¡Hola de nuevo! Pido una gran disculpa por no poder escribir el fic tan seguido. La universidad me quita mucho tiempo de vida :c
Como sea. ¡Espero que disfruten del fic y no olviden también leer el remake de Kiss! ;D
Dark estiró un poco su cuerpo dolorido. A pesar de ya no corría peligro, todavía no se sentía totalmente recuperado del ataque de Veran. A ratos le molestaba la herida en su cuello. Y su magia estaba tardando en regenerarse debido al veneno, pero al menos ya tenía la suficiente como para esconder su aspecto twili.
Cuando salieron de casa de la bruja Syrup, Link se ofreció ayudarlo a caminar dejándolo apoyarse en él, sin embargo, se negó, su orgullo de caballero no le permitía aceptarlo y menos si se trataba de la persona a quien había protegido.
Era extraño. Una de las cosas que más detestaba de Link era que fuese tan amable y blando con cualquiera, pues se consideraba un símbolo de debilidad entre los guerreros. Aún así no le desagradó el hecho de que éste caminaba a su lado más pegado que de costumbre, seguramente con intención de auxiliarlo enseguida por si recaía, lo cual normalmente lo habría tomado como un insulto hacia su persona pero... Link le había dicho que eran amigos, ¿no? Ayudarse entre amigos no era tan malo.
Tras salir del Bosque Minish, no tardó mucho el grupo en toparse con un extraño espectáculo artificial que antes las hojas frondosas no se los permitían: frente a ellos se encontraba una gran cascada congelada, y el aire antes agradable ahora se sentía tan gélido como para hacerlos tiritar. Fue entonces cuando vieron que el Dominio Zora estaba cubierto de hielo, tal y como decían los rumores, a excepción de algunas partes del lago donde aún brotaba agua sin problemas.
- Esto es malo - comentó Midna – La entrada del Dominio Zora está detrás de esa cascada. Si no encontramos una manera de entrar no podremos conseguir el Colgante de la Sabiduría. Si tan sólo no estuviera yo en este estado podría descongelar la cascada fácilmente… - se lamentó con un bufido.
- ¿Qué podemos hacer? – preguntó Dark.
- Realmente no lo sé – se llevó una mano al mentón, tratando de pensar en otras opciones – Quizás podamos encontrar otra entrada si rodeamos el lugar -
Los chicos solamente asintieron, no tenían otra mejor idea.
Cuando se disponía a continuar escucharon un chapoteo, y al volverse a sus espaldas se percataron de un chico zora saliendo del lago y arrastrándose desesperadamente por el suelo para alejarse de la orilla. Parecía estar herido.
Link enseguida corrió hacia él para ayudarlo.
- ¿Te encuentras bien? – preguntó mas no recibió respuesta, el niño prácticamente cayó desmayado en sus brazos.
- No es grave, parece que sólo esta cansando y tiene poco rasguños. Algo debió estarlo persiguiendo – comentó Dark tras observarlo un momento.
- Y salió del lago… Eso quiere decir que los caminos bajo el agua no están bloqueados – musitó Midna – Háganle beber esto – tronó los dedos e hizo aparecer una botella con Poción roja, cortesía de Syrup.
Después de unos minutos el chico zora abrió ligeramente los ojos, pero al darse cuenta que estaba rodeado por desconocidos se puso en pie enseguida para retroceder.
- ¡¿Quiénes son ustedes?! – cuestionó a la defensiva.
- Tranquilo, no te haremos daño – rió Midna – Somos los que te hemos curado –
- ¿Ya te sientes mejor? – preguntó Link.
- Ah… sí, gracias – el chico zora se sintió apenado por reaccionar tan brusco – ¿Ustedes me salvaron de esos monstruos? –
- No realmente – dijo Dark – Te vimos salir del agua y curamos tus heridas. Eso es todo –
- ¡Aún así estoy muy agradecido! – dijo haciendo una reverencia – Disculpen mi agresividad de hace unos momentos. Mi nombre es Ralis. Soy el Príncipe de los Zoras. Pero me temo que ahora mismo no tengo los medios para agradecerles debidamente su amabilidad –
- ¿Umm? ¿El Príncipe de los Zoras? – repitió Midna – Eso quiere decir que eres el hermano menor de la Reina Ruto, ¿no es así? Y bien, ¿dónde está ella? –
- Sí…, efectivamente Ruto es mi hermana - contestó cabizbajo – Pero no sé dónde está... –
- Por supuesto que sabes dónde está – rió – ¡Vamos! Puedes decírmelo. Soy la princesa Midna, amiga de tu hermana –
- ¡Princesa Midna! ¿En verdad es usted? – exclamó con los ojos bien abiertos, sorprendido. No conocía a Midna en persona, sólo lo que su hermana le había contado sobre ella – ¿Qué hace usted aquí? Es peligroso ¡El consejero Zant la está buscando! –
- Estoy consciente de ello, Ralis. Pero ahora mismo estamos ayudando al Héroe a buscar los Colgantes de la virtud -
- Los Colgantes de la virtud… - musitó con la mirada en el suelo y el cejo fruncido – Eso significa que la visión de mi hermana era correcta. ¡El nuevo Héroe está aquí! –
- Síp, es él – apuntó a Link con el pulgar – Ya deberías saber que necesitamos los colgantes para conseguir la Espada Maestra –
- Lo sé. ¡Pero no pienso entregarle el mayor tesoro de los Zoras a un héroe incompetente! – gritó de repente, dejando a todos estupefactos.
- ¿A qué te refieres? – preguntó enseguida Dark mientras que el rubio no entendía por qué Ralis decía algo así de él si acababan de conocerse.
- ¿Que de qué habló? El Dominio Zora fue congelado a causa de que el consejero Zant buscaba también el Colgante de la Sabiduría para que el Héroe no lo consiguiera. Mi hermana por supuesto que no se lo entregó, y ahora ella y Mikau… – se llevó las manos a la boca antes de comenzar a llorar.
La muchacha levitó hasta él y lo tomó de los hombros.
- Ralis, ¿dónde está tu hermana? –
- …Entró al Palacio de Agua para buscar a Mikau, pero ya pasaron tres días de eso – respondió a la vez que se secaba las lágrimas con las manos – Mikau es descendiente de antiguos zoras guerreros, él se sintió responsable de que el consejero Zant maldijera a Kholdstare[1], el guardián del Colgante de la Sabiduría, y que además congelara nuestras tierras, por lo que quiso enfrentarse al guardián para romper la maldición, pero… ha pasado una semana ya. He estado tratando de entrar para buscarlos, pero el palacio está rodeado de monstruos… – dijo sintiéndose inútil y frustrado.
- Ah. Recuerdo que en su última carta Ruto mencionó que estaba felizmente comprometida con un zora guerrero, supongo que ese debe ser Mikau – comentó Midna, recordando que tenía muchos años sin verse con la reina zora.
- Te ayudaremos a encontrarlos – dijo Link con una sonrisa amistosa pero que Ralis lo tomó a mal.
- No te estoy pidiendo tu ayuda. Yo puedo solo, no necesito de nadie. Y menos de alguien como tú, ¡que si no fuera por tu llegada el Dominio Zora seguiría en paz como antes! –
Link retrocedió un paso. Aquellas palabras lo hirieron un poco. Sabía que lo que había ocurrido en el Dominio Zora no era del todo su culpa (mas sí parte de la causa), y por eso mismo quería ayudar en todo lo que pudiera.
- No voy a permitir que le hables así al Héroe – le advirtió Dark con una mirada tajante que casi hizo temblar al niño zora – Príncipe Ralis, lamentamos mucho lo que le sucedió a tu reino, pero Link no tiene nada que ver con esto. Eso abría pasado aún sin su llegada. Es a Zant a quien debes odiar. Además, no importa lo que tú quieras, entraremos al Palacio de Agua por el colgante de igual manera. Y si tenemos la suerte de encontrarnos con tu hermana y a su novio, quizás nos sintamos de humor para ayudarlos. Si quieres ir por tu cuenta no te lo impediremos –
- Rinku, eso fue muy cruel – dijo Midna riendo y el pelinegro la miró fulminante por llamarlo con el otro nombre.
Ralis agachó la mirada, humillado, dándose cuenta que él realmente no podía rescatarlos por su cuenta. No tenía la fuerza necesaria y apenas si el valor de enfrentarse a los monstruos que custodiaban la entrada del palacio, mucho menos iba a poder enfrentarse contra el guardián. Además, no sólo estaba preocupado por su hermana, sino también quería ayudar a su gente. A causa del frío varios zoras comenzaron a enfermarse y morir, pero ninguno quería dejar su hogar.
- Yo…en serio lo siento – dijo Link, para sorpresa de todos, y poniéndose en cuclillas para quedar a la altura de Ralis – Para ser honesto, todavía no estoy muy seguro de lo que sucede en este mundo, pero me gustaría ayudar, sea o no yo un héroe –
Ralis miró a Link a los ojos y de alguna manera supo que no mentía, que de verdad estaba confuso y tan afligido como él al ver al Dominio Zora congelado.
- En ese caso…Es-está bien, les permitiré ayudarme – dijo con las manos sobre las caderas y mirada altiva, como si les hiciera un favor a ellos.
- ¿Pero qué….? – Dark quiso replicar pero Midna lo detuvo tomándolo del hombro y mostrándole una sonrisa juguetona – Déjalo. Es mejor así -
- Como dije, podrán ayudarme – continuó hablando con Link - Pero si quieres el derecho a recibir el Colgante de la Sabiduría, no sólo debes derrotar a Kholdstare, sino también rescatar a mi hermana y a Mikau, ¿entendido? –
- Por supuesto, ese es el plan – contestó Link con una sonrisa animada y Ralis respondió igual.
- ¿Y dónde se encuentra la entrada del Palacio de Agua? – preguntó Midna tratando de ubicarla mirando la superficie el lago.
- Justo debajo del Dominio Zora, bajo el agua. Hay túneles como laberintos que llevan al Palacio de Agua. Sin embargo, cuando estuve en la entrada no sólo había monstruos custodiando, también había algo de hielo. Es posible que partes dentro del palacio estén congeladas también, y ese hielo es imposible de derretir –
- Oh, no te preocupes por eso, ¡magia se combate con magia! – dijo la muchacha al tiempo que creaba una burbuja de aire que los rodeó a Link, Dark y ella – Ahora, Ralis, haz el favor de guiarnos –
El niño asintió y entró al agua seguido por el grupo. No habían tenido que descender mucho para cuando vieron una cueva en la cual entraron, siguieron al zora por los túneles y después subieron hasta una superficie con aire para salir del agua, encontrándose con un portón vigilado por un par de medusas de gran tamaño que emanaban electricidad.
Gracias a la burbuja pudieron salir del agua sin hacer ruido, y tras deshacerla Midna, Dark sacó arco y flechas para dispararles a los guardias, después dio una señal de que podían avanzar.
El portón se encontraba cerrado, por lo que Ralis sacó un arpa y comenzó a tocar una melodía, que después mencionó se llamaba "Melodía del Espíritu de la Tierra"[2]. Dark, al ver el rostro nostálgico de Link, supo que había reconocido la melodía. Y se preguntó si en verdad para Link era tan difícil aceptar su destino como descendiente de los Héroes, aunque, poniéndose en sus zapatos, y recordando que ese mundo era nuevo para él... supuso que también dudaría.
El palacio por dentro era enorme, con cascadas y fuentes brotando por todos lados, aunque en ese momento estaban congeladas, pero aún así se podía observar la belleza y fluidez de la estructura.
- Qué frío – se quejó Midna abrazándose a sí misma. Tronó los dedos e hizo aparecer capas para resguardarse del frío, algo que Link agradeció mucho.
Luego de unos minutos de estar caminando, Dark se volvió hacia Ralis para pedirle indicaciones y lo encontró conversando alegremente con el rubio. Dio un suspiro. En serio que ese niño era indeciso; primero culpó a Link de algo que no era ni su culpa y después se olvida del asunto como si nada... Sabía que el niño zora estaba confundido y que extrañaba a su hermana, por lo que su juicio seguramente se había visto nublado. Eso sí podía entenderlo.
- Oye, mocoso... -
- ¡¿A quién llamas mocoso?! - contestó el zora a la defensiva, pues Dark le inspiraba algo de miedo, cosa que nunca pretendió pero le hacía gracia.
- ¿A quién más? Pues a ti, mocoso – Ralis gruñó ante la respuesta - ¿Por dónde vamos ahora? Veo tres caminos -
- Ah, eso...Uh – miró al suelo, intentando recordar – ¡Ah! Tengo un mapa del palacio – de una bolsa que llevaba sacó un trozo de papel arrugado – Por desgracia está algo rasgado y creo que faltan partes -
- No importa, servirá – dijo tras arrebatarle el mapa – Según esto estamos aquí – señaló su ubicación actual en el mapa con un dedo índice que luego deslizó hacia la cámara del guardián – Y debemos ir allí. Aunque falta un pedazo. Esperemos que no haya alguna bifurcación que nos desvíe. Vamos -
Dark comenzó a caminar y los demás lo siguieron.
- ¿Podrías regresarme el mapa? - pidió Ralis yendo a su lado.
- No, estará mejor conmigo – contestó con una sonrisa burlona.
- ¡Te ordeno que me regreses el mapa! - dijo autoritario.
- Yo también soy un príncipe, ¿lo sabías? -
- Pero el que tiene poder en estos dominios soy yo – dijo el zora como berrinche.
- Sí, pero yo soy mayor que tú. Deberías respetarme -
- ¡Dame el mapa! - saltó sobre él e intentó quitárselo, haciendo que Dark se tambaleara debido al hielo que a veces cubría el piso.
- Me alegro que se estén llevando bien – comentó Link a Midna, quienes caminaban algunos pasos detrás de ellos, pues también había notado el temor que Ralis le tenía al pelinegro pero que ahora discutían amenamente como niños pequeños.
- Um..., sí, creo. Dark normalmente no es muy bueno con los niños... así que... - se llevó una mano a la barbilla, dudando en hablar – él debe pensar lo mismo que yo -
- ¿Qué cosa? - preguntó el rubio sin muchas ganas de saber la respuesta, pero de alguna manera entendió a qué se refería.
Entraron a una habitación la cual se cerró cuando estuvieron todos dentro para luego aparecer una cantidad ingente de medusas flotantes con la intención de atacarlos. Link y Dark se hicieron cargo de ellas mientras que Midna se las arreglaba para proteger a Ralis usando barreras de magia, las cuales perdían efectividad con cada golpe de las medusas y debía recargarla mientras usaba la mano de su cabello para mantenerlas alejadas.
- ¿Están todos bien? - preguntó Dark cuando las medusas fueron derrotadas.
- Sí, todos bien – contestó Midna tras asegurarse que nadie estaba herido.
Continuaron el recorrido sin problemas hasta toparse con una pequeña cascada congelada. Según el mapa, detrás de ella estaba la cámara del Guardián del Colgante de la Sabiduría.
- Yo me encargo esto – la twili puso sus manos sobre el hielo y convocó fuego – Uhmm... el hechizo de esta entrada es fuerte, mi magia sellada no es suficiente... Link, ven acá -
- Sí – el rubio, algo dubitativo, se acercó y puso las manos junto a las de Midna, y con algo de dificultad pudo concentrarse en sensaciones de calor, pues tenía frío, aún así pudo ayudarla a avivar el fuego.
Minutos más tarde la cascada comenzó a derretirse y la entrada fue desbloqueada. Al atravesarla se encontraron con una habitación totalmente de hielo, y siguiendo unos cuántos pasos más Ralis reconoció a su hermana en el piso.
- ¡Hermana! - gritó y corrió hacia ella.
- ¡Espera, Ralis! - intentó advertirle Midna, pues cuando entraron sitió un aura maligna que hizo inmediatamente su aparición materializándose con pedazos de hielo - ¡Ese debe ser Kholdstare! -
Kholdstare, el Guardián, se trataba de una bola gigante de hielo con un ojo sobresaliendo. Link no necesitó que Midna le dijera cuál era su punto débil, era obvio que sería ese ojo. No obstante, la habitación era demasiado gélida, por más que intentaba crear fuego no podía hacerlo. A duras penas lo que conseguía era invocar llamas pequeñas que deshacían pedazos de hielo que el guardián les lanzaba.
Midna se apresuró para crear una barrera alrededor de Ralis, quien sostenía a Ruto en sus brazos,
- A...amiga, ¿eres tú? - preguntó la reina zora con voz pausada y sus ojos azules pesadamente abiertos, con una sonrisa tan tranquila que hacía un contraste alarmante con lo dañado de su cuerpo. Midna la tomó de las manos y asintió – Te ves... diferente, ¿te cortaste el pelo? -
- Algo así – sonrió con tristeza, más aún cuando se dio cuenta que la zora llevaba el Colgante de la Sabiduría en su cuello – Todo está bien ahora, Ruto. Ya puedes descansar -
- Hermana, resiste – pidió Ralis al tiempo que las lágrimas le caían por más que intentaba resiste a llorar – El Héroe está aquí. Derrotará a Kholstare y podremos ir a casa... ¿D-dónde está Mikau? -
- Ralis... sabía que vendrías... -
- ¿Alguna idea de cómo derrotarlo? - preguntó el pelinegro mientras se cubría del hielo con su escudo.
- Intento hacer fuego, p-pero hace mucho frío aquí – contestó Link con la voz temblorosa. Siempre había vivido en lugares cálidos, donde ni siquiera nevaba. Y ahora temblaba tanto que apenas si se podía mantener en pie, mucho menos podría lograr concentrarse.
- Entiendo... - tomó a Link de la cintura y lo atrajo hacia sí con un brazo mientras que con el otro seguía levantando el escudo.
- Da-Dark, ¿qué haces? -
- Calor corporal – dijo como respuesta - Intenta concentrarte. Yo te protegeré -
Dark pudo percibir la mirada escéptica del rubio por unos segundos para luego sentir sus brazos rodeándolo, quizás en busca de más calor.
Por su parte, a Midna le hubiese encantado hacer una broma sobre eso, pero estaba demasiado ocupada protegiendo a Ruto y a Ralis. Y para sorpresa de los hermanos de raza twili, Link no tardó mucho en poder invocar una feroz llamarada que cubrió a Kholdstare y derritió su cuerpo, dejando expuesto su ojo y a merced de la espada de Link, aniquilándolo después con una sola estocada.
- Quiero...ver al Héroe – murmuró Ruto antes de toser. Link miró primero a Ralis, quien después de un momento asintió, entonces se arrodilló junto a la reina de los zoras.
- El sueño que tuve de tu llegada... era cierto – sonrió, levantando dolorosamente una mano hasta posarla en una de sus mejillas – Héroe... te lo pido... salva a mi gente de Zant, por favor... -
Link no supo qué decir. Sostuvo la mano de la reina mientras ésta sollozaba con una sonrisa triste. La primera vez que la vio pensó en que iba a estar bien, sin embargo, al acercarse, se percató de sus heridas y un líquido azul seco por todo su cuerpo, seguramente era el color de la sangre de los zoras. No entendía cómo seguía con vida...
Ruto quitó la mano de la mejilla de Link para entregarle el Colgante de la Sabiduría. Después, llevó la mano al rostro de Ralis para tiernamente limpiarle las lágrimas.
- No llores por mí, hermanito. Yo... voy a estar con...Mikau... Sé qué... serás un buen rey - fue lo último que la reina de los zoras dijo antes de que su brazo cayera.
El príncipe zora enmudeció. Lo único que pudo hacer fue abrazarse a su hermana y llorar. Link y los otros tampoco pudieron evitar soltar algunas lágrimas, poniéndose en el lugar de Ralis; ellos también tenían hermanos.
- El colgante la mantuvo viva todo este tiempo... - dijo Midna en voz baja, más para Link y Dark, pues intuía que Ralis lo sabía.
O0O0O0O0O0O0O0O0O0O0O0O
Tras acabar con el guardián Kholdstare y salir del palacio se encontraron con que mucho del hielo había comenzando a derretirse, y también divisaron a varios zoras que salían de sus cuevas para ver lo que estaba sucediendo. Y por supuesto, al enterarse que Link se trataba del héroe de la leyenda, que además acababa de salvar sus dominios, lo invitaron a él y sus amigos a quedarse a un humilde banquete hecho de las pocas provisiones que les quedaban (que habiéndose descongelado la zona sabían que podrían buscar más luego) y a pasar la noche. Pero siendo que los zoras duermen bajo el agua, Ralis hizo que sus súbditos se las ingeniaran con ramas y tela para hacerles algo parecido a una cama.
Link se rindió y abrió los ojos. No podía dormir. No era que le incomodara la improvisada cama, a pesar de que no era tan suave como le gustaría. La razón era que estaba preocupado. Desde que salieron del Palacio de Agua, Ralis había estado cabizbajo, lo cual era perfectamente comprensible, estaría como él si algo le pasara a Aryll... La diferencia es que Ralis aún era un niño, no le sería fácil sobreponerse. Incluso él mismo sintió pena de presenciar la muerte de la Reina Ruto.
La zora había logrado sobrevivir varios días gracias al poder del colgante, y tan sólo lo hizo para poder ver a su hermano por última vez. Por eso, en su memoria, no podía tomar a la ligera su ruego de salvar a su gente. Link aún no estaba convencido de ser un héroe, pero algo en su interior le decía que hiciera todo lo posible por ayudar a los habitantes de Termina y más si ellos estaban depositando todas sus esperanzas en él.
Sintió una pesadez en el pecho al pensar en eso. Quiso levantarse del lecho para salir a dar una caminata o algo para despejar su mente, pero sus músculos le dolían y no pudo moverse. El hielo no estaba totalmente descongelado aún, todavía hacía el suficiente frío como para calarle hasta los huesos, y el hecho de que no hubiera sol no ayudaba.
- ¿Tampoco puedes dormir? – le habló Dark en voz baja para no despertar a Midna.
- S-sí, hace frío – contestó a medias. No quería tocar el tema del zora, no le parecía un buen momento.
- Yo también tengo frío - contestó levantándose de la "cama" sólo para dirigirse a la de Link – Hazte a un lado -
- ¿Eh? -
- Calor corporal –
- Ah... - Link se ruborizó al sentir de nuevo a Dark a su lado, era la segunda vez que dormían tan cerca. Y aquello le hizo recordar lo caliente que se sintió su rostro horas atrás cuando el pelinegro lo abrazó durante el enfrentamiento contra Kholdstare, que se sorprendió así mismo conjurando fuego sin haberlo pensando mucho.
Link se sintió un poco agitado. No estaba seguro del porqué, pero estaba nervioso de tener a Dark tan suyo. Por suerte éste parecía haberse quedado dormido ya, así que siguió su ejemplo y cerro los ojos. El calor comenzaba a arrullarlo.
O0O0O0O0O0O0O0O0O0O0O0O
- Link, lamento que nuestro primer encuentro no haya sido placentero – dijo Ralis haciendo una reverencia – Pero me alegro que vinieras – admitió con una sonrisa alegre, aunque algo cansada. Era obvio que el tampoco había podido dormir – Por favor, acepta el Colgante de la Sabiduría como agradecimiento por lo que has hecho por los zoras, la misma reina te lo entregó antes de... -
- Gracias – Link lo interrumpió para evitarle terminar.
- Y esto es de mi parte – dijo mostrando una ocarina de color marrón – Uno de los Héroes usaba una de éstas. Quizás pueda servirte algún día. Tómalo como un símbolo de mi aprobación -
Link aceptó el instrumento e hizo una reverencia respetuosa, ahora se encontraba ante el Rey de los Zoras.
- He-hey, no necesitas ser tan formal conmigo – dijo Ralis, algo avergonzando – Es verdad que ahora soy el rey, pero quiero que seamos buenos amigos - extendió una mano para estrechar y Link hizo lo mismo.
- ¿Qué hay de mí? Yo también quiero ser tu amigo – dijo Dark burlón.
- Umm... bueno. No estaría mal tenerte de mascota - respondió Ralis de la misma manera y el pelinegro rió.
- Ralis – habló Midna - ¿Estarás bien? Cuando derrotemos a Zant, tendrás toda la ayuda posible de mi reino. Es una promesa -
- Gracias, Princesa Midna. El pueblo Zora estará bien bajo mi mando – contestó confiado, creyendo en las palabras de su hermana.
Ya teniendo el primero de los tres colgantes, lo siguiente que Link sabía era que debían dirigirse de regreso al Reino de la Luz para buscar el Templo de la Sombras y La Gran Bahía. Pero primero debían encontrar un portal que los llevara hacia allá. Curiosamente, habían vuelto a buscarlo al Bosque Minish.
- Tengan los ojos bien abierto. Según el mapa aquí debería haber un portal – dijo Midna removiendo hojas y ramas para poder observar mejor el escenario. Sin embargo, lo que menos esperaba era ver un Minish que la saludaba con una gran sonrisa siniestra. Impresionada, retrocedió – ¡Chicos, cuidado! -
Al escuchar la advertencia, Link y Dark enseguida pusieron su atención donde se encontraba Midna. Y vieron como el minish desaparecía y volvía aparecer pero ahora del tamaño de un niño.
- Ya me parecía raro poder ver un Minish... Tú debes ser Vaati[1], el nuevo aliado de Zant, ¿no es así? –
- Así es, princesa, ¡Un gusto conocerlos! - contestó haciendo reverencia y mostrando una sonrisa sarcástica.
O0O0O0O0O0O0O0O0O0O0O0O
- ¡Esto es tan genial! - exclamó Saria al tiempo que lograba crear una esfera de energía curativa – ¡Ni en mis más locos sueños pensé en que alguna día podría usar magia! -
- Recuerda, eres una hyliana, tu magia es limitada. Úsala sabiamente – dijo Farore, quien le había enseñado a invocarla.
- ¡Sí! ¡La magia es genial! - concordó Ralph, quien había aprendido a usar diverso hechizos gracias a Nayru – Es una lástima que Ilia no pueda usar magia porque es humana – dijo fingiendo pena por ella.
- Ni falta me hace – contestó ésta con una sonrisa y mostrando amenazante una espada, la cual se la confió Din – Tengo la suficiente fuerza para cortarte en trozos -
- No, porque yo te gano – respondió el pelirrojo a la defensiva.
- ¡No, yo te gano! - le siguió la rubia.
- Chicos, basta – pidió amablemente Nayru – Les estamos enseñando a pelear para que puedan defenderse ustedes mismos y puedan ayudar a su amigo, no para que peleen entre ustedes -
- Lo sentimos – dijeron Ralph e Ilia al unísono.
- Chicos, veo con gusto que toman en serio su entrenamiento. – dijo Din – Han avanzando mucho en tan solo unos pocos días. Así que, creo que es tiempo de contarles sobre qué sucedió con su amigo -
- ¿Link? - preguntó Ilia - ¿Acaso saben algo de él? ¿Por qué hasta ahora nos lo dicen? - terminó de decir un poco molesta.
- Es algo complicado... - dijo Farore - ¿Conocen la Leyenda de los Héroes? -
[1]Kholdstare: Jefe del Palacio de Hielo en A Link to the past.
[2] Earth God's Lyric: Melodía que sirve para restaurar la Espada Maestra en Wind Waker.
[3]Vaati: Antagonista en Four Swords, Four Swords Adventures y The Minis Cap.
Sugerencias, quejas, preguntas, mentadas de madre, amenazas, e-mail bombas; dejen reviews.
