/Buen día, tarde, noche tengan segun el horario en el que lean este post xD
Bueno, creo que actualice mas pronto que antes, estaba inspirada (?)
Bien bien, la cosa se pone buena, ¿quieren ayudar? ¿desean participar? Pueden hacerlo si gustan
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Bueno, les dejo leer
Besos y abrazos
Bye!/
Capítulo 7 (Se llama "destino"...)
-¿Q-Que haces aquí?-pregunto la castaña visiblemente asustada
-Tu hijo olvido esto en la calle-le extendió la mano mientras sostenía un aparato en ella
-¿¡Como llegaste hasta aquí!?-le arrebato el aparato interponiéndose entre el hombre y su madre
-Te levantaste del suelo sin siquiera mirar que habías olvidado-espeto-Además, seguí a tus amigos a quienes dejaste atrás también. Vaya no había visto a alguien correr así después de ser casi atropellado
-¿¡Atropellado!?-dijo exaltada
-Mierda...-exclamo el rubio
-¡Dios mío estas sangrando!-ella volvió a hablar
-Mamá no... El...-intento evitar contacto entre ellos
El sentido maternal y protector que poseía ella era uno de los más grandes, podía ver a su peor enemigo herido y ella iría a curarle. ¿Estupidez? Puede que sí, pero su familia lo suele llamar, humanismo. Su sentido de la justicia también es bueno, jamás haría daño y jamás le harían daño. Era como "eso" que todos cuidan pero todos olvidan y, puede que él le haya herido el alma, pero no dejaría que se fuera así, lastimado. Y lo más importante, el había salvado a su amado hijo, entonces, le debía una.
-Kenny, ve arriba por el botiquín-pidió
-Ah... Ma... Eh... Yo lavo su herida, tu sube por el botiquín, es que no se en donde esta-admitió, sin embargo, era mentira
Su madre asintió y fue escaleras arriba para buscar lo que necesitaba a Kenny no le quedo de otra más que pasar al hombre y sentarle en la sala. Le dejo un momento para ir por un poco de agua y lavarle el codo que tenía herido por la caída. Realmente no era nada grave, solo fue un rasguño y ya, pero de que sangraba, sí que lo hacía, pero no iba a morir desangrado. Cuando regreso a la sala, encontró al hombre contemplando una foto de las vacaciones pasadas, solo las familias de los amigos de su hijo y la suya. Se veía muy contenta. El hombre esbozo una sonrisa leve al verla sonreír así, había pasado mucho tiempo desde la última vez que la había visto sonreír, sin embargo esa sonrisilla de él, molesto a Kenny, así entrando haciendo mucho ruido y arrebatándole la foto de sus garras.
-Vaya, eres rencoroso chico-espeto
-No me importa que pienses de mí. No debiste haber venido
-Oh vaya, pues disculpa, pero tiraste tu móvil, a tu edad ella...-le interrumpió
-A mi edad ella tenía un teléfono tan viejo que tú casi lo matas. No hables de ella como si la hubieras conocido a esa edad. Yo sé todo de ella, claro, porque es mi madre, la conozco mucho mejor que tú, así que no intentes hablarme como si la conocieras de toda la vida, solo fueron unos años ¿Y qué? No llegaste a nada más.
-Bien, tenías razón Kenny, si lo había movido de su... Lugar... ¿Qué pasa aquí?-ambos estaban en una pelea de miradas y Kenny, a punto de golpear al hombre
-Kenny, traje pollo asado, ve a calentarlo por favor.
-Pero mamá...
-Kenneth, obedece-ordeno. El muchacho apretó los puños y a regañadientes fue a la cocina
-Veo que es muy obediente
-A diferencia de otros, mi hijo es toda una joya
-¿Es una indirecta?-arqueo una ceja
-Tómalo como quieras, siempre lo ha hecho
-No pareces muy contenta de verme
-No lo estoy, eres a la persona que menos deseo ver
-Sin embargo yo estoy contento por volver a verte-sonrió
-Ahórrate tus discursillos maricas ¿Quieres? Ya no soy la chica idiota de 16 años que consiste y todos esos cuentos me los sé de memoria. No lo intentes, no tiene caso-sonrió con sarcasmo, luego vio entrar a su hijo con tres platos largos para comer
-Ah Kenny, solo por dos, el Señor ya se va-anuncio
-Vaya, tu sí que no cambias-se levantó-Nadie nunca me había corrido así-volvió a sonreírle
-Bien, eso no me importa, ahora ándate, que quiero tener una comida tranquila con mi hijo
-Vale, acompáñame a la puerta aunque sea-no quitaba esa molesta sonrisa. Pero solo para que se fuera, ella le acompaño
-Listo-espeto esta una vez en la puerta
-Vale, hasta luego-se inclinó dándole un beso en la mejilla sin antes llevarse como pago una bofetada
-Hasta nunca-le cerró la puerta en la cara
-¿Que hacemos si no se va?-pregunto su hijo
-Si no se va llamo a la policía. Y sabe que si lo hare, así que más le vale que se vaya.-volteo a ver a su hijo-Kenneth es la última vez que te lo repetiré, no quiero que te involucres con ese tipo ¿De acuerdo?
-Si madre-asintió como todo buen muchacho
Ella no le culpaba por haberse cruzado con el tipo, se culpa a si misma por no haber visto venir aquella molesta situación. Sentía que le venía un ataque de migraña en cualquier momento, y a veces esos ataques la tiraban a la cama todo un día de tan mal que se ponía. Intentaba mantener el control, pero hacerse la fuerte no le ayudaría, eso le hacía más mal de hecho. Así que intentaba sobrellevar el asunto y no dejarse comer por el mismo. Tenía que despejar la mente de una manera u otro pero no sabía cómo. Luego recordó que había una película que Kenny quería ver, pues allí encontró la solución. No comieron si quiera, se cambiaron de ropa y salieron rumbo al cinema más cercano en el auto.
Kenny no se negó a nada, pues sabía que era su culpa que su madre ahora tuviera tanto estrés encima, así que prefirió solo dejarse llevar por el impulso de su madre de querer despejarse. Sorpresa para ellos pues en el cinema estaba toda la familia Stotch para pasar la tarde. Eso incluía a ambos mellizos y preferentemente a la chica que le gustaba a Kenny, Marjorine. Con solo verla todo a su alrededor se pauso, trago saliva muy pesadamente y comenzó a sudar frio. Casi se desmaya cuando ella lo vio y le saludo, no había tenido el gusto de verla fuera del colegio ultimadamente y justo hoy se veía mucho más hermosa que siempre. Parecía que a ella le encantaba vestirse con faldas o vestidos donde si bien se veían sus blancas y suaves piernas, también usaba mallones arriba de los tobillos y zapatos de piso, o con un tacón muy pequeño. Los colores pastel hacían que ella pareciere una muñeca, pero prefería vestir una gama entre verde azulado y azul marino. Era extraña pero encantadora y horriblemente tierna e inocente.
Esos ojos de perro a medio apalear su madre los conocía, se parecía a ella cuando tenía su edad -claro, no tan obvio- así que decidió acercarse un poco más a la familia Stotch haciendo que su hijo claro se sintiera avergonzado.
-¡Familia Stotch!-saludo-Hace mucho que no les veía salir así, en familia
-Hanna, Kenny, que sorpresa-saludo Linda-Hoy es Viernes, es la salida en familia
-Vaya, los viernes Kenny y yo nos sentamos al sofá y vemos películas de terror-rio
-N-No sabía que te gustaran las películas de terror, Kenny-enuncio la chica
-se sonrojo-Ah yo... Eh ¡Sí! Son mis favoritas, ¿Butters no te dijo?
-¿De-decirle que?
-Ah... Nada Buttercup... Desvió la mirada
-¿Que verán ustedes?-pregunto la castaña
-Aún no sabemos, una de acción quizá-contesto el Stephen
-¿Por qué no vienen con nosotros? Parece que ustedes también vienen en familia-rio
-Está bien-accedió la mujer sin consultar a su apenado hijo
"En el amor y la guerra, todo se vale..."
Continuara...
