DISCLAIMER:

Saint Seiya no me pertenece, si no a sus respectivos dueños.

Si me perteneciera Aioria investigaría más a fondo el tema de su hermano, Shura hubiese ayudado a su amigo, Saori pelearía como una diosa de la Guerra de verdad, Minos descubriría que es el hijo de InuYasha, SON PADRE E HIJO PTM.


PREVIAMENTE:

"Qué hipócrita resultó ser Saga, él era quien le dijo a Kanon que era un pervertido, uh fue incómodo preguntarle a Aio qué significaba eso… Pero en fin, aún lo recuerdo… Bueno, pasó sólo hace 3 meses "

Flashback

Aiami y Kanon se encontraban tirados en el suelo luego de entrenar, Saga se había ido a preparar algo para comer y tomar.

Ka, has estado algo raro últimamente, ¿te pasa algo?

El mayor cerró los ojos, una pequeña lágrima rodó por su mejilla.

La menor lo miró y limpió aquella lágrima.

Soy patético, ¿no crees? Entrenando para ser un dorado cuando jamás voy a hacerlo, si no que Saga ya lo es, todos lo prefieren a él y ¿todo por qué? ¿Es porque es el mayor? ¿Porque siempre me equivoco? ¿Por qué nadie me quiere? ¡Nadie me ama! A veces pienso que todo esto no tiene senti…

Antes de que terminara la menor le había pegado una cachetada y se había quitado la máscara dejando ver sus ojos llorosos.

A...Aia…

¡Eres un idiota Kanon! ¿Cómo puedes pensar eso? ¿Desde cuándo la opinión de los demás te afecta tanto? ¡Saga te ama! ¡Yo te amo!

¿Acaso me prefieres a mí?

Los amo a los dos por igual.

Kanon bajó la cabeza nuevamente.

A Saga ya le dieron su primer beso. ¿Lo sabías?

La niña lo miró, con el ceño fruncido y confundida.

Pero yo siempre les doy besos a ustedes.

Kanon sonrió enternecido con la inocencia de la niña, 10 años menor que él.

Hablo de que le dieron un beso en los labios, no en la mejilla.

¿En los labios? ¿Cuál es la diferencia?

Que aquella chica le demostró a mi hermano lo mucho que lo ama.

¿Te pusiste triste sólo por eso? Eres muy tonto Ka, en serio muy tonto.

Kanon se sonrojó.

De todas formas no sé por qué te quitas la máscara, no deberías hacerlo, ya conoces las leyes de las Amazonas.

Ahora fue la niña quien se sonrojó.

Umm, bueno, es que dicen que debo amarlos o matarlos y yo ya los amo, además es un secreto así que no hay problema.

El peliazul se rió por fin, ya que la niña no entendía en qué sentido de "amar" era la Ley.

¿Entonces me amas?

Sí, pero si quieres un beso en los labios para demostrártelo lo haré.

No tienes que…

Aiami colocó sus labios sobre los de Kanon, quien la abrazó y quedaron así unos minutos, sólo con sus labios rozándose tímidamente.

¡¿Qué demonios?! ¡¿Kanon cómo puedes hacer eso?! ¡Por Athena, tiene 5 años!

Her.. Hermano… yo…

Sagui tranquilo, él sólo quería que alguien le demostrara lo mucho que lo amaba y lo hice, como aquella chica con usted.

Saga observó a ambos furioso, más que nada, furioso con Kanon.

Aiami, eres muy pequeña para ello, entiendo lo que quería Kanon, pero no deberías hacer eso, él es un chico más grande y creeme está mal lo que hicieron, no lo vuelvas a hacer, con nadie hasta que seas mayor.

Está bien, lo siento Sagui, no te enojes con Ka, a fin de cuentas yo fui quien lo hizo.

Saga suspiró y murmuró un "De acuerdo", la niña le sonrió y con un beso en la mejilla de ambos, se colocó la máscara y corrió al Coliseo donde seguramente estaban sus hermanos entrenando mientras escuchaba la voz indignada de Saga diciéndole a Kanon que era un pervertido.

Fin del Flashback

Casa de Géminis

Ambos llegaron al templo de Saga y Aiami le pidió para bañarse, el mayor la dirigió a su habitación.

— Puedes usar mi baño, ahí adentro hay toallas, iré a buscarte ropa a tu templo.

— Gracias Géminis.

El mayor le sonrió tristemente por la frialdad que demostró la menor. Ella simplemente se volteó y entró a bañarse.

Al salir, envuelta en una toalla vio sobre la cama su ropa, una calza negra, una camiseta sin mangas del mismo color, una larga cinta rojo sangre que utilizaba como cinturón y unas ballerinas también rojas, por encima de todo esto se hallaba su máscara, plateada, donde los ojos, estaba pintada de negro con una falsa pupila en rojo simulando ojos de gato y a partir de las mejillas iniciaba una terrorífica sonrisa de colmillos afilados.

Ya vestida decidió buscar a Saga, pero no fue necesario, él tocó la puerta y luego de que ella diera permiso, entró con una bandeja que tenía 2 tazas de leche y cuatro tostadas con mermelada.

— Sabe que odio la leche Caballero de Géminis.

El mencionado la observó con seriedad, pero con un destello de dolor en sus azules ojos.

— Es bueno para tu salud Aiami y por favor ya no me digas así, creí que éramos amigos.

— Bien. Iré al punto Saga, ¿por qué me besaste? Creí que eso era malo.

Saga suspiró.

— Lo siento, ¿de acuerdo? Sé que tú también sabes que sólo con compresiones cardíacas bastarían pero, fue la… costumbre supongo.

— ¿Costumbre? ¿En serio? ¿Es lo mejor que se te ocurre? ¡Pegaste un grito al Olimpo cuando besé a Kanon! O acaso… ¿No querías que besara a nadie más excepto a ti no es así?

— ¿Todo esto es sólo porque no soy Kanon? Escucha, te digo la verdad no estaba pensando en ese momento y ruego que me perdones, me arrepiento de lo que pasó y efectivamente es terrible lo que he hecho.

— Es sólo que me pareció hipócrita de tu parte, pero te perdono porque te quiero Sagui.

La pequeña se sacó la máscara para comer, cerrando los ojos y tapándose la nariz, se bebió toda la leche de un sólo sorbo ante las risas del mayor, quien rió aún más al ver las muecas de asco de la niña cuando terminó.

— Diugh, callate Sagui, esto es un asco, pasame una tostada.

El peliazul obedeció aún con una sonrisa y luego de tres mordiscos, Aiami al fin sonrió y le murmuró un "Gracias", cuya respuesta de Saga fue revolverle los cabellos y darle un beso en la mejilla.

Al terminar su merienda, Aiami bostezó, Saga la levantó y con una mano rápidamente abrió su cama para luego recostarla en ella, la pelinegra le sonrió.

— Duerme arquerita.

— Lo haré, adiós Sagui, te quiero.

— Yo te quiero más pequeña.

Sonriendo, Saga salió de la habitación en tanto a Aiami se la llevaba Morfeo.

Unas horas más tardes, ingresaron Aioros, Shura y Aphrodite, el primero cargando a su hermano menor completamente rendido.

— ¿Y bien? ¿Cómo está mi niña?

— Perfectamente amigo, me dijo que iba a dormir.

— ¿Quieres que la busque Aioros?

— Está bien Afro, gracias.

El mencionado ingresó en la habitación y se acercó a la niña, al ver que no llevaba máscara, cerró los ojos, se la colocó y luego los abrió nuevamente, para luego cargar a la pelinegra que sólo se acomodó en su pecho haciendo sonreír al Caballero de Piscis.

— Está dormida.

— Gracias por haberla cuidado Saga.

— No es nada Aioros, adiós compañeros, cuídense.


CONTINUARÁ...

Caliope07: Me alegro de que te guste la historia n.n ¡Espero que la actualización no te decepcione! Pronto las cosas se tornarán algo más... Intensas... Si sabes qué partes siguen ;)