¡Hola! Pido una grandísima disculpa por haber tardado tanto en continuar. Lo único que les puedo decir es que estos últimos meses estuve sufriendo de dolores crónicos en la vesícula y que mi operación fue complicada (se supone que me harían unos hoyos pero al final me abrieron el abdomen) y que mi recuperación ha sido lenta debido a eso. Pero el sólo hecho de poder disfrutar ya de la comida me tiene feliz~
Así que espero que disfruten del capo 6 n-n
- ¿Estará bien? – preguntó Midna preocupada.
En realidad, estaba más que preocupada, también ansiosa y asustada de lo que le fuese a pasar a su hermano menor.
- Sí, eso espero, querida – contestó una mujer anciana vestida con las togas comunes de las brujas y largo cabello verde oscuro – No sé muy bien qué clase de veneno usaron contra él, pero parece que mi mezcla especial de pociones lo ha neutralizado lo suficiente para que aguante unos días –
- ¡Uff! ¿Eso es un alivio, no, chicos? – dijo ahora una mujer regordeta, pelirroja y rostro simpático.
- Sí, lo es, Telma – contestó Link más bien por cordialidad, pero estaba igual de distraído y preocupado que Midna.
- Insisto, ustedes tuvieron suerte de que mi carroza haya pasado por aquí. Esta no es mi ruta comercial común. Parece que el destino quería que los salvara – dijo la pelirroja con una sonrisa afectuosa – Bien, lamento tener que dejarlos pero el deber me llama. Espero que tu hermano se recupere pronto – le dijo a Midna y salió de la cabaña.
Después de haber sido atacados por Veran, tanto Midna como Link no sabían muy bien qué hacer. Se encontraban ya muy cerca del Dominio Zora mas no sabían qué podrían encontrarse allí, mientras que si volvían a Ciudad Reloj no habría certeza de llegar a tiempo y conseguir un médico. Ambas opciones eran malas. Sin embargo, para su fortuna, Telma había tenido que cambiar de ruta debido al rumor de que unos ladrones merodeaban el camino principal del Rancho Romani[1] (hacia donde se dirigía ella) por lo que decidió usar el camino largo, por el Bosque Minish, cerca del Dominio Zora, donde los encontró allí y, tras oír su historia, les habló sobre la bruja Syrup[2] que vivía a unos cuantos minutos de donde se encontraban.
- El veneno ha sido detenido mas eso no significa que el muchacho esté fuera de peligro – advirtió la bruja Syrup con severidad – Por ahora la poción que le di lo dejará dormir tranquilo unas cuantas horas. Pero necesito brindarle una Poción Azul[3]. Por desgracia, únicamente me queda un ejemplar de la Seta Mágica con la que se prepara. Se deben usar al menos tres de esas setas para que la pócima sea efectiva –
- ¿Y en dónde se pueden conseguir esos hongos? – preguntó Midna enseguida.
- Aquí mismo en el Bosque Minish – contestó Maple[4], una chica también con una toga negra y su cabello verde oscuro bajo un sombrero de bruja, la nieta de Syrup – La cosa es que cada año nacen muy pocos setas mágicas. Son demasiado especiales, pues curan casi cualquier mal. Además, son difíciles de encontrar… – dijo un poco desesperanzada.
- ¡Niña! ¡Hablas demasiado! – le amonestó la bruja, y después sonrió con pesadumbres a los chicos – Aunque es cierto lo que dice mi nieta, son casi imposibles de hallar. Pero, con un muy buen olfato se les puede encontrar la pista fácilmente –
- Lo intentaremos – dijo Midna con determinación, quien tan pronto escuchó aquello a su mente asaltó un plan – ¿Puede mostrarnos el hongo que le queda? –
- Por supuesto – la mujer fue hasta una alacena donde tenía frascos con todo tipo de cosas extrañas de contenido, como patas y ojos de monstruos y otras extremidades, y de un cajón sacó el hongo para mostrárselos.
- Huélelo – le ordenó Midna a Link que al principio no supo si hacer caso – ¡Anda, hazlo! ¡Tú tienes un muy buen olfato de perro, ¿qué no?! – entonces entendió lo que sugería.
La bruja, que hasta ese entonces no había puesto atención en Link por atender a Dark, lo miró fijamente. Y no fue su parecido físico con el moreno lo que la sorprendió, sino el hecho de que el rubio emanaba una fuerte aura de valor que le inspiró mucha confianza.
- Espero que tengan suerte en encontrar los hongos – dijo Syrup – Mientras estén fuera yo cuidaré del chico, así que vayan tranquilos –
- ¡Yo iré con ustedes! – exclamó Maple a punto de dar un paso pero su abuela la jaló del cuello del vestido.
- Nada de eso, señorita. Usted se queda aquí a aprender a tratar venenos. Eso también es parte de ser una bruja –
- ¡Assh! ¡Cómo digas, abuela! – suspiró malhumorada.
Cuando estuvieron lo suficientemente lejos de la cabaña, la princesa le indicó al héroe que usara la máscara de lobo. Y ya que se la hubo puesto, la muchacha se montó sobre él por pereza de usar su magia para levitar.
- Sé buen chico y llévame – dijo y rió ante los gruñidos de protesta del rubio.
Caminado apenas unos cuantos metros Link pudo distinguir el aroma picante de los hongos y avisó a la chica con un ladrido.
- ¿Umm? ¿Hay una seta por aquí? – preguntó mirando los alrededores, los arboles, las flores, los animalitos, hasta que, cerca de unos arbustos, sobresalía un color azul - ¡Ya tenemos uno! –
Y así siguieron bastante rato buscando el segundo hongo hasta que hallaron otro cerca de una cascada algo alejada de su punto de inicio. Cuando encontrado los hongos que necesitaban, Link se quitó la máscara, pues la forma de lobo lo cansaba un poco.
De regreso a la cabaña de Syrup, el rubio vio entre el pasto a varios hombrecitos del tamaño de un pulgar caminado graciosamente y cargando hojas de árbol que usaban como paraguas.
- ¿Qué son esos? – preguntó el rubio entre maravillado y sorprendido, además de enternecido por su diminuto tamaño.
- ¿Umm? ¿Qué cosa? – la chica miró hacia todos lados hasta que notó que Link miraba al suelo – Oh…, ¿te refieres a las criaturitas miniaturas con sombreros rojos? – el otro asintió sin dejar de observarlas – Son Minish, y son originario de aquí, del Bosque Minish, pero les gusta emigrar a cualquier lugar donde haya un bosque espeso. Son bastante dóciles y ayudan a las plantas a crecer sembrando semillas y cuidándolas de insectos maliciosos. Además, son una raza muy especial, pues solamente los niños y personas de corazón puro pueden verlos – Link volvió a verla enseguida, intrigado. ¿Es que ella no podía…?- Yo dejé de poder verlos hace años – aclaró apenada – Volvamos a la cabaña –
Link asintió, y antes de irse algunos minish lo miraron y alzaron sus bracitos para despedirlo de manera amistosa y éste les respondió de la misma manera.
O0O0O0O0O0O0O0O0O0O0O0O
- No termino de acostumbrarme a esto… - decía Ralph viendo pasar las diferentes razas que se paseaban por el Carnaval del Tiempo.
- No seas así – le susurró Saria en regaño mientras que Ilia se aseguraba en el mapa, que compró en el pueblo de Rauru, de estar en Ciudad Reloj.
No es que el pelirrojo detestara la diversidad racial, es que nunca dejaba de impresionarle los diferentes colores de piel con los que se topaban en ese "nuevo mundo", o el hecho de que peces, rocas y arboles pudieran hablar y caminar sobre piernas; o personas aparentemente normales tenían picos en lugar de nariz.
- No se distraigan – dijo la rubia – Link podría estar por aquí… ¡Ah! ¡Disculpe! – exclamó avergonzada al tropezar con alguien que no notó por estar leyendo el mapa.
- ¡No hay problema! – contestó una mujer pelirroja de ojos rojos y piel morena, quien vestía como bailarina y parecía ser parte del show de las festividades – ¿Uh? ¿Ustedes no son de este mundo, cierto? – al oírla decir aquello, los tres se quedaron pasmados.
Siempre trataban de pasar desapercibidos para evitarse alguna clase de problema y estaban seguros de que no llamaban la atención.
- ¿Có-cómo lo sabes? – preguntó Saria, un poco temerosa.
- Hey, tranquilos, no se alarmen – la mujer rió divertida – Pude darme cuenta de que no pertenecen aquí gracias a sus artefactos que emanan magia. Y, díganme, ¿se puede saber que hacen en el Mundo Oscuro? Porque muy pocas personas de ambos mundos saben sobre la existencia de los portales. Deben de estar aquí por algo muy importante, ¿o me equivoco? –
- ¡Sí! – contestó Ilia enseguida – Buscamos a un amigo. Hace dos semanas fuimos atacados por unos monstruos y creemos que Link entró por error al portal mientras intentaba escapar –
- ¿Link? – repitió la pelirroja notándosele perpleja.
- ¡¿Lo conoces?! – preguntó animada.
- ¡N-no, lo siento! Es que alguna vez conocí a un chico con ese nombre, pero eso fue ya hace muchos años... "Link" es un nombre poco común, eh – se disculpó con una sonrisa apenada – Por cierto, mi nombre de Din. Soy una bailarina errante y viajo hacia cualquier dirección junto con mis hermanas Nayru y Farore[5]. Ahora nos detuvimos en Ciudad Reloj para ayudar a alegrar el Carnaval del Tiempo. Miren, esto es de mi parte – dijo y le entregó tres boletos a Ilia – Daremos nuestra última función esta noche, espero verlos ahí – alzó una mano para despedirse, dejando a los chicos un poco contrariados porque lo último que querían era perder tiempo.
- ¿Deberíamos asistir? – preguntó la rubia todavía indecisa.
- Sería grosero si no fuéramos – señaló Saria, aunque también muy poco convencida.
- ¡Vayamos! ¡Son entradas gratis! – exclamó Ralph sin problemas.
O0O0O0O0O0O0O0O0O0O0O0O
Tras haberle entregado los hongos a Syrup, ella y Maple inmediatamente se pusieron manos a la obra. Tras una media hora, en la que Midna y Link estuvieron pendientes y contando los minutos (pues Dark parecía estar sufriendo mucho y gemía bajo el veneno), el rubio se percató con terror cómo la piel de Dark comenzaba a oscurecerse, a lo que enseguida llamó alarmado a Midna, y la muchacha, al ver lo que sucedía, se tranquilizó y sonrió con cierta amargura.
- No tengas miedo, no pasa nada. Ese es solo el aspecto real de Dark –
- ¿Su aspecto…real? – Link al principio no entendió a qué se refería hasta que volvió a mirar al pelinegro: su piel tenía los mismos tonos verdosos oscuros que Midna, haciéndole recordar que Dark era mitad Twili – Ya veo… Pero, si es así como en realidad se ve, ¿entonces por qué…? –
- ¿Que por qué su piel era blanca hasta hace unos momentos? – se adelantó a la pregunta, y después suspiró, dudando un poco si contarle o no – Dark prefiere a los Humanos sobre los Twili. Él nació como Twili pero creció como un humano. La amiga de su madre que te mencionó antes sabía usar magia, y ella le enseñó a conjurar un hechizo de apariencia desde pequeño a pedido de su madre para evitar que la sociedad los rechazara por más razones que por ser madre soltera… –
- ¡Ya está lista la poción! – exclamó Maple animada y entrando a la habitación - ¡Uff! Parece que terminamos justo a tiempo. Su hechizo de apariencia desapareció, eso quiere decir que su magia está debilitada – comentó al tiempo que la anciana le hacía beber el remedio lentamente al pelinegro.
- ¿Eh? ¿Cómo sabes eso? – preguntó Link, sorprendido, y no precisamente por lo que la brujita dijo, sino por el hecho de que parecía ser él el único que no sabía nada sobre la verdadera imagen de Dark.
- ¡Soy una bruja! Puedo prescribir la magia de aquí a mil metros – dijo fanfarroneando.
- Yo se lo dije – aclaró la bruja mayor para bajarle los humos.
- ¡Abuela! – ruborizada.
- Entonces también ya se habrán dado cuenta de quién soy – dijo la muchacha.
- Por supuesto, Princesa Midna…Y lamento no poder decirle como revertir su situación. Se trata de un hechizo tan antiguo que ni siquiera yo sé cómo revertir –
- No se preocupe, Syrup, ya sabré yo cómo arreglármelas – sonrió más tranquila, por fin, pues con unos cuantos sorbos Dark comenzaba a sentirse mejor, o eso parecía, porque su respiración se había normalizado y su rostro suavizado.
Las horas pasaron y Link no podía lograr que Midna comiera algo. Ella todavía estaba preocupada y sintiéndose culpable por lo sucedido y pegada a su hermano en una silla junto a la cama donde reposaba.
- Deberías dormir – le sugirió a la chica tomándola del hombro, sobresaltándola un poco al hacerla regresar a la realidad.
- No puedo. Debo cuidar de Dark… –
- Lo cuidaré por ti esta noche –
Midna lo miró agradecida y con los ojos ligeramente húmedos, y tomó la mano en su hombro entre las pequeñas suyas.
- Gracias, esto significa mucho para mí... Eres la única persona en la que puedo confiar en estos momentos, y pienso que Dark también lo hace –
- ¿En serio? – abrió mucho los ojos con sorpresa. Link sentía igual por ellos.
En tan poco tiempo que se conocían habían pasado tantas cosas los tres juntos, desde su extraño encuentro en el Bosque Farone hasta su descanso durante el Carnal del Tiempo, y todavía que Dark arriesgó su propia vida para salvarlo de Veran.
El rubio, sintiéndose también culpable por eso, quiso pensar que el pelinegro lo había hecho simplemente por ser el nuevo Héroe y era su deber como soldado real protegerlo y nada más, pero de alguna manera sabía que su relación con Dark no era precisamente de eso tipo, era más bien…personal, lo que lo hacía sentirse tan culpable como a Midna
- Sí – asintió la muchacha lentamente con la cabeza – Yo… cuando los escuché a ustedes dos murmurando la otra noche recordé algunas cosas... – soltó sus manos de la de Link y las juntó entre ellas, meditabunda – Cuando era niña yo solía estar sola todo el tiempo. Mi padre, como ya sabes, era el rey de los Twili por lo que no tenía tiempo de nada ni de nadie que no fueran asuntos referentes al reino. A mí me dejaba a cargo de la servidumbre y de tutores que me enseñaban a cómo gobernar para cuando él ya no estuviera – frunció ligeramente el ceño – Pero yo odiaba eso. No quería saber nada sobre gobernar ni me interesaba ser la sucesora al trono. Solamente quería escapar del castillo y vivir mi propia vida que no fuese sido dictada debido a mi linaje – respiró profundamente, nostálgica – Pero un día me enteré de algo; tenía un medio hermano menor que yo y que mi padre había exigido llevarlo a vivir al castillo con nosotros. Lo único que sabía de él es que su madre había sido una humana de la servidumbre, y eso fue suficiente información para mí: Lo detesté simplemente por ser el fruto de un engaño hacia mi madre que para colmo no tenía mucho de fallecida cuando el ya había nacido – Link se sentó en la orilla de la cama y escuchó atentamente lo que la chica contaba – El día que nos presentaron yo estaba dispuesta a no dirigirle la palabra… - hizo una pausa y sonrió ligeramente - pero entonces vi sus ojos, eran rojos como los míos y los de mi padre. Además, pude ver miedo en ellos, un miedo a lo desconocido. Eso enseguida rompió mi coraza y me acerqué a preguntarle lo que él sabía: Su madre acababa de morir y lo llevaron a fuerzas lejos de la civilización humana, lo único que él conocía… fue así como supe que Dark no tenía la culpa de nada y que estaba tan solo como yo. Desde ese día asumí inmediatamente mi papel de hermana mayor y de alguna manera todo fue más fácil… – Midna quiso continuar su relato pero comenzaba a dormitar. Siendo que la preocupación y tensión se habían disminuido, su cuerpo ya podía descansar, por lo que bajó de la silla y se acomodó donde Maple les preparó cobijas e improvisadas almohadas en el piso – Dormiré un rato. Despiértame cuando tengas sueño y tomamos turnos –
Link asintió aunque no pensaba cumplir el trato. Quería que la muchacha descansara tranquila a pesar de que se sentía tan cansado como ella (quizás hasta un poco más por usar la máscara de lobo). Se sentó en la silla que fue ocupada antes por ella y allí veló por Dark.
- Por cierto... Papá detestaba que Dark escondiera su apariencia. Decía que tenía que estar orgulloso de su sangre Twili y que eso sólo deshonraba su herencia. Supongo que esa fue una de las tantas razones por las que nunca congeniaron… - agregó antes de caer dormida.
Al dormirse la muchacha, Link observó mejor a Dark. Su tez se había vuelto verdosa y se pintaron sobre sus parpados y mejillas sombras más oscuras, y un pequeño triangulo inverso debajo de cada ojo; y de su ojo derecho sobresalían líneas verdes que subían por su frente y bajaban por su cuello, perdiéndolas Link de vista a causa de su ropa. Así ya no se parecía tanto a él, de hecho se parecía más a Midna. Con cierto temor a despertarlo, tocó ligeramente su rostro, dándose cuenta que su piel era muy suave… y se ruborizó al darse cuenta de lo que hacía, quitando la mano enseguida.
Definitivamente le gustaba más el aspecto real de Dark.
O0O0O0O0O0O0O0O0O0O0O0O
El trío llegó a una especie de capa de circo, pero pequeña, donde apenas si cabían unas 40 ó 50 personas bien acomodadas. Y a la hora que indicaba el boleto todo adentro se oscureció para dar paso a una serie de luces artificiales que iluminaban un escenario de madera.
Din salió de las sombras y comenzó a danzar rítmicamente al son de un arpa. La multitud, compuesta mayoritariamente de hombres, dio gritos de gusto y aplaudían al compás de la música.
Cada que terminaba una melodía iniciaba seguidamente otra con un baile diferente de la pelirroja y a veces se oía una voz cantar.
Al terminar el show, Din, que ya los había identificado, fue hacia ellos para invitarlos a pasar a su camerino.
- Les presento a mis hermanas Nayru y Farore – dijo, y las mencionadas hicieron una leve reverencia con el torso.
Nayru tenía el cabello largo y azul, ojos color zafiro y piel clara, y cargaba con ella un harpa, con lo que se dieron cuenta que ella era quien la tocaba; y Farore, de cabello verde y ojos del mismo color, quien era de estatura relativamente baja a comparación de ellas. A pesar de ser hermanas, no se parecían mucho entre ellas.
- Me alegra que hayan podido venir – dijo Nayru – Din dijo que buscaban a alguien con el nombre de "Link" – los chicos asintieron, aunque con una actitud un poco recelosa pues hasta ese momento no sabían de lo que querían hablarle las muchachas - ¿Son amigos de él, cierto? – asintieron de nuevo – Entiendo… - suspiró – Temo de debemos pedirles que regresen a su mundo… -
- ¡¿Qué?! ¿Y eso por qué? – preguntó Ralph con brusquedad.
- Porque este mundo no es igual al de ustedes, que está cubierto de Luz – respondió Farore con gravedad, que contrastaba a lo infantil que sonaba su voz – En el Reino de la Luz no hay monstruos y de hecho la gente ni siquiera sabe de su existencia, en cambio, el nuestro está lleno de peligros y monstruos en determinadas zonas. Ustedes no sobrevivirán mucho tiempo aquí –
- ¡Nada! ¡Vinimos hasta acá a buscar al imbécil de Link y no nos iremos sin él! –
- ¡Es cierto! Es nuestro amigo, ¡no vamos a abandonarlo, y…! ¿ por qué le dices imbécil? – le reprendió Saria dándole golpecitos en un brazo.
- Justo como ustedes dicen – habló Ilia – si este mundo en verdad es tan peligroso entonces simplemente no podríamos dejar a Link a su suerte. Los amigos no hacen eso –
Las hermanas se miraron entre ellas un momento y después asintieron.
- Entonces deberían viajar con nosotras – sugirió Din con una sonrisa.
O0O0O0O0O0O0O0O0O0O0O0O
A las pocas horas el pelinegro por fin abrió los ojos y se encontró con la imagen de un Link sentado de cualquier manera sobre la silla y dormido profundamente. En serio, sólo el rubio podía dormir tan placenteramente en una posición tan incómoda, pensó riendo ligeramente.
Tras bostezar, se percató de que no tenía idea de donde se encontraba, pero al ver que estaban con él su hermana y el rubio fue suficiente para no alarmarse.
Al sentarse en la cama sintió un agudo dolor en el cuello que le recordó su encuentro contra las uñas venenosas de Veran, a lo cual le restó importancia al darse cuenta que su piel oscura estaba expuesta. Abrió mucho los ojos y se aterrorizó. ¿Link lo habría visto ya? Y si sí, ¿qué habrá pensando? Trató de no darle más vueltas eso, pues el ojiazul estaba tranquilamente dormido junto a él, así que probablemente no lo había visto aún.
Dark cerró los ojos e intentó canalizar un poco de magia para conjurar el hechizo de apariencia, sin embargo, se encontraba todavía muy débil y no sirvió. Dio un suspiro ligero de decepción pero que al parecer fue lo suficientemente ruidoso como para despertar al rubio.
- ¡Da-Dark! – exclamó Link en voz baja y sentándose al borde de la silla, haciéndole retroceder al pelinegro en la cama a causa de la impresión - ¿Estás mejor? ¿Cómo te sientes? –
- Yo…estoy bien – contestó volteando a otro lado, queriendo aprovechar la oscuridad de la noche para esconder su rostro.
- Me alegro. Midna y yo hemos estados muy preocupados por ti. Parece que la Poción azul está haciendo su efecto – dijo aliviado. Pero se preocupo de nuevo al notarlo tan callado - … ¿Seguro que te sientes bien? ¿Te duele algo? –
- ¡No, no! Realmente me siento bien. Apenas si me molesta la herida… – dijo menos tenso, aunque todavía sin querer mirarlo.
- Ah…de acuerdo – entonces Link se dio cuenta de qué era lo que lo molesta – Lo-lo siento… - comenzó a decir apenado – Ya vi tu piel… -
- Aah… Está bien. Lamento que hayas tenido que ver eso – musitó sintiendo cierta vergüenza (y algo de alivio de ya no tener que esconderse).
- ¿Eh? ¿Lo lamentas? ¿Por qué? – cuestionó confundido.
- Mi hermana ya debió haberte dicho que esta no es una apariencia que me agrade – contestó más serio – Yo no pedí nacer como un Twili… No tengo nada en contra ellos, pero no me siento parte de ellos... A decir verdad, tampoco me siento parte de los Humanos, aunque me sienta más cómodo con esa apariencia. Es como si… -
- …no pertenecieras a ningún lugar –
Dark enseguida lo volvió a ver, incrédulo.
- S-sí. Exacto. ¿Cómo lo sabes? –
- Creo que me siento igual que tú – Link sonrió con pesadumbres – Desde que me separaron de Aryll no pude soportar la idea de quedarme solo, fue por eso que me escapé del orfanato al que nos habían llevado. Quise iniciar una nueva y vagué de pueblo en pueblo hasta encontrar un lugar el cual podría pertenecer y en el que Aryll pudiera visitarme. Pero he estado haciendo eso los últimos siete años… – dijo temblando un poco, intentando contenerse las lágrimas. El rubio jamás le había contando eso a nadie, era demasiado personal, y no estaba seguro de cómo seguir – A pesar de que estuve en pueblos cálidos y ciudades moderna, y que he conocido a personas buenas, hasta ahora no me siento ni siquiera cerca de encontrar lo que busco…-
- Link… Me asusta lo mucho que nos parecemos – dijo Dark con una sonrisa más animada, y alzó el brazo derecho para con él acariciar la cabeza del rubio, quien enseguida se secó la humedad de sus ojos y sonrió también – No digamos nada de esto a mi hermana o sino se preocupará por nosotros. Además, necesito que tú y ella solamente se centren en salvar los reinos, ya les he causado suficiente problemas con mi estado actual –
- ¡No digas eso! – soltó Link, ciertamente indignado – No puedes pedirnos que no nos preocupemos por ti, ¡eres su hermano y mi amigo! –
- ¿Tu… amigo? – musitó Dark con sorpresa, incluso se le había enrojecido un poco el rostro. Nunca había tenido un amigo antes. Siempre había sido un chico solitario y algo huraño con cualquier persona que no fuese su hermana. Link era su primer amigo.
A la mañana siguiente.
- ¡Hacia tanto tiempo que no te veía así! – decía Midna flotando alrededor de Dark, éste sentado en un tronco en el patio de Syrup, con un tono de voz entre burlón y juguetón.
- Pues no te acostumbres – replicó cortante – En cuanto recupere algo de magia volveré a ser "Humano" –
- Lo que digas, aguafiestas. Pero por ahora déjame disfrutarte así como estás – rió y le pellizcó una mejilla. Después se volvió hacia Link que estaba sentado en el suelo junto al pelinegro – Bien, Link, debido a que mi hermano está en estos momentos paralitico… -
- ¡No estoy paralitico! – replicó enseguida, pues solamente estaba con el cuerpo algo entumido todavía a causa del veneno de Veran. Según le había dicho las brujas, necesitaban administrarle más de la Poción Azul y vigilarlo al menos un día más para evitar alguna recaída – Estoy paralizado que es distinto…-
- A mí me suena igual – dijo Midna en un ademán de no importarle haberlo dicho mal – Link, hoy te enseñaré a usar magia, o al menos lo básico –
El rubio se sorprendió al escuchar eso. Entonces recordó que la chica alguna vez le había dicho que él podía usar magia, y que además pudo activar la invisibilidad de la Capa mágica.
- ¡De acuerdo! – respondió un poco nervioso, no estando seguro de cómo sería un entrenamiento de ese tipo.
- Empecemos con un hechizo de fuego, es de los más sencillos – alzó ligeramente la mano y en su palma apareció una pequeña llama – Es fácil. Solamente tienes que pensar en calor, en algo ardiente, y canalizarlo en tu mano. Como dije, es fácil pero te puede llevar algo de tiempo por ser la primera vez, así que no te frustres. Y no te preocupes, no te quemarás –
Link asintió, cerró los ojos y trató de pensar en calor, recordando lo ardiente del fuego y la calidez de los rayos del Sol. Midna y Dark se mantuvieron en silencio para no incomodarlo. Después de unos 10 minutos de concentración, una chispa saltó de sus manos, haciéndole retroceder por la sorpresa. Enseguida lo intentó de nuevo y pudo crear una flama pequeña.
[1] Romani Ranch: Rancho donde te reencuentras a Epona en Majora's Mask.
[2] Syrup: Una bruja que hace pociones. Aparece en A Link to the Past, Link's Awakening, Oracle of Ages/Season y The Minish Cap.
[3] Blue Potion:Es de las pociones más caras. Te llena los corazones o te sube la barra de magia, o ambas, dependiendo el juego.
[4] Maple: Nieta y aprendiz de Syrup. Aparece en A Link to the Past (GBA remake) y en Oracle of Ages/Season.
[5] Din, Nayru y Farore: Nombre de las tres Diosas creadoras mencionadas en casi todos los Zeldas, pero aquí me refiero a ellas como los Oráculos. Din aparece en Oracle of Seasons; Nayru en Oracle of Ages y Farore en ambos. Y aparecen las tres juntas en The Minish Cap.
Sugerencias, quejas, regaños, e-mail bombas, ántrax virtual; dejen reviews.
