harry tras ese interludio con Casiopea se fue a su habitación y se vistió, usando la chimenea se marcho al ministerio ya que quería tener una larga conversación con Ginny. Era hora de poner a la joven en su sitio.
Cornelius Fudge estaba leyendo tranquilamente varios informes cuando vio que la chimenea se encendía, la red de polvos Flu de su despacho estaba muy controlada y poca gente tenía acceso, al ver como Harry salía por la chimenea sonrió al joven.
- Señor Potter, me alegra verle.
- Señor ministro ¿qué tal han empezado las navidades?
- Un poco convulsionadas, los actos de Ginny Weasley han sido sorprendentes.
- Me lo va a decir a mí, he sido amigo de los Weasley desde mi primer día en Hogwarts, sus acciones me tienen muy sorprendido.
- Tras el juicio se vera que esta pasando.
- Hablando del juicio ¿hay fecha?
- Si señor Potter, será justo dentro de una semana.
- Bien, pues iré a visitar a la joven Weasley.
El ministro llamo a uno de los aurores que custodiaban su despacho para que acompañara a Harry a las celdas del ministerio. Fue un camino tranquilo, Harry llevaba una capucha para no ser reconocido por lo que nadie le molesto, al llegar a las celdas pidió al auror dejarle solo.
- Hola Ginny.
La muchacha abrió los ojos y al ver a Harry no pudo evitar sentirse enfadada.
- Vaya, no me imaginaba que el gran Harry Potter viniera a burlarse de mi.
- Si eso piensas es que apenas me conoces, pero claro tu nunca me has querido conocer, solo querías mi fama y fortuna, junto con tu hermano y tu madre.
- No se de que me hablas.
- Por favor Ginny, no me tomes por estúpido, se desde el verano todos vuestros planes, como me habéis estado manipulando para vuestro beneficio.
Ginny entonces abrió los ojos sorprendida, no podía ser posible, lo habían ocultado bien, pero parecía que no había servido de nada de alguna manera todos los planes que tenían se habían desmoronado.
- No sabes cuanto deseo que llegue el juicio, ver como delatas a tus aliados para que puedan ser enjuiciados.
- Te puedo asegurar que Dumbledore lo impedirá.
- En realidad lo estoy esperando, para así de esa manera hacer caer al viejo.
- ¿Acaso te crees más listo que Dumbledore? es el mago más grande que hay.
- Sabes cuando llegue el juicio te demostrare que eso no es verdad, en ese momento vais a sentir mi verdadero poder, mi verdadera herencia.
- ¿De que hablas?
- Pronto lo sabrás querida Ginny, pero ten una cosa en cuenta, cuando eso pase todo tu mundo se vendrá abajo.
Harry entonces se levanto, ignorando a Ginny la cual seguía despotricando contra él, hablando sobre que Dumbledore la salvaría. Salió de la sala y fue hacia el auror.
- ¿Me puede acompañar al departamento de misterios?
- Claro Lord Potter.
Llegaron al cabo de unos minutos, la sala de profecías, con calma Harry comenzó a andar por la sala hasta que encontró lo que buscaba, la profecía echa por Trelawey que le había hecho ser el objetivo de Lord Voldemort. Recogió el orbe y lo guardo, conocía el contenido, pero necesitaba el orbe para varios asuntos. Tras eso salió del ministerio.
El resto del día paso tranquilo, Harry paso el tiempo en la mansión Peverell leyendo sobre varios temas, también se pensaba en el juicio, las consecuencias serían increíbles por lo que él y sus aliados tenían ya varios planes para posibles contenciones. No querían dejar nada al azar, no querían dejar el mundo mágico ingles en las manos de los aliados de Dumbledore y Voldemort. Hablando de Voldemort, Harry había pensado una manera de acabar de una vez por todas con el mago oscuro para siempre, si todo iba bien durante el juicio podría incluso librarse de Lord Voldemort.
Harry se encontraba en su habitación arreglándose, en una hora iría a la mansión Malfoy para dar placer a Casiopea y Narcisa, lo estaba deseando, no quería ni imaginarse en la cara de Draco de ver lo que hacía con su hermana o lo que iba a hacer con su madre. Estaba concentrado en las dos mujeres, pero sus sentidos siempre alertas le hicieron notar como si estuviera vigilado, era raro, en la habitación no había nadie y el anillo no detectaba ningún intruso en la mansión Peverell.
- ¿Quién esta ahí?
- Muy bien Harry Potter - dijo una voz femenina, una voz que parecía joven pero que denotaba mucho poder - veo que el linaje Peverell sigue siendo tan poderoso como siempre si es capaz de sentirme.
- ¿Quién eres?
Ante la pregunta de Harry una joven muchacha se materializo ante él, una joven que desprendía un gran poder.
- Un placer conocerte Harry Potter, soy Nain Rouge.
La sorpresa fue grande, muy grande, Nain Rouge era el nombre de una FAE de gran poder y alcance, un espíritu FAE que se decía que aparecía para guiar a su pueblo en la hora más oscura.
- No se si sentirme alagado o asustado, la presencia de alguien como tu es algo que no se puede pasar por alto.
- Y me lo dice aquel que tiene en sus manos dos de las reliquias de la familia Peverell.
Harry sonrió, estaba claro que el espíritu FAE era poderoso si sabía que aquellos objetos estaban en su poder.
- ¿Qué quieres de mi?
- Buena pregunta Harry Potter, solo buscaba hablar con quien va a ser quien traiga la revolución o la destrucción del mundo FAE.
- ¿Una profecía?
- Si y no, es cierto que hay una profecía sobre ti y el mundo FAE, una profecía que no puedo desvelar, pero me refiero a tus acciones, poco a poco estas eliminando las diferencias entre los FAE de la luz y de las sombras, eso puede traer un mundo mucho mejor para los FAE… - Harry intervino ya que no la dejo terminar.
- O volver a traer las guerras FAE.
- En efecto joven Potter.
- ¿Qué debo hacer?
- No cambiar lo que esta pasando, los vientos del cambio ya están aquí, pero debes ver por donde llevan esos vientos.
- Entiendo.
- Una última cosa Harry Potter, para vencer a Garuda necesitaras el poder de los miembros de luces y sombras, necesitaras el poder unido para derrotar a quien busca desunir el mundo FAE.
Tras esas palabras Nain Rouge desapareció dejando a Harry pensativo, era una gran responsabilidad, tendría que hablarlo con Trick para que su bisabuelo le guiara. Tras unos minutos miro el reloj y vio que se acercaba la hora de su reunión con las mujeres Malfoy. Salió de la mansión Peverell y se apareció en la entrada de la mansión Malfoy donde lo esperaba Casiopea.
- Mi madre esta ya en su habitación.
- ¿Qué ha dicho a mis condiciones?
- Esta sorprendida pero las acepta.
Entraron en la mansión mientras que Harry se ponía la mascara, había que reconocer que era un lugar hermoso lleno de encanto, pero Harry solo pensaba en la noche que iba a tener. Entraron a la mansión y fueron a la habitación principal, allí tumbada sobre la cama se encontraba la señora Malfoy, desnuda, esperando su regalo. Debía reconocer que ahora que la veía era muy hermosa, un cuerpo maduro lleno de encanto.
- Madre tu regalo de navidad.
- Que buen cuerpo, joven pero bien formado.
- Gracias por sus palabras señora Malfoy, pero creo que deberíamos ir empezando.
Harry con un movimiento de varita se quito por completo la ropa salvo la mascara, Casiopea también se quito la ropa y lo primero que hizo es dar un apasionado beso en los labios a Harry. Pero Harry la separo para ir a por los labios de Narcisa.
- Casiopea se buena y mientras ponte de rodillas - dijo su madre mientras intercambiaba besos apasionados con Harry - seguro que nuestro visitante le agrada.
Casiopea se puso de rodillas y con suavidad comenzó a meter el pene de Harry en su boca, mientras Narcisa sentía como la lengua de Harry pasaba por su cuello, por sus pechos, dándole una gran cantidad de placer. Narcisa no entendía como una simple lengua le daba tanto placer si saber que Harry estaba usando sus habilidades FAE. Lentamente Harry fue bajando hasta llegar al coño de la mujer. Allí Harry comenzó a usar parsel para darle placer.
- Muy bien señora Malfoy, voy a darle un regalo que nunca olvidara, nunca hubiera pensado en estar de esta manera con usted, pero solo de imaginar la cara de su hijo sabiendo lo que le hago sería increíble.
Narcisa estaba extasiada, nunca antes había sentido tanto placer en su vida, sentir aquella lengua serpenteante era algo delicioso, pero ahora sabía la identidad de su misterioso amante, pensar que su hija ya había disfrutado del cuerpo de Harry Potter le hacia sentirse muy orgullosa de su primogénita.
- Debo decir que este es el mejor regalo que he tenido en mi vida - dijo Narcisa intentado mantenerse firme ante tanto placer - señor Potter es un honor para mi que estés entre mis piernas.
Harry al igual que Casiopea se levantaron sorprendidos, de que la mujer le hubiera reconocido.
- ¿Cómo lo ha sabido?
- Debido a que reconozco el siseo de parsel, ten en cuenta que Lucius fue sirviente del señor oscuro por lo que he estado en algunas reuniones y reconozco el idioma, pero debo decir que Voldemort no usaba el parsel de esta manera, que manera de desperdiciar un don.
- Le pediría que no divulgara nada.
- No te preocupes, no estoy dispuesta a perder un amante como tu.
Harry entonces volvió a enterrar su cabeza entre las piernas de la mujer, mientras Casiopea que seguía masturbando oralmente a Harry, no se podía creer que su madre hubiera descubierto tan rápido la identidad de Harry. Estaba claro que la había subestimado.
- Muy bien Narcisa, parece que bajo esta delicia de cuerpo, se encuentra una mujer inteligente y muy perspicaz - Harry siguió dando placer a la mujer - creo que nos lo vamos a pasar muy bien usted y yo.
En ese momento Harry se separo ligeramente de las dos mujeres, decidió que iba siendo hora de pasar al siguiente nivel, para sorpresa de Narcisa el joven realizo un duplicado mágico, la mujer que miro a su hija la cual no indicaba sorpresa se imagino que Casiopea incluso había tenido la posibilidad de estar con el verdadero y el duplicado a la vez. Nada más crear el duplicado cada uno de los muchachos coloco el pene en el coño de las dos mujeres y las penetro. Las dos mujeres sintieron a la vez como Harry Potter las penetraba con pasión, ellas se pusieron a besarse con pasión. Harry penetro los dos coños, los dos culos, las dos mujeres le masturbaban oralmente con pasión. Era un placer indescriptible, incluso cuando eyaculo en ambas y su duplicado desapareció, no terminó la noche, siguió dando placer de las posibles maneras que tenía a ambas mujeres. Cuando terminaron Harry estaba exhausto, pero satisfecho, no por todo el sexo que había tenido durante la noche, sino que ahora en caso de pasarle algo a Lucius Malfoy tenía una gran conexión con la matriarca de la familia.
- Creo que tengo que irme.
- Espero volver a verte pronto Potter.
- En cuanto pueda señora Malfoy, será un placer volver a disfrutar con usted.
- Eso deseo, pero la próxima vez quiero tenerte para mi sola.
- Estoy seguro que Harry encontrara tiempo mama - dijo Casiopea vistiéndose al igual que Harry - pero ten en cuenta que son muchas las mujeres que disfrutan con él.
- Me lo imagino, seguramente lo necesite para alimentarse y divertirse.
- ¿Sabe lo que soy?
- Claro que lo se, ten en cuenta que mi sangre es Black, por mis venas también corre la sangre de los FAE aunque mis habilidades no están despiertas, pero lo que no me explico es como tus habilidades son tan fuertes a no ser que tu madre fuera FAE.
- Señora Malfoy, voy a contarle toda la verdad, pero va a estar bajo el juramento de la casa Peverell de no revelar esa información.
- Yo Narcisa Malfoy, juro por mi magia y por mi vida no revelar nada de lo que ha pasado aquí ni de lo que me va a contar Lord Harry Potter Peverell.
Harry procedió a contarle sobre el linaje de su madre, no contó que era sabio de sangre ya que eso aun lo quería guardar en secreto, pero le contó como descubrió toda la verdad sobre los engaños de Dumbledore y sus aliados. Narcisa como miembro de la familia Black nunca había confiado mucho en Dumbledore, pero era sobre todo por los pensamientos que supuestamente tenía el hombre sobre los muggles, pero la mujer se dio cuenta de que bajo esa apariencia de buen hombre se escondía un verdadero monstruo capaz de cualquier cosa para conseguir sus objetivos, al menos el señor oscuro era claro e iba de frente.
- Puedes contar con mi apoyo Harry Potter.
- Se lo agradezco señora Malfoy.
Harry entonces salió de la mansión junto a Casiopea, la joven volvería al colegio mientras que Harry regresaría a la mansión Peverell. Desde luego el muchacho tenía que reconocer que las navidades iban a ser más interesantes de lo que se esperaba.
Pero si las navidades de Harry estaban siendo las mejores que había tenido en mucho tiempo, algunas personas en la Madriguera, el hogar de los Weasley lo estaban pasando muy mal. Arthur había llamado a todos sus hijos salvo Ginny y usando la magia familiar había explicado lo sucedido con la menor de los Weasley, explico lo que podía sin romper el juramento a las familias Potter y Peverell. Cuando el resto de los Weasley se enteraron de lo de Ginny no daban crédito, los gemelos eran los menos sorprendidos ya que habían visto como la muchacha ese año había intentado sin éxito acercarse a Harry.
- ¡Es solo culpa de Potter! - empezó a gritar Ron - ¡ese mocoso malcriado no merece nada de lo que tiene!
Ron quería haber seguido gritando de no ser por la varita que tenía enfrente, apuntándole con cara muy sería estaba su padre, con una mirada que nunca Ron había visto.
- No te lo voy a volver a repetir mocoso, vuelve a decir algo en contra de Harry Potter y no tendré miramiento en echarte a la calle como si fueras basura.
- Arthur.
- Cállate Molly, se perfectamente que estás detrás de lo de las pociones y el perfume, ten en cuenta que cuando Ginny hable en el juicio ambas seréis despojadas del apellido Weasley.
- Y por mi parte - intervino Bill - del apellido Prewett, si en verdad lo que dice papa es verdad.
- Gracias hijo.
La señora Weasley no sabía que hacer su mundo se estaba derrumbando, ella solo quería lo mejor para su familia, pero ahora ni Dumbledore podía ayudarles.
Lo que Molly no sabía era que Dumbledore estaba llevando a cabo sus propios planes para que no se supiera su intervención en el control de Harry Potter, el hombre se encontraba en sus aposentos privados leyendo cada libro que tenía sobre las casas nobles y antiguas para encontrar algún resquicio que ayudara a la joven Weasley. Era complicado ya que las leyes estaban claras, si Harry quería podía obligar a Ginny Weasley a confesar toda la verdad por su crimen. En ese momento vio como una lechuza llegaba a su ventana. El animal entro y entrego la carta para al momento salir volando. Dumbledore reconoció la letra como la de Ginny Weasley.
Estimado profesor Dumbledore
Dado que solo puedo escribir una carta según las leyes del ministerio le escribo a usted para pedirle un inmenso favor. Quiero que usted sea el abogado defensor de mi caso ya que será capaz de preguntar de tal manera que yo a pesar de estar bajo veritaserum pueda responder con respuestas simples y sin inculpar a nadie más. Espero que funcione ya que no se me ocurre nada más para evitar más problemas.
Ginevra Molly Weasley
Era una solución ciertamente, aunque la poción veritaserum obligaba a confesar la verdad con las preguntas adecuadas se podía responder de tal manera que no se revelara mucha información.
- Bien pensado señorita Weasley, bien pensado, por fin alguien que usa la mente.
Era cierto, aunque Granger era muy inteligente solo usaba lo leído, no era capaz de contemplarlo de otras maneras que no fuera como estaba escrito. El hombre entonces se puso a preparar las preguntas para el juicio, tenía que salir indemne de aquello si quería seguir con sus planes.
El tiempo siguió pasando, al cabo de un par de días Trick se presento en la mansión Peverell para saber que quería Harry hablar con él. Fueron a una sala para hablar a solas.
- ¿De que quieres hablarme Harry?
- Dado lo que se acerca he decidido ponerme el anillo de la resurrección.
- Entonces entiendo mi estancia aquí, crees que eso va a desencadenar que tu parte de sabio de sangre despierte completamente.
- Seguramente.
- Comprendo, deberíamos usar el amuleto temporal, así de esa manera no solo podré enseñarte, sino que Garuda no podrá detectarlo.
- Esta bien, entonces comencemos.
Solo fue un día para el resto del mundo pero para Harry fue un mes de duro entrenamiento, fue tal y como vaticino en cuanto se puso el anillo en su dedo la magia de la sangre despertó en él, fue un mes donde Trick le enseño las habilidades básicas de los sabios de sangre, pero en Harry parecían más fuertes debido a su magia por lo que el control fue una de las cosas que más aprendió el joven.
Cuando salieron de la habitación parecían no haber cambiado, pero era todo lo contrario, el aura de Harry era muy poderosa a un nivel muy lejos de los magos de su edad. Su poder estaba cercano al de los magos en la plenitud de la madurez mágica.
Durante esos días también se produjo el despertar de Neville, el joven ya tenía acceso a sus poderes de sirénido los cuales por se estaban manifestando, cuando Harry salió de la habitación temporal, le entrego a su amigo el amuleto para que le ayudara, eso hizo que cuando el joven salió de la habitación estuviera muy cambiado con respecto a su poder mágico al igual que Harry, era cierto que no estaba al nivel que tenía su amigo, pero el poder de Neville ahora podía ser el de un muchacho recién graduado en Hogwarts.
Lord Voldemort se encontraba en la mansión Riddle sin saber el aumento de los poderes de Harry Potter, el solo seguía pensando en sus planes, en como cuando recuperara su cuerpo se vengaría de aquel mocoso, como quebraría su cuerpo, pero para eso necesitaba la sangre del muchacho, necesitaba la protección de sangre que la madre de Potter había generado aquella noche. En ese momento la puerta se abrió por donde entro Colagusano que había ordeñado a Nagini.
- Mi señor, debo alimentarle - dijo el hombre esforzándose en no tartamudear ante su señor.
- Bien - dijo Voldemort alimentándose hasta que estuvo saciado - puedes irte Colagusano.
- Si, si mi señor.
Colagusano salió de allí dejando a Voldemort sumido en sus pensamientos, ya quedaba poco para conseguir sus objetivos. Todo aquello pasaba sin saber Voldemort que cada movimiento en la mansión estaba siendo vigilado, las cinco familias mágicas FAE junto con varios aliados planeaban un ataque contra el mago oscuro y Garuda. Tras un par de reuniones los FAE de las luces y las sombras habían llegado a un acuerdo para que sus mejores guerreros encabezaran la batalla guiados por Bo. Ella era la clave, la FAE no alineada que uniría a luces y sombras para derrotar a un enemigo común, para derrotar a Garuda que quería destruir lo conseguido durante mil años.
Garuda se encontraba en las afueras de la mansión Riddle, odiaba aquel lugar pero no tenía otro remedio, se sentía débil, de alguna manera los FAE estaban más unidos que nunca, eso no tenía sentido, la unidad que sentía era tan grande que debilitaba su poder.
Bo estaba preparada para atacar, junto a ella diez FAE poderosos para tratar con Garuda y cualquier obstáculo que se encontraran, había varios infra-FAE también a los que tratar mientras ella se encargaba de Garuda. Vio como Garuda se daba la vuelta y decidió atacar con su espada, pero el ser saco una espada de fuego y bloqueo el golpe.
- La FAE no alineada.
- Hoy morirás monstruo.
- Eso me gustaría verlo.
Bo era rápida y ágil, había entrenado duramente pero la experiencia de Garuda fue ganando terreno poco a poco, pero daba igual que estuviera débil, el ser estaba haciendo retroceder a la sucubo. Garuda alzo su espada de fuego para asestar un golpe mortal pero otra espada se interpuso, al momento el ser tuvo que esquivar otro golpe a su cuello. Garuda miro para ver quien se había unido a la batalla, delante de él estaba uno de sus mayores enemigos Lachlan y una mujer que le sorprendió ver Aife, la hija del rey sangriento.
- Esto si que no me lo esperaba, Aife creía que tu especialmente comprenderías mis motivos.
- No voy a perder a mi familia por tus acciones, no tocaras a mi hija.
Garuda no dijo nada y siguió luchando, pero esta vez estaba en desventaja, pero no le importaba, solo tenía que acabar con uno de sus atacantes para acabar con todo. Rápidamente Garuda concentro un fuerte ataque en Lachlan el cual aunque vio venir el ataque no pudo evitarlo completamente, el naga fue herido lo que aprovecho Garuda para cortarle la cabeza.
- Se acabo de ninguna manera podéis ahora derrotarme.
Aife y Bo no dijeron nada y aprovecharon para dar sendas estocadas a Garuda haciéndole un par de cortes en los brazos, el ser sonrió por el patético intento pero de pronto se sintió débil.
- ¿Te sientes mal Garuda? - dijo Bo con voz de sorna - quizás no seas tan invulnerable como crees.
- ¿Qué me esta pasando?
- Lachlan fue más previsor de lo que te esperabas, sabiendo que si moría tu te relajarías hizo que nuestras espadas estuvieran untadas en su veneno.
- Pero el veneno de naga se petrifica al aire.
- Eso es cierto, a no ser que tengas una espada con propiedades mágicas que puede absorber las propiedades del veneno.
Nada más decir eso Aife decapito a Garuda con su espada, era justo que tuviera el mismo castigo que la última muerte que había causado. Fueron al cadáver de Lachlan y lo recogieron con cuidado, el hombre se merecía un entierro digno ya que sin su ayuda la batalla hubiera sido muy distinta. Los demás FAE había reducido o matado a los seguidores de Garuda. Aife y Bo miraron a la mansión, ya solo quedaba que Harry hiciera su trabajo.
Harry Potter entro en la mansión Riddle con calma, era su oportunidad para derrotar para siempre a Voldemort, para acabar para siempre con el que asesino a sus padres y a otra tanta gente. Gracias a sus vigilancias sabía perfectamente por donde tenía que ir, el recorrido que tenía que tomar hasta llegar a Lord Voldemort. Se paro un segundo cuando sintió movimiento acercándose a él, se concentro y vio que se trataba de la serpiente de Voldemort, el último horrocrux que necesitaba destruir para hacer a Voldemort mortal, no sabía que pasaría ya que el ser aun no tenía cuerpo, pero era hora de averiguarlo. Rápidamente lanzo un hechizo a la serpiente inmovilizándola y silenciándola por completo, tras eso fue hacia el despacho donde sabía que iba a encontrar a Voldemort.
Allí estaba junto a Colagusano, la rata traidora estaba de espaldas por lo que un par de hechizos lo dejaron inconscientes y atado con varias cuerdas para evitar que se pudiera aparecer o convertirse en rata.
- ¿Quién esta ahí?
- Ha pasado mucho tiempo Lord Voldemort - dijo Harry saliendo de las sombras y acercándose al sillón donde estaba lo que era ahora el cuerpo del mago oscuro - desde que intentaste conseguir la piedra filosofal.
Harry se dejo ver y se fijo en lo que era Voldemort, una especie de bebe pero más aterrador de lo que nunca había visto.
- ¿Has venido a morir Harry Potter? yo ahora estoy sin varita, pero podría intentar encargarme de ti.
- He venido a hablar como jefe de la casa Slytherin.
Aquellas palabras enfadaban a Voldemort, pero no podía hacer nada, al ser de sangre Slytherin debía obedecer al jefe de la casa.
- ¿Qué quieres de mi?
- Solo quería hablar antes de verte desaparecer para siempre Voldemort, tu tiempo se acaba.
- No tienes ni idea de lo que dices, soy inmortal.
- Cierto, pero ya solo en parte, la parte de tu alma que queda en Nagini.
Voldemort entonces se sorprendió, acaso Potter conocía su secreto, no era posible.
- Antes de que digas algo si conozco tu secreto, el diario que entregaste a Lucius Malfoy fue destruido durante mi segundo año cuando el hombre quiso desacreditar a Arthur Weasley.
- Maldito Lucius.
- Seguiré, la copa de Hufflepuff, entregada a Bellatrix Lestrange, guardada en Gringotts, por si no lo sabes no se puede guardar esa clase de magia negra sin advertirlo, por lo tanto los duendes estuvieron muy a gusto de encargarse de ese pedazo de alma.
Voldemort escuchaba cada palabra con interés, si era cierto ya le quedaba poco de vida, pero quería saber si en verdad su secreto había sido descubierto.
- Está el medallón de Slytherin, ese no lo encontré yo, lo hizo Regulus - Voldemort se quedo sorprendido ante esa revelación - fue el quien extrajo el medallón de la cueva, luego yo lo destruí.
- ¿Regulus?
- Si, parece que no fue buena idea usar a su elfo domestico, pero estoy seguro que quieres que continué - Voldemort asintió - el siguiente sería la diadema de Ravenclaw, escondida en la sala de los menesteres, un buen sitió para esconderla, pero creo que hubiera sido mejor la cámara de los secretos, en ese lugar solo tu u otro hablante de parsel hubiera podido entrar.
- Cierto, pero creía que yo solo sabía de esa sala.
- Luego esta esto - dijo señalando el anillo en su dedo - el anillo que dejaste en la casa de los Gaunt, debo decir que no me esperaba que usases semejante objeto, pero claro a lo mejor no sabes de lo que se trata.
- Es un anillo que perteneció a los Peverell.
- Un anillo que encierra un secreto de gran poder, dime Voldemort ¿has escuchado la historia de las reliquias de la muerte?
- El cuento de los tres hermanos que se encontraron a la muerte, si lo conozco.
- La piedra de este anillo, es la piedra de la resurrección que fue entregado al segundo hermano.
Y otra sorpresa para Voldemort, las reliquias existían, el solo conocía la existencia de la vara de sauco, la varita invencible, no creía que los tres objetos fueron reales.
- Ahora tendría que decir que el último horrocrux es Nagini, pero en verdad no es cierto, sin darte cuenta creaste otro la noche que me atacaste.
- ¿De que estas hablando?
- De mi cicatriz, la cicatriz que dejaste tras matar a mi madre, tenía una parte tuya en mi, fue esa parte la que me ha dado control pleno a los poderes de la casa Slytherin.
- Es irónico, si te hubiera atacado hubiera sido como suicidarme.
- Cierto, bueno Voldemort es la hora, en cuanto acabe con Nagini todo acabara.
- Estoy listo Potter.
- De alguien que se había asegurado la inmortalidad creí que darías más resistencia.
- No sirve de nada luchar, me alegra ver que el heredero de Slytherin es alguien poderoso, solo me gustaría ver la cara de Dumbledore una vez más.
- No te preocupes, el tiempo de Albus Dumbledore se acaba, espero que dentro de poco también pase a como el llama el siguiente paso.
- Noto odio en tus palabras ¿parece que Dumbledore no es tan buena persona como pensabas?
- En cierta manera si.
Tras decir eso Harry lanzo un hechizo contra Nagini cortándole la cabeza, el muchacho miro a Voldemort y vio que su enemigo le daba una mirada de respeto. Tras eso el espíritu del mago oscuro empezó a flotar para desaparecer al cabo de unos segundos, había desaparecido, su enemigo ya no estaba, ahora solo le quedaba un paso por dar, la derrota y humillación completa de Albus Dumbledore.
Harry salió de la mansión Riddle y se encontró con Bo y Aife que le abrazaron al momento.
- ¿Estas bien Harry? - pregunto Aife.
- A la perfección, Voldemort esta muerto y tengo a Pettigrew ¿Garuda?
- Muerto, pero hemos tenido la perdida de Lachlan.
- Ha caído un luchador, pero al menos ha caído derrotando a su enemigo.
Llevaron el cuerpo de Lachlan y el de Garuda, no debía haber prueba de su estancia allí. Tras llegar a la mansión Peverell incineraron ambos cuerpos, a Pettigrew lo mandaron al ministerio donde quedaría encerrado en las celdas al lado de Ginny Weasley hasta que llegara su juicio.
Harry se presento a la mañana siguiente ante los Una Mens, el consejo FAE recibió al joven para conocer las noticias que tenía.
- Bienvenido joven Peverell.
- Gracias por recibirme tan pronto, vengo a anunciar que Garuda ha sido derrotado.
- Nos complace saberlo, es un enemigo al que había que hacer frente.
- Bien, creo que se debe elegir al nuevo Ash cuanto antes.
- Nos encargaremos joven Peverell.
- En realidad no, se perfectamente que piensan traicionarme, que van a ir a por mi familia por lo que nunca lo permitiré.
- Entonces muere mocoso.
Las habilidades de los Una Mens eran poderosas, muy poderosas, por lo que Harry no tuvo más remedio que recurrir a todos sus conocimientos y poderes, puede que no tuviera control completo sobre la magia Peverell, pero gracias al entrenamiento con su bisabuelo sabía que tenía que hacer, un corte en su mano y la sangre broto. Harry haciendo uso de la magia de sangre inmovilizo a los cinco Una Mens que le miraron sorprendidos.
- ¿Sabio de sangre?
- En efecto, creo que es hora de presentarles a mi bisabuelo, el hombre que me ha enseñado y alguien a quien ustedes han buscado por mucho tiempo, el rey sangriento.
En ese momento por la puerta entro Trick, el hombre llevaba en la mano la sexta semilla del papiro, la que buscaban los Una Mens para hacerse con el control de todo.
- Hoy es el día en el que los Una Mens desaparecerán - fue Trick quien hablo con voz poderosa - ustedes han controlado demasiado tiempo a los FAE sin entender los cambios que estaba teniendo el mundo, es hora de que las cosas cambien.
- Somos el poder traidor, nadie se opone a nosotros.
- Esta vez si.
Trick hizo un corte en su mano, Harry hizo lo mismo, el poder de los sabios de sangre era grande por si solo, pero en conjunto era aterrador, es por eso que los Una Mens querían la sexta semilla, para tener control absoluto. Usaron la sangre para que unas cadenas de color negro empezaran a cubrir los cuerpos de los cinco, las cadenas se movían lentamente hasta que llegaron a la boca, el poder era tal que tuvieron que expulsar las semillas del papiro de su cuerpo las cuales cayeron al suelo. Los Una Mens sin el poder de las semillas cayeron al suelo agotados, poco a poco su vida se fue consumiendo hasta que dieron su último aliento y cayeron muertos.
- Se acabo.
- De momento Harry.
- Cierto, los antiguos pueden regresar en cualquier momento.
- Salgamos de aquí, creo que tienes que descansar.
- Cierto Trick, el juicio va a ser agotador y quiero estar a la perfección.
Salieron de la guarida de los Una Mens, Trick decidió informar a los líderes y familias FAE de la caída de los Una Mens, había que organizar un nuevo gobierno que se ajustara a los nuevos tiempos pero que conservara las tradiciones. Sería un duro trabajo pero poco a poco lo conseguirían.
Una mujer andaba tranquilamente, le encantaba pasear por determinadas zonas cuando sintió como una nube negra se arremolinaba alrededor suya empezando por los pies. Poco a poco fue engullida y cuando abrió los ojos vio que se encontraba ante una figura que conocía a la perfección.
- Bienvenida de nuevo Tamsin.
- Señor Hades ¿qué desea de mi?
- Lo de siempre, tengo un trabajo para ti, quiero que averigües cuanto puedas de Harry Potter, luego quiero su cabeza.
La mujer levanto los ojos con sorpresa, sabía que Harry Potter era el ahijado de la Morrigan, pero que a la vez tenía gran amistad con FAE de la luz, eso sería muy complicado.
- Ten en cuenta que no tiene que ser literal Tamsin, quiero que seas capaz de investigarlo para acabar con él de tal manera que no se sospeche de los FAE, tienes la experiencia, además, eres una gran luchadora, estoy seguro de que podrás, por tu bien.
- Empezare al momento señor.
- Eso espero, cualquier fallo ya sabes lo que significara para ti.
Tamsin entonces fue de nuevo transportada de allí, volvió a la campiña por donde había estado paseando y cayo al suelo aterrada. Solo pudo maldecir su suerte, ahora tenía un verdadero problema, no quería negarse a hacer su trabajo, le aterraba Hades. Pero por otro lado durante algunas misiones había hecho gran amistad con Kenzy, sabía que la joven era amiga de Harry y no quería herir a su amiga. Ojala Harry Potter y sus aliados detuvieran a los antiguos antes que se hicieran demasiado poderosos, al igual que había hecho con Garuda o incluso al parar a los Una Mens.
Pues hasta aquí ha llegado el capítulo 10. Ojala lo hubiera podido terminar antes pero debo reconocer que he estado algo ocupado, he tenido poco tiempo y debo reconocer que durante unos días estuve en blanco ya que tenía las palabras en mi mente pero no era capaz de plasmarlas en escrito.
Seguramente se preguntaran el motivo por el que he acabado con Garuda y Voldemort tan pronto, lo cierto es que lo he hecho ya que salvo el siguiente capítulo que van a ser los juicios contra Ginny y todo aquel al que delate, los siguientes capítulos serán sobre la llegada de los antiguos y su intento de volver no solo a controlar el mundo FAE sino el resto del mundo. Los castigos también se verán en el siguiente capítulo y van a ser muy variados.
Hablando de la historia, le mande el capítulo a una amiga para que me diera su opinión y me ha comentado que aunque la forma de que Hermione ha dejado a Snape ha estado bien, me ha sugerido que si alguien quiere que la muchacha en verdad acepte el trato que me lo diga, de esa manera puedo escribirle la escena y mandársela a su correo electrónico. Puede que si tengo muchas peticiones ponga un One – shot solo con la escena de la muchacha.
Gracias por seguir esta historia, como siempre su opinión siempre cuenta.
