/Holi(?
Lo siento, se que me he retrasado mucho, pero el trabajo, bueno... ahora tendre un poco mas de tiempo... ah... mi contrato termino asi que... estoy como Hikikomori* otra vez, así que en lo que busco otro, podre escribir otra vez, eso y que tengo otros proyectos, pero esos van hacia Wattpad, donde me encuentran como Rinmika Utaumine, ya saben jajaja.
El problema aqui es que te da cierto tiempo para re-editar antes de matar tu texto y eso pues, no me combine, pues a veces tengo tiempo de actualizar y a veces no... solo es por eso. No me pateen QnQ
Los quiero, cuidense.
*ni estudia ni trabaja/
Capítulo 6 (Lo que siente un hijo...)
Tras haber sido salvado por la persona a quien su madre alguna vez amo, se fue hecho la madre de allí, siendo seguido por sus amigos quienes estaban preocupados por su estado físico y emocional. Llego a casa refunfuñando su muy mala suerte, entro dando pisotones como si fuere un ser gigantesco y así mismo, con aquel "berrinche" se encamino a su cuarto, donde, una vez adentro, cerro de un buen portazo. Sus amigos se miraron los unos a los otros, jamás habían visto a Kenny echar humo, jamás. El y su madre eran muy expresivos, pero jamás los habían conocido cuando estaban cabreados, bien cabreados, ni el mismo Kenny sabia como era Hanna bien encaminada, así que era obvio que también ellos desconocieran esa "otra cara" de su familia.
Comenzó a dar vueltas desesperado, maldiciendo su situación, después tropezó con su patineta golpeándose con el mueble haciéndole hervir más de ese coraje y lanzar aquel objeto contra la pared, haciendo una cuarteadura en la misma, tirando la foto que tenia de cuando era niño y estaba con su madre, haciendo que reaccionara.
-¡Oh no!-exclamo al ver tan preciado objeto en el suelo-Rayos...-lo tomo en manos apreciando que el papel seguía intacto, pero el marco y cristal ya habían perecido.
Observo la foto, era una recién de cuando ella lo había adoptado, era tan pequeño entre los brazos de ella, un nudo se le hizo en la garganta, soltando unas lágrimas. Después de ya no escuchar ruido alguno, sus amigos subieron presurosos, pues creían que algo andaba mal, grata sorpresa fue verle allí, sin heridas, pero lo mejor era alejarle de los restos del marco, no sabían si en ese estado podría atentar con su propia vida. Obligaron a que se pusiera de pie y lo llevaron al borde de su cama para sentarlo, Stan y Kyle fueron por una escoba y recogedor para limpiar el desastre, Eric por su lado, debería cuidar de quien ahora permanecía callado, con la mirada gacha y ojos perdidos en la misma nada. El azabache y el pelirrojo limpiaron el desorden de su amigo, cuidando de no lastimarse, y después les acompañaron en silencio.
-¿Qué pretendías?-murmuro Kyle haciendo reaccionar a Stan y Eric-Si... Si le hubieras hecho algo, tu madre tendría que verlo otra vez ¿Quieres eso?-regaño-¡Contesta!
-Ky... Déjalo él está...
-No.-contesto el rubio interrumpiendo a Stan-Pero el verlo allí... Tan campante...
-Desconozco cuan molesto ha de haber sido. Pero piensa, si tú lo hubieras herido, por tus actos contestaría tu mamá y por ende, tendría que verle. Una vez más.
-No pude evitarlo Kyle... Tu... ¡Tú no sabes cuan triste es recordar que tu madre escribió tantas anécdotas y la mayoría de ellas son discusiones realizadas por el! ¡Lo único hermoso que escribió fue cuando se conocieron y cuando comenzaron a salir! Es todo... Las demás páginas de sus libros, son lágrimas secas y heridas a medio sanar. Cuando él se equivocaba, ella siempre lo perdonaba, pero cuando ella llegaba a errar, jamás escucho un perdón de parte de él. Nunca.
-Ella realmente le amaba...-aclaro Kyle-Cuando una persona ama a otra incondicionalmente, soporta todo.
-Ella soporto hasta su último aliento-siguió Stan
-Ella está herida... Su alma esta desecha, y su único consuelo es tener uno de esos sueños que el clavo en ella
-Un hijo.-espeto Eric. El otro asintió
-Soy "eso" que hace que mi madre siga en pie, quizá no sea el hijo modelo, pero...-la puerta se abrió
Ninguno de ellos había escuchado el auto en el garaje, tampoco la puerta abrirse y mucho menos que alguien subiera las escaleras. Quien se asomaba por el umbral era la castaña quien recién había salido de trabajar encaminándose a toda prisa para llegar a casa y pasar tiempo de calidad con su adorado y único hijo.
Ella lo había escuchado todo, todo lo que habían hablado los muchachos. Cada palabra, cada reacción, cada frase acertada por su situación y lo que es peor aún, que su hijo confronto a esa persona.
-Chicos... Kenny y yo debemos hablar a solas-dijo seriamente-Serian tan gentiles de permitirnos, Kenny los llamara en cuanto se desocupe ¿Cierto?-su hijo asintió
Sus amigos tomaron sus mochilas y salieron sin antes darle ánimos a su amigo y esperaban que no hubiese un castigo. Todos salieron pero solo uno se atrevió a mirarla a los ojos.
-No sea tan dura con él. Lo ha hecho por usted-dijo el pelirrojo y luego corrió escaleras abajo para alcanzar a los demás e irse a sus respectivas casas
-¿Tienes algo que decirme Kenneth?-el suspiro
-¿Sabes? Siempre quise conocer a quien hizo posible que esto esté pasando, que yo viviera aquí cómodamente con una madre grandiosa como tú a su cargo. Jamás me hubiera sentido tan afortunado como ahora. No es nada especial, él es solo otro ser vivo que respira y "piensa" no es nada del otro mundo-no se atrevía a verla-Realmente no pude evitar querer ponerle una mano encima. Lo siento.-dijo sinceramente. Ella se acercó y tomo asiento a su lado izquierdo
-Hijo, a veces, ese tipo de reacciones son perjudiciales. Él pudo haberte lastimado ¿Y que haría yo sin ti? Él es una persona muy impulsiva también. Como nosotros. Mi destino no era estar con él, era estar aquí sentada contigo hijo, en las buenas, en las malas. Así somos las madres cielo. Mi trabajo es encaminarte a una buena vida, ya será decisión tuya que camino quieras tomar-lo abrazo-Yo estoy orgullosa de ti, seas como seas, pero deseo que no vuelvas a cruzarte con el ¿De acuerdo?-De acuerdo-sonrió.
El timbre sonó.
Ella bajo con calma arreglándose un poco para poder abrir la puerta a quien llamaba. Al abrir esta todo a su alrededor se había pausado.
-¿Quién es ma?-su hijo bajo, quedando helado, ahora, sabía que lo que había echo, había sido un gran error.
"Nunca hagas cosas por las cuales después te puedas arrepentir..."
Continuara...
