Hola personal! :D Lo siento por retrasarme con la actualización, es que estuve ocupado con mis estudios y exámenes y otras cosas más, por eso me tardé tanto :o Pero bueno, aqui está el capítulo 4 de ese fic! :D
Entonces subieron las escaleras y puso la caja sobre Wendy y se fueron, con Stan delante de ella para que no sospechasen las personas.
-Oye, Stan, donde es ese centro comercial?-preguntó ella curiosa en la caja.
-Es unos 20 minutos caminando, vámonos entrar por una entrada secreta detrás en el restaurante Red Robin y así entrar en el centro comercial que mis amigos usaron cuando jugamos por la vara de la verdad-habló Stan se acordando de cuando era niño.
-Ya vamos a llegar?-preguntó ella curiosamente al pelinegro.
-No-contestó Stan para la chica que se vestía de manera distinta desde dentro de la caja.
-Ya?-preguntó la de pelo largo hasta despúes de las caderas de nuevo.
-No-habló Stan empezando a quedarse un poco molesto.
-...Ya?-preguntí la chiquilla otra vez sí ya llegaron.
-Wendy, casi que acabamos de salir, sé paciente-dijo Stan en un tono molesto en cuanto apretaba el puente de su nariz.
-Ok...ya?-preguntó la chica por la cuarta vez como sí fuese la primera.
-No! Vamos a jugar a un juego,se llama quedar en silencio, quien no habla nada por más tiempo gana, que dices?-exclamó el chico de pompón rojo en un tono molesto, pero Wendy no sé dio cuenta de eso.
-Si! Yo juego, Yo juego!-exclamó la chica animada dando un leve salto desde adentro de la caja.
-Cierto, entonces quédate callada-habló Stan para la chica, que se esforzó y no habló ninguna palabra durante un buen tiempo hasta Stan llegar al Red Robin al lado del centro.
-Oye, Wendy, ya llegamos-habló Stan en un tono más calmo para la chica aún dentro de la caja.
-Ya gané?-preguntó ella curiosa para saber sí venció el juego o no.
-Si-contestó Stan en un tono aburrido apretandose de nuevo el puente de la nariz.
-Que bien!-exclamó la chica contenta por haber ganado y dando otro leve salto.
-Bueno, aquí atrás tiene una puerta para el Red Robín, felizmente tengo una llave que logré obtener para impedir a Cartman-habló Stan de nueva sobre la vara y mostrando a Wendy una llave, en cuanto por fin se volvía la noche y los dueños cerraban la puerta del centro.
-Que bien, ya vamos a entrar?-preguntó ella animada al chico mayor.
-Sí, espera solo un poco-contestó el chico de pompón rojo mirando a la área con atención.
-Esperar que?-preguntó Wendy curiosa de nuevo aun en la caja.
-A que abra la puerta-dijo Stan mirando a la tienda.
-Aaahhh...-dijo Wendy entendiendo la explicación.
-Como así abrir la puerta?-continuó Wendy curiosa queriendo más explicaciones de Stan.
-Sí, para poder pasar, necesito abrir la puerta, ya que está cerrada-explicó Stan para la chica de boina rosa.
-Cierto! Pero no tienes la llave de la puerta detrás del Red Robín como me has dicho antes-preguntó Wendy curiosa de nueva.
-Sí que la tengo, solo espera un momento-contestó el chico de ojos azules como el cielo.
Luego de algunos momentos y al ver que no tenía nadie se fue junto a Wendy y cogió la llave y abrió la puerta detrás del restaurante.
-Bien, entremos-ordenó Stan para la chica de pelo largo en la caja, y luego de eso salió de ese objeto con un salto.
-Al fin!-exclamó ella mostrando sus atributos.
-Shhh, no grites-dijo Stan para la chica menor, en cuanto ponía el dedo delante de su boca.
-Ok-Wendy murmuró alegre y mirando las paredes rojas del restaurante.
-Aquí fue donde Bill Gates y el dueño de Sony pelearon en la Guerra de las consolas en el Viernes Negro-habló Stan para sí mismo acordándose de la batalla.
-Qué?-preguntó Wendy curiosa sin entender nada.
-Eh? Dijiste algo?-preguntó Stan saliendo de sus pensamientos.
-Es que hablas de no sé qué... de un Gates y un Sony o algo así-habló la chica de pelo largo intentando encontrar una explicación.
-Olvídalo. Era de mi infancia-habló Stan-Y por cierto, aquí algunas tiendas funcionan con robots luego es solo dar dinero para que ellos funcionen -continuó Stan mirando para Wendy que estaba de nuevo más curiosa.
-Qué?-preguntó la chica que se vestía de manera distinta-Aaah... qué son robots? Y heladería?-continuó ella para el pelinegro.
-Robots son máquinas automáticas que hacen ciertas órdenes que fueran construidas. Y heladería es donde sirven una comida sabrosa llamada helado, que aunque es fría tengo seguridad que te gustará mucho-habló Stan para la chica curiosa con calma.
-Ah, ya... quiero un helado entonces!-dijo ella alegre y dando de nuevo un salto.
-Bien, vamos por uno-habló Stan para la chica de ojos morados bellísimos.
Después Stan abrió la puerta del restaurante y entraron en el centro, cuyas luces se encendieron automáticamente.
-Esas luces son automáticas, se encienden con la presencia de personas, no te preocupes, Wendy-habló Stan para la chica pelinegra.
-Es seguro?-preguntó la chica de buen cuerpo con un leve tono de miedo en la voz.
-Claro!-le aseguró el pelinegro agarrando una de sus manos para que se sintiese más comoda.
-Los robots son buenos?-preguntó ella de nuevo, pero en un tono más calmo.
-Bueno, ellos solo hacen lo que fueron creados para hacer, luego pueden ser buenos, malos o ninguno de los dos-explicó Stan para la de boina rosa, que enseguida miró un fuente grande del centro y se quedó animada.
-Baño!-exclamó Wendy animada confundiendo el fuente con una ducha, sacándose todas sus ropas y entró ahí, pero era fondo para la chica, que no sabía nadar.
-No, Wendy!- gritó el azabache corriendo tras ella muchísimo preocupado.
-A-ah! Stan!- gritó asustada ya que comenzaba a ahogarse por su aptitud impulsiva.
-Entonces Stan sacó rápidamente todas sus ropas y corrió en dirección al fuente y saltó directo y cogió la pelinegra.
-No debías haber hecho eso Wendy sí no sabes nadar!-exclamó el pelinegro agarrando a la chica desnuda.
-Qué es nadar?- preguntó curiosa la chica de ojos morados más calma y agarrada al cuerpo del pelinegro.
-Es cuando puedes mantenerte en la superficie del agua-explicó Stan para la chica desnuda.
-Ahhh...-habló la chica de pelo largo entendiendo lo que le decía.
-Yo voy a enseñarte, ok?-primero debes mover tus pies despacio y en movimientos suaves-habló el chico asegurando a Wendy por detrás.
-¿A-así?-preguntó moviendo los pies como el azabache le había indicado.
-Sí, muy bien...-dijo él alegre por Wendy estar aprendiendo eso.
-Sí puedo, sí puedo- dijo contenta la chica haciendo los movimientos más rápido.
-Muy bien, Wendy-dijo el chico pelinegro-existen también 3 estilos para nadar, o sea natación, conocidos como estilo pecho(conocido también como braza), libre(crol), mariposa y el estilo de espalda(o dorso)-explicó Stan para la chica.
-Esto es divertido- sonrió la chica nadando en el fuente.
-Sip, y eso que no conoces los toboganes-dijo Stan acordándose de eso.
-¿Qué es un tobogán?- preguntó siguiendo con el estilo de espalda siendo sostenida por Stan.
-Es una construcción de carácter recreativo, o sea para diversión, que consiste en una rampa deslizante elevada en su parte posterior por una escalera que permite el ascenso a la parte superior para proceder al deslizamiento sobre la superficie-explicó Stan para la chica, que se quedó animada, platicando más al estilo espalda.
-Qué bueno!-exclamó ella animada-Y como son los otros estilos?-preguntó ella curiosa.
-Bueno, en el estilo pecho el nadador flota boca abajo, con los brazos apuntando al frente, las palmas vueltas, y ejecuta la siguiente secuencia de movimientos horizontales: se abren los brazos hacia atrás hasta quedar en línea con los hombros, siempre encima o debajo de la superficie del agua. Se encogen las piernas para aproximarlas al cuerpo, con las rodillas y los dedos de los pies hacia afuera, y luego se estiran con un impulso al tiempo que los brazos vuelven al punto de partida, momento en el cual comienza de nuevo todo el ciclo. El nadador exhala debajo del agua. Las brazadas deben ser laterales, no verticales, o sea de lado. Creo que te va a gustar ya que pondrás mantener su cabeza fuera del agua y es bien estable-habló Stan para la menor que estaba sorprendida.
-Aaahh... No entendí mucho, pero lo intentaré-dijo ella con una sonrisa en la cara.
-Bien, iremos más despacio-continuó el azabache.
-Stan, ¿Mi helado?-preguntó la chica acordándose de lo que iban a hacer.
-No puedes nadar luego de haber comido, luego vamos a hacer ese y el estilo perrito para que sea rápido, ok?-preguntó Stan y la chica meneó la cabeza en concordancia, y Stan puso la chica en la posición de estilo pecho.
-"Vale, Wendy tiene un buen cuerpo"-pensó Stan mirando el cuerpo desnudo de la chica con cierta atracción.
-Bueno, como se hace eso mismo?-preguntó Wendy interrumpido los pensamientos de Stan.
-Es solo estirar los brazos y extender las piernas para hacer un impulso, y después vuelves a la posición inicial para continuar nadando y después volver a hacer que te dije en el inicio para continuar se moviendo-explicó Stan para la chica curiosa.
-A ver, ¿Así?- preguntó realizando correctamente la acción.
-Muy buen, continúa-le incentivo el chico musculoso.
-Si puedo, Stan- volvió a decir contenta al ver que sus movimientos eran correctos.
-Estás bien, Wendy. Ahora voy a enseñarte el estilo perrito, que es bien simple. En ella, el nadador se tumba sobre su pecho y mueve las manos y las piernas alternativamente en una forma que recuerda a la forma en la que los perros y otros animales nadan-explicó Stan para la chica.
-¿Así?- preguntó la chica haciendo los movimientos.
-Sí, que bien, aprendes rápido-hablo el pelinegro contento por la chica.
-¡Gracias!-exclamó ella contenta por eso.
-"Dios que culito tan bello...espere, por qué demonios estoy teniendo esa clase de pensamientos sobre ella!?-pensó Stan medio asustado, en cuanto Wendy estaba feliz y sin percibir nada.
-Bueno, creo que ya has nadado suficiente, Wendy. Vamos a secarnos y enseguida comeremos helado-habló Stan para la chica.
-Está bien! Y gracias por haberme enseñado a nadar! Me dejaste tan alegre!-exclamó la chica dando un beso en cada mejilla del pelinegro y dejándolo sonrojado y con el miembro quedándose erecto.
-"Oh mierda!"-pensó Stan, saliendo del fuente y tapándose el miembro y tratando de pensar en otra cosa para que volviese al normal.
-Y Stan donde nos secamos?-preguntó la chica curiosa saliendo del fuente.
-Por allá- dijo cabizbajo señalando un local donde vendían artículos de verano
-Vale- asintió y al tratar de caminar tropezó, ya que al salir del agua el piso se encontraba resbaloso.
-Todo bien, Wendy?-preguntó Stan preocupado por la chica y yendo en su dirección.
-Estoy bien, pero me duelo el culo-habló la chica fregándose esa área-Y por qué su pene creció Stan?-preguntó Wendy curiosa mirando al pene erecto de Stan, que mostraba la glande y sus venas engruesadas, dejándolo muy avergonzado.
-Aaaahhh...es que él se quedó feliz por tu haber nadado muy bien, solo eso-habló Stan, en un tono muy avergonzado, pero la chica no notó eso.
-Qué bueno que yo lo haya hecho feliz! Y debo admitir que es bien grande y grueso, Stan! Ya que hace poco tiempo parecía ser pequeño-habló Wendy inocente.
-Gracias, Wendy. Él es mi amiguito-habló el pelinegro en un tono entre avergonzado y orgulloso.
-Mucho gusto, amigo se Stan- dijo tomando su miembro y agitándolo de arriba abajo en modo de saludo.
-A-ah, We-Wendy, ¡No!- dijo apartando la mano de la pelinegra
-¿Hice algo malo?- preguntó en un semblante triste y con los ojos grandes.
-Eh, no, nada de eso. Es que él no quiere ser saludado hoy ya que está cansado-mintió Stan para la chica.
-No lo sabía! Pero seguro que mañana y en los otros días gustará de ser saludado-habló la chica inocentemente.
-E-este, sí. Por ahora ve a secarte, pero camina con cuidado-dijo el chico con la cara roja igual a un tomate.
-Sip- contestó alegre la muchacha alejándose un poco.
-Eh, Wendy, puedes pasar las toallas para mí?-preguntó Stan para la chica en cuanto miraba a su miembro y cogía a sus ropas
-Vale!-exclamó la chica, cogiendo 2 toallas azules y yendo en dirección a Stan, lanzándole una y quedándose con la otra.
-Gracias-dijo el pelinegro empezando a secarse el cuerpo.
-Oye, ¿Ya me vas a dar helado?-preguntó la chica de piel hasta después de la las caderas.
-Sí, solo déjame vestir primero-contestó de nuevo el azabache pasando la toalla azul por todo su cuerpo.
-Ok!-contestó animada la chica de ojos morados.
Entonces el pelinegro se secó rápidamente y se puso sus ropas, lo mismo Wendy lo hizo, pero de su manera distinta de siempre, dejando a Stan medio sonrojado de nuevo.
-Bueno, la heladería está aquí al lado Wendy, es solo caminar unos pocos metros-habló Stan para la chica animada.
-¡Helado!- gritó emocionada, sacándole una sonrosa a Stan
-Te compraré uno de chocolate, que por lo general es el favorito de todos, junto con el de fresa y vainilla-explicó el pelinegro para la chica extrovertida.
-Si!-exclamó alegre la chica, para enseguida Stan le mostrar la heladería, que era solo a unos pocos pasos desde el fuente.
El interior era de color verde amarillento, con fotos de distintos helados, como de chocolate, pero otras más nuevos, como banana y limón.
-Helados!-exclamó la chica de nuevo alegre, dando saltitos y moviendo a su cuerpo, dejando a Stan medio sonrojado de nuevo.
-Si, pero aun así voy a pagar el helado y poner en la caja registradora para que así paguemos lo que compramos y no vamos a robar así-habló Stan para la chica.
-Que es "robar"?-preguntó ella curiosa.
-Cuando tomas cosas que no son tuyas, es malo-explicó Stan para Wendy ese principio moral.
-Ah...-ella dijo reflexionando un poco más.
-Sip, ahora vamos a elegir los helados-continuó el chico de pompón rojo esta vez en un tono más animado.
-¡Vale!-habló la chica dando un salto pequeño, haciendo con que sus tetas temblasen un poco.
-Bueno, vamos a comer helados de chocolate, entonces!-exclamó animado Stan, cogiendo dos bolas de chocolate poniendo sobre conos-Y tienes que asegurarlo en su mano, ok?-continuó Stan para la chica.
-Ok- sonrió antes de probar el helado- Es muy rico- exclamó contenta al sentir el sabor de la comida en su boca.
-Sabía que te gustaría-dijo el ojiazul en un tono contento por la felicidad de Wendy.
-Mucho, gracias, Stan-dijo ella dándole una grande sonrisa.
-De nada, Wendy-agradeció Stan-Pero solo debes darle unas pequeñas mordidas cuando esté menos frio y más suave, en general puedes darle unas pequeñas lamidas de abajo hacia arriba en una de las bolas o sí es pequeña la área que sean lamidas circulares-aconsejó Stan para como Wendy comer el helado.
-Ok- contestó la chica haciendo lo que el azabache le aconsejaba a hacer.
-¿Te gusta?-preguntó él de nuevo para Wendy.
-Está rico-dijo ella dando lamidas en el helado.
-Te lo dije-habló el azabache para la chica menor.
-Quiero más-dijo la chica que se vestía de manera distinta al chico de pompón rojo.
-Primero termínate este-contestó él para la pelinegra.
-Ok!-contestó ella animada de nuevo.
Pero sin querer unas pequeñas gotas del helado cayeron del cono de Stan en su mano.
-Y que se hace con las gotas que caen?-preguntó Wendy curiosa.
-Bueno, sí no caen el piso o en sus ropas entonces no es problema, es solo lamer, mira-habló Stan, lamiendo las gotas de su mano.
-Entendí!-exclamó Wendy alegre moviéndose un poco y haciendo unas gotas caer en sus pechos grandes y expuestos-Me cayeron también-habló ella creyendo graciosa la situación y lamiendo las gotas de esa área.
-"Nunca pensé en eso, pero esas tetas grandes son muy atractivas"-pensó Stan mirando como Wendy lamia esa área.
-Está frío- río por el contacto de aquellas gotas con su piel.
-E-este, sí, así pasa... Vo-voy al baño-dijo el pelinegro empezando a sudar en la cara y a quedarse sonrojado.
-Voy contigo-sugirió animada Wendy para que Stan no se quedase solo.
-No-no... No hace falta, aquí espérame y no te muevas-dijo el pelinegro en cuanto el bulto en sus pantalones volvía crecer.
-Cierto!-exclamó la chica volviendo a lamer su helado de chocolate alegre.
-Dios! Por qué me está pasando eso!?-exclamó Stan para sí mismo luego de haber entrado en el baño y bajando a sus pantalones junto a los calzoncillos y viendo a su miembro con más de 20 cm.
-"Mejor quedarme aquí hasta que vuelva al normal él"-pensó Stan mirando a su miembro y esperando que su miembro dejara de quedarse tan grueso y largo después de algunos minutos y enseguida volviendo a vestirse y saliendo del baño.
-Hola, Stan- saludó Wendy en un tono alegre ya que ya había comido su helado.
-Hola, Wendy-dijo Stan en un tono medio no confortable.
-¿Estás bien?-preguntó ella notando el cambio en el tono de voz del pelinegro.
-Sí...-mintió el para la chica, y ella creyó en eso.
-Qué bueno! Y que tiene más en el centro?-preguntó la chica curiosa.
-Bueno, tiene un pequeño parque de atracciones aquí. Podemos ir-habló Stan para la chica pelinegra.
-Y qué es eso?-preguntó ella animada.
-Un parque de atracciones o parque de diversiones es un tipo de parque de ocio en el que se encuentran atracciones mecánicas, espectáculos, tiendas, restaurantes, y otros tipos de estructuras destinadas sobre todo al ocio-explicó Stan para la chica de boina rosa.
-Oooh suena divertido, ¡Vamos, vamos!- gritó alegremente tomando al azabache del brazo.
-Sí, calma, ya vamos-dijo el de ojos azules en un tono medio burlón.
-Dónde está?-preguntó Wendy curiosa mirando todo.
-Está en el segundo piso, es solo subir las escaleras mecánicas aquí al lado-habló Stan para la chica curiosa.
-Que es eso?-preguntó de nuevo la pequeña al mayor.
-Es un dispositivo de transporte, que consiste en una escalera inclinada, cuyos escalones se mueven hacia arriba o hacia abajo-explicó Stan para la menor y luego de caminar un poco apuntando la escalera.
-W-wow...- expresó su impresión al ver como subían solas las escaleras
-Tranquila- dijo el chico sonriendo de manera reconfortante.
-Puedo asegurar su mano, Stan? Es que tengo un poco de miedo-habló la chica pelinegra, con los ojos grandes.
-Cierto, Wendy, asegure mi mano con una de las tuyas y con otra asegure el pasamanos, que es aquella cosa para apoyarse al lado de la escalera-habló Stan le dando su mano izquierda, lo que la chica aceptó, y dejando a Stan medio sonrojado cuando ella apretó su mano.
-Camina con cuidado- recomendó Stan para la de boina rosa.
-Sí...-dijo la chica que aun mostraba sus áreas intimas con un tono de medio en su voz.
-Bueno, cuando yo diga ahora, pongas sus dos pies en la escalera junto a mi...Ahora!-ordenó el chico para la chica, que hizo eso.
-Ya!- gritó la chica al mismo tiempo que subían- Esto es... genial-dijo ella sintiendo las escaleras moverse por cuenta propia.
-Tú lo has dicho- dijo con una sonrisa medio burlona el chico musculoso.
-Y ahora debemos andar con los pies juntos...Ahora!-ordenó el chico de pompón rojo de nuevo y se quedaron delante de la área del parque de atracciones, dejando a la chica de pelo hasta un poco abajo de las caderas boquiabierta de felicidad.
-Esto es genial, Stan!- comentó de nuevo sorprendida la chica de pelo largo.
-Sip, y eso que aún no lo recorremos- contestó él sonriéndole.
-Que son esas cosas?-preguntó ella curiosa a Stan, sentándose en uno de los juegos electrónicos de carrera.
-Carritos chocones, tienes que darle al carro del otro-explicó Stan apuntando junto a ella los carritos.
-Y quién gana?-preguntó la chica que se vestía de manera distinta, creyendo que tenía un ganador y un perdedor.
-Nadie, es solo para divertirse-habló Stan para la chica de boina rosa.
-Si!-exclamó ella animada sentándose en uno carrito rojo.
-Pero no se debe olvidar la seguridad, Wendy. Ya que caso un carrito se estrelle contra otro el impacto es fuerte-explicó Stan para la menor.
-Entiendo, la seguridad es antes- contestó animada la chica de buen cuerpo.
-Bien, lista para jugar?-preguntó Stan para Wendy que se encontraba muy animada.
-Si!-exclamó la chica alegre, en cuanto Stan rápidamente se ponía si cinturón.
-Cierto! Para ir para delante es solo presionar el pedal que está en su pie derecho y para volver o parar para tras es solo presionar el de su izquierda. Entendiste?-explicó Stan para la pelinegra.
-Sí!- exclamó emocionada la chica pisando fuertemente el pedal.
-Wendy, no!-exclamó Stan muy preocupado con lo que iba a pasar.
Entonces la chica se estrelló contra el carrito de Stan, pero como los dos estaban usando los cinturones no sufrieron heridas, pero se sentirán medio adoloridos.
-Ayyy! Mis tetas duelen!-exclamó Wendy, se sobando sus tetas grandes para disminuir su dolor.
-Tranquila, en los juegos todo mundo se lastima, pero nada grave-explicó Stan en su carrito azul oscuro.
-En serio?-preguntó ella aun sobándose esa área para disminuir el dolor.
-Sí- contestó sonriendo y se quedando alegre por la felicidad de la chica, de nuevo.
-Qué bueno!-exclamó la chica alegre-Y que yo hago ahora?-preguntó curiosa para el pelinegro.
-Aléjate y luego vuelve a acelerar, con cuidado esta vez-explicó Stan para ella en un tono calmo y responsable.
-Ok!-contestó ella animada apretando de manera leve uno de los pedales.
-Y ahora?-preguntó la chica ya se alejando.
-Vuelve a acelerar el carrito-continuó el azabache menor en un tono calmo.
-Bang!-sonó los carritos al se chocaren, pero ellos no se sintieron tan adoloridos como en la otra vez.
-Es divertido!-exclamó la chica de buen cuerpo alegre y moviendo su carrito.
-Te lo dije! JA JA JA!-exclamó Stan para enseguida empezar a reír.
-Sí! JA JA JA!-reyó también la de ojos morados.
Entonces los dos movieron y chocaron sus carritos varias veces más, para la diversión de los dos.
-Que divertido!-exclamó Wendy alegre-Y tiene algo más bueno aquí?-preguntó ella curiosa para Stan en su carrito rojo.
-Claro, la montaña rusa-dijo Stan, acordándose de cuanto gustaba de la montaña.
-Qué es eso?- preguntó curiosa dejando de chocar el carrito.
-Una montaña rusa es una atracción de feria consistente en un sistema de rieles, que forman una o varias pistas o vías que suben y bajan en circuitos diseñados específicamente. Por esos rieles se deslizan carros o coches, en los cuales viajan los pasajeros convenientemente sujetos. Los vagones ascienden las cuestas impulsados por un motor, y luego descienden por efecto de la gravedad provocando una aceleración con el objetivo de divertir y asustar a los pasajeros-explicó Stan en detalles para la chica.
-Suena...-dijo ella empezando a hablar.
-Divertido?-sugirió Stan para la chica curiosa.
-No, no entendí nada-dijo ella para enseguida Stan apretar el puente de su nariz de nuevo, medio sorprendido por Wendy no haber entendido su explicación.
-Es solo acompañarme, ok?-habló Stan para la chica que gustaba de mostrar su cuerpo, sacandose sus cinturones de seguridad primero y despúes lo de la chica y enseguida aseguró su mano y le mostró como era la montaña rusa.
-¿E-es esa?- preguntó la chica titubeando nerviosa al ver la atracción.
-Sí, pero no te asustes, es genial-le aseguró el pelinegro en un tono tranquilo.
-A-ah...-dijo la chica aun medio insegura.
-¿Vamos?- ella solo lo miró nerviosa y asintió con la cabeza.
-Y que es ese animal?-preguntó ella apuntando para la cabeza de dragón de la montaña, que con todas las partes juntas parecía un dragón rojo chino.
-Es un dragón, criatura mítica que lanzaba fuego en los años de antaño y cuentos-explicó Stan para la chica de ojos morados.
-Aahhh... parece peligroso-dijo ella aun con su tono de miedo y temblando un poco.
-Y lo es, bueno, en si mayoría lo son-continuó el chico musculoso, asustando la mujer.
-¿Él es malo?-preguntó ella temblando más y se acercando a Stan.
-No, ni siquiera es de verdad-le contestó el azabache, haciendo que Wendy perdiese su miedo y lo tocase, y al ver que no tenía ninguna reacción vio que no era de verdad.
-Que bueno!-exclamó Wendy alegre que no era de verdad.
-Bueno, vamos a sentarnos juntos para que yo te muestre que hacer para quedarnos seguros aquí, vale?-habló Stan para la chica de boina rosa.
-Cierto!-exclamó ella animada dando un salto animado como siempre.
-Primero debemos sacarnos cualquier cosa que pueda salir ahí por ser rápido, como su boina y mi pompón por ejemplo-dijo Stan sacándose eso.
-Si!-exclamó ella concordando con él, pero también sacando toda su ropa.
-Ahh...Wendy, por que hiciste eso?- preguntó Stan curioso a la chica en cuanto se sonrojaba un poco al mirar a su cuerpo.
-Es que así mis ropas no se perderían en la velocidad-dijo la chica inocente.
-Vale-contestó Stan, y aprovechando para mirar mejor el culo gigantesco de la chica.
-Bueno, debo sentarme ahí?-preguntó la chica de pelo largo apuntando para el asiento cerca de la cola del dragón.
-Si te gusta- contestó el chico mayor para la menor.
-¡Sí!- gritó contenta tomando asiento.
-Bien, que empiece el juego- dijo el chico nervioso sin dejar de verla.
-Pero primero debemos presionar esa barra de hierro contra nuestros pechos para que no nos soltemos en el paseo, ok?-habló Stan moviendo la barra contra su pecho y lo de Wendy, dando la impresión de que sus tetas se volvieron mayores, lo dejando sonrojado de nuevo de vergüenza.
-Listo- contestó la chica en su tono alegre de siempre.
-Ahora la...la...-dijo Stan olvidando la palabra que iba a decir sobre la montaña.
-¿La qué, Stan?- preguntó ignorando el nerviosismo de Stan
-Tiene que apretar el botón, verdad!-habló Stan acordándose de ese detalle.
-¿Botón?- preguntó la chica curiosa sobre esa palabra.
-¡Si!-contestó el pelinegro encontrando la parte que hacía funcionar la máquina.
-Uhm...creo que voy a apretar el automatico, o sea que se ativa en pocos segundos. Quedate ahi y no te muevas, Wendy-ordenó Stan para la chica en cuanto subia la barra.
-Vale- contestó la chica sonriendo de nuevo.
-listo, ya va a comenzar- dijo el chico una vez que se acercó de nuevo.
-¡Sí!- grito emocionada moviendo un poco debido a ese sentimiento.
-Espere, seguridad primero-habló Stan, se sentando y poniendo la barra de hiero contra los pechos de los dos-Y más una cosa, Wendy, como yo estoy acostumbrado voy a dejar mis manos al alto, pero como usted nunca fue a la montaña rusa te recomiendo que asegures la barra con sus dos manos, ok?-habló Stan para la pelinegra.
-Gracias-habló Stan medio sonrojado, para enseguida el dragón empezar a moverse despacio.
-No da miedo- dijo Wendy asegurando la barra y aun sonriendo.
-Es que todavía está empezando-explicó el azabache para la menor.
-Aaahh...dijo Wendy entendiendo lo que Stan le decia, para enseguida el dragon parar de subir y pasar a abajar en alta velocidad.
-Aaaaaaaahhhh!-gritaron los dos sorprendidos, pero Wendy con los ojos cerrados y apretando mucho la barra, ya Stan estaba con los brazos levantados y sonriendo mucho.
-¡Esto es genial!- gritó el chico emocionado con el viento y como el dragon se movia.
-¡Stan tengo miedo!-exclamo Wendy aun con los ojos cerrados y apretando muchisimo mas a la barra.
-¡Solo aguanta, es un juego!-exclamo el pelinegro aun emocionado con la atracción.
-¡Tengo miedo!-exclamo la chiquilla en un tono apavorado y con los ojos cerrados.
Después la montaña dio otra vuelta más, para desespero de la chica de pelo largo y felicidad de Stan.
-Es divertido!-exclamó el chico sintiendo el viento le pasar en el cuerpo.
-¡Me asusta!- gritó aún sin abrir sus ojos morados.
-Así es el juego, no te preocupes, nadie sale herido-explico Stan en cuanto el dragon rojo aun se movia.
-¿No?- preguntó desconfiada la chica, frunciendo el ceño aunque con los jos cerrados.
-No!-exclamó Stan animado, para luego enseguida la montaña empezar a disminuir de velocidad y parar.
-bB-bueno- dijo Wendy abriendo los ojos y parando de contraer su rostro.
-Bonita vista, ¿Verdad?-dijo Stan aun con una grande sonrisa en el rostro y mirando a la chica de buen cuerpo.
-Aún así no me gustó mucho-habló Wendy medio molesta, se levantando junto a Stan cuando levantó la barra de hierro.
-Vayamos a otra más tranquila, entonces-dijo el pelinegro cogiendo la mano de la chica y le mostrando las otras atracciones.
-Vale-dijo la chica medio nerviosa aun, pero enseguida notando otra atracción que atrayó su atención.
-Que es eso?-preguntó Wendy curiosa a un carrusel colorido y con caballos pequeños para sentarse.
-Es un carrusel, un juego-explicó Stan sobre la atracción.
-¿Podemos ir?-preguntó la chica en un tono medio suplicante.
-Si, por supuesto, Wendy-dijo Stan incentivando a la chica a explorar.
-Pero Stan, podías agarrarme en el caballo? Es que tengo miedo-dijo la chica de pelo largo, medio nerviosa.
-Claro que puedo- dijo sonriente el chico para animarla;
-¡Vayamos entonces!- exclamó contenta Wendy al sabe que Stan iria con ella.
-Pero antes mejor sacarme las ropas de nuevo para que ellas no se suelten-dijo Wendy de manera inocente, sacándolas rápidamente, dejando a Stan medio avergonzado-Y Stan como se sube en esos caballos?-preguntó ella mirando a los animales de plástico.
-We-Wendy, lo mejor será que te pongas de nuevo la... la ropa- dijo avergonzado mirando al cuerpo desnudo de la chica.
-¿Por qué?-preguntó la chica con buenos atributos curiosa por la reacción del pelinegro.
-E-es que para subir a los caballos tendrás que poner una pierna a cada lado del juego, y te-te pedes lastimar tu zona íntima- explicó Stan aun medio con vergüenza.
-No lo creo, ya que es lisa, mira-dijo la chica moviendo su mano en la área donde debía sentarte.
-Aún así, me preocupo por tu seguridad... Mira, siquiera ponte la ropa interior-habló el chico aun en un tono de voz preocupado.
-Yo no estaba usando esa tal de ropa interior antes te acuerdas?-dijo Wendy en un tono medio burlón para enseguida tratar de sentarte en él caballo-Viste, no hay problema-continuó ella, sentándose en el animal de plástico.
-Bien, ¡Pero luego te vuelves a poner la ropa! ¿Vale?-dijo el chico en un tono más serio.
-Sí, sí, cómo digas ¡Que ya comience el juego!-exclamó ella en un tono animado y levantando el brazo para arriba-Bueno y como yo hago para no caer? Y puedes hacer el juego funcionar?-continuó la chica de pelo largo en el animal de plastico dandose cuenta de esos detalles.
-Sí, claro-concordó el chico en un tono calmo yendo en dirección a los controles de la máquina.
-¡Date prisa!- gritó emocionada la chica, Stan fue a encender el juego y rápidamente se posicionó al lado de la chica, tomándola con un brazo de la cadera y con el otro el hombro, y en seguida el juego comenzó a dar vueltas
-Que divertido!-exclamó la chica de boina ros en cuanto el caballo empezaba a moverse y salía musica de la máquina, sorprendiendo a Wendy.
-Que es ese sonido?-preguntó ella, ya que nunca habia oído musica en la vida.
-Eso es música, Wendy-dijo Stan, en caunto reía un poco debido a la inocencia de la chica.
-Y que es música?-preguntó ella curiosa, y le gustando el sonido.
-Un conjunto de sonidos que producen una melodía, me refiero a poesía con personalidad- explicó el azabache
-Que bonito- contestó Wendy sonriendo dulcemente al oir música por primera vez en su vida.
-"Wendy tiene los labios tan bonitos"-pensó Stan la mirando con cariño y la manera como sonreía hacia le sentir bueno-"Pero que será que está pasando? Ella no es un hombre! Pero estoy sintiendome diferente cerca de ella"-pensó Stan enseguida se quedando medio sonrojado y sorprendido consigo mismo.
-¿Stan? ¿Pasa algo?- preguntó la pelinegra al verlo distraído.
-No... no es nada- contestó con simpleza el chico pelinegro intentando cambiar de asunto.
-¿Te sientes mal? ¿Te doy un besito?- preguntó dulcemente la chica azabache mirándolo con cariño.
-No... bueno...- Stan de repente fue silenciado por los finos labios de Wendy, que se habían posado sobre la mejilla cerca del labio del chico inesperadamente.
-Bueno, gracias, Wendy-dijo Stan en un tono avergonzado. simplemente en cuanto se quedaba rojo como un tomate.
-Y bueno, gustarías de intentar algo nuevo, Wendy?-continuó el chico de ojos azules aun en ese tono de voz.
-Como que?-preguntó inocentemente la chica lo mirnado con los ojos grandes.
-Como eso-dijo el chico de manera romantica, besando a la chica en la boca, dejandola sorprendida, pero al mismo tiempo alegre, com ella siendo besada por él durante algunos momentos y enseguida se separaren.
-¿Qué fue eso?- preguntó confundida, pero sintiéndose bien luego de ese acto de amor.
-Un beso-contestó el chico, en un tono enamorado.
-¿Qué es eso?-preguntó ella en un tono curioso y al mismo tiempo parecido con lo de él.
-Es una manera de demostrarle cariño a la persona que quieres-explicó el chico la acariciando un poco en la mejilla, en cuanto empezaba aparecer un sonrojo en su cara.
-Bueno, me gustó eso-dijo Wendy en un tono dulce y mirando a Stan de manera cariñosa.
-Me alegra que sea así- dijo Stan sonriendo y con cariño y alejando su mano de su rostro.
-Y donde están los robots que me mencionaste antes?-preguntó ella curiosa cambiando de asunto, pero aun pensando en el beso.
-Están en un spa, donde actúan como masajistas y en un restaurante, donde actúan como meseros-dijo Stan para la chica de pelo largo, aun pensando un poco en lo que pasaron juntos.
-Y que son masajistas, spa, restaurante y meseros?-preguntó de nuevo la chica de buen cuerpo aún arriba del caballo.
-Bueno... son... bah, sígueme y los verás-habló Stan, cambiando por fin su tono para el que normalmene tenia.
-Ok- contestó no bastante satisfecha tomando la mano de Stan para salir del juguete.
-En el SPA se usa unas toallas para cubrir su culo, pero como no gustas de usar entonces creo que no es necesario-contestó Stan cambaindo de idea y cogiendo la ropa de Wendy del piso.
-Cierto!-dijo Wendy contenta por no poder usar ropas y saliendo de la área de atracciones con Stan.
-¿A donde quieres ir primero de esos dos?-preguntó Stan acordándose donde debian ir en su cita.
-No me has dicho qué es cada una-habló la chica aun mirando el resto del centro comercial, especialmente su techo de vidrio, que permiia mirar las estrellas.
-Bueno, ¿Cuál te llama más la atención?- preguntó sonriend el chico, que se encontraba al aldo de la chica de ojos morados.
-Creo que la del masaje!-exclamó Wendy sonriendo curiosa sobre como sería eso.
-Muy bien, vamos al restaurante- dijo el chico animado respondiendo otra cosa.
-Pero, Stan... yo dije...-argumentó la chica, sorprendida con la declaración de Stan.
-¡No se diga más!- y tomando la mano de Wendy se dirigieron al restaurante (la chica más a rastras que de ganas).
-Y como es dentro del restaurante? Y que comida sirven?-preguntó la chica de pelo largo al de pelo corto en un tono un poco molesto.
-Ya lo verás- fue lo único que pudo decirle antes de seguir caminando.
-Hey es ese, Stan?-preguntó Wendy apuntando para un restaurante elegante, con decoración roja, cuyo nombre era, en letras doradas, "Buca De Faggoncini"(cuyas letras eran amarillas).
-Si es ese, Wendy-dijo Stan alegre por la chica haber inferido.
-Y por que el nombre es extraño?-preguntó ella curiosa sobre el nombre del sitio.
-Bueno, no sé... Por lo general los restaurantes tienen nombres raros y más si son elegantes- dijo dudoso de su propia respuesta.
-¿Y qué hacemos allá?-preguntó ella queriendo saber el proposito del sitio.
-Pues...comer- contestó como si fiera lo más lógico del mundo.
-Que bueno!-exclamó la chica en un tono alegre imaginando que comidas iban a probar.
-Cierto, pero en los restaurantes se usa ropa como costumbre-dijo Stan dando la ropa a la chica de ojos morados.
-Cierto! Pero de mi manera!-dijo ella animada, poniéndose sus ropas, pero mostrando la área íntima y sus tetas grandes.
-Cierto, vale. Solo vámonos, Wendy-dijo Stan apretando el puente del nariz.
Al llegar al restaurante, una computadora se encendió, Stan escribió lo que quería comer y como Wendy no sabía usar esa tecnología, ordenó por ella también, y en seguida los dos se fueron a una mesa cerca de la entrada, que enía una toalla blanca como decoración.
-Este lugar es bonito- dijo contenta la chica de boina rosa, mirando el techo rojo oscuro, las lámparas de araña y las fotos del centro en diferentes posiciones que tenian en una de las paredes.
-¿Verdad que sí? Y espera que esta es la primera parte de nuestra cita-habló el chico en un tono animador y juntando sus manos con las de ella en la mesa.
-¡Que bien!- exclamó emocionada por lo del restaurante.
-Buenas noches caballeros, que desean?-dijo un robot de metal pequeño, de la mitad de la altura de Wendy, con hombros un poco más largos para su cuerpo, con luces coloridas en varias partes de su cuerpo, ojos grandes ovales de color negra y una boca pequeña con unas pequenãs barras verticales de donde salía su voz robótica y escrito "AWESOM-O 4000" en el medio del pecho.
-Woo... ¿Qué es esta cosa?- preguntó curiosa Wendy al ver al robot
-Es un robot- contestó Stan- viene a preguntarnos que hay de comer-contestó el chico no se importando mucho con la máquina.
-Exactamente-dijo el robot en su tono de voz tipico.
-Es muy lindo!-exclamó Wendy contenta con la aparencia medio infantil del robot.
-De nada, señor-dijo el robot, no sabiendo que Wendy era mujer.
-Por que él me llamo así?-preguntó la chica que usa ropas de manera distinta.
-Es que en la programación de él no debe existir mujeres, sino solo hombres-explicó Stan para la chica de buen cuerpo.
-Ah... ya veo- contestó sin dejar de mirar el robot- Stan, ¿Qué vamos a comer?-preguntó ella curiosa frotandose un poco su cabeza.
-A ver... déjame checar el menú-habló el chico cogiendo el menu del restaurante de una de las amnos del robot.
-Que tal esa comida llamada espagueti?-sugirió la chica de las tetas grandes alegre al chico musculoso al leer en el menú.
-Bueno, curiosamente era eso lo que iba a pedir también, Wendy. Y seguro que te va a gustar-dijo el chico de ojos azules contento a la chica de ojos morados.
-¡Yaay!- gritó contenta la chica contenta por la comida.
-Queremos espagueti, por favor- pidió el chico al robot peqwueño.
-En seguida, señor- respondió el robot antes de retirarse a la cocina.
-Y como es esa comida? Sabrosa?-preguntó la chica que se vestía de manera distinta.
-¡Demasiado! Terminarás chupando tus dedos de lo deliciosa que es- dijo contento Stan a la chica.
-Vaya... ¡Ya quiero probarla!-exclamó ella batiendo las palmas un poco.
-Que bueno!-exclamó la chica animada, mirando las otras mesas-Y como las personas hacen para divertirse aquí?-preguntó curiosa a Stan.
-Pues... hablan, comen, cuentan anécdotas- explicó el chico para la chica de boina rosa.
-¿Cómo?-preguntó ella de nuevo en un tono curioso.
-Haciendo como estás haciendo ahora-dijo Stan en un tono burlón.
-Buenas noches caballeros, que desean?-dijo un robot de metal pequeño, de la mitad de la altura de Wendy, con hombros un poco más largos para su cuerpo, con luces coloridas en varias partes de su cuerpo, ojos grandes ovales de color negra y una boca pequeña con unas pequenãs barras verticales de donde salía su voz robótica y escrito "AWESOM-O 4000" en el medio del pecho.
-Woo... ¿Qué es esta cosa?- preguntó curiosa Wendy al ver al robot
-Es un robot- contestó Stan- viene a preguntarnos que hay de comer-contestó el chico no se importando mucho con la máquina.
-Exactamente-dijo el robot en su tono de voz tipico.
-Es muy lindo!-exclamó Wendy contenta con la aparencia medio infantil del robot.
-De nada, señor-dijo el robot, no sabiendo que Wendy era mujer.
-Por que él me llamo así?-preguntó la chica que usa ropas de manera distinta.
-Es que en la programación de él no debe existir mujeres, sino solo hombres-explicó Stan para la chica de buen cuerpo.
-Ah... ya veo- contestó sin dejar de mirar el robot- Stan, ¿Qué vamos a comer?-preguntó ella curiosa frotandose un poco su cabeza.
-A ver... déjame checar el menú-habló el chico cogiendo el menu del restaurante de una de las amnos del robot.
-Que tal esa comida llamada espagueti?-sugirió la chica de las tetas grandes alegre al chico musculoso al leer en el menú.
-Bueno, curiosamente era eso lo que iba a pedir también, Wendy. Y seguro que te va a gustar-dijo el chico de ojos azules contento a la chica de ojos morados.
-¡Yaay!- gritó contenta la chica contenta por la comida.
-Queremos espagueti, por favor- pidió el chico al robot peqwueño.
-En seguida, señor- respondió el robot antes de retirarse a la cocina.
-Y como es esa comida? Sabrosa?-preguntó la chica que se vestía de manera distinta.
-¡Demasiado! Terminarás chupando tus dedos de lo deliciosa que es- dijo contento Stan a la chica.
-Vaya... ¡Ya quiero probarla!-exclamó ella batiendo las palmas un poco.
-Que bueno!-exclamó la chica animada, mirando las otras mesas-Y como las personas hacen para divertirse aquí?-preguntó curiosa a Stan.
-Pues... hablan, comen, cuentan anécdotas- explicó el chico para la chica de boina rosa.
-¿Cómo?-preguntó ella de nuevo en un tono curioso.
-Haciendo como estás haciendo ahora-dijo Stan en un tono burlón.
-Ahhh...entendí-habló la chica animada dando otra sonrisa-Y Stan, que es noviazgo? Es que leí en una de las hojas de papel en el restaurante, con cierta dificultad-habló la chica apuntando para un papel que cubría una parte de la mesa que estaba escrito 'Feliz Noviazgo!'.
-Es cuando dos personas tienen una relación, ósea, novio y novio o en tu caso sería "novia"- explicó con cuidado el chico en un tono medio nervioso.
-Sigo... Sin entender- dijo Wendy colocándo su índice sobre los labios.
-Es cuando se tratan de una manera especial, me refiero a que se toman de la mano, se dan besos, se quieren de una forma especial- dijo sonriendo a la chica, parando de estar nervioso con la situación.
-Aahh... oye, Stan-le llamó la chica de pelo largo.
-Dime-preguntó el chico de ojos azules mirando a la chica de ojos morados directamente en los ojos.
-¿Tú y yo somos novios?- preguntó sonriendo con cariño y desviando un poco la mirada en cuanto se sonrojaba un poco.
-Si, nosotros somos, Wendy-dijo Stan en cuanto su cara se quedaba de color rojo igual al tomate.
-Me alegra ser su novia-dijo la chica de buen cuerpo en un tono cariñoso volviéndolo a mirar, en cuanto tomaba la mano del chico pelinegro, pero enseguida el robot llegó con la comida.
-Su pedido, señores- dijo dejando ambos platos sobre la mesa.
-Que rico se ve- dijo Wendy viendo la comida sin soltar la mano de Stan- ¿Y cómo se come?-preguntó ella aun mirándolo de esa manera especial.
-Bueno, se come usando esa cosa, que es una cuchara, y girando sobre el spagueti y después es solo succionar una punta o masticar-dijo Stan explicando para la chica de buen cuerpo.
-Ah, ya- contestó la chica en un tono alegre, tratando de imitar la acción del pelinegro, pero fallando pues no había usado bien la cuchara- No puedo-habló ella en un tono medio trisrte consigo misma por no haber logrado hacer la acción.
-Espera, deja te ayudo—pidió el chico para su novia.
Enseguida el chico hizó la acción con la cuchara que la chica le pidió con rapidez-Gracias, Stan-contestó ella agradecida y comió rapidamente el espagueti-Muchisimo sabroso!-exclamó ella con la boca más o menos llena, le dando un aire infantil, y una sonrisa en el rostro de Stan.
-Verdad!-dijo Stan también contento-Pero también hay otra manera divertida de comer espagueti, es solo chupar una de las puntas del espagueti-habló el chico de pompón rojo para la de boina rosa en un tono calmo.
-Buena idea! Pero que tal que chupemos una punta del espagueti cada uno al mismo tiempo?-sugirió la chica que se vestía de manera distinta en un tono alegre.
-Claro, ¿Por qué no?- dijo Stan, y en un momento ambos comenzaron a sorber el espagueti, pero cuando estaba a punto de hacerlo, desafortunadamente la chica mordió el espagueti, cortándolo y terminando con el beso.
-Está rico- dijo contenta sin notar lo que habia hecho en cuanto Stan la miraba medio sorprendido.
-E-este... Wendy- llamó el chico tratando de llamar su atención.
-¿Dime?-preguntó ella al chico de ojos azules como el cielo.
-¿Lo intentamos de nuevo?-habló él refiriéndose al beso.
-Ammm... está bien-contestó la chica contenta, para enseguida los dos chuparen de nuevo los fideos, pero esta vez se besando en los labios por algunos preciosos momentos.
-Estuvo rico- dijo sonriendo la chica, luego de separarse del beso en un tono cariñoso y sonrojando un poco sus mejillas.
-Bastante- contestó medio tonto por el beso, de verdad amába a la chica.
-Permiso, caballeros, desean comer algo más o pagar la cuenta?-preguntó el robot de apariencia infantil a los dos apareciendo de nuevo al lado de la mesa.
-Queremos un helado grande de fresa con chispas y bastante chocolate- ordenó Stan mirando el menú y cambiando de asunto.
-En seguida, señor-habló el robot, yéndose para la cocina del restaurante.
-Eso suena rico- dijo animada la pelinegra, volviendo a hablar en un animado.
-¡Y lo es, Wen, ya lo verás!-contestó el chico en un tono animado.
-Pero es tan bueno cuanto lo que comimos hace poco en la heladería?-preguntó Wendy curiosa a su novio.
-¡Mucho mejor!- exclamó contento-Ese helado tiene chocolate y el chocolate sabe muy bueno-continuó el chico dando más detalles del helado.
-¡Ya quiero probarlo!- dijo feliz la chica de tetas gigantescas, que temblaron un poco por el subito movimiento que ella hizo.
-El helado ya está listo!-dijo el robotito llegando con el helado en una bandeja.
-Que bueno!-exclamó la de ojos morados, alegre.
-Bien, espero y te guste, es mi favorito- dijo Stan contento por el helado y por la felicidad de su novia.
-¡Probemos!-exclamó la chica animada cogiendo la cuchara a igual que su novio.
Entonces los dos chicos comieron rápidamente el helado y se quedaron satisfechos.
-Creo que mi barriga esta llena, Stan! Burp!-dijo Wendy satisfecha y sonriendo, masajeando su barriga en cuanto se movía en su cadera para se quedar más relajada.
-¿Verdad que sí? Me alegra que te haya gustado el helado- dijo sonriente el chico de ojos azules.
-Y mucho! Gracias por eso-contestó la chica agradecida por la cena que tuvo con Stan en ese nuevo sitio para ella.
-Bueno, ahora voy a pagar la cuenta! Robot!-exclamó el pelinegro llamando al ser metálico, que llegó rápidamente.
-Si, señor? Quieres pagar la cuenta? Dinero o tarjeta?-preguntó el robot en su tono de voz normal.
-Efectivo- explicó el chico sacando de su bolsillo agunas notas.
-Está bien señor, en un momento le traigo la cuenta-contestó el robot en su tono de voz metálico.
-Gracias- dijo el chico pelinegro en un tono calmo en cuanto Wendy aun se quedaba contenta.
Entonces el robotito imprimió la cuenta y sacó de uno de los huecos que tenía en su cuerpo.
-Son 20 dolares, señores-dijo el robot en su tono de voz metálico.
-Cierto, gracias-dijo el chico pelinegro cogiendo el dinero de su bolsillo y dando al robot, que hizo una pequeña reverencia y se fue a un rincón-Ven, vámonos, Wendy-dijo Stan se levantando de la mesa así como la chica.
-Para donde nos vamos, Stan?-preguntó curiosa la chica que se vestía de manera distinta.
-Al SPA para tener un masaje como querías, Wendy-dijo Stanley guiando a la chica a ese sitio.
-Yaay- exclamó Wendy sonriente por poder ir al sitio que quería ir en el principio.
-Puede que te relaje mucho los baños de lodo- dijo contento el chico azabache aun con las manos juntas a la chica.
-¿Qué es eso?- preguntó curiosa a su novio.
-Son baños con esa substancia, pero calientes, que casuan una sensación de calma y tranquilidad-explicó el chico para la chica de boina rosa mirándola;
-Que bueno!-exclamó ella animada de nuevo dando un salto pequeño-Pero ahi tiene masaje?-preguntó ella curiosa y con los ojos grandes.
-¡Claro!, terminarás con el cuerpo tan relajado y ligero como el viento- dijo él sin dejar de caminar.
-Suena muy bien- exclamó contenta la chica mirando todo el centro comercial.
-Cierto! Es allí, mira!-exclamó Stan apuntando al SPA que tenía como placa arriba que tenía escrita en color azul oscuro en relación al exterior del sitio que era blanco "SPA de South Park: Excelentes masajes y baños".
Entonces los dos entraron animados y encontraron a otro robot igualito al del restaurante al lado de la parte de dentro de la entrada.
-Buenos dias, caballeros! Que desean?-preguntó el robot pequeño a los dos.
-Un masaje, luego queremos mascarillas y para finalizar, un baño de lodo-pidió el chico
-Claro, por aquí por favor- dijo el robot guiándolos hacia el cuarto de masajes
-Primero deben sacarse sus ropas, caballeros y luego acostarse en las camillas-pidió el robot en su tono robótico.
-Que bueno!-exclamó Wendy alegre, sacando las ropas que le incomodaban rápidamente, lo mismo con Stan, pero en un ritmo menor, y por fin fueron a una sala al lado donde se acostaron en una camilla lado a lado
-Iniciaremos con un masaje en la espalda- dijo Stan mirando a la chica, luego de la pared salieron 2 manos robóticas que iniciaron con los masajes en la espalda
-Se siente raro- dijo Wendy
-Es porque estás tensa, relájate- dijo Stan con su voz relajada por el masaje que estaba recibiendo
-Ahora será en el culo-dijo el robot, en cuanto las manos masajeaban esa área de los dos.
-Ahora está mejor-dijo la chica ahora relajada en la camilla.
-Caballeros, ustedes también desean un masaje anal? Les aseguró que será suave al contrario de lo que sería con consoladoras-dijo el robot para los dos, alarmando un poco a Stan, pero dejando a Wendy curiosa.
-Yo quiero! Parece divertido!-exclamó Wendy sin saber lo que decía.
-Ok. El otro caballero recibirá un masaje peniano como cortesía-dijo el robot aún en el mismo tono de voz.
-Wendy, hubieras dicho que no- dijo Stan asustado a su novia;
-¿Por qué?- preguntó en el mismo tono al haber escuchado a su novio en cuanto lo miraba.
-Porque te va a doler- contestó Stan medio nervioso.
-¿Doler?-preguntó ella aun en un tono bajo, curiosa.
-Sí, como la primera vez que fuiste al baño y sentiste feo, así o peor te dolerá- comentó aun asustado.
-No se preocupen caballeros, no ocurrirá ninguna penetración en su ano, será solo un masaje con un dedo en la parte alrededor de ese hueco junto a un masaje en las nalgas. Y por favor levantate el culo para que se quede más expuesto para el masaje ser mejor-dijo el robot para la chica de buen cuerpo.
-Viste, nada de malo pasará conmigo-dijo Wendy alegre y haciendo esa posición.
-Bien, al menos te relajarás- dijo Stan en un tono aliviado y se quedando más calmo
-Que empiece- demandó la chica animada.
-Cierto, empezando-dijo el robot, para enseguida las manos roboticas se movieren, con solamente el dedo indicadora de una de las manos empezar a mover alrededor del ano de la chica y las otras manos masajeando su grande culo.
-Ahhhh..ahhh...eso sí que es bueno-decía la chica al sentir el toque del dedo alrededor de su ano.
-¿Cómo te sientes, Wen?- preguntó Stan curioso a ver como su novia y también se quedando medio excitado.
-Muy, muy bien...- contestó la pelinegra relajada y dando una sonrisa leve.
-Por cierto, ahora es el tuyo, caballero-dijo el robot, para enseguida otro para de manos aparecer y girar a Stan para que mirase el techo y pasó a dar un masaje alrededor de su área íntima.
-Esto es muy relajante...-habló el chico también en un tono parecido con lo de la chica de ojos morados.
-¿Cuándo será el baño de lodo?- preguntó Wendy casi somnolienta.
-Luego, caballeros-solo contestó el robot-Y ahora el masaje en el pene mismo. Debo avisarte que tiene el risco de eyaculación debido al placer que sientas-dijo el robot, para enseguida las manos empezar a masajear sus testículos y otra hacer movimientos circulares y arriba y abajo en su pene.
-Ahh...si...eso se siente bien- dijo el chico peleinegro, cuyo miembro crecia a cada segundo que pasaba.
-Hey Stan! Su amiguito gustó del masaje-comentó Wendy inocente y sonriendo, al ver que el miembro del chico musculoso empezaba a crecer y volverse más grueso.
-¿De-de verdad?- preguntó Stan sonrojándose al mirar como ya estaba su pene.
-¡Sí!- contestó la chica riendo al verl eso, creendo graciosa la escena-Y Stan, que es esa cosa sin ningún color saliendo de la cabeza de su amigo?-continuó Wendy curiosa, apuntando a la pre-semilla del chico.
-E-esto... lue-luego te lo explico, so-solo sigue disfrutando de tu masaje- dijo sonrojado tratando de cubrirse con una toalla a su lado.
-Está bien... pero luego me explicas, ¿Sí?-habló la chica aun sintiendo el masaje, en cuanto sin ella notar, le salía un liquido blanco de su vagina.
-Lo siento, caballero. Pero las toallas solo son permitidas después del baño de lodo. Otro par de manos también masajeará el culo del otro caballero en cuanto la otra aún masajea su ano. También es la hora de aumentar la velocidad, luego prepárese-dijo el robot, sacando la toalla de esa área de Stan y con la velocidad de las manos aumentando.
-Wendy, tú solo cierra los ojitos y sigue relajándote- dijo aún sonrojado tratando de taparse con sus propias manos.
-Oh... okay- cerró sus ojos como le fue indicado.
-Lo siento, caballero, paré de taparse esa área-dijo el robot, para enseguida el robot alejar las manos de ahí.
-'Pero que será que Stan quiere esconder? Creo que él no se molestará sí veo escondida'-pensó Wendy curiosa, haciendo una pequeña abertura entre sus manos para seguir viendo a su novio.
-¡Ah, que no!- gritaba el azabache luchando con la máquina para que sacase sus manos.
-Señor, es totalmente necesario- decía el robot tratando de quitarle las manos.
-¡Vete a jalar tu propio cable!- gritaba luchando el chico, pero aun sin obtener resultado.
-Más manos!-exclamó el robot en un tono más alto, para enseguida más manos aparecer y atraparlo contra la camilla.
-AH! AH! AH! AH!-gemía Stan parando de intentar cubrirse y sintiendo el masaje en sus bolas y en su pene aumentar de volcidad y intensidad.
-'Ese masaje dejó a Stan muy feliz'-pensó Wendy alegre, mirando al chico de miembro grande estar sintiendo éxtasis.
-Disfrute su masaje, señor- dijo el robot ahora un poco más tranquilo.
-'Se nota que lo hace'- pensó en sus adentro Wendy al mirar toda la escena y sonriendo un poco al ver Stan feliz;
-Gracias! Y YA ME VENGO!-exclamó Stan, para enseguida su semen salir de la cabeza de su pene en varios chorros, grandes y gruesos.
-'Me gustaría dejar a Stan feliz de esa forma'-continuó pensando animada la chica de buen cuerpo mirando al chico que le gustaba parar de quedarse rojo y empezar a respirar más despacio.
-Es bueno que te haya gustado el masaje, señor-dijo el robot cogiendo la toalla blanca y limpiando los chorros que cayeron en los sitios, con excepción del pene de Stan, que aún se quedó con semilla.
-Wendy, puedes abrir los ojos. Aaahhh...-dijo Stan jadeando, no notando que Wendy le había mirado en aquel estado.
-¿Así estarías de feliz si yo te diera un masaje igual?- preguntó curiosa la chica, sacando las amnos de su frente y mostrando una grande sonrisa.
-B-bueno... tal...-tartamudeó Stan en un tono medio avergonzado y con la cara roja para la chica.
-¡Hora del baño de lodo, señores!- anunció el robot interrumpiendo la respuesta de Stan
-Y que es ese líquido blanca en el medio de sus piernas?-preguntó...Stan!, curioso con un líquido blanco que salía de su vagina y que había mojado la parte de adentro de sus piernas y que llegaba hasta sus pies.
-No-no sé. Yo estaba tan encantada con el masaje que me daban que salió eso-dijo Wendy, también sorprendida igual al azabache.
-Déjame ver-dijo el chico abajando en dirección a su vagina, cogiendo con el dedo indicador derecho un poco del líquido y poniendo en la boca-Bueno, no es orina, pero no sé que es-contestó Stan medio serio y curioso la chica con tetas grandes.
- ¿Tendrá algo que ver con que sea mujer?... ¿Te ha salido a ti antes?- preguntó curiosa viendo el líquido transparente..
-Tal vez... ¡No! Digo, a mí no me ha salido esto, bueno, sí me ha salido, pero era blanco- explicó Stan viendo el líquido que salía de la chica.
-Y como es el gusto del tuyo?-preguntó la chica de pelo largo, pero antes que lograse responder, ella con su dedo indicador, cogió una grande cantidad de semen de su pene y puso dentro de su boca, sorprendiendo muchísimo a Stan-Es medio salado-comentó Wendy luego de haber probado, en cuanto el chico estaba boquiabierto con la aptitud de la chica.
-Ahora hora de ir al baño de lodo caballeros-dijo el robot pequeño de nuevo, los guiando para otra sala.
-E-es normal... Pe-pero no lo vuelvas a hacer- dijo Stan en un tono medio avergonzado y con el rostro medio rojo.
-¿Por qué?- preguntó curiosa la chica queriendo saber sí había hecho algo de malo.
-Porque no, no es bueno- comentó Stan tomando un mechón de cabello de Wendy para acariciarlo con cariño.
-Uhm...-dijo la chica no sabiendo sí obedecería la orden de su novio o no.
-Señores, su tina está lista- anunció el robot, y Stan y Wendy se encaminaron a la habitación indicada por el robot. Aquel cuarto era color blanco, había velas aromáticas alrededor y en medio una bañera circular de piso con lodo caliente
-¿Para qué es el lodo?- preguntó Wendy metiéndose con cuidado a la bañera para no quemarse a su piel.
-Cosas variadas. Salud y belleza principalmente- contestó entrando con cuidado el chico, teniendo cuidando también, especialmente con su pene.
-Bueno, caballeros, les dejare solo por un momento-dijo el robot, saliendo del cuarto y los dejando los dos solos.
-Stan...puedo preguntarte algo?-dijo la chica de buenos atributos entrando completamente en la bañera.
-Si, Wendy?-preguntó Stan tomando cuidado para su pene no quemarse.
-Bueno...ya que somos novios ahora...podemos contar eso a Kyle? Ya que él es su hermano y vive con nosotros-dijo Wendy en un tono más serio al pelinegro.
-Bueno... No creo que esté muy contento con la noticia, pero ¿Qué más da?- dijo sonriente el chico, parando de quedarse nervioso por eso.
-Ok- contestó feliz la azabache, dando una larga sonrisa.
-Saliendo de aquí regresamos a casa y le decimos a Kyle, ¿Vale?-habló Stan en un tono más animado y la mirando de esa manera.
-Cierto!-exclamó ella animada dando una grande sonrisa y abrazando a Stan-Y por cierto tuve una idea en mi mente! Que tal que con este lodo hagamos bolas y juguemos uno al otro?-sugirió Wendy al chico musculoso animada.
-Suena divertido, a ver si no nos regañan... ¡Bah, que se jodan!- gritó contento tomando una bola de lodo para luego arrojarla a Wendy dándole a Wendy en el hombro, sin lastimarla, claro.
-Que divertido!-exclamó la chica en un tono alegre y también intentando hacer una bola con las amnos.
-Déjame te ayudo- dijo Stan para luego acercarse a la chica, pero cuando estuvo cerca, hundió a la chica que se llenó de lodo hasta la mandíbula.
-Hey, Stan!-exclamó la chica en un tono burlón, le gustando la broma.
-Trata de encontrarme- retó el chico hundiéndose, Wendy comenzó a buscarlo tratando de remover el lodo sin resultado alguno.
Entonces de repente, el chico apareció silenciosamente por detrás de la chica y la abrazó-Buu!-exclamó el chico, todo cubierto de lodo.
-Yo puedo hacer lo mismo!-exclamó al chica también en un tono divertido, escapando del agarre de sus pechos y se hundiendo.
-¿Eh? ¡Wendy! Eso no es justo, yo ya lo hice primero- dijo Stan buscándola en un tono bromista en el medio de la tina.
-¡Te tengo!- exclamó contenta abrazando a Stan por detrás así como él había hecho con ella.
-Que gracioso, Wendy!-dijo Stan, para enseguida salir del agarre de la chica y salir de la tina.
Stan, ayudado por el lodo, se deslizo de los brazos de Wendy y salió de la bañera, Wendy lo siguió con más lodo que removió de sus brazos para aventárselo a Stan, tiros que falló muchas veces, llenando las paredes, acción imitada por Stan, en una mini guerra de lodo. Pero ninguno se había percatado de la llegada del robot.
-Que están haciendo!?-preguntó el robot en un tono molesto, aunque aun metálico.
-Jugando-dijeron los medio sonrojados al ser sorprendidos.
-Bueno, ahora es la hora de limpiarse un poco en las duchas y irse a la bañera de hidromasaje-continuó el robot pidiendo para que lo siguiesen.
-Bien, vamos Wendy, en verdad necesitamos quitarnos todo el lodo- habló Stan tomando la mano de la chica y ayudándola a salir de la tina.
-¡Ok!- contestó contenta por la diversión recién vivida y acompañando al chico de ojos azules.
Entonces el robot pequeño les mostró la sala al lado, que era parecida a la que acababan de salir, pero sin velas y con una bañera de hidromasaje al contrario de lodo.
-Antes, tienen que ir a las regaderas señores, ya que si se meten a la tina, taparán la coladera- explicó el robot en su tono metálico.
-Está bien- dijeron al unísono la pareja de acuerdo con la sugerencia del robot.
Entonces ellos entraron en otra sala blanca que solo tenía los regaderos, pero salía de unos altos parlantes donde estaban tocando "Obsession" de DJ Shah, los enamorados se metieron a la bañera y comenzaron a darse un buen baño, tratando de remover el lodo.
-De verdad está siendo buena esa visita a esta casa de masaje, Stan. Nunca me divertí tanto así! Eres un excelente novio, Stan. Y me alegra mucho la manera con que me tratas-dijo la chica de buen cuerpo en cuanto limpiaba a su novio como favor.
-Gracias- dijo el chico sonriendo- es lo único que haré siempre, hacerte feliz y hacer que te diviertas-contestó el chico también en un tono agradecido.
-Ahora soy yo la que está agradecida- dijo antes de tomar la mejilla de su novio y besar sus labios.
-Stan, eres el amor de mi vida-dijo la chica, se separando un poco de sus labios y volviendo a besarla, pero esta vez con la lengua dentro de su boca.
-Tú en cambio, eres mi vida, Wendy- dijo el chico se separando un poco antes de volver a besarle.
-¿Lo dices en serio?- preguntó contenta la chica sonriendo.
-Si-dijo la chica, para enseguida a besar con más intensidad, pero la puerta es abierta por el robot.
-Con permiso, caballeros, pero pueden volver a besarse y a tener sexo luego de limpiarse-dijo la máquina, para enseguida quedarse ahí para esperarlos.
-¿Sexo?- dijo la chica dudosa- ¿Qué es eso?-preguntó ella en un tono curioso y animado.
-Es una acción que realizan las parejas, cuando uno de ellos introduce su cosa en el interior de la pareja, haciendo que ambos sientan bien-habló el chico volviendo a tener vergüenza de su explicación.
-Suena agradable, ¿Podemos intentarlo?- preguntó animada Wendy a su novio.
-Por ahora no, te dolería, y tú sabes que no se siente bonito el dolor, ¿Verdad?- cuestionó arqueando una ceja.
-¡No!- negó en seguida la chica medio preocupada y aumentando la iris de sus ojos.
-Entonces espera un poco-continuó el chico en un tono más calmo.
-"Pero después del dolor debe venir el placer, no?"-pensó Wendy para sí mismo.
Enseguida las dos parejas se limpiaron rápidamente con los regaderos y siguieron al robot enano a la otra sala con la bañera del hidromasaje.
-Aquí es, cuidado que el agua está caliente- advirtió el robot apuntando para la bañera.
-Sí, gracias- contestó Stan entrando al cuarto con Wendy a su lado.
-Para que sirve ese baño? Ayuda a relajar?-preguntó la chica de tetuda curiosa a su novio.
-Sí, se llama hidromasaje, tiene agua calientita y burbujas que relajan las zonas estresadas del cuerpo- explicó entrando poco a poco en el sitio.
-Ooh..suena bien- dijo la azabache entrando despacio pero alegre.
-Verdad-dijo el chico de ojos azules, terminando de entrar en la bañera.
-Eso realmente relaja-dijo la chica de ojos morados sintiendo las burbujas masajear a todo su cuerpo.
-Hasta uno podría dormir aquí- dijo Stan relajándose hasta casi flotar en el agua.
-¿Podemos?- preguntó dudosa la chica sobre eso.
-No- contestó riendo- no nos dejan e so es en acupuntura, pero ahí te meten agujas en el cuerpo y duele-habló el chico en un tono gracioso.
-Eso es adorable, ¿Lo soy yo también?- preguntó con ojos de cachorro la chica al sentir el placer del hidromasaje.
-Claro que sí- contestó abrazándola
-Gracias, mi amor-dijo la chica en tono cariñosa, en cuanto tocaba el cuerpo bien definido de su amado con afecto.
-Terminemos de relajarnos para poder ir a casa después- dijo Stan en un tono cariñoso.
-Vale- respondió ella sonriendo sintiendo como sus tetas y su culo estaban relajados-Y crees que yo pueda te dar un masaje aqui en la bañera?-preguntó la chica aun en un tono cariñoso.
-Claro, si gustas- respondió contento Stan dándose la vuelta para que Wendy pudiera masajearle la espalda-Tienes manos suaves, Wendy-dijo Stan al sentir esos miembros de la chica le haciendo cariño.
-¿Te gusta?- preguntó la chica pasando las manos por el cuello del mayor.
-Sí... muy, muy suaves-habló el chico, en cuanto tenía una erección involuntaria por el placer que sentía.
-Gracias-dijo la chica dando el masaje en más algunos momentos.
-Uhm...Wendy, quieres que te masaje los pechos. Ya que es una sensación buena, como por ejemplo cuando las manos de la maquina me hicieron antes-sugirió Stan a la chica de ojos morados.
-Claro, creo que eso como dices se sentirá bien- confesó Wendy colocándose frente Stan animada por la propuesta.
-A ver, veamos- Stan colocó ambas manos sobre el pecho de Wendy para dar masajes circulares.
-Ahhhh...se siente bien, Stan-dijo la chica al sentir los movimientos en sus dos pechos.
-Me alegra que sientas bien- dijo Stan sin dejar de masajar a Wendy.
-Uhm...Stan, por qué mis pechos son grandes y suaves y las tuyas son pequeñas y duras?-preguntó ella en un tono medio curiosa y relajado.
-Hummm... no estoy seguro... tal vez tengas relleno de algo... busquemos en un libro llegando a casa. Tomé uno del laboratorio, ahí deben venir muchas cosas- dijo dejando de masajear por un momento.
-Bueno...- contestó con duda la chica sin saber que responder.
-Bueno, ahora acabó el baño de hidromasaje. Pueden salir de ahí, caballeros-habló el robot para enseguida la bañera parar de funcionar y hacer burbujas.
-Fue muy relajante, ahora a secarnos, vestirnos e irnos- indicó Stan pasándole una toalla seca a su novia.
-Está bien- contestó tomando la toalla en las manos y pasando por su largo pelo.
Ellos se secaron rápidamente en cuanto daban sonrisas y risitas uno al otro de tiempos en tiempos y enseguida poniendo sus ropas(aunque Wendy de su manera habitual, o sea mostrando su vagina y sus tetas grandes) y fueron a agradecer al robot.
-Muchas gracias por ayudarnos, señor robot!-exclamó Wendy agradecida por el robot y le dando un besito en la cabeza.
-De nada, señor, vuelva pronto- contestó el robot, mientras que Stan soltaba una risa.
-¿De qué te ríes?- preguntó Wendy curiosa mirando a su novio.
-Los robots no tienen sentimientos, no sabe que lo acabas de besar- dijo en tono gracioso al acordar la aptitud de la chica.
-Aun así quería mostrar mi gratitud-dijo Wendy al chico musculoso en un tono alegre.
-Y así, Wendy, debemos comprar chocolate para Kyle!-exclamó Stan de repente luego de haber salido del SPA con su novia y acordándose de ese detalle-¿De qué chocolates le llevaré?...- se preguntaba Stan mirando en una tienda pequeña cerca del SPA.
-¿Qué tal esos que dicen... envi-embi... envinado?- preguntó Wendy mirando unos chocolates que tenían un embalaje mostrando una botella de vino.
-¡Qué buena idea!- exclamó contento Stan- nunca ha comido de esto, de seguro le encantarán-habló el chico animado con la idea.
-Y podemos probarlos también?-preguntó Wendy curiosa como siempre.
-Si, por supuesto. Pero primero debemos pagar al robot a esos chocolates-dijo Stan para la chica de buen cuerpo.
-Vale- dijo contenta por haber solucionado al problema de Stan.
-Son 10 dólares, señor- Stan pagó los chocolates y ambos salieron con dirección a casa.
-Espera, Wendy. Primero debes poner la caja para esconderte-recordó Stan para su novia antes de salir del Red Robin.
-Es verdad, gracias, Stan-agradeció contenta la chica por su novio haberle recordado eso y puso la caja sobre su cuerpo.
Caminaron tranquilamente hasta llegar a casa. Al entrar a esta descubrieron a Kyle sentado en el sillón de la sala mirándolos acusadoramente.
-¿Tienes idea de la hora que es?- preguntó en un tono molesto- Llegan tarde-habló el chico con las mejillas medias infladas y rojas de molestia.
-¿Tarde?- preguntó Stan- Kyle... son las 9:40 de la noche...-argumentó su hermano mayor.
-Aun así-contestó Kyle molesto con sus cachetes inflados y cruzándose los brazos.
-Pero no se preocupe, Kyle. Compramos el chocolate que habías pedido-dijo la chica en un tono femenino al chico pelirrojo y le entregando el dulce.
-Ah...- dijo cambiando su tono de voz-Entonces... ¡Está bien!- gritó contento arrebatando la bolsa con chocolates- Wow... están buenos-habló el pelirrojo luego de probar el chocolate envinado.
-Wendy los eligió pensando en ti- dijo Stan para el chico menor en un tono cuidadoso.
-Ah... pues... gracias, Wen- dijo más mansito el chico de ojos verdes.
-De nada, Kyle-dijo la chica de pelo muy largo en un tono agradecido.
-Uhm...bueno, como has sido buena conmigo, Wendy, que tal que todos nosotros miremos a un video de gimnastica aeróbica?-sugirió Kyle a su hermano y a la chica.
-Es una buena idea, Kyle. Pero tengo que contarte algo antes-dijo Stan acordándose de contar sobre el noviazgo de él y Wendy.
-Cuéntame, hermano, con confianza- dijo sin dejar de comer chocolates uno a uno
-Es que... No sé cómo decírtelo- dijo dudoso rascándose la nuca y mirando al lado.
-Dilo con naturalidad- dijo feliz el chico acabando de comer su dulce con placer.
-Yo y Wendy ahora somos novios-dijo Stan de una sola vez, esperando una reacción sorprendida de su hermano, lo que no pasó.
-Bueno, está bien. Nunca tuviste un novio antes, luego aunque Wendy sea mujer al menos estás en una relación ahora-explicó Kyle a su hermano en un tono calmo sobre su reacción.
-'¿Por qué lo aceptó así? Pensé que me mataría'- pensó Stan medio sorprendido y con los ojos grandes.
-Estoy feliz por ti, Stan- dijo Kyle en el mismo todo contento y calmado
-'Han de ser por los chocolates... El vino de estos se le subió ya a la cabeza'- siguió pensando el azabache pensando en cualquier cosa.
-¡Qué bueno que lo tomes así!- dijo contenta Wendy animada por Kyle haber aprobado la relación de los dos.
-De nada, Stan y Wendy-contestó Kyle para los dos, parando de comer un poco el chocolate-Y bueno, como me fueron gentiles a comprar un poco de ese chocolate con vino gustarías de hacer ejercicios aeróbicos conmigo?-preguntó Kyle para la chiquilla en un tono calmo.
-¿Para qué es eso?- preguntó la de ojos morados curiosa.
-Para mantener saludable al cuerpo- contestó sonriendo el chico de culo grande.
-¡Sí, sí quiero!- gritó contenta la chica de pelo largo dando un saltito en sus tacones rojos.
-Muy bien, cierto. Quieres participar con nosotros, Stan?-preguntó el pelirrojo a su hermano mayor.
-No gracias, Kyle, voy a quedarme en el sofá-contestó el chico de ojos azules.
-Como quieras-habló Kyle no se importando con la respuesta de su hermano.
-Y es verdad! Ya estoy en casa! Puedo sacarme esa ropa!-exclamó Wendy contenta por haberse recordado ese detalles y se quitó, se quedando desnuda de nuevo.
-Muy bien, hay que empezar a ejercitarnos- dijo Kyle animadamente por poder hacer eso.
-¿Cómo?- preguntó dudosa Wendy al chico pelirrojo.
-Hay que empezar con estiramientos- explicó Kyle a la chica de culo gigantesco.
-Cierto! Pero de qué manera? Puedes mostrármelos para yo hacer lo mismo?-preguntó la chica de buen cuerpo al chico de ushanka verde.
-Bueno, primero debes ponerte en la punta de los pies y enseguida flexionar a sus manos juntas, pero con las palmas en la parte externa-explicó Kyle haciendo el ejercicio para que Wendy mirase.
-Wow! Es fácil!-comentó Wendy alegre haciendo lo que Kyle hizo.
-"Wendy tiene piernas muy largas y bonitas"-pensó Stan mirando la chica aun en sofá, para enseguida Kyle parar y ella hacer lo mismo.
-En ese nosotros fingimos que estamos caminando, con haciendo movimientos con los pies, pero sin salir del lugar-habló Kyle levantando y abajando los pies para sin salir de ahí.
-Buena idea de ejercicio!-exclamó ella alegre, moviendo sus piernas igual al pelirrojo.
-"Y un culo bien bonito y duro también"-continuó él pensando en el cuerpo de ella, en cuanto empezaba a crecer un bulto grande en los pantalones.
-Ahora trotaremos en nuestro lugar- indicó Kyle haciendo el trotar.
-¡Entendido!- dijo la chica comenzando a trotar en su lugar, provocando que la parte superior de su cuerpo se moviera, especialmente sus largos pechos.
-"No se por que, pero las tetas de Wendy se mueven junto con su cuerpo"-continuó pensando interesado el chico en el cuerpo de su novia, en cuanto su erección ya era muy grande y se notaba en sus pantalones.
-Fuiste bien, Wendy!-exclamó Kyle contento por Wendy estar haciendo derecho los estiramientos.
-Gracias, Kyle!-agradeció la chica sonriendo por la comprensión del hermano de su novio.
-Bueno, en el próximo vamos a cambiar un poco de posición para la izquierda, enseguida nos ponemos de cuatro y enseguida levantar solo nuestro culo, vale?-preguntó el chico de ushanka verde para ver sí la chica de buen cuerpo había entendido las orientaciones.
-Cierto!-exclamó ella contenta, para enseguida hacer esos movimientos, pero con el cambio de posición, su culo y vagina se quedaron delante de su novio, que se quedó hipnotizado al ver tal visión.
-'Necesito tocar ese culito tan bello'-pensó Stan de manera lujuriosa-'Espera, que estoy pensando? Y por qué mi pene está con ese tamaño gigantesco!?-pensó el chico alarmado al notar que su erección se notaba demasiado ahora y parecía que iba a romper sus pantalones.
-Eso! Eso!-exclamaba contenta la chica con cada movimiento que hacía, haciendo con que su novio, se quedase más nervioso con todo eso.
-Eehhh...mejor que durmamos temprano, hoy-sugirió Stan repentinamente, levantándose del sofá y con una almohada cubriendo su miembro.
-Por qué?-preguntó la chica curiosa, parando de hacer ejercicios y los mirando con ojos grandes.
-Es que nos cansamos mucho hoy y además puedo leer una historia para ti-dijo el pelinegro medio nervioso, aún, pero no siendo notado por su hermano o novia.
-Buena idea, Stan! Cual historia gustarías de leer para ella?-preguntó Kyle curioso también.
-Ehh...- miró el librero y mencionó el primer libro que vio en él- El principito!- gritó el chico medio alto.
-Suena bonito- exclamó la chica alegre- Quiero ese!-exclamó ella animada con la idea.
-Entonces no se diga más y vamos a dormir- comentó Stan tomando a su novia con una mano y con la otra sosteniendo la almohada
-Buenas noches, chicos- dijo Kyle viéndolos subir al cuarto.
-Buenas, Ky!- gritó Stan desesperado marchándose de ahí.
-Entonces como es esa historia?-prefirió curiosa la chica desnuda, entrando en el cuarto de su novio y enseguida en su cama.
-Este... pues... es de un príncipe... que se encuentra a un zorro... y... y vive feliz por siempre- contó Stan ya que por la apuración de subir a la recámara había olvidado el libro y ni siquiera sabía de qué trataba.
-No me dio mucho sueño... ¿Me cuentas otro?- preguntó Wendy en tono infantil
-Que tal lo de Rapunzel?-sugirió Stan para su novia tratando de disminuir su erección gigantesca.
-No sé de qué trata... pero suena bien- dijo contenta por el titulo.
-Bien- dijo Stan acomodándose en una silla para iniciar con el cuento.
-Mejor cuéntale Drácula- intervino Kyle entrando al cuarto del pelinegro.
-¿Qué es Drácula?- preguntó Wendy no sabiendo que significaba esa palabra.
-Es un vampiro, que es un monstruo que chupa la sangre de las personas-explicó Stan para la chica de buen cuerpo.
-No! Parece ser demasiado horrible!-exclamó Wendy en un tono de miedo y temblando un poco en las sábanas.
-Oh, y lo es!- dijo Kyle acercándose temerosamente
-Basta, Ky, la asustas- dijo Stan tratando de detenerlo
-De hecho, es un relato aterrador- dijo encendiendo una lámpara y colocándola bajo su rostro para dar un volumen aterrador
-Ah! No quiero oír!-exclamó la chica de boina rosa(aunque estuviese en la mesita de Stan), se contrayendo toda y girando la espalda para la dirección opuesta de ellos(pero mostrando su culo para ellos, lo que Kyle creyó gracioso y Stan se quedando medio avergonzado).
-Sí, Wendy! Es un monstruo aterrador que come niñas inocentes de las cápsulas- contaba Kyle
-Déjala ya, Kyle, no va a poder dormir- regañó Stan
-Espérate... Wendy, será mejor que duermas y sueñes con los ángeles, porque a Drácula lo atraen las pesadillas, las considera... jugosas- seguía espantando Kyle a la chica.
-Ahhh!-gritó Wendy de nuevo, y Kyle, para asustar más a la chica, lanzó a su hermana con un impulso en el medio de las grandes nalgas de Wendy-DRACULA!-exclamó la chiquilla aterrada, por haber confundido a Stan con el monstruo.
-No, soy yo, Wendy!-dijo Stan en los medios de las nalgas de la chica, y le gustando esa sensación.
-Dios, Stanley, lo siento mucho por eso-dijo Wendy ahora más calma y disculpándose con Stan.
-Bueno, bueno, ya levántate- dijo Kyle tomando del brazo a su hermano y separándolo de la chica.
-Kyle, eres muy feo conmigo- reclamó Wendy con tenues lágrimas en sus ojos.
-no seas chillona, es una broma para que te diviertas. Así pasa a veces, te asustas por una broma y terminas riéndote- se defendió el pelirrojo.
-Aún así, no me gustó eso-dijo ella para enseguida quedarse en el regazo de Stan lo abrazando.
-Pfff... que aburrida... mejor me voy ya a dormir- dijo levantándose de la silla en la que se sentó al no aguantarse la risa- buenas noches, Stan- dijo abrazándolo del cuello (alejando un poco a Wendy)
-Sí, sí, buenas noches- dijo devolviéndole el gesto con un solo brazo.
-Duerme bien, Wendy... y recuerda...- dijo con voz casi de ultratumba- Cuidado con Drácula-hablo el chico la mirando y asustándola de nuevo.
-¡Kyle!- gritó Stan para el chico, que salió rápidamente de su vista.
-Uhm...Stan, puedo pedirte un favor?-preguntó la chica de buen cuerpo aún en la cama.
-Cual, Wendy?-preguntó a su novio a la chica que gustaba.
-Puedes dormir conmigo así como ayer? Y esta vez sin ropas? Ya que no quiero quedarme sola y también me gustaría que tu no usases ropa, como hoy-pidió la chica en un tono cariño y con ojos de cachorro.
-¿Por qué no quieres que use ropa?- preguntó con un extremo sonrojo al chico la mirando.
-Es que tu piel es suave- explicó sincera la chica en un tono cariñoso y inocente.
-E-está bien...- dijo comenzando a quitarse la ropa hasta que se quedó desnudo y se acostó a su lado.
-Gracias, Stan-dijo la chica en un tono cariñoso y empezando a cerrar los ojos.
-Buenas noches, Wendy-habló Stan, dando un leve beso en los labios de la chica y enseguida ir a su lado y entrar en el reino de Morpheo.
Hola de nuevo! :D Espero que les haya gustado el fic y que dejen reviews para animarme un poco :)
