DISCLAIMER: Kuroko No Basket no me pertenece, su respectivo autor es Tadatoshi Fujimaki; Yo solo utilizo sus personajes con la finalidad de escribir cosas raras que pasan por mi mente.
ADVERTENCIAS: OOC.
PAREJA PRINCIPAL: Akakuro [AkashixKuroko].
IMPORTANTE: A favor de la campaña "Con voz & voto" porque agregar a favoritos & no dejar comentario es como manosearme las que no tengo & salir corriendo ¡no me manoseen!.
Así se diferencian los diálogos:
Insertar pensamiento. — (cursiva)
Insertar comentario. — (normal)
AGRADECIMIENTO: ¡AAAHH! Le quiero dar las mil gracias a Ana por ayudarme para que la inspiración no se fuera, me paso música increíble que va muy acorde con la temática del fic (grite & llore por las similitudes, en serio, llore como loca), estas canciones las iré usando en los siguientes capítulos como títulos o como música de fondo cuando pase algo ¡muchas gracias linda! No sabes lo agradecida que estoy, también mil gracias por ayudarme con el nombre de la ropa de cofcofyasabesquiencofcof ¡gracias!, asdfghjklñ espero te guste el cap Jajajaja.
Ahora sin mas que decir –por ahora–, disfruten el cap.
Notas & aclaraciones al final del capitulo.
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[ Whispers in the dark. ]
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" No, nunca estarás solo,
Cuando la oscuridad viene, yo iluminare la noche con estrellas.
Escucha mis susurros en la oscuridad.
No, nunca estarás solo."
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Silencio, todo estaba en completo silencio, la ventana de la habitación se encontraba ligeramente abierta provocando que aun las cortinas danzaran dándoles la entrada a las luces color azul y blanco provenientes de la luna y el cielo, estas entraban para bañar con esos hermosos colores a un pensativo Kuroko que se encontraba observando dos intrusas que habían decidido adueñarse de su ventana —Lycoris radiata. — susurro para si mismo, eran realmente bellas aquellas flores parecían como dos flamas muy brillantes, pero además de sentir fascinación hacia ellas le provocaba un poco de miedo, quizás era por sus pétalos que tenían una extraña forma, o aquello quería pensar ya que aun tenia la sensación de estar siendo vigilado a través de ellas, parecía una locura pero el sentía aquello.
— Muy bien Kuroko Tetsuya tranquilízate, estas pensando en tonterías otra vez, calma. — Cerro los ojos mientras se daba unas ligeras palmadas en sus mejillas, dejo salir un suspiro de agotamiento, muchas cosas extrañas habían pasado hace unos minutos atrás y aun le costaba procesar todo pero lo que mas le había sorprendido y no podía sacarse de la mente era aquel ojo dorado de — Akashi. — susurro su nombre, se le había quedado grabado en su mente, no entendía el porque en un momento a otro aquel demonio cambiaba de ¿personalidad?, dejo salir otro suspiro para después levantarse y estirarse.
Dirigió su vista hacia un espejo de cuerpo completo que tenia en la pared de su lado derecho dejando ver su aspecto desarreglado. —Sera mejor que me de un baño. — dijo para después preparar su ropa para dormir, que consistía en unos shorts blancos y una playera azul obscuro, al ya estar listo se encamino al baño, pero en lo que Kuroko no se dio cuenta fue que una sombra con una sonrisa tenebrosa lo observaba desde aquel espejo.
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Al cabo de unos veinte minutos Kuroko regreso a su habitación ya aseado y oliendo a frutas tropicales, su madre le había cambiado el shampoo ya que anteriormente el menor utilizaba uno con aroma a vainilla, al principio era lindo el aroma pero con el tiempo su familia y amigos comenzaron a empalagarse, suficiente era con que tomara sus malteadas de vez en cuando.
Termino de secarse su cabello provocando que este se esponjara un poco, dejo la toalla en su cama y se acostó nuevamente en la misma, pero en el transcurso en el que su cuerpo caía al colchón en el espejo la figura negra se movió velozmente para desaparecer — ¿Qué fue eso?. — pregunto dirigiendo su vista a aquel objeto, estuvo observando atentamente si la sombra que pareció haber visto regresaba, pero no, no paso absolutamente nada a lo que decidió sentarse para ver el espejo mas de cerca mientras le daba la espalda al ropero — …— pasaron los segundos en los que se mantuvo en completo silencio sin despegar su vista, solo se podían escuchar los latidos de su corazón, siguió analizando el espejo y cuando pensó que todo había sido producto de su imaginación una de las puertas de su ropero que se reflejaba comenzó a abrirse lentamente, abrió sus ojos de la impresión y volteo rápidamente llevándose la sorpresa de que su ropero estaba cerrado, regreso su vista al espejo en donde ahora la puerta estaba completamente abierta, su respiración comenzó a volverse irregular — ¿Qué es esto? ¿una broma?. — volvió a voltear pero la puerta del ropero seguía cerrada, su paciencia se estaba agotando, hizo una ligera mueca de disgusto — De seguro es solo mi imaginación. — ya estando mas tranquilo regreso su vista al espejo pero al hacerlo dejo de respirar por unos segundos, se veía el sentado en el colchón pero parado a unos pasos detrás de el estaba una figura negra con sombrero, no podía apartar la vista, tenia miedo, miedo al pensar de que si se movía aunque sea un centímetro aquella cosa le haría daño, parpadeo pero eso basto para que aquella figura comenzara a moverse velozmente hacia el y cuando estuvo a punto de tocarle el hombro el celular de Kuroko comenzó a sonar, desvió su vista hacia aquel objeto que se encontraba del otro lado de la cama, salto hacia el para terminar cayendo de la cama, se reincorporo y le dio un ultimo vistazo al espejo y al verificar que aquella cosa ya no estaba contesto sin ver el nombre de la persona — ¿Di…— no logro terminar de hablar puesto que lo habían interrumpido.
— ¡Kurokocchiiiiiii me tenias muy preocupado! ¿porqué no me contestaste las cuatro llamadas?. — Si, en definitiva era Kise.
— Hola Kise-kun, buenas noches. — Ya estando mas tranquilo volvió a sentarse en su cama recargando su espalda en la pared.
— Hola Kurokocchi. — Saludo ya mas tranquilo. — ¿Cómo estas?. —
— …Bien. — Dudo un segundo en contestar aun no podía olvidar lo que le habia pasado hace unos segundos. — De seguro se dio cuenta. —
— Dime que tienes realmente, te escuchas preocupado ¿¡ACASO AOMINECCHI AHORA TE OBLIGO A ROBAR REVISTAS DE MAI-CHAN Y LA POLICIA TE PERSIGUE!?. —
Ante aquello Kuroko soltó una ligera risa haciendo a Kise sonrojar ligeramente, pocas veces tenia la oportunidad de escuchar a su amigo reír ya que estaban en escuelas diferentes y el menor era extremadamente serio.
— No, no me pidió hacer nada solo que…— Dudo en contarle lo que habia pasado — ¿Y si no me cree?. —
— Kurokocchi dime, confía en mi. — Ahora mismo el peli celeste casi podía ver la radiante sonrisa de su amigo — A cambio la próxima vez que nos veamos te comprare un helado, del sabor que tu quieras. —
— Kise-kun ¿tu crees en la sobrenatural?. —
— … —
— No, de seguro no. — suspiro — Lo siento Kise-kun si me pregunta fue extraña, hasta lue…—
— Si creo. — contesto interrumpiendo al menor — Lo que estas a punto de decirme tiene que ver con el reto que te puso Aominecchi ¿cierto?. —
— Supongo que si, no estoy seguro. — Y era verdad, Kuroko realmente no sabia que había pasado hace unos minutos, cerro los ojos por unos segundos pero al hacerlo aparecieron en su mente unos ojos heterocromáticos y una sonrisa siniestra, abrió los ojos — ¿Habrá sido el?. — Dirigió su vista a las Lycoris radiata, se veían realmente hermosas y siendo iluminadas por la luz de la luna, todavía mas — Akashi. —
— ¿Eh? ¿Akashi? ¿quién es Akashi?. —
— ¿Q-Qué?. —
— Dijiste "Akashi" ¿quién es?. —
— Un gato. — Casi deja escapar una risa al decirle así al devorador de sueños, pero realmente eran similares, sus ojos le recordaban a uno.
— ¿Un gato?. —
— Si, hace unos momentos el gato del vecino de enfrente entro por mi ventana así que me asuste, pensé que era un fantasma pero no, disculpa si te preocupe. — Apretó el teléfono en su mano — No puedo decirle, todavía no estoy seguro de lo que fue eso, quizás algún día logre decírselo. —
— ¡Ya veo! Que bueno que no haya sido nada grave. —
— Si. — Continuaron hablando por mas tiempo, mas que nada Kise se encargaba de contar lo que había hecho el día de hoy y Kuroko contestaba con pocas palabras que no excedían mas de tres.
— Bueno Kurokocchi es hora de que me vaya, recuerda cerrar tu ventana para que no entren gatos otra vez. —
El menor sonrió ligeramente para después regresar a su rostro serio — Si, lo cerrare, gracias Kise-kun, hasta luego. — Alejo su celular dándose cuenta que en la pantalla marcaban las 11:45pm, apretó el botón de colgar pero antes de hacerlo se escucho un ¡Hasta luego Kurokocchiiiiiiiii!.
Sujeto fuertemente el celular entre sus manos observándolo detenidamente, agradecía tener un amigo como Kise, podía ser imperativo, bastante alegre, quizás cuando este se lanzaba a el para abrazarlo lo deja sin respiración pero el rubio siempre aparecía cuando le ocurría algo que podía ser considerado malo, siempre veía por su seguridad, sonrío ligeramente al imaginarse a Kise como una especie de madre sobreprotectora con el.
Se levanto de su cama para acercarse al espejo, si, tenia miedo de que aquella sombra negra regresara pero su curiosidad siempre salía ganando en cualquier situación, ya estando cara a cara con su reflejo delineo las esquinas del mueble, le dio pequeños golpes pero no sucedía nada fuera de lo normal — Creo que esa cosa ya no va a regresar. — pensó mientras colocaba su mano en el espejo, se quedo así algunos segundos mas observando su reflejo hasta que una voz lo hizo reaccionar —¿Qué?. — Desvió la vista a una esquina de su habitación de donde había venido aquel ruido, mantuvo su mirada allí pero su reflejo no se había movido para nada, le mantenía la mirada y sus ojos brillaban de ira, Kuroko aun tenia su mano en el espejo y el reflejo al percatarse de ello sonrió con malicia, comenzó a mover sus dedos para agarrar a Kuroko. — Fantasmita. — El peli celeste al escuchar eso detrás de el se separo del espejo y giro sobre sus talones, mientras el reflejo al no conseguir lo que quería hizo un gesto de molestia. — ¿Quién anda allí?. — al no recibir respuesta volvió su vista al espejo y este ya había vuelto a la normalidad pero para ya no arriesgarse mas Kuroko cubrió el mueble con la toalla que había utilizado con anterioridad — Buena idea fantasmita. — Aquel susurro el menor no logro escucharlo ni mucho menos ver al pelirrojo que lo vigilaba desde la esquina que habia estado observando Kuroko hace unos instantes atrás, al terminar su trabajo –por ahora- desapareció no sin antes dedicarle una mirada de molestia al espejo que estuvo a punto de atacar a su amo.
— Listo. — Dijo para si el menor y este al estar orgulloso de su idea casi se podían ver estrellas alrededor suyo pero el sonido de su estomago pidiendo alimento lo regreso de su atmosfera de felicidad — Cierto no comí nada. — Salió de su habitación para darse cuenta que el pasillo estaba totalmente oscuro y verlo así se le hizo eterno, le recordó a una película de terror en la cual en una escena aparecía un pasillo así –pero mas largo- y la protagonista al ver que la salida estaba al final de esta comenzó a cruzarlo para que al final el pasillo se convirtiera en uno eterno y los malos espíritus se la llevaran, trago duro al recordar a la sombra pero, todo sea por la comida ¿no?, aun con el miedo recorriéndole por todo el cuerpo dio un paso para salir de su habitación, dio otro pero al sentir frio se imagino siendo rodeado de fantasmas por lo que termino caminando a paso veloz hasta llegar a la cocina, soltó el aire que estuvo conteniendo en todo el camino, si algo había aprendido con la película de "El viaje de Chihiro" era eso.
La cocina era sencilla pero amplia puesto que también estaba allí el comedor, se acerco al refrigerador y lo abrió para así encontrarse con un plato de ensalada y arroz, lo saco, cerro la puerta y se dio la vuelta pero al hacerlo se encontró con una figura parada a dos metros de el y por la impresión a Kuroko comenzaron a temblarle las piernas para así caer — ¡Oh cariño! Lo siento. — dijo aquella silueta para después encender la luz, Kuroko alzo la vista para percatarse que era su abuelita que al verlo asustado aferrándose al arroz no pudo evitar soltar un fuerte risa —¡Lo siento! Hubieras encendido la luz, vamos levántate ¿tan fea estoy para asustarte a tal grado de que te caigas?.— Hablo con tono divertido limpiándose las lagrimas que habían salido por reírse tanto.
— Y-Ya basta abuela no es divertido. — Por la vergüenza al verse en aquella situación sus mejillas se tiñeron de rosa al mismo tiempo que hacia un pequeño puchero y desviaba la vista a un rincón del lugar.
—Esta bien ¡oh! ¿Ya vas a cenar?.—
—Si, apenas desperté ¿tu ya cenaste?.—
—Ya pero eso quizás te caiga mal ya que es tarde, si quieres te preparo una malteada de vainilla ¿Qué te parece?.—Sonrió dulcemente la mujer a lo que a Kuroko le brindo tranquilidad y al final asintió con la cabeza, guardo lo que había sacado del refrigerador para después sentarse a esperar su malteada —Tus padres regresaron hace unas horas pero no quisieron despertarte.—
—Esta bien, gracias abuela.—Después de eso los dos se quedaron en un silencio cómodo, Kuroko observaba a su abuelita preparar la malteada pero su mente no dejaba de recordarle lo que había experimentado con anterioridad, decidió no darle mas vueltas al asunto, sospechaba de que el devorador de sueños le había hecho eso —Le preguntare cuando lo vuelva a ver.—
—Aquí tienes.—La mayor dejo el vaso con malteada delante de su nieto, el peli celeste le agradeció para beber un poco del liquido, mantenía su rostro serio pero sus ojos reflejaban felicidad a lo que su abuela sonrió —Me alegro que te gustara, bueno, es hora de que yo también me vaya a dormir, hasta mañana cielo.—
—Descansa.—Cuando la mujer ya iba a la mitad del pasillo, Kuroko volvió a hablarle —¿Puedo preguntarte algo?.—
—Por supuesto ¿qué sucede?.—
—¿Tu crees en lo paranormal?.—
—Claro.—Contesto seriamente, ya sospechaba un poco la razón por la que su nieto le preguntaba aquello, pero decidió esperar hasta que el mismo hiciera la pregunta correcta, no quería dar por hecho su mayor preocupación.
—¿Y todas las entidades que existen son malas?.—Apretó el vaso que tenia en sus manos y arrugo ligeramente el entrecejo a lo cual su abuela decidió acercarse a el para darle una ligera palmada en la cabeza y acariciar suavemente su cabello.
—Mi niño, no todas son malas, tanto existe el mal como el bien y aquellas personas que ya no están con vida pero fueron buenas en el transcurso de esta se vuelven una especie de guardianes, pero te dire una cosa muy importante que no quiero que olvides.—
—¿Qué es?.—
—No todo es lo que parece.— Sonrió para después alejarse nuevamente.
—¿De qué hablas? ¿Eso, eso que tiene que ver?.—
—Lo entenderás pronto, todo a su tiempo.—
Con ello la mujer ingreso a su propia habitación dejando a Kuroko mas confundido, suspiro para después beber toda la malteada, se quedo unos minutos mas en el comedor en silencio, al haber dormido toda la tarde ya no tenia sueño, dirigió su vista al reloj que se encontraba arriba del refrigerador y al ver que este marcaba la una de la mañana decidió mejor retirarse, se levanto de su lugar para dejar su vaso en el lava manos, después lo lavaría, camino a paso lento por el pasillo disfrutando el silencio pero fue interrumpido por unos susurros poco entendibles para el menor que al escuchar aquellas voces decidió detenerse.
—Tetsuya.— ¡Aquella voz! Aquella voz era de Akashi, se escuchaba amable, como un tierno susurro y por ello Kuroko no se alarmo solo se sorprendió de que le hablaran por su nombre.
—¿Akashi?.— Volteo a ver a todos lados pero no había señales del demonio ni de la voz. —Seguramente esta vez lo imagine.— Continuo su camino hacia su habitación pero al estar a pasos de ingresar se escucho un golpeteo, se detuvo para averiguar de donde provenía el ruido —¿De la sala?.— Llego al lugar mencionado donde el sonido se hizo mas fuerte, se acerco a una de las ventanas de donde venia el golpeteo, espero unos segundos mas y velozmente corrió la cortina pero al hacerlo el sonido se detuvo, miro las calle que eran alumbradas por los faroles y el cielo bañado de estrellas, quedo hipnotizado por ellas —Al final no era nada.— Coloco correctamente la cortina y se volteo para regresar a su habitación pero para su sorpresa ya no se encontraba en casa si no en un salón de clases, analizo todo el lugar y al reconocerlo sudo frio, tenia miedo de ver que ropa portaba —N-No por favor, no.— Decidido bajo su vista para comprobar que ahora estaba vestido con un uniforme escolar y al ver el escudo salió apresurado de aquel salón, cruzo la puerta para así encontrarse con un pasillo lleno de estudiantes —No, no no no.— Corrió por todo el lugar evitando chocar con las personas, el solo quería salir de allí, no quería recordar nuevamente aquella parte de su pasado.
—Oye.—
Volteo por instinto para encontrarse con un estudiante cualquiera, se detuvo, se encontraba sudando y jadeando. —P-Puedes verme.— Una sonrisa se dibujo en su rostro y sus ojos se iluminaron. Ya un poco mas tranquilo se acerco a aquella persona —Disculpa, una pregunta ¿sabes donde queda la sali...— no termino de hablar ya que el estudiante paso a través de el, como si fuera un... —¿Porqué?.— … fantasma.
Se dejo caer de rodillas, no podía respirar, su vista se dirigió a todos los estudiantes que se acercaban a el pero estos pasaban de largo o lo atravesaban, coloco sus temblorosas manos sobre su cabeza para sujetarse fuertemente el cabello —No, esto no es real, no otra vez, no, no, ayuda, a-ayuda por favor.— Lagrimas se acumularon en sus azulados ojos, poco a poco algunas gotas comenzaron a descender —A-Ayuda.— susurro con un fuerte nudo en la garganta, apretó sus ojos y se abrazo fuertemente así mismo para después alzar su rostro —¡QUIEN SEA, AYUDEME!.— Grito desesperado y lo mas fuerte que pudo.
De repente todo se quedo en completo silencio, los estudiantes desaparecieron y el aspecto del lugar cambio al de un edificio abandonado, todas las paredes tenían grietas, se tornaron de color gris por la suciedad, algunas ventanas estaban rotas.
Kuroko levanto ligeramente su cabeza para percatarse del estado deteriorado del lugar, quedo boquiabierto, aun se encontraba jadeando pero poco a poco fue regularizando su respiración, el silencio del lugar le ayudo a tranquilizarse pero solo bastaron unos segundos mas para que el ruido de pisadas se hiciera escuchar por todo el lugar alarmando al menor que aun se encontraba de rodillas en el suelo, las pisadas se hicieron cada vez mas fuertes y una risa burlona se hizo escuchar también—Vaya vaya.— aquella voz la reconoció a la perfección, un fuerte escalofrió le recorrió la espalda, volteo hacia atrás pero no había absolutamente nadie, mientras mantenía su mirada fija hacia el final del pasillo, junto a el se encontraba arrodillado el devorador de sueños observándolo fijamente con una sonrisa en los labios, este soltó una ligera risa, Kuroko al escucharlo volteo a su lado izquierdo pero no había nadie —Vamos, muéstramelo otra vez.— Una mano desde atrás se poso en el pecho del menor y otra lo sujeto de la barbilla para así alzar su rostro y encontrarse con el rostro de...
—Akashi.— Su cuerpo comenzó a temblar ya que la mirada penetrante del pelirrojo le provocaba miedo mientras que el demonio sonreía de satisfacción al ver el rostro desesperado y aquellos ojos azules llenos de lagrimas.
—Vamos, ruega por ayuda, hazlo, implora y llora por tu libertad.—
—¿Qué?.—
—Te escuche pidiendo ayuda por eso estoy aquí, ahora implora, muéstrame nuevamente tu rostro agonizante y lleno de lagrimas ¿pero sabes?.—La mano que había colocado en el pecho del menor la retiro para así colocarla en el hombro del mismo mientras que con la otra delineaba los rosados y carnosos labios de este. —Realmente debió haber sido duro para ti volver a sentir lo que viviste hace tiempo ¿no es así?... fantasmita.— Susurro lo ultimo en su oído.
—No me digas así.— Respondió encarando al demonio. —Yo no soy ningún fantasma, yo existo.—
—Pero en aquel tiempo si.— Se levanto del suelo para así observar desde arriba a Kuroko y demostrarle de aquella manera que era superior a el. —¿Qué se sintió ser invisible por un año? ¿Fuiste feliz? No, no lo fuiste, tu poca presencia te hizo infeliz todo ese tiempo, nadie te notaba, ni siquiera los profesores, te tengo lastima ¿sabes? Y tienes razón, tu no eres un fantasma.— Comenzó a alejarse pero a los pocos metros se detuvo para ver por encima del hombro a su amo, donde al chocar sus miradas Akashi le dedico una llena de frialdad de su ojo dorado para después decirle —Fuiste y siempre serás una sombra inútil.—
Aquellas palabras para el peli celeste fueron letales, lo sabia, era muy consiente de ello pero que se lo volvieran a decir a la cara le dolía. Como si hubiera sido un balde de agua fría todos los recuerdos de aquel primer año de secundaria en el cual no pudo estar con Kagami, Aomine y Kise y tuvo que estar solo por bastante tiempo ya que al ser alguien callado y tímido no llamaba la atención por ello nadie lo notaba.
—Basta, eso termino, basta.— Se levanto y camino a paso veloz para alcanzar a Akashi pero al ya estar a unos pasos cerca de el este lo miro por una milésima de segundo con su ojo dorado —¿Quién eres realmente?.—pensó en el momento que estiro su brazo hacia el pero delante suyo y a su alrededor volvieron a aparecer los estudiantes solo que estos tenían en sus rostros sonrisas grotescas y le cerraban el paso para que no alcanzara al devorador de sueños —A un lado, déjenme pasar.—A empujones logro abrirse camino hasta que algunos de los estudiantes que dejo atrás lo jalaban y arañaban.
"Eres invisible", "inútil", "sombra inservible", "no eres nada" y entre otras cosas decían aquellos seres, Kuroko hizo un esfuerzo de no escucharlos, continuo abriéndose paso para al fin librarse de todos y cuando lo logro corrió con todas sus fuerzas para arrojar en medio del camino su suéter escolar en donde el escudo tenia bordado Teikou.
Continuo corriendo hasta que al fin llego al primer piso y la puerta principal se hizo ver — La salida.— Pero al parecer el no era el único que estuvo buscándola, a paso lento iba Akashi acercándose a la salida. Kuroko apretó sus manos para enseguida correr hacia el demonio, estiro nuevamente su brazo —Un poco mas.— estaba a unos centímetros de tocar su espalda pero en un rápido movimiento el pelirrojo giro sobre sus talones para encontrarse cara a cara con Tetsuya.
Todo parecía ir en cámara lenta o eso sintió el ojiazul ya que en el momento en el que hizo contacto visual con Akashi este estaba diferente —¿Qué? No recuerdo que Akashi tuviera los ojos rojos.— También su forma de mirarlo había cambiado, ya no tenia una mirada penetrante y fría, estos reflejaban tristeza y soledad.
El demonio sonrió de lado para después mover los labios los cuales daban a entender un "Lo siento" y enseguida todo se volvió negro, Kuroko cayo de cara al suelo, se levanto rápidamente para darse cuenta que se encontraba donde anteriormente todo era obscuridad pero gracias al devorador de sueños ya había un cielo estrellado que le brindaba luz, enormes charcos de agua en los cuales parecía que estabas caminando sobre las hermosas estrellas, estiro su playera y al reconocer su pijama se sintió mas tranquilo, lo que menos quería era portar nuevamente el uniforme que le traía malos recuerdos —Enserio...— dijo el peli celeste acercándose a un charco grande de agua para recoger una flor blanca que al momento de estar en sus manos se convirtió en una Lycoris radiata —… ¿Quién eres Akashi Seijūrō?.—
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" Mi lado secreto, que nunca voy a dejarte ver...
Lo mantengo encerrado pero no puedo controlarlo
Así que mantente lejos de mi, la bestia es fea...
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Esta arañando en las paredes, en el closet, en los pasillos...
Esta despierto y no puedo controlarlo
Escondido bajo la cama, en mi cuerpo, en mi cabeza...
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¡¿Por qué nadie viene y me salva de esto y hace que termine?!."
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—No fue correcto lo que hiciste.— Dijo Akashi molesto desde su asiento, portaba unos pantalones a cuadros obscuros, mocasines blancos con gris, una camisa blanca de manga larga, chaleco negro con botones dorados y una corbata roja con rombos azul marino, faltaba poco para que su amo llegara y por ello decidió vestir adecuadamente —No vuelvas a ir a molestarlo cuando quieras.—
—¡Ja! Le abrí los ojos Seijūrō, es alguien débil y tiene que aprender donde es su lugar y obviamente es en uno muy bajo.— Respondió otro Akashi recargado en una pared de la habitación roja en la cual se encontraban, portaba unos pantalones obscuros, mocasines negros, una camisa tres cuartos color café con detalles a cuadros en las mangas y cuello además de una corbata azul marino con rombos rojos.
—No lo llames débil.—Le reto con la mirada, sus dos orbes rojos delataban su molestia al escuchar las palabras de su otro "yo".
—Vaya.— Exclamo regresándole la mirada, la única diferencia era que el actuaba de manera indiferente analizando con sus ojos heterocromáticos a su contrario. —Recuerda que los humanos no son nada y Kuroko Tetsuya no es la excepción, no tiene nada de especial.—
—Todavía no lo sabemos, el, luce...—
—¿Qué? ¿diferente? ¿acaso ibas a decir aquello?.— No recibió respuesta por lo que continuo. —¿Sabes cuantas veces te e escuchado decir aquello? ¡¿LO SABES?!.—
—Si, lo se.— Contesto tranquilo y se puso de pie de igual manera, no caería en sus provocaciones. —Pero nunca perderé la esperanza.—
—Que estupidez.— Desvió la mirada a la ventana. —No me vas a impedir actuar cuando el llegue, soy mas fuerte que tu.—
—...— No respondió, solamente le dedico una ultima mirada al otro Akashi para así dirigirse a la salida de la habitación dejando un camino de flores.
—Odio tanto estas flores, realmente, las odio.— Apretó sus puños dejando sus nudillos blancos y mordiéndose internamente el labio. —Siempre aparecen, en todos lados.—
—Lo se.— Seijūrō agacho ligeramente la cabeza. —Yo también las odio, pero nos lo merecemos ¿no es así?.— Sonrió tristemente desde el marco de la puerta.
—No lo creo, ellos lo van a pagar.—Le dio un ultimo vistazo a la ventana para acercarse al otro pelirrojo. —Ya es hora.—
—Si.— Cerro sus rojizos ojos por unos segundos para después abrirlos y mostrar que ya eran heterocromáticos, el otro Akashi había desaparecido, inhalo y exhalo para dirigirse a la salida de la mansión mientras que en los espejos que estaban colocados por todos los pasillos se reflejaban los dos caminando juntos.
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" ¿¡Por qué nadie viene y me salva de esto y hace que termine!?.
Lo siento muy profundo, esta justo debajo de la piel.
Debo confesar que me siento como un monstruo.
Odio en lo que me convertí, la pesadilla recién empieza.
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No hay escape para mi, quiere mi alma, quiere mi corazón.
Nadie puede escucharme gritar, tal vez sea solo un sueño...
Tal vez esta dentro de mi.
Detengan a este monstruo."
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—Extrañaba hacer esto.— Pensó Kuroko saltando en otro charco, le agradaba la sensación de sentir el agua fría bajo sus pies. Ya llevaba bastante tiempo caminando sin rumbo fijo por todo el lugar pero no le molestaba para nada ya que en cierto tiempo en el cielo comenzaba una lluvia de estrellas fugaces, algo que le encantaba admirar. —Me encantaría que los chicos estuvieran aquí para ver esto.— Susurro mientras perseguía una estrella fugaz que paso en aquel instante, continuo corriendo manteniendo siempre la vista hacia el cielo nocturno, hasta que de repente sintió que había pisado algo, se detuvo y miro a sus pies para darse cuenta que estaba rodeado de flores, estaban desde rosas blancas, dalia's rosa, iris blancos y anémona's blancas. —Impresionante.—
—Hermosas ¿cierto?.—
Aquella voz lo tomo desprevenido, junto a el estaba el devorador de sueños admirando de igual manera las flores, estuvo a punto de dejarlo solo pero al observar detenidamente su perfil se dio cuenta que su expresión era de tristeza.
—Si.— Contesto finalmente regresando su vista al cielo estrellado.
—Por lo que puedo ver te gustan mucho las estrellas.—
—Bastante, parecen luces que alumbran nuestro camino.—
—Interesante forma de ver las cosas.— Sonrió para después cruzar entre las flores pero al hacerlo todas las flores comenzaron a convertirse en la flor del infierno. —Tetsuya.— El mencionado dejo de ver las flores que siempre acompañaban al demonio para así enfocarse en el pelirrojo. —¿No vienes?.—
—...— Dudo en seguirlo, aun no olvidaba lo que había pasado momentos atrás, no estaba seguro con quien estaba tratando ahora, eso le molestaba y confundía, en un momento el devorador de sueños actuaba amable pero enseguida se volvía arrogante.
Akashi ya se había dado una idea del porque el muchacho no le contestaba y eso le dolía, ya había pasado por la misma situación millones de veces —No te culpo que ahora estés a la defensiva pero quiero que sepas que estoy totalmente arrepentido por mi manera de actuar, no fue mi intención traerte malos recuerdos, lo lamento.—Dio una ligera reverencia mientras usaba todas sus fuerzas para impedir que el otro Akashi tomara su lugar y atormentara mas al muchacho —¿Realmente estas intentando detenerme Seijūrō? necesitaras mas que esto, eres débil, yo soy mas fuerte y pronto le demostrare a aquel niño su lugar, si con palabras no logro entenderlo se lo mostrare con acciones.— Se mordió el labio para distraerse con el dolor si no cedería ante su otro "yo".
—De acuerdo.—
—¿Disculpa?.— Alzo la vista y regreso a su postura recta.
—Estoy un poco confundido pero no me queda de otra ¿cierto? Ahora estamos atados en esto por un mes, tu eres un devorador de sueños y te encargaras de deshacerte de todo lo que me atormenta ¿verdad?.—
—Si, así es.—
—No puedo quejarme entonces.—
—Pero fui grosero.—
— ¿Y?.— Se encogió de hombros restándole importancia al asunto para colocarse junto al demonio —Tu no tienes la culpa de que haya pasado por eso, tarde o temprano me tendré que enfrentar a todos mis temores, con tu ayuda creo que podre lograrlo, así que cuida de mi.—
Seijūrō no sabia que decir, pensó que el muchacho se marcharía o le echaría en cara lo malo que fue, pero no, no fue así, lo perdono, eso nunca le había pasado antes, una sonrisa sincera se dibujo en su rostro y una especie de tranquilidad y calor se posaron en su pecho —Realmente, eres alguien interesante, Tetsuya.— Sin mas comenzó a caminar en silencio siendo seguido por el peli celeste y las flores.
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Caminaron y caminaron en un silencio acogedor hasta llegar a un lugar que ellos dos conocían a la perfección, donde el suelo era agua, los arboles y muebles flotaban sobre este, aquel lugar se había vuelto el favorito para Kuroko, le agrada y el cielo siempre estaba azul, el agua era cristalina y ¡podía caminar sobre ella! Eso era lo que mas le gustaba.
Se acercaron a un frondoso árbol donde bajo la sombra de este se encontraba una mesa de cristal con dos tazas y dos sillas de jardín hierro forjado blancas y muy elegantes
Kuroko fue el primero en tomar asiento, en su taza estaba servida su bebida favorita —Malteada de vainilla.— sus ojos se iluminaron al darle el primer sorbo, realmente amaba su sabor. Akashi al ver su reacción rio ligeramente pero cubrió su boca con una mano —¿Qué es gracioso?.—
—Nada, nada, es solo que eres mas expresivo de lo que pensaba, tus ojos dicen mucho de ti.— Bebió un poco de su té negro, chasqueo los dedos y en la mesa aparecieron dos platos de galletas, unas tenían forma de estrellas y las otras eran circulares.
—¿Otra de mis pesadillas?.—
—Así es.— Comió una de las que tenían forma de estrella —Las otras son normales, son para ti.—
—Gracias.— Asintió con la cabeza llevándose una galleta a la boca. —Nada mal.— Continuo comiendo y bebiendo mientras Seijūrō lo observaba atentamente en silencio.
—¿Sigues pensando en que el nos ayudara? Deja que yo me haga cargo Sei, es lo mejor.—Al escuchar aquella voz en su cabeza apretó el entrecejo, no le daría el mando al otro.
—Cállate.—
—¿Es lo único que me dirás? ¡ja!, esta bien, tu eres el que se esta haciendo falsas esperanzas, ya quiero ver tu rostro al darte cuenta que dentro de el existe oscuridad también, somos sus sirvientes, el será otro amo que no le importa nada ni nadie, te lo aseguro Seijūrō, vamos el no a pedido aun un deseo y cuando lo haga demostrara lo egoísta que es, al final todos los humanos son así, no piensan en nadie mas, solo en ellos mismos, los desprecio.—
— Así que Tetsuya.— Hablo al fin con una sonrisa en sus labios aparentando no estar enojado y ¿Por qué no? Preocupado de que lo que había dicho el otro Akashi fuera verdad.
—¿Si?.—
— ¿No planeas desear nada?.—
—¿Desear?.—
—Si, recuerda que puedes pedir cualquier cosa y yo lo hare realidad en tu mundo.—
—Pareces mas un genio de la lámpara que un demonio.— Dijo con tono divertido. —¿Cualquier cosa?.—
—Correcto.— Asintió colocando sus codos ligeramente en la mesa para así juntar sus manos y dejarlos a la altura de su nariz. —Demuéstrame quien eres Kuroko Tetsuya.—pensó para si mismo endureciendo su mirada.
—En ese caso.— Observo su taza. — Me podrías servir mas malteada ¿por favor?.— Acerco el objeto al pelirrojo pero sin dejar de mantener su rostro serio.
—¡¿QUÉ?!.—
— ¿Disculpa?.—
— Quiero mas por favor.—
—¿Solo eso? ¿no deseas algo mas?.—
—¿Algo mas?.— Desvió la mirada a una pequeña Lycoris radiata que flotaba cerca del lugar. —No, así estoy bien, si pensaba que soy alguien codicioso y que iba a pedir fortuna entre otras cosas materiales lamento decepcionarte pero no, no soy así.— Por su tono de voz podía delatar que estaba molesto.
—¡Miente! Vamos Sejūrō déjame hablar con el, te demostrare que lo que esta diciendo es mentira ¿Seijūrō?.— El pelirrojo estaba sorprendido por las palabras de Kuroko por lo que hizo caso omiso a la voz que estaba dentro de su cabeza, sonrió. —Interesante, no hay duda de ello.—
— Como usted ordene joven Tetsuya.— Chasqueo nuevamente los dedos y la taza de Kuroko ahora tenia aquel líquido. —Pero dime, un deseo, aunque sea pequeño, para hacer una especie de prueba ¿si?.—
—Solo si Akashi-kun me responde algo.—
—Esta bien.—
— ¿Tu fuiste aquella figura negra que estuvo en mi casa?.—
— ¿Figura negra?.—
— Si, en mi habitación para ser precisos, en el espejo vi una figura negra que tenia casi la misma silueta que la tuya ¿fuiste tu?.—
Akashi se recargo en el respaldo pensativo, si, era cierto que el había estado en la esquina de la habitación del muchacho pero solo por poco tiempo pero no en forma de sombra, pero si recordaba haber visto al reflejo moviendo por si solo.
Cerró los ojos para concentrarse — ¿Tuviste algo que ver?.— Le pregunto al otro Akashi.
— No, no fui yo.— Por la seriedad con la cual había contestado era claro que no era mentira.
— Si no fuiste tu ¿entonces quien?.—
— Seijūrō.—
— ¿Qué cosa?.—
— ¿No piensas que quizás ellos tuvieron algo que ver?.—
— … Esperemos que no.— Abrió los ojos chocando con los azules de Kuroko. — No, no fui yo.—
— Ya veo.— Agacho la cabeza – Entonces ¿quién habrá sido? ¿que era eso? Espero después saber quien era.—
— Espero jamás se encuentre con ellos.—
— Lo mismo digo.— Ahogo un suspiro. — Entonces ¿Qué deseas?.—
— ¿A veces te sientes solo?.— Akashi se quedo en silencio por aquella pregunta por lo que Kuroko continuo — Es solo que me das la impresión de sentirte así.—
— A veces.— Mentira, siempre se sentía solo, dentro de aquella fría mansión en donde cualquier parte que mirara allí se encontraban las flores que tanto odiaba y no lo dejaban en paz, pero además estaba su otro yo que se la vivía diciéndole a la cara que era débil, existían ocasiones en donde creía en esas palabras. — ¿Porqué lo preguntas?.—
— ¿No te gustaría tener a alguien contigo?.—
— ¿Me estas coqueteando acaso?.— Sonrió seductoramente antes de darle un sorbo a su té — Al ser así no me quejaría.—
— No.— Respondió con un ligero rubor en sus mejillas al ver como Akashi se había relamido los labios al terminar de beber de su taza — Entonces ya se que quiero como primer deseo.—
— ¿Quedarte conmigo?.—
— ...— Su mente quedo en blanco, aquello había sonado como una suplica — De seguro guardas muchos secretos y tienes un gran peso cargando sobre ti, espero ayudarte de alguna manera.— Decidido dijo su primer deseo — Deseo que Akashi-kun tenga un amigo que le haga compañía.—
— ¿Q-Qué?.— Se cubrió la boca ¿acaso el había tartamudeado?, esperaba muchas cosas excepto eso, se sentía ¿feliz?. — Vamos Tetsuya deja de bromear y dime tu deseo.—
— ¿Bromear? Yo no tengo sentido del humor, estoy siendo serio y ese es mi deseo.— Sonrió ligeramente a la vez que inclinaba ligeramente su cabeza — Así ya no te sentirás solo.—
— Que desperdicio de deseo.— Dijo la voz en su cabeza. — Muy bien entonces.— Se levanto de su lugar, observo las ramas del árbol que estaban sobre ellos, arranco una y paso rápidamente su mano para así hacerla desaparecer dejando su mano hecha puño, miro de reojo a Kuroko el cual observaba todo como si fuera un truco de magia, soltó un pequeño bufido para después acercar su puño su boca para enseguida soplar provocando que muchos pétalos violetas salieran de este.
Poco a poco los millones de pétalos cayeron al mismo tiempo de manera armoniosa, parecía una cortina violeta, Kuroko observaba todo fascinado y Akashi mantuvo su heterocromatica mirada sobre el, aquel muchacho no dejaba de sorprenderlo, regreso su vista a los pétalos que ya habían dejado de caer y ahora flotaban por toda el agua cristalina, allí delante de ellos se encontraba un muchacho bastante alto, aproximadamente de dos metros, portaba un kimono japonés antiguo, el haori era lila, una parte roja para finalizar con azul, debajo tenia una especie de mangas largas negras [1], a la altura del pecho tenia un adorno de cuerda color violeta con blanco y del lado izquierdo reposaba una gran flor blanca, el hakama era de color morado oscuro y su cuello estaba cubierto de una tela negra [2] con un listón rosa y un agujero en donde se podía ver parte de sus clavículas, su piel era blanca, ojos y cabello morados.
— ¿Eh? ¿estoy sobre el agua?.— Su tono de voz era cansado — Vaya.— Bostezo abiertamente pero se detuvo al encontrarse con dos personas mas — ¿Quiénes son?.— Estiro su brazo y con una rama llena de sakura's que sujetaba con su mano los señalo [3]
— Mi nombre es Kuroko Tetsuya.— El menor se levanto de su lugar para acercarse al peli lila — ¿Porqué todos son mas altos que yo?.— Pensó ya estando frente a frente con el muchacho, se observaron unos segundos pero Kuroko fue el primero en desviar la mirada hacia el devorador de sueños, dándole a entender que también se presentara.
— Yo soy Akashi Seijūrō un placer.— Se acerco de igual manera a los dos muchachos. — ¿Tu quien eres?.—
— No tengo nombre.— Respondió tranquilamente mientras jugaba con su fleco.
— ¿No tienes?.— Preguntaron en unísono — ¿Qué te parece si te ponemos uno?.— Pregunto Kuroko.
— Hmm si ¿Por qué no?.—
— ¿Qué nombre quieres ponerle Tetsuya?.—
— ...— Visualizo al mas alto de pies a cabeza hasta que finalmente se decidió — ¡Atsushi!.—
— ¿Guerrero?.—
— Así es Akashi-kun.—
— ¿At-su-shi?... me gusta.— Sonrió el peli lila, le gustaba como se escuchaba su nuevo nombre.
— ¿Y que tal Murasakibara Atsushi?.— Al ver que el mas alto representaba casi por completo al color morado Akashi decidió darle aquel apellido.
— Me gusta.—
— Entonces es un placer conocerte Atsushi.—
— Mucho gusto, Murasakibara-kun, desde hoy estarás al cuidado de Akashi-kun, espero se lleven bien.—
— ¿Akashi?.— Miro al pelirrojo y después de unos largos segundos asintió. — Descuida Kuro-chin...—
— ¿Kuro-chin?.— Casi se podía apreciar claramente el signo de interrogación sobre la cabeza de Kuroko al ser llamado así.
— … cuidare de Aka-chin.—
— ¿Aka-chin?.— Ahora el mencionado no sabia como reaccionar pero decidió dejarlo pasar.
— Wow, de los pies de Aka-chin salen flores.— Dijo Murasakibara señalando dicho lugar donde efectivamente comenzaron a florecer las flores del infierno.
— ¿Murasakibara-kun te gustan mucho las flores?.—
— Si.— Se quito un pétalo del cabello para después dejarla caer — Pero las cosas dulces me gustan mas.—
— En mi plato que esta allí hay galletas, si quieres puedes comer algunas.— Señalo la mesa que estaba a unos pocos metros de ellos, su rostro continuaba serio hasta que sintió como jugaban con su cabello.
— Eres muy pequeño Kuro-chin.— El mencionado ante ello se molesto y retiro la mano del mas alto de su cabeza. — Pero eres lindo, gracias.— Y con eso se alejo dejando solos a los otros dos.
— ¿Estas seguro?.—
— ¿De qué?.—
— Tu deseo ¿estas seguro de solo desear esto?.—
Suspiro — Bueno hay una cosa que quiero.—
— ¿Y qué es?.—
— ¿Recuerdas el cielo lleno de estrellas fugaces de antes?.—
— Si.—
— Me gustaría que mis amigos también lo vieran.— Sonrió ligeramente observando como Murasakibara se comía todas las galletas que le había regalado, con tan solo imaginarse a todos viendo aquel espectáculo nocturno con el, le emocionaba. — De seguro a ellos también les gustaría e impresionaría.—
— Veré que puedo hacer.— Pensó en voz alta a lo que Kuroko agradeció internamente — Fue interesante tenerte hoy aquí pero es hora de despedirnos.—
— ¿De qué hablas?.— Pregunto regresando su mirada a Akashi pero este solamente coloco una mano en su mejilla para acercarse rápidamente a su oreja y susurrarle.
— Hasta luego... sombra inútil.—
Después de ello todo se volvió negro.
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Abrió ligeramente sus azulados ojos y lo primero que estos visualizaron fue la alfombra de la sala, al parecer se había caído, lentamente se sentó acostumbrándose a la obscuridad de la habitación para después clavar su vista al techo — ¿sombra?.— susurro recordando aquella palabra.
Realmente no entendía a Akashi, de un momento a otro parecía ser otra persona, cuando al fin lograba sentirse a gusto a su lado decía algo que lo hería — Espero que sea amable con Murasakibara-kun.—Pasaron los minutos y no se movía de su lugar, tenia muchas cosas en la cabeza que no lograba explicar, al final decidió ya no pensar mas en ello, se levanto pero en eso su teléfono celular comenzó a vibrar — ¿Quién es a estas horas?.— Desbloqueo su teléfono celular que marcaba ahora las 4:30 de la mañana — ¿Cuánto tiempo estuve aquí sentado?.— Estuvo a punto de ignorar la llamada pero al ver que era de Aomine decidió contestar, de seguro seria importante — ¿Aomine-kun?.—
— ¡Tetsu!.—
— ¿Qué suced...—
— Sal de tu casa ahora mismo.—
— ¿Qué?.—
— ¡Rápido! Cuando salgas llámame.— Sin mas colgó dejando a Kuroko confundido.
— De seguro es importante.— Fue corriendo a su habitación para ponerse un suéter, se dirigió a la puerta de la casa para así abrirla, lo que estaba presenciando en esos momentos no tenia comparación. — ¿Esto, esto es real?.— Nuevamente su teléfono celular comenzó a vibrar, anunciándole que tenia mensajes nuevos.
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" Dentro del corazón,
Yo guardo una tristeza inmensa que
Junto a la tuya quiero eliminar
Todas las cosas que yo puedo ver
Junto a las cosas que ves frente a ti.
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¡Corramos! ¡Gritando!
Un mañana brillante esperara por ti.
Y el dolor de ayer se alejará,
Cada vez mas,
¡Confiemos! En las lagrimas ayudaran
A que esa flor de nuestro jardín,
Florezca ya. "
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— Tu no eres Aka-chin.— Dijo Murasakibara furioso, con tan solo ver al pelirrojo caminar hacia el se había dado cuenta que no era al que había conocido momentos antes.
— Al parecer si eres inteligente.—
— ¿Quién eres?.—
— Se podría decir que soy otra parte de "Akashi".— Respondió cruzándose de brazos —Ven conmigo.— Sin mas los dos se alejaron del lugar para así desaparecer y ahora encontrarse en la mansión en donde el pelirrojo vivia.
— Hay flores por todos lados.— Comento Atsushi desde atrás aun siguiendo al de menor estatura.
— Son horribles.— Aquellas palabras salieron de su boca como veneno haciendo al otro enojar pero antes de que le echara en cara muchas cosas, decidió seguir hablando — Te explicaremos después.—
Ingresaron a una habitación en donde Akashi inmediatamente fue a tomar asiento en una silla cerca de la ventana manteniendo sus ojos cerrados.
— ¿"Explicaremos"? ¿Quiénes?.—Pregunto en el marco de la puerta.
— Nosotros.—
Aquella voz había provenido detrás de el, se hizo a un lado dejando ver a otro Akashi, ante ello Murasakibara comenzó a voltear velozmente hacia al que estaba sentado y regresando al que estaba ahora junto a el en la puerta.
— ¿Dos Aka-chin?.—
— Así es Atsushi.— Contesto el que estaba sentado abriendo sus ojos los cuales ya eran rojos.
— Si vas a vivir aquí debes aprender unas cosas, pero solo lo sabremos nosotros, no debes decirle ni una palabra al muchacho.— Ahora había hablado el Akashi de ojos heterocromaticos ingresando al lugar y colocándose junto al otro.
— ¿Kuro-chin? ¿Por qué no debo decirle?.—
— Por seguridad.— Hablo inmediatamente el que estaba sentado — Pero antes de ello debo pedirte algo Atsushi.—
— ¿Eh? ¿Tan rápido y ya dándome tareas?.—
— A cambio te daremos galletas.—
— Esta bien.—
Sonrió — Parece un niño pequeño.— Se levanto acercándose a Murasakibara — Necesito que me acompañes a un lado.—
— Muy bien, adiós otro Aka-chin.—
Observo como se retiraron los otros dos de la habitación para después desviar su fría mirada a la ventana — Seijūrō ¿que piensas obtener con esto? El muchacho es solo una sombra débil e inútil, al final nadie nos ayudara, esta maldición ya es parte de nosotros.—
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" Tú, fuiste tú quien me enseñó
que si la oscuridad brilla esta se convertirá en un cielo de estrellas
Ya no escondas tu tristeza con una sonrisa
porque cualquier estrella brillante te iluminará."
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— No puede ser.— dijo Kuroko parado en la calle solitaria, toda su atención estaba puesta en el cielo nocturno.
— ¡THIS IS AWESOME!.— Aquel grito provino de su teléfono celular, era Kagami, al parecer habían descubierto una manera para hacer una conversación donde pudieran hablar los cuatro.
— ¡Bakagami! Habla normal, lo dices en otro idioma y para joderla mas ¡rápido!.—
— Fuck you Ahomine.—
— Eso si entendi.—
— ¡Ya cállense los dos!.— Grito ahora Kise haciendo que los otros dos guardaran silencio — ¿No es increíble? Nunca había visto algo como esto ¿y ustedes?.—
— No, nunca.— Respondieron Kagami y Aomine al mismo tiempo.
— ¿Y tu Kurokocchi?.—
— ¿Eh? Lo lamento Kise-kun no estaba poniendo atención.—
— Je, descuida, esto es hermoso ¿no? ¡como yo!.—
— Kise no arruines el momento.— Respondió Aomine haciendo reír a todos, para después quedarse en completo silencio, disfrutando el momento que estaban compartiendo, demostrando que la distancia no era impedimento.
Kagami se encontraba en el balcón de su departamento observando el cielo, el aire fresco movía sus rojizos cabellos, Aomine estaba acostado en la azotea de su casa admirando de igual manera el cielo, se sentía tranquilo, sus ojos brillaban intensamente ante aquella vista; Kise había abierto la ventana de su habitación para así apreciar mejor las estrellas, se sentía tan feliz que le era imposible no sonreír mientras tanto Kuroko aun con el teléfono pegado a su oreja como todos los demás se permitió sonreír abiertamente, el cielo tenia un hermoso color azul oscuro pero lo que los cuatro estaban contemplando eran las millones de estrellas fugaces que brillaban con intensidad y pasaban velozmente, una seguida de otra, era un espectáculo hermoso — Justo lo que desee.— pensó Kuroko, sus amigos estaban contemplando -de cierta manera- junto a el las estrellas que había la tenido la oportunidad de ver con anterioridad
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"Tú, fuiste tú quien me dio esta sonrisa
Si las lagrimas brillan estas se convertirán en unas estrellas fugaces
Ya no soltaré tu mano lastimada
porque el mañana vendrá en el cielo con mis deseo."
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Retiro el teléfono de su oreja— Gracias Akashi-kun, gracias.— dijo al aire — Quizás no seas malo.—
Mientras Kuroko continuaba de pie maravillado ante lo que estaba presenciando Murasakibara se encontraba sentado en el techo de la casa del peli celeste comiendo unas galletas con forma de animalitos de igual manera observando las estrellas, pero solo había uno que no estaba observando el cielo y ese era Akashi que estaba de pie junto a Tetsuya, solo que este no lo podía ver — Las estrellas son hermosas, pero son perfectas cuando se reflejan en tus ojos.— pensó para si mismo maravillado al ver el rostro alegre del menor, ante aquella vista su corazón comenzó a latir rápidamente — ¿Qué es esto?.— le dedico una ultima mirada para así alejarse, no sin antes acariciar el cabello del muchacho.
— Aka-chin.— Le hablo desde el techo.
— ¿Si?.—
— ¿Kuro-chin te gusta?.—
Sonrió y regreso su vista al oji azul — Es interesante.—
— Eeeehhh.—
— Es hora de irnos Atsushi.—
— Si si ¿mañana Kuro-chin ira a visitarnos?.—
— Si.—
— Genial.—
Sin mas los dos desaparecieron sin ser notados por Kuroko, pero si por alguien mas que había presenciado atentamente aquella escena desde el techo de una casa cerca del lugar. — Así que ya tienes un nuevo amo, veamos cuanto te dura, Akashi Seijūrō.— Sonrió con malicia para retirarse de igual manera.
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Continuara...
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Nota de la autora:
¡LA PUTA MADRE! ¡9012 PALABRAS! ¡24 HOJAS DE WORD! Maldición es lo mas largo que e escrito en toda mi jodida vida -creo- AAAAAHHHHHHH... Holi c: asdfghjklñ al fin logre terminar esto, me siento la puta ama en estos momentos, lo termine a las 2:39am & me estoy muriendo, oh yisus.
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Aclaraciones:
[1]: Ni idea de como se llamaban esas mangas enserio, pero digamos que intente describir al Atsushi que aparece en mi cuenta de wattpad ya que allí también publico la historia, intente poner aquí el link de la imagen pero no se pudo, pero si quieren por facebook les puedo mandar la imagen, ustedes diganme.
[2]: El cuello igual, ni idea de como se llama ese accesorio por mas que busque no encontré su nombre.
[3]: Momento a lo Hybrid Child plz ajajajajajajaja –se mata.–
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Ahora responderé a los rewievs anónimos:
Sophia Jones: Muchísimas gracias preciosa :'D asdfghjkl en realidad de allí saque lo de la flor del infierno, es que es hermosa & me fascino la manera en como las flores blancas se convertían en Lycoris radiata & dije "AAAHH debo escribir esto" & puuum(?) ¡Gracias! Al final si logre hacer el capitulo, hasta yo estoy sorprendida :'D. Gracias por leer preciosa, te quiero...¡BUKOSHI ESTA DE REGRESO! BHJGFHJKHGCFGHGCFJGGJGGFH
Biibii Ana: Ay, muchísimas gracias por leer, me alegro bastante que te haya gustado, lamento mucho la demora enserio pero al fin logre actualizar :'). Exacto, ajajaja "mil hijos", gracias linda por tus palabras, espero te haya gustado este capitulo, ¡bye bye!.
Betty: Preciosa, jejeje me llegaron tus dos rewievs ¡son preciosos! Te voy a contestar en tu cuenta ¿sipi? :3
También les quiero dar las gracias por sus rewievs a kurolovers, KittyCiel656, kazuyaryo, Nightmeareintoadream, Yoi Taisho 1412, kaoryciel94, ShionUzu, nuevamente a bettyjaramillo, Vale Yagami Cullen, EmpressQueenRedBlueIceScissor4, Asuna Kagamine & a KuramaKun33, ahora mismo les contestare sus rewievs, muchas gracias ¡LOS AMO!.
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Espero les haya gustado el capitulo de hoy, cualquier duda ya saben que me pueden preguntar ¡al fin Murasakibara hizo su aparición! ¡YEEEEEY! & hará un papel muy importante, asdfghjkl la tentación de dar spoilers me seduce pero no ¡RESISTIRE! ¡ah! & sobre la parte en la que Kuroko le da el nombre de "Atsushi" & Akashi le pregunta "¿guerrero?" Es porque eso significa & porque Kuroko al ver la ropa del hermoso titán pues lo relaciono & así salió, juro algún día dejar de drogarme.
Enserio lamento mucho la demora pero tuve algunos problemas personales que hicieron que me deprimiera por un largo tiempo y cuando me siento así no quiero hacer nada & me encierro en mi burbuja por así decirlo ¡lo lamento mucho! De corazón. Mi plan en si era actualizar el mismo día que –hace pose dramática & llora.– Kuroko No Basket terminara, maldita vida aun no lo supero...pooooor cierto ¡¿YA VIERON EL EXTRA GAME?! ¡POR SAN OOOOHH! ¡KISE EN LA ZONA! ¡EL REGRESO DEL BUKOSHI! Ostia que me da algo al corazón.
Esta es la nota mas larga hasta ahora ¡yeeeeey!. Por cierto ahora estoy administrando una pagina MidoTaka que apenas esta iniciando si me apoyan con su "me gusta" les agradecería mucho, es: ∞ツMidoTaka This love is deliciousツ∞.
Ahora llegan las preguntas del millón(?) ¿Quién habrá sido la sombra que vio Kuroko en su casa?, ¿Esa persona también habrá sido quien intento jalarlo hacia el espejo?, ¿Quiénes son ellos?, ¿Alguien al fin me comprara los nendroids de Hinata & Kageyama de Haikyuu?, ¿Ayumi de Charlotte estará viva?, ¿El Akashi "Bukoshi" odia a kuroko?.
Todo eso & mas dentro de los siguientes capítulos de este extraño fic.
¡Hasta la próxima! Los quiero, dejen rewievs, son gratis(?).
Byeeee ! ! !
Significado de las flores:
Rosa blanca: Inocencia, pureza, secreto & humildad.
Anémona blanca: Abandono.
Dalia rosa: Tus ojos abrazan.
Iris blanco: Esperanza.
