Capítulo 4: Un inquilino que hace preguntas divertidas.

—¿Acaso eres un monje?

Loung casi se atraganta con sus fideos largos, lo que resultó en un ataque de tos bastante ridículo y en un reguero de sopa sobre su pecho. Cuando finalmente consiguió hacer pasar el alimento por su garganta, arregló la expresión, como si no hubiera pasado nada.

—¿Qué te hace creer que yo soy eso?

—Bueno, no te asustaste de mí cuando me viste en tu puerta, así que pensé que estarías acostumbrado a ver seres como yo.

Loung emitió un ruido ahogado, cubriéndose la boca y volviendo el rostro.

—Te… ¿Te estás riendo?

—No.

—¡Te estás riendo!

—Sólo fue un estornudo.


.

Siempre es más fácil aguantarse la risa cuando no estás viéndole la cara a quien te hizo reír, ¿no? ;)