Reviews.

True-chan 324: jojojo, pues no he parado de escribir desde que publiqué el fic de Kiss hace ya 7 años, que me tardo un poco publicando es otra cosa . Gracias por el review! Nos leemos xD
Yukiuchia: OMG! Soy la heroína de alguien! Sólo puedo decir que me alegro mucho y es un honor para mí haberte guiado por el encantador y basto mundo del yaoi. Sigue así y espero más reviews tuyos! :3


- Despierta, cachorrito

Link escuchó decir a alguien con voz cantarina y traviesa. Abrió los ojos con suma pesadez y entonces se pudo dar cuenta que la criatura femenina le picaba la cabeza con un dedo índice mientras que su 'clon' lo observaba con extrañeza, y, como extra, un escenario desconocido de fondo.

El ojiazul quiso preguntar en qué lugar estaban pero de su boca sólo salió un "guaf".

- ¡Qué lindo ladra! – exclamó Midna con burla – Siempre deseé tener un perro

- Es un lobo – corrigió Dark con un suspiro de desgane – Así no nos sirve de mucho… -

¿Un lobo? Link buscó sus manos pero a cambio de eso se encontró con que tenía dos pares de patas, delanteras y traseras; garras muy afiladas y un pelaje oscuro. Aquello lo asustó bastante y se mantuvo acostado en el suelo, paralizado, sin saber qué hacer.

- No te preocupes. Ya había pensado en eso – dijo Midna con un ademán despreocupado – ¿Por qué crees que te di la Armadura mágica? – refiriéndose a la armadura dorada – Para que no te convirtieras en algún animal inservible al pasar al Reino de la luz. Creo que se trata de una forma cualquiera que toma tu cuerpo para defenderte de algún mal que pueda provocarte el cambio de mundos o algo así

- Sí, lo sé… - respondió pensativo - ¿Y qué hay de él? Es un lobo. ¿Hay algo que pueda revertir su estado?

- Claro que lo hay – sonrió – Pero ahora mismo no tengo suficiente magia para crear otro artefacto mágico. Así que La perla de la Luna debería servirnos... Pero no la tengo – dijo cruzando los brazos tras la cabeza –

- ¡¿Qué cosa?! – exclamó incrédulo – ¿No se te ocurrió conseguirla antes de ir a buscarlo?

- ¡Por supuesto! ¿Crees que soy tonta, o qué? – dijo ofendida – Está en la Torre de Hera[1], pero con todos esos guardias vigilando y Zant detrás de mi pellejo nunca tuve oportunidad de entrar a buscarla – se cruzó de brazos con el cejo fruncido, pero luego sonrió – Quizás deberíamos dejarlo así, es bastante mono – quiso acariciar a Link pero éste retrocedió.

- Creí que eras tú la que quería recuperar tu trono y salvar tu reino – replicó el pelinegro.

- Sólo bromeaba. No seas tan serio – rió - ¿Querrías ayudarme a buscarla? –

- Pues no me queda de otra… ¿Dónde queda la Torre de Hera? –

- No está muy lejos de aquí, a decir verdad, justo en la cima de Death Montain. Tuvimos suerte de que ese portal nos trajera tan cerca. Si nos vamos allí ahora podríamos llegar mañana por la mañana –

- Entonces vamos – comenzó la marcha.

- ¿Oíste eso, lobezno? Pronto volverás a tu forma humana, ¿no te alegra eso? – dijo Midna pero Link ni si siquiera se inmutó, seguía tan quieto como una estatua.

- ¿Qué pasa con él? – preguntó al verlo inmóvil.

- No lo sé – respondió encogiéndose de hombros – Quizás esté en shock por su cambio de apariencia

- Puede ser. Pero debemos hacer que se levante... – dijo acercándose al animal, quien comenzó a gruñir pero el pelinegro no le dio importancia y alargó un brazo para acariciarle las orejas y éste paró de gruñir para comenzar a gimotear, todavía atemorizado.

- Link, ¿me escuchas? No estamos aquí para hacerte daño, ¿de acuerdo? Ven con nosotros y te ayudaremos a que regreses a la normalidad – ahora acariciándole la cabeza hasta el cuello. Link sintió un hipnotizarte placer en ello y un calorcito agradable al tacto de sus dedos. Y aquel acto lo hizo replantearse la naturaleza de sus captores.

Aunque tanto Dark como Midna tenían un aspecto bastante amenazador (ante su mirada al menos), su manera de actuar no era como de un par de villanos que raptasen personas por dinero o diversión. Midna parecía un pequeño diablillo y su color de piel era parecido al de aquellos monstruos, además de ojos grandes y amarillentos de iris rojo y dientes filosos. Y Dark, a pesar de tener un rostro idéntico al suyo, era diferente de alguna manera; más taciturno. Pero entonces recordó que ellos lo habían salvado a él y a sus amigos, y estaba agradecido por ello. Quizás no eran tan malos como aparentaban.

Se levantó como sus nuevas patas se lo permitieron y quiso hacer preguntas, sobre todo el por qué que lo llamasen "Héroe de la leyenda" mas se desanimó al recordar que ellos no podían entender su lenguaje canino.

- Parece estar mejor – comentó la chica, sorprendida – Oye, ¡eres bueno confortando! – rió.

- Sabes que gustan los perros – contestó Dark con simpleza – Link, cuando vuelas a tu forma hylian podrás hacernos las preguntas que quieras, ¿está bien? Y por cierto, estamos en el Mundo Oscuro – dijo, y comenzaron a caminar.

Link dio sus primeros pasos y estuvo a punto de caerse un par de veces, tambaleante, mientras que algunas cosas le pasaban por la cabeza; podría aprovechar que estaban de espaldas y escapar de ellos, sin embargo, estaba en un lugar desconocido, incluso podía encontrarse con más monstruos y no tenía manera de defenderse. Por lo que decidió seguirlos, caminando pegado a Dark, quien no pareció incomodado por eso. Por alguna razón se sentía más seguro cerca de él.

Estuvieron andando por cosa de horas casi en silencio mientras que Midna guiaba el camino y Link observaba el triste paisaje. Todo a su alrededor era bastante gris y lúgubre, arboles sin hojas, un cielo rojizo con nubes grises y un clima húmedo a morir, muy a diferencia de la Villa Ordon que siempre estaba llena de luz y parajes coloridos. Y entonces recordó a sus amigos, esperaba que ellos estuviesen bien; y Anju, ojalá y no pensase lo peor cuando se enterase de su desaparición, porque no podría pensar en regresar a la villa con su aspecto actual, seguro sería desastroso.

Su trabajo como ayudante de granjero y otros encargos que hizo durante su vida para sobrevivir le hicieron ganar resistencia y vitalidad, pero aún así Link ya estaba cansado y hambriento, que lo atribuyó a lo pesado de la atmosfera. Llegó un momento en que sus patas ya no pudieron responderle y cayó rendido al suelo, respirando agitado.

- ¿Está bien? – preguntó Dark, preocupado y masajeándole el lomo.

- Um…Sí. Pero creo que le tomará un tiempo acostumbrarse al ambiente del Mundo Oscuro – contestó la chica – Tomemos un descanso

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- No puede creer que Link…esté…-

- ¡Basta, Saria! – la detuvo Ilia tomándola de los hombros – ¡No sabemos que le haya pasado, no digas más esas cosas! –

- Ilia – habló Ralph con seriedad, actitud muy bastante rara en él – Tú también viste a esos monstruos. Ellos pudieron… –

- ¡No! Link no está muerto – replicó la chica con firmeza – No me importa que nadie en el pueblo nos haya creído sobre los monstruos, ¡podemos ir a buscarlo por nuestra cuenta! – dijo, pues se sentía culpable de su desaparición. Después de todo, fue ella quien lo presionó para acompañarlos la noche del campamento cuando era obvio que Link prefería estar tranquilo en casa.

- Yo sí les creo – dijo Anju con tristeza.

- Señora Anju… ¡Usted es la persona más cercana a él! ¿Sí entiende que debemos ir a buscarlo?

- No, no deben – negando con la cabeza – Yo sé que Link está bien. No me pregunten cómo, sólo sé que lo está – llevándose las manos al pecho - Por favor, no lo busquen, podría ser peligroso para ustedes

Ilia agachó lentamente la mirada y asintió con la cabeza, cruzando los dedos tras su espalda.

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- Ten, es carne seca – dijo Dark sacando varias piezas de carne de su bolsa de provisiones.

Habían acampado fuera del camino y Dark encendió una fogata mientras Midna buscaba agua.

Link olió la carne antes de comerla, lo cual le pareció raro pues nunca hacía eso, pero supuso que tenía que ver con algún instinto canino porque después de tragarla su cola comenzó a moverse sola, y tampoco pudo evitar ladrar intentando decir "gracias". Para su suerte el pelinegro entendió.

- ¿No es tierno? – dijo Midna volviendo con botellas llenas de agua - ¿Crees que sepa hacer trucos?

- No lo molestes, te puede morder – advirtió en tono de broma.

- Oh, por supuesto que no lo haría – rió - el Héroe de la leyenda seguro es un buen chico

Link, al escuchar ese apodo de nuevo, ladró pidiendo una explicación de por qué lo habían 'raptado' y cómo es que sabían su nombre, pero ésta no llegó.

- Creo que aún tiene hambre – comentó Dark sacando más carne para ofrecérsela.

Link bufó irritado pero no desperdició la comida, y tan pronto terminó de masticarla, a su nariz llegó un olor extraño y conocido a la vez. Era una mezcla entre algo chamuscado y podrido que le hizo sacudir la cabeza con desesperación para no seguirlo oliendo, mas el hedor se intensificaba y entonces una imagen asaltó su mente: los monstruos que lo habían atacado, ellos olían a eso. Entonces aulló lo mejor que pudo para alertar a sus acompañantes.

- ¿Qué sucede? – preguntó desconcertada por sus chillidos insistentes.

- Creo que percibe algo – contestó desenvainando su espada. Y no tardaron en aparecer unos cuantos monstruos del mismo tipo a los que ya se habían enfrentado anteriormente.

Dark y Midna acabaron enseguida con ellos.

- Es bueno saber que el perrito puede oler a los enemigos desde lejos. Eso ya es de utilidad – comentó divertida. Después chasqueó los dedos y desaparecieron las botellas de agua, dejando a Link intrigado por eso, y continuó hablando – Significa que podremos descansar tranquilos esta noche. El lobo nos avisará si vienen más – dijo acomodándose sobre un tronco para dormir.

- No le hagas caso – dijo Dark y se sentó junto a él, cruzándose de piernas – Tú necesitas dormir y recuperar fuerzas, sino sólo serás una carga para nosotros, ¿entiendes? Yo vigilaré

Link quiso protestar, porque no era un inútil, mas no encontró la manera de hacerlo, y gruñir se lo podía tomar a mal el pelinegro. De todos modos, no pasó mucho tiempo para que lo traicionara su cuerpo y terminó por caer dormido.

Por la mañana.

- Aunque acampar no fue mala idea nos retrasó un poco – comentó la chica observando un mapa – Oh, bien, eso es lo de menos – le restó importancia e hizo desaparecer el mapa – Ya falta poco para llegar. Y será mejor que ustedes dos estén preparados, ¿sí? La Torre de Hera debe estar cubierta por guardias, sin mencionar las posibles trampas mágicas que tenga en su interior… –

- Sabíamos que no sería fácil – contestó Dark mientras que ayudaba a desenredar la cola de Link que se había atorado en unas ramas y éste gemía desesperado por no poder soltarse solo.

Pasaron unas pocas horas más para cuando ya pudieron visualizar una gran torre de seis pisos y apenas dos lagartijas antropomórficas que cuidaban la entrada.

- Qué raro. Estuve aquí no hace mucho y había más vigilancia... El idiota de Zant debe creer que estoy en otro lado – dijo Midna riendo – Puede que esto sea más fácil de lo que pensé, chicos
- No debemos bajar la guardia – advirtió aún así Dark, quien salió detrás de la roca donde se escondían para acabar fácilmente con los guardias y dejarles libre el paso – Entremos – dijo y empujó las puertas.

Al entrar vieron el interior de concreto tenuemente iluminado por las antorchas en las paredes, aunque con la suficiente luz para saber por dónde pisaban y percatarse de dos pasillos, uno a la derecha y otro a la izquierda.

- ¿Cuál camino debemos tomar? Mmm… - se preguntó la chica con una mano en la barbilla.

- Intentemos éste primero – dijo Dark yendo hacia el pasillo izquierdo, y entre más se acercaban, un olor a muerte y sangre seca llegaba hasta la nariz del ojiazul quien pronto comenzó a ladrar.

Dark miró dubitativo al lobo y después hacia adelante. El pasillo no parecía peligroso pero Link insistía, inclusive se le aferró de la muñeca con su hocico para evitar que continuara.

- Veamos qué hay de malo aquí… - Midna tronó los dedos y en su mano apareció una Nuez Deku que hizo tronar en el piso, activando así varias trampas: como un camino falso, una manta de fuego y flechas disparadas por doquier. - ¡De la que nos salvamos! Bien hecho, firuláis[2] – exclamó satisfecha y fue hasta el siguiente pasillo que recorrió sin complicaciones ni trampas.

Link, más tranquilo, por fin soltó a su 'clon' y éste, sin decir nada ni mirarlo, se limpió la saliva y siguió a la chica, dejándolo atrás.

Al final del pasillo se encontraron unas escaleras que subieron bastante rato y a paso lento hasta llegar a una puerta la cual se cerró tras ellos, apareciéndole barras metálicas como seguros.

- Stalfos[3] – murmuró Dark con gravedad.

En el piso del calabozo había un par de montones de huesos tirados y uno comenzó a reconstruirse hasta darse la forma de un esqueleto viviente. Link enseguida se escondió tras el pelinegro, asustado y frustrado a la vez. Él no era una persona cobarde ni asustadiza, pero desde que había entrado el Mundo Oscuro se sentía demasiado inservible y frágil.

- Ya veo por qué no hay guardias afuera; los cambió por esta calaverita… – comentó Midna, algo intimidad.

- Quédense atrás – dijo el pelinegro desenvainado su espada.

- ¡No podrás solo con él! – replicó la chica con el ceño fruncido.

- Me las arreglaré, a ti podrían hacerte daño. Busca su punto débil – dijo, y bloqueó un ataque del stalfos con su escudo y después dio una estocada que no pareció afectar al enemigo. El moreno continuó atacando sin resultados, sólo cansándose, tanto, que ni siquiera se dio cuenta que el stalfos levantó su porra y lo golpeó con ella.

- ¡Dark! – exclamó Midna, que lo único que pudo hacer fue, de sus cabellos naranjas, invocar una extraña y larga mano que inmovilizó al monstruo el suficiente tiempo para que Dark pudiese levantarse del piso y continuar. Su armadura dorada había recibido la mayor parte del daño, magullándose un poco.

Ya estando a salvo y recuperado el pelinegro, la muchacha intentó concentrarse en el stalfos y analizar cómo podía ser derrotado, sin embargo, su objetivo se movía con demasiada agilidad y no podía enfocar su vista en algún punto en específico, además, el hecho de saber que Dark podía resultar seriamente herido en cualquier momento tampoco ayudaba del todo. Y la cosa se terminó de complicar cuando el segundo montón de huesos cobró 'vida'.

El nuevo esqueleto atacó a Dark por la espalda mas éste logró usar su escudo para bloquearlo mientras que con la espada repelía al otro stalfos, quedando él en medio y apenas resistiendo las arremetidas. Tanto Midna como Link sintieron impotencia al no saber cómo ayudarlo, pero el rubio tampoco pretendía quedarse con las patas/brazos cruzadas/dos. Así que, con todo el valor que pudo reunir, se lanzó contra uno de los stalfos prensándosele con los dientes del brazo con el que sostenía la porra, logrando tumbarlo y zarandeándolo en el piso. Por lo que Dark pudo volver a moverse con libertad y continuar atacando al otro.

Luego de unas cuantas sacudidas, y en un acto particularmente cómico, el brazo del stalfos se desprendió del cuerpo y Link aprovechó para correr y ser perseguido por éste que quería su extremidad de vuelta.

- ¡Eso es! – exclamó Midna – Son sólo huesos sin tendones… - tronó los dedos y en sus manos aparecieron un par de bombas azules - ¡Háganse a un lado! – les ordenó al momento en que tiró un explosivo contra el primer stalfos que, por un tino tremendo, se le atoró entre las costillas y explotó.

- Funcionó… - comentó Dark, que apenas asimilaba el éxito y veía los huesos desparramarse en cualquier lado.

Link paró de correr y dejo el brazo esquelético en el piso, alejándose de ahí. El stalfos se agachó a recoger sus huesos y los devolvió a su lugar correspondiente, mas fue algo en vano porque Midna ya había lanzado la siguiente bomba y esta le explotó también.

Los barrotes de la puerta se esfumaron y delante de ellos se abrió otra puerta para avanzar.

- En verdad que eres un buen chico – dijo Midna acariciando al lobo del mentón (esta vez no retrocedió, hasta movía la cola) – Si no hubiera sido por ti no me habría dado cuenta de que podíamos explotarlos

En cambio, Dark no dijo nada, pero también le acarició de las orejas como muestra de camaradería y agradecimiento.

Habido derrotados a los stalfos continuaron el recorrido hasta llegar a la última habitación, más iluminada que las anteriores, y con una especie de altar en el centro con una esfera y una inscripción grabada en un idioma que ni Link ni Dark conocían.

"Dichosos los que no temen al 'yo'. Desventurados los que siempre actúan. Blanco es negro, negro es blanco. La Luna es la cara más bella del Sol" – leyó Midna con cierta dificultad.

- ¿Qué significa eso? – quiso saber Dark, confundido al no entender el texto.

- No estoy segura… La escritura es Hyliano antiguo. Ni siquiera sé si mi traducción esté correcta del todo – dijo con una mano a la barbilla – Pero puedo apostar que esta cosita brillante es La perla de la Luna – tomó la pequeña esfera con una mano y la apoyó sobre la frente de Link.

Inmediatamente la perla comenzó a brillar con aún más intensidad hasta dejar completamente en blanco la habitación, haciendo que Dark y Midna cerraran los ojos. Para cuando pudieron volver a abrirlos se toparon con el rubio en su estado original.

Link se miró las manos y después se tocó el rostro con ellas, aliviado y asegurándose que todo estuviera en su lugar.

- ¡Funcionó! – exclamó Midna alegre - ¿Sabes? Me sigue intrigando el hecho de que seas casi idéntico a Dark – dijo, y dejó la perla de vuelta en su pedestal.

- Debe ser sólo una coincidencia – replicó el mencionado sin poder negar su parecido aunque fuese algo que no le interesase saber.

Link no supo qué contestar a eso. Para él aquellos dos seguían siendo extraños que lo capturaron y que no sabía que intenciones podrían tener. Así que hubo un incómodo silencio durante algunos segundos.

- ¿Uhmm?… Creí que tendrías muchas preguntas por hacernos pero estás muy callado – señaló Midna al ver que Link ni siquiera hacía un esfuerzo por tomar la palabra.

- Ah… No sé qué preguntar primero - admitió algo apenado.

Se había acostumbrado a ellos en su estado animal seguramente porque los lobos suelen vivir en manadas y su instinto de aquel momento le pedía compañía, sin embargo, como él mismo…, era bastante tímido con los extraños, sobre todo en esa situación en que no tenía idea de qué hacer o cómo actuar. Nunca había creído en la magia ni sucesos extraordinarios, pero justo en ese momento ya dudaba de sí mismo y sus creencias por todo lo que le había experimentado desde que se topó con el primer monstruo hasta tocar la perla. Y al bajar un poco la mirada se dio cuenta que tenía algo delante de sus pies. Al agacharse a recogerlo se dio cuenta que era una máscara con forma de lobo.

- ¡¿Una máscara?! – exclamó la chica sorprendida.

- Midna, ¿crees que sea…?

- ¡Sí, es posible! – contestó emocionada – Link, ponte la máscara, rápido

- ¿Q-qué? ¿Qué me la ponga? – inquirió desconfiado y la chica asintió repetidas veces con la cabeza. Aunque sin entender su emoción, se llevó la máscara al rostro para darles gusto y quizás luego recibir una explicación. Pero tan pronto la máscara rozó su piel sintió el cuerpo pesado de nuevo y como si necesitara encorvarse hasta tocar sus manos el piso.

Se había convertido en lobo de nuevo.


[1] Tower of Hera: un calabozo en A link to the past.
[2] Firuláis: jerga mexicana para decir "perro callejero".
[3] Stalfos: esqueletos enemigos que aparecen en casi todos los Zeldas, pero aquí me refiero especialmente a los de Wind Waker.

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