Capítulo 11: Un joven dudando de sus decisiones.

Escuchó un ruido extraño, y abrió sus ojos con pereza. Seguía sin poder ver nada, pero se sentía especialmente… ¿lúcido?

—No, parece que el pergamino no resuelve los problemas de vista. ¿Puede oírme ahora?

"Esa voz… Es la misma de allá, en el cementerio, hace… no sé. Mucho tiempo. ¿Quién será? ¿Debería responderle? ¿…Puedo hacerlo, en primer lugar?" Cerró los ojos de nuevo, concentrándose en las palabras que deseaba pronunciar. Su garganta le quemó ante el primer sonido emitido.

—S-Siempre… Siempre he podido oírte.

La voz rasposa sobresaltó al joven, quien ahogó un grito con sus manos y se quedó inmóvil en su lugar. Victorioso, Yao dibujó una sonrisa torcida en su rostro.

—Te asustaste, ¿eh? No esperabas que te respondiera. Yo tampoco pensé que podría hacerlo. Se siente extraño después de tanto tiempo…

Se levantó, llevando una mano hacia su frente; repasó la textura del pergamino mientras se relamía los labios.

—Tengo hambre. ¿Puedo morderte de nuevo o ya no tengo excusa?

Sus carcajadas hicieron estremecer al joven.


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Yao no era tan amable antes…

PD: No importa cuántas veces lea esto, no sé cómo editarlo para que quede más claro xDU