Reviews:

Kisuki: Jajaja sí. Yo tampoco entiendo por qué la gente junta a Link con Zelda si es obvio que nunca ha habido nada entre ellos si apenas se conocen (en todo caso, en algunos juegos salen como AMIGOS y nada más xD). Y bueno, en este cap profundicé un poco más en la relación de Link y Dark, espero te guste :3
true-chan 324: Gracias por tus comentarios, y sep, sé bastantito sobre Zelda (he jugado la saga desde los 6 años, actualmente tengo 21). Y bueno, la razón por la que tardo en seguir los fics es porque la universidad y los cursos de japonés no me dejan mucho tiempo libre, y el tiempo libre que tengo lo uso más que nada para jugar videojuegos o leer libros xD. Como sea, espero que disfrutes este cap :3

AVISO
El fic tiene nueva portada. Para ver la anterior o esta misma pero más grande pueden entrar a mi perfil y ahí estarán x3


- Con que aquí estabas – comentó Dark al ver a Link sentado y apoyado contra una pared del Palacio Deku, alejado de la fiesta que los dekus habían preparado en su honor.

- Ah, sí… Hay mucho ruido allá – dijo apenado, refiriéndose a la música y gritos de gozo, y con el Libro de Mudora abierto entre las manos, intentando leerlo con la poca luz que una antorcha cercana le proporcionaba.

- ¿Has descubierto algo? – preguntó sentándose junto a él demasiado cerca, tanto que hizo que el rubio temblara un poco y se ruborizara. Para su suerte, el sonrojo era camuflado por el reflejo de las llamas y el temblor pasó desapercibido debido al clima gélido de la noche.

- Oh, bueno… el libro dice que cada colgante de la virtud se distingue por un color y una virtud diferente: rojo es Poder, azul es Sabiduría, y verde es Coraje, y que esas son las virtudes que representa el Héroe que los reúna… –

- Tú no crees tener nada de eso, ¿verdad? – inquirió más bien en afirmación que pregunta y Link no pudo contestar a eso – Acabas de matar un dragón, ¿no es suficiente para ti? – dijo con tono divertido y el otro rió.

- Supongo que puedo tener algo de eso – contestó más alegre y cambió de página para continuar – Y aquí dice la ubicación de los colgantes – señalando con su índice derecho un párrafo en específico.

- Solamente el Dominio Zora me suena – comentó Dark tras leerlo – el Templo de las Sombras y la Gran bahía no sé dónde se encuentren. Quizás mi hermana lo sepa –

- Ya veo – dijo pensativo, preguntándose mentalmente si en verdad sería capaz de encontrar esos colgantes y conseguir la Espada Maestra. Link no estaba siquiera seguro aún de ser un digno descendiente de los Héroes, pero la mirada llena de fe que le otorgaban los dekus era realmente esperanzadora.

- Qué sueño, me quiero dormir… - el pelinegro estiró los brazos y bostezó con cansancio - Pero los dekus no tienen camas, ellos duermen enterrándose bajo la tierra – se quejó irritado por ello.

- ¿En serio? – cuestionó como niño pequeño aprendiendo algo nuevo – Yo también ya tengo sueño… - suspiró resignado y alzó un poco la mirada para ver las estrellas, sintiéndose algo adormecido. Y sin darse cuenta, apoyó su cabeza en el hombro de Dark y rápidamente se quedó dormido.

El pelinegro, algo sorprendido porque decidiera usarlo de almohada y más sorprendido aún porque se haya dormido como si lo hubieran noqueado, sonrió ligeramente y tomó el libro para guardarlo, entonces también se apoyó sobre él para dormir.

A la mañana siguiente, fue Midna quien los despertó.

- Así que en esos lugares se encuentran los colgantes, eh – musitó la chica con una mano en el mentón – El Dominio Zora se encuentra no muy lejos de aquí, a más tardar 6 días, pero tendríamos que pasar primero por Ciudad Reloj[1]. Sobre los otros dos sitios, esos se encuentran en el Reino de la Luz

- ¿En el Reino de la Luz? – dijo el rubio en el ceño fruncido. No recordaba haber oído de esos lugares antes.

- Eso significa que después de conseguir ese colgante tendremos otro paseo por el mundo de Link – comentó el pelinegro sintiendo curiosidad de ver ese lugar. Ya había estado allí cuando él y Midna buscaban al rubio, pero fue por cosa de horas, no pudieron ver mucho en realidad.

De pronto, se escuchó el batir de unas alas y el ulular de un búho, que era justo ese animal el que se había posado en la rama de un árbol cercano.

Link apenas si pudo ahogar un grito de impresión al verlo, pues el ave tenía el mismo tamaño que una persona adulta.

- Buenos días – dijo éste ladeando la cabeza.

- Oh, eres tú, viejo Kaepora – dijo Midna – Recibí tu mensaje del Retoño del Árbol Deku, así que, ¿qué te trae por aquí? –

- Entrega especial – dijo, y dejó caer de entre sus garras una carta que voló justo a las manos de Link.

- Es de Aryll… - murmuró con sorpresa - ¡Gra-gracias! – dijo sintiéndose raro de agradecerle algo a un búho parlante, cosa que no debía parecerle realmente extraordinaria ya siendo que en ese mundo hasta los arboles hablaban.

- ¿Qué dice? – quiso saber Dark.

- Aryll está preocupada porque no le ha llegado noticias mías desde hace días – dijo mientras sentía un hueco en el corazón. Lo menos que quería era preocupar a su hermanita, mas no tenía manera de comunicarse con ella estando en ese lugar. Pero enseguida una pregunta asaltó su mente – Señor, eh… ¿Kaepora? ¿Cómo consiguió esta carta? –

- Es largo de explicar – dijo ladeando la cabeza hasta girarla por completo – Pero puedo decirte que si escribes una carta para tu hermana se la haré llegar a su buzón –

- ¿En verdad…? –

- Está bien, Link. Kaepora es un viejo subordinado de la realeza. No sé cómo lo hace ni por qué, pero siempre ha ayudado tanto a la familia real de Termina como a la de Hyrule – dijo Midna, e hizo aparecer papel, pluma y tinta - Es un pato confiable

- Es un búho – corrigió Dark – Por cierto, no te habíamos visto en algún tiempo. ¿Dónde has estado? – le preguntó con un cierto tono de reproche.

- Lo siento, mis príncipes. He estado recabando información entre ambos mundos. Parece que una horda de monstruos del consejero Zant han comenzado a aparecer en ciertas zonas de Hyrule. Hasta ahora sólo ha habido incidentes y algunas pocas muertes durante las noches, todavía no tienen fuerzas para atacar de día, mas aún así es alarmante. La princesa Zelda ya está dando aviso a la población de que no salgan en las noches y ha puesto guardias cerca de los portales y posibles zonas en riego de ataque

- Hasta que sirve de algo esa tonta – suspiró Midna – Gracias por decirnos. ¿Algo más que debamos saber? –

- Sí. Al parecer el consejero Zant maldijo algunos hábitats en su búsqueda de los Colgantes de la Virtud. Por ahora los colgantes están a salvo, pero varias razas han estado sufriendo cambios súbitos en su entorno y que son perjudiciales para ellos –

- Entiendo. Gracias. Sigue así – cabeceó, preocupada – Eso explica por qué no había estado lloviendo en esta zona… –

- Ya está – dijo Link entregándole la carta a Kaepora – Gracias –

- No hay de qué. Es un placer ayudar – dijo el búho batiendo las alas para irse.

- ¿Qué le escribiste a tu hermana? – preguntó Dark.

- Que no había podido escribirle antes porque estuve ocupado. No creo que deba decirle nada sobre lo que está pasando… -

Después de comer de las provisiones que tenían, se despidieron de los dekus para encaminarse a Ciudad Reloj, hacia el sur de donde se encontraban. Midna usó de nuevo la burbuja para no pisar el veneno y luego siguieron a pie.

Tras unas horas de caminar, Link se dio cuenta que el panorama de a poco iba cambiando del rojo con nubes grises a un azul más natural y nubes blancas, a lo que se dio cuenta que el escenario anterior se debía a la influencia del volcán en la punta de Death Mountain.

- Creo que deberíamos descansar aquí – dijo Midna cuando llegaron junto a un lago que rebosaba de peces.

Los chicos asintieron y buscaron un sitio agradable bajo un árbol para sentarse. Link se tendió en el pasto y Dark se sentó junto a él, quitándose la armadura dorada, quedando sólo con la cota de malla. El rubio giró la cabeza para verlo con curiosidad.

- ¿No te cansa traer todo eso encima? –

- ¿Eh? ¿Te refieres a la armadura? No mucho, estoy acostumbrado a usarla todo el tiempo – contestó con una leve sonrisa.

- Cierto, eres un soldado… - dijo pensativo - Uhm, ¿pero que no eres algo así como un príncipe? – preguntó dubitativo, no estando seguro si esa fue la manera apropiada de decirlo.

- Sí, eso podría decirse… -

- ¡Por supuesto que es un príncipe, es mi hermano! – dijo Midna, apoyada en una de las ramas del árbol – Pero no es un heredero al trono, si a eso te refieres –

- Soy hijo bastardo – agregó Dark con seriedad – Mi título de príncipe no me sirve de nada, así que me hice Soldado Real… El Rey no estuvo muy de acuerdo al principio, pero debido a mi posición de hijo ilegitimo no pudo negarme eso –

- Rinku es el rebelde de la familia – dijo divertida.

- Mi nombre es Dark – suspiró con desgane – "Rinku" es el nombre que el Rey me puso porque no le gustaba el que mi madre eligió para mí – le explicó a Link.

- ¿Le gustaba? ¿O sea que ella…? –

- Murió cuando hubo una epidemia en Ciudad Reloj, donde nací y viví algún tiempo – contestó con calma - Entonces unas viejas Gerudo me dijeron la verdad, que yo era hijo del rey de los Twili y que mi madre lo me lo había ocultado hasta ser yo mayor de edad y pudiera decidirme por mí mismo, sin embargo, ella murió cuando tenía apenas 12 años, por lo que nunca supe qué razones podría haber tenido ella para ocultármelo. Entonces el Rey mandó a buscarme y me llevó al castillo – Dark jamás le había contado esa historia a nadie, además de Midna, pero sintió que Link debía saberlo pues éste ya les había confiado su historia con Aryll.

- ¿Nunca le dirás "papá", verdad? – cuestionó Midna con algo de decepción en su voz.

- No tengo por qué llamarlo así. Si mamá no quiso que tuviera que ver con él habrá sido por algo. Además, está muerto – contestó a la defensiva.

- Ideas raras de tu madre – bufó la chica y frunció ligeramente el ceño – Papá era un buen hombre y siempre quiso acercarse a ti, pero tú jamás lo dejaste –

- Él jamás me agradó

Ambos hermanos se miraron amenazadoramente y terminaron por desviar la mirada.

Link sintió la tensión aire. Al parecer esos dos tenían un asunto pendiente de esos familiares del que no debía meterse y del que tampoco quería quedar en medio. Entonces escuchó a un pez chapotear y tuvo una idea.

- Me gustaría tener una caña de pescar - comentó con tono aburrido y suspirando.

Midna y Dark lo miraron un momento, recordando que éste estaba con ellos y se sintieron algo avergonzados por pelearse frente a él.

- Toma – la chica apareció una caña de pesca de excelente calidad y se la lanzó desde el árbol – Es de Dark, pero nunca la usa. Creo que ni siquiera sabe pescar – rió.

- ¡Claro que sé pescar! – replicó él todavía molesto, aunque tras un momento logró tranquilizarse – Aunque no recuerdo bien cómo hacerlo – agregó algo avergonzado.

- Yo puedo enseñarte… ¡a recordar cómo pescar! – se ofreció el rubio.

- Me parece bien – contestó ya no tan tenso y una media sonrisa.

La siguiente hora estuvieron atrapando y perdiendo peces (Dark los perdía más bien) y tuvieron pescado asado para la hora de comer. Después continuaron hacia Ciudad Reloj.

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- ¿Crees que estas cosas de verdad funcionen? – preguntó Saria refiriéndose a un brazalete mágico que tenía en la muñeca derecha, bastante preocupada de entrar de nuevo al portal. No quería volver a convertirse en una ardillita. Aunque, después de que se le pasara el susto, fue bastante divertido trepar arboles.

- La señora Anju dijo que servirían – contestó Ilia acomodándose el collar mágico – Aunque fue divertido ser un cisne – rió – Pero en ese estado no nos sería posible buscar a Link –

- ¿La señora Anju es una especie de bruja o algo así, no? – preguntó Ralph viendo su anillo mágico, esperanzado de que en verdad sirviera y no tuviera que convertirse otra vez en un gato.

- Eso es lo que yo creo – dijo la rubia - No quiso decirnos cómo es que sabe sobre este "otro mundo" o lo que sea a dónde nos haya llevado el portal. Sólo hizo estos objetos mágicos para nosotros –

- Ya han pasado días. Espero que Link esté bien – dijo Saria.

- Sí, yo también… Prepárense. Ya casi es de noche. El portal debería abrirse pronto

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Días después.

- Parece que llegamos justo al Carnaval del Tiempo – comentó Midna al ver el ambiente agitado pero alegre de los ciudadanos de Ciudad Reloj.

Además de las evidentes decoraciones y puestos de recuerditos y comida por toda la ciudad, la gente que les pasaba por un lado (la mayoría usando máscaras), tanto humanos como otras razas, los saludaba con excitación y les daban la bienvenida al reconocerlos enseguida como visitantes.

- ¿Carnaval del Tiempo? – inquirió Link.

- Es un festival que se celebra aquí una vez al año y durante una o dos semanas – contestó Dark – Me da un poco de nostalgia. Los últimos años que viví aquí no hubo festivales a causa de la epidemia. Así que no recuerdo muy bien qué tipo de cosas suceden durante las festividades, pero sé que la gente suele usar máscaras hechas por ellos mismos para honrar una vieja leyenda sobre Cuatro Gigantes que salvaron al mundo cuando evitaron que la Luna cayera –

- Eso suena genial ¿Podríamos quedarnos? – preguntó Link con cierta súplica – Sé que debemos ir a conseguir los colgantes y eso, pero realmente me gustaría quedarme a ver el festival –

- Uh…bueno… – comenzó Midna, pensativa, y se dio cuenta que Dark también la miraba expectante esperando una afirmación – Está bien, supongo que podemos quedarnos. Pero solo hoy, ¿de acuerdo?Un día de retraso no nos hará daño, espero – suspiró – Antes que nada, hay que buscar una posada para pasar la noche –

- Yo conozco una – dijo Dark enseguida, no pudiendo disimular su alegría de poder estar en un carnaval de nuevo después de tantos años – Vengan, creo que recuerdo el camino

Siguieron al pelinegro hasta que llegaron a la entrada de un edificio no muy grande pero que parecía acogedor, además de que el nombre inspiraba cierta candidez y hambre: "La posada del puchero"[2].

Dark fue el primero en entrar y le siguieron los otros dos.

- ¿Puedo ayudarles? – preguntó una mujer de mediana edad y pelirroja, que de pronto a Link le recordó a alguien.

- Ya no tenían habitaciones personales a causa de que hay mucha gente para el carnaval, pero pude conseguir una litera – dijo Dark.

- ¡Yo pido la cama de arriba, entonces! – exclamó Midna enseguida – Tú y Link pueden dormir juntos en la cama de abajo. Ustedes son 'gemelos', nadie los verá raro - dijo intentando aguantarse la risa.

- Por mí no hay problema – dijo el rubio aunque con algo de pena - ¿y para ti? –

- Eh… Tampoco. Igual no hay más lugares, no nos queda de otra – dijo haciendo un ademán de no importarle.

- Me alegra que lo tomen así… Y, ¿qué creen que deberíamos hacer primero? – preguntó la chica mirando hacia los puestos de comida, los juegos y las zonas de baile alternativamente.

- Creo que primero deberíamos conseguirnos máscaras – sugirió Dark señalando con la mirada hacia una tienda de máscaras que era atendida por un hombre con una gran sonrisa pero con aspecto algo tétrico.

- Creo que es una buena idea - apoyó Link

- ¡Bienvenidos a mi humilde tienda! – dijo el hombre con su sonrisa de oreja a oreja – Soy el Vendedor de Máscaras Felices[3]. Siéntanse libres de mirar mis máscaras que he recopilado de todas partes del mundo y elegir las que más les guste. Y permítanme decirles que cada persona es diferente y necesita de una máscara especial, única, y que no esconda por completo su verdadera identidad, por lo que les aconsejo que elijan la máscara que son, no la que quisieran ser –

- Este señor dice cosas raras – resolvió en decir Midna, pero de todos modos se puso a observar maravillada las máscaras – Me gusta ésta – tomando una máscara con rostro femenino.

- Oh, esa es La máscara de la Gran Hada – dijo el vendedor – Se dice que es la representación de la Reina de las Hadas –

- La máscara de una reina… me gusta cómo suena. ¡La compro! –

- Excelente elección –

- Um… yo aún no veo una que me guste – comentó Link con una máscara distinta en cada mano, observándolas muy atento.

- Creo que ésta te quedaría bien – dijo Dark y le puso a Link una diadema con orejas de conejo – Sí, te quedan genial – rió.

- ¡Awww! Te ves monísimo, Link – dijo Midna también riendo.

- ¡No es divertido! – replicó un poco ruborizado y quitándose las orejas de conejo.

- Permítanme a ustedes dos sugerirles una máscara en conjunto – dijo el Vendedor de Máscaras Felices quizás tras haber notado su parecido y tal vez creído que eran gemelos – La Careta del Sol y la Careta de la Luna[4]. La historia de estas máscaras es algo triste, no me gustaría contarla y tampoco creo que haga falta, pero puedo decirles que les traerá felicidad – entregándole una a cada uno.

- Tiene cara de mujer… - se quejó Dark de su máscara - ¿Quieres intercambiar? –

- Pero me gusta la mía – dijo Link casi abrazando la Careta del Sol.

- Está bien, da igual – rodó los ojos y se resignó, poniéndose la Careta de la Luna – Aunque me veré muy raro con la armadura y esta máscara encima –

- No te preocupes, Dark, siempre quise tener una hermana. ¡Me haces tan feliz! – se burló Midna también con la suya ya puesta.

Tras pagar las máscaras, se digirieron a las zonas de baile para ver el espectáculo de baile de un tal Kamaro y las Hermanas Rosa, después Dark y Link jugaron Tiro al blanco mientras que Midna comía toda clase de dulces que encontraba en los puestos. Ya para casi el anochecer quisieron escuchar a un grupo musical muy famoso, los Indigo-Go's, pero para el disgusto de los espectadores nunca se presentaron al escenario.

- Dicen que el Dominio Zora está congelado y es por eso que los Indigo-Go's no vinieron – escucharon cuchichear a varias personas del público.

- ¿Congelado? ¡Pero si es verano! – dijo otra.

- Ahora que lo dicen, yo oí decir que Mikau, el guitarrista, había muerto congelado – comentó una mujer con aires de cotilleo.

- ¿Escucharon eso? – cuestionó Midna, preocupada – El Dominio Zora debe estar bajo efecto de algún hechizo de Zant, justo como dijo el viejo Kaepora. Y al parecer ya han muerto zoras… Tenemos que dirigirnos ahí lo antes posible y conseguir el colgante. Iremos mañana, a primera hora – los chicos asintieron – Muy bien – suspiró – Y lamento sonar aguafiestas, pero creo que deberíamos ir ya a dormir y recuperar fuerzas –

Volvieron a la posada a eso de las 10 p.m y sintieron suerte de ver que su habitación (que compartían con mucha más gente) estaba casi vacía porque muchos huéspedes seguían en las calles parrandeando y los que se encontraban en la habitación estaban ya dormidos o uno que otro jugando póker casi en silencio en una mesa lejana.

Buscaron la litera que habían reservado y Midna durmió en la cama de arriba mientras que los otros dos en la de abajo.

Las camas no eran muy grandes ni tampoco muy pequeñas, así que no estuvieron tantos problemas para acomodarse si se ponían de costado. Además, era mejor dormir en una cama un poco apretados que a la intemperie como las últimas tres noches.

- ¿Estás despierto? – preguntó Dark a Link en voz baja unas horas después, aunque más bien parecía un aviso de que lo estaba despertando.

- ¿Hmm? ¿Pasa algo? – cuestionó soñoliento y después bostezando.

- Ah, no. Lo siento. Es que no podía dormir…

- ¿Necesitas más espacio? Yo puedo dormir en el piso – se ofreció sin problemas. Al fin y al cabo Link sabía que su sueño era pesado y que podía dormir en cualquier parte (inclusive de pie, ya le había pasado).

- No es eso. Es sólo que… - se cambió de posición, ahora del otro costado viendo hacia la espalda del rubio, lo que hizo que éste se ruborizara al sentir su respiración en la nuca – pensaba en mi madre. Haber regresado a Ciudad Reloj me trae demasiados recuerdos… - sonrió aunque nostálgico – ¿Sabes? Pensé primero en esta posada porque aquí trabajaba mi madre ayudando a una amiga suya como cocinera. Su amiga era muy buena con nosotros y siempre apoyó a mi madre, incluso estuvo con ella mientras agonizaba… Creí que podría verla y agradecerle todo si venía aquí, pero parece que se mudó a algún lado según me dijo la recepcionista, quien es su madre. Me alegro que esa mujer no se acordara de mí, siempre la detesté, ella era de las personas que señalaban a mi madre como mujerzuela por tener un hijo no estando casada... También recuerdo que la amiga de mi madre le prometió que cuidaría de mí, pero por más que lo intentó no pudo evitar que el Rey me llevará. Lo único bueno de eso es que pude conocer a mi hermana… Y creo que te estoy aburriendo con mis cosas. Lamento haberte despertado –

- N-no hay problema – dijo Link, todavía algo nervioso por la cercanía.

- Y gracias por convencer a Midna de quedarnos en el carnaval, aprecio eso. Descansa

A la mañana desayunaron en la posada y salieron de la ciudad, no sin antes comprar más provisiones y algún recuerdito.

Horas después, no les faltaba mucho recorrido para acercaban al Dominio Zora cuando tuvieron que interrumpir el viaje un tiempo debido a un imprevisto:

- Vaya, vaya… ¡Pero qué tenemos aquí! – se escuchó decir a una voz femenina en eco y frente a ellos apareció una mujer de raza Twili por medio de un portal mágico – La princesa Midna y su hermano bastardo –

- Veran[5] murmuró Midna con cierta irritación pero se mantuvo tranquila – Dime, ahora tú eres… ¿la Querida de Zant, no? –

- Agh, cuida esa boca tuya, corazón – replicó con el ceño fruncido - No me emparentes con alguien tan desgraciado como él, yo sólo sigo sus ordenes porque me prometió riquezas y poder a cambio de un poco de lealtad. No me interesa para nada su persona. Y… ¿uh? ¿Es cosa mía o es que siempre veo a todos los Humanos iguales? – dijo al notar a Link – ¿Es que acaso el nuevo Héroe es idéntico a Rinku? –

Antes de que Dark pudiese quejarse por cómo lo había llamado, su hermana habló.

- Ya veo. Así que Zant ya sabe que encontramos al Héroe de esta Era y te mandó a… ¿matarlo? ¿O me equivoco? –

- Algo que siempre me impresionó de usted, princesa, es su gran inteligencia desde muy temprana edad – dijo Veran haciendo una reverencia pero en mofa – Y ahora no es la excepción; por supuesto que él ya sabe. Incluso puso un hechizo en cada región que sólo puede ser roto con una hazaña del Héroe, y me parece que ya ha roto el que no dejaba llover en el dominio Deku. Así que sí, vengo a deshacerme de él antes de que gane fuerzas y a llevarla a usted y a su hermano de vuelta al castillo –

- ¿Viene a matarme? – cuestionó Link, algo angustiado. La mujer emanaba un aura maligna que nunca había sentido antes que le decía que era peligrosa y capaz de asesinarlo.

- No te preocupes, Link – dijo Midna con una media sonrisa – No la dejaré hacerlo… ¿Qué tal un duelo de magia, Veran? –

- Por mí perfecto, princesa – sonrió Veran alzando un poco las manos, lista para conjurar hechizos.

- Atrás, chicos. Quizás estoy maldecida con esta forma pero mi magia aún es poderosa –

Dicho aquello, Midna enseguida creó una bola de fuego que la lanzó hacia Veran, ésta apenas si pudo repelerla contraatacando con varias bolas de energía que se esparcieron por toda el área de batalla, Midna usó un escudo mágico para protegerse pero Dark y Link tuvieron que esquivarlas como pudieran. Lo cual eso Veran lo vio como una ventaja, apareciendo justo detrás de un distraído Link y atacarlo, sin embargo, su intento se vio frustrado puesto Dark logró anticiparlo aunque sólo pudo usarse a sí mismo como escudo al recibir las uñas de Veran en su cuello que se quedaron clavadas varios segundos hasta que Dark, con su espada ya desenfundada, canalizó energía en ella y la desató en un golpe directo haciendo que la mujer retrocediera disgustada y herida.

- Demonios, creo que los he subestimado… ahg – dijo Veran con una mano en el vientre, de donde se desangraba – Han ganado esta vez. Por ahora me retiro... Y, ¡ah! Lamento si es príncipe Rinku muere, él no era mi objetivo – dijo y rió burlona antes de desaparecer.

- ¡Da-Dark! ¿Estás bien? – preguntó Link al verlo cayendo de rodillas al piso y respirando con dificultad.

- No lo sé… - contestó con una mano en el rostro – Mi cabeza duele demasiado

- ¡Aaaaaagh! ¡Pero qué idiota he sido! – gritó Midna bastante enojada consigo misma y sintiéndose culpable - ¡No vi su plan! Y ahora Dark… ¡Esa maldita lo ha envenenado! –

[1] Clock Town: Ciudad principal en Majora's Mask.
[2] Stock Pot Inn: Una posada en Majora's Mask.
[3] Happy Mask Salesman: Un vendedor de máscaras felices (xD). Aparece en Ocarina Of Time, Majora's Mask y Oracle of Ages.
[4] Moon's & Sun's Masks: Los que hayan jugado Majora's Mask saben qué significan ewe
[5] Veran: Antagonista principal en Oracle of Ages.


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