Reviews:
true-chan324: Jojojo, pues muchas gracias por los ánimos. Y sep, me idea es terminas este fic rápido [no muy rápido, es decir, que no me tome 4 años como otro fic que tengo xDu]. Y…jajaja, si Zelda se muere me complicaría bastante las cosas, a ver qué puedo hacer n-nU
Kisuki: ¡Gracias por los comentarios! Y como digo arriba… pobre Zelda, ¿qué les ha hecho a ustedes? xD
- Ponte de pie – exigió Dark tras haber tumbado fácilmente a Link al suelo.
El rubio se levantó rápidamente y cogió la espada como pudo, y es que le parecía bastante pesada inclusive con sus años de experiencia cargando cajas en granjas y tiendas; y Dark se preparó para atacar de nuevo.
Link se tensó. Sabía que el pelinegro no le haría daño (de hecho ambas espadas seguían dentro de sus fundas) pero eso no le restaba el miedo al dolor físico y la inseguridad de no saber cómo defenderse.
Dark lanzó otro golpe y Link logró cubrirse con el escudo, mas no fue suficiente, el otro ingeniosamente lo empujó con su propio escudo y lo tumbó de nuevo con una patada directa al estómago.
- ¡No seas tan rudo con él! – exclamó Midna molesta – Apenas lleva pocos día de entrenamiento. ¡No puedes pedirle que te siga el paso tan pronto! –
- Pues debería… Es decir, es el nuevo Héroe – contestó Dark con simpleza y Link frunció el ceño.
Ya estaba harto de que el pelinegro dijera eso cada vez que fallaba en algo, que lo comparara con antiguos héroes de los que ni siquiera estaba seguro de descender y que tampoco le interesaba realmente saber. Tomó la espada de nuevo y la alzó con intención ofensiva. Le mostraría que era capaz de hacerlo por sí mismo.
Dark sonrió ligeramente de lado y regresó a su pose de batalla, cubriéndose con el escudo y bloqueando con relativa facilidad los golpes que Link daba.
- Estás mejorando – dijo con sinceridad y el rubio lo miró con sorpresa, no esperando un elogio tan pronto – Pero hagamos esto más divertido – dejó caer su escudo, quedándose sin defensas (tampoco llevaba la armadura dorada) – Intenta golpearme sin la funda, si lo haces te daré un premio –
- Esto será interesante – rió la muchacha poniéndoles más atención.
Link, en cambio, casi tragó saliva y retrocedió por instinto. Quizás no tenía mucho de conocerlos, pero sabía que tanto Dark como Midna no fanfarroneaban sin tener algún As bajo la manga. Y tenía la certeza de que su reto le sería algo imposible de cumplir a esas alturas.
- Yo no creo que… -
- Vamos, inténtalo. No te atacaré – le incitó, y entonces Link asintió, todavía intranquilo aunque consciente de que no tendría oportunidad contra él y que no habría diferencia si quitaba o no la funda.
Apretó con fuerza el mango de la espada ya desenfundada y se decidió en el primer golpe para después continuar con ataques frenéticos que Dark repelía y/o bloqueaba sin problemas con la propia, y, en un descuido del rubio, le hizo soltar la suya.
- Puedes hacerlo mejor – dijo en un suspiro y con tono de decepción – Te daré otra oportunidad. Inténtalo de nuevo –
Pero Link, ya no tan animado, dudó si intentarlo una segunda vez. Ya era su tercer día de entrenamiento y apenas si logró unos pocos avances: como qué postura es la correcta, cómo usar el escudo, algunas tácticas ofensivas y defensivas; pero aún sentía que algo faltaba, pues, a pesar de que sostenía correctamente la espada, la percibía pesada y nada útil.
Resignado, decidió intentarlo de nuevo, no tenía nada qué perder. Antes de continuar, igual dejó a un lado el escudo (Dark no iba a atacarlo) y recogió la espada con el brazo izquierdo porque la tenía más cerca, y, para su sorpresa, sintió inmediatamente un cambio significativo que lo abrumó de manera positiva.
Dejó la espada en ese brazo y continuó con el reto, sintiéndose mucho más ágil y con más impulso que en sus ataques anteriores. Y no eran imaginaciones suyas, incluso Dark parecía tener problemas en bloquearlo y terminó por ceder unos pasos hacia atrás.
Entonces Link se detuvo de pronto, aterrorizado. El filo de su espada estaba pegada a la mejilla del pelinegro habiéndole hecho un corte no muy profundo. Link retiró la espada y después la dejó caer, sumamente apenado.
- ¡Wow! – exclamó Midna, maravillada con la demostración – Impresionante. ¡Otra vez! –
- ¡L-lo siento mucho! – dijo y corrió enseguida a buscar en su bolsa apoyada en algún árbol un pañuelo que lo pasó suavemente por la mejilla del pelinegro.
- No, soy yo el que lo siente – asió las muñecas de Link para detenerlo – Honestamente no creí que fueras a darme con la espada, así que no tengo ningún premio –
Ante la confesión el rubio no pudo hacer otra cosa más que reír divertido y aliviarse de que no estuviera molesto con él.
- No me interesa ningún premio – sacudió la cabeza y continuó limpiando la herida cuando Dark lo soltó.
- No importa. Aún así debo cumplir con el trato. Pero no sé me ocurre nada… -
- ¿Qué tal esto? – Midna tronó los dedos y apareció en su mano un anillo con un diamante rojo[1] – Hace años que no lo usas, le puede servir mucho a Link siendo que aún es principiante –
- Tienes razón, es una buena idea – la chica le lanzó el anillo y éste lo atrapó. Tomó la mano derecha del rubio y le puso el anillo – Este anillo te protegerá de ataques tanto físicos como mágicos, pero no dependas de él siempre, ¿de acuerdo? Yo preferiría que no lo usaras, para que mejores tus técnicas defensivas, pero está bien si lo usas de vez en cuando –
- S-sí, ¡gracias! – dijo el rubio, ligeramente ruborizado aunque sin saber por qué. Solía recibir obsequios de personas que ayudaba y de gente a la que simplemente le caía bien, lo cual siempre es agradable, pero ése regalo lo sentía especial de alguna manera…
- Creo que mañana ya podemos partir hacia el Calabozo del Águila– dijo Dark arrebatándole el pañuelo y él mismo haciendo presión en su mejilla.
- Oh, ¿en serio crees que Link ya está listo? Pero si penas te hizo un rasguño – comentó Midna no muy convencida.
- Por supuesto. Aprende rápido, lo lleva en la sangre – refiriéndose a sus antepasados héroes – Yo solamente estaba esperando a que se diera cuenta de que es zurdo –
- ¿Zurdo? – repitió Link abriendo mucho los ojos. Era cierto, había dejado la espada en su brazo izquierdo porque lo sintió más cómodo – Entonces tú ya te habías dado cuenta… - musitó con cierto tono de reproche.
- Sí. Pero no habría sido correcto que yo te lo dijera, hay cosas que uno debe darse cuenta solo. Y tuve que presionarte bastante para que tú te dieras cuenta –
- Ya veo… Qué torpe - suspiró cansado y sintiéndose más bien un idiota por no haberlo sabido antes.
- Hey, lo hiciste bien – sonrió – Jamás pensé en que avanzarías tanto sino en al menos cuatro días más – dijo, y le acarició la cabeza igual como lo había hecho cuando era lobo. Link volvió a ruborizarse e inclinó la cabeza hacia abajo para que nadie lo viera.
Al día siguiente salieron del pueblo de Rauru y se dirigieron hacia el Este donde se encontraba el Palacio Deku, que era un pantano rodeado de aguas venenosas y lugar donde la tribu de los Deku prosperaba y eran quiénes los que sabían la ubicación exacta del Calabozo del Águila. Les tomó alrededor de tres horas llegar al palacio con ayuda de una burbuja mágica que Midna creó para no pisar el veneno. Durante ese recorrido, Link observó a varios hombrecitos de madera que Midna le señaló como dekus. Entonces recordó a la muñequita de madera que había ayudado días atrás, seguramente ella pertenecía a esa raza y el hecho de que el palacio estuviera a tan pocas horas del pueblo explicaba que hacía rondando por ahí.
- ¡Alto ahí! ¡Quiénes son y qué les concierne en el Palacio Deku! – exclamó un deku guardia junto a otros más que impedían el paso a la tribu.
- ¡Soy la princesa Midna de Termina y exijo una audiencia con el Rey Deku! – tan sólo decir aquello se escuchó un murmullo graciosos y varios dekus entraron al palacio. Un par de minutos después salió del palacio un deku de mayor tamaño.
- Princesa Midna, me temo que su presencia aquí no es grata – espetó el Rey Deku – Debido a su escape, el Rey maligno Zant la ha estado buscando por todo el mapa, el Palacio Deku no fue la excepción. Vino aquí hace ya unas semanas y maldijo nuestra tierra, desde entonces han sucedido calamidades y ha dejado de llover. Solamente porque los Twili son viejos aliados nuestros no daré aviso al Rey Zant de su aparición y a cambio le pido que se marche y no vuelva –
- ¿Rey…Zant? – repitió la chica temblando de furia, la cual tuvo que suprimir con dificultad puesto que no quería manchar su diplomacia diciendo alguna barbaridad si se salía de control –… Rey Deku, no es nuestra intención molestarlos, a decir verdad es todo lo contrario. Si nos indica el camino hacia el Calabozo del Águila prometemos ayudar a su tribu. Le pido humildemente una audiencia para explicarle nuestra situación –
- Ese es un sitio sagrado para nosotros, nadie puede entrar allí – replicó con dureza – Y tampoco puedo revelar su ubicación a traidores. Si no se van ahora mismo haré que mis guardias reales los echen a la fuerza – dijo y los dekus comenzaron a agitarse, molestos.
- ¡PADREEEEEEEEEEEEEE! – se escuchó un grito desde el interior del palacio y una chica deku salió para lanzarse contra el rey. Luego, los dekus molestos comenzaron a temblar de miedo. Link la reconoció al instante – ¡Padre! ¡Exijo que no les hagas daño y los dejes pasar! –
- ¡Pe-pero, princesa mía! Ellos son intrusos que… - quiso explicar, también temblando, pero la princesa continuó.
- ¡Nada de peros, papá! No son intrusos. ¡Uno de ellos fue el que me salvó de las malvadas libélulas! –
- ¿Quéeeeeeeeeeeeeeeeeeee? – esa fue la reacción unánime, a excepción de la del rubio, que fue más bien de apocamiento.
- ¿Quién es el que te ha salvado, princesa mía? ¡Debe ser recompensado! –
- ¡Fue él! – señaló a Link – ¡El Héroe de la Luz! –
Hubo ahora un silencio corto que después estalló en más murmullos de sorpresa.
- ¿Salvaste a la Princesa Deku? – cuestionó Midna incrédula, Dark también lo estaba.
- Eso parece… - sonrió apenado – Lo que no entiendo es cómo me reconoció –
- Eso es fácil – la princesa corrió hasta él – No te vi pero sentí tu presencia y bondad. ¡Oh, nuevo Héroe! Cuando niña tuve un sueño sobre tu llegada a esta Era y sabía que tenía que ser cierto. Además de eso, salvaste mi vida. ¡Tienes mi gratitud eterna! – hizo una reverencia – No necesitan una audiencia con mi padre. Creo entender lo que sucede: buscan el Libro de Mudora porque necesitan recuperar la Espada Maestra y luchar contra el mal que se avecina, como lo ha hecho cada Héroe. Pierdan cuidado, yo misma los llevaré hasta el Calabozo del Águila –
- Le agradecemos su comprensión – dijo Midna inclinando la cabeza con respeto y los otros dos la imitaron.
- No hay de qué. Sólo quiero ayudar. ¡Síganme! –
- ¡Oh, gran Héroe! ¡Le pedimos que salve a nuestro reino de la maldición! – exclamó el Rey Deku y sus súbditos se postraron en plegaria.
La chica deku los guió por toda la tribu hasta llegar a una pared de enredaderas en los jardines del palacio real, dejándolos algo confundidos cuando ésta sacó unos tubos musicales y comenzó a tocar una melodía.
Al terminar la música, las enredaderas cobraron vida y despejaron un camino escondido.
- Esa canción… la he escuchado antes – pensó Link, algo frustrado de no recordar.
- Sonata del Despertar[2] – dijo la Princesa Deku – Es una melodía que ha pasado de generación en generación en mi familia, sirve para abrir la ruta hacia al calabozo – guardó los tubos – Me temo que esto es todo lo que puede hacer por ustedes. No debo abandonar el palacio debido a lo que pasó la última vez –
- ¿Cree que Zant mandó a asesinarte? – preguntó Midna.
- Sí, es lo que creo. Él también buscaba el Libro de Mudora, no obstante, nos rehusamos a dárselo, es por eso que maldijo nuestras tierras: los animales se han vuelto violentos; ha dejado de llover, nuestras cosechas se están secado pues no podemos usar el agua tóxica para regarlas. Yo y un grupo de mis súbditos buscábamos algún pozo de agua cuando nos atacaros las libélulas –
- ¿Entonces por que viven aquí? – pregunto Link, bastante confundido.
- Los Deku son una raza débil – contestó Dark – El agua tóxica del pantano sirve como defensa para su pueblo. Los dekus tiene la habilidad de saltar sobre el agua por lo que ésta no les afecta, mientras, los intrusos deben nadar, envenenándose poco a poco. Así es cómo ellos están a salvo –
- Ya entiendo…, creo –
- ¡Oh, Héroe! Sé que ya has salvado mi vida y que esto podrá sonar impertinente de mi parte, ¡pero te pido que también salves a mi pueblo! ¡Derrota a ese malvado de Zant! –
Link se sobresaltó, recordando su papel no-deseado de héroe, el cual aún no estaba tan seguro de poder cumplir.
- Yo…eh… Haré lo que pueda –
- ¡Gracias, gracias! – dando saltos de alegría – Cuando consigan el libro, regresen al palacio, los estaremos esperando –
El trío continuó en un camino limpio de veneno y, contrastantemente al panorama anterior, repleto de flores olorosas y muchos colores hasta toparse con un gigantesco árbol que en su tronco se dibujaba un rostro con expresión dolorosa.
- ¿Aquí es? – inquirió Dark, dirigiendo su mirada hacia todos lados buscando algún edificio.
- Eso parece – contestó Midna igual de dudosa – Quizás el árbol sea una pista –
- Su cara… es muy triste – comentó Link, sintiendo un extraño vacío en el pecho. Sabía que era un simple árbol, sin embargo, le resultaba bastante familiar, como si de un viejo amigo se tratara.
- El Héroe debe mostrar su marca… - escucharon decir a una vocecita femenina y algo monótona.
Al volverse todos, vieron a una pequeña hada azul.
- ¡Un hada Kokiri! – exclamó Midna, sorprendida – Creí que se habían extinguido todas junto con los Kokiris –
- ¿Kokiris? – inquirió Link.
- Una raza de niños que nunca crecen, son algo así como "los duendes" ficticios de los que hablan los hylians. Vivieron en el Bosque Kokiri hasta que una maldición cayó sobre ellos y murió su guardián, que era aun gran árbol y… Oh – la chica miró de nuevo al árbol y entonces entendió – Ya entiendo. Los dekus construyeron su tribu sobre sus restos –
- Es el Gran Árbol Deku – dijo el hada – Mi nombre es Navi, y he cuidado de mi amo hasta que comience una nueva Era y pueda él regresar a la vida… El Héroe debe mostrar su marca – repitió mecánicamente.
- Debe referirse a tu Trifuerza – dijo Dark.
- Navi, ¿cuánto tiempo has estado aquí? – preguntó Link curioso y como si hablara con un infante.
- … - el hada comenzó a volar en círculos, pensativa – Tal vez… 700 años -
- Es un hada senil – dijo Midna con cierta pena.
- Link, ¡hacía tiempo que no te veía! – exclamó de pronto, bastante animada.
En cambio, el rubio sintió pesadumbres, dándose cuenta enseguida que el hada se refería a él como "otro Link", uno de sus antepasados, vaya; porque ella también le era conocida.
- Sí… - respondió simplemente con una sonrisa triste. Después, alzó la mano derecha y su marca de la Trifuerza brilló. Pocos segundos después la boca del gran árbol comenzó a abrirse lentamente.
- Dentro del Gran Árbol Deku se encuentra resguardado el Libro de Mudora – dijo Navi – Entren tranquilos, pero tengan cuidado con el guardián Aquamentus–
- Genial… Debimos saber que 'algo' cuidaría del libro – se quejó Dark antes de suspirar – Como sea, entremos – dijo y se encaminó hacia dentro, Midna lo siguió.
- Ve con ellos, Link, yo me quedaré aquí. Ya estoy vieja para más aventuras, lo siento –
- No importa, descuida. Estaré bien – acarició con un dedo la cabecita del hada, y después entró a la boca del árbol.
Dentro del Gran Árbol Deku.
- Está bastante oscuro – comentó Midna cuando la luz del sol ya no alcazaba el interior. Chasqueó los dedos y apareció una linterna que los iluminó apenas en un radio pequeño – Sigue estando oscuro – suspiró.
- Oh, espera – a Link se le ocurrió una idea. Sacó de su bolso la máscara de lobo y se la puso, recordando que su visión nocturna era bastante certera.
- ¡Muy bien! Indícanos el camino, chucho –
Link se adelantó y logró ver mejor el interior del calabozo: había telarañas por todos lados y varias arañas gigantes con aspecto de cráneo humano en el techo, eran horribles. Siguió caminando y encontró una pared con enredaderas lo suficientemente fuertes para sostener el peso de una o más personas y que llevaba hacia los pisos superiores. Cuando regresó con el grupo Dark le dio unas palmadas en la cabeza por ser 'buen chico' y después se quitó la máscara para contarles lo que había visto.
- Vayan con cuidado – dijo Midna mientras les iluminaba el ascenso a las enredaderas y de vez en cuando usaba su magia para matar arañas que se acercaban con intención de atacarlos.
Llegaron al segundo piso y tuvieron que caminar apenas poco para encontrar una puerta, en esa habitación había dos Stalfos a los que derrotaron sin problemas con bombas y avanzaron hacia otra que Link tuvo que usar de nuevo la máscara de lobo para encontrar una abertura que conectara al cuarto siguiente.
Llegaron a lo que parecía la última habitación ya iluminada con algunas antorchas y pudieron ver un libro verde hasta el fondo sobre un pedestal con la Trifuerza tallada. Comenzaron a caminar hasta ella, no obstante, una fuerza invisible empujó a Midna y a Dark hacia atrás y una barrera mágica les impidió el paso.
Intentaron romper la barrera golpeándola con las manos hasta que Midna gritó algo que Link no pudo escuchar, así que tanto ella como Dark señalaron desesperadamente hacia atrás. Link, con bastante temor, miró hacia donde los dedos le indicaban y sus sospechas fueron confirmadas.
Un dragón de al menos 3 metros salió de entre las sombras y escupió fuego. Link rodó por el suelo, tal como en el entrenamiento, y pudo esquivar su aliento y correr a esconder en la oscuridad. Después, desenvainó su espada aunque no estaba seguro de qué hacer.
- ¡Demonios! ¡Debe haber una manera de romper esta barrera! – decía Dark aún intentando romperla.
- Puede que no… - musitó Midna – Creo que esto es una prueba para él. Si no logra derrotar a Aquamentus entonces no es digno –
- …Entiendo – dijo, sintiéndose algo inútil por no poder ayudarle. Ni siquiera le reconfortó el hecho de saber que Link era perfectamente capaz de luchar y que él mismo lo había entrenado con todos los conocimientos que tenía como soldado, la cosa es que éste era un inexperto y eso era lo que realmente le preocupaba. Si ese idiota moría…
El ojiazul respiraba agitado y tenía el corazón latiéndole tan fuerte que le lastimaba el pecho. Estaba asustado, mucho. Y el dragón paró un momento para buscarlo. Link tomó varias bocanadas de aire y trató de tranquilizarse, recordando que no estaba indefenso; tenía una espada, un escudo y el conocimiento de cómo usarlos.
Salió de entre las sombras y, a pesar de que dudaba sobre lo que iba a hacer, corrió directamente hacia Aquamentus quien no tardó en escupir su fuego, mas Link volvió a rodar hacia un lado y continuó sin problemas, dándole una estocada que le perforó el estómago. El dragón rugió y golpeó a Link con una de sus patas delanteras, pero éste no era tonto y ya había previsto que haría un contraataque físico por lo que se cubrió con el escudo, menguando el impacto y apenas doliendo, sin embargo, perdió el equilibrio y cayó de espalda al suelo. Aquamentus no iba a fallar ahora y sopló una llamarada especialmente caliente.
A los hermanos por poco y se les sale el alma si no fuera porque después de eso Link se encontraba ileso. Todos habían olvidado que traía consigo el anillo mágico.
El rubio, sin perder tiempo, volvió a ponerse en pie e hizo un corte transversal para terminar de abrirle el estómago al dragón.
Aquamentus dio pasos hacia atrás, tambaleándose mientras se desangraba y las viseras se le salían, y cayó moribundo hasta que dejó de moverse.
Link también cayó al suelo, pero arrodillado e ileso. Ya había pasado el peligro, pero seguía asustado y sin poder creer lo que sucedió.
- ¿Estás bien? – preguntó Dark, que en cuanto desapareció la barrera corrió hasta él, tomándole de los hombros.
- Yo… - no supo qué contestar, en cambio, se lanzó hacia al pelinegro, aferrándosele fuerte. Dark se sintió aliviado de tenerlo en sus brazos y sonrió.
Midna, sin querer interrumpir aquella escena que consideró tan romántica, reía tímidamente tapándose la boca con las manos. Cuando Link se tranquilizó, habló.
- ¡Haz pasado la prueba! Felicidades –
- Pero…creo que no hubiera podido hacerlo sin el anillo – replicó sin sentirlo como un logro.
- No digas estupideces – le amonestó el pelinegro ayudándole a levantarse – Luchaste bien. Y sí, el anillo que te di fue de gran ayuda, pero fuiste tú el que blandeó la espada. Así que déjate de sandeces y ve por el maldito libro – señalando el pedestal.
Link asintió con la cabeza, sintiéndose como si lo hubiese regañado una madre, e hizo caso. Tomó el libro y quiso echarle un vistazo mas estaba demasiado oscuro para distinguir las letras.
- Ya tenemos lo que buscábamos, mejor salgamos de aquí – dijo la chica y los otros dos estuvieron de acuerdo.
Ya fuera del calabozo se encontraron con una sorpresa. Junto delante del Gran Árbol Deku había aparecido otro árbol pero mucho más pequeño a comparación. Además, estaba lloviendo.
- ¡Ustedes! – comenzó a decir Navi que se moría de alegría – No sé lo que hicieron, ¡pero un nuevo Árbol Deku ha nacido! ¡Gracias! Ahora es posible que los kokiris vuelvan a existir –
- Nosotros no hemos hecho nada, agradéceselo al Héroe – dijo Dark dándole a Link una palmada en la espalda.
- ¡Parece que he brotado justo a tiempo! – se escuchó decir a una voz infantil que nadie supo de dónde provenía – Por aquí, miren al lindo arbolito –
- ¡Ha-habla! – exclamó Link sorprendido.
- ¡Por supuesto que hablo! – el arbolito rió – Soy el Retoño del Gran Árbol Deku. Había estado dormido por mucho tiempo, al parecer, la causa fue que Aquamentus solía rasgar y quemar las raíces en el interior de mi padre y eso las debilitaba, impidiéndome nutrirme de ellas. Ahora que lo has derrotado, puedo crecer grande y fuerte, y estas tierras podrán ser protegidas como antes –
- Estoy feliz de que podamos contar contigo de nuevo, Link – comentó el hada.
- No tengo la manera de agradecerte lo que has hecho por mí, pero puedo darte esto – de sus ramas creció una hoja diferente a las demás – Arráncala – el rubio, con temor a dañarlo, jaló de ella bastante despacio aunque cedió fácilmente – Es una Hoja Deku[3], estoy seguro de que puede ser de utilidad en tu búsqueda –
- Gracias – sonrió.
- ¡Oh, no, gracias a ti! Me hace sentir privilegiado que el Héroe de esta Era me haya salvado. Lo presumiré después con los Kokiri –
- No puede estar hablando en serio – murmuró Dark por lo infantil que había sonado eso.
- Déjalo, después de todo es solo un 'retoño' – rió Midna.
- Y usted debe ser la Princesa Midna – dijo el Arbolito Deku – El viejo Kaepora ha venido a visitarme alguna veces y me cuenta sobre lo que sucede actualmente. Es una pena oír que el bufón de Zant quiere apoderarse de ambos mundo –
- Muy bien dicho lo de "bufón" – dijo complacida – Y sí, ese idiota cree que puede hacer lo que se le plazca. Pero nadie me quita de mi trono y sale vivo de eso –
- ¡Es bueno escuchar eso! Por cierto… el viejo Kaepora mencionó que Zant podría estar haciendo alianza con Ghirahim –
- Diablos. Eso me temía… - dijo la chica en voz baja y pensativa – Eso quiere decir que debemos darnos prisa. Será mejor que partamos ahora. Gracias por la información –
- Muy bien. Rezaré a las Diosas porque todo salga bien en su viaje. Buena suerte –
- Vámonos, muchachos –
- Fue bueno volver a verte, Link – dijo Navi – Dime, ¿aún recuerdas la primera vez que saliste del bosque? ¿ los lugares que visitamos? ¿a los niños que te molestaban por no tener un hada…? – Link no tenía idea de lo que ella hablaba pero contestó que sí, pues, a pesar de no haber hecho nada de eso, lo recordaba un poco – Demasiadas preguntas, creo – suspiró – Cuídate mucho, y ven a visitarme de vez en cuando, ¿de acuerdo? –
- Por supuesto – fingió sonreír, pues la nostalgia le ganó como para hacerlo de verdad. Al marcharse, miró hacia atrás sabiendo que se despedía de una gran amiga.
En realidad, el hada siempre estuvo consciente de que ése no se trataba del mismo chico que alguna vez conoció, aunque eso no le quitaba la alegría de volver a ver ese rostro.
Al regresar el trío al Palacio Deku vieron como la tribu entera bailaba feliz bajo la lluvia.
[1] Ring: Anillo que sirve para aumentar la defensa de Link. Aparece en varios Zeldas como TLoZ (NES) y Oracles of Season/Ages.
[2] Sonata of Awakening: Melodía que sirve para elevar el Woodfall Temple en Majora's Mask.
[3] Deku Leaf: Item en Wind Waker que sirve para deslizarse por el viento.
Sugerencias, quejas, regaños, preguntas existenciales; dejen reviews.
POR CIERTO: si buscan más fanservices Dark LinkXLink pueden entrar a mis cuentas de Deviantart o Pivix (ésta es para imágenes más subidas de tono. Necesitan cuenta ahí). Los links se encuentran en mi perfil n-n
