Chapter 5

-Kenny Pov-

"Cuando eres feliz, el tiempo pasa sin que puedas detenerlo..."

Desearía volver a ser el nene de mi madre. Era tan reconfortante pasar las tardes acurrucado a su lado mientras veíamos la TV después de comer. Extraño esos días. Bueno, mi abuela dice que es inevitable el crecer, y le creo.

Años han pasado, mis amigos y yo hemos crecido, tengo 14 años y voy en 2do de secundaria (u octavo grado) he visto y vivido cosas que según mi madre son parte de mi crecimiento diario como persona. A veces no entiendo eso, ella habla de algunas cosas muy raras.

¿Qué les cuento de mí? Pues, sigo saliendo con mis amigos Stan, Kyle, Cartman y Butters, quienes no han cambiado nada. Estoy locamente enamorado de Majo, la hermana de Butters, pero aún no sé cómo declararme, ella es... Tan bonita... Y tan inocente... Como su hermano.

Bien, a mamá cuando una persona le cae mal o preguntan si le odia, ella contesta:

"Tengo cosas más importantes que hacer como para odiarle"

Lo cual le resta mucha importancia a la persona y le hace completamente insignificante.

Todos saben que soy adoptado y que mi apellido es distinto al de mi madre. Me dijo que si cambiaba de apellido era como arrebatarme mi identidad, así que mi nombre seria Kenneth McCormick y Hanson. O así dice el registro. Siguiendo con eso del odio. En ese momento, aquel día, no sabía lo que era oidor a alguien con todas mis fuerzas, sin embargo lo vi.

De vez en cuando mamá sollozaba por las noches creyendo que no le escucharía y siempre era por lo mismo. Esa persona que le arranco el corazón. ¿Que como le conozco? Muy simple. Siempre que ella no estaba, me escabullía a su cuarto a leer unos "libros" que ella escribió y allí, me entere de todo. Como se conocieron, cuanto tiempo paso para que fueran novios, cuanto duraron juntos, cuanto ella le amaba y sus planes de matrimonio. Todo. Lo es todo. Hasta lo que le gusta al hijo de puta ese. Bueno, en cierto modo debo agradecer; gracias a su "error" estoy con mamá, y el amo como ella ama a la abuela. Si algo le pasara, daría mi vida por y para ella.

Tenía diez años cuando paso, era después del cole, y mamá pasó por mí, iríamos a casa de la abuela a comer y ver a mis tíos Dereck y Anaid, incluso, traía ropa de cambio para vestirme en casa de la abuela. Mamá había prometido ayudarme con los deberes en la noche. Me despedí de mis amigos y caminamos hacia el auto de mamá...

Flash back

-... ¿Qué haces aquí?-pregunto mamá algo confundida y asustada

-Solo... Solo quiero hablar contigo... Yo...

-¿Hablar? ¿Contigo? Cuando quise que habláramos preferiste huir e ir con tu madre esa persona podrida que te mal aconsejo de MI familia y preferiste marcharte. Fue un acuerdo mutuo, lo sé, pero hay muchas cosas aquí dentro que aun lastiman.

-Permíteme poder conversar contigo-rogo

-¡No te me acerques!-me aló tras de ella-¡Largare con tu madre!

-Ma...-masculle

-¿Es hijo tuyo? ¿Te casaste?-enuncio dolido

-Eso no te importa-espeto-Vamos cielo, se hace tarde

-Espera... Hanna...-le tomo por la muñeca sin mucha fuerza

-¡NO ME TOQUES!-ella se soltó del agarre bruscamente, me tomo en brazos y me llevo corriendo al auto. Cuando menos me di cuenta, estábamos en casa. No vería a la abuela hoy, después de todo.

Fue tan grave el asunto que Alyson fue a casa a calmar a mi madre. Jamás la había visto tan alterada estaba tan fuera de sí que parecía estar loca. Escuchaba sus gritos desde mi cuarto. Era tal el desorden que ese pendejo hizo en mi madre, que tuve que ir a casa de los Stotch a dormir.

Y allí lo comprendí. Supe que era odiar a alguien con todas mis fuerzas. No podía pasar por alto que alguien lastimara a MI madre. Ni siquiera alguien a quien aún... Aun ama.

Fin de flash back.

-Normal Pov-

-... No puedo creer que por fin seas su novio...-comento asombrado el azabache

-B-Bueno... Eso de cantarle a alguien y que te lance dinero desde su ventana es algo abrumador...-suspiro el pelirrojo

-Pero Rebecca lo hizo sin intención-le tomo del hombro

-Lo sé, lo sé-rio

-Hay que maricas...-bufo con aburrimiento el castaño

-No sé de qué te quejas Cartman, aun no logras acercarte a Paty Nelson y...-se detuvo en seco

Frente a ellos, en una especie de fuente de sodas, en las mesas de afuera estaba aquella persona. Sentado como si nada hubiese pasado. El rubio apretó con fuerzas las correas de su mochila tanto como sus dientes y se caminó hacia esa persona...

-¿Kenny? Espera-le llamaron, pero no hizo caso

La semana pasada recién había escuchado a su madre llorar por lo que alguna vez planto con ese muchacho. Un amor que ella había procurado y protegido.

-No sé qué de especial tienes, no eres nada del otro mundo-espeto con seriedad captando la atención del mayor

-¿Y tú eres?-levanto la ceja dudoso

-Soy el hijo de Hanna-contesto

-Ah vaya. El pequeño Kenneth ya creció, ella estará contenta de tener un hijo como tú-bebió del vaso que tenía a un lado

-Está orgullosa de mí. Puedes estar seguro de ello-contesto en un tono de voz más serio

-Bien, si eso dices. ¿Qué te trae a hablar conmigo?

-Solo me interesa saber que vio mi madre en ti. No eres nada especial. No tienes mucho dinero tampoco y no eres un hombre de negocios. Entonces ¿Qué?

-¿Ella no te lo dijo? Siempre le gusto que le hiciera reír-sonrió nostálgico

-Pero jamás pudiste ver más allá de una sonrisa ¿No?

-¿A qué viene eso?

-Aun no entiendo, como una mujer como mi madre se pudo haber enamorado de un completo imbécil como tú. No eres nada del otro mundo ¿¡Por qué se enamoró de ti!?

-Mira niño, no sé qué te haya dicho Hanna pero...

-¡No me ha dicho nada yo lo es todo!-golpeo la mesa

-¿Que lo sabes todo?

-Se cuándo se conocieron, cuanto duraron y cuanto te amo... Y que jamás pusiste de tu parte ¡No! Siempre fuiste egoísta. Ella siempre estuvo allí para ti, pero tú para ella no. ¡Nunca!... Y aun así... Aun así...-cerro los puños realmente molesto-¡Aun así!-le tomo por el cuello de la camiseta

-¡Kenny!-le gritaron sus amigos alarmados

-¡Este maldito hijo de puta le quito algo a mi madre! ¡Yo así lo mato! ¡Lo mato!-los tres chicos que estaban con el lograron hacer que soltara a la persona

-¿Qué coño crees que haces?-le reclamo el pelirrojo

-Tu madre tendrá que verle si le haces algo-advirtió el azabache

-Usa la cabeza, pendejo-exclamo el castaño

Furioso, se soltó del agarre de sus amigos. Aquella persona queda muda, estaba atónito. No esperaba que el muchacho algún día reaccionase así; era razonable en cierto modo. Un hijo jamás permitiría que una persona extraña lastimase a su madre. Es como una especie de código, donde sabes que siempre tienes que proteger y amar a quien hizo lo mismo por ti. Viene de sangre y viene de corazón. Así como ella siempre le protegió, el haría lo mismo por su madre.

No presto atención, solo mascullo algo para sí, y se alejó del lugar sin siquiera mirar a sus amigos, o a la persona que causaba las lágrimas de su madre. Cruzo la calle sin notar que la luz ahora era verde y que autos venían sonando la bocina esperando reaccionara y pudiera moverse del camino. Pero este se había puesto los auriculares en ambos oídos y no escuchaba los gritos desesperados de sus amigos por que se quitase de allí. Solo sintió un fuerte empujón que hizo que callera al pavimento, raspándose la mejilla y el codo derecho, y a alguien más cayendo a su lado de rodillas, cansado y sudoroso. Cuando se enderezo después del shock y saber que sus audífonos ya habían pasado a mejor vida, noto que quien le había ayudado era a quien intentó agredir físicamente.

-¡Maldición!-rechisto fracasado-No creas que te debo algo por salvarme...-espeto, para luego levantarse e irse de ahí así como había llegado.

"Pero eso no quiere decir que puedes acercarte a ella..."

Continuara...