/Hola. Perdon por la super demora, pero esq aun le faltaban algunas cosas al chapter dos y bueno, he estado ocupada. Lo siento QnQ

Espero poder subir el 3 este domingo

Los hamo xD/


Chapter 2

"Dicen que mientras más llores, más fuerte te vuelves.

Una mentira es eso, porque solo te destruye.

¿Está bien?"

A la mañana siguiente, ella despertó con pereza, se encontraba al centro de su cama individual y en sus brazos a su rayito de sol. Creía que el niño dormiría como loco, como lo hacía su hermano Dereck cuando niños, eran las diez de la mañana del sábado, bostezo y se estiro un poco en su lugar, cuidando de no despertar al pequeñito. Como pudo salió de la cama, tomo ropa de cambio y toallas limpias, tomaría un baño antes de que el infante despertara. Y así lo hizo, cuando salió de bañarse, el rubio seguía dormido, se sentó en la cama, acaricio el cabello del de ojos celestes, beso su frentecita y le llamo.

-Kenny... Amor... Despierta pequeño... Ya es de día-susurro con amor. El pequeño se removió entre sus cobijas y abrió los ojitos

-Buenos días mami-sonrió después de un tierno bostezo

-Buenos días amor, vamos, arriba, te voy a hacer un delicioso desayuno-puso ropita nueva en la cama para que él se vistiera-Te espero abajo-beso su frentecita y salió del cuarto

Miro la ropa nueva y comenzó a vestirse, no quería decepcionar a su mamá, así que se vistió lo mejor que pudo, intento peinarse con las manitas y bajo ya con zapatitos puestos. Al llegar abajo, un aroma delicioso lo distrajo, olía deliciosamente. Se acercó a la cocina y vio un plato lleno de algo en pirámide, recién calientes y uno a uno la castaña iba poniendo; la joven miro al rubiecito y sonrió

-Lávate las manitas, ya casi esta-el asintió

Subió corriendo al baño, y al intentar obedecer, noto que el lavabo estaba muy arriba de él, resignado bajo y se quedó frente a las escaleras, la mesa ya estaba servida y su madre ya le esperaba

-¿Kenny? ¿Qué pasa?-miro confundida al niño

-No alcanzo...-dijo triste-Ya no voy a poder desayunar-aquello inmuto a la chica

-¿P-Pero que dices?-se levantó-Vamos a lavarnos las manos-subió con el niño, lo dejo frente al baño entrando a su cuarto por un banquillo de madera que puso frente al lavabo-Súbete aquí y alcanzaras-y el pequeño obedeció; quedando justo donde quería. Contento se lavaron las manos y bajaron a desayunar

-Mami ¿Por qué no vives con tu mamá?-pregunto

-Bueno, porque ya soy grande-sonrió

-Yo... Yo sé por qué mamá y papá se fueron...-dijo captando una pronta mirada confundida de la castaña

-¿D-De que hablas?-pregunto asustada

-Mamá y papá comían cosas raras...-dijo-No me dejaban comerlas... Y me pegaban...-continuo-¿Por qué me quieres a mí?-termino

-Tú eres diferente a los niños que te pegaban... Tu eres un angelito...-intento sonreír

Puede que el niño tuviera cuatro años, pero era muy inteligente, bueno, al parecer sabía que sus padres hacían cosas malas y eso hería su corazón. Se levantó de su lugar y fue hacia a él.

-Tú pequeño niño mío, eres realmente un ángel y yo me encargare de que sepas que es la felicidad, aun estas a tiempo de ello... El lunes por la mañana vamos a ir a inscribirte a una escuela...-el pequeño la miro extrañado y no se habló más.

Aquel lunes fueron a inscribirle a la escuela, un preescolar realmente linda. Donde obviamente el niño se hizo conocer por ese brillo incomparable en su persona. El pequeño rubio brillaba con estrella propia y aunque estaba en un lugar que no conocía de nada mostro su mejor sonrisa. En el lugar había niños distintos, diferente color de pelo, de ojos y piel; eso hizo que tuviera más confianza en lo que su madre había echo.

A pesar de que solo iba a inscribirlo, el pequeño pidió quedarse a clase, la castaña se quedó algo atónita, sin embargo ese entusiasmo era muy grande, así que accedió y corrió a comprarle por lo menos una mochila pequeña, lápices de colores, lápiz, goma y sacapuntas, sin olvidar la fiel libreta donde haría sus deberes, ya luego se encargaría bien de las cosas. Con todo el dolor de su corazón dejo al pequeño en el colegio y ella se volvió a casa. Cuando el pequeño se despidió de ella con una gran sonrisa, hizo que se acordara de sí misma. Es cierto, ella tampoco había llorado en su primer día. Estaba orgullosa de su angelito.

-Te veré cuando acabe la escuela ¿vale?

-Está bien-le sonrió

-Toma...-le dio una bolsa con comida-Es un almuerzo improvisado... M-Mañana te preparare algo mejor ¿Si?

-No te preocupes... Así estoy bien hoy-sonrió

-Pues vale, me regreso a casa-beso su frente-Cuídate mucho cielo...-el pequeño asintió de ultimo y regreso al salón realmente contento

Regresar sola era un poquito, desolador... Apenas el fin de semana paso todo el rato con él y hoy, quería quedarse en el cole. Como madre, dos cosas, bien por él y mal por ti, en cierto modo. No importaba, pues eso quería decir que el niño tenía mucha iniciativa, don que a veces ella deseaba tener. Niño admirable y de diez.

Pasadas las horas, la hora del almuerzo aclamo la aparición de niños por todo el patio del colegio. Algo inseguro (y como "el nuevo") salió con el almuerzo que su madre compro y se sentó bajo la sombra de un árbol poco frondoso para comenzar a comer; mientras comía observaba a los niños jugar, a lo que, alcanzo a visualizar un grupito de tres niños, donde dos de estos tres discutían a pulmón tendido. El castaño le gritaba al pelirrojo y el azabache solo se sostenía el puente de la nariz algo cansado de verlos discutir. Lo que hizo que se levantara de su lugar, fue ver al castaño empujar al pelirrojo y/o posteriormente que se acercara al lugar. El pequeño y robustito castaño iba a golpear al pelirrojo y justo antes se atravesó Kenny para evitar el golpe.

-¿A ti quien te invito?

-Nadie-contesto-Pero no voy a dejar que le pegues-alego molesto y aun sosteniéndole el puño al castaño

-¡Ha! Así que el nuevo es el guarda espaldas del pecoso judío ¡Vaya broma!-se burlo

-Vamos... Que esto es cansado, llevan todo el curso peleándose-comento el pequeño azabache

-No pelearía con el si me diera de sus dulces...

-No te daré de mis dulces, gordo-alego el aturdido pelirrojo. Dejando al rubio realmente confundido.

Se llevaban bien y se llevaban mal. Que tipos más extraños. Pero bueno.

Continuara...