Y otro capítulo más, gracias por vuestro apoyo y por tener que esperar a que publique, esta vez he conseguido actualizar antes, debo reconocer que tuve un momento de inspiración y de las dieciocho páginas que se compone el capítulo nueve fueron escritas casi el mismo día, eso me hizo acelerar las cosas. Al final del todo como siempre varias aclaraciones y respuestas, disfruten leyendo.
Capítulo 12
El poder oculto
Sentía el peso de sus años en sus viejos huesos, desde que había sido encerrado por Dumbledore en la prisión que el mismo había creado nunca Grindelwald había estado tan nervioso como estaba en aquel momento. Harry Potter había respondido a su carta y accedió a reunirse con él, la historia del niño que vivió le daba igual, era estar delante del heredero Peverell, del maestro de la muerte lo que le ponía nervioso. El mismo había deseado ese poder, llegando a tener en sus manos la varita de saúco, quitado por Dumbledore tras haberlo derrotado, era hora de transmitir al joven Potter la verdad sobre la familia Peverell.
Harry vio el exterior de la prisión de Nurmengand, fría, terrorífica, no tenía dementores como había en Azkaban, pero la fortaleza tenía un aire que haría que personas normales no quisieran acercarse, era normal el preso más importante de allí era el que había creado la prisión, la persona a la que Harry iba a ver, Gellert Grindelwald.
Un guardia le permitió con un amuleto poder aparecerse dentro de la prisión, Harry lo saludo con cortesía y siguió su camino. En la zona más alta de la prisión, en la torre más alta es donde se encontraba la persona a la que iba a ver. Entro en la celda, allí una persona envejecida lo miraba, con una túnica raída y extremadamente delgado, Harry que había visto fotos de joven del hombre vio que no quedaba nada del antiguo mago que viajo junto a Dumbledore.
- Bienvenido Harry Potter.
- ¿Qué quieres de mi?
- Directo al grano, me gusta, has venido a conocer la verdad sobre los Peverell pero antes una pregunta ¿se han despertado las habilidades FAE de la familia Potter?
- Sorprendente, ni Dumbledore sabía ese dato, seré sincero si las he despertado.
- En realidad puedo notarlo, puedo sentir en ti la sangre FAE, nunca antes me había encontrado con un FAE con dos habilidades ¿puedo saber cual es la segunda?
- Sabio de sangre - Harry no le mintió al hombre - ese es el poder que use para despojar a Dumbledore de su magia.
- Me reiría con fuerza si no tuviera miedo de dañarme la espalda joven Potter, Albus tan sabio como se creía y no era capaz de ver más allá de sus narices.
- ¿Qué tiene que ver que sea FAE con el linaje Peverell? esa línea de sangre mágica no esta relacionada con los FAE.
- En eso te equivocas joven Potter, la línea Peverell es quizás la línea FAE más poderosa que existe, los tres hermanos lo mantuvieron en secreto, además, hubo alguien que quiso eliminar eso de la historia.
- ¿Quién fue? ¿Y si es así que habilidad concierne a la familia Peverell?
- Lamentablemente no se nada sobre la habilidad, solo se lo que descubrí de un libro antiguo que llego a mis manos referente a la familia Peverell, supuestamente en la antigüedad tu familia estaba relacionada con los antiguos.
- ¡Que!
- Es cierto, no se por que fueron eliminados los registros, pero si los Peverell están relacionados con la sexta familia real de los FAE debe ser algo muy importante.
- Pero cuando me hice la prueba para ver cuanto quedaba para mi despertar solo aparecieron dos habilidades FAE.
- Eso es debido a que los hermanos decidieron que solo el verdadero poseedor de las tres reliquias tendría acceso, solo el verdadero heredero Peverell podría despertar el antiguo linaje.
- ¿Sabes quien elimino los registros?
- Algunos pocos escritos rumorean que fueron los mismos antiguos los que lo hicieron, no te puedo decir más, las demás respuestas las tendrás que buscar por ti mismo Harry Potter.
- Tengo que saberlo ¿quieres algo a cambio por la ayuda prestada?
- No Harry Potter, mí tiempo llega a su fin, solo deseo que llegue el día de mi muerte para así reírme en la cara de Dumbledore por haber fallecido después que él.
- El libro de los Peverell ¿aun lo conserva?
- En efecto y es todo tuyo - el viejo mago señalo un pequeño estante donde había varios libros - el primero por la derecha.
- Gracias.
- No las des, es lo menos que puedo hacer por quien no solo ha derrotado a Voldemort, sino que ha expuesto al verdadero Dumbledore.
Harry salió de la celda y usando el traslador se apareció en el exterior, necesitaba más información, debía hablar con Trick y Evony para tener acceso a los registros más antiguos de los FAE. Esperaba que esos documentos le pudieran dar más respuestas. Cuando estuvo a cierta distancia de la prisión llamo por teléfono a los dos para concertar una reunión en la mansión Peverell, el se apareció allí y espero la llegada de las dos personas.
- Trick, Evony, pasar.
- ¿Pasa algo Harry?
- Como bien sabéis he estado en el extranjero, lo que no he dicho era el motivo, debéis saber que era para hablar con Grindelwald.
- ¿El mago oscuro al que derroto Dumbledore?
- El mismo Evony, el hombre me escribió para que fuera a hablar con él, por lo visto la familia Peverell esta relacionada con los FAE.
- Eso no tiene sentido, según lo que sabemos los Peverell son una familia antigua del mundo mágico, pero nunca hemos visto relación con los FAE.
- Según Grindelwald puede ser que los antiguos borraran los registros, yo tengo un libro que conservaba el hombre que voy a estudiar, pero quería pediros para revisar los archivos FAE.
- Se puede hacer Harry - hablo Trick - tengo los archivos de los Una Mens como líder provisional de los FAE de la luz, puedo investigarlos.
- Haber si se descubre algo, bastante tenemos con el escape de Ginny ¿se sabe aun algo?
- Nada Harry - dijo Evony - esta claro que ha sido alguien de dentro, pero no me imagino quien ha podido hacerlo.
- ¿Quién puede tener interés en Ginny?
- Ni idea, es un misterio, la joven estaba sin magia, solo tu como sabio de sangre o Trick podían deshacer lo hecho.
- Sabemos que los antiguos podrían estar volviendo, a lo mejor alguien relacionado con ellos ha liberado a la muchacha.
- La pregunta es quien Harry - hablo Trick - la influencia de las antiguas tradiciones aun esta muy vigente en algunas facciones de los FAE, es mucho que investigar.
- Veremos que encontramos, debemos ser precavidos, si en verdad los antiguos están detrás de lo que esta sucediendo debemos estar preparados para cualquier situación.
Estuvieron hablando sobre varios asuntos FAE durante un buen rato, se decidió que se debía avisar a las otras familias FAE del mundo mágico haber si ellos tenían en sus archivos algo sobre los Peverell.
El tiempo siguió pasando tranquilamente, las clases en Hogwarts iban cada vez mejor, sin un director que manipulara y controlara, sin un profesor que odiaba a sus alumnos por sus traumas infantiles, los nuevos profesores eran perfectos y eso haría al colegio Hogwarts volver a la cumbre de la enseñanza. Mientras asistía a algunas clases Harry se preparaba para la segunda prueba, la prueba sería en el lago de Hogwarts. Decidió que para la prueba usaría branquialgas, una planta que le permitiría respirar bajo el agua sin problemas y con la que podía usar sus hechizos sin dificultad, estuvo entrenando cada momento que no iba a las clases que le podrían ayudar o de las que no quería perder el ritmo.
El día de la segunda prueba llego, todo el colegio estaba allí, incluso Hermione en un rincón apartada tal y como le había dicho Harry estaba viendo la prueba, la muchacha en su interior esperaba que Harry perdiera la vida y así pensaba que recuperaría su magia.
Los cuatro participantes del torneo se miraron entre ellos, no estaba nerviosos, habían estado practicando cada uno por su cuenta para la prueba y aunque no sabían quien iba a ganar. Todos fueron entrando en el agua cada uno con su método, Cedric y Fleur usaron el encantamiento del casco burbuja, Víktor con una transformación con cabeza de tiburón y Harry usando las branquialgas. Todos saltaron al agua y se pusieron en marcha, el objetivo era recuperar un objeto que cada uno debía identificar como suyo, cada objeto llevaba unas señales con las que se indicaba de quien era el objeto. Tuvieron que enfrentarse a los grindylows los cuales atacaron a Fleur y a él mismo por su naturaleza, se defendieron sin problemas, la prueba era más simple que tener que preocuparse de una persona en el fondo del lago sin saber que iba a pasar. Harry iba más rápido que Fleur y Cedric, pero la transformación de Víktor aparte de poder respirar le había dado bastante velocidad, decidió usar un hechizo sobre si mismo para aumentar su velocidad ya que de esa manera superaría al alumno de Durmstrang. Llego a la zona del objeto y cogió un orbe de color dorado con un rayo verde que parecía su cicatriz, tras lanzar un par de hechizos para comprobar que era su objeto lo cogió y se puso en dirección a la superficie. Vio como Víktor iba a su altura, el joven había cambiado sus piernas en unas aletas para ir más rápido y gracias a su transformación no le afectaba tanto el cambio de presión. Sería una carrera reñida y no se sabe quien quedaría primero.
El ministro Fudge se encontraba sentado al lado de McGonagall viendo como se desarrollaba la segunda prueba, junto a los otros directores eran los que presidían la prueba, debido a los cambios en el ministerio tenía mucho trabajo pero gracias a la ayuda de las casas nobles y antiguas todo iba a mejor, vio como un par de figuras se dirigían a la superficie para ver quien llegaba primero. Al momento una figura apareció y emergió, los jueces se fijaron y vieron que se trataba de Víktor seguido por Harry que emergió pocos segundos después. Al cabo de un minuto emergieron Cedric y Fleur casi a la vez.
Los jueces dieron los resultados, Víktor se ponía primero empatado a puntos con Harry en la clasificación, iba seguido de Fleur y Cedric en ese orden por pocos puntos. Fudge se levanto y comenzó a hablar.
- Bien, el resultado de ahora determinara en que orden iréis saliendo en la tercera y última prueba, se detallaran como va a ser la prueba dentro de un mes.
Los cuatro alumnos escucharon las indicaciones mientras se ponían una toalla gruesa para secarse y no pasar frío, tras eso entraron al castillo donde cada uno se fue a una habitación a cambiarse de ropa y asearse. Harry se seco y se puso otra ropa con calma estaba contento con el resultado de la segunda prueba, había conseguido mantenerse arriba y estar igualado con el que era un gran mago.
Desde Hogsmeade, en las afueras del pueblo mágico una mujer rubia miraba la competición y lo que pasaba en el colegio a través de unos prismáticos, no era el resultado de la prueba lo que le importaba, era más bien vigilar a Harry Potter, conocer sus movimientos, su forma de ser, pero de momento no había descubierto nada. Estaba claro que era poderoso, lo sentía, pero aun no estaba cerca de descubrir como dañarlo. Tamsin entonces regreso a un piso en Londres donde se encontraba Ginny, la joven aun estaba en recuperación pero durante ese tiempo había aprendido mucho, no solo de la sociedad FAE, sino del mundo muggle, ya era capaz de moverse por el mundo de los padres de Hermione sin problemas, era cierto que aun había cosas que le sorprendían pero por otro lado veía que el mundo muggle estaba adelantado en muchas cosas con respecto al mundo mágico por lo menos en Inglaterra.
- Bienvenida Tamsin ¿qué tal?
- Ojala hubiera descubierto algo más, pero en una cosa tienes razón incluso desde lejos se siente el poder de Harry Potter.
- Es lo que me atrajo de él, entre las historias y fabulas que me contaba mi madre y sus hazañas en el colegio es por lo que quería que fuera mío, que si que me he dado cuenta de que no era el método como lo he hecho, pero le haré pagar por lo que ha hecho a mi familia.
- Es por eso que ya no te afecta tanto cuando Potter esta con una mujer, has ordenado tus sentimientos y eso te ha dado la fuerza para seguir adelante.
- Todo gracias a tu entrenamiento, me has ayudado mucho.
Estuvieron tranquilamente hablando hasta que Tamsin decidió que ya era hora del siguiente entrenamiento de la muchacha, debido a la falta de su magia necesitaría otras formas de defenderse y de atacar, decidió que la entrenaría en combate cuerpo a cuerpo y con armas. Lo primero sería mejorar la forma física de la muchacha, era buena, pero algo sedentaria debido a que los magos por su magia se esfuerzan menos de lo que deberían.
Cuando terminaron Ginny resoplo, no se había sentido tan cansada en mucho tiempo, era cierto que había sido poco tiempo, pero lo que le había dicho Tamsin era cierto, muchos magos confiaban demasiado en su magia y olvidaban sus habilidades físicas.
- ¿Esto lo haces tu todos los días?
- Cuando era joven, hace mucho tiempo, digamos que ahora no lo suelo necesitar.
- Esta claro que Harry tuvo que entrenar mucho durante el verano, es normal entonces el cambio que dio.
- Por lo que se fue enseñado por un gran guerrero, es un hombre lobo llamado Dyson.
- ¿Un hombre lobo?
- Si, pero al contrario que los del mundo mágico estos son capaces de controlar sus transformaciones y cambiar a necesidad.
- ¿Eso le permite tener algunos rasgos de lobo cuando es humano?
- Si lo preguntas por si nos rastrearía no te preocupes, he eliminado todo rastro de mi presencia y de la tuya para ser localizadas, por lo menos de él, no me gustaría que se involucrase Kenzy.
- ¿Kenzy? ¿te refieres a Mackenzie Malikov?
- La conoces.
- Claro que la conozco, fue la pareja de Harry durante el baile donde se me descubrió.
- Entonces esta claro que todo estaba planeado Ginny, Kenzy es una artista del engaño y estaría compinchada con Harry, es fuera de los FAE a una de las personas a la que pedirías que te ayudara a localizar a ciertas personas ya que ella usa ese mismo método.
Estuvieron hablado un rato más hasta que Ginny decidió irse a dar una ducha, la joven dejaba caer el agua por su cuerpo para olvidar no solo el dolor de su cuerpo, sino intentar olvidar su pasado, es lo que le gustaría, lo que deseaba, llevar una vida tranquila, eso era una parte ya que también su deseo de venganza la consumía.
Tamsin mientras Kenzy se aseaba puso un rato la televisión para relajarse un rato, se quito la ropa de arriba salvo el sujetador para estar más cómoda, saco una cerveza y comenzó a beber tranquilamente. Al rato salió Ginny por la puerta del baño con la bata puesta y se sentó al lado de Tamsin que le trajo un refresco. Tamsin entonces se sentó mas cerca de Ginny y comenzó a masajear sus hombros, Ginny entonces dejo caer la bata para dejar sus hombros al descubierto y que la mujer hiciera mejor su trabajo.
- Gracias Tamsin, aun estoy algo estresada.
- Es normal, el castigo que recibiste te ha dejado no solo dañada físicamente, sino que también psicológicamente, un masaje bien dado no solo relaja el cuerpo, sino también la mente.
Ginny entonces se quito la bata y se quedo tumbada boca abajo, Tamsin entonces comenzó a masajear la espalda de la joven, desde los hombros hasta la parte más baja, se unto en las manos en un aceite para que el masaje fuera aun más relajante, tras la espalda masajeo las piernas de la joven y los brazos aun ligeramente cansados del ejercicio físico. Al cabo de un rato Ginny se dio la vuelta y se puso boca arriba. La joven pelirroja vio como Tamsin masajeaba sus piernas, sus brazos, la parte inferior de su torso, algo dentro de ella la hizo incorporarse y cogiendo la cabeza de Tamsin la acerco a ella y la beso en los labios, un beso suave que se corto enseguida ya que Ginny se retiro roja por la vergüenza de lo que había hecho.
- Lo siento Tamsin.
- No pasa nada cielo, no has hecho nada malo.
- Pero pienso que lo he hecho.
- Dime ¿lo piensas tu? ¿o es lo que te decía tu madre?
Era cierto, su madre siempre le había dicho que las relaciones entre personas del mismo sexo era una abominación, pero sabía que dentro del mundo mágico esas relaciones estaban consentidas, además, como le había dicho Hermione era como en el mundo muggle había gente que estaba en contra y a favor.
- Creo que es por lo que decía mi madre.
- ¿Y tu que piensas?
- Que es lo que debía hacer.
- Entonces cállate y repítelo, va a ser una gran experiencia.
Tamsin entonces fue quien dio el paso y beso en los labios a la joven, era suave, pero a la vez lleno de pasión, un beso que duro varios segundos hasta que Tamsin se separó.
- Dime si quieres que siga Ginny, pero ten en cuenta que no voy a parar solo con tu boca.
- No pares Tamsin, hazlo.
Tamsin entonces volvió a besar a Ginny, pero esta vez hizo que sus lenguas se entrelazaran en un beso pasional, lujurioso, Ginny nunca había sentido un beso así, cuando era forzada la besaban ya que los hombres sabían que aquello le daba repugnancia pero ahora estaba a gusto. Tamsin entonces termino el beso y comenzó a pasar con sus labios el cuello de la joven, lentamente fue bajando hasta llegar a los pechos aun en desarrollo de la pelirroja, con suavidad sus labios se posaron en los pezones de la muchacha, su lengua jugueteaba con aquellos pechos suaves, aun pequeños pero que veía en ellos mucho potencial.
- Quiero hacerlo yo también Tamsin.
- Claro cielo - dijo Tamsin retirándose un poco y quitándose el sujetador - tienes todo el tiempo que quieras.
Ginny algo nerviosa acerco sus labios a los pechos de la mujer, su lengua saboreo los pezones como la primera vez que pruebas una comida nueva, de forma lenta para degustar bien. Fueron varios minutos donde mientras Ginny usaba su boca en los pechos de Tamsin, la rubia pasaba su mano por el exterior del coño de la joven, de forma suave, sus dedos acariciaban a la pelirroja haciéndola extasiar.
- Vamos Ginny, es hora de que mi lengua juegue allí abajo.
- Hazlo Tamsin.
Así fue, la valquiria puso la cabeza entre las piernas de Ginny y con suavidad fue pasando su lengua por la zona intima de la muchacha, estuvo un rato haciendo gemir a la joven ya que tras unos minutos usando solo la lengua comenzó a jugar también con los dedos, de forma suave, de forma sensual, para que se sintiera a gusto. Ginny estaba extasiada, le estaba encantando, nunca se había sentido tan bien, no sabía si era por que cuando había estado con hombres solo había sido violada o debido a que le gustaba estar con mujeres, no lo comprendía, pero por primera vez se sentía a gusto, cierto que siempre había tenido a su familia pero con Tamsin se sentía de una manera que nunca se había sentido.
- Ahora te toca a ti cariño, quiero que saborees mi coño, hazlo lo mejor que puedas.
- Si Tamsin.
Tamsin se movió para poner sus partes a la atura de Ginny, se puso de rodillas justo encima de su cabeza para que viera y saboreara su ser. Ginny nunca había sentido un aroma así, no sabía si era por el aceite de antes, o debido a que el coño le olía así, tan bien, pero al igual que con los pechos, algo nerviosa fue pasando sus labios por la zona erógena de Tamsin, lo hizo con suavidad, con la suavidad de la primera vez que lo hacía, pero le gustaba, le gustaba la sensación que sentía, disfrutaba del olor. Durante varios minutos estuvo así hasta que Tamsin se retiro, la mujer se tumbo al lado de Ginny y la abrazo.
- Bien hecho cielo.
Ginny no respondió con palabras, la beso y se recostó en el pecho de la mujer, ahora lo sabía, ahora lo conocía, aquello era amor y se había enamorado no de su salvadora, no de la poderosa guerrera, sino de la mujer que la había tratado como a una persona que tomaba sus propias decisiones.
Harry estaba leyendo en la biblioteca de Hogwarts aquella tarde, la segunda prueba había pasado hacia unas horas y ahora estaba a ver si descubría algo sobre la habilidad de los Peverell, buscaba en los libros que el mundo mágico tenía sobre mitología griega para ver si era capaz de discernir algo. El diario de Grindelwald había ayudado a comprender algo de la historia de la familia Peverell, pero de momento no había indicios sobre sus verdaderos orígenes. Hermione que le llevaba cada libro que Harry pedía no sabía que pensar, nunca antes había visto al que fue su amigo tan estresado y a la vez tan concentrado, veía como Harry leía cada libro, ejemplares que le encantaría poder leer pero que no podía, tenía sus ordenes, le pasaría los libros que Harry le indicara sin hacer preguntas y sin poder leerlos, eso la estaba matando, tanto conocimiento a su alcance y no podía obtenerlo.
En ese momento en la biblioteca entro Luna Lovegood, tan soñadora como siempre, con la mirada perdida, pero Harry sabía que era una fachada, la fachada de una persona que no había que subestimar.
- Hola Harry ¿ocupado?
- Un poco Luna.
- Buscando sobre mitología y familias mágicas por lo que veo.
- En efecto.
- ¿Puedo ayudarte?
- Claro Luna, siéntate.
Luna se sentó al lado de Harry para furia de Granger que veía como una persona que ella consideraba indigna. Vio como Luna leía los libros mientras Harry le daba indicaciones de lo que buscaba, no sabía lo que era pero tenía que ser importante y era lo que más rabia le daba, no saber de que se trataba.
- Podría ser eso, gracias Luna - interrumpió Harry la furia de Hermione - espero que me sea útil.
- Relacionado con la magia y la mitología es lo único que se me ocurre.
- Puede ser - Harry entonces se dirigió a Hermione - Granger, recoge los libros y vuelve a tus aposentos, no le hables a nadie de lo que has visto u oído aquí.
Harry salió de la biblioteca junto con Luna, Hermione hizo su trabajo y volvió a su habitación donde nada más llegar se puso a llorar, ya no tenía nada, ojala pudiera quitarse la vida pero ni eso le permitía Harry, quien sabía que destino le tenía preparado el joven al que quiso manipular.
Harry acompañado por Luna llegaron al salón comedor donde se acercaba la hora de la cena, allí cada uno fue para su mesa. Fue una cena tranquila, mientras se deleitaba con los alimentos el joven escribía tranquilamente una carta la cual mando al momento a través del espejo comunicador.
Amelia Bones regresaba a la mansión de la familia Bones tranquilamente, había sido un día relajado donde había tenido poco trabajo, las nuevas formas del ministerio ayudaban a agilizar las tramitaciones y tenía menos trabajo. Deseaba llegar a su casa para darse una buena ducha y descansar tomándose una copa de vino. Cuando entro vio todo igual, salvo por una cosa, en la mesa de la sala de estar, al lado del espejo una carta. Ese método era usado desde hacía poco por los lideres de los FAE copiado de cómo Harry Potter se ponía en contacto con los duendes. Se sentó y cogió la carta para leer su contenido.
Estimada Amelia Bones
Amelia te escribo ya que necesito tener acceso a la biblioteca del ministerio, creo haber resuelto el problema sobre el secreto de los Peverell pero necesito aun más información. Si fuera posible me gustaría tener acceso lo antes posible.
Harry James Potter
Amelia se extraño, llevaban tiempo examinando los archivos de las familias FAE y aun no habían encontrado nada, podía ser que el secreto estuviera en el ministerio, era posible, pero era extraño, que ella supiera el ministerio no tenía nada que ver con el mundo FAE. Pero bueno esa era la ocasión perfecta para estar a solas con el joven Potter, su sobrina no iba a ser la única de la familia Bones que sintiera la lengua parsel en su interior, decidió escribir la respuesta al joven y la envió por el espejo.
Harry recibió la carta estando en su habitación y abrió el sobre para saber la respuesta de Amelia.
Estimado Harry Potter Peverell
Querido Harry, claro que te daré acceso a la biblioteca del ministerio, lo que necesites para averiguar la verdad sobre la familia Peverell. Pero quiero a cambio algo lo que les has dado a mi sobrina y a tantas otras mujeres.
Amelia Bones
Sería una reunión deliciosa, Amelia era una mujer hermosa, llena de energía no solo por ser un hada guerrera, sino por su tiempo como auror, sería interesante estar con ella. Pero por otro lado quizás descubría el secreto sellado, si lo que había conjeturado Luna era correcto entendía el motivo por el que ese legado había intentado ser destruido, un poder que los antiguos no pudieron destruir, un poder que en verdad Zeus decidió tener como aliado en vez de cómo enemigo pero cuando ese poder se mezclo con los humanos, intentaron deshacerse de esos herederos impuros.
Hasta que llego el día en que Harry fuera al ministerio lo paso estudiando y entrenando, no sabía en que consistiría la tercera tarea pero no iba a dejar nada al azar, cada día que pasaba aprendía diversos hechizos de nivel EXTASIS e incluso mayores. Entrenaba en una de las salas del castillo con muñecos y figuras de prueba, lo había también delante de Hermione, que la joven sufriera viendo hechizos tan poderosos y no pudiera realizarlos. Cuando llego el domingo pidió permiso a la profesora McGonagall para ir al ministerio, la mujer se lo dio de inmediato y Harry uso la chimenea del despacho de la directora ante la atenta mirada del cuadro de Dumbledore. El cuadro apenas había hablado desde que el antiguo director había fallecido, solo para obedecer las órdenes de la nueva directora.
El despacho de Amelia se encontraba tranquilo, la mujer sabía que Harry llegaría en unos momentos algo que se cumplió cuando se encendió la chimenea y por ella apareció el joven Potter.
- Amelia.
- Harry, bienvenido al ministerio.
Harry se acerco a la mujer y le dio un suave beso en la mejilla como saludo a lo que la mujer hizo lo mismo y se pusieron en marcha. Con calma y tras coger el ascensor llegaron a la biblioteca del ministerio, uno de los lugares más seguros del mundo ya que los tomos que allí había se dice se remontaban a la fundación del ministerio, poco después de la fundación de Hogwarts ya que los fundadores del colegio querían que hubiera un gobierno que no interviniera en los asuntos del colegio a no ser que fuera realmente necesario. El bibliotecario era un hombre mayor, un inefable en el pasado que buscaba la tranquilidad de una biblioteca como fin de su trabajo, no quería estar parado y esa era una buena manera.
- Señor Potter, encantado de conocerlo, soy Marcus Prince.
- Un placer ¿esta usted relacionado con Eileen Prince?
- En efecto, era mi hija, una mujer maravillosa que dio a luz a un monstruo desalmado.
Harry ahora entendía el motivo por el que Snape nunca había tenido acceso a la fortuna de su familia materna, seguramente el hombre era el jefe de la casa Prince y mantenía la fortuna en secreto.
- Siento entonces mucho su pérdida señor, es duro pero sobrevivir a su hija y a su nieto debe ser algo doloroso.
- Un verdadero caballero, no se preocupe, es cierto que me dolió la muerte de mi hija, pero mi nieto se merece lo que le paso, además, por suerte aun tengo a mi esposa y hemos decidido hacer una adopción de sangre para que la línea Prince no se extinga.
- Entonces le puedo asegurar que tiene el apoyo de las casas Potter y Peverell.
- Gracias señor Potter, ahora me gustaría saber que información esta buscando en la biblioteca.
- Quiero saber si hay algún registro o escrito sobre el velo de la muerte del departamento de misterios.
- Cierto que tenemos un par de libros sobre el velo, pero tengo entendido que ninguna persona antes ha sido capaz de descifrarlos al completo.
- Si es posible me gustaría echar un vistazo.
- Claro señor Potter, un momento por favor.
El hombre fue a buscar los libros, mientras Amelia miraba con curiosidad a Harry, supuestamente habían ido a buscar sobre la familia Peverell, no entendía que tenía que ver el velo con lo que buscaba Harry.
- ¿Qué estas buscando Harry?
- Creo que el velo tiene que ver con los Peverell, el considerado velo de la muerte es un artefacto del que no se sabe su origen, nadie conoce de donde viene, solo que se remonta justo a la época en la que los antiguos destruyeron los registros sobre la familia Peverell.
- ¿Cómo se te ocurre que están relacionados?
- Los hermanos Peverell, la fabula de las tres reliquias que sabemos que es cierta, si los tres hermanos se encontraron con la muerte como dice la historia creo que fue en el velo.
- ¿Es lo que quieres averiguar?
- En efecto, según lo que digan los libros decidiré lo que haré.
- ¿Planeas pasar el velo?
- Si Amelia, si es necesario lo haré, si lo necesito para parar a los antiguos es lo que tengo que hacer.
Amelia lo abrazo, fue un abrazo tierno que se tuvo que interrumpir por la llegada de Marcus.
- Señor Potter aquí están los libros, apenas son legibles, pero no hemos conseguido de ninguna manera descifrarlos.
Harry cogió uno de los dos libros, en ese momento el anillo de jefe de casa de la familia Peverell empezó a brillar, al cabo de unos momentos vieron sorprendidos como los libros hacía unos segundos envejecidos, apenas leíbles, estaban como nuevos, con las letras claras.
- Sellados con magia familiar, eso es lo que pasaba con esos libros.
- Si, pero para tener acceso había que tener el anillo de la familia Peverell - dijo Marcus a Harry - es por eso que cuando usted a cogido el libro, este y el otro libro han reaccionado a la magia Peverell.
- Entonces voy a leerlos con calma, gracias por todo señor Prince.
El hombre entonces volvió a su tarea de clasificación y cuidado de libros, mientras Harry y Amelia empezaban a leer el contenido de los libros. Fue una lectura rápida ya que los libros indicaban lo que debía hacer el heredero Peverell para despertar su legado, era peligroso, muy peligroso, el secreto para desvelar el poder estaba sellado dentro del velo de la muerte, para despertar su poder Harry tendría que atravesar el velo e invocar el poder. Sería peligroso, muy peligroso, no solo por su vida, sino que el velo estaría abierto mientras estuviera dentro y había que evitar que los presos y los espectros salieran a través de velo.
- Debemos reunir a las familias FAE y a los líderes, debemos decidir que hacer.
- Tienes razón Harry, debemos ver que es lo mejor.
Fueron al despacho de Amelia donde escribieron varias cartas para los lideres FAE y las familias mágicas del mundo FAE, no solo eso escribieron también a aquellas familias del mundo mágico con las que tenían alianzas. Estuvieron durante un buen rato escribiendo las cartas hasta que terminaron y Amelia decidió sellar su despacho.
- Bueno Harry, es hora de tener mi recompensa.
Tras decir eso Amelia realizo un movimiento de varita quedándose desnuda ante Harry que hizo lo mismo. Harry estaba sentado en el sofá y Amelia se sentó encima de él y lo beso con pasión en la boca.
- Deseaba estos labios desde hacía tiempo.
- ¿Mis labios o mi lengua?
- Las dos cosas Harry, pero quiero una cosa, que no uses duplicados, quiero sentirte en mí poco a poco, disfrutando como nunca.
- Eso esta hecho Amelia.
Harry se tumbo para poner su cabeza entre las piernas de la mujer, al momento el joven empezó a usar parsel en la zona intima de la mujer.
- Si Amelia, voy a darte todo el placer que pueda, al igual que he hecho con tu sobrina, que se pone abierta para mi cada vez que se lo pido, eres una golfa al igual que ella y vuestro remedio es que os haga gozar hasta que me pidáis piedad.
- Sigue Potter, por lo que más quieras no pares.
- Claro que si, no voy a parar, voy a disfrutar de tus jugos de tal manera que no voy a necesitar beber en lo que queda de día.
Fueron minutos de sexo oral a la mujer, tras eso siguió pero a la vez Amelia comenzó a masturbar con su boca el pene de Harry. Al cabo de un rato que Harry tenía la cara llena de los fluidos de Amelia, el joven eyaculo en la boca de la mujer con fuerza.
- Magnífico Harry, creo que ahora quiero tenerte dentro.
- Claro Amelia.
La mujer se sentó encima del pene de Harry que entro con suavidad, los fluidos de las paredes vaginales de la mujer aun eran abundantes lo que hizo una penetración total enseguida. Harry entonces comenzó con fuerza a entrar y salir de la mujer, se besaban con pasión, Harry saboreaba los pezones de la mujer.
Tras eso cambiaron de posición y Harry comenzó a penetrar el culo de la mujer con fuerza.
- Vamos Potter, sigue así, fóllame el culo con todo lo que tenga.
- Claro que si Amelia, todo lo que tengo ahora mismo es para ti.
Harry ni se inmuto, uso todas sus fuerzas para penetrar a la mujer, no solo eso, usaba sus habilidades de incubo para dar más placer a la mujer la cual gritaba con fuerza ante tanta pasión. Fueron varios minutos de penetrar tanto el culo como el coño de la mujer, llegado el momento cuando Amelia noto que Harry iba a eyacular hablo.
- Quiero todo tu semen en mi coño, lo quiero dentro de mi Potter.
- Claro Amelia, será todo un placer.
Harry penetro a la mujer y al cabo de unos segundos expulso todo su semen dentro de Amelia, se quedaron abrazados durante unos segundo hasta que Amelia se tomo la poción anticonceptiva.
- Un placer de veras señor Potter, creo que voy a tener muchas reuniones contigo.
- Cuando quieras y yo pueda claro.
- Es esta hecho, pero tengo una pregunta ¿vas a tomar varias esposas?
- Aun no lo se, de momento no pienso en esposas ya que disfruto muchísimo del sexo, pero es cierto que debido a mis títulos podría tener una esposa por cada título ¿acaso estas interesada?
- No serías mala elección Harry, pero es más bien curiosidad.
Estuvieron tranquilamente hablando un rato hasta que Harry decidió regresar a Hogwarts, la reunión sería al día siguiente y quería dejar varios asuntos arreglados en el colegio. A decir verdad a la reunión también había escrito a varios profesores, fue al despacho de McGonagall la cual estaba leyendo la invitación que le había invitado.
- Señor Potter, siéntese.
- Directora.
- Me imagino que vienes a contarme sobre que va a ir la reunión.
- En efecto - dijo mirando al cuadro de Dumbledore que evitaba mirarlo - todo comenzó con una carta, una carta enviada por Grindelwald.
Ante la mención del mago oscuro el cuadro de Dumbledore se sorprendió, todos notaron como el viejo director no podía negar su sorpresa.
- ¿De que era la carta?
- La carta me fue enviada para explicarme varias cosas sobre la familia Peverell, más en concreto que están relacionados con los FAE.
- ¿Qué relación hay entre los FAE y los Peverell?
- Eso no lo sabía, pero el sabía que yo era el poseedor de las tres reliquias y como descendiente podría tener acceso al antiguo linaje, gracias a su ayuda pude encontrar la forma de desbloquear mi poder, el poder de los Peverell, la que sería mi tercera habilidad FAE.
- ¿Qué tienes que hacer? debe ser difícil si pides ayuda.
- Debo atravesar el velo de la muerte del departamento de misterios, en los terrenos de la muerte debo invocar el poder del maestro de la muerte.
- ¡Es una locura Harry! – grito el cuadro de Dumbledore ya sin contenerse.
- Usted no me de lecciones, es mi decisión, lo que debo hacer, lo que es necesario para así poder sobrevivir a lo que viene.
- ¿Lo que viene?
- Si directora, debe saber que los antiguos pueden regresar, la sexta familia FAE parece estar recuperando poder y puede que necesite ese poder para detenerlos.
Nadie dijo nada, todos los directores sabían de los FAE, los antiguos, aquellos que fueron nombrados dioses por los humanos eran temidos y a la vez respetados por sus habilidades, en ese momento Harry concentro su magia, su control sobre el castillo se hizo notar, al momento cuatro cuadros aparecieron, Harry había recuperado en el despacho de dirección los cuadros de los fundadores.
- Directora McGonagall, le presento a los cuatro fundadores.
Harry salió riendo ante la cara de sorpresa de la directora, era cierto que los otros cuadros sabían de los fundadores, pero hasta ahora estaban en la sala de los fundadores. Harry llego a la sala común donde vio que todos los que habían recibido invitación le miraban haciendo señal de aceptación de la reunión.
La noche siguiente llego, la mansión Peverell estaba preparada para recibir a cada uno de los invitados, las cinco familias FAE del mundo mágico, las dos mujeres Malfoy, la familia Abbott aliada de la familia Bones, los lideres de las sombras y las luces de los FAE, Sirius, Evony, Trick, Aife, Lauren y Kenzy, todos estaban reunidos allí junto con varios aliados más tanto FAE como del mundo mágico.
- Gracias a todos por venir, les he reunido para informarles de que voy a necesitar su ayuda en un movimiento que voy a hacer.
Con calma Harry explico sobre su reunión con Grindelwald, de que había averiguado como alcanzar la tercera habilidad FAE, la habilidad de los Peverell, lo que tenía que hacer y el motivo por el que necesitaría ayuda.
- Necesito su ayuda, ya que cuando pase el velo, cuando empiece a invocar el poder los espectros atrapados podrían intentar salir, necesito que los contengan para que no se desperdiguen por el mundo.
- ¿Estas seguro de lo que vas a hacer?
- Si Trick, no porque debo hacerlo, sino que parece la única manera de detener a los antiguos, si borraron los registros era que esa habilidad de alguna manera los podría detener.
- Estoy de acuerdo con Harry - hablo Sirius - no me gusta lo que va a hacer, pero si queremos tener una posibilidad hay que estar preparados.
Estuvieron durante media hora planeando, decidiendo como se prepararían, sería el siguiente fin de semana ya que de esa manera Harry aprendería varios conjuros que le ayudarían al otro lado del velo.
Aquella noche el ministerio estaba tranquilo, por una de sus puertas un grupo de veinte personas entro dentro, a la cabeza iba Harry Potter, su poder era palpable para cada persona que lo viera pero sabían que se trataba de un asunto de gran importancia por lo que nadie les molesto. Tras Harry iba Sirius, su padrino siempre estaría apoyándole aunque fuera para entrar en el reino de la muerte, detrás magos experimentados, magos del mundo FAE capaces de combatir tanto con magia como con sus habilidades naturales, a la cabeza del grupo, hermosa, poderosa, Ciara, la reina hada, una de las guerreras más hábiles y poderosas de los últimos mil años, en su mano derecha su espada, un arma con la que había combatido durante siglos, en la otra mano una reliquia de las familia Bones, un anillo mágico capaz de convocar un poderoso escudo, ni Amelia ni Susan estarían por lo que ella estaría en representación de su raza. Bo, Dyson, Nicolas Flamel, Aife, McGonagall, Flitwick, los señores Greengrass y varias personas más, todos aliados, todos dispuestos a ayudar a Harry. Llegaron al departamento de misterios, los inefables estarían también allí, sabían lo que Harry Potter iba a hacer, no sabían el motivo, pero querían ver como el joven era capaz de atravesar uno de los objetos más misteriosos que tenían que estudiar. Harry se acerco, el pulso no le tembló, ni si quiera cuando noto como la varita de saúco temblaba, como el anillo de la resurrección brillaba con fuerza, como su capa de invisibilidad ondulaba con el mismo velo. Pero no fue nada en comparación con el brillo y resplandor que emitió el anillo familiar de los Peverell, al momento en el arco del velo unas letras empezaron a aparecer, unos caracteres que solo Harry pudo leer y que dijo en voz alta para los demás.
- Dejad todos aquellos que entréis aquí toda esperanza.
- Hades - dijo Aife con tono de furia en su voz - es una de sus frases favoritas.
Harry no se inmuto, avanzo ante la atenta mirada de los que le acompañaban, se puso delante de arco y con voz fuerte pronuncio en latín.
- ¡Peverell sum haeres reliquias potentia trium placant, virtus mea, ut ante me fores!
Ante las poderosas palabras de Harry el velo se estremeció, de pronto como si una espada se inmiscuyera las cortinas del velo se cortaron por la mitad haciendo paso a Harry, el joven entro sin miedo a la vez que varias sombras intentaban salir solo para ser detenidas por aquellos que defendían el arco.
Era una zona tenebrosa, donde la luz era una mera ilusión de aquellos que aun les quedaba esperanza, una esperanza que casi no existía, pues aquellos que habitaban el paso entre la muerte y la vida no podían descansar, era el lugar donde no solo los que atravesaban el velo, sino los que habían cometido graves crímenes en vida estarían por toda la eternidad. Pero ahora las sombras notaron algo diferente, como si el velo fuera rasgado y alguien entrara por propia voluntad, las figuras más inquietas intentaron salir para volver a ser encerradas al momento. Algunas sombras vieron como una figura entraba, como si alguien quisiera perturbar aquel lugar, las últimas sombras que habían llegado habían sido las de los mortifagos y la de Dumbledore, por lo que cuando vieron quien entraba miraban a la figura con odio y venganza.
- ¡Potter! - un cuerpo demacrado apareció de una sombra, la figura torturada de Severus Snape se irguió - ¡acabare contigo!
La sombras fueron cogiendo el aspecto que tenían en vida, Harry vio a los dos varones de la familia Nott, a Pettigrew, a tantos otros mortifagos que habían sido mandados a través del velo, vio como Dumbledore y Voldemort también aparecían, como el viejo director se acercaba a él hablando con su voz petulante.
- No tenías que haber venido Harry, pero ahora podré regresar para hacer que las cosas sean como tienen que ser.
- No he venido a por ti Dumbledore, he venido a por el poder que me pertenece y ni tu ni nadie me lo impedirá.
Varias sombras atacaron a Harry pero incluso antes de intentar defenderse fueron destruidas, en defensa de Harry a un lado apareció Lucius Malfoy y al otro lado Lord Voldemort.
- La casa Malfoy ayudara al último Potter tal y como lo hizo en sus últimos momentos.
- Gracias Lucius, ellas están bien.
- Se lo de mi hijo, no te culpo, hiciste lo que debías.
- ¿Esta aquí?
- Si, pero su espíritu no es tan fuerte y no puede soportar el tormento.
- Cubriré al heredero de Slytherin - hablo esta vez Voldemort - no se lo que haces aquí Potter, pero te ayudare.
- Gracias Voldemort.
Fue una lucha encarnizada, Harry uso su magia para impulsar tanto a Voldemort como a Lucius, pero la diferencia de números era grande, eso se pensaba hasta que otras dos figuras aparecieron, dos figuras que todos conocían, James y Lily Potter había acudido para ayudar a su hijo, para ayudarlo a reclamar el poder que necesitaba.
- Debes darte prisa Harry, sabe que estas aquí, Hades viene en tu busca.
Ante las palabras de su padre Harry puso las tres reliquias en el suelo, las señalo con el anillo de la familia Peverell y estas brillaron, como si absorbieran el poder que allí había, protegiéndole estaban sus padres, Lucius y Voldemort, nunca esas personas se hubieran imaginado combatir juntas, pero lo hacían para sorpresa de las otras sombras, mientras Harry pronunciaba las palabras que le darían el poder.
- ¡Tres tribus locis, reliquias mecum evigilare antiquis potentius esse inherited!
La voz fuerte y poderosa de Harry se extendió por completo por la zona, las tres reliquias entonces entraron en su cuerpo, fusionándose con él, fundiéndose con su magia, con su poder, haciendo que el cuerpo de Harry brillara con una luz blanca parecida a la de la luna llena en pleno cielo.
Hades lo noto, noto como el velo era rasgado, no era posible, no podía ser, pero no había ninguna duda, el paso entre la vida y la muerte había sido invadido y conocía quien lo había hecho, sentía el poder de la sangre de los Peverell en las venas de aquel muchacho, debía detenerlo, raudo se encamino al lugar, vio como varias sombras defendían al joven que brillaba elevado a varios centímetros del suelo, tenía que detenerlo pues sabía que el joven estaba invocando el poder, pero fue detenido, no por las sombras que defendían al muchacho, vio una figura fantasmal que le impedía el paso.
- No detendrás a mi heredero.
- Apártate Hecate, te destruiré.
- No lo harás, no puedes, ni tu junto con tus dos hermanos pudisteis en la era antigua, no es diferente ahora.
Hades sabía que era cierto, pero no quería dejar de nuevo ese poder libre por el mundo, no cuando su regreso estaba tan cerca. Ataco con todo su poder pero fue en vano, Hecate era demasiado poderosa, fue por eso que al no poder destruirla ni vencerla le pidieron que se uniera a los antiguos, pero cuando los herederos humanos de Hecate aparecieron consiguieron encerrarla, no pudieron eliminar a todos los herederos antes de su caída y ahora el ultimo heredero estaba invocando el poder.
Harry termino de invocar el poder, sabía que Hades estaba allí, pero que había sido detenido, sus padres, Lucius y Voldemort lo ayudaron a salir del velo, Hades intento detenerlo, Dumbledore, Snape y otros mortifagos también, pero sirvió de poco ya que el joven pudo pasar el velo sin problemas gracias a aquellos que le habían ayudado. Hecate entonces ayudo a los que habían ayudado a Harry a salir de los terrenos de Hades, el señor del infra-mundo grito, enfurecido hizo que las sombras volvieran a tener cuerpo, ellos pagarían su frustración, el odio que sentía hacia ese mocoso que se le escapaba entre sus manos.
Cuando el cuerpo de Harry salió del velo cayo al suelo inconsciente, Flamel noto que el joven estaba en éxtasis mágico debido a que su cuerpo se estaba adecuando a su nuevo poder, el viejo mago había decidido ayudar al joven ya que había decidido que el sería quien en un futuro heredara sus conocimientos.
- No te preocupes Sirius, despertara, pero su cuerpo debe adecuarse a su nuevo poder, noto que las tres reliquias están dentro de él, fusionadas con su magia, debe descansar.
Fueron a la mansión Peverell donde tumbaron a Harry en una cama, Lauren entonces procedió a examinarlo junto con la señora Greengrass, era increíble lo calmado que estaba el joven, ahora solo cabía esperar, cada persona que había acompañado a Harry se fue a sus labores, a los que sabían lo que Harry iba hacer y no habían estado, se les aviso de la situación en la que se encontraba Harry. Era inútil estar nerviosos, sabían que se despertaría y llegado el momento verían el poder que tenía.
Hades atravesó con su espada la carne de Dumbledore, todo había sido culpa de los planes de ese hombre, si no hubiera intentado manipular a Potter quizás nada de aquello hubiera ocurrido, ahora el mocoso tenía el poder, tres habilidades FAE a cada cual más temible y poderosa.
- ¡Cálmate!
- ¿Cómo quieres que me calme Zeus?
- Perdiendo los estribos no conseguiremos nada - dijo una segunda voz, profunda, una segunda sombra apareció al lado de Zeus - debemos planear nuestro próximo movimiento.
- Ha pasado mucho tiempo Poseidón.
- Va a haber una reunión, debemos prepararnos para elegir nuestros envases en el mundo humano.
- Vosotros necesitaréis envase, yo no.
- Lo se Hades, pero debemos reunirnos.
Hades entonces de un movimiento corto la cabeza de Dumbledore que sintió de nuevo morir antes de volver a convertirse en espectro y ser lanzado de nuevo al limbo, el FAE siguió a sus hermanos hasta una cámara donde tras tocar una esfera aparecieron en una gran sala donde varias figuras estaban ya esperando.
- Entonces es cierto, un heredero Peverell ha llamado al poder.
- Me temo que si querida - dijo Zeus a su esposa Hera - debemos decidir que hacer.
- Quizás haya algo que se pueda hacer - hablo Hades - hay una humana que esta siendo preparada para ser envase.
- Te refieres a la joven Ginny Weasley - hablo Zeus - la muchacha que fue rescatada por la valquiria.
- En efecto, Tamsin esta investigando a Potter para intentar hacerlo caer, pero si uno de nosotros usa a la joven Ginny puede que sea más rápido.
- La pregunta es quien estaría dispuesto a ocupar el cuerpo de una chiquilla que ha perdido su magia y puede ser poco útil.
- Yo lo haré - hablo una voz femenina llena de lujuria y pasión - pero antes quiero conocer a la muchacha.
- ¿Estas segura Afrodita?
- Si.
La que era diosa del amor, en realidad una de las sucubos más poderosas que habían existido en la antigüedad era hermosa, de una belleza tal que cautivaba por igual a hombres y mujeres, la figura se adelanto y toco el espejo que había en el centro, al cabo de un rato Tamsin apareció al otro lado del espejo.
- Afrodita ¿qué desea?
- Quiero conocer a la joven Weasley, que se ponga delante del espejo.
Tamsin obedeció y al momento la figura de Ginny estaba ante el espejo.
- Un placer conocerte joven Weasley.
- Ginny señora Afrodita, me fue quitado el apellido por Potter ¿qué desea de mi?
- Tengo entendido que te estas preparando para ser el envase de uno de nosotros, quiero saber cuales son tus motivos.
- En principio era venganza contra Potter, por lo que me había hecho a mí y a mi familia, ahora es cierto que quiero vengarme, pero además, también quiero tener una larga vida para poder pasarla al lado de Tamsin.
Afrodita vio que las palabras de la muchacha eran sinceras, que sentía por la valquiria un amor puro y hermoso.
- Esta bien, debes saber que para entrar en tu cuerpo hay varios modos, según el tipo de unión se debe usar un modo u otro, por lo que me has dicho esta claro que quieres conservar tu personalidad por lo tanto aunque estaré en tu cuerpo podremos intercambiar nuestras mentes cuando sea necesario.
- Estoy dispuesta Afrodita, dime lo que tengo que hacer y con gusto lo haré.
- ¿Aunque te pida el único agujero de tu cuerpo que cuando te torturaron no ultrajaron?
Ginny se toco instintivamente el trasero, pero luego miro a Tamsin, era lo que debía hacer para estar con la mujer que había cautivado su corazón.
- Si es lo que hay que hacer hazlo, que se produzca la unión cuanto antes.
Afrodita entonces empezó a cambiar su forma espiritual, lentamente fue tomando otra forma, la forma de un pene inmensamente largo, de un pene que comenzó a atravesar el espejo y puso su punta en la entrada del ano de Ginny que estaba tumbada en un circulo de runas, totalmente desnuda, con Tamsin a su lado para aliviar el dolor de la muchacha.
- ¿Lista?
- No pregunte, hágalo.
Ante las palabras de Ginny fue introduciéndose en el cuerpo de la adolescente, lentamente, de tal manera que cada vez que entraba un poco más el cuerpo de la muchacha se fuera acostumbrando. Tamsin beso los labios de Ginny la cual la abrazaba debido al dolor, el tacto de la mujer que amaba le calmaba y relajaba de tal manera que al cabo de medio minuto ya tenía dentro lo equivalente a quince centímetros. Pero aun quedaba, Afrodita se había convertido en lo que parecía un miembro de más de dos metros. Sería un ritual lento y doloroso, ya que cada treinta centímetros lo que había dentro de Ginny se convertía en espíritu. Pasaron los minutos, con las caricias de Tamsin a su pequeña amada, con los gritos de dolor de Ginny intentando que no le doliera, con Afrodita en forma espíritu disfrutando de la situación y con los demás antiguos viendo como la pelirroja era capaz de aguantar aquel tormento todo por venganza y amor. Al cabo de media hora no quedo nada de la forma espiritual que había tomado Afrodita, en ese momento que se introdujo por completo el cuerpo de Ginny comenzó a brillar con fuerza, un color rojo suave cubrió el cuerpo de la joven elevándose unos centímetros en el suelo durante unos segundos y caer en los brazos de Tamsin que evito que se causara daño.
- El ritual ha funcionado - hablo Zeus - noto que el espíritu de Afrodita esta dentro de la joven, ahora deben descansar, Tamsin ocúpate de que no les falte de nada.
- Si Zeus, estoy para servir a los antiguos.
La conexión del espejo se cortó, Tamsin entonces llevo a la cama a Ginny donde la tumbo, la joven estaba inconsciente pero con un rostro sereno y calmado.
Dentro de la mente de Ginny se encontraron dos figuras, una de ellas la de la persona que a la que pertenecía el cuerpo, la otra figura la que acababa de entrar.
- Un placer conocerte en persona joven Ginny.
- El honor es mío Afrodita - dijo Ginny sorprendida de la inmensa belleza de Afrodita, una belleza impecable - ¿ahora que va pasar?
- Deberás entrenar, no quiero que mi envase sea débil, lamentablemente de momento no puedo hacer nada por tu magia ya que las leyes de sangre son muy poderosas, pero eso no quiere decir que no puedas recuperarla.
- Haré lo que tenga que hacer.
- Bien, lo primero es que debes meditar a menudo para poner en paz tu cuerpo ante la presencia de dos almas dentro de él, veo que con Tamsin has aprendido a meditar, pero ahora deberás hacerlo más tiempo que al principio.
- Claro, que te parece si mientras me cuerpo descansa me cuenta un poco sobre los antiguos.
- Buena idea pequeña, quiero que conozcas a la perfección nuestras costumbres y nuestros deseos, para cuando tengas que interactuar tú no haya problema.
Estuvieron tranquilamente hablando, durante ese tiempo los recuerdos de ambas se intercambiaron, ahora cada una sabía lo que había vivido la otra, para Ginny eran recuerdos llenos de lujuria y pasión, pero también de dolor y rabia cuando fue despojada de su cuerpo, mientras Afrodita veía la corta vida que había tenido de momento la joven, pero había sido una vida intensa, era increíble ver como a pesar de lo sufrido la joven no había caído en la desesperación probablemente al principio por sus deseos de venganza pero sobre todo ahora, por su amor hacia Tamsin.
La mente de Harry se encontraba en un lugar tranquilo, lleno de serenidad, sabía que su cuerpo y su espíritu se estaban acostumbrando a su nuevo poder, a tanta magia que ahora tenía. De pronto vio como una figura comenzaba a formarse, la figura de Hecate apareció ante Harry Potter.
- Hecate, es uno honor.
- No tienes que mostrarte tan cortes, somos familia.
- ¿Qué haces aquí?
- Vengo para decirte que tanto tus padres, como Lucius y Tom están a salvo, ayude a sus espíritus antes que Hades hiciera algo contra ellos.
- Muchas gracias.
- También es hora de que sepas el poder que ahora ostentas, habrás notado que tu magia ha aumentado ¿cierto?
- Si, nunca antes había sentido tanta magia en mi cuerpo.
- Es por eso que estás inconsciente de momento, lo normal es que un cuerpo con tanta magia no lo resistiera, pero tu has entrenado te has convertido en un mago fuerte y poderoso tanto física, mágica como mentalmente, tienes un equilibrio perfecto y al tener la sangre Peverell puedes tener acceso a tu herencia sin problemas.
- ¿Es que acaso si alguien si sangre Peverell hubiera podido tener acceso al poder?
- Solo hubiera despertado la mitad del poder, el poder que viene del mundo mágico, pero la sangre Peverell despierta el poder mágico y FAE.
- ¿Cuál es ese poder?
- Tienes en ti el poder de la misma magia, capaz de usarla a tu antojo, no necesitas varita, tu eres magia, pero ya no solo me refiero a la magia humana, eres capaz de asimilar cualquier tipo de magia, copiarla, hacerla tuya, dar y quitar la magia de lo que quieras tanto personas, animales u objetos.
Era increíble, eso era algo impresionante, pero algo dentro de él le decía que eso solo era la habilidad de la magia, quería conocer la habilidad FAE.
- ¿Y la habilidad FAE?
- Lo mismo que con la magia, serás capaz de asimilar cualquier tipo de habilidad, recrearla, usarla en tu beneficio, tienes el poder en tus manos.
Ahora Harry entendió las palabras que tiempo atrás le dijo Nain Rouge, con ese poder podría traer la revolución o la destrucción tanto del mundo FAE como del mundo mágico.
- Pero esa es la habilidad de la semilla del papiro.
- En efecto Harry Potter.
- Increíble tanto poder en mis manos, no se como sentirme.
- No debes dudar, hasta ahora lo has hecho bien, pero si ahora comienzas a dudar no tengas duda que los antiguos lo aprovecharan, no se van a quedar quietos ante lo que has hecho, es más, ahora mientras hablamos noto que la barrera se ha roto, un antiguo ha entrado en el mundo, puedo sentir que es Afrodita, pero no puedo decirte nada más.
- Gracias Hecate, de esta manera estaremos preparados sabiendo que están aquí.
Estuvieron hablando durante un largo rato, Hecate le hablaba sobre la era antigua, sobre como era el mundo anterior a los antiguos, el mundo primigenio al que ella pertenecía, fue una larga historia, hasta que sintieron que el cuerpo de Harry empezaba a despertar.
- Ve con cuidado Harry, haz brillar el legado que he dejado ante ti.
- Lo haré Hecate.
En ese momento Harry abrió los ojos, miro haber donde estaba y vio que estaba en su habitación en la mansión Peverell, estaba tumbado en la cama, vio a un lado a Aife, al otro lado a Bo, en varios sillones Trick, Sirius y Evony. Por la puerta entro Lauren que dio un grito de alegría al ver a Harry despierto y despertando al resto de la habitación.
- ¡Harry! ¿estas bien?
- Estoy bien Lauren, gracias por cuidarme.
Todos estaban aliviados al ver a Harry despierto, era cierto que estaban algo preocupados y aunque sabían que iba a despertar no sabían cuanto tiempo iba a pasar. Lauren reviso las constantes del joven, se sorprendió al ver que a pesar de haber estado horas dormido, su cuerpo estaba a la perfección. El joven se levanto con cuidado y se vistió, mientras Lauren había revisado al joven las demás personas en la casa habían avisado del despertar de Harry, los aliados del joven debían saber que se encontraba en buen estado y ya despierto. Durante un rato Harry les explico sobre sus habilidades para que supieran el motivo por el que había hecho lo hecho.
El castillo de Hogwarts estaba aquel día con las clases, tranquilo, era cierto que algunos alumnos estaban algo preocupado ya que desde hacía varias horas no se sabía nada de Harry Potter, era cierto que la directora informo que estaba con un asunto familiar, pero los que sabían lo que había estado haciendo no podían evitar sentirse preocupados. En ese momento varios alumnos sintieron en sus anillos de herederos como un mensaje les comunicaba el despertar de Harry, tanto Neville, Susan, Daphne, Astoria y demás aliados de Harry sabían que el joven regresaba. Por las puertas Harry entro calmado, su nuevo poder le hacía notar cada magia, de cada persona, de cada criatura, de cada objeto, parecía que nada estaba oculto a su poder. Fue al despacho de la directora para avisarle de su regreso, por los pasillos se encontró con varios alumnos que lo saludaron, esos alumnos se sintieron algo abrumados, el poder que desprendía Harry era inmenso, a pesar de tener completo control se notaba el poder que irradiaba. Tras decir la contraseña de la gárgola entro, toco a la puerta para haber si la directora le permitía el paso, sabía que estaba sola, pero la educación por delante.
- Adelante.
Harry entro y vio como la profesora al verlo se acerco a él y le dio un abrazo.
- Me alegra verte con toda tu salud Harry.
- Ha sido un sueño reparador.
- ¿Ya tienes el control sobre tus nuevas habilidades?
- Se como funcionan, es cierto que debo practicar por lo que lo haré en un lugar aislado para no dañar ni entorpecer a nadie.
- Me parece bien.
Estuvieron hablando tranquilamente ante la atenta mirada de los cuadros de los antiguos directores, Dumbledore hubiera querido decir algo pero el poder de los cuadros de los fundadores se lo impedía, solo hablaría para obedecer a la directora o a Harry como dueño del castillo. Como se acercaba la hora de la comida y tenía que reconocer que tenía bastante hambre llego al salón comedor donde todos sus amigos se acercaron a él para ver como estaba, Harry se sentó en la mesa de Slytherin junto a Daphne y Astoria, donde se les unieron Neville, Susan y Ana. Fueron muchas preguntas a las que Harry contesto de tal manera que solo sus amigos le escucharan, solo aquellos alumnos que sabían lo que había hecho.
Ginny estaba sentada con las piernas cruzadas meditando, dentro de su mente Afrodita mientras le enseñaba como usar las habilidades FAE cuando ella tuviera el control de su cuerpo, le informo que la mejor manera sería de verdad, pero de esa manera la muchacha se iba haciendo a la idea de cómo iban las habilidades de un súcubo. Cuando se puso en pie estuvo entrenando físicamente como cada día, pero esta vez más duramente, Afrodita quería que el cuerpo de Ginny fuera perfecto tanto para seducir como para que sus rivales no tuvieran oportunidad contra ella.
Ahora las cartas estaban echadas pensó Nain Rouge mientras observaba como estaba pasando todo, los antiguos estaban a punto de regresar, ambos bandos se preparaban como podían para lo que fuera a venir, Harry Potter con su nuevo poder ahora entendía su papel en el mundo, lo que podía hacer. Vio como la joven Ginny cada día que pasaba se hacía más poderosa sin necesidad de magia, como tanto su espíritu como el de Afrodita cada minuto que pasaba estaban más en sincronía. No sabía quien ganaría la batalla, como quedaría el mundo FAE, el mundo mágico y el mundo humano, pero si sabía una cosa, la clave estaba en la joven Ysabeau, cuando llegara el momento aquella que era llamada Bo tendría que decantarse por su padre o por su sobrino, eso decidiría el resultado. Era obvio Bo, tenía no solo el poder de una súcubo, dentro de ella, latente aun estaba el poder de su padre, el poder de dar y quitar la vida, de controlar tanto a vivos como a muertos. Sería ese poder y como se usara lo que determinaría lo que estaba por venir.
Y otro capítulo terminado, felicidades Viento25 averiguaste sobre el poder de Harry, mi enhorabuena.
Acqua Cullen Potter en verdad para Atenea tengo pensado que posea el cuerpo de Hermione, pero al contrario que Ginny con Afrodita que están en sintonía, Atenea directamente destruya es espíritu de la joven, aun no lo tengo decidido pero es una idea.
con respecto a la historia de Harry Potter y Smalville no se lo que haré, puede que cuando termine esta historia me tome un respiro y este un tiempo sin escribir, depende de lo que pase, debo reconocer que tengo en mente varios one-shots pero no solo de Harry Potter, sino de otras muchas historias, ya veré, cuando este fic termine me decidiré.
Gracias por todo vuestro apoyo, ahora os aclaro sobre las frases en latín y lo que quieren decir en español. La primera es la siguiente.
- ¡Peverell sum haeres reliquias potentia trium placant, virtus mea, ut ante me fores!
- Soy el heredero Peverell, invoco el poder de las tres reliquias, el poder de mi familia, para que estas puertas se abran ante mí.
Esta es la segunda.
- ¡Tres tribus locis, reliquias mecum evigilare antiquis potentius esse inherited!
- Tres separadas una serán, tres reliquias en mi se unirán, despierto al poder antiguo para su poder heredar.
Gracias por todo el apoyo ofrecido, publiquen sus opiniones y sean sinceros, es lo que más me ayuda a escribir, la sinceridad de las personas es la clave para seguir escribiendo y mejorar.
