Reviews:
true-chan 324:
¡Hola! Gracias por el review y por las imágenes (CREO que eran imágenes. Fanfiction no deja mostrar links completos así no pude ver nada de lo que me mandaste, pero gracias igualmente x.x). Sobre tus quejas: lamento no poder actualizar seguido, 1) actualmente asisto a la universidad y apenas si tengo tiempo de escribir u-u. 2) Cuando no escribo lemon es porque no lo creo necesario, pero tengo pensado SI poner lemon en este fic xD. Y si he dejado de seguir fics antes es porque me cansan/no tengo tiempo/se me olvidan. Y uff…deberías hacerte una cuenta para poder contestarte más rápido xDD
Kisuki: Awww, gracias! xD. Pues aquí ya está el cap. Lamento si tardo mucho, es que no tengo tanto tiempo para escribir como desearía u-u. Nos leemos :D.


Link miraba con cautela y el ceño fruncido la máscara de lobo. Según le había explicado Midna luego de lograr quitársela, en el Mundo Oscuro existían una serie de máscaras especiales que al portarla uno podía convertirse en la forma de la caratula, y también dijo algunas otras cosas que el rubio no escuchó por estar pensado en lo aterrador que había sido eso y después tuvo reparo de volver a preguntar.

- Bien, creo que ya es tiempo de que te expliquemos lo que sucede – dijo Midna ya que Dark había encendido una fogata en el primer piso de la Torre de Hera. Decidieron pasar la noche allí.

Link levantó la cabeza para mirarlos, dubitativo. No estaba seguro si quería escucharlos. Presentía que no sería algo bueno, por lo menos no para él. Entonces guardó la máscara en una pequeña bolsa que siempre llevaba consigo a todos lados por precaución.

- Empezaré por presentarnos correctamente: Mi nombre es Midna de Termina, soy la decimotercer princesa del Crepúsculo, soberana de todo lo que ven tus ojos y… ¡Quita esa cara! – exclamó incomodada al ver el rostro incrédulo de rubio. Ella también estaba consciente de que con ese aspecto de diablillo cualquiera podría dudar de su status de realeza – Esta no es mi verdadera forma, ¿de acuerdo? Fui maldecida por el consejero real, Zant, de quien nunca confié pero mi padre sí hasta su muerte. Ahora ese desgraciado pretende apoderarse de todo lo que me pertenece por derecho y más allá de eso. Empezó por derrocarme de mi posición de princesa y gobernar con tiranía sobre nuestro pueblo natal, los Twili. ¿Alguna pregunta hasta aquí? –

Link cabeceó de forma negativa, apenas procesando la información. A decir verdad tenía muchas preguntas, pero prefirió dejarlas hasta el final. Midna continuó.

- Como mencioné antes, Zant me maldijo con esta forma para mermar mi magia y matarme cuando se sintiese lo suficientemente poderoso para mantener la carga, pues no sólo soy la princesa de Termina, soy el Guardián del Mundo Oscuro por designio de las Tres Diosas. Al momento en que Zant me mate haría un ritual sagrado para que la responsabilidad pase a él, pero es tan débil a comparación mío que su cuerpo se terminaría deteriorando y habría un desbalance que acabaría con el Mundo Oscuro y el Reino de la Luz. Claro que a eso a él no le importa, lo que quiere es vivir eternamente y tener todo a sus pies… –

- ¿"Guardián"? – repitió confundido - ¿Qué quieres decir con eso? –

- Umm… - se llevó una mano a la barbilla, pensativa - Por ponerlo en un concepto básico: soy una pequeña "luz" en la "oscuridad" mientras que la princesa Zelda de Hyrule sería lo mismo pero al contrario de mí. Somos los vínculos que unen ambos mundos que se decidió pasarían de generación en generación dentro de la familia real de cada mundo, y si uno es roto significa problemas, pues Zant es pura maldad y no existiría ya ese equilibrio si él fuese el siguiente Guardián –

- ¿La princesa Zelda? – mencionó el rubio sorprendido - ¿La princesa Zelda es parte de esto?

- No, pero sí está al tanto de lo que sucede – dijo sin darle tanta importancia – Zant me mantuvo encerrada en una mazmorra para vigilarme hasta que mi hermanito fue capaz de sacarme de allí – dijo de manera burlona pero cariñosa jalando una mejilla de Dark y éste chasqueó la boca, molesto.

- … ¿Hermanito? – Link los miró alternativamente, confundido. No se parecían mucho…

- Medio hermano por parte de padre. Mi madre era humana – dijo el pelinegro secamente con lo que el rubio supo que no debía indagar más en ello.

- Como sea – siguió la chica – En resumen, tanto el Mundo Oscuro como el Reino de la Luz son dos caras diferentes de un solo mundo y coexisten en armonía, inclusive hay manera de pasar de uno a otro; los Portales, pero aquello conlleva modificar tu cuerpo y emociones para que no te afecte el cambio de dimensión, como en tu caso, que te convertiste en un lobo. Sin embargo, se puede regresar a como era uno usando artefactos especiales, como La perla de la Luna, que selló tu "verdadero ser" de este mundo en una máscara, o la armadura mágica que yo misma creé para Dark –

- De acuerdo…Creo que entiendo un poco lo que sucede – comenzó a decir el rubio con cierto temor – Pero… ¿yo qué tengo que ver en todo esto? –

- ¡Oh, eso! – exclamó con cierta emoción y una sonrisa traviesa – Dime, ¿conoces la leyenda de los Héroes? –

- ¿Eh?... Sí, un poco – dijo, recordando que su madre le contaba esas leyendas para antes de dormir – Se dice que en cada época en que el mundo ha estado en peligro nace un Héroe para salvarlo de la destrucción. También se cree que cada Héroe es reencarnación del primero en aparecer –

- Exacto. El Héroe del Cielo, el Héroe del Tiempo, el Héroe de los Oráculos, el Héroe de los Sueños, el Héroe del Viento… [1] Se cree que todos ellos son el mismo reencarnado uno tras otro debido a algo que compartían sin falta: su nombre… –

El rubio sintió un shock de pronto y su cuerpo completo se estremeció en escalofríos.

- ¡E-esperen! – dijo levantándose abruptamente del piso – Ustedes no creerán que yo… - al notar sus rostros serios supo que ellos en verdad lo creían... Y eso explicaba muy bien el porqué que lo llamasen "Héroe de la leyenda" – ¡Es cierto que me llamo Link como los Héroes, pero eso no significa nada! A mi madre le gustaban mucho los cuentos de hadas y por eso me dio ese nombre ¡E-eso es todo! –

- No deberías estar tan a la defensiva si crees que es un malentendido – comentó Dark con severidad.

- ¡No seas malo con él! – le regañó su hermana – Dale tiempo a que lo asimile, ¿quieres? –

- ¡Pero esto es un error! Yo no podría ser un héroe. Soy un chico normal de campo sin nada especial, ¡ni siquiera tengo algún talento! – dijo intentando convencerlos, quizás así lo dejarían en paz y podría volver a casa como si nada de aquello hubiese sucedido.

- No hay error – replicó Midna – Las Diosas me lo dijeron en un sueño que tuve cuando era niña; en esta Era llegaría el 'Héroe de la Luz' quien nos salvaría de un terrible enemigo, y estoy sumamente convencida de que ese enemigo se trata de Zant. La princesa Zelda también tuvo ese mismo sueño y apoya mi teoría, es por eso que estamos seguras de que las Diosas se referían a ti como el nuevo Héroe –

- ¡Quizás se referían a otro Link! Es una leyenda muy famosa, debe haber más gente con ese nombre… – dijo ya nervioso, pensando en que en serio debería escapar de ese par de locos antes de que algo malo sucediera.

- Revisamos los registros tanto de Hyrule como de Termina – comenzó a decir Dark con cierto tono de burla – Parece que a nadie se le ha ocurrido usar el nombre de 'Link' en los últimos doscientos años –

- No somos tontos – continuó Midna, divertida – No te traería al Mundo Oscuro sin estar al cien por cierto convencida de que eras tú. Además, mira, déjame mostrarte algo. Dame tu mano derecha –

Link dudó un momento pero de todos modos la extendió. La muchacha puso las propias encima de la suya y una luz blanca los cubrió, haciendo aparecer un triangulo dorado en la mano del rubio conocido como la Trifuerza.

O0O0O0O0O0O0O0O0O0O0O0O

- Ilia, ¿estás segura de esto? – preguntó Saria temblando de miedo y frío. La tarde estaba comenzando a helarse y el bosque se veía cada vez más sombrío.

- Por supuesto – respondió la rubia sosteniendo una linterna y caminado sin tropiezos a diferencia de sus acompañantes – La señora Anju confía en que Link sigue con vida, su palabra es suficiente para mí. Debo ir a buscarlo –

- Pero tú no sabías que esos monstruos nos atacarían, no es tu culpa – insistió Ralph, también con frío.

- Eso ya lo sé. Pero no puedo abandonar a Link, es nuestro amigo. Y ustedes no tienen que venir si no quieren. Yo sé cómo arreglármelas sola –

- No digas esas cosas, también somos tu amigos – dijo la peliverde.

- Cierto – apoyó Ralph – Además, si logramos encontrar a Link él también le diría a la gente de la villa sobre esos monstruos y nos pedirían disculpas por hacernos pasar por locos

- ¡Pff! No puedo creer que eso sea lo único que te preocupe – Saria le hubiese dado un manotazo si la oscuridad le hubiese permitido verlo.

Ilia paró de pronto al escuchar el sonido de vidrio quebrándose, y en efecto, acaban de pisar la linterna que Link cargaba cuando había ido a buscar leña.

- ¡Miren! ¡Allí hay huellas! – señaló la peliverde unas pisadas en la tierra.

- ¿Dónde?... ¡Yo no veo nada! – contradijo Ralph frunciendo el ceño.

- Saria pasa gran parte de su tiempo en el bosque, debemos creerle – intervino Ilia.

- Puedo distinguir las huellas de Link pero…veo otro par. No sé de quién sea–

- No importa. Seguiremos esas huellas de todos modos. Gran trabajo, amiga

- ¡Sí! No eres tan tonta como pareces – dijo el pelirrojo riendo.

- ¡Qué grosero eres! – reprochó, aunque nada ofendida en realidad.

O0O0O0O0O0O0O0O0O0O0O0O

- De-de acuerdo… TAL VEZ si sea reencarnación de los Héroes – dijo Link ya más sereno – ¡Pero no pueden pedirme que pelee contra ese tal Zant! Lo que ustedes tienen es un problema político, ¿no? Si se juntaran para hablar… –

- ¡Eso es inútil! – replicó el pelinegro con voz elevada – Ya se ha intentado de todo para detenerlo, pero nada funciona. Por eso hemos recurrido a ti, el elegido de las Diosas. Si no haces nada para resolver esto ambos mundo estarán perdidos –

- Pero yo no sé… -

- Y parece ser que fue un error de mi parte creer en que el nuevo Héroe sería alguien de quien se podía fiar, pero no es más que un debilucho conformista -

- Lo siento… -

- A eso me refiero – suspiró Dark comenzando a exasperarse.

- Link, ¿ya lo pensaste muy bien? – dijo la chica – Piensa en toda esa gente que morirá esperando a un héroe que jamás llegará. ¿No tienes a alguien a quien quieras proteger? –

El rubio agachó la mirada y crispó los ojos. No lo había visto de esa manera. Si era cierto que el destino del mundo estaba sobre sus hombros por alguna causa que estaba fuera de su propio razonamiento… quizás debía hacer el intento, por Anju… por Aryll. Y por lo que sabía de esas viejas leyendas, los Héroes siempre resultaban victoriosos.

- ¡E-está bien! Los ayudaré, pero no prometo ser de gran ayuda… –

- ¡Perfecto! ¡Contigo a nuestro lado no podemos perder! – dijo animada – Ahora que este asunto está resuelto pasemos al plan de acción –

- ¿Plan de acción…? –

- No podemos derrotar a Zant por ahora – continuó Dark, más tranquilo de que Link recapacitara – Él tiene a su lado un poderoso aliado y también está invocando antiguos espíritus para su séquito. Para nuestra suerte, esos rituales son largos y exhaustivos, le tomará al menos un año para completarlos. Ese tiempo lo usaremos para buscar los Colgantes de la Virtud[2] y poder abrir la cámara que guarda la Espada Maestra –

- ¿La Espada Maestra? – repitió el rubio parpadeó sorprendido - ¡¿Te refieres a la poderosa espada que usaron los Héroes?! –

- De esa hablamos – dijo Midna – Es tuya por derecho, mas no será fácil conseguirla. No tenemos idea de dónde se encuentran los colgantes, pero sabemos dónde está el Libro de Mudora[2], el cual es un viejo libro que se reescribe al nacer un nuevo Héroe e indica la posición exacta de los tres colgantes y además describe algunas otras cosas que no sé qué puedan ser –

- ¿Es decir que debemos encontrar el libro primero? ¿En dónde está? –

- Según un pergamino que encontré en la librería de mi palacio, el libro se encuentra escondido en el Calabozo del Águila[3], cerca del Palacio Deku. Aunque aún es muy temprano para dirigirnos hacia allá. Primero debemos asegurarnos de que puedas pelear… o al menos defenderte. ¿Tú qué dices, Dark? –

- Hace un momento Link dijo que no tenía alguna habilidad y eso es lo creo – contestó sin maldad aunque sonó bastante duro – Y su fisionomía no es la de un guerrero. Link, ¿al menos has sostenido una espada una vez en tu vida? –

- … No – contestó sintiéndose avergonzado de ello aunque sin saber por qué.

- Entiendo – suspiró otra vez – Supongo que tendré que entrenarte. No puedo permitir que tu incompetencia nos retrase –

- Sí… - contestó tal cual cachorro amonestado.

- Bien. Es hora de descansar, demasiadas emociones por hoy. Ya habrá tiempo para explicarte más cosas después – dijo la chica antes de bostezar – Mañana a primera hora iremos al pueblo de Rauru[4] a conseguirte una espada y un escudo para tu entrenamiento, y también algo de ropa nueva. Ésa que traes puesta está manchada de sangre –

Link se miró la ropa y efectivamente estaba cubierta de un líquido verdoso ya seco y un olor desagradable emanando que no había notado antes por las impresiones pasadas. Seguramente se había salpicado de la sangre del monstruo del cual Dark lo salvó.

O0O0O0O0O0O0O0O0O0O0O0O

- Qué raro… - comentó Saria mirando al suelo – Aquí terminan las pisadas, frente a esta pared de piedra

- Quizás Link la escaló – opinó Ralph.

- No tiene sentido que la escalara; hay más camino atrás – replicó la peliverde con las manos en las caderas.

Mientras tanto Ilia se mantenía callada, observando la piedra y los alrededores. Fue cuando extendió la mano para tocar la piedra que vio otra mano, pero gigante, salir de ella y la arrastró dentro de una inmensa oscuridad para seguir por tomar a Ralph y luego Saria que no lograron escapar a tiempo.

La noche cayó y el Portal se había abierto.

O0O0O0O0O0O0O0O0O0O0O0O

Link escuchó una melodía en sueños y abrió los parpados con pesadez y de a poco. Aún era de noche, lo sabía porque el portón de la torre se encontraba abierto y la falta de luz era evidente, sobre todo con la fogata extinta.

La melodía seguía sonando. Trató de distinguir a sus acompañantes en la oscuridad y logró ver a la muchacha dormida pacíficamente en el piso, pero faltaba su 'clon'. Se puso en pie sin hacer ruido y fue hasta el portón. Gracias a los claros de luna pudo ver a Dark sentado en los escalones y con una ocarina en las manos. Era él el que la hacía sonar.

La melodía era curiosa, triste y alegre a la vez, bastante nostálgica y extrañamente familiar. Se quedó un rato escuchándola hasta que el cansancio lo venció y regresó adentro para dormir.

A la mañana siguiente salieron temprano tal lo planeado para dirigirse al pueblo de Rauru, lugar al que seguramente llegarían al mediodía ya para el ocaso.

Link se mantuvo callado casi todo el viaje, apenas si respondiendo preguntas de 'sí' o 'no' o con pocas palabras lo que fuese que Dark y Midna le preguntaran. En su cabeza se tejían un manojo de dudas, remordimientos y regaños a sí mismo por aceptar lo que ellos decían era "su destino". Pero tampoco podía dejar de pensar en que si en verdad podía hacer algo por mantener la paz y tranquilidad de dos mundos no debía negarse pues eventualmente terminaría afectando su vida propia de igual manera.

- Ya que estaremos viajando juntos un largo tiempo… - comenzó a decir Midna – deberíamos conocernos mejor, ¿no creen? ¿Algo que quieras saber sobre nosotros, Link? Puedes preguntar, ¡o quizás tú nos quieras contar algo sobre ti! – levitando a su alrededor.

- Eh…bueno, yo… no sé qué podría decir – contestó todavía desconfiado, acostumbrándose de nuevo a ellos.

- Oh, está bien. Yo daré el ejemplo. Veamos… - llevándose un dedo al mentón – Tengo 21 años, me gustan las uvas, mi color favorito es el magenta, y me gusta leer buenos libros en el balcón de mi habitación. Dark tiene 18 años y hasta hace poco dejó de mojar la cama –

- ¡¿Q-qué?! ¡Eso no es cierto! – replicó el pelinegro enseguida, avergonzado y molesto. Link se tuvo que tapar la boca con ambas manos para no estallar de risa, pues no esperaba un comentario así y sabía que reírse sería grosero – Está bien. Ríete – dirigiéndose al rubio – Pero yo que tú no confiaría en todo lo que dijese esa loca – apuntando a su hermana con el pulgar – Una vez me dijo que si comía un hongo rojo crecería dos metros, obviamente fue mentira y tuve que vomitarlo porque resultó ser alucinógeno

- ¡Hey! Te lo había dicho en broma, ¡no es mi culpa que te lo hayas creído! – se excusó con la mirada al cielo, haciéndose la inocente – Por cierto, Link, ¿tú tienes hermanos? –

- Sí…, una hermana pequeña – contestó algo desanimado, recordando que tenía tiempo de no verla – Se llama Aryll, cumplió 12 años hace poco. Le envié una muñeca como regalo – dijo melancólico.

- ¿Se la enviaste? – inquirió Dark - ¿Quieres decir que están lejos uno de otro? – el rubio simplemente cabeceó, sin intención de decir nada más al respecto. Contar sus problemas a otros no era algo que hiciese regularmente – ¿Por qué?

- ¿Por qué…? – repitió quedamente, no estando seguro de si contestar – Es… una larga historia

- Es un largo camino – replicó el pelinegro con una media sonrisa. Link también sonrió ligeramente, aunque todavía con timidez.

- Mis padres…ellos murieron a causa de enfermedades cuando yo tenía 8 años y ella 4 – comenzó a contar eligiendo con cautela sus palabras – Primero murió mi padre y luego mi madre, dejándonos solos porque no teníamos más familiares, por lo que Aryll y yo tuvimos que ser llevados a un orfanato donde una pareja la adoptó sólo a ella, pues dijeron que yo era ya mayor y que podía cuidar de mí mismo… Desde entonces solo nos hemos comunicado con cartas –

- ¡Eso es horrible! ¡Te alejaron de tu hermana! – dijo la muchacha, ciertamente indignada, y pensando en que aunque Dark fuese su medio hermano lo quería como tal y también estaría triste de que los separaran - ¡Oh, miren! Desde aquí ya se ve el pueblo – comentó al notar los techos de las casas mientras bajaban del último tramo de Death Mountain y pasaron algunos minutos más para adentrarse por completo al bosque que rodeaba el pueblo para detenerse un momento antes de entrar.

- ¿Por qué paramos aquí? – preguntó el rubio.

- No podemos entrar al pueblo contigo – respondió Dark – Si algún siervo de Zant percibe tu poder podría avisar a otros y tendríamos problemas –

- Exacto – dijo Midna – Será mejor que te quedes aquí mientras Dark compra algunas cosas y yo sobrevuelo el lugar para saber si hay o no peligro de ser descubiertos, así podremos pasar la noche aquí. Mientras tanto, toma esto – tronó los dedos y apareció en su mano una capa roja – Es una Capa mágica[2], te hará invisible el tiempo que tu magia pueda sostener –

- ¿Mi magia? – inquirió confundido. Es decir, ya había visto a la chica usar magia y ya estaba consciente de que era real ¿pero él?

- Por supuesto. ¡Eres el elegido de las Diosas, debes poder usar magia! Aunque lo más seguro es que debido a la falta de entrenamiento tu magia sea bastante limitada. Ya te enseñaré yo después a usarla. Por ahora sólo usa la capa cuando escuches que alguien se acerque, ¿de acuerdo? Dark y yo intentaremosde no tardar mucho –

- Está bien… – tomó la capa y se la ató al cuello mientras aquel par se dirigía al pueblo, dejándolo solo y algo temeroso. Era la primera vez que no tendría compañía estando en el Mundo Oscuro. Quién sabe qué cosas podría pasarle…

Link sacudió la cabeza. Estaba resguardado entre árboles y tenía una capa de invisibilidad, si algo ocurría sólo necesitaría activarla y estaría completamente a salvo.

Pasó alrededor de quizás media hora o más cuando el rubio escuchó pisadas livianas y lloriqueos agudos cerca de donde se encontraba y no dudó en usar la capa mágica para esconderse. Entonces una criatura con forma curiosa apareció frente a sus ojos; parecía una muñequita de madera con cabello de hojas y un vestido rojo hecho de flores, que huía despavorida de un par de libélulas del tamaño de un perro que… ¿lanzaban electricidad? Ese mundo sí que era raro.

El rubio en ese momento no supo qué hacer. ¿Debía ayudar a la muñeca de madera o estaría interfiriendo con la fauna de ese lugar?

- ¡Ayuda! ¡Quien sea! ¡Ayúdeme! – gritó la pequeña de madera y entonces Link reaccionó, dándose cuenta que la chica tenía conciencia y no era un animal salvaje. Y de su bolsa sacó un Tirachinas que los niños de la Villa Ordon le habían regalado hacía poco por jugar con ellos.

Tomó piedras del suelo y derribó a las libélulas.

La pequeña de madera miró hacia todos lados mas no vio a nadie, y, aunque con algo de miedo, fue agradecida.

- Quien haya sido, ¡gracias! ¡Encontraré la manera de pagárselo! ¡Lo prometo! – dijo y corrió de regreso por donde había venido.

Link suspiró aliviado y satisfecho de que la criatura no sufriera daños. Y pocos minutos después Midna volvió.

- Parece que estamos a salvo en el pueblo, no hay rastros de ningún secuaz de Zant. ¿Todo bien?

- – contestó con una sonrisa casi tierna, fingiendo que nada había pasado y sin intención de comentar lo sucedido.

- ¡De acuerdo! Dark nos está esperando en la posada. Vamos

La chica guardó la capa y comenzaron su marcha hacia el pueblo. Al llegar a la posada ya estaba el panorama oscuro y las estrellas se asomaban por las ventanas, y rentaron dos habitaciones de lujo separadas, una para la chica y otra para ellos.

- Yo no sé cómo pagarles esto – dijo Link de pronto, refiriéndose a la espada y escudo para el entrenamiento y la ropa nueva – Por ahora no tengo mucho dinero así que… -

- No digas tonterías, esto va por nuestra cuenta – dijo Dark sin tomarle importancia.

- Exacto. Somos los príncipes de este reino, tenemos con qué pagar – apoyó Midna con cierto tono de altivez y guasa. Link asintió aunque no muy cómodo con eso.

Dark le mostró a Link la ropa que le había comprado, una camisa azul con rayas blancas y un pantalón café, para que se los pusiera luego de que tomara un baño, lo cual al rubio le pareció una muy buena idea hasta que supo que tendrían que… bañarse juntos. Según el posadero, quedaba poco agua en el tinaco a falta de lluvia y si podían ahorrarse agua bañándose juntos sería mucho mejor (pues creyó que eran gemelos por su parecido), y no hubo objeción por parte de ninguno. Incluso a Midna le pareció una excelente idea mientras moría de risa.

- Si te hace sentir más cómodo, no miraré – dijo Dark con simpleza mientras se quitaba la armadura y la dejaba en el piso mientras que Link, a quien le daba la espalda, se desvestía sin muchos ánimos.

Link sabía que no tenía nada de qué avergonzarse, incluso el pelinegro se lo había dicho ya; es decir, ambos eran hombres. Pero aún así eso no quitaba el hecho de que fuese un chico tímido, sobre todo en una situación como ésa.

El rubio se metió a la tina de piedras hasta zambullirse por completo hasta cuello y unos pocos segundos después se sintió más relajado por el vapor y respiró menos nervioso, aunque tuvo que desviar la mirada cuando el pelinegro se disponía a entrar.

Dark, despreocupado, tenía los ojos cerrados y los brazos fuera del agua recostados sobre las orillas dejando ver su musculatura. Link lentamente volvió su mirada hacia él, teniendo curiosidad de su cuerpo, pues aunque tenían el mismo rostro se notaba que el pelinegro era de mayor estatura (al menos unos centímetros más) y tenía más fuerza y resistencia, algo que pudo constatar durante la pelea contra los Stalfos.

- ¿Sucede algo? – inquirió soñoliento al percatarse de la mirada de Link.

- ¡N-nada! – contestó enseguida, sintiéndose apenado por observarlo y volvió a mirar hacia otro lado – Por cierto… - comenzó a decir para desviar el tema - Anoche te escuché tocar una melodía… -

- Balada del Pez Viento[5] – dijo y abrió los ojos – Es el nombre de la canción. Se dice que el Héroe de los Sueños solía tocarla. A mi madre le gustaba mucho y la usaba como canción de cuna para arrullarme – en ese momento Dark se sorprendió a sí mismo hablándole sobre eso. Él no era de los que contasen ese tipo de cosas privadas así como así pero de alguna manera sentía que podía confiar en Link, aunque su primera impresión de él haya sido la de un palurdo sin remedio.

- Ya veo… - musitó pensativo y confundido. Estaba seguro de que jamás había escuchado esa melodía antes. ¿Sería acaso que le sonaba familiar por ser en verdad una reencarnación de los Héroes?

Link frunció el ceño y suspiró cansado. Ya estaba harto de pensar en esas cosas y se dedicó mejor a disfrutar del baño caliente.

[1] En orden, aquí me refiero a algunos Links de cada juego:Skyward Sword, Ocarina Of Time, Oracles Of Seasons/Ages, Link's Awakening, y Wind Waker.
[2] Objetos de A link to the past.
[3] The Eagle: primer calabozo en The Legend of Zelda (NES)
[4] Rauru: un sabio en Ocarina Of Time y nombre del primer pueblo en Adventure of Link
[5] Ballad of the Wind Fish: tema musical principal en Link's Awakening


Sugerencias, quejas, regaños, regalos, e-mails bomba; dejen review n-n