Capítulo 8: Un dueño de casa que acaba de cometer un grave error.

—Y el papel ese, ¿no hace nada más?

—¿Eh?

—¿El conjuro sólo sirve para que te luzcas como acróbata?

—¿A qué te refieres con…?

No alcanzó a decir nada más. Loung había avanzado hacia él, tomando el papel y arrancándolo de un tirón de su lugar. La expresión de Yao se congeló de inmediato. Su cuerpo se curvó con brusquedad hacia adelante, y se quedó así, inmóvil y con los brazos colgando. Un gruñido gutural comenzaba a brotar de su garganta, y Loung comprendió rápidamente que no había sido una buena idea quitarle ese pergamino. Pero devolvérselo ahora…

Yao levantó el rostro, cortándole la respiración al ver lo desfigurado que estaba. Estaba cubierto de heridas, de cicatrices, de zonas carcomidas y ennegrecidas por la putrefacción de la muerte. El Jiang Shi balanceó sus brazos hacia adelante… hacia atrás…

Y saltó, más rápido de lo que Loung se esperaba.

Yao pasó por encima de él, y apenas tocó suelo se giró hacia él, sujetándole por el rostro y el hombro izquierdo. Sus largas uñas negras se le hundían en la carne mientras empujaba hacia afuera, exponiendo su cuello y haciendo crujir sus huesos. Era imposible quitárselo de encima; no reaccionaba ante los golpes ni escuchaba sus palabras. Cada movimiento que Loung hacía sólo provocaba que la fuerza de su agarre aumentara. Entonces le mordió con violencia, perforándole la piel y arrancándole un quejido ahogado. Una sensación de vacío recorrió su cuerpo, como si estuviera extrayendo algo de él, algo que era más importante que la sangre que se escurría por los bordes de la herida. Sus oídos empezaron a zumbar y su visión a nublarse, y sus esfuerzos de liberación cada vez eran más débiles e inútiles. Al borde del desmayo, hizo la única acción que se le antojó razonable en esas circunstancias: golpear a Yao en la frente con el pergamino.

Lo último que supo de sí mismo, fue que caía al suelo, liberado de las garras del Jiang Shi.


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Al fin y al cabo, los Jiang Shi nunca fueron entes pacíficos que digamos.